III Domingo de Adviento / GAUDETE

CITA

ESTO DE LA ALEGRÍA ES ALGO MUY SERIO.

Juan era la voz; pero el Señor era la Palabra

La esperanza es «desear provocando lo que se desea».

No hay mayor lotería que vivir con gozo y alegría”

S.Son

Necesito a Jesús y no a algo que se le parezca

(C. S. Lewis)

«Gaudete in Domino semper. Estad siempre alegres en el Señor»(Flp 4, 4).

«Este hombre no viene de Dios»

(Jn 9, 16).

San Justino mostrando al judío Trifón que esta profecía se cumple en Cristo, señala: «Fuente de agua viva de parte de Dios brotó este Cristo en el desierto del conocimiento de Dios, es decir, en la tierra de las naciones: Él, que, aparecido en vuestro pueblo, curó a los ciegos de nacimiento según la carne, a los sordos y cojos, haciendo por su sola palabra que unos saltaran, otros oyeran, otros recobraran la vista; y resucitando a los muertos y dándoles la vida, por sus obras incitaba a los hombres a que le reconocieran. (…) Él hacía eso para persuadir a los que habían de creer en Él que, aun cuando alguno tuviere algún defecto corporal, si guarda las enseñanzas que por Él nos fueron dadas, le resucitará íntegro en su segunda venida, y le hará con Él inmortal, incorruptible e impasible» (Dialogus cum Tryphone 69,6).

S. Hilario, «Miró, pues, en esto Juan, no a su propia ignorancia, sino a la de sus discípulos, y los envía a ver sus obras y sus milagros, a fin de que comprendan que no era distinto de Aquel a quien él les había predicado y para que la autoridad de sus palabras fuese revelada con las obras de Cristo y para que no esperasen otro Cristo distinto de Aquel de quien dan testimonio sus propias obras».

San Cirilo de Jerusalén, «Me podías hablar de Elías que fue arrebatado al cielo, pero no es mayor que Juan; Enoc fue trasladado, y tampoco es mayor que Juan. Moisés fue el más grande legislador, y admirables fueron todos los profetas, pero no eran más que Juan. No soy yo quien se atreve a comparar profeta con profeta, sino el que es Señor suyo y nuestro» (Catecheses 3,6).

San Ambrosio “Cuando interrogaron al Señor acerca de su identidad, demostró quién era él no con palabras sin con hechos: “Id a contar a Juan lo que estáis oyendo y viendo: Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son curados, los sordos oyen, los muertos resucitan, y la Buena Nueva es anunciada a los pobres” (…) Pero estos ejemplos del testimonio del Señor son todavía poco: la plenitud de la fe es la cruz del Señor, su muerte, su sepultura. Por eso, a las palabras citadas les agregó: „Y feliz quien no se escandalice de mi‟. La cruz podría ser un escándalo aún para los elegidos, pero en lo que a la Persona divina se refiere no puede haber testimonio más válido que ella. No hay nada que trascienda tanto las cosas humanas como el sacrificio voluntario de sí mismo, totalmente y solamente, por la salvación del mundo: con este único acto Él demuestra plenamente que es el Señor. Por eso Juan lo señala con estas palabras: „He ahí el Cordero de Dios, He ahí el que quita el pecado del mundo‟ (Juan 1,29) –palabras dirigidas no sólo a aquellos dos discípulos, sino a todos nosotros, porque creemos en Cristo con base en el testimonio de los hechos”. (Comentario sobre el evangelio de Lucas 5.99.102)

San Juan Crisóstomo «Mientras Juan estuvo con los suyos les hablaba continuamente de todo lo relativo a Cristo, esto es, les recomendaba la fe en Cristo y cuando estuvo próximo a la muerte aumentaba su celo, porque no quería dejar a sus discípulos ni el más insignificante error ni que estuvieran separados de Cristo, a quien procuró desde el principio llevar a los suyos».

San Jerónimo «envía a sus discípulos a Cristo, con el objeto de que, teniendo ocasión de ver los milagros y las virtudes de Cristo, creyesen en Él y aprendiesen por las preguntas que le hiciesen».

