XVIII Domingo del Tiempo Ordinario

CITA

No tenemos en nuestras manos la solución a los problemas del mundo. Pero, frente a los problemas, tenemos nuestras manos».

«Al hacer de “su problema”, “nuestro problema”,

las canastas se llenan»

S.Son

Compartir es VIVIR».

S.Son

San Ignacio de Antioquía: «partimos un mismo pan […] que es remedio de inmortalidad, antídoto para no morir, sino para vivir en Jesucristo para siempre» (Epistula ad Ephesios, 20, 2).

San Ireneo de Lyon Y por esto los antiguos hombres debían consagrarle los diezmos de sus bienes; pero nosotros, que ya hemos alcanzado la libertad, ponemos al servicio del Señor la totalidad de nuestros bienes, dándolos con libertad y alegría aun los de más valor, pues lo que esperamos vale más que todos ellos; echamos en el cepillo de Dios todo nuestro sustento, imitando así el desprendimiento de aquella viuda pobre del Evangelio (Trat. contra las herejías,4,18).

San Atanasio, Qué cada uno se prepare pues con un deseo ardiente para ir a esta fiesta; que escuche al Salvador llamarlo, porque es él quien nos consuela a todos y cada uno en particular. Carta Pascual nº 24.

San Ambrosio Acercaos a él y saciaos: él es pan. Acercaos a él y bebed: él es fuente.. (Comentario al salmo 118, 18, 26-28, passim).

San Juan Crisóstomo «no hay pobre, por muy pobre que sea, que no tenga dos céntimos que dar (Hom. sobre la Epfstola a los Hebreos 3,2).

S. Agustín, Levanta los ojos al cielo para enseñarnos a dirigir allí nuestra mirada. (Comentario al Evangelio de Mateo, 14, 19-20)

Si dieres el pan triste, el pan y el mérito perdiste (Coment. sobre el Salmo 48).

San Gregorio Magno, ¿Por qué, pues, sois perezosos para dar, cuando lo que dais al que yace en tierra lo dais al que tiene su trono en el Cielo? (Hom. 40 sobre los Evang. )

Santa Teresa de Jesús: Sea por todo alabado y bendito, que así paga con eterna vida y gloria la bajeza de nuestras obras, y las hace grandes siendo de pequeño valor (Fundaciones,10,5).

Aun en esta vida lo paga Su Majestad por unas vías que sólo quien goza de ello lo entiende (Vida,4,2).

San Alberto Hurtado, Sj, Puedo mucho si estoy en Cristo, si coopero con Cristo… (Un disparo hacia la eternidad, pp 136-137)

San Josemaría Escriva de Balaguer, «Si le ayudas, aunque sea con una nadería, como hicieron los Apóstoles, Él está dispuesto a obrar milagros, a multiplicar los panes, a cambiar las voluntades, a dar luz a las inteligencias más oscuras, a hacer -con una gracia extraordinaria- que sean capaces de rectitud los que nunca lo han sido… Todo esto…, y más, si le ayudas con lo que tengas» (Forja 675).

“Si aquellos hombres, por un trozo de pan ‑aun cuando el milagro de la multiplicación sea muy grande‑, se entusiasman y te aclaman, ¿qué deberemos hacer nosotros por los muchos dones que nos has concedido, y especialmente porque te nos entregas sin reserva en la Eucaristía?” (Forja 304).

Si tu deseas alcanzar ese espíritu, te aconsejo que contigo seas parco, y muy generoso con los demás; evita los gastos superfluos por lujo, por veleidad, por vanidad, por comodidad. . . ; no te crees necesidades. (Amigos de Dios,123).

El verdadero desprendimiento lleva a ser muy generosos con Dios y con nuestros hermanos; a moverse, a buscar recursos, a gastarse para ayudar a quienes pasan necesidad. No puede un cristiano conformarse con un trabajo que le permita ganar lo suficiente para vivir él y los suyos: su grandeza de corazón le impulsara a arrimar el hombro para sostener a los demás (Amigos de Dios,126).

