
CITA
« Todo tiene su momento, y cada cosa su tiempo bajo el cielo: Tiempo de nacer, tiempo de morir; | tiempo de plantar, tiempo de arrancar»
(Eclesiastés 3).
«La paciencia de Dios es nuestra salvación, »
(2Ped 3,15).
Ser “trigo limpio”
“Donde el diablo no puede meter la mano, mete la punta del rabo.”
El que por su cuenta divide al mundo entre buenos y malos, siempre se coloca entre los mejores.
“corruptio optimi pessima” (la corrupción de lo mejor se convierte en lo peor)
« ¡Deixa que xa!»
S.Son
« ¡Eterno será el poco contento de quien es “cizañento”!»
S.Son
«Del premio de lotería, ecibirás la parte proporcinal de lo que hayas apostado»
S.Son
Confucio “El mayor defecto de los hombres consiste en preocuparse arrancar la cizaña de los campos ajenos, descuidando el cultivo de sus propios campos.”
Proverbio oriental: si te empeñas en cerrar la puerta a todos los errores, dejarás inevitablemente fuera la verdad.
Proverbio indio:
Refrán español: Dios tarda pero no falla.
Ya pero todavía no
Sócrates,
Aristóteles,
Hipócrates
Cicerón,
Séneca,
Esopo,
Confucio:
Ovidio,
Filón de Alejandría:
Flavio Josefo
Didajé:
San Clemente de Roma
Carta a Diogneto: Dios no nos ha odiado, ni rechazado, no ha guardado rencor, sino que durante mucho tiempo ha tenido paciencia con nosotros.
San Justino
San Ignacio de Antioquía:
S. Policarpo,
San Clemente de Alejandría
San Ireneo de Lyon
Tertuliano,
San Hipólito,
Pastor de Hermas,
Orígenes, aplicaba a la Iglesia la frase del Cantar de los Cantares –«negra soy pero hermosa»
San Cipriano,
Eusebio de Cesarea,
San Pacomio
S. Hilario,
San Antonio Abad
San Atanasio,
San Efrén de Siria
S. Basilio, «Casi todo el Este (incluyo bajo este nombre todas las regiones desde Ilírico hasta Egipto) está agitado, muy honorable padre, por una tormenta terrible. La herejía vieja, sembrada por Arrío el enemigo de la verdad, ha reaparecido sin verguenza. Como una raíz amarga, está produciendo un fruto mortal y está prevaliendo. La explicación es que en todo distrito los campeones de ortodoxia han sido botados de sus iglesias por calumnia y ultraje, y el control de los asuntos ha sido entregado a hombres quienes están destruyendo las almas de hermanos mas sencillos.» carta de Basilio al Papa Dámaso.
«He llegado a la conclusión que la visita de vuestra misericordia es la única solución posible para nuestras dificultades.»
San Cirilo de Jerusalén,
San Ambrosio
San Macario Egipciano
San Zenón,
Hugo de San Víctor,
S. Gregorio de Nisa,
San Gregorio Nacianceno:
San Juan Crisóstomo «Así sucedió también en los comienzos de la Iglesia. Porque muchos prelados, introduciendo en las Iglesias hombres perversos, heresiarcas solapados, facilitaron enormemente estas insidias del diablo, pues una vez plantados estos hombres en medio de los fieles, poco trabajo le queda ya al diablo… Mientras los herejes estén junto al trigo hay que perdonarlos, pues cabe aún que se conviertan en trigo, mas una vez que hayan salido de este mundo sin provecho alguno de tal proximidad, entonces necesariamente les alcanzará el castigo inexorable» (Homilía 46, 1-2, sobre San Mateo).
Cuando los servidores irresponsables preguntan al Señor por qué ha crecido la cizaña en su campo, la explicación salta a los ojos: inimicus homo hoc fecit, ¡ha sido el enemigo! ().
«Pues es Cristo el que da a la levadura esa virtud. Que nadie se queje, pues, de su pequeñez, pues el dinamismo de la predicación es enorme, y lo que una vez ha fermentado, se convierte en fermento para los demás»
San Cromacio de Aquileya
San Jerónimo “cuando brotan los tallos es imposible distinguir la cizaña del trigo. Que sus raíces se mezclan en la era con las del trigo o la cebada, de tal modo que no conviene arrancarla antes de la siega”.
S. Agustín, «Los malos existen en este mundo o para que se conviertan o para que por ellos los buenos ejerciten la paciencia»
¿No hay nada en ti, que otro no tenga que soportar? Discurso sobre los salmos, Sal. 99, 8-9
«Quaerebam unde malum, et non erat exitus«, buscaba de dónde procedía el mal, y no encontraba explicación (Confesiones, VII, 5, 7, 11, etc., PL., 22, 736, 739).
Escuchad, amadísimos granos de Cristo; escuchad, amadísimas espigas de Cristo; escucha, amadísimo trigo de Cristo; miraos a vosotros mismos, retornad a vuestras conciencias, interrogad a vuestra fe, preguntad a Vuestra Caridad, despertad vuestra conciencia; y si reconocéis que sois granos, venga a vuestra mente: Quien persevere hasta el fin, ese se salvará (Mt 10,22). Sermón 73 A [Caillau II,5]
La alabanza humana es transitoria. A veces un hombre alaba al malo sin saberlo; a veces el hombre acusa al santo sin saberlo. ¡Dios perdone a los que no saben y socorra a los que sufren a causa de esa ignorancia! Ibíd.
San Agustín, comentando esta parábola, observa que «muchos primero son cizaña y luego se convierten en trigo». Y añade: «Si estos, cuando son malos, no fueran tolerados con paciencia, no llegarían al laudable cambio» (Quaest. septend. in Ev. sec. Matth., 12, 4: pl 35, 1371).
Cizaña sería el “mysterium iniquitatis”
S. Cesáreo de Arles, Hay dos clases de campos, uno es el de Dios, el otro el del hombre. Tú tienes tu campo, Dios el suyo. Tu campo es tu tierra; el campo de Dios es tu alma. ¿Es justo que tú te ocupes de lo tuyo y dejes lo de Dios? [. . . ]. ¿Se merece acaso Dios que descuidemos nuestra alma, que él ama tanto? Tú gozas viendo bien cultivado tu campo. ¿Cómo no lloras viendo tu alma baldia? [. . . ]. Dios nos ha hecho el favor de confiarnos nuestra alma como propiedad suya que hemos de cultivar con todos nuestros cuidados. Pongamos manos a la obra con todas nuestras fuerzas, ayudados por la gracia de Dios, para que, cuando venga a visitar su propiedad, la encuentre bien cultivada y con todo perfectamente en orden; que encuentre mieses y no cardos, vino y no vinagre, trigo y no cizaña. (Sermón 6).
San Juan Casiano,
San Cirilo de Alejandría:
San Pedro Crisólogo
Teodoreto de Ciro,
San León Magno,
San Máximo de Turín
San Cesáreo de Arlés
San Benito
San Doroteo de Gaza,
San Gregorio Magno,
S. Columbano,
Romano Melodía,
Máximo el Confesor,
Isaac de Nínive,
San Beda
S. Andrés de Creta,
San Juan Damasceno,
Teofilacto,
San Esteban, Rey de Hungría
San Bernardo de Claraval:
Beato Guerrico de Igny
San Elredo de Rieval
Isaac de Stella,
San Francisco de Asís «Donde haya odio, que yo ponga amor.
Donde haya ofensa, que yo ponga perdón.
Donde haya discordia, que yo ponga unión.
Donde haya tinieblas, que yo ponga luz.
Donde haya tristeza, que yo ponga alegría».
San Antonio de Padua
Santo Tomás de Aquino,
Guido II,
San Buenaventura «cualquier mujeruca ignorante puede amar y conocer mejor a Dios que un sabio teólogo».
Maestro Eckhart
Rumi Déjate llevar silenciosamente por la extraña atracción de aquello que realmente amas. No te desviará del camino correcto.
Marguerite Porète
Santa Catalina de Génova
Juliana de Norwich
Jan van Ruysbroeck
Juan Taulero,
Santa Catalina de Siena “
Tomás de Kempis:
S. Lorenzo Justiniani,
Santo Tomás Moro
Santo Tomás de Villanueva,
San Estanislao De Kostka
Fray Luis de Granada,
Fray Luís de León
San Felipe Neri
Ignacio de Loyola,
San Pedro de Alcántara,
San Juan de Ávila:
Santa Teresa de Jesús: en el trance de la muerte: “¡al fin muero hija de la Iglesia!”.
“Acaecíame (en el momento de ponerme en oración, o bien) en esta representación que hacía de ponerme cabe Cristo, que he dicho, y aún algunas veces leyendo, venirme de improviso un sentimiento e la presencia de Dios que en ninguna manera podía dudar que estaba dentro de mí o yo toda engolfada en Él”
S. Carlos Borromeo,
San Juan de la Cruz
Sta. Rosa de Lima,
San Roberto Belarmino
San Francisco de Sales,
San José de Calasanz
San Vicente de Paul
S. Juan Eudes
Ángelus Silesius:
Alfonso María de Ligorio
San Serafín de Sarov
San Juan Maria Vianney
San Antonio María Claret
B. Disraeli:
Don Bosco
San J.H. Newman Hay escándalos en la Iglesia, cosas censurables y vergonzosas; ningún católico podrá negarlo. Tiene siempre que asumir el reproche y la vergüenza de ser la madre de hijos indignos; tiene hijos que son buenos, y otros que son malos… Sermones predicados en varias ocasiones, n° 9, 2.6
Santa Teresita del Niño Jesús: «Puesto que mis pequeños actos de virtud se toman por imperfecciones, también se pueden equivocar al tomar por virtud lo que no es más que imperfección. Entonces digo con san Pablo: – En cuanto a mí poco me importa que me juzguéis vosotros o un tribunal humano; ni siquiera yo mismo me juzgo. Mi juez es el Señor» Historia de un alma
Santa Gema
Santa Isabel de la Trinidad
Santa Faustina
San Maximiliano María Kolbe,
SantaEdith Stein
Dietrich Bonhoeffer
San Pío de Pieltrecina
San Alberto Hurtado, Sj,
San Josemaría Escriva de Balaguer, Está claro: el campo es fértil y la simiente es buena; el Señor del campo ha lanzado a voleo la semilla en el momento propicio y con arte consumada; además, ha organizado una vigilancia para proteger la siembra reciente. Si después aparece la cizaña, es porque no ha habido correspondencia, porque los hombres -los cristianos especialmente- se han dormido, y han permitido que el enemigo se acercara (Es Cristo que pasa, n. 123).
«Insisto: ruega al Señor que nos conceda a sus hijos el “don de lenguas”, el de hacernos entender por todos. La razón por la que deseo este “don de lenguas” la puedes deducir de las páginas del Evangelio, abundantes en parábolas, en ejemplos que materializan la doctrina e ilustran lo espiritual, sin envilecer ni degradar la palabra de Dios. Para todos —doctos y menos doctos—, es más fácil considerar y entender el mensaje divino a través de esas imágenes humanas» (Forja, n. 895).
«En las horas de lucha y contradicción, cuando quizá “los buenos” llenen de obstáculos tu camino, alza tu corazón de apóstol: oye a Jesús que habla del grano de mostaza y de la levadura. Y dile: edissere nobis parabolam —explícame la parábola. Y sentirás el gozo de contemplar la victoria futura: aves del cielo, en el cobijo de tu apostolado, ahora incipiente; y toda la masa fermentada» (Camino, n. 695).
Pero tened presente que, cum dormirent homines, mientras dormían los hombres, vino el sembrador de la cizaña, dice el Señor en una parábola (Mt 13,25). Los hombres estamos expuestos a dejarnos llevar del sueño del egoísmo, de la superficialidad, desperdigando el corazón en mil experiencias pasajeras, evitando profundizar en el verdadero sentido de las realidades terrenas. ¡Mala cosa ese sueño, que sofoca la dignidad del hombre y le hace esclavo de la tristeza! (Es Cristo que pasa,147).
“este campo de Dios que es la tierra, que es heredad de Cristo, ha brotado cizaña: no sólo cizaña, ¡abundancia de cizaña! No podemos dejarnos engañar por el mito del progreso perenne e irreversible. El progreso rectamente ordenado es bueno, y Dios lo quiere. Pero se pondera más ese otro falso progreso, que ciega los ojos a tanta gente, porque con frecuencia no percibe que la humanidad, en alguno de sus pasos, vuelve atrás y pierde lo que antes había conquistado” ().
San Óscar Romero
Santa Teresa de Calcuta No hay dos mundos: el físico y el espiritual; no hay más que uno: el Reino de Dios «en la tierra como en el cielo» (Mt 6,10).
Muchos de entre nosotras dicen al orar: «Padre nuestro que estás en los cielos». Piensan que Dios está allá arriba lo que da lugar a tener la idea de una separación entre los dos mundos. A muchos occidentales les gusta hacer una distinción entre la materia y el espíritu. Pero cualquier verdad es una y la realidad también. Si admitimos la encarnación de Dios, que para los cristianos se da en la persona de Jesucristo, entonces empezamos a tomar las cosas en serio. Un camino muy sencillo
Hermano Roger de Taizé
Concilio Vaticano II: «Consumada la obra que el Padre confió al Hijo, fue enviado el Espíritu Santo para que indeficientemente santificara a la Iglesia; y de esta forma los que creen en Cristo pudieran acercarse al Padre en un mismo Espíritu. El es el Espíritu de la vida o la fuente del agua que salta hasta la vida eterna, por quien vivifica el Padre a todos los muertos por el pecado hasta que resucite en Cristo sus cuerpos mortales. El Espíritu habita en la Iglesia y en los corazones de los fieles como un templo. Y en ellos ora y da testimoniode la adopción de hijos. Con diversos dones jerárquicos y carismáticos dirige y enriquece con todos sus frutos a la Iglesia, a la que guía hacia toda la verdad y unifica en comunión y ministerio. Hace rejuvenecer a la Iglesia, la renueva constantemente y la conduce a la unión consumada con su Esposo. Pues el Espíritu y la Esposa dicen al Señor Jesús: ¡Ven!» (L.G. 4).
