Oleiros homenajea a Don Guillermo Taboada por sus 90 años, 63 de sacerdocio

La parroquia de Santa María de Oleiros vivió el pasado domingo una día especialmente emotivo para homenajear a Don Guillermo Taboada Vázquez con motivo de su 90 cumpleaños y de sus 63 años de ejercicio del sacerdocio. Varias generaciones de vecinos y feligreses se reunieron en la iglesia para acompañar a quien ha estado vinculado a la comunidad parroquial durante más de seis décadas.

La celebración contó con la presencia del arzobispo de Santiago de Compostela, Mons. Francisco José Prieto Fernández, que presidió la misa junto a Don Ismael y el propio Don Guillermo ante una numerosa comunidad parroquial. La asistencia del arzobispo fue, además, una de las sorpresas de una jornada que el sacerdote no esperaba vivir de esta manera.

La misa comenzó pasadas las 12.00 horas y sirvió para repasar la trayectoria vital y pastoral de Don Guillermo, desde sus primeros años y su infancia hasta su llegada a Oleiros, recién salido del seminario, en 1963. A lo largo de ese tiempo, su labor fue mucho más allá de la actividad estrictamente pastoral y dejó una profunda huella en la vida de la parroquia.

Además de levantar un nuevo templo, promovió la construcción de una guardería, la casa rectoral y una residencia de ancianos. También dio clases, escribió libros, fue capellán de colegios e impartió charlas, entre otras actividades desarrolladas durante sus años de servicio.

«Don Guillermo hizo muchísimas otras cosas», destacó durante la celebración uno de los miembros de la parroquia, antes de subrayar especialmente su dedicación a las personas: atender sus inquietudes religiosas, reunir a la comunidad, administrar los sacramentos, ayudar a quienes lo necesitaban, visitar a los enfermos y cuidar de la catequesis.

Durante la homilía, el arzobispo de Santiago puso el foco en el sentido de la vocación y en una vida entendida como servicio y entrega. A partir de las lecturas de la jornada, Mons. Francisco José Prieto repasó el significado de la llamada sacerdotal y expresó su agradecimiento por la labor desarrollada por Don Guillermo a lo largo de los años.

El arzobispo destacó que una trayectoria de este tipo se construye también a través de gestos cotidianos: las celebraciones eucarísticas, el anuncio del Evangelio, el acompañamiento de las familias y de los enfermos y la atención a quienes atraviesan momentos difíciles. En ese sentido, puso en valor todo lo sembrado por el sacerdote en la comunidad de Oleiros y en el corazón de quienes han compartido con él estos años.

La homilía también estuvo marcada por una reflexión sobre la fragilidad humana y la necesidad de poner los dones recibidos al servicio de los demás. El arzobispo recurrió a la imagen del alfarero para hablar de una vida que se va formando con el paso del tiempo y que encuentra su verdadero sentido cuando aquello que se recibe se comparte.

El mensaje enlazó así con el motivo principal de la celebración: reconocer una vida sacerdotal prolongada durante 63 años y dedicada al acompañamiento de una comunidad que ha visto crecer a varias generaciones bajo la atención de su párroco.

La parte musical corrió a cargo de la Coral y el Coro de Santa María de Oleiros, además de la actuación del Grupo Folliñas Oleiros, que contribuyeron a crear el ambiente festivo de una jornada concebida como una celebración sorpresa.

Como recuerdo del homenaje, Don Guillermo recibió un Breviarium Romanum y una escultura realizada por Alfarería Hermanos Peño. Ambos objetos pasarán a formar parte del Museo de la Parroquia de Santa María de Oleiros como recuerdo de esta fecha.

La celebración concluyó con un almuerzo, que permitió prolongar el encuentro entre Don Guillermo, los representantes de la comunidad parroquial y los vecinos que quisieron acompañarlo.

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