XXVI Domingo del Tiempo Ordinario

CITA

Ojos que no ven, corazón que no siente”

«Se endurece más aprisa el corazón con el dinero que el huevo en el agua hirviendo»

Ignorar al pobre es despreciar a Dios’ (Papa Francisco).

Tómate tiempo para hacer la caridad, es la puerta del cielo” (Teresa de Calcuta).

«Dichosos los que eligen ser pobres»

(P. Juan Mateos).

« ¡”Irás al abismo si haces lo mismo!»

S.Son

« ¡”El abismo ya existe aquí…pero más…allá!»

S.Son

Refrán español: “No hay peor ciego que el que no quiere ver”

Plotino , Como dice Plotino en su Libro I de la Eneida a través de uno de sus personajes más famosos, a los menesterosos le ocurrirá lo que a Eneas, que subió hasta las estrellas del cielo:

“Deja ese miedo, Citerea, que intacto permanece para ti el sino de los tuyos, verás la ciudad y las prometidas murallas de Lavinio y llevarás, sublime, hasta las estrellas del cielo al magnífico Eneas”.

San Clemente de Alejandría «Son tontos los que por avaricia se complacen en cosas que se limitan a guardar. El que amontona sus pagas, las mete en saco roto. «.

S. Basilio, ¿Qué responderás al soberano juez, tú que revistes tus muros y no cubres a tu semejante que anda desnudo, tú que luces suntuosos peinados y no tienes una mirada de compasión para el que está en la miseria,…tú que entierras tu oro y no acudes a socorrer al necesitado?… 6, contra la riqueza: PG 31, 275-278

Al hambriento pertenece el pan que tú retienes; al hombre desnudo el manto que tú guardas, celoso, en tus arcas. 6, contra la riqueza: PG 31, 275-278

San Cirilo de Jerusalén, dijo que la propiedad privada se introdujo por «la codicia humana».

San Ambrosio «En verdad, no toda pobreza es santa, ni toda riqueza reprensible» (Tratado sobre el Evangelio de San Lucas lib. VIII,13).

“Siembren en la tierra del amor, y el amor germinará en el cielo. Planten su amor en el corazón del pobre, y se convertirá en una gran planta que llegará hasta Dios”

«Los mundanos estiman las comodidades de la vida como grandes bienes; los cristianos las deben considerar como perjuicios y males. Porque aquellos que reciben bienes en este mundo, como sucedió al Rico avariento, se verán atormentados en el otro; mas los que aquí han sufrido males como Lázaro, hallarán en el cielo su consuelo y alegría» (Sobre los Oficios 19).

San Gregorio Nacianceno: La avaricia (después del pecado) cortó lo que había de noble en la naturaleza, tomando de antemano la ley como auxiliar del poder. Pero tú mira la igualdad primitiva, no la distinción postrera; no la ley del poderoso, sino la del Creador».

Que ni siquiera la noche interrumpa tus quehaceres de misericordia…y no dejes de hacerlo con agrado y presteza. 14 sobre el amor a los pobres, 38.40

San Juan Crisóstomo lo recuerda vigorosamente: «No hacer participar a los pobres de los propios bienes es robarles y quitarles la vida. Lo que tenemos no son nuestros bienes, sino los suyos» (Laz. 1,6). «Satisfacer ante todo las exigencias de la justicia, de modo que no se ofrezca como ayuda de caridad lo que ya se debe a título de justicia» (AA 8)

Tú también sabes ser solícito para recibir un personaje célebre y nadie se extraña de ello.. En cambio, llama la atención y es verdaderamente admirable ofrecer una acogida llena de bondad al primero que llega, a la gente desconocida y ordinaria. 2, sobre el pobre Lázaro: PG 48, 988-989

«La vida presente es muy semejante a una comedia en la que uno hace el papel de emperador; otro, de general de ejército; otro, de soldado; otro de juez; y así los demás estados. Y cuando llega la noche y se acaba la comedia, el que representaba al emperador ya no es reconocido por emperador; el que hacía de juez, ya no es juez; y el capitán, ya no es capitán; lo mismo sucede en el día que dura esta vida, al fin de la cual cada uno de nosotros será tratado, no según el papel que representa, sino según las acciones que haya ejecutado» (Paranesis 3).

