La Casa Sacerdotal, un hogar abierto también en verano

Desde finales de junio, la Casa Sacerdotal está viviendo un verano marcado por celebraciones, visitas y momentos de convivencia que han enriquecido la vida de la residencia.

El 25 de junio tuvo lugar una entrañable celebración organizada por los «Antonios» de la casa. Aunque la festividad de san Antonio se celebra el 13 de junio, Antonio Regueira, antiguo párroco de Papucín, y José Antonio Iglesias, misionero durante muchos años en Nicaragua, quisieron reunir a la comunidad unos días más tarde para compartir este momento festivo. La comida estuvo acompañada de un excelente vino y un magnífico postre, preparados con el toque personal que siempre aporta la cocinera de la casa, D.ª Josefina.

Sacerdotes de distintos lugares

A lo largo del verano, la Casa Sacerdotal ha recibido la visita de numerosos sacerdotes por motivos muy diversos.

En torno al 27 de junio permaneció varios días entre nosotros Francisco Romero, natural de Badajoz y consejero de la Conferencia Episcopal para temas de evangelización. Durante su estancia participó en un cursillo celebrado en el colegio La Salle (del 26 al 28 de junio), que reunió a participantes llegados de distintos puntos de España.

Ya en el mes de julio llegó el padre Marcos, sacerdote ugandés con doce años de ministerio sacerdotal, que permanecerá un tiempo en la diócesis con el objetivo de perfeccionar el aprendizaje del español.

La visita del Arzobispo

El 3 de julio la comunidad recibió la visita Arzobispo mons. Francisco José Prieto Fernández. Su presencia fue muy agradecida por todos los residentes.

Encuentro con el Vicario Episcopal de Pastoral

El 23 de julio compartió la comida con la comunidad Javier Porro, Vicario Episcopal de Pastoral. Tras la sobremesa se celebró una animada tertulia en la que respondió a diversas preguntas sobre el proyecto pastoral diocesano.

Explicó que el primer objetivo de dicho proyecto consiste en cuidar de quienes sostienen la vida pastoral de la diócesis: sacerdotes, catequistas y demás agentes de pastoral, prestando atención a su salud, vivienda, necesidades y dificultades.

También abordó otros asuntos de actualidad diocesana, como las vocaciones al Seminario y a la vida consagrada, la Casa de la Virgen en Pontevedra, los consejos pastorales en los arciprestazgos, la atención espiritual a los peregrinos y diversas iniciativas pastorales que se están impulsando.

Más visitas durante el verano

El 24 de julio llegaron a la Casa Sacerdotal dos sacerdotes procedentes de Chicago y Palencia, que permanecieron hasta el día 26.

Asimismo, visitó la residencia José Antonio Varela Silva, sobrino de D. Manuel Silva y sacerdote en Paraguay. Aprovechó su estancia en Galicia para visitar a su familia y dedicar numerosas horas al ministerio de la reconciliación en la catedral. Quienes lo conocen destacan su entusiasmo por el apostolado y su cercanía con todas las personas con las que se encuentra.

Durante estas semanas también han pasado por la Casa Sacerdotal varios sacerdotes polacos que, de forma rotatoria, colaboran como confesores de los peregrinos de lengua polaca, y algunos también en inglés, además de celebrar la Santa Misa para los peregrinos polacos en la capilla de la Oficina del Peregrino.

En conjunto, estos meses han puesto de manifiesto el dinamismo de la Casa Sacerdotal, convertida durante el verano en un lugar de acogida, fraternidad y servicio a la Iglesia, donde sacerdotes de distintos países y realidades comparten vida, experiencia y misión.

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