Cristo es ciertamente «la clave, el centro y el fin de toda la Historia humana» (G. S, 10).
«En efecto, la Iglesia, por la predicación y el Bautismo, engendra para la vida nueva e inmortal a los hijos de Dios. Y por virtud del Espíritu Santo conserva virginalmente la fe íntegra, la sólida esperanza, la sincera caridad» (L.G. 64).
«La palabra de Dios se compara a una semilla sembrada en el campo: los que escuchan con fe y se unen al pequeño rebaño de Cristo han acogido el Reino; después la semilla, por sí misma, germina y crece hasta el tiempo de la siega» (LG 5).
Catecismo,El anuncio del Reino de Dios
543 Todos los hombres están llamados a entrar en el Reino. Anunciado en primer lugar a los hijos de Israel (cf. Mt 10, 5-7), este reino mesiánico está destinado a acoger a los hombres de todas las naciones (cf. Mt 8, 11; 28, 19). Para entrar en él, es necesario acoger la palabra de Jesús:
«La palabra de Dios se compara a una semilla sembrada en el campo: los que escuchan con fe y se unen al pequeño rebaño de Cristo han acogido el Reino; después la semilla, por sí misma, germina y crece hasta el tiempo de la siega» (LG 5).
544 El Reino pertenece a los pobres y a los pequeños, es decir, a los que lo acogen con un corazón humilde. Jesús fue enviado para «anunciar la Buena Nueva a los pobres» (Lc 4, 18; cf. Lc 7, 22). Los declara bienaventurados porque de «ellos es el Reino de los cielos» (Mt 5, 3); a los «pequeños» es a quienes el Padre se ha dignado revelar las cosas que ha ocultado a los sabios y prudentes (cf. Mt 11, 25). Jesús, desde el pesebre hasta la cruz comparte la vida de los pobres; conoce el hambre (cf. Mc 2, 23-26; Mt 21,18), la sed (cf. Jn 4,6-7; 19,28) y la privación (cf. Lc 9, 58). Aún más: se identifica con los pobres de todas clases y hace del amor activo hacia ellos la condición para entrar en su Reino (cf. Mt 25, 31-46).
545 Jesús invita a los pecadores al banquete del Reino: «No he venido a llamar a justos sino a pecadores» (Mc 2, 17; cf. 1 Tim 1, 15). Les invita a la conversión, sin la cual no se puede entrar en el Reino, pero les muestra de palabra y con hechos la misericordia sin límites de su Padre hacia ellos (cf. Lc 15, 11-32) y la inmensa «alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta» (Lc 15, 7). La prueba suprema de este amor será el sacrificio de su propia vida «para remisión de los pecados» (Mt 26, 28).
546 Jesús llama a entrar en el Reino a través de las parábolas, rasgo típico de su enseñanza (cf. Mc 4, 33-34). Por medio de ellas invita al banquete del Reino (cf. Mt 22, 1-14), pero exige también una elección radical para alcanzar el Reino, es necesario darlo todo (cf. Mt 13, 44-45); las palabras no bastan, hacen falta obras (cf. Mt 21, 28-32). Las parábolas son como un espejo para el hombre: ¿acoge la palabra como un suelo duro o como una buena tierra (cf. Mt 13, 3-9)? ¿Qué hace con los talentos recibidos (cf. Mt 25, 14-30)? Jesús y la presencia del Reino en este mundo están secretamente en el corazón de las parábolas. Es preciso entrar en el Reino, es decir, hacerse discípulo de Cristo para «conocer los Misterios del Reino de los cielos» (Mt 13, 11). Para los que están «fuera» (Mc 4, 11), la enseñanza de las parábolas es algo enigmático (cf. Mt 13, 10-15).
Los signos del Reino de Dios
547 Jesús acompaña sus palabras con numerosos «milagros, prodigios y signos» (Hch 2, 22) que manifiestan que el Reino está presente en Él. Ellos atestiguan que Jesús es el Mesías anunciado (cf, Lc 7, 18-23).
548 Los signos que lleva a cabo Jesús testimonian que el Padre le ha enviado (cf. Jn 5, 36; 10, 25). Invitan a creer en Jesús (cf. Jn 10, 38). Concede lo que le piden a los que acuden a él con fe (cf. Mc 5, 25-34; 10, 52). Por tanto, los milagros fortalecen la fe en Aquel que hace las obras de su Padre: éstas testimonian que él es Hijo de Dios (cf. Jn 10, 31-38). Pero también pueden ser «ocasión de escándalo» (Mt 11, 6). No pretenden satisfacer la curiosidad ni los deseos mágicos. A pesar de tan evidentes milagros, Jesús es rechazado por algunos (cf. Jn 11, 47-48); incluso se le acusa de obrar movido por los demonios (cf. Mc 3, 22).
549 Al liberar a algunos hombres de los males terrenos del hambre (cf. Jn 6, 5-15), de la injusticia (cf. Lc 19, 8), de la enfermedad y de la muerte (cf. Mt 11,5), Jesús realizó unos signos mesiánicos; no obstante, no vino para abolir todos los males aquí abajo (cf. Lc 12, 13. 14; Jn 18, 36), sino a liberar a los hombres de la esclavitud más grave, la del pecado (cf. Jn 8, 34-36), que es el obstáculo en su vocación de hijos de Dios y causa de todas sus servidumbres humanas.
550 La venida del Reino de Dios es la derrota del reino de Satanás (cf. Mt 12, 26): «Pero si por el Espíritu de Dios expulso yo los demonios, es que ha llegado a vosotros el Reino de Dios» (Mt 12, 28). Los exorcismos de Jesús liberan a los hombres del dominio de los demonios (cf Lc 8, 26-39). Anticipan la gran victoria de Jesús sobre «el príncipe de este mundo» (Jn 12, 31). Por la Cruz de Cristo será definitivamente establecido el Reino de Dios: Regnavit a ligno Deus («Dios reinó desde el madero de la Cruz», [Venancio Fortunato, Hymnus «Vexilla Regis»: MGH 1/4/1, 34: PL 88, 96]).
827 ««Mientras que Cristo, santo, inocente, sin mancha, no conoció el pecado, sino que vino solamente a expiar los pecados del pueblo, la Iglesia, abrazando en su seno a los pecadores, es a la vez santa y siempre necesitada de purificación y busca sin cesar la conversión y la renovación». Todos los miembros de la Iglesia, incluso sus ministros, deben reconocerse pecadores. En todos, la cizaña del pecado todavía se encuentra mezclada con la buena semilla del Evangelio hasta el fin de los tiempos. La Iglesia, pues, congrega a pecadores alcanzados ya por la salvación de Cristo, pero aún en vías de santificación» ().
1033 Salvo que elijamos libremente amarle no podemos estar unidos con Dios. Pero no podemos amar a Dios si pecamos gravemente contra Él, contra nuestro prójimo o contra nosotros mismos: «Quien no ama permanece en la muerte. Todo el que aborrece a su hermano es un asesino; y sabéis que ningún asesino tiene vida eterna permanente en él» (1 Jn 3, 14-15). Nuestro Señor nos advierte que estaremos separados de Él si omitimos socorrer las necesidades graves de los pobres y de los pequeños que son sus hermanos (cf. Mt 25, 31-46). Morir en pecado mortal sin estar arrepentido ni acoger el amor misericordioso de Dios, significa permanecer separados de Él para siempre por nuestra propia y libre elección. Este estado de autoexclusión definitiva de la comunión con Dios y con los bienaventurados es lo que se designa con la palabra «infierno».
1264 No obstante, en el bautizado permanecen ciertas consecuencias temporales del pecado, como los sufrimientos, la enfermedad, la muerte o las fragilidades inherentes a la vida como las debilidades de carácter, etc., así como una inclinación al pecado que la Tradición llama concupiscencia, o metafóricamente fomes peccati: «La concupiscencia, dejada para el combate, no puede dañar a los que no la consienten y la resisten con coraje por la gracia de Jesucristo. Antes bien «el que legítimamente luchare, será coronado» (2 Tm 2,5)» (Concilio de Trento: DS 1515).
2850 Líbranos del mal: «La última petición a nuestro Padre está también contenida en la oración de Jesús: «No te pido que los retires del mundo, sino que los guardes del Maligno». Esta petición concierne a cada uno individualmente, pero siempre quien ora es el «nosotros», en comunión con toda la Iglesia y para salvación de toda la familia humana. La Oración del Señor no cesa de abrirnos a las dimensiones de la Economía de la salvación. Nuestra interdependencia en el drama del pecado y de la muerte se vuelve solidaridad en el Cuerpo de Cristo, «en comunión con los santos»» ().
Pío XII:
San Juan XXIII, «Me dicen que en el mundo hay mucho mal y que yo soy un ingenuo al valorar lo que hay de bueno. Es que, como he aprendido del Señor, prefiero insistir en el sí más que en el no.
«Dicen que el papa es demasiado optimista, ingenuo. No, es simplemente que he aprendido del Evangelio que Jesús siempre insistió más en el sí que en el no».
San Pablo VI,¿Cuáles son hoy las necesidades mayores de la Iglesia? No os suene como simplista, o justamente como supersticiosa e irreal nuestra respuesta; una de las necesidades mayores es la defensa de aquel mal que llamamos Demonio. Audiencia General (15-11-1972)
Juan Pablo I:
San Juan Pablo II Desde el principio hasta el fin, la existencia de la Iglesia se inscribe en la admirable perspectiva escatológica del reino de Dios, y su historia se despliega desde el primero hasta el último día. Audiencia General (25-09-1991)
El mal proviene del «enemigo» y de quienes lo siguen: «La cizaña son los hijos del maligno y el enemigo que la sembró es el diablo». (19-07-1987).
«Las imágenes evangélicas de la sal, de la luz y de la levadura, aunque se refieren indistintamente a todos los discípulos de Jesús, tienen también una aplicación específica a los fieles laicos. Se trata de imágenes espléndidamente significativas, porque no sólo expresan la plena participación y la profunda inserción de los fieles laicos en la tierra, en el mundo, en la comunidad humana; sino que también, y sobre todo, expresan la novedad y la originalidad de esta inserción y de esta participación, destinadas como están a la difusión del Evangelio que salva» (Christifideles laici, n. 15).
Benedicto XVI Al utilizar imágenes y situaciones de la vida cotidiana, el Señor «quiere indicarnos el verdadero fundamento de todas las cosas… Nos muestra… al Dios que actúa, que entra en nuestras vidas y nos quiere tomar de la mano» (Jesús de Nazaret I, Benedicto XVI-Joseph Ratzinger, La esfera de los libros, 2007, p. 233).
El «cielo» no se debe entender sólo en el sentido de la altura que está encima de nosotros, pues ese espacio infinito posee también la forma de la interioridad del hombre. (17 de julio de 2011)
Papa Francisco, Colabora bien con Dios quien sabe reconocer el bien que crece silenciosamente en el campo de la Iglesia y de la historia, cultivándolo hasta la maduración ().
Colabora bien con Dios quien sabe reconocer el bien que crece silenciosamente en el campo de la Iglesia y de la historia, cultivándolo hasta la maduración ().
«La indulgencia permite descubrir cuán ilimitada es la misericordia de Dios. No sin razón en la antigüedad el término ‘misericordia’ era intercambiable con el de ‘indulgencia’, precisamente porque pretende expresar la plenitud del perdón de Dios que no conoce límites». (Bula de convocación del Jubileo de la Esperanza: 23)
«El mal no tiene ni la primera ni la última palabra. Ante la cizaña presente en el mundo, el discípulo del Señor está llamado a imitar la paciencia de Dios, alimentar la esperanza con el apoyo de una firme confianza en la victoria final del bien, es decir de Dios»
«¡Cuánta paciencia tiene Dios conmigo!». (23 de julio de 2017
Papa León XIV:
Pedro Casaldáliga:
Hans Urs von Balthasar
Rainiero Cantalamessa Debemos esperar la siega, pero no como aquellos siervos a duras penas refrenados, empuñando la hoz, como si estuviéramos ansiosos de ver la cara de los malvados en el día del juicio; sino que debemos esperar como hombres que hacen propio el deseo de Dios de «que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento pleno de la verdad» (1Tm 2,4). 15 julio 2005.
Antonietta Potente «Mirar la realidad desde Dios implica asumir una postura de apertura hacia el misterio, la vulnerabilidad y la alteridad.» ().
Bossuet— para que no se crea que en el mundo hay algo fijo y seguro, en ocasiones se ve lo contrario, es decir, la inocencia en el trono y la iniquidad en el patíbulo».
Paul Claudel «En el día del juicio universal –dice el poeta –, no sólo bajará del cielo el Juez, sino que se precipitará a su alrededor toda la tierra».
«Todos los pueblos vendrán a postrarse en tu presencia, Señor…» (Sal 85, 9)
Pablo D ́Ors,
Cardenal Robert Sarah,
Teilhard de Chardin
H. Kung:
Quique Martínez de la Lama-Noriega,
Javier Gafo
Bernard Shaw «Llegado el momento, los hombres realmente malos son tan escasos como los hombres realmente buenos».
Dabar Cada uno suele pensar que la recta opinión (ortodoxia) que se ha de tener hoy día en cuanto a pastoral, liturgia, moral, teología, espiritualidad, etc., es, claro está, la suya. Todos los demás, a derecha e izquierda de uno mismo, no están en la verdad exacta, que es la mía. Esta actitud que tenemos en el corazón tantos cristianos, no es ciertamente la del Reino, según la parábola. 1978/41.
Cabodevilla titula un capítulo de uno de sus libros de esa elocuente manera: «Creo en la Santa Iglesia pecadora».
Cabodevilla, enseñándonos la frase del revés, hace decir a la Iglesia: «Soy hermosa, pero negra»
Jürgen Moltmann: «Una teología auténtica debería ser concebida desde su meta en el futuro. La escatología debería ser, no el punto final de la teología [las postrimerías], sino su comienzo».
Todos los bienes mesiánicos los poseemos como promesa, como la promesa de algo nuevo
Pagola, Dios no se impone, sino que trasforma; no domina, sino que atrae.