Dios puso delante de todos la misma tierra. ¿Cómo, pues, siendo común, tú posees hectáreas y más hectáreas, y el otro ni un terrón?».

San Jerónimo «Los ricos lo son por su propia injusticia o por herencia de los bienes adquiridos injustamente».

S. Agustín, «Camina por el hombre y llegarás a Dios».

“Cuando alabáis a Dios, alabadlo con todo vuestro ser; cante la voz, cante el corazón, cante la vida, canten las obras”.

En el pobre se patentiza glorificada la humildad, y en el rico condenada la soberbia.

Aprended a ser ricos y pobres tanto los que tenéis algo en este mundo, como los que no tenéis nada. Pues también encontráis al mendigo que se ensoberbece y al acaudalado que se humilla. Salmo 85: CCL 39, 1178

San Pedro Crisólogo Abrahán, hermanos míos, no fue rico para sí mismo, sino para los pobres: más que reservarse su

San Gregorio Magno, Cuando damos a los pobres las cosas indispensables no les hacemos liberalidades personales, sino que les devolvemos lo que es suyo. Más que realizar un acto de caridad, lo que hacemos es cumplir un deber de justicia (past. 3,21).

“Del rico, por tanto, dice el Señor: „Un cierto hombre‟; del pobre, al contrario dice: „Un pobre llamado Lázaro‟. Es como si proclamase abiertamente: Conozco al pobre, al humilde; desconozco al rico, al soberbio. Conozco y apruebo al primero; no conozco al segundo y por eso lo condeno en mi juicio” (San Gregorio Magno, Homilía 40,2)

Tomás de Kempis: «Has escuchado al Señor que dice toma la Cruz y sigue al Maestro», es palabra dura… pero más dura será escuchar aquella otra: «Apartaos de mí malditos al fuego eterno».

Santa Teresa de Jesús: «Aunque no hubiera cielo te amara y aunque no hubiera infierno te temiera»

Sta. Rosa de Lima, El día en que su madre le reprendió por atender en la casa a pobres y enfermos, le contestó: «cuando servimos a los pobres y a los enfermos, servimos a Jesús. No debemos cansarnos de ayudar a nuestro prójimo, porque en ellos servimos a Jesús».

San Francisco de Sales, Siempre es el hombre el que falta a la gracia, la gracia jamás nos falta. X, 249, 252, 24-2-1622.

San Josemaría Escriva de Balaguer, “Me hizo gracia que hable usted de la ‘cuenta’ que le pedirá Nuestro Señor. No, para ustedes no será Juez -en el sentido austero de la palabra- sino simplemente Jesús”. -Esta frase escrita por un Obispo santo, que ha consolado más de un corazón atribulado, bien puede consolar el tuyo (Camino, n. 168).

«No vivimos para la tierra, ni para nuestra honra, sino para la honra de Dios, para la gloria de Dios, para el servicio de Dios: ¡esto es lo que nos ha de mover!» (Escrivá, Forja, n. 851).

Santa Teresa de Calcuta Necesitamos las manos de Cristo para tocar esos cuerpos heridos por el dolor y el sufrimiento. El amor intenso no mide, solo da.

Dice Madre Teresa de Calcuta que el mayor pecado de nuestro tiempo es la indiferencia.

De sangre soy albanesa. De ciudadanía, India. En lo referente a la fe, soy una monja Católica. Por mi vocación, pertenezco al mundo. En lo que se refiere a mi corazón, pertenezco totalmente al de Jesús”.

La oportunidad de compartir nuestro amor con los demás es un regalo de Dios.

“Tómate tiempo para hacer la caridad, es la puerta del cielo” (Teresa de Calcuta).

Concilio Vaticano II: dice: Descendiendo a consecuencias prácticas de máxima urgencia, el Concilio inculca el respeto al hombre, de forma que cada uno, sin excepción de nadie, debe considerar al prójimo como “otro yo”, cuidando en primer lugar de su vida y de los medios necesarios para vivirla dignamente, no sea que imitemos a aquel rico que se despreocupó por completo del pobre Lázaro (Constitución pastoral Gaudium et spes, n. 27).

