
CITA
«En distintas ocasiones y de muchas maneras habló Dios antiguamente a nuestros Padres por los profetas: Ahora, en esta etapa final, nos ha hablado por el Hijo»
(Hebreos 1,1-2).
«Fray Ejemplo es el mejor predicador»
No solo creyentes, sino creíbles.
Mons. Pedro Casaldáliga
«En Cafarnaún
comienzan la Misión
curando “atormentados”,
y aun hoy, por todos lados,
muchos esperan “curación”
de alguien como tú»
“Les dio poder (exousía) para expulsar demonios y curar toda enfermedad” (Mt 10,1).
(S. Son)
«Si dejas que EL entre en “tu templo”,
muchos “tormentos” se irán a tiempo»
(S. Son)
LO QUE HACEMOS HABLA MÁS DE NOSOTROS
QUE LO QUE HABLAMOS.
Platón «el asombro llevó a los hombres a filosofar».
Aristóteles Uno no sabe lo que sabe hasta que puede enseñar a otro ()
Publio Sirio ¿Quieres tener gran autoridad? Mándate a ti mismo.
Dicho hindú El hombre corriente habla sin actuar; el hombre honrado actúa sin hablar.
San Agustín « Esta es la fe que no tienen los demonios: la que obra por el amor; sólo la poseen los siervos de Dios, los santos, los hijos de Abrahán por la fe, solamente los hijos del amor, de la promesa. Por eso en aquel texto se dijo también: y caridad. Las tres cosas fueron mencionadas por el Apóstol: Paz a los hermanos y caridad con fe […] Digamos nosotros: Fe, caridad, paz. Cree, ama, reina. Pues si crees y no amas, aún no has distinguido tu fe de la de aquellos que temblando decían: Sabemos quién eres, el Hijo de Dios (Mc 1,24). Por lo tanto, ama, porque la caridad acompañada de la fe es la que te conduce a la paz. ¿A qué paz? A la paz verdadera, a la paz plena, a la inquebrantable y segura, donde no habrá maldad ni enemigo alguno. Esa paz que es el término de todos los buenos deseos. Caridad con fe; y si quieres decir: “Fe con caridad”, bien dicho está» (Sermón 168, 2).
“Señor, mi Dios, sólo a ti amo. Sólo a ti te sigo. Sólo a ti te busco. Sólo a ti estoy listo para servir pues sólo tú gobiernas con justicia y yo deseo estar bajo tu autoridad» (Soliloquios 1,15)
«Cuánta fuerza tiene verdaderamente contra la soberbia de los demonios la humildad de Dios (…). ‘Y exclamó [el demonio] diciendo: ¿Qué hay entre nosotros y Tú Jesús Nazareno?’, etc. En estas palabras se ve claramente que había en ellos ciencia, más no caridad»
San Jerónimo El primer cambio es éste: dejar el mar, dejar la barca, dejar el antiguo padre, dejar los antiguos vicios. Pues en las redes y en los vínculos de las redes se dejan todos los vicios. Sobre el Evangelio de san Marcos: Poder sobre el mal
“Es decir, abandona al hombre, es decir, abandona una propiedad particularmente mía. «Sal de este hombre»: no quiero que tú poseas al hombre; es para mí una injuria que habites tú en el hombre, siendo yo el que habita en él. Yo asumí el cuerpo humano, yo habito en el hombre. Esa carne que posees es parte de mi carne. ¡Vete!”.
«La gente estaba admirada de su enseñanza. ¿Qué era la novedad que Jesús predicaba? ¿Qué decía de nuevo? Jesús no hacía otra cosa que repetir lo que ya había anunciado por medio de los profetas. Pero la gente se quedaba sorprendida porque Jesús no enseñaba con los métodos de los maestros de la ley. Enseñaba con su propia autoridad; no como rabino sino como Señor. No hablaba refiriéndose a otro mayor que él. No, la palabra que anunciaba era su propia palabra; y si, al fin y al cabo, empleaba este lenguaje lleno de autoridad, es porque afirmaba que estaba presente en él Aquel de quien hablaba por medio de los profetas: “el pueblo sabrá que era Yo [el Señor] quien le hablaba” (Is 52,6)».
Concilio de Letrán IV, Diabolus enim et alii daemones a Deo quidem natura creati sunt boni, sed ipsi per se facti sunt mali («El diablo y los otros demonios fueron creados por Dios con una naturaleza buena, pero ellos se hicieron a sí mismos malos») (año 1215: DS, 800).
san Juan Crisóstomo: El demonio es llamado inmundo por su impiedad y alejamiento de Dios, y porque se mezcla en toda obra mala y contraria a Dios. Reconoce de alguna manera la santidad de Cristo, pero su conocimiento no va acompañado por la caridad. Además del hecho histórico concreto, podemos ver en este endemoniado a los pecadores que quieren convertirse a Dios, liberándose de la esclavitud del demonio y del pecado. La lucha puede ser larga, pero terminará con una victoria: el espíritu maligno no puede nada contra Cristo.
Ambrosio de Milán Es justo que el Señor comience a realizar sus obras en sábado, para mostrar que es el Creador…, continuando la obra que Él mismo había comenzado antaño. Sobre el evangelio de Lucas: Dios continúa su obra n. 4, 57: SC 45, 174.
San Gregorio Magno, “la manera de enseñar algo con autoridad es practicarlo antes de enseñarlo, ya que la enseñanza pierde toda garantía cuando la conciencia contradice las palabras”.
Balduino de Cantorbery Esta Palabra es palabra viva. Viviente en el corazón del Padre, viviente en los labios del predicador y viviente en los corazones llenos de fe y de amor. Y como es Palabra viva no hay duda de su eficacia. Homilía sobre Hb 4,12: PL 204, 451-453.
Rumi Levanta tus palabras, no tu voz. Es la lluvia la que produce flores, no los truenos.
Santo Tomás de Aquino “En todas las edades los hombres han sido instruidos divinamente en materias referentes a la salvación de los elegidos… y en todas las edades han habido personas poseídas del espíritu de profecía, no con el propósito de anunciar nuevas doctrinas, sino para dirigir las acciones humanas” (Summa 2:2:174:Res. et ad 3).
San Juan de Avila ¿»Qué creéis que es predicar? ¿Estar una hora hablando de Dios y de la solidaridad? No. Que venga a ti un demonio y salga hecho un ángel.