Lo habréis notado a lo largo de los Evangelios: Jesús no hace milagros en beneficio propio. Convierte el agua en vino, para os esposos de Caná (cfr. Jn 2,1-11); multiplica los panes y los peces, para dar de comer a una multitud hambrienta (cfr. Mc 6,33-46). Pero El se gana el pan, durante largos años, con su propio trabajo (Es Cristo que pasa,61).

Santa Teresa de Calcuta «A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota».

Catecismo, 1335 Los milagros de la multiplicación de los panes, cuando el Señor dijo la bendición, partió y distribuyó los panes por medio de sus discípulos para alimentar la multitud, prefiguran la sobreabundancia de este único pan de su Eucaristía (cf. Mt 14,13-21; 15, 32-29). El signo del agua convertida en vino en Caná (cf Jn 2,11) anuncia ya la Hora de la glorificación de Jesús. Manifiesta el cumplimiento del banquete de las bodas en el Reino del Padre, donde los fieles beberán el vino nuevo (cf Mc 14,25) convertido en Sangre de Cristo.

1397 La Eucaristía entraña un compromiso en favor de los pobres: Para recibir en la verdad el Cuerpo y la Sangre de Cristo entregados por nosotros debemos reconocer a Cristo en los más pobres, sus hermanos (cf Mt 25,40):

San Juan XXIII, «Concede, Señor, pan a los que tienen hambre y hambre a los que tienen pan».

San Pablo VI, en la ONU: Vuestra tarea consiste en conseguir que el pan sea suficientemente abundante en la mesa de la humanidad y no en fomentar el control artificial de nacimientos -que sería irracional- a fin de disminuir el número de comensales en el banquete de la vida.

Benedicto XVI el hombre siempre «tiene hambre de algo más, necesita algo más» (Jesús de Nazaret, Madrid 2007, p. 315).

Papa Francisco, «Jesús confía en el Padre celestial sin reservas; sabe que para él todo es posible. Por eso les dice a sus discípulos que hagan sentarse a la gente en grupos de cincuenta —esto no es mera coincidencia, pues significa que ya no son una multitud, sino comunidades alimentadas por el pan de Dios-.

«Compasión, compartir, Eucaristía»

Hans Urs von Balthasar El hombre debe descartar todo cálculo si quiere entrar en la «eterna alianza» ofrecida por Dios. Luz de la Palabra, pag. 93,

Gandhi: «Todo lo que comes sin necesidad lo estás robando al estómago de los pobres».

Karl Rahner A veces confundimos la fraternidad con «un egoísmo vividor que sabe comportarse muy decentemente» ().

Miguel Ángel Munárriz Casajús “El Reino es la abundancia de compartir”.

Friedrich Ruckert Una casa de Dios es el estómago vacío del pobre, y quien lo llena, llena también la voluntad de Dios ()

Tolstoi “Antes de dar al pueblo sacerdotes, soledad y maestros, sería oportuno saber si por ventura no se está muriendo de hambre”

DAR (Tomado de pensamientos.org)

 A mí me encanta tener para dar, y parece que a Él también le gusta. Madre Maravillas de Jesús

“Aunque a veces somos poco generosos en dar o darnos, sin embargo, Él lo toma igual y lo multiplica hasta sorprendernos. Mons. Mario Poli

…Cuando doy, me doy a mi mismo. Walt Whitman

Cuanto menos poseemos, más podemos dar. Parece imposible, pero no lo es. Esa es la lógica del amor. Madre Teresa de Calcuta

Da de lo que tienes para que merezcas recibir lo que te falta. San Agustín de Hipona

Dar, siempre dar, hasta que se nos caigan los brazos de cansancio. Padre Alberto Hurtado

Dad vuestras manos para servir y vuestros corazones para amar. Madre Teresa de Calcuta

De lo que ganamos, podemos vivir; sin embargo, lo que damos, hace la vida. Arthur Ashe

Debe uno ser pobre para conocer el lujo de dar. George Eliot

Dichosos los que pueden dar sin recordad y recibir sin olvidar. Autor desconocido