Ruiz de Galarreta: «No hay justos y pecadores, sino solo pecadores amados por Dios».
Martín Lutero predicó un sermón en el que dijo que “solo Dios puede separar a los falsos creyentes de los verdaderos, y señaló que matar herejes o no creyentes, es acabar con su oportunidad de ser salvados”. Y añadió: “Deseamos forzar a otros a creer: a los turcos con la espada, a los herejes con el fuego, a los judíos con la muerte, y así desenraizar la cizaña por nuestro propio poder, como si fuéramos nosotros los que pudiéramos reinar sobre los corazones y los espíritus, volviéndoles piadosos”.
Víctor Hugo La tolerancia es la mejor religión ()
Werner Herzog En la película Lo and Behold (2017)se dice que “Cada molécula tiene su propio sonido. Y estos sonidos están diseñados específicamente para que cuando la molécula está bien formada, se creen armonías. Si algo no encaja, formará una disonancia. De hecho es difícil lograr una disonancia”.
Ana Frank «No veo la miseria que hay, sino la belleza que aún queda» ()
Sófocles pone en Edipo rey estas trágicas palabras en boca del Sacerdote: «La ciudad, como tu mismo puedes ver, está ya demasiado agitada y no es capaz todavía de levantar la cabeza de las profundidades por la sangrienta sacudida. Se debilita en las plantas fructíferas de la tierra, en los rebaños de bueyes que pacen y en los partos infecundos de las mujeres».
Creonte «Afirmo que incluso las aficiones, si llegan felizmente a término, todas pueden resultar bien» no consolaron –y siguen sin consolar- a los habitantes de Tebas. Un místico sufí lo avaló en este elocuente relato: Hace mil años mi vecino me dijo: «Odio la vida porque está llena de dolor.»
J. Maronna y D. Samper, «Si escuchas sólo a tu cerebro, corres el peligro de perder la más sana condición del ser humano, que es la del Hombre Integral».
Andrei Sájarov La intolerancia, nos advertía el físico ruso, no es sino «la angustia de no tener razón».
Amos Oz: «La esencia del fanatismo reside en el deseo de obligar a los demás a cambiar. En esa tendencia tan común de mejorar al vecino, de enmendar a la esposa, de hacer ingeniero al niño o de enderezar al hermano en vez de dejarles ser.
El fanático es una criatura de lo más generosa. El fanático es un gran altruista. A menudo, está más interesado en los demás que en sí mismo. Quiere salvar tu alma, redimirte. Liberarte del pecado, del error, de fumar. Liberarte de tu fe o de tu carencia de fe. Quiere mejorar tus hábitos alimenticios, lograr que dejes de beber o de votar. El fanático se desvive por uno. Una de dos: o nos echa los brazos al cuello porque nos quiere de verdad o se nos lanza a la yugular si demostramos ser unos irredentos.
En cualquier caso, topográficamente hablando, echar los brazos al cuello o lanzarse a la yugular es casi el mismo gesto. De una forma u otra, el fanático está más interesado en el otro que en sí mismo por la sencillísima razón de que tiene un sí mismo bastante exiguo o ningún sí mismo en absoluto» (A. OZ, Contra el fanatismo, Debolsillo, Barcelona 2005, pp.28-29).
Pascal, «Los hombres desprecian la religión; la odian y temen que es verdad.» (Pensees, 187)
C.S. Lewis, «Al final de las cuentas, hay solamente dos tipos de personas: Ellos que dicen a Dios, ‘Hágase tu voluntad,’ y ellos a quienes Dios les dice, ‘Hágase tu voluntad.’ Todos aquellos que están en el infierno, lo escogen. Sin su propia elección, no habría el infierno.»
Fidel Aizpurúa La cizaña, toda cizaña, brota del corazón de uno mismo, por eso hay que vigilarlo atentamente.
Sobrado, .2015.
Tomás Muro,
Fray Marcos, A nivel humano siempre crecerán juntas. Si intentas separarlas (maniqueísmo) destrozarás la vida.
La vida arrastra tres mil ochocientos millones de años de evolución que ha ido siempre en la dirección de asegurar la supervivencia del individuo y de su especie. A ese objetivo estaba orientado cualquier otro logro. Al aparecer la especie humana, descubre que hay un objetivo más valioso que el de la simple supervivencia. Al intentar caminar hacia esa nueva plenitud de ser que se le abre en el horizonte, el hombre tropieza con esa enorme inercia que le empuja al objetivo puramente egoísta. En cuanto se relaja un poco, aparece la fuerza que le arrastra en la dirección equivocada del individualismo.
El objetivo del cristiano no es alcanzar la perfección, sino aceptar al otro a pesar de sus fallos.
Descubrir la cizaña en mí, sería la clave para aceptarla en los demás.
Enrique Martínez Lozano, la realidad es paradójica y se requiere comprender sus “dos niveles” para poder integrarlos y vivirlos de manera armoniosa.
Karl Popper Debemos reclamar, en nombre de la tolerancia, el derecho a no tolerar a los intolerantes ()
Andrés Torres Queiruga: “El mal sigue siendo la presencia terrible que amenaza con denunciar como mero idealismo el futuro que promete la esperanza”.
Etty Hillesum: “El dolor no es el lugar de nuestros deseos sino el de nuestra verdad”.
Tomas Merton
P. Carlos Padilla
J. Kentenich,
Sor Verónica, «Tardamos en llegar a la felicidad porque primero intentamos agotar nuestros recursos. Esos caminos que tomamos».
María Martínez, «Su apoyo incondicional, su enorme corazón, que siempre viera el lado bueno de las cosas. Desde sus ojos todo era siempre mejor. Más bonito. Más brillante. Mucho más fácil. Ella había sido mi mapa. El camino a casa. A su lado, encontré mi sitio. Cuando se fue, perdí el norte». La fragilidad de un corazón bajo la lluvia
«Necesito los pequeños detalles, son el reflejo de cada uno de nosotros. Por eso no se puede reemplazar a nadie, porque todos estamos hechos de pequeños y preciosos detalles».
Lucinda Riley, Harry Whittaker, «Ninguna esperanza es falsa. La esperanza es una decisión, significa esperar incluso cuando reina la desesperación. Decide tener esperanza y ocurrirán cosas asombrosas». Atlas. La historia de Pa Salt (Las Siete Hermanas 8)
Alyssa Milano: «Primero acepta la tristeza. Date cuenda de que sin perder, ganar no es tan genial».
Edgardo Riveros Aedo, «La delicadeza hacia el cuerpo debe hacerse extensiva a nuestra alma que sufre un desconsuelo espiritual, y también debemos ser compasivos con nuestra mente, cuidando de no asimilar sus críticas y mensajes que nos generan culpa. Cuidémonos de nuestra mente, digámosle que ya nos enteramos de sus críticas y que después las atenderemos». Focusing desde el corazón y hacia el corazón
Lucinda Riley, «Debemos intentar asumir la responsabilidad de nuestras propias acciones, pero no podemos responsabilizarnos de las de los demás»5.
Séneca: «Las aflicciones pequeñas son locuaces, en cambio las grandes son mudas»6.
P. Kentenich: «Dios deja todo a oscuras. Necesita hijos que le den la mano al padre en su camino por en medio de la oscuridad, ¡hijos de la Providencia!»
Pablo Picasso “Los periodistas son quienes reparten cizaña en la vida moderna”
Ruiz de Galarreta: «No hay justos y pecadores, sino solo pecadores amados por Dios».
¿Cuándo volveremos (la iglesia entera, desde arriba, no algún que otro iluso que cree en Jesús y en el Reino) al estilo de Jesús, a sus modestas, silenciosas, diminutas parábolas?
Fray Marcos, Si a través de veinte siglos, la Iglesia hubiera hecho caso de esta parábola, ¡cuántos atropellos se hubieran evitado! En todos los tiempos se ha perseguido al que discrepa, solo por el afán de preservar el trigo. Se ha excomulgado, se ha desterrado, se ha quemado en la hoguera a miles de cristianos que eran bellísimas personas, aunque no coincidieran con la verdad oficial. Es patético que se haya declarado santos a algunos de los que han sido sacrificados.
G. Bernanos, Yo me alegro de que la Iglesia sea pecadora, porque si fuese santa, yo no me atrevería a entrar en ella.
PACIENCIA (Tomado de Fdz. Carvajal)
PACIENCIA (Tomado de pensamientos.org)
A veces la impaciencia da más frutos que los más profundos cálculos. Bernard Shaw
Adopte el ritmo de la naturaleza; su secreto es la paciencia. Ralph Waldo Emerson
Ante el mal que veo en el mundo, en mi alma, quiero aprender a tener tu paciencia, Señor. Y el secreto de tu paciencia está en tu amor, que invita al diálogo. Maertens-Frisque.
Ante mis propios pecados, mis propios fracasos, ante los rechazos de los demás, ante las lentitudes o los retrasos de la Iglesia… Danos, Señor, tu divina paciencia. Noel Quesson
“Aquí se requiere la paciencia de los santos, de los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús”. (Apocalipsis 14,12)
Casi no hay cosa imposible para quien sabe trabajar y esperar. François Salignac de la Mothe «Fénelon»
Canse tu paciencia a la maldad. Tertuliano
Con la paciencia y la tranquilidad se logra todo…….y algo más. Benjamín Franklin
¡Dios tiene mucha paciencia con el peregrino terrenal! Adolfo Kolping
El arte y la ciencia no bastan, sino que es, además, indispensable la paciencia. Johann Wolfang von Goethe
El hombre vulgar, cuando emprende una cosa, la echa a perder por tener prisa en terminarla. Lao Tse
El mejor remedio que conozco contra los impulsos repentinos de impaciencia es un silencio dulce y sin hiel. San Francisco de Sales
El que no tiene paciencia no puede exigirla de los demás. Adolfo Kolping
El que tiene paciencia, tendrá lo que quiera. Benjamin Franklin
El secreto de la paciencia, es el amor, amor como el de Jesús, que además nos pide del mismo modo como Él nos ha amado, así nos amemos también nosotros los unos a los otros. (Cfr. Juan 13, 34) Pedro Sergio Antonio Donoso Brant
El Señor nos pide ser pacientes y sin mancha, caminando siempre en su presencia. SS. Francisco
En esta vida la paciencia ha de ser el pan de cada día; pero la necesitamos en particular para nosotros, porque nadie se nos hace tan pesado como nosotros mismos. San Francisco de Sales
Escuchar con paciencia es, a veces, mayor caridad que dar. San Luis, rey de Francia.
Quien sufre sin paciencia, pierde el cielo; quien sufre con paciencia, gana el cielo; quien sufre con gozo, asegura el cielo. San Juan María Bautista Vianney
La caridad, la paciencia y la ternura son un gran tesoro. Quien lo tiene, lo comparte con los demás. SS. Francisco
“La paciencia ha de ir acompañada de obras perfectas para que seáis perfectos e íntegros (Santiago 1, 4)
La paciencia es el soporte del débil, la impaciencia es la ruina del fuerte. Colton
La paciencia es la llave del paraíso. Proverbio turco
La paciencia es la virtud más heroica, porque aparentemente es la virtud menos heroica Giacomo Leopardi
La paciencia es tanto más perfecta cuanto menos se mezcla con inquietudes y desasosiegos. San Pío de Pieltrecina
La paciencia es un acto más noble que cualquier hecho. C. A. Bartol
La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces. Proverbio persa
La paciencia es una sabiduría; el que sabe esperar siempre gana; los arrebatados ya estan vencidos, antes de haber empezado la carrera. Autor desconocido
La paciencia crea confianza, decisión y una visión objetiva, lo cual eventualmente lleva al éxito. Brian Adams
La paciencia en un momento de enojo evitará cien días de dolor. Proverbio tibetano
La paciencia tiene más poder que la fuerza. Plutarco
La persona peca porque no tiene paciencia, porque el pecado es, a la vez debilidad y violencia. Romano Guardín
Lo que distingue al hombre del animal no es la inteligencia, es la facultad de esperar. André Kédros
«Lo que se hace con precipitación nunca se hace bien; obrad siempre con tranquilidad, con calma». San Francisco de Sales
Lo que es imposible corregir, la paciencia lo hace tolerable. Horacio
Lucha virilmente y soporta con paciencia. Tomás de Kempis
¡No corras, vete despacio, que a donde tienes que llegar es a ti mismo! Juan Ramón Jiménez
No hay auténtico genio sin paciencia. Louis Charles Alfred de Musset.
No te impacientes con la suerte: hay que dar tiempo a que la savia se haga flor. Zenaida Bacardí de Argamasilla
No neguemos nada; no afirmemos nada; esperemos. Arthur Schopenhauer
¿Por qué aguardas con impaciencia las cosas? Si son inútiles para tu vida, inútil es también aguardarlas. Si son necesarias, ellas vendrán y vendrán a tiempo. Amado Nervo
Quien tiene paciencia puede tener todo lo que desea. Benjamín Franklin
Quienquiera que pierda la paciencia, pierde la posesión de su propia alma. Los seres humanos no deben ser como las abejas que se aniquilan al aguijonear a otras J. Swit
Sabed que la virtud de la paciencia es la que nos asegura la mayor perfección. San Francisco de Sales
Sé paciente con todo el mundo; pero sobre todo contigo mismo. San Francisco de Sales
Si eres paciente en un momento de ira, escaparás a cien días de tristeza. Proverbio Chino
Si he hecho descubrimientos invaluables ha sido más por tener paciencia que a cualquier otro talento. Isaac Newton
Si necesitamos paciencia para tolerar las miserias ajenas, más aún debemos soportarnos a nosotros mismos. San Pío de Pieltrecina
Si tienes paciencia en el momento de ira te ahorraras 100 días de tristeza. Autor desconocido
Ten calma y no hables del ayer. El hoy es bello. Omar Kayyam
Ten paciencia con todas las cosas, pero sobre todo contigo mismo. San Francisco de Sales
Todo llega si uno simplemente espera. Benjamin Disraeli
Todo pecado ha de atribuirse a la impaciencia, porque todo mal es impaciencia contra el bien. Para hacerse malo basta con no soportar el bien. Tertuliano
TOLERANCIA (Tomado de pensamientos.org)
Debemos aprender la importancia de soportar nuestras mutuas debilidades, porque hemos aprendido el valor de la tolerancia. Paul P. Harris
El enemigo más grande que tiene la tolerancia puede anidar dentro de cada uno de nosotros, y se llama egoísmo. P. Aderico Dolzani, ssp
Hay un límite en donde la tolerancia deja de ser virtud. Edmund Burke
La tolerancia es la auténtica prueba de civilización. Arthur Helps
La tolerancia es la madre de la paz. Gaetano Filangieri
La tolerancia es una virtud difícil; nuestro primer impulso, y aun el segundo, es odiar a todos los que no piensan como nosotros. Jules Lemaître
Toda tolerancia llega a ser, a la larga, un derecho adquirido. Georges Benjamin Clemenceau
CONTO
DIENTES DE LEÓN
Un hombre que sentía orgulloso del césped de su jardín, se encontró un buen día con que en dicho césped crecía una gran cantidad de “dientes de león”. Y aunque trató por todos los medios de librarse de ellos, no pudo impedir que se convirtieran en una auténtica plaga.