Juan de la Cruz en boca de Dios: Pon los ojos sólo en Él (Jesucristo), porque en Él te lo tengo todo dicho y revelado, y hallarás en Él aún más de lo que pides y deseas. Subida del Monte Carmelo 2 22
San Josemaría, “Coepit facere et docere —comenzó Jesús a hacer y luego a enseñar: tú y yo hemos de dar el testimonio del ejemplo, porque no podemos llevar una doble vida: no podemos enseñar lo que no practicamos. En otras palabras, hemos de enseñar lo que, por lo menos, luchamos por practicar”.
Papa Pablo VI El mundo de hoy cree más a los testigos que a los maestros, y si cree en los maestros es porque éstos sepan dar testimonio. Evangelii Nuntiandi 41,
«El mal ya no es sólo una deficiencia, sino una eficiencia, un ser vivo, espiritual, pervertido y pervertidor. Terrible realidad. Misteriosa y espantosa».
Concilio Vat. II, «En esta revelación, Dios invisible, movido de amor, habla a los hombres como amigos, trata con ellos para invitarlos y recibirlos en su compañía» (Dei Verbum, 2).
san Juan Pablo II: “De la victoria de Cristo sobre el diablo participa la Iglesia: Cristo, en efecto, ha dado a sus discípulos el poder de arrojar los demonios (cf. Mt 10, 1, y paral..: Mc 16, 17). La Iglesia ejercita tal poder victorioso mediante la fe en Cristo y la oración (cf. Mc 9, 29; Mt 17, 19 ss.), que en casos específicos puede asumir la forma del exorcismo” Audiencia General del 20 de agosto de1986.
Y mientras la existencia de los ángeles malos nos pide a nosotros el sentido de la vigilancia para no caer en sus halagos, estamos ciertos de que la victoriosa potencia de Cristo Redentor circunda nuestra vida para que también nosotros mismos seamos vencedores. 20 de agosto de 1986)
Benedicto XVI, «No quiere Jesús que por el momento se sepa, fuera del grupo restringido de sus discípulos, que él es el Cristo, el Hijo de Dios. Por eso, en varias ocasiones, tanto a los Apóstoles como a los enfermos que cura, les advierte de que no revelen a nadie su identidad. Por ejemplo, el pasaje evangélico habla de un hombre poseído por el demonio […] Jesús no sólo expulsa los demonios de las personas, liberándolas de la peor esclavitud, sino que también impide a los demonios mismos que revelen su identidad. E insiste en este “secreto”, porque está en juego el éxito de su misma misión, de la que depende nuestra salvación.
Jesús sabe que para liberar a la humanidad del dominio del pecado deberá ser sacrificado en la cruz como verdadero Cordero pascual. El diablo, por su parte, trata de distraerlo para desviarlo, en cambio, hacia la lógica humana de un Mesías poderoso y lleno de éxito. La cruz de Cristo será la ruina del demonio; y por eso Jesús no deja de enseñar a sus discípulos que, para entrar en su gloria, debe padecer mucho, ser rechazado, condenado y crucificado, pues el sufrimiento forma parte integrante de su misión» (1.02.2009).
Papa Francisco, El Evangelio es palabra de vida: no oprime a las personas, al contrario, libera a los que son esclavos de muchos espíritus malignos de este mundo: el espíritu de vanidad, el apego al dinero, el orgullo, la sensualidad… ()
La autoridad, hay que ejercitarla siempre «acompañando, comprendiendo, ayudando, amando».
Aquí vemos los dos elementos característicos de la acción de Jesús: la predicación y la obra taumatúrgica de curación: predica y cura. Jesús predica con autoridad propia, como alguien que tiene una doctrina que procede de sí mismo, y no como los escribas que repetían tradiciones anteriores y leyes recibidas.El segundo aspecto, el de las curaciones, muestra que la predicación de Cristo tiene como objetivo vencer el mal presente en el hombre y en el mundo. (Ángelus, 31 de enero de 2021)
«El “escándalo” que la palabra y la práctica de Jesús causan alrededor de él –dice–, derivan de su extraordinaria “autoridad”: una palabra, esta, atestiguada desde el Evangelio de Marcos, pero que no es fácil reportar bien en italiano. La palabra griega es «exousia», que literalmente se refiere a “lo que viene del ser”, de “lo que es”. No se trata de algo externo o forzado, sino de algo que emana de su interior y que se impone por sí mismo. Jesús realmente golpea, confunde, innova —como él mismo dice— a partir de su relación con Dios, llamado familiarmente Abbà, lo que le da esta “autoridad” para que él la emplee a favor de los hombres.
¡Pensemos en la gran gracia que es para nosotros haber conocido a este Dios tan poderoso y bueno! Un maestro y un amigo, que nos indica el camino y nos cuida, especialmente cuando lo necesitamos. 28 de enero de 2018
Así, Jesús predica “como quien tiene autoridad”, cura, llama a sus discípulos a seguirle, perdona… cosas todas que en el AT, son de Dios y solo de Dios. La pregunta que más retorna en el Evangelio de Marcos es: “¿Quién es este que…?”, y que tiene que ver con la identidad de Jesús, nace de la constatación de una autoridad diferente a la del mundo, una autoridad que no tiene la intención de ejercer el poder sobre los demás, sino para servir, para darles la libertad y la plenitud de la vida» (Carta al director del diario «La Repubblica»).
Catecismo de la Iglesia Católica, nº 124 «‘La palabra de Dios, que es fuerza de Dios para la salvación del que cree, despliega su fuerza de modo privilegiado en el Nuevo Testamento’ (Concilio Vaticano II). Estos escritos nos ofrecen la verdad definitiva de la Revelación divina. Su objeto central es Jesucristo, así como los comienzos de su Iglesia bajo la acción del Espíritu Santo»
581: Jesús fue considerado por los judíos y sus jefes espirituales como un «rabbi». Con frecuencia argumentó en el marco de la interpretación rabínica de la Ley. Pero al mismo tiempo, Jesús no podía menos que chocar con los doctores de la Ley porque no se contentaba con proponer su interpretación entre los suyos, sino que «enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas» (Mt 7, 28-29). La misma Palabra de Dios, que resonó en el Sinaí para dar a Moisés la Ley escrita, es la que en El se hace oír de nuevo en el Monte de las Bienaventuranzas. Esa palabra no revoca la Ley sino que la perfecciona aportando de modo divino su interpretación definitiva: «Habéis oído también que se dijo a los antepasados… pero yo os digo» (Mt 5, 33-34). Con esta misma autoridad divina, desaprueba ciertas «tradiciones humanas» (Mc 7, 8) de los fariseos que «anulan la Palabra de Dios» (Mc 7,13).