S. Agustín Quien quiere gozarse en sí mismo y de sí mismo estará triste siempre; en cambio, quien quiere gozarse en Dios y de Dios, estará alegre eternamente, porque Dios es sempiterno. ¿Quieres que tu gozo sea sempiterno? Hazte por la unión uno con el que es sempiterno. (…) Juan era así. Sabía el origen de su gozo; no se arrogaba lo que no era suyo; sabía que era iluminado, no iluminador. (…) ¿Cuál es su gozo? La voz del Esposo.

“El viento de la soberbia no apagó la candela”. (Sermón 290, 1)

«¿Qué quiere decir: ‘Allanad el camino’, sino: ‘Pensad con humildad’?»

San León Magno, “Que la dificultad de los tiempos no impida la generosidad de los cristianos… Que el viajero sea acogido, el oprimido socorrido, el pobre vestido, el enfermo aliviado. El que haya ofrecido de sus justas labores en sacrificio de piedad a Dios, el autor de todo bien, obtendrá de Él la gracia de gustar las promesas de su Reino” (Sermón 13)

San Gregorio Magno, “El mismo Juan es impotente para escrutar la profundidad de este Misterio, aunque lo haya conocido por espíritu de profecía”

Santo Tomás de Aquino, «Decimos que el hombre posee su alma mediante la paciencia (cfr Lc 21,29), en cuanto que arranca de raíz la turbación causada por las adversidades que quitan el sosiego del alma» (Summa theologiae 2-2,136,2 ad 2).

San Francisco de Sales, San Juan envió a sus discípulos por tres razones… La primera para que todos conocieran al Señor. La segunda fue porque él no quería atraerlos hacia sí, sino hacia su Maestro, a cuya escuela él los enviaba para ser instruidos de sus propios labios… La tercera razón fue para que no se apegasen a su persona, temiendo que cayeran en el gran error de valorarle más a él que al Salvador. Sermón IX, 402

Cuando se os pregunte: «¿Quién eres?», no os conforméis con contestar como los niños en el catecismo: «soy cristiana», sino vivid de tal manera que se pueda decir de vosotras: «He visto a una religiosa que ama a Dios con todo su corazón, que guarda sus mandamientos y todas las demás cosas dignas de una verdadera religiosa.» Sermón (06-12-1620)

San J.H. Newman “¿Sabes lo que es vivir pendiente de una persona que está contigo, de forma que tus ojos van detrás de los suyos, lees en su alma, percibes todos los cambios en su semblante, anticipas sus deseos, sonríes cuando sonríe y estás triste cuando está triste, y estás abatido cuando está enfadado y te alegras con sus éxitos? Estar vigilante ante la venida de Jesús es un sentimiento parecido a todos éstos… Está vigilante ante la venida de Jesús la persona que tiene una mente sensible, que lo busca en todo cuanto sucede”.

Santa Teresa de Calcuta «Esperamos con impaciencia el paraíso, donde está Dios, pero ya aquí en la tierra y desde este momento podemos estar en el paraíso. Ser felices con Dios significa: amar como él, ayudar como él, dar como él, servir como él» (La gioia di darsi agli altri, Ed. Paoline 1987, p. 143).

Catecismo, 523 San Juan Bautista es el precursor inmediato del Señor, enviado para prepararle el camino. «Profeta del Altísimo» (Lc 1,76), sobrepasa a todos los profetas, de los que es el último, e inaugura el Evangelio; desde el seno de su madre saluda la venida de Cristo y encuentra su alegría en ser «el amigo del esposo» (Jn 3,29) a quien señala como «el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo» (Jn 1,29). Precediendo a Jesús «con el espíritu y el poder de Elías» (Lc 1,17), da testimonio de él mediante su predicación, su bautismo de conversión y finalmente con su martirio.

541 «‘Después que Juan fue preso, marchó Jesús a Galilea; y proclamaba la Buena Nueva de Dios: ‘El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca; convertíos y creed en la Buena Nueva’ (Mc 1,15). Cristo, por tanto, para hacer la voluntad del Padre, inauguró en la tierra el Reino de los cielos. Pues bien, la voluntad del Padre es elevar a los hombres a la participación de la vida divina. Lo hace reuniendo a los hombres en torno a su Hijo, Jesucristo. Esta reunión es la Iglesia»

Juan, Precursor, Profeta y Bautista

717 «Hubo un hombre, enviado por Dios, que se llamaba Juan. (Jn 1,6). Juan fue «lleno del Espíritu Santo ya desde el seno de su madre» (Lc 1,15.41) por obra del mismo Cristo que la Virgen María acababa de concebir del Espíritu Santo. La «visitación» de María a Isabel se convirtió así en «visita de Dios a su pueblo».

