
CITA
Fe es creer en lo que no se ve; y la recompensa es ver lo que uno cree.
San Agustín de Hipona
Atreverse es una de las características del hombre y de la mujer de fe.
“Quien come con un pagano
es como quien come con un perro”
Rabí Eliezer
San Ireneo de Lyon «La gloria del hombre es Dios; pero el receptáculo de toda acción de Dios, de su sabiduría y de su poder, es el hombre» (Contra las herejías 3,20,2).
San Atanasio, El Señor otorgó a la mujer el fruto de su fe…Quien se acerca a Dios, ante todo es necesario que crea en él, y entonces él le concederá lo que pide. Cartas Pascuales n. 7, 6-8: PG 26, 1393-1394
San Juan Crisóstomo De verdad Dios prefiere que seamos nosotros quienes le pidamos en nuestros asuntos, que no los demás por nosotros. Cierto que los apóstoles tenían más confianza con el Señor; pero la mujer demostró más constancia. (Homilía 52,2-3 sobre San Mateo).
S. Agustín, «No te aflijas si no recibes de Dios inmediatamente lo que pides: es él quien quiere hacerte más bien todavía mediante tu perseverancia en permanecer con él en oración. (ep. 130, 8, 17)» (Catecismo, 2737).
«Cristo se mostraba indiferente hacia ella, no por rechazarle la misericordia, sino para inflamar su deseo» (Sermo 77, 1: PL 38, 483).
Isaac de Stella, «Yo no he sido enviado, declara el Señor, más que a las ovejas perdidas de la casa de Israel». Se puede decir en breve…: fue enviado a aquél a quien él fue prometido. Sermón 35, 3º para el 2º domingo de Cuaresma; SC 207.
San Francisco de Asís “Que la paz que pedís habite primero en vuestros corazones”.
Santo Tomás de Aquino, «La oración dirigida a un hombre exige previamente un cierto grado de familiaridad, gracias a la cual se tenga acceso a aquel a quien se implora. (Compendio de Teologia,11, c. 1).
En la petición dirigida a Dios, la asiduidad, la insistencia, nunca es inoportuna. Al contrario: agrada a Dios (Compendio de Teología, II, cap. 2).
San Juan Maria Vianney Vemos muchas veces que el Señor no nos concede enseguida lo que pedimos: esto lo hace para que lo deseemos con más ardor, o para que apreciemos mejor lo que vale. Tal retraso no es una negativa sino una prueba que nos dispone a recibir más
San Josemaría Escriva de Balaguer, No desmayes por indigna que sea la persona, por imperfecta que resulte la oración, si ésta se alza humilde y perseverante, Dios la escucha siempre (Surco, n. 468).
Conmueve esta insistencia de Dios, nuestro Padre, empeñado en recordarnos que debemos acudir a su misericordia pase lo que pase, siempre (Hom. Lealtad a la Iglesia,4-6-1972).
Catecismo, 2610 Del mismo modo que Jesús ora al Padre y le da gracias antes de recibir sus dones, nos enseña esta audacia filial: “todo cuanto pidáis en la oración, creed que ya lo habéis recibido” (Mc 11, 24). Tal es la fuerza de la oración, “todo es posible para quien cree” (Mc 9, 23), con una fe “que no duda” (Mt 21, 22). Tanto como Jesús se entristece por la “falta de fe” de los de Nazaret (Mc 6, 6) y la “poca fe” de sus discípulos (Mt 8, 26), así se admira ante la “gran fe” del centurión romano (cf Mt 8, 10) y de la cananea (cf Mt 15, 28).
2611 La oración de fe no consiste solamente en decir “Señor, Señor”, sino en disponer el corazón para hacer la voluntad del Padre (Mt 7, 21). Jesús invita a sus discípulos a llevar a la oración esta voluntad de cooperar con el plan divino (cf Mt 9, 38; Lc 10, 2; Jn 4, 34).
2737 “No tenéis porque no pedís. Pedís y no recibís porque pedís mal, con la intención de malgastarlo en vuestras pasiones” (St 4, 2-3; cf. todo el contexto de St 4, 1-10; 1, 5-8; 5, 16). Si pedimos con un corazón dividido, “adúltero” (St 4, 4), Dios no puede escucharnos porque Él quiere nuestro bien, nuestra vida. “¿Pensáis que la Escritura dice en vano: Tiene deseos ardientes el espíritu que él ha hecho habitar en nosotros” (St 4,5)? Nuestro Dios está “celoso” de nosotros, lo que es señal de la verdad de su amor. Entremos en el deseo de su Espíritu y seremos escuchados:
«No pretendas conseguir inmediatamente lo que pides, como si lograrlo dependiera de ti, pues Él quiere concederte sus dones cunado perseveras en la oración» (Evagrio Pontico, De oratione, 34).