582: respecto al problema del sábado: Jesús recuerda, frecuentemente con argumentos rabínicos, que el descanso del sábado no se quebranta por el servicio a Dios o al prójimo que realizan sus curaciones.
2173: El Evangelio relata numerosos incidentes en que Jesús fue acusado de quebrantar la ley del sábado. Pero Jesús nunca falta a la santidad de este día, sino que con autoridad da la interpretación auténtica de esta ley: «El sábado ha sido instituido para el hombre y no el hombre para el sábado» (Mc 2, 27). Con compasión, Cristo proclama que «es lícito en sábado hacer el bien en vez del mal, salvar una vida en vez de destruirla» (Mc 3, 4). El sábado es el día del Señor de las misericordias y del honor de Dios. «El Hijo del hombre es Señor del sábado» (Mc 2, 28).
X.León-Dufour, “El profetismo no se extingue con la edad apostólica (con los Apóstoles). Sería difícil comprender la misión de muchos santos en la Iglesia sin observar en ellos el carisma profético. ‘Las profecías desaparecerán un día’, explica San Pablo (1 Cor. 13, 8). Pero esto será al fin de los tiempos. “La venida de Cristo a acá, muy lejos de eliminar el carisma de profecía, provocó su extensión, la cual había sido predicha: ‘Ojalá todo el pueblo fuera profeta’, era el deseo de Moisés .” (Vocabulario de Teología Bíblica Núm. 11, 29).
José Antonio Pagola El evangelio de Marcos subraya de manera especial la atención de Jesús a «los poseídos por espíritus malignos». Su cercanía a las personas más indefensas y desvalidas ante el mal siempre será para nosotros una llamada interpeladora.
«No somos escribas, sino discípulos de Jesús. Tenemos que comunicar su mensaje, no nuestras tradiciones humanas. Tenemos que enseñar curando la vida, no adoctrinando las mentes. Tenemos que contagiar su Espíritu, no nuestras teologías»
Pedro Finkler, «La verdad se impone por sí misma. Todo el que se expresa auténticamente, esto es, el que manifiesta lo que es, habla con autoridad. El que piensa y siente una cosa y expresa otra, no merece crédito alguno, porque no habla con autoridad». Al encuentro del Señor
Pedro Langa, Ese inciso adverbial con autoridad es muy difícil de expresar, pues encierra nada menos que la fuerza de la palabra, el atractivo de la doctrina, el encanto de la idea. Y en el caso de Jesús, por supuesto, la presencia de la Divinidad.
Eucaristía ¡Cuántas palabras para no decir nada!, porque no salen del corazón, sino del estómago o del bolsillo. ¡Cuántas palabras para no comunicar nada!, porque están interesadas en vender, en hacer negocio, en sumar votos, en halagar, insultar, gritar, imponerse, ganar. No hay hombres de palabra. No hay palabra para el hombre.1991/06
K. Rahner, «Al hombre actual se le debe llamar la atención sobre el monstruoso poder sobrehumano del mal en la historia» (art. Diablo, en Sacramentum mundi, vol. II).
H. de Lubac «Los falsos profetas son unos hombres cuyo criterio soberano no es la verdad. Son hombres que están más a la escucha de los hombres que de Dios, dispuestos a decir cualquier cosa para justificar las pasiones de su grupo; los que adulan la opinión pública, los que se comprometen en el instante en que el compromiso empieza a ofrecer más ventajas que riesgos…» ().
Francisco Bartolome Gonzalez ¿La crisis de autoridad no estará fundamentada en la falta de compromiso, en el pedir a los demás lo que nosotros no tratamos de hacer en absoluto? Acercamiento A Jesus De Nazaret 1 Paulinas/ 1985.Págs. 313-320
Elvira No es alguien que se limita a repetir el dogma de los libros, la moral de los libros; la literalidad de la Ley. Ni se contenta con tener bien alineados muchos libros en los anaqueles de su biblioteca. Eso harán los letrados. El profeta es más bien una luz irresistible que trata de hacer ver las «huellas de Dios» en todos los sucesos de nuestro entorno. Eso hacías Tú. Y ésa era «tu autoridad».
Más que un «elocuente orador sagrado», quisiera ser un «mensajero» de Ti, «que tienes palabras de vida eterna». 1.Págs. 148 s.
José Luis Martín Descalzo dice que no es serio relegar a este señorón (diablo) a persona de época y menos aún como un coco inventado por los curas.
CONTO
LO QUE HACEMOS HABLA MÁS DE NOSOTROS QUE LO QUE HABLAMOS.
En una antigua tribu africana le dijeron a un misionero.
-Queremos que venga un matrimonio cristiano a vivir una temporada con nosotros para ver si nos convertimos o no al cristianismo.
Tomado de D. Juan Figueiras
CARTA DE DESPEDIDA DE JESÚS A MARÍA
Querida Mamá:
Cuando te despiertes yo ya me habré ido. He querido ahorrarte despedidas. Ya has sufrido bastante y lo que sufrirás María.
Ahora es de noche, mientras te escribo. El gato me mira como diciendo: “¿Es que no va a poder uno dormir en esta casa nunca?”
Quiero decirte por qué me voy, por qué te dejo, por qué no me quedo en el taller haciendo marcos para las puertas y enderezando sillas el resto de mi vida. Durante treinta años he observado a la gente de nuestro pueblo y he intentado comprender para qué vivían, para qué se levantaban cada mañana y con qué esperanza se dormían todas las noches.
Juan el de las gaseosas, y con él la mitad de Nazaret, sueñan con hacerse ricos y creen de verdad que cuantas más cosas tengan más completos van a ser. El alcalde y los otros ponen el sentido de sus vidas en el conseguir más poder, ser obedecidos por más gente, tener capacidad para disponer del futuro de los otros hombres. El Rabino y sus beatas se han rendido ya a todo lo que signifique esforzarse por crecer y se disculpan haciéndolo pasar por voluntad de Dios.
El resultado es que la mayoría de los días son grises, las soledades demasiado grandes para ser soportadas por hombros normales, la amargura habitual de casa, las alegrías cortas y poco alegres.