718 Juan es «Elías que debe venir» (Mt 17,10-13): El fuego del Espíritu lo habita y le hace correr delante [como «precursor»] del Señor que viene. En Juan el Precursor, el Espíritu Santo culmina la obra de «preparar al Señor un pueblo bien dispuesto» (Lc 1,17).

719 Juan es «más que un profeta» (Lc 7,26). En él, el Espíritu Santo termina el «hablar por los profetas». Juan termina el ciclo de los profetas inaugurado por Elías. Anuncia la inminencia de la consolación de Israel, es la «voz» del Consolador que llega (Jn 1,23) Como lo hará el Espíritu de Verdad, «vino como testigo para dar testimonio de la luz» (Jn I,7). Con respecto a Juan, el Espíritu colma así las «indagaciones de los profetas» y el ansia de los ángeles: «Aquél sobre quien veas que baja el Espíritu y se queda sobre él, ése es el que bautiza con el Espíritu Santo… Y yo lo he visto y doy testimonio de que éste es el Elegido de Dios… He ahí el Cordero de Dios» (Jn 1,33-36).

720 En fin, con Juan Bautista, el Espíritu Santo, inaugura, prefigurándolo, lo que realizará con y en Cristo: volver a dar al hombre la «semejanza» divina. El bautismo de Juan era para el arrepentimiento, el del agua y del Espíritu será un nuevo nacimiento.

Juan Pablo I: La gente a veces dice: estamos en una sociedad totalmente podrida, totalmente deshonesta. Esto no es cierto. Hay todavía mucha gente buena, mucha gente honesta. Más bien habría que preguntarse: ¿Qué hacer para mejorar la sociedad? Yo diría: Que cada uno trate de ser bueno y contagiar a los demás con una bondad enteramente imbuida de la mansedumbre y del amor enseñados por Cristo.

San Juan Pablo II Jesús, sobre todo con su estilo de vida y con sus acciones, ha demostrado cómo en el mundo en que vivimos está presente el amor, el amor operante, el amor que se dirige al hombre y abraza todo lo que forma su humanidad. Dives in Misericordia n. 3

El hombre pregunta: ¿Eres tú, Cristo, el que ha de venir? ¿Eres tú el que me explicará el sentido definitivo de mi humanidad? ¿El sentido de mi existencia? ¿Eres tú el que me ayudará a plantear y a construir mi vida de hombre desde sus fundamentos? ¿Quién es realmente para mis pensamientos, para mi corazón, para mi actuación? ¿Cómo conozco yo, que soy cristiano y creo en El, y cómo trato de conocer al que confieso? ¿Hablo de El a los otros? ¿Doy testimonio de El, al menos ante los que están más cercanos a mí en la casa paterna, en el ambiente de trabajo, de la universidad o de la escuela, en toda mi vida y en mi conducta? Esta es precisamente la pregunta de Adviento, y es preciso que, basándonos en ella, nos hagamos las referidas, ulteriores preguntas, para que profundicen en nuestra conciencia cristiana y nos preparen así a la venida del Señor. Homilía (14-12-1980):

Aquí radica la razón profunda de nuestra alegría: en Cristo se cumplió el tiempo de la espera. Dios realizó finalmente la salvación para todo hombre y para la humanidad entera. Homilía (16-12-2001)

La alegría esencial de la Creación se completa a su vez con la alegría de la Salvación, con la alegría de la Redención. l” (San Juan Pablo II, Cruzando el umbral de la esperanza).

Benedicto XVI En los últimos dos o tres siglos muchos han preguntado: «¿Realmente eres tú o hay que cambiar el mundo de modo más radical? ¿Tú no lo haces?». Y han venido muchos profetas, ideólogos y dictadores que han dicho: «¡No es él! ¡No ha cambiado el mundo! ¡Somos nosotros!». Y han creado sus imperios, sus dictaduras, su totalitarismo que cambiaría el mundo. Y lo ha cambiado, pero de modo destructivo. Hoy sabemos que de esas grandes promesas no ha quedado más que un gran vacío y una gran destrucción. No eran ellos. Ángelus (12-12-2010)