Al fin escribió al Ministerio de Agricultura, refiriendo todos los intentos que había hecho, y concluía la carta preguntando:
-“¿Qué puedo hacer?”.
– Al poco tiempo llegó la respuesta:
-“Le sugerimos que aprenda a amarlos”.
También yo tenía un césped del que estaba muy orgulloso, y también sufrí una plaga de “dientes de león” que traté de combatir con todos los medios a mi alcance. De modo que el aprender a amarlos no fue nada fácil. Comencé por hablarles todos los días cordial y amistosamente. Pero ellos sólo respondían con su hosco silencio. Aún le dolía la batalla que había librado contra ellos. Probablemente recelaban de mis motivos.
Pero no tuve que aguardar mucho tiempo a que volviesen a sonreír y a recuperar su sosiego. Incluso respondían ya a lo que yo les decía. Pronto fuimos amigos.
Por supuesto que mi césped quedó arruinado, pero ¡qué delicioso se hizo mi jardín…!
Anthony de Mello El canto del pájaro.
ÁMALA
“Un hombre fue a visitar a un sabio consejero y le dijo que ya no quería ser cristiano, que pensaba irse de la Iglesia. El sabio lo escuchó, lo miró a los ojos y solamente le dijo una palabra:
–Ámala, luego calló.
–Pero es que ya no siento nada por ella
–Ámala, repuso el sabio.
Y ante el desconcierto del señor, después de un oportuno silencio, el sabio agregó lo siguiente:
* Amar es una decisión, no un sentimiento.
* Amar es dedicación y entrega.
* Amar es un verbo, y el fruto de esa acción es el amor.
–El amor es un ejercicio de jardinería:
–Arranca lo que hace daño, prepara el terreno.
–Siembra, sé paciente; procura, cuida.
+ Mantente preparado, porque habrá plagas, sequías o excesos de lluvias, mas no por eso abandones tu jardín.
+ Ama a la Iglesia, es decir: acéptala, valórala, respétala, dale afecto y ternura; admírala entiende sus problemas y compréndela”.
José María Martín OSA
PLANTAR MANGOS
Se acercaba la época de las lluvias monzónicas y un hombre muy anciano estaba cavando hoyos en su jardín. Trabajaba con ilusión y entusiasmo.
– ¿Qué haces?, le preguntó su vecino.
– “Estoy plantando mangos”, respondió el anciano.
– ¿Esperas llegar a comer mangos de esos árboles?
– “No, no pienso vivir tanto. Pero otros lo harán. Se me ocurrió el otro día que toda mi vida he disfrutado comiendo mangos plantados por otras personas, y ésta es mi manera de demostrarles mi gratitud. En mi larga vida he recibido muchas cosas de los demás. Es justo que yo contribuya a que otros se beneficien de mí”.
Tomado del Alforjas de pastoral
TEMPLANZA
Un tal hombre tenía un genio fuerte. Sus explosiones de cólera estaban destruyendo su familia. Fue a un sacerdote para ayuda. El sacerdote noto que la tendencia al enojo tenía un lado bueno.
El hombre estaba sorprendió porque no veía nada bueno en su mal genio, que muchas veces estaba fuera de control. El sacerdote explico que la misma energía del enojo era algo que Dios le dio y querría que el usara la energía para proteger y defender su familia.
El hombre volvió a su casa y tuvo una conferencia con su señora e hijos. Pidió perdón por sus explosiones, pero también dijo que querría formar una familia fuerte que podía resistir los ataques contra ella.
El hombre saco un libro con pinturas. Tenía símbolos para las virtudes cardenales: valentía, justicia, prudencia y templanza. La virtud en que enfoco era la templanza y su símbolo es un fuego compacto. Si el fuego crece demasiado, enciende la casa entera, pero si es muy pequeño, muere. Templanza es la virtud que mantiene el fuego en su balanza correcta. Enojo no es mal en sí. Una cierta porción de enojo produce calor y luz. La familia pensaba en eso y la señora dijo que ayudaría a su esposo mantener el fuego en el fogón.
Tomado de P. Felipe Bloom
Unos papás tenían una gran preocupación por su hijo que había caido en una vida muy mala. Pasaba su tiempo tomando y mirando la pornografía. No tenía motivación para hacer algo positvo con su vida.
Despues de hablar un rato con el joven, el padre le preguntó, «¿Crees en Dios?»
El muchacho le respondió, «Sí, padre, creo en Dios.»
Entonces el sacerdote siguió, «¿No sabes que algún día tendrás que estar ante El que va revisar toda tu vida?»
«Sí,» le dijo el joven, «Pero Dios me aceptará. No importa lo que hago.»
Este muchacho había pasado doce años en escuelas católicas. Tenía unas ideas vagas e imprecisas sobre el cielo, pero nunca consideró la posibilidad de no llegar a aquel lugar. Para él ir al cielo fue algo automatico. A pesar de haber escuchado del infierno consideraba que ese lugar fue reservado solamente para personas muy,muy malas como Hitler o Lenin. El siempre pensaba, «No hecho algo tan mal. No he dañado a nadie.»
Tomado de P. Felipe Bloom
Tomado de P. Diego Millán
(Tony de Mello)
Tomado de Inpas
Tomado de Juan Jáuregui
Tomado de Parábolas.org
Tomado de Los cuentos que yo cuento
Tomado del P. Rainiero Cantalamesa
Tomado de Anecdonet
MI SOMBRA NO ME HACE NI MÁS GRANDE NI MÁS CHICO
En una aldea de pescadores, una muchacha quedó embarazada. Sus padres le pegaron hasta que confesó quién era el culpable de su embarazo: «Es el maestro budista que vive en el templo fuera de la aldea.» les confesó la muchacha.
Sus padres y todos los aldeanos quedaron indignados. Corrieron al templo, después de que el bebé nació, y lo dejaron frente al maestro diciéndole: «¡Hipócrita! ¡Ese niño es tuyo! ¡Cuídalo!»
Todo lo que el maestro dijo fue: ¡Muy bien! ¡Muy bien!. Y dio el bebé a una de las mujeres de la aldea, encargándose de los gastos.
Después de esto, el maestro perdió la reputación, sus discípulos lo abandonaron y ya nadie iba al templo a rezar. Esto duró algunos meses. Cuándo la muchacha vio eso, no pudo aguantar el remordimiento y finalmente se decidió a decir la verdad. El padre del niño, en realidad, no era el maestro, sino un muchacho de la vecindad.
Cuando sus padres y toda la aldea supieron esto, volvieron al templo y se postraron delante del maestro. Imploraron su perdón y pidieron que les devolviese el bebé. El maestro devolvió el bebé y todo lo que dijo fue: «¡Muy bien! ¡Muy bien!»
Admirable la tranquilidad y la paciencia de este maestro budista. Había aprendido de Buda, el iluminado, que lo que cuenta no es lo que dicen de nosotros los demás sino lo que nos dice la conciencia.
El monje del cuento no le daba ninguna importancia a lo que de él pensaba la gente. Si lo que los demás dicen es una mentira, que digan, lo que quieran; sus juicios no me hacen ni más grande ni más pequeño; como sucede a mi sombra que se achica o se agranda según que salgo de mediodía o con el sol de la tarde.
Tomado de P. Chinaglia
¿CUÁNTO PESA UN COPO DE NIEVE?
Dime, ¿cuánto pesa un copo de nieve? -preguntó un gorrión a una paloma.
Nada de nada, le contestó.
Entonces, si es así debo contarte una historia, dijo el gorrión:
Estaba yo posado en la rama de un abeto, cerca de su tronco, cuando empezó a nevar. No era una fuerte nevada ni una ventisca furibunda. Nada de eso.
Nevaba como si fuera un sueño, sin nada de violencia. Y como yo no tenía nada mejor que hacer, me puse a contar los copos de nieve que se iban asentando sobre los tallitos de la rama en la que yo estaba. Los copos fueron exactamente 3.741.952. Al caer el siguiente copo de nieve sobre la rama que, como tú dices, pesaba nada de nada, la rama se quebró.
Dicho esto, el gorrión se alejó volando.
Y la paloma, toda una autoridad en la materia desde la época de Noé, quedó cavilando sobre lo que el gorrión le contara y al final se dijo:
Tal vez esté faltando la voz de una sola persona más para que la solidaridad se abra camino en el mundo (Kurt Kauter)
Tomado de Alejandro Illescas, Los cuentos de mis homilías
Tomado de P. Félix Jiménez
F. Kafka
Tomado de Lacompañiademaría.com
Tomado de MSC
2023
Un párroco le preguntó a un niño: ¿Sabes quién te hizo?
El niño pensó un momento y respondió: una parte de mí la hizo Dios.
¿Qué significa eso de «una parte»? preguntó el párroco.
Dios me hizo pequeño y el resto crecí yo solito.
Una noche viví un sueño raro. En la plaza mayor de la ciudad habían abierto una nueva tienda. El rótulo decía: REGALOS DE DIOS.
Un ángel atendía a los clientes.
¿Qué es lo que vende, ángel del Señor? le pregunte.
Vendo todos los dones de Dios.
¿Cobras muy caro?
No , los dones de Dios son todos gratis.
M iré las estanterías, estaban llenas de ánforas de amor, frascos de fe, cajas de salvación y muchas cosas más.
Yo tenia gran necesidad de todas esas cosas.
Cobré valor y le dije al ángel: Dame, por favor, bastante amor de Dios, dame perdón de Dios, una bolsa de esperanza, un frasco de fe y una caja de salvación.
Todo lo que había pedido me fue servido en una cajita diminuta.
Sorprendido, le pregunté: ¿Está todo ahí?
El ángel me explicó: Ahí está todo. Dios no da nunca frutos maduros. Él sólo da pequeñas semillas que cada cual tiene la obligación de cultivar.
Tomado de P. Félix Jiménez
Esta es la historia de un agricultor que cultivó maíz premiado. Cada año inscribía su maíz en la feria estatal donde ganaba un listón azul.
Un año, un reportero de un periódico le preguntó: “¿Cómo puedes darte el lujo de compartir tu mejor semilla de maíz con tus vecinos?
“¿Por qué señor?” dijo el granjero, ¿no lo sabía? El viento recoge el polen del maíz maduro y lo hace girar de un campo a otro. Si mis vecinos cultivan maíz inferior, la polinización cruzada degradará constantemente la calidad de mi maíz. Si voy a cultivar buen maíz, debo ayudar a mis vecinos a cultivar buen maíz”.
Tomado de P. Félix Jiménez
Se cuenta la historia de un hombre que fue de iglesia en iglesia, con la esperanza de encontrar y luego unirse a la iglesia perfecta. En medio de su búsqueda alguien se atrevió a decirle: “Me da pena esa iglesia si alguna vez la encuentras, por el momento que te unas a ella, ya no será perfecta”.
Si hubiera una iglesia perfecta, sería menos que perfecta una vez que un pecador se uniera a ella.
Tomado de P. Félix Jiménez
LAS PEQUEÑAS ACCIONES
Cierto día, caminando por la playa reparé en un hombre que se agachaba a cada momento, recogía algo de la arena y lo lanzaba al mar. Hacía lo mismo una y otra vez.
Tan pronto como me aproximé me di cuenta de que lo que el hombre agarraba eran estrellas de mar que las olas depositaban en arena, y una a una las arrojaba de nuevo al mar.
Intrigado, le interrogué sobre lo que estaba haciendo, a lo cual respondió:
“Estoy lanzando estas estrellas de mar nuevamente al océano, como ves, la marea está baja y estas estrellas han quedado en la orilla. Si no las arrojo al mar morirán aquí por falta de agua“.
“Entiendo“, le dije, “pero hay miles de estrellas de mar sobre la playa. No puedes lanzarlas a todas. Son demasiadas. Y quizá no te des cuenta de que esto sucede probablemente en cientos de playas a lo largo de la costa“.
“¿No estás haciendo algo que no tiene sentido?“.
El nativo sonrió, se inclinó y tomó una estrella, y mientras la lanzaba de vuelta al mar me respondió:
“¡Para ésta, si lo tuvo!“
Tomado de P. Diego Millán
¿CUÁNTO PESA UN COPO DE NIEVE?
Dime, ¿cuánto pesa un copo de nieve? -preguntó un gorrión a una paloma.
Nada de nada, le contestó.
Entonces, si es así debo contarte una historia, dijo el gorrión:
Estaba yo posado en la rama de un abeto, cerca de su tronco, cuando empezó a nevar. No era una fuerte nevada ni una ventisca furibunda. Nada de eso.
Nevaba como si fuera un sueño, sin nada de violencia. Y como yo no tenía nada mejor que hacer, me puse a contar los copos de nieve que se iban asentando sobre los tallitos de la rama en la que yo estaba. Los copos fueron exactamente 3.741.952. Al caer el siguiente copo de nieve sobre la rama que, como tú dices, pesaba nada de nada, la rama se quebró.
Dicho esto, el gorrión se alejó volando.
