Por primera vez en la historia de la
Santa Sede, las propuestas para un Sínodo de Obispos llegarán a través
de grupos de Facebook. Es una de las novedades que presentará este
encuentro de obispos que lleva por título “Los jóvenes, la fe y el
discernimiento vocacional” y que tendrá lugar en octubre de 2018 en el
Vaticano, explica Antonio Olivié, el CEO de RomeReportsTV en Italia, en El debate de hoy.
aLa red social creada por Mark Zuckerberg ha sido uno de los
formatos elegidos para facilitar que se exprese la voz de los jóvenes de
distintas partes del mundo. “¿Qué es lo que te hace ser
feliz?” es una de las preguntas que se difundirán en las redes sociales
del Sínodo y que tratan de promover “la libre expresión y el diálogo
entre los jóvenes”, tal y como explicaba Ariel Beramendi, uno de los
responsables de comunicación del próximo encuentro. Cada mes se
planteará una pregunta, que abrirá un diálogo en los grupos,
distribuidos en cuatro idiomas (inglés, español, francés e italiano).

El Papa Francisco y Mark Zuckerberg, fundador de Facebook
El Papa había pedido que en este próximo Sínodo de los Obispos se
escuchara la voz de los jóvenes, que pudieran expresar su opinión. No
solo la de los católicos, también la de personas que aseguran no tener
fe. Y Facebook será una herramienta más con este objetivo, ya que el sitio web Synod2018.vaofrece
también cuentas en Instagram y Twitter, así como una cuenta en WhatsApp
para que se puedan también enviar mensajes de vídeo.
En estos perfiles, y a través de la página web, se han ido presentando modelos de santidad jóvenes.
Desde una joven india americana convertida al cristianismo en el siglo
VII, hasta el niño mexicano José Sánchez del Río, que fue asesinado por
negarse a renegar de la fe, pasando por historias de jóvenes que
vivieron de forma heroica la enfermedad o una contradicción. Entre
ellas, destaca la historia del joven francés Marcel Callo, condenado a
campos de concentración en la época nazi por ser “demasiado católico”.
Su alegría y su testimonio cristiano, en medio del sufrimiento, fueron
ejemplares.

Desde la organización del próximo Sínodo insisten en que no se
trata solo de presentar la vocación al sacerdocio o a la vida
consagrada, sino de animar a que los jóvenes sean valientes ante el
compromiso. Por esto, muchos de los modelos que se ofrecen son
de jóvenes que han dado testimonio de su fe, sin necesidad de una
consagración religiosa. También está previsto ofrecer testimonios de
jóvenes de hoy en día que impulsan o participan en iniciativas sociales,
educativas o religiosas en todo el mundo.
“Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional” es el título
del Sínodo de Obispos, que ya ha comenzado su andadura con encuentros
previos. Hasta la fecha, se han celebrado dos foros en Roma. El
primero tuvo lugar coincidiendo con el intercambio de la Cruz de la JMJ
entre jóvenes de Polonia y Panamá y el segundo en septiembre de 2017,
protagonizado por expertos en educación y juventud. En el mes de marzo
de 2018 tendrá lugar el último encuentro pre-Sínodo, en el que
participarán jóvenes representantes de todos los países del mundo. Se
espera la presencia de unas 300 personas.

Las conclusiones de estos encuentros previos, así como las de unos
cuestionarios que han sido difundidos por todo el mundo, forman parte
del material informativo con el que contarán los obispos. Entre los
aspectos que hasta ahora más han agradecido los jóvenes que han
contactado con las redes del Sínodo, está el mero hecho de ser
escuchados. “La posibilidad de poder expresar su opinión en la Iglesia
es ya algo que les anima y les hace sentirse más implicados”, asegura
Ariel Beramendi.
El secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Parolin, ha señalado
recientemente el cambio de postura que aporta este nuevo Sínodo.
Emulando el famoso discurso de Kennedy, asegura que “la Iglesia
pide a los jóvenes, el Papa, la Iglesia piden a los jóvenes qué pueden
hacer ellos por la Iglesia, qué contribución pueden dar al Evangelio, a
la difusión del Evangelio hoy. Y creo que a esta invitación los jóvenes sabrán responder con su generosidad y también con su entusiasmo”.
El encuentro de octubre supondrá la XV asamblea ordinaria del Sínodo de
los Obispos, una institución creada tras el Concilio Vaticano II para
mantener la colegialidad de la Iglesia. Se reúnen bajo convocatoria del
Papa, normalmente unas dos semanas, y participan habitualmente entre 200
y 250 obispos. A lo largo de estos años, se han celebrado 27 sínodos.
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