«Mirad lo que he hecho. No he hecho una revolución cruenta, no he cambiado el mundo con la fuerza, sino que he encendido muchas luces que forman, a la vez, un gran camino de luz a lo largo de los milenios». (12-12-2010)

Papa Francisco, La alegría cristiana, al igual que la esperanza, tiene su fundamento en la fidelidad de Dios, en la certeza de que Él mantiene siempre sus promesas. (15 de diciembre de 2013)

Esforcémonos entonces en no anteponer obstáculo alguno al actuar misericordioso del Padre, y pidamos el don de una fe grande para convertirnos también nosotros en señales e instrumentos de misericordia. Audiencia General (07-09-2016)

«La verdadera novedad es la que Dios mismo misteriosamente quiere producir, la que Él inspira, la que Él provoca, la que Él orienta y acompaña de mil maneras… la iniciativa es de Dios» (EG 12).

Rainiero Cantalamessa Es hora de empezar a proclamar con más valor la «Buena Nueva» de que Dios es felicidad, que la felicidad -no el sufrimiento, la privación, la cruz– tendrá la última palabra.

J. Cardonnel «¡JC constituye el rechazo de todas nuestras maneras de representarnos a Dios! Cuando el hombre se abandona a sí mismo, entonces se fabrica una idea de Dios conforme a aquello que él mismo querría ser, o sea superior a los demás… JC representa la ruptura con todas las representaciones de Dios» ().

José Antonio Pagola La alegría cristiana no es una actitud psicológica, no es un entusiasmo fácil…, es un tesoro que hay que saber descubrir…, pasa siempre por la cruz, es fruto de la cruz vivida con amor. Y podemos apelar a la experiencia de cualquier creyente para que diga si el saberse amado por Dios y abrirle su corazón, si el asumir la vida propia como un servicio a los demás, son caminos de amargura o de alborozo. Y que yo sepa no hay ningún santo triste ni desgraciado ()

Charles Péguy “cristiano es el que da la mano. El que no da la mano, ése no es cristiano, y poco importa lo que pueda hacer con esa mano libre”.

ALEGRÍA (Tomado de pensamientos.org)

“Que la alegría en el Señor continúe hasta que se extinga la alegría del mundo… Alégrense entonces en el Señor y no en el mundo.” (San Felipe Neri)

«A veces estos cristianos melancólicos tienen más cara de pepinillos en vinagre que de personas alegres que tienen una vida bella». SS Francisco (10/5/13)

Amigos míos, pedid a Dios la alegría. Sed alegres como los niños, como las aves del cielo. Fedor Dostoievski

Buscas la alegría en torno a ti y en el mundo. No sabes que sólo nace en el fondo de tu corazón? Rabindranath Tagore

Dichoso quien no tiene más gozo y alegría que las palabras y obras del Señor. San Francisco de Asís

Dios favorece al hombre alegre. San Juan Bosco

Dios es alegría, si te entregas a Dios te entregas a la alegría. Michel Quoist

“El cristiano es un hombre o una mujer alegre. Esto nos enseña Jesús, nos enseña la Iglesia, en este tiempo de forma especial». SS Francisco (10/5/13)

El cristiano es un testigo de la verdadera alegría, la que da Jesús. SS Francisco (10/5/13)

El único momento en que me entran dudas, en que comienzo a sospechar que quizá lo que cuentan en la Iglesia no son patrañas y que Dios puede existir, es cuando os veo contentos. Alesandro Pronzato

Caras largas…, modales bruscos…, facha ridícula…, aire antipático: ¿Así esperas animar a los demás a seguir a Cristo?. San Josemaría Escrivá de Balaguer

Cuando estuvieres alegre, no sea con risas demasiadas, sino con alegría humilde, modesta, afable y edificativa. Santa Teresa de Jesús

En la tierra hasta la alegría suele parar en tristeza; pero para quien vive según Cristo, incluso las penas se truecan en gozo. San Juan Crisóstomo

Entre las desventuras, ninguna hay mayor que la falta de alegría. Francisco Quevedo y Villegas.