Y la paloma, toda una autoridad en la materia desde la época de Noé, quedó cavilando sobre lo que el gorrión le contara y al final se dijo:
Tal vez esté faltando la voz de una sola persona más para que la solidaridad se abra camino en el mundo (Kurt Kauter)
Tomado de P. Alejando Illescas, Los cuentos de mis homilías
ANÉCDOTA
«FILÁNTROPO» (es decir, el que ama a todos).
JACULATORIA
Una breve jaculatoria, firme y ardiente como una flecha (¨jáculum¨, etimológicamente), puede llenar el tiempo del orante y hacer de él un auténtico contemplativo.
Tomado de Sobrado 2023
JILGUEROS
A los jilgueros les encantan los granos de mostaza.
Por eso van en bandada y crean un alboroto bullicioso en la altura de los tres metros, del arbusto.
Tomado de Sobrado 2023
LOLIUM TEMULENTUM
Esta cizaña es el lolium temulentum, como ya escribía San Jerónimo, muy difícil de discernirla del trigo hasta echar espiga, por la semejanza que tiene con él. Al judaísmo era impensable la coexistencia del bien y del mal — máxime prolongados — en los días mesiánicos. De ello se hacen eco, verbigracia, los Salmos de Salomón (2:38; 4:27; etc.; cf. Is 60:21). La venida del Mesías sería súbita y terminaría no sólo con los enemigos materiales, sino que haría una purificación total. Expuesto el cuadro, pasa a exponer otras dos parábolas. Algunos autores piensan que esta parábola sea un “duplicado” de la parábola de la semilla que crece secretamente (Mc 4:26-29). No parece probable. Es demasiado desemejante su estructura y finalidad. Lo que se ve es el choque con el judaísmo polémico del tiempo de Mt.
Tomado de Biblia Nácar-Colunga Comentada
LA RESPUESTA QUE DIO UN CHIQUILLO
a su catequista cuando éste le preguntó:
¿Quién creó a los demonios?,
y el chaval dijo:
Dios los creó ángeles, pero ellos se hicieron demonios.
Tomado de Anécdotas y catequesis
ENGULLIDOS POR LA SELVA
Nunca me dejan de sorprender esas fotos que muestran templos orientales construidos con enormes sillares de roca, y ahora engullidos por la selva y destruidos piedra a piedra por la fuerza avasalladora de ramas y raíces. Es increíble que algo tan aparentemente blando e inofensivo nacido de una semilla frágil e insignificante, acabe imponiéndose con el paso del tiempo a lo que en principio había nacido para ser indestructible.
Tomado de Miguel A. Munárriz Casajús
¿TIENE ALGÚN FUTURO ESTO TAN PEQUEÑO?
Este es el otro tema tratado por las parábolas de hoy. La comunidad de Mateo es pequeña. Las otras comunidades también. Han pasado ya cincuenta años de la muerte de Jesús; aunque el cristianismo se va extendiendo por el Imperio Romano sus miembros representan una minoría. ¿Qué futuro tiene este grupo tan pequeño? ¿Qué futuro tiene la iglesia actual, que carece del influjo y el poder de hace unos años? Mateo responde con dos parábolas: la del grano de mostaza y la de la levadura. Ambos coinciden en ser algo pequeño, pero más importante de lo que puede parecer a primera vista.
Tomado de J.L.Sicre
OBISPO WAZO
En su Carta al obispo Roger de Chalons, el obispo Wazo se basó en esta parábola par argumentar que “la iglesia debe dejar que la disidencia crezca con la ortodoxia ha que venga el Señor para separarlos y juzgarlos”.
Tomado de Vicente Martínez
ROGER WILLIAMS,
teólogo bautista y fundador de Rodhe Island, al norte de lo Estados Unido, usaba esta parábola para apoyar la tolerancia del gobierno hacia toda la cizaña -los herejes- en el mundo, ya que la persecución civil, daña frecuentemente también al trigo -los creyentes-.
Y en su Areopagítica, John Milton exigía libertad de expresión, y condenaba al Parlamento inglés por su intolerancia.
El filósofo austríaco Karl Popper dijo: “Debemos reclamar, en nombre de la tolerancia, el derecho a no tolerar a los intolerantes”.
Tomado de Vicente Martínez
JESÚS SÁNCHEZ ADALID
En sus novelas, Jesús Sánchez Adalid (1962, jurista y teólogo, manifiesta una penetrante reflexión acerca de las relaciones humanas, la libertad individual, el amor, el poder y la búsqueda de la verdad; lo que le ha convertido en un símbolo de encuentro y armonía entre los pueblos, religiones y razas. En Y de repente Teresa (Ediciones B, S. A. 2014) analiza el inhumano proceder de la Inquisición en pleno siglo XVI. De uno de sus más ilustres personajes, Don Rodrigo de Castro (1523-1600) dice que es “un implacable, ambicioso y cauto, que se ha consagrado concienzudamente a realizar pesquisas sobre aquellas mujeres que tienen éxtasis, visiones, y misteriosas revelaciones, por si fueran “alumbradas”; es decir, adeptas a secta mística que tanto preocupa el Santo Oficio, por ser considerada herética y relacionada con el protestantismo”.
CONCHA REDONDO, mística y teóloga, nacida en Madrid en 1931, en su obra poética Mis experiencias (Séneca Editorial 2014). Una mujer de la que se dice que el Espíritu le posibilita la comunicación inmediata y directa con la Divinidad que todos atesoramos, incluso los que crecen a nuestro lado diferentes. Uno de sus poemas, Vida, se cierra con estos versos:
“Despertar …
Madurar…
Nacer cada día…
Nacer cada día más humano”.
Tomado de Vicente Martínez
EL REINO DE DIOS ES UN ACONTECIMIENTO.
El Reino de Dios se parece a una red que se echa en el mar y recoge de toda clase de peces y cuando está llena la sacan a la orilla… El Reino de Dios se parece a un tesoro escondido en un campo que, al encontrarlo un hombre, lo vuelve a esconder y por la alegría que le da, va y vende todo lo que tiene… Se parece a un grano de mostaza que un hombre recogió y sembró en un campo… Se parece a la levadura que una mujer cogió y amasó con tres medidas de harina… El Reino de Dios se parece… se parece siempre a un suceso. Porque el Reino de Dios no es un lugar, ni una cosa, ni una organización imponente. Por eso el Reino de Dios no está circunscrito geográficamente, ni institucionalmente, ni siquiera puede decirse con precisión que la Iglesia sea el Reino de Dios.
El Reino de Dios es un acontecimiento, es algo que sucede en cualquier parte dentro de este mundo. Para entrar en él no es necesario cambiar de profesión, ni salirse de un lugar, ni abandonar el mundo. Lo único que hace falta es cambiar la vida, porque el Reino de Dios es una vida nueva. El principio de esta vida está en Dios. Él tiene la iniciativa.
Eucaristía 1987/34
BUENOS Y MALOS
Al parecer, Hitler estaba sinceramente enamorado de Eva Brawn, y San Agustín, antes de su conversión, tuvo una vida que no se puede presentar precisamente como ejemplar., ¿cómo juzgar a los hombres y repartirlos en buenos y malos?
Luis Gracieta Dabar 1990/38
«EL REVÉS DE LA TRAMA», DE GRAHAM GREENE
Aquella dramática novela de Graham Greene? Me impresionó Scobie, su protagonista. Era un hombre dulce y paciente, austero, fiel, puntual cumplidor de sus deberes religiosos, honrado hasta el escrúpulo. Una virtud sobresalía siempre en él por encima de las demás: la compasión. Pero justamente esa compasión –un miedo casi enfermizo a hacer sufrir a los demás– era la que iba desmoronando poco a poco su honradez.
Por compasión condesciende con la vida ilegal de un traficante. Por compasión, sigue aparentando amor a su mujer. Por compasión, empieza a vivir en adulterio con una joven, de ningún atractivo, pero simplemente para evitar que caiga en brazos de un desalmado. Como sabe que su mujer sospecha este adulterio y el confirmárselo podría llevarle a un mayor sufrimiento, para que deje de sospechar, decide recibir la comunión delante de ella aun cuando le horroriza el sacrilegio. Por compasión, en fin, decide suicidarse –¡él cree en el infierno!– no para librarse él de sus problemas, sino para librarles a los demás de él. Pero ved el último detalle: amaña las cosas de tal manera que no parezca un suicidio, sino una repentina crisis cardíaca. ¡Es terrible! ¡Junto a las indudables virtudes de Scobie iban creciendo uno a uno sus horrores!
Charles Moeller, gran estudioso de la obra de Greene, se hace preguntas turbadoras e inquietantes: «en estos actos cometidos por Scobie, en esa su compasión, ¿puede hallarse un reflejo de la caridad de Dios? ¿Es cristiana la compasión de Scobie?». Me ha venido a la memoria esta apasionante novela al leer el evangelio de hoy: ¡la parábola de «la cizaña»! Trigo y cizaña así es como crecen, irremediablemente juntos, difícilmente separables, enroscada la una en el otro, teniendo que aceptar nosotros que sea Dios al final el que separe lo bueno de lo malo.
Y eso ocurre en el campo de mi propio yo–. Parece increíble, pero así somos. Con el mismo corazón con que creemos «amar a Dios sobre todas las cosas», con ese mismo corazón envidiamos, avariciamos y odiamos. Somos capaces de pasar del «amar con todo el corazón» al «odiar con todo el corazón».
Elvira-1.Págs. 68 s.
PARÁBOLAS
La palabra en parábolas designa ante todo una comparación, una ilustración, una analogía. Mateo le da aquí el sentido bíblico mucho más amplio que el de mashal, que designa en hebreo, no sólo los Proverbioos, Meshalîm, sino también alegorías (Isaías 5, 1-7), adivinanzas y enigmas (Jueces 14, 12), ideas cuyo sentido se reserva sólo a los iniciados.
Tomado de P. Felipe Santos SDB
Jaime Tatay, sj
Tomado de Pastoral Sj
Tomado de Jose Antonio Pagola
Buenas Noticias Navarra 1985.Pág. 165 S.
Tomado de Alessandro Pronzato
El Pan del Domingo Ciclo A
Edit. Sigueme Salamanca 1986.Pág. 93 ss.
EL ARADO
En Siria y Pales na se construye un po de arado con dos troncos de madera que se ensamblan. En una extremidad se engancha el yugo. La otra trasera sirve como mango y en su parte inferior se asegura la reja de hierro. Los escritores de Biblia a menudo mencionan rejas de hierro. Estos arados pueden, sin mucho trabajo, conver rse en espadas para la guerra y viceversa.
EL YUGO
Un yugo es una pieza, generalmente de ma dera, que sirve para unir a dos animales de ro (como bueyes o mulas) por el cuello o la cabeza. En el centro de esta barra se en gancha el carro, el arado o la carga que los animales deben arrastrar. La Biblia habla a menudo de este po de yugos, otorgándo le signifi cado simbólico relacionado con la Torá y su cumplimiento.
UNA «YUGADA»
En los empos bíblicos se usaban exclusiva mente los bueyes para arar las erras. La «yugada», can dad de superfi cie que es capaz de arar una pareja de bueyes en una jornada de trabajo se convir ó en una me dida de superfi cie terrestre
EL SÁBADO
La celebración del sábado era milenaria y proviene de Mesopotamia. Los sumerios, cuando había luna llena (completa) hacían una fi esta. A esta celebración la denominaban: sabatú, de donde proviene la pa labra hebrea shabat (sábado). El pueblo hebreo celebraba una fi esta cada siete días, porque el día 7º Dios «completó la creación y descansó». La religión judía prohibía recolectar trigo en sábado, así como preparar la comida. Esta debía prepararse el día anterior. La prohibición genérica de trabajar se había desglosado en 39 formas de realizar tareas. Escribas, doctores de la Ley y fariseos habían perver do una buena intuición, como fue la del descanso sabá co. Porque el shabat (sábado) nació cuando el pueblo de Israel estaba en el Exilio en Babilonia. Ale jados de su erra, privados de su lengua, religión y costumbres… idearon la sinagoga y el sábado. Un día a la semana debían descansar y reunirse en un lugar común para rezar, escuchar la Palabra de Dios, prac car su lengua hebrea, reforzar sus leyes y costumbres y compar r con alegría lo que les unía profundamente.
EFRAIN DEL DESIERTO
Después que Jesús resucitó a Lázaro de entre los muertos, los fariseos y los sumos sacerdotes co menzaron a conspirar para matarlo, por lo que se re ró a una aldea llamada Efraín del Desier to con sus discípulos (Juan 11,54). Esta pequeña población se hallaba situada a unos 20 kms. al noroeste de Jerusalén, sobre una colina desde la que se divisaba el valle del Jordán. Probable mente sea el lugar Efrón (2 Cro 13,19 ) y la mo derna ciudad pales no-cris ana de Taybeh.
JONÁS, EL PROFETA DESOBEDIENTE
Cuando Jonás recibe las misión de predicar la misericordia de Dios a la ciudad de Nínive, capital del pue blo asirio, distante a unos 1.300 kms, de Jerusalén, busca el modo de alejarse. Dice el libro de Jonás que embarcó en dirección contraria: hacia las erras de Tarsis (situadas en España). Su ac tud era muy lógica. El pueblo asirio, cuya capital era Nínive, fue muy cruel en sus batallas. Inventó el carro de hierro preparado para la guerra. Fueron los primeros en equipar a sus soldados con uniformes: capas largas y fuertes botas con refuerzos de hierro en la puntera… Fueron los inventores de la «guerra psicológica». Cubrieron las pa redes de sus palacios en Nínive con bajorrelieves monumentales. Estas obras de arte detallaban de forma hiperrealista y explícita las batallas, los asedios y los cas gos a los rebeldes, cacerías… Servían como exhi biciones de poder para in midar a los dignatarios extranjeros que visitaban al rey. El terror era su método de sumisión polí ca. Era lógica la ac tud de Jonás.