Catecismo, (n. 633) La Escritura llama infierno, sheol o hades, a la morada de los muertos donde bajó Cristo después de muerto, porque los que se encontraban allí estaban privados de la visión de Dios. Tal era, en efecto, a la espera del Redentor, el estado de todos los muertos, malos o justos, lo que no quiere decir que su suerte sea idéntica como lo enseña Jesús en la parábola del pobre Lázaro recibido en el “seno de Abrahán. “Son precisamente estas almas santas, que esperaban a su Libertador en el seno de Abrahán, a las que Jesucristo liberó cuando descendió a los infiernos”. Jesús no bajó a los infiernos para liberar allí a los condenados ni para destruir el infierno de condenación sino para liberar a los justos que le habían precedido.

(n. 1.024) Esta vida perfecta con la Santísima Trinidad, esta comunión de vida y de amor con ella, con la Virgen María, los ángeles y todos los bienaventurados se llama “el cielo”. El cielo es el fin último y la realización de las aspiraciones más profundas del hombre, el estado supremo y definitivo de dicha.

(n. 1033) «Morir en pecado mortal sin estar arrepentidos ni acoger el amor misericordioso de Dios, significa permanecer separados de él para siempre por nuestra propia y libre elección. Este estado de autoexclusión definitiva de la comunión con Dios y con los bienaventurados es lo que se designa con la palabra infierno»

(n. 1.035) La enseñanza de la Iglesia afirma la existencia del infierno y su eternidad. Las almas de los que mueren en estado de pecado mortal descienden a los infiernos inmediatamente después de la muerte y allí sufren las penas del infierno, el fuego eterno. La pena principal del infierno consiste en la separación eterna de Dios en quien únicamente puede tener el hombre la vida y la felicidad para las que ha sido creado y a las que aspira.

(n. 2443) «Dios bendice a los que ayudan a los pobres y reprende a los que se niegan a hacerlo: «A quien te pide da, al que desee que le prestes algo no le vuelvas la espalda’ (Mt 5,42). «Gratis lo recibisteis, dadlo gratis’ (Mt 10, 8). Jesucristo reconocerá a sus elegidos en lo que hayan hecho por los pobres. La buena nueva «anunciada a los pobres’ (Mt 11,5; Lc 4,18) es el signo de la presencia de Cristo».

2444 «El amor de la iglesia a los pobres pertenece a su constante tradición. está inspirado en el Evangelio de las bienaventuranzas, en la pobreza de Jesús, y en su atención a los pobres. El amor a los pobres es también uno de los motivos del deber de trabajar, con el fin de «hacer partícipe al que se halle en necesidad’ (Ef. 4,28). No abarca solo la pobreza material, sino también las numerosas formas de pobreza cultural y religiosa» ().

2.831 «(…) El drama del hambre en el mundo llama a los cristianos que oran en verdad a una responsabilidad efectiva hacia sus hermanos, tanto en sus conductas personales como en su solidaridad con la familia humana (…)»

San Pablo VI, Hablando de la lucha contra el hambre, escribió: «Se trata de construir un mundo donde todo hombre (…) pueda vivir una vida plenamente humana, (…) donde el pobre Lázaro pueda sentarse a la misma mesa que el rico» (Populorum progressio. n. 47).

«Los pueblos hambrientos interpelan hoy, con acento dramático, a los pueblos opulentos» (Populorum progressio, 3)

“Se trata de construir un mundo donde todo hombre (…) pueda vivir una vida plenamente humana, (…) donde el pobre Lázaro pueda sentarse a la misma mesa que el rico” (n. 47).

Las causas de las numerosas situaciones de miseria son —recuerda la encíclica—, por una parte, “las servidumbres que le vienen de la parte de los hombres” y, por otra, “una naturaleza insuficientemente dominada” (ib.).