La alegría de vivir es el más grande poder cósmico. Teilhard de Chardin

La alegría del Señor es nuestra fuerza. Todos nosotros, si tenemos a Jesús dentro nuestro, debemos llevar la alegría como novedad al mundo. Madre Teresa de Calcuta

La alegría es oración, la señal de nuestra generosidad, de nuestro desprendimiento y de nuestra unión interior con Dios. Madre Teresa de Calcuta

La alegría que debes tener no es esa que podríamos llamar fisiológica, de animal sano, sino otra sobrenatural, que procede de abandonar todo y abandonarte en los brazos amorosos de nuestro Padre-Dios. San Josemaría Escrivá de Balaguer

La alegría no está en las cosas se halla en nosotros. Richard Wagner

La felicidad y la alegría dependen de estar en armonía consigo mismo, con los demás, con el mundo y con Dios. Martín Descalzo

Las personas más desdichadas que he conocido no son las más enfermas, ni las más pobres, ni las más ignorantes, sino las que no sienten amor a Dios, y las que no tienen alegría. Madre Teresa de Calcuta

Las alegrías más auténticas vienen del cielo. R. Pinhas

Las alegrías más excelsas, variadas y duraderas son las espirituales. Arthur Schopenhauer

La alegría espiritual es el principal remo en esta navegación nuestra. San Pedro de Alcantara

«Los alegres curan» François Rabelais

Los santos, mientras vivían en este mundo, estaban siempre alegres, como si siempre estuvieran celebrando la Pascua. San Atanasio, Carta 14

Los seguidores de Cristo viven contentos y alegres y se glorían de su pobreza más que los reyes de su diadema. San Juan Crisostomo

¡Mi mayor satisfacción es verte alegre!. San Juan Bosco

Mientras conservéis vuestra alegría, os alejaréis del pecado.

No cambiaría la risa de mi corazón por la fortuna de las multitudes, tampoco me conformaría con cambiar mis lágrimas por quietud. Tengo la ferviente esperanza de que toda mi vida en esta tierra sea siempre lágrimas y risas. Khalil Gibran

Nuestra alegría no es algo que nace de tener tantas cosas, sino de haber encontrado a una persona, Jesús SS Francisco. (24

Para nosotros la base de toda santidad consiste en estar siempre alegres. San Juan Bosco.

Quizá no podamos dar mucho, pero siempre podemos dar alegría que brota de un corazón enamorado de Dios. Madre Teresa de Calcuta

Siempre estarás gozoso y contento, si en todos los momentos diriges a Dios tu vida, y si la esperanza del premio suaviza y alivia las penalidades de este mundo. San Basilio

Siempre florece la alegría en el alma unida a Dios. San Juan María Vianney

“Tienes derecho a llorar, pero, aún entre lágrimas, no tienes derecho a renunciar a la alegría”  Michael Quoist

Un consejo, que os he repetido machaconamente: estad alegres, siempre alegres. Que estén tristes los que no se consideren hijos de Dios. San Josemaría Escrivá de Balaguer

Vivid en santa alegría. Padre Pío

CONTO

EL CUENTO DEL COLIBRÍ:

Cuentan los guaraníes que un día hubo un enorme incendio en la selva. Todos los animales huían despavoridos, pues era un fuego terrible.

De pronto, el jaguar vio pasar sobre su cabeza al colibrí… en dirección contraria, es decir, hacia el fuego. Le extrañó sobremanera, pero no quiso detenerse. Al instante, lo vio pasar de nuevo, esta vez en su misma dirección.

Pudo observar este ir y venir repetidas veces, hasta que decidió preguntar al pajarillo, pues le parecía un comportamiento harto estrafalario:

– ¿Qué haces colibrí?, le preguntó.

– Voy al lago -respondió el ave- tomo agua con el pico y la echo en el fuego para apagar el incendio.

El jaguar se sonrió.

– ¿Estás loco?- le dijo. ¿Crees que vas a conseguir apagarlo con tu pequeño pico tú solo?

– Bueno – respondió el colibrí- yo hago mi parte…

Y, tras decir esto, se marchó a por más agua al lago.

Tomado de Parroquia Sto. Cura de Ars

ANÉCDOTA

DESTIERRO HACE SIGLOS; REFUGIADOS DE AHORA

Los dos primeros domingos de Adviento nos obligaron a recordar los graves problemas de la guerra y las injusticias, ofreciendo como contrapartida la esperanza de la paz y un nuevo paraíso. El texto de Isaías de este tercer domingo aborda otra de las grandes experiencias que tuvo el pueblo de Israel: la del destierro.