A veces, Madre, cuando llegaba el cartero y sonaba la campanilla en la plaza del pueblo, cuando la gente acudía corriendo alrededor, yo me fijaba en esas caras que esperaban ansiosamente, delirantemente, de cualquier parta y con cualquier remitente, una buena noticia: ¡Hubieran dado la mitad de sus vidas porque alguien les hubiera abierto, desde fuera, un boquete en el cascarón! Me venían ganas de ponerme en medio y gritarles: “¡La Buena Noticia ya ha llegado! ¡El Reino de Dios está dentro de ustedes! ¡Las mejores cartas les van a llegar desde dentro! ¿Por qué les repiten que están cojos, si resulta que Dios les ha dado dos piernas de gacela?
Yo me siento prendido por la plenitud de la vida, Madre. Yo me descubro encendido en un fuego que me lleva y me hace contarles a los hombres noticias simples y hermosas, que ningún periódico dice nunca. Y quisiera quemar al mundo con esta llama; que en todos los rincones hubiera vida, pero vida en abundancia.
Ya sé que soy un carpintero sin bachillerato ni licenciatura y que apenas he cumplido la edad para poder hablar en público. No me importaría esperar más, pensarlo más, ser más maduro, “Hacer mi síntesis teológica…” Pero esta tarde me he enterado que han detenido a Juan, que bautizaba en el río. ¿Quién alimentará ahora la chispita de esperanza que aún humea en el corazón de los pobres? ¿Quién gritará lo que Dios quiere en medio de tanto gritos que no quieren a Dios? ¿Quién jurará a los sencillos y a los cansados que tienen derecho a vivir porque son queridos desde el principio del universo?
Hay demasiada infelicidad, mamá, como para que yo me contente con fabricar hamacas para unos pocos… Demasiados ciegos, demasiados pobres, demasiada gente para quien el mundo es la blasfemia de Dios. No se puede creer en Dios en un mundo donde los hombres mueren y no son felices…. A menos que esté del lado de los que dan la vida para que todo eso no siga sucediendo; para que el mundo sea como Dios lo pensó.
Si te he de decir la verdad, no tengo nada claro qué es lo que voy a hacer. Sé por dónde empezar. No sé donde terminaremos. Por lo pronto me voy a Cafernaum, a la orilla del lago, donde hay más gente, y lo que pase tendrá resonancia. Está amaneciendo.
Te escribiré. Te vendré a ver de vez en cuando. Las vecinas, el gato, las estrellas del cielo y Dios nuestro Señor te harán compañía en esa ola inmensa de convivencia fraterna con la naturaleza que los hombres no son capaces de descubrir.
Y cuando hagamos ese pequeño grupo de gente que viva como estamos hechos para hacerlo, podrás venirte con nosotros, llena de gracia, llena de flores, llena de ritmo, ¡Bendita entre todas las niñas de Israel! que me diste en fruto a mí.
Jesús…
* «Un Señor como Dios manda» de José Luis Cortés
Tomado de Alejandro Illescas, Los cuentos de mis homilías
PIEDRAS MENTALES
Angustiado, el discípulo acudió a su maestro y le preguntó:
– «¿Cómo puedo liberarme, maestro?»
El maestro contestó:
– «Amigo mío… ¿y quién te ata?»
Cuento hindú
Cuentan que un cristiano acudía todos los días a proclamar su mensaje en la plaza, pero nadie le escuchaba.
Alguien le dijo: «¿por qué pierdes tu tiempo, si nadie te hace caso?».
Él contestó: “No importa, por lo menos el lanzar al viento mi mensaje me sirve para mantenerme fiel a mis principios e impide que los demás me obliguen a pensar como ellos».
José María Martín, OSA
NO ME SIRVE LO QUE ME DICE
Dicen que un hombre se lanzó de un avión en su paracaídas y al llegar a tierra quedó colgado de un árbol, sin poder bajarse.
Cuando pasó alguien por allí, el hombre que pendía del árbol preguntó:
“– ¿Podría usted decirme dónde estoy?” “
– Desde luego. Usted está colgado de un árbol”, respondió el transeúnte.
El hombre que colgaba del paracaídas preguntó entonces: “– ¿Es usted sacerdote?” “
– Si – respondió el transeúnte. – ¿Cómo lo supo?”
“– Porque lo que usted dice es verdad, pero no sirve para nada…”.
Tomado de Hermann Rodríguez Osorio, S.J.
PREDICACIÓN DEL RABINO
Un rabino visitaba una vez al año la ciudad de Apt. En una de esas visitas los ancianos le pidieron que predicara el sábado en la sinagoga. El se negó y les dijo: “El año pasado prediqué en vuestra sinagoga y no conseguí nada. Nada ni nadie ha cambiado. Todo sigue igual. ¿Para qué gastar mi tiempo y mi aliento?
Su negación se propagó rápidamente por toda la ciudad y todos se sintieron muy decepcionados.
Un humilde artesano le pidió al rabino una entrevista y le dijo: No soy un entendido ni un santo, pero le puedo asegurar que no es verdad lo que usted ha dicho. Yo escuché su sermón el año pasado y recuerdo que comentó esta frase del salmo: “El nombre de Dios está constantemente en mi presencia”. Desde aquel día, Dios está constantemente ante mí. Tiemblo cada día de temor reverencial ante la presencia de Dios.
El rabino sonriente, se disculpó y le dijo: “Si el año pasado se abrió un corazón, tal vez este año se abran dos”.
Tomado de P, Félix Jiménez
ANÉCDOTA
PREDICAR CON EL EJEMPLO
Una madre llevó a su hijo de seis años a casa de Mahatma Gandhi, y le suplicó:
– “Se lo ruego, Mahatma. Dígale a mi hijo que no coma más azúcar, es diabético y arriesga su vida haciéndolo. A mí ya no me hace caso y sufro por él. Sé que a usted le hará caso, porque lo admira.”
Gandhi reflexionó y dijo:
– “Lo siento señora. Ahora no puedo hacerlo. Traiga a su hijo dentro de quince días.”
Sorprendida la mujer le dio las gracias y le prometió que haría lo que le había pedido. Quince días después, volvió con su hijo. Gandhi miro al muchacho a los ojos y, con autoridad, le dijo:
– “Chico, deja de comer azúcar. Te estás haciendo daño.”
Agradecida, pero extrañada, la madre preguntó:
– “¿Por qué me pidió que lo trajera dos semanas después? Podría haberle dicho lo mismo el primer día.”
Gandhi respondió:
– “Hace quince días, yo comía azúcar.”
Tomado de Los cuentos que yo cuento
FIODOR DOSTOIEVSKI.