La propiedad privada no constituye para nadie un derecho incondicional y absoluto. No hay ninguna razón para reservarse en uso exclusivo lo que supera a la propia necesidad cuando a los demás les falta lo necesario (Populorum Progressio: 23).

San Juan Pablo II «Urge traducir la parábola del rico malvado en términos económicos y políticos, en términos de derechos humanos, de relaciones entre el primero, el segundo y el tercer mundo» (Juan Pablo II en la ONU, 2.10.1979; cfr. igualmente Redemptor Hominis 16, del 4.3.1979).

Benedicto XVI Esta parábola nos dice dos cosas: la primera es que Dios ama a los pobres y les levanta de su humillación; la segunda es que nuestro destino eterno está condicionado por nuestra actitud”.Ángelus (26-09-2010)

Papa Francisco, “Ignorar al pobre es despreciar a Dios’ (18-mayo-2016).

“Globalización de la indiferencia». (Mensaje Cuaresma 2015).

“Cómo me gustaría unha Igrexa pobre e para os pobres!”.

«Ante una cultura de la indiferencia, que con frecuencia termina por ser despiadada, nuestro estilo de vida ha de estar lleno de piedad, de empatía, de compasión, de misericordia, que extraemos cada día del pozo de la oración» (Francisco)

«Algunas personas prefieren no buscar, no informarse y viven su bienestar y su comodidad indiferentes al grito de dolor de la humanidad que sufre». (Mensaje Jornada Mundial de la Paz 2016)

«¡Ay de los que se fían de Sión,… acostados en lechos de marfil!» (Am 6,1.4); comen, beben, cantan, se divierten y no se preocupan por los problemas de los demás. (29 de septiembre de 2013)

Si falta la memoria de Dios, todo queda rebajado, todo queda en el yo, en mi bienestar. La vida, el mundo, los demás, pierden la consistencia, ya no cuentan nada, todo se reduce a una sola dimensión: el tener. (29 de septiembre de 2013)

“La Iglesia muestra su rostro materno, su rostro de madre, a la humanidad herida. No espera a que los heridos llamen a su puerta, sino que los va a buscar a las calles, los recoge, los abraza, los cura, hace que se sientan amados” (Papa Francisco)

“Sí, creo que éste es el tiempo de la misericordia. La Iglesia muestra su rostro materno, su rostro de madre, a la humanidad herida. No espera a que los heridos llamen a su puerta, sino que los va a buscar a las calles, los recoge, los abraza, los cura, hace que se sientan amados”.

«Un ser humano está hecho de tal manera que no se realiza, no se desarrolla ni puede encontrar su plenitud si no es en la entrega sincera de sí mismo a los demás. Ni siquiera llega a reconocer a fondo su propia verdad si no es en el encuentro con los otros: sólo me comunico realmente conmigo mismo en la medida en que me comunico con el otro. Esto explica por qué nadie puede experimentar el valor de vivir sin rostros concretos a quienes amar. Aquí hay un secreto de la verdadera existencia humana, porque la vida subsiste donde hay vínculo, comunión, fraternidad; y es una vida más fuerte que la muerte cuando se construye sobre relaciones verdaderas y lazos de fidelidad. Por el contrario, no hay vida cuando pretendemos pertenecer sólo a nosotros mismos y vivir como islas: en estas actitudes prevalece la muerte». (FT, 87)

Rainiero Cantalamessa Dios quiere salvar a los ricos de su riqueza.

Miguel Ángel Munárriz Casajús «No harán caso, aunque resucite un muerto» … Dicho de otro modo: “Si caéis en esa trampa, será difícil en extremo que salgáis de ella”.

Goriot: «Cuando llegué a ser padre, fue cuando conocí lo que realmente significaba ser Dios».

Hans Urs von Balthasar No solamente se echan pestes contra las posesiones y las riquezas, sino contra lo que éstas producen en el hombre con harta frecuencia: sibaritismo, holgazanería, borrachera de bienestar sin tener para nada en cuenta la situación del país (Israel estaba entonces seriamente amenazado, pero «no os doléis de los desastres de José»).Luz de la Palabra Comentarios a las lecturas dominicales A-B-C Ediciones Encuentro.Madrid-1994.Pág. 285 s.