La primera deportación importante la sufrieron los israelitas del norte a finales del siglo VIII a.C. (año 720). Pero las más famosas fueron las que tuvieron como protagonistas a los judíos a comienzos del siglo VI a.C. (años 598 y 586). Fue grande la tragedia, angustia y odio que provocaron estas deportaciones. Pero más fuerte aún fue en muchos casos, no siempre, el deseo de volver a la patria. Numerosos textos proféticos en los libros de Jeremías, Ezequiel, Isaías, anuncian esta repatriación.

En esta línea se orienta la primera lectura del tercer domingo de Adviento. Para comprenderla debemos recordar que el camino de miles de kilómetros entre Babilonia y Jerusalén no era entonces (tampoco ahora) una maravillosa autopista transitada por cómodos autobuses con aire acondicionado. Cualquier caravana que hacía ese largo recorrido tenía la impresión de atravesar un terrible y árido desierto. Un grupo del que formaran parte ancianos, mujeres embarazadas, niños, podía desanimarse fácilmente ante la difícil empresa. El profeta los anima con palabras enormemente poéticas.

La lectura del tercer domingo nos obliga pensar en tantos millones de personas que se encuentran en la misma situación que los antiguos israelitas y necesitan como ellos una palabra y una acción que les lleve esperanza y consuelo.

Tomado de J.L.Sicre

«EN PRESENCIA DE YAHVEH DANZARÉ YO»

Esta fue la respuesta que dio David a su esposa, cuando le recriminó que se pusiera a danzar como «un cualquiera». «David danzaba con todas sus fuerzas ante Yahveh, vestido sólo con un roquete de lino» (2S/06/14-21).

Caritas
Un Dios para tu hermano
Adviento y Navidad 1991.Págs. 55-59

REMPLAZAR QUEJAS CON REGOCIJO;

Una vez un párroco recibió un paquete en el correo. Cuando lo abrió, contenía un libro. El titulo lo sorprendió: «Un Mundo Sin Quejas.» El subtítulo dijo, «Cómo dejar de quejarse y empezar a gozar la vida que siempre has querido tener.» Se preguntó: Quién está tratando de decirme algo? Junto con el libro, hubo una pulsera de goma. Las instrucciones dijeron que hay poner en la muñeca izquierda y si se hace un comentario negativo, hay que cambiarlo a la otra muñeca. Pensaba que si lo hizo, sus muñecas iban a dolerse al final del día. Sugirieron que sacerdotes compraran «déjate de quejar» pulseras para todos los miembros de la congregación. No le parecía mala idea.

Tomado de P. Felipe Bloom

FLAVIO JOSEFO

Un historiador no cristiano, Flavio Josefo (37-100), precisa que Herodes mandó encarcelar y decapitar a Juan Bautista en la fortaleza de Maqueronte, al este del mar Muerto. Es una confirmación preciosa para los historiadores.

P. Felipe Santos SDB

LUCES EN OCTUBRE

A finales de octubre, ya empezaron a instalar en las calles la decoración navideña. Resultaba totalmente anacrónico, porque con una temperatura superior durante el día a los 25 grados, para nada había ‘ambiente navideño’. Lo mismo en bazares, grandes superficies y supermercados, en cuanto pasó la celebración de Todos los Santos se pusieron a la venta los adornos y dulces típicos de la Navidad. No sólo en lo referente a la Navidad, sino en muchos otros ámbitos, lo queremos todo ‘ya’, nos hemos vuelto muy impacientes, y hemos perdido el sentido de la espera, el gusto de vivir la anticipación, la preparación para disfrutar más lo esperado.

Tomado de ACG

LUIS MANDOKI,

Mexicano y director de cine en Holliwood, dijo lo siguiente:

“A los pesimistas hay que decirles algo: no se nos olvide que ésta es una película de aventuras con final feliz, y en las películas de aventuras con final feliz al héroe siempre se le complican las cosas, más y más, hasta que triunfa”.

Tomado de Misioneros Claretianos

HUMOR

LAS PATATAS Y JESUS

-Había Un Niño Que se Llamaba Jesús y la mama Le dijo que fuese a comprar unas patatas para una Sopa ,

En vez de irse a la bodega fue a la Iglesia. Entonces el cura dijo

¿A Que Vino Jesus al mundo?