Él quiere «que nuestro deseo sea probado en la oración. Así nos dispone para recibir lo que él está dispuesto a darnos» (San Agustín, Epistula 130, 8, 17).
San Juan Pablo II ¡Es un suceso difícil de olvidar, sobre todo si se piensa en los innumerables “cananeos” de todo tiempo, país, color y condición social que tienden su mano para pedir comprensión y ayuda en sus necesidades! 16 de diciembre de 1987,
Benedicto XVI Nosotros estamos llamados a crecer en la fe, a abrirnos y acoger con libertad el don de Dios, a tener confianza y gritar asimismo a Jesús: «¡Danos la fe, ayúdanos a encontrar el camino!». Ángelus (14-08-2011)
Papa Francisco: “Me gustaría decir a aquellos que se sienten lejos de Dios y de la Iglesia, a los que son temerosos o a los indiferentes: ¡El Señor también te llama a formar parte de su pueblo y lo hace con gran respeto y amor!”
“En la Iglesia hay espacio para todos y, cuando no haya, por favor, esforcémonos para que haya, también para el que se equivoca, para el que cae, para el que le cuesta.”. JMJ Portugal, 2023,
Justo Luis Rodríguez Sánchez de Alva Esta mujer cananea es el símbolo de la Iglesia que clama a Dios, día y noche, año tras año, a lo largo de los siglos para que la libre del mal… La fe permite ver el final anticipadamente.
Julián de Vézelay, Tú también, si tu fe es grande, una fe viva de la que vive el justo, (Rm 1,17) y no una fe muerta, sin alma, es decir, sin caridad, tú también obtendrás no sólo la salud completa de tu familia, de tu alma, sino tendrás poder para mover montañas.” Sermón 17 (SC 93)
Raniero Cantalamessa, Aquella mujer se convirtió en una «creyente», una de las primeras creyentes procedentes del paganismo. Una pionera de la fe cristiana. Nuestra predecesora.
F. Mauriac «Los hombres tienen con frecuencia bastante religión para sentirse enemigos de los que tienen otra; y muy pocas veces tienen la religión necesaria para amarse los unos a los otros».
«Al católico le es muy difícil no creerse mejor que los otros hombres».
Jose Antonio Pagola La humilde mujer cananea, arrodillada con fe a los pies de Jesús, puede ser una llamada y una invitación a recuperar en nuestra vida el sentido de la súplica confiada al Señor.
FE (Tomado de pensamientos.org)
Aquel que tiene fe no está nunca solo. Thomas Carlyle
Cuando no podamos ver el rostro de Dios, tengamos confianza bajo la sombra de sus alas. Charles H. Spurgeon
Da el primer paso en la fe. No necesitas ver toda la escalera, sólo dar el primer paso. Martin Luther King
De acuerdo con tu fe, asi te irá en la vida. Eliphas Levi
El más sublime acto de Fe es el que sube a nuestros labios en la noche, en la inmolación, en el dolor, en el esfuerzo inflexible hacia el bien. San Pío de Pieltrecina
El que no tiene fe, no puede pedir fe a los demás. Lao-Tse
En la fe no hay espacio para la desesperación. Mahatma Gandhi
CONTO
La hija de un hombre le pidió al sacerdote que fuera a su casa a hacer una oración para su padre que estaba enfermo. Cuando el sacerdote llegó a la habitación, encontró a este pobre hombre en su cama, con la cabeza alzada por un par de almohadas. Había una silla al lado de su cama por lo que el sacerdote pensó que el hombre sabía que vendría a verlo.
– ¿Supongo que me estaba esperando?, le dijo.
– No, ¿Quién es usted? dijo el hombre.
– Soy el sacerdote que su hija llamó para que orase por usted. Cuando entre y vi la silla vacía al lado de su cama supuse que usted sabría que vendría a visitarlo-.
– Ah sí, la silla, ¿le importa cerrar la puerta? Dijo el hombre.
El sacerdote sorprendido, cerró la puerta.