Bossuet «los pobres son los ciudadanos natos en el Reino, mientras que los ricos adquieren esa ciudadanía, en la proporción en que hayan servidos a los pobres».

Georges Bernanos «Yo afirmo que los pobres salvarán al mundo, y que lo salvarán sin querer, lo salvarán a pesar de ellos mismos, que no pedirán nada a cambio de ello, sencillamente porque no sabrían el precio del servicio que han prestado» ().

Afraates «Cuando dijo Abrahán al rico: Entre vosotros y nosotros se abre un abismo (…), manifestó que después de la muerte y resurrección no habrá lugar a penitencia alguna. Ni los impíos se arrepentirán y entrarán en el Reino, ni los justos pecarán y bajarán al infierno. Éste es un abismo infranqueable» (Demon­strationes 20,12).

Martin Luther King: “Cuando reflexionemos sobre nuestro siglo XX, no nos parecerán lo más grave las fechorías de los malvados, sino el escandaloso silencio de las buenas personas”.

P, Alberto Ramírez Mozqueda ¿Los pobres te tienen sin cuidado? Entonces, ¡Cuidado!

CONTO

HABIA UNA VEZ UN HOMBRE RICO

La heredad de un hombre rico había producido mucho. Y derribó sus alfolíes y los edificó mejores, y allí juntó todos sus frutos. Y había mendigos a la puerta de él deseando hartarse de las migajas que caían de su mesa, mas nadie se las daba.

Y el rico subía todos los días al templo a orar. Y junto a él iba siempre su hijito Samuel. Y de pie oraba el rico. De esta manera: Señor, te doy gracias que no soy como los otros hombres. Señor, te doy gracias por mi trigo, y por mi maíz y por mis alfolíes. Señor, ¡ayuda a los mendigos, a los hambrientos, a los pobres que no tienen las bendiciones materiales que tengo yo! Y mientras oraba, lloraba.

Y aconteció un día, que el pequeño Samuel, después de la visita al templo llegó hasta su padre y le dijo: Padre, hoy como ayer, he escuchado tu oración. ¡Cómo quisiera tener alguno de tus depósitos de trigo! Y el padre le dijo: Todas mis cosas son tuyas. ¿Qué harías con el trigo si lo tuvieras?

Y respondió el hijo: ¡Yo contestaría tus oraciones!

Alejandro Clifford

ANÉCDOTA

TERCER MUNDO

Dos personajes, dos mundos: el primer mundo y el «tercer mundo». Dos mundos de desigual tamaño: el que llamamos «tercer mundo» representa de hecho «dos tercios del mundo». Se está afirmando la costumbre de llamarlo precisamente así: no «tercer mundo» (third world), sino «dos tercios del mundo» (two-third world).

LUJOS

El profeta se dirige a la clase alta de las dos capitales, Jerusalén (Sión) y Samaria, y denuncia su forma de vida: «Os acostáis en lechos de marfil, os arrellanáis en divanes, coméis carneros del rebaño y terneras del establo; canturreáis al son del arpa, inventáis, como David, instrumentos musicales; bebéis vino en copas, os ungís con perfumes exquisitos y no os doléis del desastre de José».

El lujo se extiende a todos los ámbitos: al mobiliario, con lechos y divanes de marfil, mientras la inmensa mayoría de la gente duerme en el suelo; a la comida, a base de carne de carnero y de ternera, cuando los pobres se contentan con pan y agua, unas uvas y un poco de queso; a la bebida en copas refinadas o de gran tamaño (el término hebreo puede interpretarse de ambos modos); a los perfumes carísimos, mientras los pobres sólo huelen a sudor.

Y esta gente que se permite toda clase de lujos “no se duele del desastre de José”. José no es una persona concreta sino todo el país, conocido entonces como Casa de José porque sus tribus principales eran Efraín y Manasés, los dos hijos del patriarca José.