Dar no es igual que darse. P. Luis Carlos Aparicio Mesones S.M 

Dios no exige mucho, Dios da mucho. Padre Mendizabal

El mundo se compone de los que dan y de los que reciben. Puede que los segundos coman mejor, pero duermen mejor los primeros. Lucio Anneo Séneca

La generosidad consiste en dar antes de que se nos pida. Proverbio árabe

La gracia de dar no tiene nada que ver con tener buena situación económica. R. Kent Hughes

La manera de dar vale más que lo que se da. Dale Carnegie

Lo que no se es capaz de dar, en realidad no se posee. Uno es poseído por ello. Ivern Ball

Lo que te quedas para ti, ya lo has perdido. Pero lo que das es tuyo para siempre. Josef Recla

Nadie es más generoso que el que se da a si mismo. P. Luis Carlos Aparicio Mesones

No busques qué dar… Date a ti mismo… San Agustín de Hipona

No mires lo que das, sino el corazón con que lo das. Alfonso Milagro

No se puede dar más de lo que uno ha experimentado. Kathryn Kuhlman

Quien da limosna de continuo tendrá siempre riquezas. Refrán chino 

Se posee solamente aquello que se da. No nos poseemos sino cuando nos damos.“El verdadero servicio demanda sacrificio.” Enmanuel Mounier

Siempre queda algo de fragancia en la mano que da rosas. Proverbio Chino

Todo lo que tienes algún día será dado; por lo tanto da ahora, ya que el tiempo de dar puede ser tuyo y no de tus herederos. Kahlil Gibran

CONTO

FIESTA EN EL CASTILLO

El pueblo que rodeaba la colina se despertó al oír al mensajero del rey que leía un bando en medio de la plaza.

– “Se hace saber a todos que nuestro bien amado rey invita a todos sus buenos y fieles súbditos a participar en la fiesta de su cumpleaños. Cada uno de los que asista recibirá una agradable sorpresa. Pide a todos un pequeño favor: cada uno de los participantes a la fiesta tenga la cortesía de llevar un poco de agua para llenar en depósito del castillo que está vacío…”

El mensajero repitió varias veces la proclama, luego dio marcha atrás y escoltado por los guardias volvió al castillo. En el pueblo se levantaron los comentarios más diversos.

– ¡Bah! El tirano de siempre. Le sobran criados para hacerse llenar el depósito…Le llevaré un pequeño vaso de agua y ¡basta!.

– ¡Qué va! ¡Siempre ha sido bueno y generoso! Yo le llevaré un barril.

– Yo…un dedal y es más que suficiente.

Llegó el día de la fiesta, Aquella mañana un extraño cortejo subía la colina hacia el castillo. Algunos llevaban al hombro pesados barriles o jadeaban en la cuesta cargados con grandes cubos de agua. Otros se mofaban de sus compañeros y llevaban pequeñas garrafas, botellines o incluso un pequeño vaso en una bandeja.

La procesión entró en el patio del castillo. Cada uno vaciaba el propio recipiente en el gran depósito. Lo dejaba en un rincón y, luego, se dirigía contento hacia la sala del banquete. Asados y vinos, frutas, pasteles, bailes y cantos se sucedieron hasta bien entrada la tarde. Al anochecer el rey dio las gracias a todos y se retiró a sus habitaciones.

– ¿Y la sorpresa prometida? – protestaron algunos, contrariados y desilusionados. Otros se mostraban alegres y satisfechos

– El rey nos ha obsequiado con una fiesta estupenda. Cada uno, antes de marchar, pasó a recoger sus vasijas. Estallaron, entonces, gritos cada vez más fuertes. Gritos de júbilo y de rabia. ¡Las vasijas había sido colmadas hasta el borde de monedas de oro!

– ¡Ay, – se lamentaban muchos- si hubiera traído un poco más de agua..! ¡Se me habría convertido en oro!.