GALILEA, GRANERO ALTERNA VO DE EGIPTO
Jesús pasó la mayor parte de su vida en Galilea. Esta región, situada al norte de Israel, es una zona fér l, cruzada por el río Jordán que, a su paso, forma un lago importante denominado: Mar de Galilea. Los principales cul vos son: cereales, vid y olivos. El aceite de Galilea era considerado como el mejor de su época. Los cereales fueron codiciados, desde el siglo XIV a.C., por los egipcios, que hicieron de los valles de Galilea un «granero» de reserva para cuando por la sequía se malograra la cosecha en el valle del Nilo. A fi n de garan zar el cereal, se habían llevado a Egipto a los hijos de los gobernantes de aquellas ciuda des-estado cananeas del siglo XIV a. C. (Megiddo, Laquis, Hazor, Siquem…) Así se narra en las cartas (tabli llas) de El-Amarna, de las que se conservan unas 400.
«RABBONI» «RAB» SIGNIFI CA: MAESTRO.
«Rabbí» signifi ca: maestro en la Ley de Dios. «Rabboni» signifi ca: Mi querido Maestro. Esta úl ma expresión es con la que María Magdalena se dirige a Jesús. Tiene connotaciones de cercanía y afecto. Tan sólo hay dos momentos en los que el evangelio u liza la variante «Rabboni». La primera vez la pronuncia el ciego que admira a Jesús y pide recobrar la vista. (Mc 10, 51). La segunda es la que leemos hoy, y se halla puesta en boca de María Magdalena. «Rabboni» ene resonancias de especial ternura y cariño. María Magdalena era natural de una población ribereña del Mar de Galilea llamada «Magdala», de donde deriva el nombre de Magdalena. También se denominó Tariquea, que en griego signifi ca lugar donde se elaboran salazones de pescado. María Magdalena vivió en esta ciudad hasta que se unió al grupo de los discípulos de Jesús. Ella es una de las mujeres que seguían a Jesús. Su fi delidad le llevó a estar presente en el momento de la crucifi xión. Protagoniza varios de los relatos de la resurrección. Aunque la tradición une a esta María de Magdalena con una pros tuta a la que perdona Jesús, se trata de dos mujeres dis ntas. El error de confundirlas provino del papa Gregorio I (año 591) y duró hasta moder nos estudios bíblicos promovidos por san Pablo VI, que fue papa desde 1973 a 1978.
Tomado de Tiempo Interior
Tomado de Anécdotas de la historia
Tomado de Pastoral Sj
Tomado de Sobrado 2019
Tomado de Anecdonet
Tomado de P. Félix Jiménez
C. H. Spurgeon.
Tomado de P. Félix Jiménez
Padre Justo López Melús
Tomado de Motivaciones.org
Tomado de Javier Gafo
Dios a la vista Homilías ciclo C. Madris 1994.Pág. 107 ss
Santos Benetti
Cruzar La Frontera. Ciclo A
Ediciones Paulinas.Madrid 1985.Págs. 141 ss.
Francisco Bartolomé González
Acercamiento A Jesús De Nazaret- 4 Págs. 90-9
Tomado de 500 ilustraciones
Tomado de Ángel Calvo, En otras palabras
Tomado de Fray Marcos
Tomado de Enrique Martínez Lozano
Tomado de Fe adulta
Tomado de Rainiero Cantalamessa
Tomado de P. Félix Jiménez
Tomado de Tiempo Interior
Tomado de Anecdonet
Guillermo Blasco
Tomado de Anecdonet
Tomado de Juan Jáuregui
Tomado de Biblia de Navarra
Tomado de Dehonianos
Tomado de Quique Martínez de la Lama-Noriega, cmf.
Tomado de Mercaba
Tomado de Servicio Bíblico Latinoamericano 2004
Javier Gafo Dios a la vista Homilías ciclo C Madris 1994.Pág. 217 ss.
Tomado de Dies Domini
Fray Miguel de Burgos Núñez
Tomado de Alforjas de pastoral
EUCARISTÍA 1992, 15
Tomado de Mercaba
San Juan Eudes, “Vida y Reino de Jesús”
Tomado de Centro Bíblico Pastoral CELAM
Tomado de ACG
EJEMPLOS PREDICABLES
LA PLANTA DE LA CIZAÑA
La cizaña es una planta monocotiledónea de la familia de las gramíneas. Su nombre helénico, ha prevalecido en nuestra lengua a través del latino zizania en plural, que es como traduce la Vulgata el término del Evangelio. El nombre científico es lolium, al que se añade el calificativo de temulentum, a saber, que embriaga, a propósito del carácter narcotizante de sus granos o del sabor ácido y nauseabundo del pan amasado con trigo, en el que se ha mezclado por confusión. Los árabes, aludiendo asimismo a este efecto de náuseas, la llaman zenón. Es curioso que, salvo en el evangelio de San Mateo y en el pasaje de esta domínica, no se mencione nunca en la Escritura la cizaña, a pesar de que suele invadir los campos del mediodía y del oriente bíblico y de que no faltan alusiones en los autores clásicos griegos y latinos, como la famosa de Virgilio en las Geórgicas, que llama al «lolium» infelix: «Infelix lolium et steriles dominantur avenae». Ni por la raíz, las hojas, las flores y los frutos se distingue gran cosa del trigo, sobre todo en los primeros grados de su desarrollo hasta que ha formado la espiga (cf. M. L. Cl.. Fillion, Atlas d’histoire naturelle de la Bible [París 1884] p.5). Esta es la razón de que los agricultores mismos la confundan y hayan de lamentar no pocas cosechas perdidas por la maldita planta al crecer mezclada con el trigo. Más aún : en Oriente, cuando un campesino quiere vengarse de otro, aguarda a que siembre su campo y por la noche esparce en él la semilla de la cizaña, lo que acarrea no sólo la pérdida de la mies, sino, la infección del terreno y su improductividad por varios años. Debía ser muy frecuente esta venganza, y originó mucha pobreza y miseria para el labrador afectado, pues los romanos la previnieron con sanciones en su legislación penal.
(cf. ed. Acc. Cat. Española, Madrid 1951, P.125-127).
Tomado de Mercaba
EL BAUTISMO
Además de la gracia santificante, infunde diversas inclinaciones sobrenaturales que, andando el tiempo, producen en nosotros frutos de vida eterna. Tales son, principalmente, las virtudes de fe, esperanza y caridad. El Bautismo nos infunde el germen que más tarde nos inclina a ejercitar esas virtudes. Si comparáis un terreno recientemente sembrado con otro que no contenga simiente, no descubriréis ninguna diferencia, ya que la semilla del primero está mezclada con la tierra. Pero aguardad quince días, y hallaréis que son los dos muy distintos: veréis el primero cubierto de verdeante hierba, y el segundo del todo yermo. — Análogamente, si comparáis un alma bautizada con otra que no lo esté, no echarais de ver ninguna diferencia en tanto no hayan llegado al uso de razón, porque los gérmenes de fe, esperanza y caridad infundidos en el alma no se han mostrado aún al exterior mediante las buenas obras; pero se mostrarán andando el tiempo, y entonces podrá comprobarse que el alma bautizada se enriquece con actos de las aludidas virtudes, al paso que la no bautizada permanece siempre estéril.
(Rossi)
(Enciclopedia Catequística de Símiles y analogías, Ed. Litúrgica Española, Barcelona, 1950, PAG. 319)
Tomado de Mercaba
Tomados de MSC
EL FRUTO ES ETERNO.
Era una mujer de unos 53 años, enferma de cáncer y perfectamente consciente de su enfermedad. Se enteró de que a otra amiga suya le habían diagnosticado la misma enfermedad.
Ante esa noticia le mandó un recado por una amiga común:
– Dile que aproveche el tesoro que tiene. Que la enfermedad y el dolor se pasan, se acaban, pero el fruto, el premio, la recompensa, es para siempre, para toda la eternidad.
«Estoy convencido de que los padecimientos del tiempo presente no son comparables con la gloria futura que se ha de manifestar en nosotros»(Rom. 8, 18). Qué estimulante y consoladora resulta esa visión del dolor y de la dificultad: «el dolor se pasa, se acaba, pero el fruto dura» Después de los sufrimientos, la Gloria.
¡Bendita fe! Religióny creencias
SABER VER
Dicen que una vez un hombre era perseguido por varios malhechores que querían matarlo. El hombre ingresó a una cueva. Los malhechores empezaron a buscarlo por las cuevas anteriores a la que él se encontraba. Con tal desesperación elevó una plegaria a Dios, de la siguiente manera:
– Dios todopoderoso, haz que dos ángeles bajen y tapen la entrada, para que no entren a matarme.
En ese momento escuchó a los hombres acercándose a la cueva en la que estaba escondido, y vio que apareció una arañita. La arañita empezó a tejer una telaraña en la entrada.
– Señor, te pedí ángeles, no una araña.
Y continuó:
– Señor por favor, con tu mano poderosa coloca un muro fuerte en la entrada para que los hombres no puedan entrar a matarme.
Abrió los ojos esperando ver el muro tapando la entrada, y observó a la arañita tejiendo la telaraña.
Estaban ya los malhechores ingresando en la cueva anterior y éste quedó esperando su muerte. Cuando los malhechores estuvieron frente a la cueva que se encontraba el hombre, ya la arañita había tapado toda la entrada, entonces se escuchó esta conversación:
– ¡Vamos, entremos a esta cueva!
– No. ¡No ves que hasta hay telarañas!, nadie ha entrado en esta cueva. Sigamos buscando en las demás.
Si le pides a Dios un árbol te lo dará en forma de semilla.
CAMINO DE LA FUENTE
Un aguador de la India tenía sólo dos grandes vasijas que colgaba en los extremos de un palo y que llevaba sobre los hombros.
Una tenía varias grietas por las que se escapaba el agua, de modo que al final de camino sólo conservaba la mitad, mientras que la otra era «perfecta» y mantenía intacto su contenido.
Esto sucedía diariamente. La vasija sin grietas estaba muy orgullosa de sus logros pues se sabía idónea para los fines para los que fue creada. Pero la pobre vasija agrietada estaba avergonzada de su propia imperfección y de no poder cumplir correctamente su cometido. Así que al cabo de dos años le dijo al aguador:
«Estoy avergonzada y me quiero disculpar contigo porque debido a mis grietas sólo obtienes la mitad del valor que deberías recibir por tu trabajo»
El aguador le contestó: «Cuando regresemos a casa quiero que notes las bellísimas flores que crecen a lo largo del camino». Así lo hizo la tinaja y, en efecto, vio muchísimas flores hermosas a lo largo de la vereda; pero siguió sintiéndose apenada porque al final sólo guardaba dentro de sí la mitad del agua del principio.
El aguador le dijo entonces: «¿Te diste cuenta de que las flores sólo crecen en tu lado del camino? Quise sacar el lado positivo de tus grietas y sembré semillas de flores. Si no fueras exactamente como eres, con tu capacidad y tus limitaciones, no hubiera sido posible crear esa belleza. Todos somos vasijas agrietadas por alguna parte, pero siempre existe la posibilidad de aprovechar las grietas para obtener buenos resultados.»
SUSURRA EL NOMBRE DE JESÚS
Las madres, los educadores, tienen el peligro de desanimarse al ver con frecuencia el poco resultado de sus enseñanzas y consejos. Las malas compañías, algunos profesores, el permisivismo ideológico, suelen borrar las buenas semillas que ellos sembraron en los hijos. Pero no deben desanimarse. Hay que seguir sembrando. La buena semilla que ellas depositaron en el corazón de sus hijos rebrotarán un día, y en medio y por encima de la maleza.
Las madres cristianas de Kerala, en la India, tienen la hermosa costumbre de susurrar el nombre de Jesús al oído de sus hijos recién nacidos. Dicen que el nombre de Jesús, dulcemente susurrado, y succionado como subliminalmente junto con la leche materna, ha producido en Kerala una cristiandad fuerte y consistente. ¡Santa costumbre, empezar así la vida, y terminarla luego pronunciado este nombre!
SEMBRAR PARA COSECHAR
Una mujer soñó que estaba en una tienda recién inaugurada y para su sorpresa, descubrió que Dios se encontraba tras el mostrador. – ¿Qué vendes aquí?, le preguntó. -Todo lo que tu corazón desee, respondió Dios. Sin atreverse a creer lo que estaba oyendo, se decidió a pedir lo mejor que un ser humano podría desear. -Deseo paz, amor, felicidad, sabiduría… Tras un instante de vacilación, añadió: -No sólo para mí, sino para todo el mundo… Dios se sonrió y le dijo: -Creo que no me has comprendido. -Aquí no vendemos frutos, únicamente vendemos semillas. -Para sembrar una planta hay necesidad de romper primero la capa endurecida de tierra y abrir los surcos; luego, desmenuzar y aflojar los trozos que aún permanecen apelmazados, para que la semilla pueda penetrar, regando abundantemente para conservar el suelo húmedo y entonces… -Esperar con paciencia hasta que germinen y crezcan! En la misma forma en que procedemos con la naturaleza hay que trabajar con el corazón humano, «roturando» la costra de la indiferencia que la rutina ha formado, removiendo los trozos de un egoísmo mal entendido, desmenuzándolos en pequeños trozos de gestos amables, palabras cálidas y generosas, hasta que con soltura, permitan acoger las semillas que diariamente podemos solicitar «gratis» en el almacén de Dios, porque EL mantiene su supermercado en promoción. Son semillas que hay que cuidar con dedicación y esmero y regarlas con sudor, lágrimas y a veces hasta con sangre, como regó Dios nuestra redención y como tantos han dado su vida y su sangre por otros, en un trabajo de fe y esperanza, de perseverante esfuerzo, mientras los frágiles retoños, se van transformando en plantas firmes capaces de dar los frutos anhelados…
PARA QUE LA CARIDAD CREZCA
Dios es caridad, y el que permanece en la caridad permanece en Dios y Dios en él (1Jn 4, 16). Y Dios difunde su caridad en nuestros corazones por el Espíritu Santo, que se nos ha dado (cfr. Rom 5, 5). Por consiguiente, el primero y más imprescindible don es la caridad, con la que amamos a Dios sobre todas las cosas y al prójimo por Él. Pero, a fin de que la caridad crezca en el alma como una buena semilla y fructifique, todo fiel debe escuchar de buena gana la palabra de Dios y poner por obra su voluntad con la ayuda de la gracia. Participar frecuentemente en los sacramentos, sobre todo en la Eucaristía, y en las funciones sagradas. Aplicarse asiduamente a la oración, a la abnegación de sí mismo, al solícito servicio de los hermanos y al ejercicio de todas las virtudes. Pues la caridad, como vínculo de perfección y plenitud de la ley (cfr. Col 3, 14; Rom 3, 10), rige todos los medios de santificación, los informa y los conduce a su fin. De ahí que la caridad para con Dios y para con el prójimo sea el signo distintivo del verdadero discípulo de Cristo
(Conc. Vat. II, Const. Lumen gentium, 42).