Es conocido como el «maestro del corazón humano» a causa de visión sicológica penetrante, pero tenía dificultad en dominar sus propias emociones. Un «demonio» que le afligió era una adicción a los juegos. Un día había entrado en un casino y apostó en una ruleta. Ganó – y le pareció que había encontrado la solución a sus problemas económicos. Desgraciadamente, no paró cuando estaba ganando; seguió jugando y perdió todo. Saliendo del casino, entregó su anillo y reloj a un prestamista. Perdió ese dinero también.
Después, se sintió miserable, no solamente por las pérdidas, sino porque se había entregado a una actividad febril que le hizo actuar con temeridad. Resolvió no jugar más. A su señora le prometió que terminaría, pero era una promesa que ella escucharía muchas veces. El juego lo sumergió a Dostoievski en una deuda siempre aumentando; puso en peligro su matrimonio y familia. Siguió así por varios años.
Un día las cosas cambiaron. Dostoievski había juntando una cantidad de dinero equivalente a unos doscientos dólares. Calculó cuidadosamente que parte arriesgaría y que parte guardaría. Como siempre, la compulsión lo superó y no solamente apostó todo, sino pidió a los otros jugadores prestarle dinero, ofreciendo parte de su ropa como fianza. A las nueve y media de la noche salió del casino, lleno de remordimiento. Decidió buscar un sacerdote para confesarse. A la distancia, atisbó lo que parecía como una iglesia rusa. Pero cuando llegó, resultó que era una sinagoga judía. Más tarde escribió, «Era como alguien echó agua fría sobre mí. Fui corriendo a mi casa…» Desde aquel día, jamás entró otro casino.
Tomado de Padre Felipe Bloom
LO NUEVO
Al iniciarse la campaña de rebajas, un experto en ventas dijo que en las tiendas de ropa, aprovechando la gran afluencia de gente, junto a las ofertas se ponían prendas con el rótulo ‘Nuevo’, que no estaban rebajadas, y así las personas se sentían inclinadas a adquirir esos artículos, porque les atraían más que los rebajados. Lo nuevo siempre es acogido con una predisposición favorable, nos atrae más que lo que ya conocemos, que puede resultarnos rutinario y aburrido.
Benedicto XVI en ‘Deus caritas est’ 1: «no se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida».
«Él no sólo vino, sino que viene y seguirá viniendo cada día para invitarte a caminar hacia un horizonte siempre nuevo». (ChV 125)
Cristo «hace a sus fieles siempre nuevos; aunque sean ancianos. Él es siempre joven y fuente constante de novedad. Él siempre puede, con su novedad, renovar nuestra vida y nuestra comunidad y, aunque atraviese épocas oscuras y debilidades eclesiales, la propuesta cristiana nunca envejece». (Evangelii gaudium 11)
«Su resurrección no es algo del pasado; entraña una fuerza de vida que ha penetrado el mundo. Es una fuerza imparable. Verdad que muchas veces parece que Dios no existiera: vemos injusticias, maldades, indiferencias y crueldades que no ceden. Pero también es cierto que en medio de la oscuridad siempre comienza a brotar algo nuevo, que tarde o temprano produce un fruto». (EG 276)
Debemos ser conscientes de que la fe cristiana está considerada por la mayoría de las personas como algo anticuado, propio de épocas pasadas, y que no tiene nada nuevo que aportar a nuestra vida y cultura actuales. Incluso nosotros mismos, que participamos habitualmente en las celebraciones y en la vida y misión de la Iglesia, corremos el peligro de caer en la rutina, en la repetición, en pensar que ‘esto ya lo sabemos’, y así tampoco nuestra fe nos aporta nada nuevo.
El Evangelio de este domingo nos permite intuir que algo así ocurría en tiempos de Jesús: el culto a Dios se había ‘rebajado’ bastante, había caído en la monotonía, en la repetición de una serie de ritos que ya no resultaban significativos para la mayoría de la gente; incluso las palabras de los escribas les sonaban a algo ya escuchado y repetido muchas veces. Por eso se sienten atraídos por Jesús, que es ‘nuevo’ y provoca en ellos asombro y estupefacción.
Tomado de ACG
AUTORITAS (de «auctoritas, atis»).
La palabra «autoridad» en su origen tenía un matiz de significado mucho más rico que el actual. Para entenderlo hay que tener en cuenta qué concepto de autoridad tenían los romanos y contraponerlo a otra palabra como poder («potestas, atis»). Veamos.
La «auctoritas» romana no es la simple condición del poder de mando, tiene más que ver con el reconocimiento de una capacidad. Se relaciona con la capacidad de hacerse respetar y el reconocimiento de ello por parte de los otros. Mientras que la «potestas» o poder se asocia a un ejercicio que se impone, a la fuerza o al mando. Si bien la primera la confiere el cuerpo social y conlleva un reconocimiento, la segunda tiene un carácter claramente impositivo.
Auctoritas: naturaleza, condición propia. Poder que emana de uno mismo y que los otros reconocen.
Potestas: fuerza, acción. Poder externo. Imposición que los otros sufren.
Se trata de dos conceptos distintos sobre el poder, que dan lugar a dos concepciones diferentes sobre la dirección o dos modelos relacionales diferentes. La primera tendría más que ver con las habilidades propias, la psicología y la motivación que uno es capaz de accionar en los otros. En una palabra, con el liderazgo o con la capacidad de crear entornos favorables. Diálogo frente a orden. Comunicación frente a imposición. Crear equipo en lugar de imponer sobre la base de un organigrama. Convencer frente a vencer. Comunidad frente a fuerza. «Auctoritas» frente a «potestas».
Tomado de augere.com
SIETE ARMAS ESPIRITUALES
Santa Catalina de Bolonia (1413 -1463), nos propone las siete armas espirituales para combatir el maligno:
Tener cuidado y solicitud en obrar siempre el bien.
Creer que nosotros solos nunca podremos hacer algo verdaderamente bueno. Todo es gracia.
Confiar en Dios y, por amor a Él, no temer nunca la batalla contra el mal, tanto en el mundo como en nosotros mismos.
Meditar a menudo los hechos y las palabras de la vida de Jesús, sobre todo su pasión y muerte.
Hay que recordar que debemos morir.
Tener fija en la mente la memoria de los bienes del Paraíso.
Tener familiaridad con la Santa Escritura, llevándola siempre en el corazón para que oriente todos nuestros pensamientos y acciones.