Tomado de P. Diego Millán

LAS MEJORES SEMILLAS

Un empresario agricultor, de poco estudio, participaba todos los años en la principal feria de agricultura de su ciudad. Lo más extraordinario es que él siempre ganaba año tras año, el trofeo: maíz del año. Entraba con su maíz en la feria y salía con la faja azul recubriendo su pecho. Su maíz era cada vez mejor.

En una ocasión de esas, un reportero de televisión abordó al agricultor después de la tradicional colocación de la faja de campeón. Él quedó muy intrigado con la revelación del agricultor, de cómo acostumbraba a cultivar su calificado y valioso producto. El reportero descubrió que el agricultor compartía buena parte de las mejores semillas de su plantación de maíz con sus vecinos.

– «¿Cómo puede usted compartir sus mejores semillas con sus vecinos, cuando ellos están compitiendo directamente con usted?»

El agricultor respondió:

– «¿Usted no sabe? ¡Es simple!. El viento recoge el polen del maíz maduro y lo lleva de campo en campo. Si mis vecinos cultivaran maíz inferior al mío, la polinización degradaría continuamente la calidad de mi maíz. Si yo quiero cultivar maíz bueno, tengo que ayudarlos a cultivar el mejor maíz, cediendo a ellos las mejores semillas.»

Tomado de Los cuentos que yo cuento

ANÉCDOTA

SEIS VECES se narra en los evangelios este episodio.

El único milagro de Jesús que está en los cuatro evangelios.

Todos los evangelistas refieren este acontecimiento extraordinario, clasificado por los exegetas en el genero literario de los «milagros de donación».

Tomado de G. Zevini, Lectio Divina (Mateo): Primera multiplicación de los panes Verbo Divino (2008), pp. 245-251.

BETSAIDA JULIAS

Había sido embellecida por el tetrarca Filipo y pertenecía a su territorio de la Gaulanítide (el actual Dejaulam). El intento de Lc es citar la ciudad más destacada como punto de orientación para sus lectores étnico-cristianos, ya que Cristo iba buscando “un lugar desierto” (Mt-Mc) — y los alrededores de Betsaida son región desértica —, pues buscaba un lugar de reposo para sus discípulos.

La “multitud” que oyó esto y que le iba a buscar debía de ser en gran parte de gentes que se iban concentrando allí para ir a la muy cercana Pascua, en caravanas, a Jerusalén. Acaso estas gentes se encontraron en Cafarnaúm, centro caravanero para ir a Jerusalén por el valle del Jordán, evitando así las molestias de ir por Samaría. De Cafarnaúm a Betsaida hay a pie 10 kilómetros.

MUCHA HIERBA

Una indicación cronológica complementaria a la Pascua es que Jesús manda que se “sentasen” sobre la “hierba” “verde” (Mc), y que Jn matiza aún más, “mucha hierba verde.” “Estas condiciones no se realizan en la ribera del Lago más que desde la mitad de marzo hasta abril.” Estaban recostados en grupos de 50 y 100; la frase usada por Mc evoca los arriates de un jardín y podía ser una buena base de recuento.

EL “CESTO” (χόφίνος)

Era el que usaban las gentes rústicas. Estaban hechos de pequeñas ramas de sauce. Este era el tipo de bagaje ordinario judío en sus desplazamientos. Juvenal decía de ellos que su ajuar era el “cófino” y el heno. Y por su uso habitual, Marcial los llama “cistíferos”. En estos “cófinos” de las gentes o de los apóstoles se recogió el sobrante. El milagro se constataba bien: las sobras eran más que la materia de cinco panes para el milagro.

Tomado de Biblia Nácar-Colunga Comentada

EL GENERAL DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS,

P. Arrupe, decía a los católicos reunidos en Filadelfia (Estados Unidos) en el Congreso Eucarístico Internacional del año 1976. Recordaba el P. Arrupe que el difunto Presidente John F. Kennedy propuso a su pueblo como objetivos de su gobierno: «El primero era enviar un hombre a la Luna en el plazo de doce años; el otro era ayudar a eliminar el hambre de la Tierra en el tiempo de nuestra vida». Pues bien, apostillaba el P. Arrupe, «es un triste comentario a los valores de nuestra civilización constatar que el primer objetivo, técnico y científico, ha sido conseguido magníficamente, mientras el segundo, más humanitario y social, se ha alejado más de nuestras perspectivas de realización». 

