“Hay mayor felicidad en dar que en recibir”, ¡Quien diría que la cita bíblica funciona en el mundo de los negocios!. “Se recibe 1000 veces más haciendo el bien”,
dicen Livio y Paolo Bertola, padre e hijo, empresarios italianos via
Skype desde la sede de su empresa familiar, Bertola srl, Marene, ubicada
en el norte de Italia. Una isla feliz en medio de la crisis económica
del bel paese.
Precisamente, el papa Francisco se encontrará con Livio, Paolo y otros 1100 actores de la Economía de Comunión
de 51 países distintos el 4 de febrero de 2017 en el aula Pablo VI del
Vaticano. Una alternativa para cambiar el “no a una economía que mata”,
parafraseando a Francisco. De hecho, ocho personas poseen, por sí solas, la misma riqueza que la mitad más pobre de la humanidad, tal como resulta del informe Oxfam 2017.
La Bertola srl, es una empresa especializada en el
tratamiento galvánico de superficies metálicas, y sólida de 70 años de
historia con 25 empleados, entre ellos refugiados africanos y
musulmanes, que factura 6 millones de euros al año y ofrece servicios a
grandes empresas automotrices como FIAT, Maserati y Volkswagen.
¿Qué significa recibir 1000 veces más? Livio y Paolo nos cuentan la historia de la “espuma”.
Ellos ayudan al dueño de una empresa de la competencia en un momento de
crisis (familiar y económica). Un gesto desinteresado de solidaridad
con un hombre que estaba a punto de perder su empresa y afectos. A cosas
superadas, el empresario detecta que las máquinas de la fábrica Bertola
srl tienen un pequeño defecto, “sale espuma” y eso es una desventaja.
Él les ayuda con una mejora.
Corregido el pequeño problema en la fase de producción, Livio y
Paolo, sin esperárselo, aumentan sus ganancias un 50% tras mejorar el
proceso del tratamiento del metal. Volkswagen y otras empresas les piden
hacer negocios. Así, la familia Bertola testimonia los beneficios de la
Economía de Comunión durante un encuentro informal con periodistas en
Roma, el 1 de febrero de 2017.
La Economía de Comunión surge en mayo de 1991 para reaccionar ante el
escándalo de las favelas que rodeaban la ciudad de Sao Paulo, en
Brasil. Una economía alternativa de empresa, iniciada por los focolares,
que lucha contra la llamada “globalización de la indiferencia” con
modelos económicos de solidaridad.
Tras la caída del muro de Berlín, Chiara Lubich invita a un primer
grupo de empresarios a crear empresas que, siguiendo las leyes del
mercado, produzcan utilidades “que se pondrán libremente en común”. La
finalidad: aliviar a los pobres, crear puestos de trabajo, promover la
cultura del dar en alternativa a la cultura del tener.
No a la economía que mata, el sí de la comunión
“Estamos en sintonía con el papa Francisco”, afirma el economista
Luigino Bruni, coordinador internacional de Economía de Comunión,
profesor de la universidad romana LUMSA y del Instituto Universitario
Sophia. Pero más allá de sus “no” – que compartimos- a una economía que
mata, que excluye, que contamina, queremos proponerle un “sí”. El sí de una Economía de Comunión.
En efecto, señala Bruni, el Papa ha elegido llamarse Francisco, y los
franciscanos constituyeron en siglos pasados, también para acabar con
los préstamos elevados de la especulación, los primeros bancos populares
de Europa. “El nombre de este Papa es signo de un programa”.
Lenguaje religioso de las multinacionales
Asimismo, en la época de Donald Trump y del neo-liberalismo
exasperado, el economista señaló que hoy las empresas multinacionales
quieren “el corazón de los empleados y los clientes” y utilizan cada vez
más “un lenguaje religioso” para ganar en productividad. “Hay una
demanda de sentido y de sacro”. De ahí, términos como “misión”,
“iniciación”, “fidelización”. Sin embargo, es una economía que separa a
los individuos y ofrece solo mercancía, productos para consumir.
En este contexto, los empresarios de la Economía de Comunión (EdC)
son una alternativa laica y concreta para que una parte de las ganancias
en los negocios sea reinvertida en obras sociales, formación y redes
para mejorar la vida de los empleados y de los clientes.
Empresarios musulmanes y cristianos unidos
“No damos el pescado, enseñamos a pescar a los jóvenes emprendedores,
cristianos, musulmanes y de cualquier religión, que quieran trabajar en
red y aprender de otros empresarios expertos. Asesoramos a empresas y
ofrecemos formación gratuita a los miembros de la comunidad. Varios son
los sectores; agrícola, avicultura y servicios (entre otros)”, dice
Steve William Azeumo de Camerún, presidente del APECAC, asociación de EC
en África.
“Nosotros somos un banco que damos crédito a campesinos y personas
vulnerables en zonas rurales y aisladas, nuestra aspiración es extender
nuestros servicios de microcrédito a más comunidades, ahora llegamos a
12 mil familias a través de nuestras 23 agencias. Ellas representan el
85% de nuestros clientes”, sostiene Teresa Ganzon de Filipinas,
representante del Banco de Kabayan.
El buen negocio del medio ambiente
“Las energías renovables son imparables y un impulso económico para
las comunidades locales. Mi esperanza es la unión de los pequeños y la
ayuda a los más necesitados en sintonía con la enseñanza del papa
Francisco”, asegura John Mundell, empresario de la EC en Estados Unidos,
miembro de la Mundell y Asociados, asesor ambiental, quien se muestra
positivo ante el panorama prospectado por Donald Trump de menos reglas
para los fabricantes de automóviles y el anuncio sorpresivo de la
realización de dos oleoductos.
Estos y muchos más empresarios de los cinco continentes se encuentran
reunidos del 1 al 5 de febrero en la sede central de Mariapolis de
Castelgandolfo (Roma) para reflexionar, planificar y organizarse mejor
para extender a las periferias la Economía de Comunión, junto con los
pobres y los descartados.
Presentes empresarios de 11 países de América Latina y el Caribe
tendrán una representación en la audiencia con el Papa y las realidades
de la Economía de Comunión: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Cuba,
Guatemala, México, Panamá, Paraguay, Uruguay, además de empresarios de
Canadá y EE.UU e incluso de España.
Serán numerosos los participantes de Asia: China, Corea, Filipinas,
Hong Kong, India, Malasia, Singapur, Tailandia, Vietnam. Bien
representado estará el continente africano: Burkina Faso, Burundi,
Camerún, Costa de Marfil, Etiopía, Uganda y Nigeria,
República Democrática del Congo.
Y numerosa la participación de 20 naciones de Europa. Oceanía estará
representada con Australia. En la audiencia estará presente también
María Voce, presidente de los Focolares, con el Consejo general del
Movimiento.
Ary Waldir Ramos Díaz
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