Benedicto XVI, agrega un arma más: Tener un buen programa espiritual.
Tomado de Conf. Episcopal Colombia.
“PARRESIA”
En el original griego significa “decirlo todo”. Es decir, no callar por miedo ni compromiso, sino llamar las cosas por su nombre, con valentía y sin doblez, propios del que gozosa y pacíficamente sabe quién es en sí mismo y por eso puede definir con justicia las demás cosas.
Tomado de La Razón
PODER DE LA IGLESIA
Un hecho curioso sucedido en una de esas salidas a la calle de las cámaras de TV para encuestar sobre cualquier tema variopinto. La pregunta de aquella salida era: ¿Qué piensas del poder de la Iglesia? Y las respuestas eran las que más o menos cabía de esperar: apoyo de los poderosos, Inquisición, opresión moral… Pero hubo un hombre de la calle que salió del carril habitual:
-¿El poder de la Iglesia? Me parece estupendo: el poder de regenerar con el Bautismo, el poder de perdonar, el de anunciar la Palabra de Dios con autoridad… Son cosas de las que estamos muy necesitados, y que tienen que hacernos mucho bien. Naturalmente esta respuesta no salió en televisión.
Miguel Flamarique Valerdi Escrutad Las Escrituras
Reflexiones Sobre El Ciclo B Desclee de Brouwer BILBAO 1990.
Durante una entrevista, el cantautor Nougaro decía: «Nadie me ha sensibilizado por Jesucristo». Marcos es un sensibilizador. Lento, prudente. Elimina las pistas falsas, hace callar a los que podrían engañarnos.
Andre Seve El Evang. De Los Domingos Pág. 75
INFORME COPE
Casi 4 millones de españoles tiene depresión, mientras que un 15% sufre ansiedad o estrés 1 de cada 4 personas sufre o sufrirá a lo largo de su vida un trastorno mental. De ellas, aproximadamente la mitad no recibe ningún tratamiento o no es el adecuado.
La salud mental se ha deteriorado con la pandemia, los problemas han aflorado y han quedado al descubierto unas carencias que arrastrábamos desde antes. Se estima que 4 millones de personas sufren depresión en España y el 15% de la población tiene ansiedad o estrés. La ola de la enfermedad mental nos afecta a todos, pero el golpe es más duro para los jóvenes y las mujeres. Así lo constatan los profesionales en las consultas mientras crecen las listas de espera por falta de psiquiatras y sobre todo de psicólogos para atender las crecientes necesidades…
EL SUICIDIO, 1ª CAUSA DE MUERTE EN ADOLESCENTES
En 2021 se superaron por primera vez los 4.000 suicidios en un año en España. Ha sido el año con mayor número de suicidios de nuestra historia desde que existen registros (año 1906). Se registraron 14 suicidios infantiles, el doble en menores de 15 años que en 2020, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Entre los 15 y los 29 años el suicidio es la principal causa absoluta de muerte. Afecta a 316 jóvenes al año y supera a los que fallecen en accidentes de tráfico (299) o por cáncer (295)…
1 de cada 4 jóvenes aseguraban tener problemas de salud mental con cierta o mucha frecuencia en este informe elaborado entre febrero y marzo de 2022…
BAJA INVERSIÓN Y ALTO COSTE
Nuestro país dedica apenas un 4% de la inversión en Sanidad a salud mental (la media europea es del 5,5% y hay países que ya llegan al 10%).Otra muestra de que no se prioriza la salud mental.
(Extracto) Tomado de Cope, 25 de enero 2024
GANDHI PRIMERO SE ENSEÑÓ A ÉL MISMO
Se cuenta que un día una mujer fue con su hija donde el famoso líder religioso de India, Mahatma Gandhi.
Le explicó que su hija comía demasiados dulces y le suplicó que la persuadiera a romper aquel mal hábito.
Gandhi guardó silencio por un buen rato y después le dijo:
‑ Tráeme a tu hija de nuevo dentro de tres semanas y entonces le hablaré.
La mujer se fue y a las tres semanas trajo a su hija de nuevo.
Esta vez Gandhi llevó a la niña un lado y le explicó los efectos perjudiciales de aquella mala costumbre y lo animó a que dejara el pernicioso hábito.
Agradeció la señora al maestro el favor y le preguntó con curiosidad:
‑ Quisiera saber ¿por qué no le dijo a mi hija esto mismo cuando se la traje hace tres semanas?.
Contestó Gandhi:
‑ Es que entonces, hace tres semanas, yo también era adicto a los dulces.
Tomado de Anecdonet
DEMONIO
Cuando se habla de la creencia en el demonio, debemos distinguir dos niveles: el nivel de las creencias populares y el nivel intelectual (literatura, filosofía y teología). En el nivel popular, o de costumbres, nuestra situación actual no es muy distinta de la de la Edad Media, o de los siglos XIV-XVI, tristemente famosos por la importancia otorgada a los fenómenos diabólicos. Ya no hay, es verdad, procesos de inquisición, hogueras para endemoniados, caza de brujas y cosas por el estilo; pero las prácticas que tienen en el centro al demonio están aún más difundidas que entonces, y no sólo entre las clases pobres y populares. Se ha transformado en un fenómeno social (¡y comercial!) de proporciones vastísimas. Es más, se diría que cuanto más se procura expulsar al demonio por la puerta, tanto más vuelve a entrar por la ventana; cuánto más es excluido por la fe, tanto más arrecia en la superstición.
Muy diferentes están las cosas en el nivel intelectual y cultural. Aquí reina ya el silencio más absoluto sobre el demonio. El enemigo ya no existe. El autor de la desmitificación, R. Bultmann, escribió : «No se puede usar la luz eléctrica y la radio, no se puede recurrir en caso de enfermedad a medios médicos y clínicos y a la vez creer en el mundo de los espíritus».
Creo que uno de los motivos por los que muchos encuentran difícil creer en el demonio es porque se le busca en los libros, mientras que al demonio no le interesan los libros, sino las almas, y no se le encuentra frecuentando los institutos universitarios, las bibliotecas y las academias, sino, precisamente, a las almas. Pablo VI reafirmó con fuerza la doctrina bíblica y tradicional en torno a este «agente oscuro y enemigo que es el demonio». Escribió, entre otras cosas: «El mal ya no es sólo una deficiencia, sino una eficiencia, un ser vivo, espiritual, pervertido y pervertidor. Terrible realidad. Misteriosa y espantosa».