Tomado de Dabar 1981/43

LA DOCTRINA-PAN DEL ANTIGUO TESTAMENTO.

(En arameo, doctrina («hamira») y pan de levadura («‘amira») suenan igual. Cinco son los libros del Pentateuco; dos, el resto de las Sagradas Escrituras: los Profetas y los Escritos. Pan y pez, alimento básico en el norte del país, junto al lago. Los panes y los peces representan la enseñanza contenida en el Antiguo Testamento, alimento que no satisfacía al pueblo que estaba infla-alimentado como oveja sin pastor…

Tomado de J. Peláez, La otra lectura de los Evangelios I, Ediciones El Almendro, Córdoba

5000

El número cinco mil, múltiplo de cincuenta (50 x 100, multiplicador que indica la repetición ili­mitada), alude a las comunidades proféticas del AT (1 Re 18,4.13; 2 Re 2,7); «hombres – adultos», la obra del Espíritu. El número cinco mil es, por tanto, simbólico; significa que, compartiendo el pan, se comunica el Espíritu, que lleva al hombre a su madurez y construye la nueva comunidad. De ahí la ausencia de mujeres y niños (símbolo de los débiles).

Con el número de cinco mil para indicar a los saciados se alude a las comunidades proféticas de Eliseo (2 Re 2,7) constituidas por cincuenta hombres, multiplicadas por cien para indicar un número ilimitado.

Tomado de Diario Bíblico., Cicla

PANES:

especie de galleta en piezas de unos 25 centímetros de diámetro por 2 de espesor, y un par de pescados, probablemente en salazón, especie de arenques que abundaban en el país, donde había una importante factoría de pesca salada.

5000, Atendidas las diversas circunstancias de los quehaceres domésticos de las mujeres y del cuidado de los hijos pequeños, y que los que saldrían al desierto serían ya de doce años para arriba, que eran los que acompañaban las caravanas que iban a la Pascua, Curci cuenta como unos 3.000, entre mujeres y niños, que deberían añadirse a los 5.000 hombres adultos.

Tomado de El Evangelio Explicado Vol. II Ed. Rafael Casulleras, Barcelona, 1949, Pág. 351 y ss

REY MIDAS

Los griegos tienen una narración sobre un rey legendario de Frigia que se llamaba Midas. No era un hombre pobre, pero siempre deseaba más riquezas. Un día el dios Dionisio le ofreció un deseo. Pidió que todo lo que tocara se convirtiera en oro. Para comprobar su nuevo poder, quebró un ramo del árbol y se cambió en oro. Agarró una piedrita que igualmente se convirtió en el metal más valioso. Cuando empujó las puertas del palacio, también se hicieron en oro. Seguro que iba a ser el hombre más rico del mundo, ordenó un banquete lujoso. Cuando tocó el gran jarro de vino, no podía levantarlo. Ya era puro oro. Al partió un pan, polvo de oro salió. Todo lo que tocó se cambió en oro sólido que no podía usar para nada. Todo el mundo, incluyendo a su señora e hijos, tenía miedo de acercarse a él. En «Wall Street» (la Bolsa de Nueva York) se han realizado la leyenda del Rey Mida. Unos hombres – y mujeres – han ganado fortunas enormes. Sin embargo, hay que preguntarse si jamás saborearán riquezas adquiridas a tal precio – el empobrecer a sus co-ciudadanos.

