La iniciativa busca ofrecer un espacio de descanso espiritual y humano abierto a todos los presbíteros que deseen participar.La propuesta incluye Eucaristía, comida, tiempo libre, una ruta hasta Santa María de Mezonzo y la tradicional Lectio Divina nocturna.

La Casa de Oración de Raiña, situada en Cabrui (Mesía), ha decidido ampliar la convocatoria de los encuentros sacerdotales que se celebran los primeros jueves de cada mes con el objetivo de ofrecer una propuesta más abierta y accesible a todos los presbíteros de la Archidiócesis de Santiago y de otras diócesis que deseen participar.
Impulsada por Víctor Blanco Naveira, la iniciativa pretende convertir estos encuentros en una oportunidad para el descanso, la oración y la convivencia fraterna en un ambiente sencillo y acogedor.
Hasta ahora, los primeros jueves de mes ya reunían a diversos sacerdotes en esta casa de espiritualidad. Sin embargo, los responsables del proyecto desean extender la invitación a todos aquellos presbíteros que quieran dedicar una jornada completa a cuidar su vida espiritual y compartir tiempo con otros compañeros de ministerio.
«Queremos que cualquier sacerdote que lo desee pueda venir a descansar, rezar y pasar el día con nosotros», explica Blanco Naveira. Estos espacios de encuentro son especialmente valiosos en una etapa en la que muchos sacerdotes afrontan una intensa actividad pastoral y una creciente dispersión geográfica.
La propuesta comenzará con la celebración de la Eucaristía a las 12:00 horas. Posteriormente tendrá lugar la comida compartida y un tiempo de descanso y convivencia informal. Es de agradecer que se comunique la asistencia para poder reservar la comida.
Por la tarde, los participantes podrán realizar una ruta de senderismo hasta el santuario de Santa María de Mezonzo, uno de los lugares de referencia espiritual de la comarca, favoreciendo así el diálogo, la fraternidad y el contacto con la naturaleza.
La jornada mantendrá además uno de los elementos más característicos de la vida de Raiña: la Lectio Divina comunitaria de las 21:00 horas, un momento de oración y meditación de la Palabra de Dios que desde hace años congrega a numerosos sacerdotes cada primer jueves. Tras la oración, los asistentes compartirán la cena.
Víctor Blanco subraya que esta estructura permite también la participación de aquellos sacerdotes que, por motivos pastorales, no puedan acudir durante el día completo, incorporándose únicamente a la Lectio Divina y a la cena de la noche.
Desde Raiña destacan que el objetivo principal es ofrecer una Casa Abierta donde todas las personas puedan sentirse acogidas, descansar, rezar y fortalecer los lazos de fraternidad.
La iniciativa se enmarca en la vocación de servicio a la Iglesia diocesana que caracteriza a esta casa de oración desde sus inicios. A lo largo de los años, Raiña ha acogido retiros, convivencias, encuentros de jóvenes, jornadas formativas y numerosas actividades pastorales, consolidándose como un espacio de referencia para la vida espiritual de la Archidiócesis de Santiago.
Con esta nueva propuesta, sus responsables esperan que cada primer jueves de mes se convierta en una cita habitual para aquellos sacerdotes, diáconos y religios@s que busquen un tiempo de descanso integral, encuentro fraterno y renovación espiritual en un entorno marcado por la oración, la sencillez y la hospitalidad.
«Vide vós comigo a un lugar arredado, e descansade un pouco«. Mc 6, 31