Tomado de Rainiero Cantalamessa
ESPÍRITUS INMUNDOS Y DEMONIOS
Forman, en la concepción dramática de Mc, el ejército de Satanás. ¿Existe diferencia entre ellos? En el conjunto del evangelio, tenemos la impresión de que los demonios tienen menos categoría que los espíritus inmundos. Los demonios esclavizan al hombre con todo tipo de enfermedades y desgracias. Los espíritus inmundos resultan más peligrosos, en la línea de lo que llamaríamos «endemoniados»; hacen sufrir más al poseído, y se atreven a enfrentarse a Jesús, aunque siempre terminan perdiendo la batalla. En este caso, no dice Mc qué tipo de enfermo era. Parece un lunático o un poseso.
Tomado de J.L. Sicre
PROFETAS
Jesús, en el evangelio de hoy, no se presenta como profeta, ni su auditorio lo reconoce como tal. Sin embargo, como primera lectura se ha elegido un texto del Deuteronomio en el que Dios promete que, tras la muerte de Moisés, no dejará de comunicarse al pueblo, sino que le suscitará a un profeta como él. Aunque el texto hable de «un profeta», en realidad se refiere a una serie de ellos, a todos los profetas que, a lo largo de la historia de Israel, le transmitirán la palabra de Dios. Sin embargo, la tradición cristiana vio en este profeta a Jesús.
Tomado de J.L. Sicre
EL LIBRO DEL DEUTERONOMIO
Es el “libro de la Ley” o “libro de la Alianza” descubierto en el Templo de Jerusalén el 18º año del reinado de Josías (622 a.C.) (cf. 2 Re 22).
En este libro, los teólogos deuteronomistas, originarios del Norte (Israel) pero refugiados en el sur (Judá) tras las derrotas de los reyes del norte frente a los asirios, presentan los elementos fundamentales de su teología: hay un sólo Dios, que debe ser adorado por todo el Pueblo en un único lugar de culto (Jerusalén); ese Dios amó y eligió a Israel e hizo con él una alianza eterna; y el Pueblo de Dios debe ser un único Pueblo, la propiedad personal de Yahvé (por tanto, no tienen ningún sentido las disputas históricas que condujeron al Pueblo de Dios a la división política y religiosa, tras la muerte del Salomón).
La finalidad fundamental de los catequistas deuteronomistas es la de conducir al Pueblo de Dios a un compromiso firme y exigente con la Ley de Dios, proclamada en el Sinaí.
Es una invitación firme dirigida al Pueblo de Dios para que acepte la Alianza con Yahvé y viva en fidelidad a los compromisos asumidos.
Tomado de Dehonianos
CONVENCER y CONVERTIR
«Si queréis que convenza a ese calvinista, traédmelo; si queréis que se convierta, llevadlo a San Francisco de Sales, dijo el Cardenal Belarmino.
Tomado de Catholic net
CARAS LARGAS
Un amigo sacerdote me contaba, que tenía un ama de llaves que si oía en la misa alguna advertencia que no la hubiera comentado de antemano con ella, estaba bien servido de cara larga meses enteros. Soberbia, dominancia y orgullo clarísimos, que crea ambiente tenso, desagradable, inaguantable y causa malestar y deseo de romper con la que debía ser familia hogar. Se ama poco a Cristo y mucho al yo. Y eso no es seguir a Cristo ni a diez kilómetros.
Tomado de Catholic net
CHISTE
CON HERMENÉUTICA Y HOMILÉTICA
Un sacerdote recién ordenado, gran estudiante de teología, es enviado como párroco a un pueblo de montaña de gente muy sencilla. Los vecinos organizan un acto para recibirle y él les dirige unas palabras.
– Hermanos, estoy aquí para todos vosotros. Vengo con mi hermenéutica, mi homilética, con exégesis y apologética.
– No se preocupe, padre -le dice un parroquiano. – Yo estoy con artritis, diabetes, conjuntivitis y reúma, pero el médico del pueblo es magnífico.
Tomados de Con la gracia de Dios
POEMA
«Echaré fuera
a tus muchos temores.
Abre la puerta»
PrimerHaiku de S. Son
“La autoridad sin ternura es terrible”
Olga Sedakova
ORACIÓN
«Señor, expulsa de nosotros todos esos demonios, y que tengamos la fuerza y la valentía para no dejarnos dominar por nadie… que no sea el mismo Espíritu de Dios». Que así sea.
Quique Martínez de la Lama-Noriega, cmf
Te bendecimos, Padre, porque Cristo Jesús, tu Hijo,
Basó su autoridad en el carisma y no en la fuerza del poder,
En el servicio liberador y no en la opresión de los demás.
En él nos mostraste que es posible ser hombres libres,
Desposeídos del pecado, señores de nuestro destino,
Hermanos de los demás y solidarios de todo el que sufre.
Ayúdanos a continuar su misión liberadora del hombre actual,
Poseído por los demonios del tener, acaparar y consumir,
Del egoísmo y la soberbia, la insolidaridad y el desamor.
Así el anuncio de tu reino llenará de luz nuestro mundo
Y viviremos en plenitud, libertad y esperanza segura.
Así sea
(Tomado de B. Caballero: La Palabra cada Domingo, San Pablo, España, 1993, p. 317)
Tomad, Señor y recibid
toda mi libertad
mi memoria, mi entendimiento
y toda mi voluntad
Todo mi haber y mi poseer
vos me lo disteis
a vos Señor lo torno
Todo es vuestro
disponed a toda vuestra voluntad
Dadme vuestro amor y gracia
que ésta me basta
San Ignacio de Loyola
MEDITACIÓN
¿Cuántas palabras podrás pronunciar en un día normal en tu vida cotidiana?.
¿Cuántas de ellas pueden estar llenas de contenido y cuántas de ellas pueden ser palabras vacías, protocolarias, rutinarias…?.
Los mismos «buenos días» o «buenas noches» que das pueden ser palabras llenas o palabras vacías.
Las palabras de Jesús estaban llenas de autoridad. Sus palabras eran expresión viva de sus sentimientos, de su corazón, de lo más profundo de su ser.
Jesús era autor de sus palabras y por eso sus palabras estaban llenas de autoridad.
Intenta hoy hacer el ejercicio de «hablar con autoridad». Que tus palabras sean la expresión de ti mismo.
Y que siempre sean la expresión de lo mejor de ti.
Así también hablarás con autoridad.