Tomado de J.L.Sicre

LÁZARO

(de Eleazar, que significa «Dios ayuda», «Yahvé viene en ayuda»). El rico no tiene nombre. Según la concepción semita, el nombre expresa la realidad profunda de las personas, reasume su historia.

Entonces, este rico no tiene nombre porque no tiene historia. Ha construido su existencia en el vacío. Ha perdido el nombre porque ha perdido las verdaderas razones de vivir (no se puede vivir para banquetear todos los días).

Alessandro Pronzato
El Pan del Domingo Ciclo C
Edit. Sigueme Salamanca 1985.Pág. 179

SAN FRANCISCO DE ASÍS

el santo quizá más alegre, más libre, más feliz en la historia de los santos cristianos. Hemos preguntado antes: ¿puede salvarse un rico? La mejor respuesta la hallamos en la vida de aquel joven de Asís. ¿Qué hizo? Simplemente, era rico y dejó de serlo. Y libre de la riqueza, supo ver en todos los hombres a sus hermanos y así descubrió que la auténtica riqueza humana es fraternidad, el compartir todo lo que se tiene. Y Francisco, libre y pobre, supo alegrarse y cantar a toda la creación. No tenía nada y por eso se sentía en comunión con todos y con todo.

Joaquín Gomis
Misa Dominical 1989/18

SANTA TERESA

Dice Santa Teresa, que vio el lugar que le tenían preparado en el Infierno, a ella se lo mostró Dios, se lo mostró,…y dice ella que fue la gracia más grande que recibió en su vida, fíjense. Habla de los dolores del cuerpo, «estotro me parece, como si pudiera explicar mejor, sentí un fuego en el alma que no puede entender como poder decir de la manera que es, los dolores corporales insoportables que con haberlos pasado en esta vida gravísimos, y según dicen los médicos, los mayores que se pueden acá pasar, porque fueron a encogérseme todos los nervios cuando me tullí, sino otros muchos más y de manera que he tenido incluso algunos causados por el Demonio, no es nada todo en comparación de lo que allí sentí, y ver que habían de ser sin fin y sin jamás ceder, esto no es pues nada en comparación» fíjense como le llama, “del agonizar del alma», «un apretamiento, un ahogamiento, una aflicción tan sensible y con tan desesperado y afligido descontento que yo no sé como encarecerlo porque decir que es un estarse siempre arrancando el alma es poco, porque aun parece que es otro el que os sacara la vida mas aquí el alma misma es la que se despedaza, el caso es que yo no sé como explicar aquel fuego interior y aquel desesperamiento sobre tan gravísimos tormentos y dolores», «padre Abraham, manda que Lázaro moje el dedo en la punta y me lo pase por mis labios, porque me atormentan estas llamas». «Yo no sé cómo fue ello, más bien entendí ser gran merced», dice Santa Teresa, «y que quiso el Señor, yo viese por vista de ojos de donde me había librado su misericordia», fíjense, y más adelante dice: «y así torno a decir que fue una de las mayores y más grandes mercedes que el Señor me ha hecho porque me ha aprovechado mucho, así para perder el miedo a las simulaciones y contradicciones de esta vida como para esforzarme a padecerlas y dar gracias al Señor que me libró, a lo que ahora me parece de males tan perpetuos y terribles, después acá como digo de todo me parece fácil en comparación de un momento que se haya de sufrir lo que yo en él allí padecí». Y fíjense esta observación: «Espántame como habiendo leído muchas veces en libros a donde se vaya a entender de la pena del Infierno como no las tenía, ni las tenía en lo que son».

P. Carlos Lojoya

Tomado de Mercabá

SÓCRATES

Se cuenta que, en una ocasión, Sócrates paseaba por el mercado principal de la ciudad de Atenas. Y, al verlo, uno de sus discípulos le preguntó: “Maestro, hemos aprendido contigo que todo sabio lleva una vida simple y austera. Pero tú no tienes ni siquiera un par de zapatos”. “Correcto –respondió Sócrates—. El discípulo continuó: “Sin embargo, todos los días te vemos en el mercado principal, admirando las mercancías. ¿Podríamos juntar algún dinero para que puedas comprarte algo?”. “¡Ah no!, tengo todo lo que deseo –dijo Sócrates— pero me encanta ir al mercado para ver que sigo siendo completamente feliz sin todo ese amontonamiento de cosas”. No es más feliz el que tiene muchas cosas, sino el que no necesita de ellas.