El niño se paró y contesta: a comprar patatas…

POEMA

Fray Luís de León, dejó escritos en la pared de la cárcel, unos versos, universalmente conocidos:

«Aquí la envidia y mentira / me tuvieron encerrado; / dichoso el humilde estado / del sabio que se retira / de aqueste mundo malvado, / y con pobre mesa y casa / en el campo deleitoso, / con solo Dios se compasa / y a solas su vida pasa, / ni envidiado ni envioso».

Tomado de J. Martí Ballester

ORACIÓN

LLEGARÁ UN NUEVO DÍA

Llegará un día

en el que vivir no sea una pesada carga

sino una asombrosa experiencia de plenitud

para todas las personas,

sea cual sea su origen, color, país o religión;

un día en el que la libertad no sea un sueño

sino una alegre realidad para todas las personas;

en el que la igualdad no será puesta en entredicho

ni necesitará discriminación positiva,

sea cual sea la cultura, la condición social, el sexo

y la riqueza de las personas;

un día en el que la fraternidad

será la mejor carta de ciudadanía,

de dignidad y de respeto.

Llegará un día

en el que los derechos humanos

no necesitarán defensores ni leyes,

porque todos los llevaremos en nuestras entrañas;

un día en el que la justicia

florecerá en todos los campos y rincones

y podremos mirar en cualquier dirección;

un día en el que ya no habrá más pateras,

ni Lampedusas, ni campos de refugiados,

ni vallas, ni murallas, ni muertes anunciadas

en mares, desiertos y lugares lejanos a la patria;

un día en el que las fronteras desaparecerán

y los seres humanos podamos movernos en el mundo,

de acá para allá, como en nuestra propia casa.

Llegará un día

en el que podamos convivir,

movernos libremente,

dialogar,

respetarnos,

compartir,

criticarnos,

ayudarnos

enriquecernos,

cantar,

soñar,

trabajar.

elegir donde estar

y ser diferentes.

Llegará un día

en el que esta sociedad se sienta renacer

en todos los caminos, paredes y carteles,

en todas las revistas, periódicos, radios y televisiones;

en el que se rinda culto y se respete el amor,

porque eso significa que habrá echado raíces

en el corazón de cada uno de nosotros.

¡Pronto llegará ese día, Señor!

¡Ya hemos salido a verlo!

Florentino Ulibarri

MEDITACIÓN

¿POR QUÉ NO NOS VOLVEMOS PROFETAS DE LA ALEGRÍA?

En tiempos de dolores y de un mundo fragmentado, urge cuidar y defender la alegría. A toda costa, y sin ahorrar ningún esfuerzo para que la alegría se propague por doquier.

Por momentos parece que la alegría se nos escapara entre las manos, como se escurre el agua. Qué duro es cuando nos abriga la tristeza, el desanimo y el sinsabor. Muchos son los profetas de las tristeza: noticias, estadísticas, gobiernos enemistados, suicidios, la III Guerra Mundial, nuevas pobrezas y exclusiones. ¡Cuánto ruido hacen el mal y la tristeza! Claro, a veces nos hundimos, como en agujeros negros, en tristezas silenciosas, camufladas de buenas razones y del peso del monótono día a día.

Entonces, tendremos que armarnos de verdad y del optimismo realista que aprendemos de Jesús. Sí, verdad, porque sabemos que la fuerza de gravedad de nuestra existencia no ha sido ni serán las tristezas. Así, contaremos las estrellas y respiraremos nuevo entusiasmo sin importar cuán agitada sea la vorágine de nuestros afanes cotidianos. Ser profetas de la alegría es ir contracorriente, combatir tanta pesadumbre y caras largas, apasionarnos cada día más y hacer lío. La profecía se funda en la capacidad de denunciar lo que no funciona de acuerdo a la música del reinado de Dios, ahora bien, necesitamos del discernimiento para enterarnos de dónde está surgiendo la alegría nueva querida por el Señor. Es preciso ver el mundo desde la mirada de Dios y así irradiar gozo como el sol inunda el día.

Te has preguntado, ¿dónde están tus fuentes de alegría? ¿cuándo vibra tu piel, se llena la mirada de brillo y las entrañas se encienden?

Esteban Morales Herrera

Tomado de Pastoral sj

CANTO

Alegraos Marco Frisina

ALEGRAOS Y EXULTAD | MAGNIFICAT | SHALOM 40 AÑOS

VIDEO

Pregúntale – 3º Domingo de Adviento, Ciclo A EVD

Delegación para el Clero de Santiago de Compostela