Antonio María Sanjuán Marín, cmf
Tomado de ECM
NUESTRAS HOMILÍAS
Los contemporáneos de Jesús, asombrados por sus palabras y su manera de expresarse, decían: «Habla con autoridad» (cf Lc 4,32).
¿Se podría decir esto de nosotros, sacerdotes? En general, creo que no.
Sería bueno que entre los fieles se hiciera una encuesta sobre las homilías. Obviamente la homilía no es el único momento de nuestra predicación, pero sí el más importante y el que más influye en los fieles. Imaginemos que un domingo, a la salida de Misa, se pregunta a los que acaban de participar en la celebración: «¿Qué le pareció la homilía?» Tal vez más de uno respondería así:
- Se echó de ver que el padre no preparó, pues saltó de un tema a otro (la Trinidad, San Francisco de Asís, el divorcio, la fe, la falta de vocaciones…) y no sabía cómo terminar.
- El padre habló sin vida; como si le disgustara predicar.
- Dijo muchas palabras pero pocas ideas.
- El padrecito nos contó toda la Historia de la Salvación.
- No le entendí lo que dijo; utilizó palabras muy raras.
- Nos regañó por llegar tarde; insistió en la colaboración económica para construir el templo; pidió a las mamás que no dejaran que los niños jugaran durante la Misa; a los que sí estábamos en la celebración, nos sermoneó por los que nunca asisten.
- Estuvo larga y aburrida.
- Siempre dice lo mismo.
- ¿Cuál homilía?, no dijo nada. De la lectura del Evangelio se pasó al Credo.
Me gustaría imaginar que las respuestas de los fieles estuvieran muy alejadas de los comentarios anteriores. Pero creo que, por lo general, no sería así.
Fernando Torre Medina Mora, MSpS.
Tomado de Clerus
SER UN BUEN LÍDER
Un valor cristiano y humano es saber ser líder, aunque no tengamos una posición con colaboradores en nuestro negocio o empleo. Podemos ser líderes en nuestra familia, en nuestra comunidad, en nuestra parroquia, en nuestro apostolado. Aquí las diferencias entre Jefe y Líder:
1. Para el Jefe, la autoridad es un privilegio de mando y para el Líder un privilegio de Servicio. El Jefe ordena: » Aquí mando yo», el Líder: «Aquí sirvo yo». El jefe empuja al grupo y el Líder va al frente comprometiéndose con sus acciones.
2. El Jefe existe por la autoridad, el Líder por la buena voluntad. El Jefe necesita imponerse con argumentos extensos, el Líder con ejemplos entrañables.
3. El Jefe inspira miedo, se le teme, se le sonríe de frente y se le critica de espalda. El Líder inspira confianza, da poder a su gente, los entusiasma y cuando está presente, fortalece al grupo. Si temes a tu superior, es Jefe. Si lo amas es un Líder.
4. El Jefe busca al culpable cuando hay un error. El que la hace la paga. Sanciona, castiga, reprende, cree arreglar el mundo con un grito o con una infracción. El Líder jamás apaga una llama encendida, corrige pero comprende, no busca las fallas por placer, sino para rehabilitar al caído.
5. El Jefe asigna los deberes, ordena a cada quien lo que tiene que hacer, mientras contempla desde su lugar cómo se le obedece. El Líder da el ejemplo, trabaja con y como los demás, es congruente con su pensar, decir y actuar.
6. El Jefe hace del trabajo una carga, el Líder un privilegio. Los que tienen un Líder, pueden cansarse más no fastidiarse, porque el Líder transmite la alegría de vivir y de trabajar.
7. El Jefe sabe cómo se hacen las cosas, el Líder enseña cómo deben hacerse. Uno se guarda el secreto del éxito, el otro capacita permanentemente, para que la gente pueda hacer las cosas con eficacia.
8. El Jefe maneja a la gente, el Líder la prepara. El Jefe masifica a las personas convirtiéndolas en números o fichas. El Líder conoce a cada uno de sus colaboradores, los trata como personas, no los usa como cosas. Respeta la personalidad, se apoya en el hombre concreto, lo dinamiza y lo impulsa constantemente.
9. El Jefe dice, «vaya», el Líder «vayamos». El Líder promueve al grupo a través del trabajo en equipo, forma a otros Líderes, consigue un compromiso real de todos los miembros, formula planes con objetivos claros y concretos, motiva, supervisa y difunde el ideal de una esperanza viva y una alegría contagiosa.
10. El Jefe llega a tiempo, el Líder llega adelantado. «Un pie adelante del grupo, una mirada más allá de los seguidores» el que inspira, el que no se contenta con lo posible sino con lo imposible.
EL LÍDER HACE DE LA GENTE ORDINARIA, GENTE EXTRAORDINARIA . LA COMPROMETE CON UNA MISIÓN QUE LE PERMITA LA TRASCENDENCIA Y REALIZACIÓN. LE DA SIGNIFICADO A LA VIDA DE SUS SEGUIDORES, UN POR QUE VIVIR, ES UN ARQUITECTO HUMANO.
Tomado de Anecdonet
PARA HABLAR CON AUTORIDAD
Ante la palabrería barata…………… la Palabra de Dios
Ante la somnolencia de un sermón…………..los oídos abiertos de un creyente
Ante la incoherencia…………..…….la búsqueda de Dios
Ante la rutina……………..……la novedad del Evangelio
Ante “lo de siempre”………………….el soplo del Espíritu
Ante el desazón en la evangelización……………….la vivencia profunda de la fe
Ante las dificultades para hablar de Dios…….la seguridad de que El nos acompaña
Ante el sinsentido de muchas palabras……..la fortaleza de la Palabra de Dios
Ante la superficialidad………………………………el deseo de andar con Dios
Ante el riesgo de ser funcionarios………….…la alegría de nuestra vocación
Ante el “decir” y “no hacer”…….….la conversión sincera
Ante el rito repetitivo…la consciencia de lo qué se hace
Ante lo postizo………………….….la autenticidad de nuestra vivencia cristiana
Ante la moda……ser coherente con lo que pensamos
Ante lo que se quiere oír……………….decir lo que se debe, no lo que se quiere
Ante el riesgo de “querer quedar bien”……………….ser honesto con uno mismo
Ante la cobardía de la fe…………………………..….la valentía para profesarla
Javier Leoz
CANTO
Santiago Benavides – Fuiste Tú. Feat. Ana Heloysa
Entra MNM RCCES México
Delegación para el Clero de Santiago de Compostela