Tomado de MSC
2023
La forma literaria introductoria: “El reino es semejante a.” es la forma más usual de exponer los rabinos sus comparaciones. Es una parábola; sus elementos son ambientales palestinos, aunque hay algunos rasgos algún tanto irreales: los trabajadores que preguntan al dueño, extrañados, por la cizaña que hay en el campo, siendo natural su mezcla con el trigo. Pero se trata de destacar elementos para la alegorización. Esta cizaña es el lolium temulentum, como ya escribía San Jerónimo, muy difícil de discernirla del trigo hasta echar espiga, por la semejanza que tiene con él. Al judaísmo era impensable la coexistencia del bien y del mal — máxime prolongados — en los días mesiánicos. De ello se hacen eco, verbigracia, los Salmos de Salomón (2:38; 4:27; etc.; cf. Is 60:21). La venida del Mesías sería súbita y terminaría no sólo con los enemigos materiales, sino que haría una purificación total.
Tomado de Biblia Nácar-Colunga Comentada
«Yahvé hablaba con Moisés cara a cara, como habla un hombre con su amigo». San Juan de la Cruz habla en algún momento de «los viejos amigos de Dios».
Moisés, el «confidente de Dios» como lo llama el Corán, trabó amistad con Dios como nadie, salvo Jesús.
Ya antes de la salida de Egipto, Dios había anunciado el lugar de su revelación: «Soy el que seré». El encuentro remite a la historia. Moisés no verá de Dios más que la huella de su paso. La revelación se identifica con la economía de la salvación: Dios no tiene otro lugar para descubrir su faz que el paso a través de la historia de los hombres, de una parte otra, desde el Génesis hasta el Apocalipsis. Como los pasos en la nieve indican una presencia e invitan a encuentros inesperados, así la acción histórica de Dios se abre a la manifestación de su identidad: Dios sólo es conocido por los que van detrás, y la tienda misma, lugar del encuentro, se desplaza con el pueblo a medida que sus peregrinaciones avanzan también. La Alianza es una persecución de Dios por parte del creyente, y la revelación un éxodo para Dios. Pienso en la reflexión de la espiritualidad farisea sobre la Shekinah. Sabemos que ésta habla de la «Gloria» de Dios o de su «Presencia» para nombrar a Dios mismo, preservando su misterio. Esta denominación tiene su origen en la raíz «Shakan», que significa la «residencia de Dios». Así pues, en la espiritualidad farisea, la Shekinah significa «Dios-en-exilio». La tienda, que es el lugar de la Revelación, lo es también del «Dios-en-exilio».
Tomado de Bastin-Pinckers-Teheux, Dios cada día: Encuentro
El periódico Times pidió a varios autores que escribieran sobre el tema: “¿Qué le pasa al mundo?
La respuesta de Chesterton en ese momento fue la más breve de las presentadas – simplemente escribió: “Estimados señores, lo soy”. Atentamente, GK Chesterton
Nadie necesita decirnos que vivimos en un mundo donde la crueldad, la corrupción, la codicia, la pobreza… y una larga lista de problemas grandes y pequeños a todos les gustaría resolver, pero desafortunadamente nadie lo hace. Mientras desayunamos leemos el último escándalo y por la tarde vemos las noticias y no decimos nada nuevo bajo el sol. Parece imposible cerrar la brecha entre el mundo real y el mundo ideal.
Tomado de P. Félix Jiménez
«SEMBRAR CIZAÑA»
Quizás a algunos esta expresión les traiga a la mente la comedia del francés Claude Zidi, La cizaña, estrenada en 1978 y en la que Louis de Funès y Annie Girardot daban vida con mucho humor a una pareja llena de discordia.
Otros recordarán que La cizaña es también el título del decimoquinto cómic de Astérix (1970), en el que los irreductibles (y pendencieros) galos entran en conflicto interno por las artimañas del romano Tulius Detritus, enviado del César a la pequeña aldea para volver a los aldeanos los unos contra los otros y así dividir para poder conquistar.
Y de eso se trata precisamente, porque “sembrar cizaña” significa sembrar discordia, crear desacuerdos en un grupo de personas.
La imagen es la de alguien, como Tulius Detritus, que destila solapadamente su veneno en forma de pequeñas alusiones mezquinas con el fin de provocar peleas y envidias.
SU ORIGEN, UNA PARÁBOLA AGRÍCOLA
La palabra ‘cizaña’ viene del griego zizanion, que hace referencia a una gramínea particularmente perjudicial a los cereales y famosa por causar una especie de embriaguez.
La expresión hace referencia a la parábola del buen grano y la cizaña, como cuenta san Mateo en su evangelio (Mt 13,24-30).
Su nombre científico es Lolium temulentum, y suele crecer en las zonas productoras de trigo.
Las dos plantas son tan similares que al principio de su desarrollo es difícil distinguirlas. Pero el fruto de ambas es diametralmente opuesto: la cizaña suele ser parasitada por un hongo tóxico, el cual suele producir una toxina que se acumula en el grano, con graves consecuencias para la salud si se mezcla con el trigo.
Ante la muchedumbre reunida en torno a él para escuchar su enseñanza, Jesús cuenta la historia de un hombre que siembra trigo en su campo pero, mientras duerme, su enemigo viene y siembra mala hierba, la cizaña, en medio de la buena.
Nadie se da cuenta de ello hasta que ambas plantas crecen. Entonces, los siervos del hombre le proponen arrancar la mala hierba, pero él se niega, por temor a que el trigo sea arrancado al mismo tiempo.
Decidió dejar que el trigo y la cizaña crecieran uno al lado de la otra y, en el momento de la cosecha, quitar primero la cizaña, atarla en fardos y luego quemarla, antes de cosechar el trigo.
En esta bella historia inspirada en la vida agrícola, el hombre que siembra trigo representa a Dios, el campo es el mundo, una mezcla de lo bueno y lo malo, el trigo simboliza a los seres humanos, la cizaña a los hijos del diablo.
En cuanto al enemigo que siembra la cizaña, el grano malo en medio del bueno, es nada menos que Satán. En el tiempo de la cosecha, es decir, el fin del mundo y el juicio final, los ángeles cosechadores separarán a los justos de los demás, arrojando a estos últimos “en el horno ardiente” (Mt 13,42), como con los manojos de cizaña.
PACIENCIA Y ESPERANZA
A primera vista, esta visión puede parecer muy maniquea, con lo bueno de un lado y lo malo del otro. Porque, ¿quién puede jactarse de ser totalmente justo?
El grano bueno y la cizaña, esta mezcla de bien y de mal, también se encuentra en cada persona.
Así como el propietario del campo no quiere arriesgarse a perder el trigo arrancando la cizaña y prefiere esperar pacientemente la cosecha, la parábola enseña que Dios escoge dejar que el bien y el mal coexistan uno al lado del otro con la esperanza de que el bien no quede oprimido por el mal, sino que logre superarlo para desarrollarse y florecer a la imagen de una hermosa espiga de trigo.
Más allá de su sentido espiritual, la expresión ha pasado a formar parte de la cultura popular: ese mal que se cuela en las obras buenas, esa necesidad de separar lo bueno de lo malo, encuentran su imagen perfecta y universalmente reconocible en la insidiosa gramínea que atormentaba a los agricultores en los tiempos evangélicos.
Tomado de aleteia,.org
HUMOR
Tomado de Chatgpt
Tomado de Anecdonet
2023
LA TRISTE HISTORIA DE UN TRIGO
Todo pedazo de pan, lleva consigo la triste historia de un trigo que pudo haber sido una cerveza.
¿ Qué hace Enrique Iglesias en un campo de trigo?
– Estar con trigo, vivir con trigo, bailar con trigo!
Tomado de vic.bg
POEMA
¿LO OYE EL VIENTO?
Suenan voces en mí mismo
pulsando aciertos y yerros.
Unos relatan amores,
otros cuentan vituperios.
Las oye el viento.
¿Las oye?
Tañen fuera, tañen dentro.
Doblan arriba y abajo
con festivos tintineos.
Son rebaños de palabras,
que pastoreo en mis feudos,
pastando voces divinas
en prados del pensamiento.
Todos son y no son, míos.
Son sobre todo del viento,
que los parte y los comparte
con todos los hemisferios
Tomado de Vicente Martínez Soliloquios
¡ESPERAD A LA SIEGA!
Si con el pecador eres humano, Señor…,
si no te rindes en la espera,
dame tiempo de llevar hasta tu era
las postrimeras garbas del verano…
Esparcí la cizaña con mi mano
en cada noche de tu sementera…;
la gracia hizo crecer la espiga entera…;
—superando mi empeño— grano a grano.
Sumido en el hondón de mi horizonte,
no encuentra mi problema otro remonte
que el poder salvador de tu justicia.
Gima por mí el Espíritu inefable,
pues no hay desvío yerro ni malicia
que ante tus ojos sea imperdonable.
Pedro Jaramillo
Franck Widro
Tomado de Padre Fidel Oñoro CJM
A. Machado, A un olmo seco
Tomado de Vicente Martínez
Rubén Darío en Poemas del alma.
Pedro Casaldáliga
Javier Pérez Benedí
Tomado de alforjas depastoral
2023
ORACIÓN
SEMBRAR
Quien siembra
siembra con esperanza,
aunque el terreno
no sea el mejor
y tenga piedras,
zarzas,
calveros,
lugares yermos,
pisados caminos
y aves en el cielo al acecho.
Quien siembra
siembra con esperanza,
aunque no sea dueño
del tiempo,
de las lluvias,
de las heladas,
de los vientos,
de las sequías,
ni de los calores
que secan el terreno.
Quien siembra
siembra con esperanza,
aunque no distinga
la semilla,
ni entienda
los procesos
de germinación,
ni los milagros encerrados
en la simiente
que lanza a la tierra.
Quien siembra
siembra con esperanza,
aunque solo esparza
en la tierra y en los corazones
semillas pequeñas,
semillas sin prestancia,
semillas de mostaza,
pues sabe que el Señor
del campo y de la semilla
confía en él y en su tarea.
Quien siembra
siembra con esperanza,
aunque no sea suya la semilla,
ni el terreno,
ni sea dueño del tiempo,
ni sepa de climas;
aunque la experiencia le diga
que hay cosechas que fracasan
a pesar del cuidado
y de cántaros de gracia.
Quien siembra
vive la esperanza,
sueña en parábolas,
lanza buenas nuevas,
goza la temporada
y anhela la cosecha;
pero, a veces, las preocupaciones
le hacen pasar las noches en claro,
y nada se soluciona
hasta que se duerme en tu regazo.
¡Saldré a sembrar
para continuar tu tarea
y para que nos cuentes historias
que florezcan en gracia!
Florentino Ulibarri
ORACIÓN PARA TERMINAR HOMILÍA
Señor;
Porque tu siembra fue buena en mí, dale constante crecimiento
Porque tu siembra puede malograrse, vela por ella hasta el final
Porque tu siembra es pequeña, haz que –aún siendo invisible- se haga grande
Porque tu siembra puede ser asolada, cobíjame a la luz de tu Espíritu
Porque tu siembra puede ser robada, asegúrame con la llave de la oración
Porque tu siembra puede ser asfixiada, aparta de mí aquello que la aprisiona
Porque tu siembra puede quedar en nada, hazla fructificar con el abono de tu gracia
Amén
Javier Leoz
¿LEVADURA YO, SEÑOR?
Y, cuantas más veces me lo pregunto, Señor,
otras tantas Tú me contestas:
¡Te necesito como sal, y no como salero!
¡Como rayo de luz, no como gran astro!
¡Como gota de agua que calme la sed,
y no como torrente que inunde todo a su paso!
¿LEVADURA YO, SEÑOR?
Y, cuando veo lo que siembro y no recojo,
siento, una y otra vez, que Tú me respondes:
no te toca a ti exigir, sino sembrar
no te corresponde a ti recoger, sino abonar
no mires hacia atrás, pues quien lo hace,
corre el riesgo de no construir hacia delante.
¿LEVADURA YO, SEÑOR?
Y, la impaciencia, me invade, Jesús, y Tú lo sabes;
cuando me esfuerzo, y no fructifica mi trabajo
cuando hablo, y siento que pocos me escuchan
cuando cuido tu campo,
y apenas siento un agradecimiento humano
¿LEVADURA YO, SEÑOR?
Lo intentaré por Ti, mi Señor;
porque, bien sé, que Tú eres el dueño del tiempo
porque, bien sé, que Tú eres el Señor de la historia
porque, bien sé, que Tú vences sobre el mal y la mentira
porque, en lo invisible, sé que Tú sigues vivo y operante
¿LEVADURA YO, SEÑOR?
¡Lo intentaré contigo, mi Señor!
Incluso en medio del combate y de la desesperanza
A pesar de las contradicciones y las resistencias
Frente al maligno que lo invade y lo confunde todo,
te prometo, Señor, que intentaré ser levadura de tu Reino
Levadura que no se ve, pero hace crecer el pan de la fraternidad
Levadura que no se percibe,
pero sazona la dureza de los corazones
Levadura que, en justa medida,
haga que, mi mundo, tu mundo Señor,
sea un oasis de paz, de amor, de alegría y de fe.
¿LEVADURA YO, SEÑOR?
Dame un poco de tiempo
Dame un poco de tu fuerza
Dame un poco de tu Espíritu
Dame un poco de tu Evangelio…
y sé que llegaré, contigo, donde haga falta.