Tomado de Padre Felipe Bloom

NGUYEN VAN THUAN,

El difunto Cardenal Francisco Javier Nguyen van Thuan, prisionero de los comunistas vietnamitas desde 1975 al 1988, se preguntaba cómo podría favorecer el Reino de Cristo y preocuparse de su rebaño mientras intentaba sobreponerse al brutal sufrimiento de su solitario confinamiento. Y, dándose cuenta de lo poco que podía hacer desde la celda de su cárcel, pensó que, al menos, cada día, podría ofrecer al Señor sus “cinco panes y dos peces” y dejar que Dios hiciese el resto. Y el Señor multiplicó aquellos pequeños esfuerzos convirtiéndolos en un testimonio que ha inspirado no sólo a los vietnamitas, sino a toda la Iglesia.

Tomado de evangeli.net

HUMOR

Un sacerdote pregunta en el catecismo a uno de los pequeños:

-Vamos a ver, Javi, si tú tuvieses cinco naranjas y vieses a otro niño con hambre, ¿se las darías?

-Si, señor –contesta el pequeño al momento.

-Y si tuvieses cinco pasteles, ¿también se los darías?

-Si, claro.

-Y si tuvieses un bocadillo de mortadela, ¿se lo darías?

-No, de ninguna manera.

-Las naranjas sí, los pasteles también, ¿por qué el bocadillo no?

-Porque el bocadillo lo tengo.

(Agustín Filgueira, «Unas gotas diarias de humor»)

POEMA

PANES Y PECES

Te afanas por el pan, la leche, el vino
y gastas tu salario sin hartura…
No remedia el dinero la presura
ni la tristeza el caldo del barquino…

No moltura ambiciones el molino
ni avenía el huracán la desventura…
Si dejas de buscar la «añadidura»,
te sentirás saciado de continuo.

Escucha al que de gracia da la vida
y firma con su sangre la alianza
de no dar ni una oveja por perdida.

Aplica a lo que importa la esperanza
y dedica tu tiempo y tu partida
en modelar en ti su semejanza.

 Pedro Jaramillo

MI CUERPO ES COMIDA

Mis manos, esas manos y tus manos
hacemos este gesto, compartida
la mesa y el destino, como hermanos.
Las vidas en tu muerte y en tu vida.

Unidos en el pan los muchos granos,
iremos aprendiendo a ser la unida
ciudad de Dios, ciudad de los humanos.
Comiéndote sabremos ser comida.

El vino de sus venas nos provoca.
El pan que ellos no tienen 
nos convoca a ser contigo el pan de cada día.

Llamados por la luz de tu memoria,
marchamos hacia el reino haciendo historia,
fraterna y subversiva eucaristía

Pedro Casaldáliga

Tomado de Pastoralsj

ORACIÓN

Dios, Providencia nuestra, te bendecimos,

porque tú no abandonas

en la región de la sed y de la soledad

a los caminantes en busca de la tierra prometida.

Pan del viaje y del desierto,

vino de la fiesta que nos espera,

tu eucaristía es la alegría del peregrino.

¡Por la mesa en donde se alimenta nuestra esperanza

seas bendito, Padre, por los siglos de los siglos!

Bastin-Pinckers-Teheux, Dios cada día: Semanas X-XXI T.O. Evangelio de Mateo. Sal Terrae (1990), pp. 168-170.

MEDITACIÓN

SACRAMENTUM CARITATIS

Eucaristía: pan partido para la vida del mundo

88. «El pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo» (Jn 6,51). Con estas palabras el Señor revela el verdadero sentido del don de su propia vida por todos los hombres y nos muestran también la íntima compasión que Él tiene por cada persona. En efecto, los Evangelios nos narran muchas veces los sentimientos de Jesús por los hombres, de modo especial por los que sufren y los pecadores (cf. Mt 20,34; Mc 6,54; Lc 9,41). Mediante un sentimiento profundamente humano, Él expresa la intención salvadora de Dios para todos los hombres, a fin de que lleguen a la vida verdadera. Cada celebración eucarística actualiza sacramentalmente el don de su propia vida que Jesús hizo en la Cruz por nosotros y por el mundo entero.

