La fe en España: ya hay deshielo, y puede ser primavera aplicando 6 cambios, dice Javier García

El delegado de Juventud y Primer Anuncio de Santiago de Compostela expuso estas líneas de evangelización en el congreso Transforma 2026.

Javier García, sacerdote de la diócesis de Santiago de Compostela, es delegado diocesano de Pastoral de Juventud desde 2012 (parece que es el que lleva más años en ese cargo en España) y desde 2023, delegado de Primer Anuncio. Ese mismo año recibió el Galardón Alter Christus (para sacerdotes) en la categoría de Nueva Evangelización.

Durante años ha observado cómo los jóvenes se acercaban más a la fe, de formas nuevas, y ahora trabaja la unidad y cooperación entre los movimientos, grupos y parroquias que evangelizan con técnicas de Primer Anuncio.

También piensa mucho en lo que se ha de hacer tras ese Primer Anuncio, con conversos, avivados o retornados a la fe.

Habló de estos temas en el congreso de evangelización Transforma 2026, organizado por Nunc Coepi, ante unos 250 evangelizadores en Santiago de Compostela, llegados de toda España, incluyendo los arzobispos de Santiago y Braga y el obispo de Palencia.

Su tesis principal es que sí, ha cambiado la tendencia, hay más interés por la fe en la sociedad española, pero más que «una primavera» prefiere hablar de algo más humilde pero esperanzador: un deshielo.

Los signos de que algo ha cambiado

Javier García no afirma que «los católicos estén de moda», sino que ya no son algo irrelevante o escondido, y dejan huella en el debate social y cultural. Puso varios ejemplos del cambio que algunos han llamado «giro católico»:

  • Personas conocidas del mundo de la cultura y del espectáculo hablan públicamente de Dios y de la fe.
  • Artistas que nunca habían tratado temas religiosos empiezan a hacerlo.
  • Grandes eventos católicos reúnen cada vez más personas.
  • Se llenan estadios con conciertos de música católica, encuentros y predicaciones; antes no pasaba.
  • En muchas diócesis hay actividades pastorales con listas de espera, «algo impensable hace unos años».
  • La visita del Papa atrajo muchísimo público presencial y una enorme presencia mediática.
  • Aumentan cada año los bautizos de adultos.

«Estamos asistiendo a un cambio de tendencia. Algo se está moviendo delante de nosotros», concluye.

Más deshielo que primavera

Por primera vez en muchos años, aparecen signos de recuperación en la práctica religiosa en las estadísticas, especialmente entre los jóvenes. Nadie esperaba este cambio que asombra a los sociólogos, y algunos lo quieren ver como una «falla en el sistema». Él lo presenta como un deshielo que aún no es primavera pero puede llegar a serlo.

En parte tiene que ver con el nuevo sistema, que es Internet y sus redes, donde los influencers católicos llegan a miles de personas. «Muchos jóvenes buscan respuestas primero en internet antes que en otros lugares», constata.

«La Iglesia ha quedado un poco fuera de juego», explica. Se refiere sobre todo a la necesidad de acoger, acompañar y formar a las personas nuevas que llegan con preguntas y experiencias. «Hay que ofrecer caminos para crecer en la fe», reclama.

En EEUU se hizo en 2010 una campaña católica de vídeos hermosos y anuncios con el lema Católicos, regresen. Se comprobó que, efectivamente, atrajo a las parroquias a bastantes personas que estaban alejadas y se hacían preguntas, muchas recibieron la confirmación. Pero pocos años después se vio que pocas de esas personas perseveraban en los sacramentos y comunidades. Se les invitó bien, pero no se preparó nada especial para recibirlos, acomodarlos y acompañarlos.

Ahora, en España, cuando llegan personas alejadas pero interesadas en la fe, «¿estamos ofreciendo aquello que realmente necesitan?», planteó el sacerdote.

Pidió ser proactivos y creativos en la acogida y formación, renovando lo que la Iglesia ofrece. «No hemos venido a ver qué pasa, sino a hacer que pase algo», dijo.

La Iglesia, de hecho, ya tiene métodos nuevos «que conectan con esta generación», «métodos pastorales que consiguen llegar a personas que antes nunca se acercaban». Estos métodos «no son perfectos, tienen límites, pero conectan. Por eso hay que saber utilizarlos».

Y constató un hecho que ven todos los evangelizadores: «esta generación necesita experiencias que toquen el corazón», más que predicaciones intelectuales.

6 cambios de mentalidad y pastoral en la Iglesia

Javier García pide cambios en la oferta pastoral de la Iglesia, y en su mentalidad, y lo concreta en 6 transformaciones (que es de lo que trata el congreso Transforma):

  • 1. Pasar de la afluencia a la influencia

No basta con hacer actividades que llenan lugares, incluso estadios, durante unas horas o días. Es más necesario formar discípulos de Cristo, evangelizadores que a su vez influyen y transforman lo que les rodea.

  • 2. Pasar de la emoción a la experiencia

Las emociones son pasajeras, pero las experiencias pueden transformar la vida. La pastoral no puede limitarse a provocar emociones fuertes, sino que debe ofrecer un encuentro real con Cristo que transforme. «El turista busca momentos, el peregrino sigue un camino». Advirtió contra el «consumismo espiritual» del que va de retiro en retiro pero no quiere crecer realmente en la fe.

  • 3. Pasar del mantenimiento a la misión

«No podemos conformarnos con conservar lo que ya existe. La Iglesia está llamada a vivir en estado permanente de misión. Hay que salir. Innovar. Abrir nuevos caminos», exhortó.

  • 4. Pasar de la amenaza a la oportunidad

Cuando llegan cosas nuevas (Internet, IA, nuevos conversos, inmigrantes de otros países, otro Papa, obispo o párroco…) hay quien lo ve como una amenaza, y quien piensa que puede ser una oportunidad. «Examinadlo todo y quedaos con lo bueno», dice San Pablo en 1 Tesalonicenses 5,21. Habrá que corregir lo que sea necesario, pero «no rechazar automáticamente todo lo nuevo».

  • 5. Pasar de la formación a estar en forma

El sondeo de Fundación Santa María detectó que muchos jóvenes que se declaran católicos creen a la vez en muchas cosas incompatibles, como la reencarnación.

Está bien dar más formación a esos jóvenes, pero no puede ser sólo intelectual (contenidos doctrinales) sino una oferta integral que incluya lo intelectual, lo emotivo, la oración, los sacramentos, el compromiso y la misión. Eso es estar en forma: una formación equilibrada.

  • 6. Pasar de estar conectados a estar vinculados

Con Internet y el móvil, «vivimos hiperconectados, pero muy solos», advirtió Jesús García. «No basta con pertenecer a grupos digitales. Hace falta pertenecer a una comunidad cristiana donde uno sea conocido, acompañado y querido. Solo así se combate el individualismo y la soledad que caracterizan nuestra sociedad».

Trabajando estas 6 dimensiones, la Iglesia avanzará en la renovación pastoral y en la evangelización, suscitando «auténticos discípulos misioneros».

Fuente: Pablo J. Ginés | Religión en Libertad

pastoralsantiago.org