Tomado de Mercabá

CUENTA UN SACERDOTE:

En 1963 sufrí un tremendo accidente de coche muy cerca de Vitoria. Nuestro auto dio no sé cuantas vueltas de campana. Felizmente yo salí despedido, pero mi compañero que conducía quedó atrapado entre el asiento y el timón. Yo lo movía y no daba señal alguna de vida. Pensé que estaba muerto. Y en mi atolondramiento decidí darle la absolución. Unos chicos nos recogieron y nos llevaron al Hospital que estaba cerca. Yo, preocupado y sin saber que hacer. De pronto, escucho que dice: “me duele esta pierna”. Recuerdo que dije una piadosa lisura y grité: “entonces estás vivo”. Me volvió el alma al cuerpo. Le dolía. Estaba vivo. No estaba muerto. Sólo eran tres fracturas en la pierna izquierda. Esas se curaron en seis meses de reposo.

Tomado de Juan Jáuregui

INFORME DE UNICEF 2002

Sobre el Estado Mundial de la Infancia 2002. Su título es bien significativo: «Promesas rotas». Los 22 países más ricos de la Tierra no cumplen sus promesas. La última década ha sido una de las más prósperas que se recuerdan, pero la ayuda a los «países del hambre», lejos de crecer, está disminuyendo. El resultado es desolador.

Más de 10 millones de niños mueren cada año por el hambre y la falta de higiene. Cerca de 149 millones están mal- nutridos. Millones de niños y niñas viven atrapados por la explotación laboral, la esclavitud y la prostitución. Más de dos millones han muerto en los conflictos armados de esta última década.

Tomado de Juan Jáuregui

INFORME DE UNICEF 2022

Para los niños y niñas de todo el mundo, 2022 fue un año plagado de graves obstáculos y crisis irresolubles.

Millones de niños sufrieron las consecuencias de inundaciones, tormentas y sequías relacionadas con el cambio climático, tuvieron dificultades para acceder a servicios esenciales en medio de conflictos violentos o siguieron sintiendo las repercusiones socioeconómicas de la pandemia.  

Todos estos factores desembocaron en una crisis nutricional mundial, con 45 millones de niños y niñas menores de 5 años aquejados de emaciación en todo el mundo. A lo largo del año, en muchas comunidades se dispararon los precios de los alimentos y bienes básicos, lo que sumió a más familias en la pobreza.

Tomado de internet

AFICIONADOS AL DINERO.

Jesús les echa en cara que devoran las casas de las viudas (Lc.20:47). En la secta de Qumrán se los llama «gente embustera, que tiene puesta la mira en pasarlo bien y vivir en la abundancia». Del doctor de la ley Jokcanán (+287) se ha transmitido esta sentencia: «Los miembros dependen del corazón, el corazón depende de la bolsa.» Entre los fariseos, la pobreza es mirada como una maldición. La riqueza es premio de la religiosidad, la pobreza es castigo por el pecado. «Riquezas, honra y (larga) vida son premio de la humildad y del temor de Yahveh» (Pro_22:4). Quien impugna la riqueza de los fariseos, pone también en duda su fidelidad a la ley y su moralidad. Jesús osa hacerlo y trastorna su doctrina. Él va de una parte a otra como pobre (Lc.8:1), predica la renuncia a las posesiones y declara bienaventurados a los pobres, mientras que lanza conminaciones -«¡ay de vosotros!»- contra los ricos. En favor de ellos hay una larga tradición. Se burlan de él y lo desprecian.

Tomado de Alois Stöger

HUMOR

Aquí hay un chiste sobre un hombre rico que muere y va al infierno:

Un hombre muy rico muere y, al llegar al infierno, el diablo le dice que tiene que pagar por todos los vicios que tuvo en vida.

El diablo le da un último juego: si logra no probar ningún vicio durante una semana, podrá irse al cielo. El rico acepta el juego.