El hombre le dijo: – Nunca le he dicho esto a nadie, pero toda mi vida la he pasado sin saber cómo orar, cuando he estado en la iglesia he escuchado siempre al respecto de la oración, como se debe orar y los beneficios que trae… Pero siempre esto de las oraciones, no sé… !me entra por un oído y me sale por el otro. De todos modos no tengo idea de cómo hacerlo. Entonces… hace mucho tiempo abandoné por completo la oración. Esto ha sido así en mí hasta hace unos cuatro años, cuando conversando con mi mejor amigo me dijo: – José, la oración es simplemente tener una conversación con Jesús, así es como te sugiero que lo hagas… Te sientas en una silla y colocas otra silla en frente tuyo, luego con fe, miras a Jesús sentado delante de tí. No es algo alocado hacerlo, pues el nos dijo: «YO ESTARÉ SIEMPRE CON VOSOTROS». Por lo tanto le hablas y lo escuchas, de la misma manera como lo estás haciendo conmigo ahora-. – Es así que lo hice una vez y me gustó, que lo he seguido haciendo una o dos horas diarias desde entonces. Siempre tengo mucho cuidado que no me vaya a ver mi hija… pues me internaría de inmediato en el manicomio.
El sacerdote sintió una gran emoción al escuchar esto, y le dijo a José que era algo muy bueno lo que venía haciendo y que no dejara de hacerlo nunca. Luego hizo una oración con él; le extendió la bendición y se fue a su parroquia. Dos días después, la hija de José llamó al sacerdote para decirle que su padre había fallecido, el sacerdote preguntó ¿murió en paz? – Si, cuando salí de la casa a eso de las dos de la tarde me llamó y fui a verlo a su cama, me dijo que me quería mucho y me dio un beso. Cuando regresé de hacer unas compras una hora más tarde ya lo encontré muerto. Pero hay algo extraño al respecto de su muerte, pues aparentemente antes de morir se acercó a la silla que estaba al lado de su cama y recostó su cabeza en ella, pues así lo encontré. ¿Qué cree que pueda significar esto? El sacerdote profundamente estremecido, se secó las lágrimas de emoción y le respondió: «Ojalá que todos nos pudiésemos ir de esa manera».
Tomado de MSC
ANÉCDOTA
TIERRA PAGANA
Jesús acaba de pasar la frontera, al noroeste. Está en la región de Tiro y Sidón, el Líbano actual. Tiene que huir, pues ha insultado públicamente a los escribas y a los fariseos. Acabamos de asistir al enfrentamiento: «¿Cómo es que tus discípulos no observan la tradición de nuestros antepasados? ¿Por qué no se lavan las manos para comer?…» Volviéndose hacia el pueblo, Jesús exclama: «¡Dejadlos; son ciegos, guías de ciegos!» Semejante subversión era intolerable: Jesús ha firmado ya su sentencia de muerte. Pero aún no ha llegado la hora ni es éste el lugar. Al término de la escaramuza, Jesús se retira a la región de Tiro.
Bastin-Pinckers-Teheux, Dios cada día: Pasar el rubicón
Siguiendo el Leccionario Ferial (4). Semanas X-XXI T.O. Evangelio de Mateo. Sal Terrae (1990), pp. 174-177.
PERRITOS
La expresión «perros» era comúnmente usada por los judíos para referirse a los paganos. Jesús la suaviza diciendo «perritos», pero no deja de mostrar la predilección por el pueblo judío; sin embargo, ya queda claro que el poder de Jesús comienza a romper las fronteras y su misión se abre al mundo pagano, a pesar del rechazo que esto provocaba en los poderosos judíos más fanáticos.
Así como él no rechaza a los pecadores, a los pobres, a los niños y a ninguno de los despreciados, tampoco tiene temor de contaminarse con los paganos ni deja de hacerles el bien.
Tomado de Alforjas de pastoral
MAL HUMOR DE SAN VICENTE
San Vicente de Paul relata que cuando era un joven, siempre estaba de mal humor y criticon. Se dio cuenta que su caracter amargo iba a malograr sus relaciones con otros. «Entonces,» dijo San Vicente, «me dedique a pedirle a Dios que me concediera bondad, amabilidad y buen trato para con los demas,» – y con sonrisa añadio – «tengo que reconocer que mi oracion ha sido bastante escuchada.»