Amén
Javier Leoz
Supongo, Señor Jesús,
que tus discípulos serían tan impacientes
como nosotros.
Supongo, Señor Jesús,
que los primeros cristianos serían
tan intranquilos como nosotros.
Todos, ellos y nosotros, solemos vivir
presurosos en palpar grandes resultados.
Todos inquietos y nerviosos porque
el movimiento es lento,
porque ni la Iglesia es lo que debiera ser,
ni el mundo tampoco.
Vemos ahora, Señor Jesús,
que en el interior de la Iglesia cuesta la unidad,
la comunión, la fraternidad, la acogida del otro,
el trabajo en común, la conjunción de los carismas,
la obediencia, la participación, el seguimiento de Jesús,
el protagonismo de todos…
Y en el mundo
¡qué lejos estamos de un mundo en paz,
de un mundo que comparta,
de un mundo donde se mire, ante todo,
remediar las desigualdades!
¡Qué lejos estamos del respeto mutuo,
del diálogo con todos, de la justicia para todos,
de buscar el bien de los más débiles…!
Tu Palabra, Señor Jesús,
me habla de principios humildes,
de procesos lentos,
de transformaciones, que requieren tiempo.
No me es fácil, Señor Jesús, asumir tu enseñanza,
como tampoco lo debió ser a tus primeros seguidores.
Hoy veo, Señor Jesús, que me invitas a la esperanza,
a pesar de ser pocos, a pesar de tantas cosas…
contigo, unidos a Ti, por la gracia de Dios
somos levadura o grano de mostaza
y mezclados a otras personas
podemos mejorar nuestro mundo y nuestra Iglesia.
Lo que se nos pide
es que de verdad seamos lavadura:
buenos seguidores tuyos
que se alimentan de tu Palabra
siendo coherentes con nuestra fe,
y por otra parte, que nos mezclemos con la masa,
que nos impliquemos en las realidades de este mundo,
que allí donde nos encontremos
demos testimonio de nuestra fe.
No se trata sólo de salvarme,
de procurar que yo sea bueno;
lo que me rodea me afecta
y Dios me pide que me implique también
en mi entorno:
familia, barrio, mundo de trabajo y de estudios,
ambientes de diversión, comunidad parroquial, etc.
para que todo ello sea también bueno,
es decir se transforme,
quede impregnado desde sus raíces
de la fuerza del Evangelio.
Gracias, Señor Jesús,
por hacerme levadura.
Gracias porque Tú confías en nosotros.
Haz, Señor Jesús,
que seamos humilde levadura de Evangelio
como tantas personas buenas
que han existido en nuestro mundo,
en nuestras asociaciones y comunidades
y en tantas otras organizaciones.
Ayúdanos, Señor Jesús,
a que nunca perdamos de vista
lo que Tú esperas de nosotros:
que seamos levadura de Evangelio.
Tomado de Alforjas de Pastoral
TRIGO Y CIZAÑA
¡Qué fácil vemos lo negativo
de los demás!
Esta es la fragilidad del ser humano.
Así nos creaste, Señor,
con maravillas y deficiencias,
con generosidades y roñoserías,
con excesos y con defectos,
con luces y sombras.
Tú nos has entretejido
en las entrañas maternas,
Tú tienes cada uno de nuestros cabellos contados,
Tú nos envuelves con tu abrazo,
Tú sabes más de nosotros
que nosotros mismos…
Ayúdanos, Padre, a aceptarnos del todo,
a reconocer nuestras deficiencias,
a alegrarnos de nuestras cualidades
personales y únicas,
a desarrollar contigo
todo el potencial inmenso
que has puesto en cada uno.
a animar a que otros también
desarrollen el suyo.
Enséñanos, Padre,
a perdonarnos los errores,
a convivir con nuestras incoherencias,
a ser misericordiosos
con nuestra naturaleza humana
para así serlo aún más
con los otros hermanos,
que también llevan el peso
de su propia fragilidad y maravilla.
Gracias por crearnos así,
con trigo y con cizaña, Padre.
Mari Patxi Ayerra
Grevnille kleiser
Tomado de ACG
Benjamín González Buelta, sj
Tomado de Alforjas de Pastoral
Rafael Ángel Marañón Barrio
Tomado de Motivaciones.org
2023
¿Quién eres tú,
hacia quien empuja el deseo,
Tú, cuyo amor
ya conoce nuestro corazón?
¡Dios todopoderoso, Dios vulnerable,
Dios que te llamas Padre,
Dios de nuestra historia, Dios de la Alianza!
¿Quién eres tú, que te encadenas por amor,
oh Dios, a quien podemos herir de muerte,
Dios que perdonas y resucitas?
Dios de ternura,
Dios a quien no podemos contemplar sin morir,
Dios de Jesús y Dios de los cielos infinitos,
es a ti a quien cantamos.
Tomado de Bastin-Pinckers-Teheux, Dios cada día: Encuentro
MEDITACIÓN
Por mucho que nos empeñemos en impedirlo,
la cizaña y el trigo van a seguir creciendo juntos.
Si descubres los fallos en los que tropiezas cada día,
estarás en condiciones de aceptar a los demás
con los suyos.
El objetivo del cristiano no es alcanzar la perfección,
sino aceptar al otro a pesar de sus fallos.
Fray Marcos
LUZ EN LA NATURALEZA
Los olores del bosque son intensos y salvajes en esos momentos; como si todos los seres vivos empezaran a despertar a la vez en el dormitorio del mundo, como si todos exhalaran sus secretos y sus maldades: las plantas, los animales y también los seres humanos. Se levanta un viento suave, como cuando alguien despierta, aspira y suspira al acordarse en el mundo en que ha nacido.
El follaje húmedo, los helechos, los musgosos fragmentos de corteza desprendidos de los árboles, el sendero del bosque cubierto de espinas descompuestas, hojarasca y agujas que forman un taliz blando, resbaladizo y uniforme, lleno de gotas de rocío, desprenden un olor a tierra tan embriagador como el perfume de la pasión que desprende el sudor de los enamorados.
Es un instante misterioso: los antiguos paganos lo celebraban en medio de los bosques, con devoción, con los brazos alzados, con el rostro vuelto hacia Oriente, en una espera mágica, la misma que renace una y otra vez en el corazón de los humanos, atados a la materia, que anhelan el momento de la llegada de la luz, o sea, de la razón y del conocimiento.
Sandor Marai, El último encuentro.
Tomado de Vicente Martínez
AL FINAL LOS MALOS GANAMOS A LOS BUENOS
En la serie “Por muchas razones”, en el último capítulo, uno de los actores dice esta frase: “Al final los malos ganamos a los buenos”. Mucha gente haría suya esta afirmación: ya sea en las pequeñas cosas de cada día como en los grandes temas mundiales, una constante es que quienes van a la suya, no piensan en los demás, se saltan las leyes, defraudan… acaban saliéndose con la suya, mientras que las personas que intentan hacer las cosas correctamente lo pasan peor y parece que su trabajo y esfuerzo resulta inútil o cae en el vacío. Esta experiencia puede provocar que algunas personas se harten y acaben tomándose la justicia por su mano, con graves consecuencias.
Aunque seamos cristianos, y a veces precisamente por serlo, también nosotros sentimos ese hartazgo ante tantos que se salen con la suya y sin que les suponga grandes consecuencias. Y como el Señor dijo: Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia (Mt 5, 6) y creemos tener claro lo que está bien y lo que está mal, aflora en nuestro interior una especie de “vena justiciera” que nos hace desear que “quien la hace la paga”, incluso rezamos para que “Dios les castigue”. Pero como vemos que eso no ocurre, lamentablemente en la Historia de la Iglesia ha habido quienes, “en nombre de Dios”, se han tomado la justicia por su mano para castigar a los que hacen el mal.
Tomado de ACG
UNA APROXIMACIÓN HOMILÉTICA
Trigo y cizaña, ¿logra distinguirlos? ―Continuando con la lectura del capítulo 13 de Mateo, meditamos sobre la parábola del trigo y la cizaña, y sobre las comparaciones del granito de mostaza y de la levadura. Las narraciones están introducidas con la expresión ‗El Reino de los cielos puede compararse con…‘, o sea, ‗Al Reino de los cielos le ocurre así como a esto…‘. Jesús crea imágenes de vida, porque sabe que el Reino es una realidad viva, un acontecimiento dinámico que se desarrolla gracias al actuar de Dios.
Un hombre siembra buena semilla. Pero, mientras todos duermen, viene el enemigo a sembrar en medio del cultivo la cizaña; cuando la mies da fruto, resulta que aparecen, mezclados, el buen grano y la cizaña. Entonces algunos siervos diligentes se ofrecen para extirpar la cizaña, pero el patrón se opone: ‗No, no sea que ocurra que, arrancando la cizaña, junto con ella arranquen también el trigo‘.
Sólo a la hora de la cosecha él dará la orden de separar el trigo de la cizaña, ¡sólo entonces y sólo él, el Señor, hará esta acción de separación! Dios siembra su Palabra y trabaja para instaurar su reino. Más aún, estamos obligados a constatar, junto al bien, la escandalosa presencia del mal, obra de Satanás: el mal atraviesa la humanidad, la Iglesia y el corazón de cada uno de nosotros. Y con frecuencia, nos advierte Jesús, contribuimos a su difusión con nuestra poca escasa vigilancia.
Frente a la doloroso descubrimiento de esta presencia, al mismo tiempo, de trigo y de cizaña, la reacción equivocada es la de caer en la impaciencia, pretendiendo llevar a cabo por nosotros mismos el juicio. No faltan en la Iglesia quienes presumen ser justos y, ciegos, quisieran una comunidad de puros; pero Dios conoce a los verdaderos justos y el día del juicio, de la cosecha, los dará a conocer y los recibirá en su reino. En el presente su paciencia, su magnificencia es para nosotros ocasión de convertirnos para acoger la salvación.
El Reino –dice todavía Jesús—es semejante a un granito de mostaza: es una semilla pequeñísima, sin embargo, ―una vez que ha crecido, es mayor que las otras hortalizas y se convierte en un árbol, tanto así que los pájaros anidan en sus ramas‖. Aquí la atención cae sobre el desarrollo extraordinario de la semilla, sobre la desproporción entre su pequeñez inicial y su grandeza final. Lo mismo ocurre con el Reino. El discípulo de Jesucristo debe observar el contraste entre el hoy y el futuro, pero también debe captar que el futuro depende precisamente de la pequeñez del hoy. Su Maestro les ha revelado, de hecho, que los criterios de la grandeza y de la apariencia no deben ser aplicados al Reino de los cielos: la fuerza del Reino no se confunde con la fascinación por la grandeza, traducida en números, prestigio, poder.
Para rebatir estar realidad, Jesús pone otra comparación: una mujer mete poca levadura en una gran cantidad de harina; es más, el texto dice que ‗esconde‘ la levadura, para subrayar que la presencia del Reino es velada, no se impone. La fuerza insospechada de la levadura hace fermentar la masa. La atención se concentra en la potencia de la levadura: algo pequeño, pero capaz de una gran transformación. La vida de Jesús era como algo pequeño, pero en él, el hombre en el cual Dios ha reinado totalmente, estaba escondida la potencia del Reino ofrecido a los hombres.‖
Enzo Bianchi Comunidad de Bose
ALENTO NO CAMIÑO
Señor, non nos deixes volver á nosa vella seguridade. Déixanos saír de aquí sen a soberbia de quen se cre dono da verdade, sen o martelo do xuízo na man e sen a fouciña coa que pretendemos arrincar a vida dos demais.
Que non sexamos nós quen poñamos límites á túa misericordia. Axúdanos a comprender que, se nos dedicamos a sinalar o alleo, acabaremos por secar o noso propio corazón. Que o noso paso polo mundo sexa un sinal de acollida, e que a túa luz nos permita ver, en cada persoa que atopemos, unha irmá que aínda ten unha historia de redención por escribir.
Teodoro de Mopsuestia, Sobre el Evangelio de Juan, VI
Tomado de Padre Fidel Oñoro CJM
José María Rodríguez Olaizola, sj | creer
Tomado de Pastoral sj
Dom Helder Camara
Tomado de Pastoral sj
Tomado de Fidel Aizpurúa Donazar
CARITAS Un dios para tu hermano
Tomado de ADVIENTO Y NAVIDAD 1991.Págs. 55-59
Tomado de Anecdonet
Sobrado 1 mayo, 2022
2023
MIRADA ESPERANZADA
Virxe María, Nai de fe e de esperanza,
modelo para esta humanidade repregada pola indiferenza,
faime persoas dispoñibles coma Ti
para aceptar a vontade de Deus,
para proclamar e encomiar a súa Misericordia.
María, Nai de fortaleza,
Ti que coñeces o noso corazón
non permitas que nos desalentemos.
Entregamos confiadamente as nosas vidas nas túas mans.
Cura as nosas feridas,
que a túa tenrura nos acompañe no camiño.
Que a túa presenza, Nai de amor,
nos leve a experimentar a alegría
de ver ás nosas familias unidas.
Axúdanos a transmitir a tenrura e o Amor de Deus
ás crianzas e á mocidade
para que, ademais de rezar con eles e con elas,
podamos rezar xuntos.
Intercede por nós, María, o don do Espírito Santo,
que nos sosteña na nosa debilidade;
infunda no noso corazón o consolo
para poder deixar pegadas de fe entre a mocidade,
o testemuño da beleza da vida,
a certeza de que esta ten un límite
e que máis aló nos espera o abrazo do Pai.
Amén.
Tomado de REMOL 2023
CANTO
CIZAÑA | Cristóbal Fones, SJ – Santiago Benavides
Verónica Sanfilippo / Lo pequeño (Trigo y cizaña)
Semillas Jesús Cabello
Verónica Sanfilippo / Crecerá
«Entre el Trigo y la Cizaña – IA
2023
Solo Tu Espíritu Ixcís
CANTO PARA MISA – TRIGO Y CIZAÑA
Credo de Mite Balduzzi
VIDEO
EPI Y BLAS TENGO SED En verano descansa y deja descansar
Delegación para el Clero de Santiago de Compostela