Al mismo tiempo, en la Eucaristía Jesús nos hace testigos de la compasión de Dios por cada hermano y hermana. Nace así, en torno al Misterio eucarístico, el servicio de la caridad para con el prójimo, que «consiste precisamente en que, en Dios y con Dios, amo también a la persona que no me agrada o ni siquiera conozco. Esto sólo puede llevarse a cabo a partir del encuentro íntimo con Dios, un encuentro que se ha convertido en comunión de voluntad, llegando a implicar el sentimiento. Entonces aprendo a mirar a esta otra persona no ya sólo con mis ojos y sentimientos, sino desde la perspectiva de Jesucristo». De ese modo, en las personas que encuentro reconozco a hermanos y hermanas por los que el Señor ha dado su vida amándolos «hasta el extremo» (Jn 13,1).

Por consiguiente, nuestras comunidades, cuando celebran la Eucaristía, han de ser cada vez más conscientes de que el sacrificio de Cristo es para todos y que, por eso, la Eucaristía impulsa a todo el que cree en Él a hacerse «pan partido» para los demás y, por tanto, a trabajar por un mundo más justo y fraterno. Pensando en la multiplicación de los panes y los peces, hemos de reconocer que Cristo sigue exhortando también hoy a sus discípulos a comprometerse en primera persona: «dadles vosotros de comer» (Mt 14,16). En verdad, la vocación de cada uno de nosotros consiste en ser, junto con Jesús, pan partido para la vida del mundo.

Exhortación Apostólica Post-Sinodal sobre la Eucaristía (22-02-2007), n. 88.

CAMINAR CON LA PALABRA

Hoy, como hace dos mil años, Cristo ve venir hacia él muchedumbres numerosas que tienen hambre, por las que siente compasión, a las que llama, a las que pide el corazón. Hoy como entonces, las provisiones, los recursos de la Iglesia, parecen irrisorios. Jesús pide, antes que nada, un acto de confianza, un gesto de abandono en sus manos; les dice: «Sentaos». Intentemos comprender: les ha pedido, naturalmente, lo que más les costaba. Mientras estaban de pie, no dependían más que de ellos mismos, tenían la !posibilidad de irse a comer a sus casas… Es decir, podían marcharse. Ahora bien, al sentarse, renunciaban a bastarse a sí mismos, a arreglárselas por ellos mismos; dependían de él, estaban entregados, como las hostias sobre la patena del ofertorio. Me parece que muchos dudaron ante aquella invitación. ¿Qué habríamos hecho nosotros en su lugar? Al final algunos se sentaron y otros lo hicieron a continuación. Y por fin llegó el gran momento, cuando se sentaron los cinco mil. Después empezó a circular el pan, pero el milagro ya había tenido lugar antes. El milagro más grande lo había obtenido el Señor de ellos: el milagro de su fe y de su amor. ¿Y nosotros?

¿Creemos en él? ¿Creemos que Cristo es capaz de saciar nuestra hambre? Nos diría antes de cualquier milagro: «¿Crees en mí? ¿Crees que puedo cambiar tu vida, llenarla, renovarla? ¿Crees que soy bastante poderoso y que te amo bastante para que puedas vivir, gracias a mí, una vida diferente de la que has vivido hasta ahora, de la que has vivido sin mí?». Queremos creer, sí, pero no vivimos de la fe. Siempre tendremos razones, óptimas razones, para no creer. La fe seguirá siendo siempre un acto por encima de nuestras fuerzas naturales, una gracia a la que deberemos abrirnos, una oscuridad que deberemos soportar. Tener fe significa tener bastante luz para soportar un margen de oscuridad. Cuanto más oremos, más nos comunicaremos, más amaremos a Dios y a nuestro prójimo, y más convencidos estaremos de la realidad y de la presencia del objeto de nuestra fe

(L. Evely, A confronto co’ Vangelo, Citadella, Asís 1969, 183-191, passim).

Tomado de Dei verbum

CANTO

Como pan pequeño. Por Ain Karem.

Milagro de Amor | Athenas – Música Católicahttps://youtu.be/bu-IhAXV72E?list=RDbu-IhAXV72E

VIDEO

Una mesa para todos – 18º Tiempo Ordinario, Ciclo A

Delegación para el Clero de Santiago de Compostela