Tomado de P. Felipe Bloom
ANTISEMITISMO
El Papa Pío XI condenó, de modo solemne, el racismo nazi en la encíclica Mit brennender Sorge, que se leyó en las iglesias de Alemania el domingo de Pasión del año 1937, iniciativa que provocó ataques y sanciones contra miembros del clero. El 6 de septiembre de 1938, dirigiéndose a un grupo de peregrinos belgas, Pío XI afirmó: «El antisemitismo es inaceptable. Espiritualmente todos somos semitas»
Tomado de P. Felipe Bloom
DIMINUTIVOS
En Marcos 7, 24-30, la repetición de los diminutivos thugatrion, hijita, paidion, niño pequeño, y kunarion, perrito, llena el texto de encanto y de humor. Mateo sólo ha conservado kunarion, pero su narración conserva el mismo tono vivo e hijita atenúa el racismo subyacente.
Tomado de P. Felipe Santos SDB
MILAGROS
Es notable que San Juan llama ‘signos’ (semeîon) a los milagros de Jesús, y esto es así porque están ordenados a mostrar la divinidad de Jesús. El signo no tiene una finalidad en sí mismo, sino que está ordenado a ‘significar’ otra cosa. Los milagros, en San Juan, significan la divinidad de Jesús. El primer significado del signo en el evangelio de San Juan, es decir, del milagro es mostrar la gloria de la persona de Jesús22. La finalidad principal del milagro es mostrar quién es Jesús, es decir que está en relación con la persona divina de Jesús.
Los sinópticos llaman siempre dýnamis a los milagros de Jesús. Dýnamis significa ‘fuerza’, ‘poder’. Para los sinópticos los milagros de Jesús son obras de ‘poder’ y ‘autoridad’. A través de sus milagros Jesús muestra que realmente ha sido enviado por el Padre y que su misión es verdadera y auténtica23.
Tomado de P. José A. Marcone, IVE
SAREPTA: FÁBRICA DE VIDRIO
El encuentro con la mujer cananea probablemente tuvo lugar en la ciudad de Sarepta, situada entre Tiro y Sidón. El profeta Elías ya protagonizó en la antigüedad un interesante episodio con una viuda de esta población, a la que favorece por su fe sin que ella sea de etnia ni religión judía. (1 Reyes 17,1-16). Sarepta era notable por su industria de vidrio. La palabra «Sarepta» significa: fundición de vidrio. El mensaje del texto es claro: La salvación que trae Jesús es universal. Es para todas aquellas personas que tienen fe, sin importar la etnia o la cultura.
Tomado de Tiempo Interior
GAZA Y LÍBANO.
Un solo dato: un informe de Naciones Unidas concluye que entre octubre del 23 y octubre del 25 murieron a manos del ejército israelí 20.179 niños en Gaza y 213 en Cisjordania. Dios no puede auxiliar a un país que se comporta así y que, encima, lo invoca cuando va al combate. Dios sigue con ellos para decirles, a través de nosotros, que esto no puede continuar, que esta inhumanidad debe acabar.
Tomado de Fidel Aizpurúa
HUMOR
Buscando un milagro…, o no
Se encuentran un inglés, un alemán y un español en una cafetería y toman unas copas juntos. De repente el inglés les dice a los otros:
-Oye, ese de ahí de en frente es igualito que Jesucristo
– Bah, qué va a ser Jesucristo
– Que sí, que sí. Pero si es igualito. La barba, la túnica…
– ¡Que no hombre, que no!
Se levanta el inglés y se dirige hacia el hombre de la mesa de en frente y le pregunta:
– Tú eres Jesucristo, ¿verdad?
– ¿Yo? … Yo que voy a ser Jesucristo. ¡Pues claro que no!
– Que sí tío, que tú eres Jesucristo.
– ¡Que no lo soy, pero habla más bajo hombre!
Y tanto le insiste que ya el hombre le susurra al inglés:
– Mira, efectivamente soy Jesucristo, pero por favor habla bajito y no se lo digas a nadie
Y el inglés loco de alegría le dice:
– Tengo una lesión en la rodilla que me hice de pequeño haciendo deporte. Por favor, cúrame.
– No mira, milagros no. Que luego vas, se lo cuentas a tus amigos y me tiro toda la tarde haciendo milagros.
– Por favor, por favor. Cúrame. Por favor.
Y el inglés le insiste tanto que finalmente Jesucristo le pone la mano sobre la rodilla y le cura.
– ¡Muchas gracias! Te estaré siempre agradecido.
Y el inglés se va a su mesa y claro, se lo cuenta todo al alemán y al español. Se levanta el alemán y va corriendo hasta la mesa de Jesucristo y le dice:
– Oye, que me ha dicho mi amigo que tú eres Jesucristo.
– No grites y vete…
Y le insiste tanto que al final lo reconoce.
Y el alemán le dice:
– Tengo un ojo de cristal. Por favor cúrame.