Al final de la semana, el diablo va a revisar al rico y lo encuentra sentado con todas las cajas de cigarrillos cerradas. El rico se sorprende porque no ha fumado nada.

El diablo le pregunta: «¿Cómo no has fumado?». El rico responde: «Claro, ¿cómo iba a encenderlos si no me has puesto ni un solo fósforo?».

Tomado de Chatgpt

POEMA

Los pájaros cantan al hacerse de día:
“Empieza de nuevo”
oí que decían.

No pierdas el tiempo
Pensando en lo que ya pasó
o en lo que aún no ha pasado.

Tañe las campanas que aún pueden repicar,
olvídate de tu ofrecimiento perfecto.

Todo tiene una grieta:
así es como entra la luz.

(Leonard Cohen)

JUICIOFINAL

¡Ay del que no advierte

que hay un supremo Juez de juzgadores,

que hay otra Ley sobre la ley del fuerte;

que al pasar los umbrales de la muerte

los vencidos serán los vencedores!

(Rubén Darío)

Tomado de Mercabá

ORACIÓN

TERESA DE CALCUTA:

Señor, cuando tenga hambre, dame a alguien que necesite comida.

Cuando tenga sed, mándame a alguien que necesite bebida.

Cuando tenga disgusto, preséntame a alguien que necesite consuelo.

Cuando esté pobre, ponme cerca de alguien necesitado.

Cuando alguien me falte, dame la ocasión de alabar a alguien.

Cuando esté desanimado, mándame a alguien a quien tenga que darle ánimos.

Cuando sienta la necesidad de comprensión, mándame a alguien que necesite la mía.

Cuando tenga necesidad de que me cuiden, mándame a alguien que tenga que cuidar.

Cuando piense en mi mismo, atrae mi atención hacia otra persona.

Hazme digno, Señor, de servir a mis hermanos que viven y mueren pobres y hambrientos en este

mundo de hoy.

Dales, a través de mis manos, el pan de cada día.

Y derrama sobre ellos tus bendiciones a través de nuestro amor comprensivo.

Amén.

Tomado de Fidel Oñoro

MEDITACIÓN

BANQUETEAR Y TIRAR MIGAJAS

El rico vivía entre banquetes (Epulón viene del latín «epulabatur», banquetear); todos los días se vestía de fiesta: la indumentaria exterior era de lana adornada de púrpura fenicia; la interior, de lino finísimo importado de Egipto. Vive como si no existiera Dios. ¿Qué falta le hace, si lo tiene todo? No actúa en contra de Dios ni tampoco oprime al pobre. Pero es un hombre de corazón duro, indiferente al sufrimiento de los demás. No comete ningún pecado mortal de los que nosotros tenemos como tales en nuestras listas. Su único pecado era de omisión: se olvidaba del pobre. Pero eso no tenía importancia. Y sigue sin tenerla. ¿Somos conscientes de nuestros pecados de omisión?, ¿nos convertimos de ellos?, ¿o preferimos seguir colando la menta y el comino -atacando las ideologías que no están de acuerdo con nosotros, por ejemplo- y tragándonos el camello -la radical injusticia social actual, también por ejemplo-? (Mt 23,23-24)

En las casas acomodadas se utilizaban migajas en la comida para limpiarse las manos y luego se tiraban debajo de la mesa. El pobre Lázaro -significa «Dios ayuda»- suspiraba por ellas, pero nadie se las daba. Los perros le lamían las llagas, pero los invitados del rico -ricos también- lo ignoraban.

Francisco Bartolome Gonzalez

Acercamiento a Jesus de Nazaret – 2

Paulinas/Madrid 1985.Págs. 315-321

CANTO

Lázaro Y El Rico Epulón Paz Y Frutos

AQUÍ ME TIENES, SEÑOR – ALVAN RODRIGUEZ

VIDEO

El Rico Epulón – La Casita Sobre La Roca – Capítulo 21- Valivan

Equipo Quiero Ver: Hacerse cargo

Delegación para el Clero de Santiago de Compostela