– Mira, más milagros no.
Y le insiste tanto que finalmente Jesucristo le pone la mano en el ojo y se lo cura.
– ¡Gracias, muchas gracias, de verdad!
Entonces Jesucristo empieza a pensar que en breves instantes aparecerá por allí el español. Pero el tiempo pasa y el español no va. Y entonces Jesucristo mosqueado y picado por la curiosidad, se levanta y se va hacia la mesa donde están los tres y poniéndole la mano en el hombro al español le pregunta:
– Oye, ¿tú por qué no…
Y el español salta de la silla y apartándose violentamente le dice:
– ¡Eeeeh, tú! ¡Sin tocar, que estoy de baja!
Tomado de lahiguera.net
POEMA
LOS HIJOS Y LOS PERROS
«Porque riges la tierra con justicia,
proclaman su alegría las naciones…».
Sahúma el incienso de sus oraciones
tu casa de oración, siempre propicia…
El día al día le pasa la noticia
y la noche a la noche tus sermones
le susurra… ¡Saltad los corazones!
¡La salvación de Dios es gentilicia!
¡Atiende mi oración, Señor! Que crea
como creyó la humilde cananea
tras oír tus palabras rigurosas…
¡Que mi esperanza aguarde tu clemencia
amorosa, tu tierna providencia,
que cuida de la vida y de las cosas!
Pedro Jaramillo
ORACIÓN
CANANEOS
No te merezco,
pero te necesito.
No hay más camino
para la gracia.
Es absurdo exigirla
como ganancia o mérito.
Es estéril acapararla
como tesoro exclusivo.
La atalaya de la propia perfección
no deja sitio al hambre
de encuentro.
Pobre banquete
de los vanidosos,
ensimismados
en su propio valor.
La misericordiacae de la mesa
de los satisfechos,
que creen no necesitarla.
Son los quebradizos,
los extraviados,
los que se saben de barro,
quienes reciben,
como un don anhelado,
el manjar ofrecido por Dios.
José María R. Olaizola, SJ
Tomado de Pastoral Sj
SEÑOR, TEN COMPASIÓN DE MÍ
Hoy te quiero gritar como la mujer cananea:
¡Necesito compartir mis dificultades del camino,
el peso de la vida, los agobios,
las insatisfacciones,
mis fallos, preocupaciones, mis miedos, mi fragilidad!
¡Ten compasión de mí!
¡Socórreme, Señor!
Métete en todos los rincones de mi casa,
invádenos a todos con tu amor,
enséñanos a vivir a tu manera,
que es difícil hacerlo bien.
Envuélvenos a todos,
haznos sentirnos habitados.
Aunque no estemos ciegos,
ni cojos ni lisiados,
estamos tensos, agitados, angustiados,
gastamos en exceso y corremos demasiado,
vivimos cerca y juntos, pero en soledad,
sin cuidarnos bastante, con indiferencia.
Ten compasión de todos,
danos entrañas de misericordia.
Contigo, Señor, los ciegos,
veremos la belleza,
los sordos, al hermano,
los mudos y los tímidos,
nos comunicaremos,
los fríos y los secos,
seremos misericordiosos,
los tristes y los grises,
cantaremos cada día,
los huérfanos y solos,
disfrutaremos de tu Amor.
Mari Patxi Ayerra
MEDITACIÓN
CAMINAR CON LA PALABRA
La Fe en Cristo es la raíz y el centro de la vida cristiana, la identidad del cristiano. Nosotros somos cristianos porque creemos en Jesús, Hijo de Dios hecho hombre, muerto y resucitado para salvarnos. Jesús no es un libro, un dogma o un código de comportamiento: es una persona que vivió históricamente hace dos mil arios, el Hijo de Dios nacido de María virgen, en el que creemos, al que amamos e intentamos imitar. Si Jesús ha resucitado verdaderamente —y nosotros lo creemos de verdad—, entonces todo cambia en mi vida y nada es ya como antes. En suma, la fe, si es auténtica, cambia la vida. Hace al hombre más humano, más alegre, más motivado, más generoso, más capaz de sacrificarse por el prójimo, menos egoísta y más altruista, etc. Naturalmente, todo esto sucede si la fe es auténtica, sincera.
No necesito ver a Jesús para amarle. Así es, creo en él, le conozco porque leo el evangelio y le amo, le rezo y le pido todos los días amarle cada vez más.
La Fe tiene dos dimensiones: una intelectual, racional, y otra emocional, existencial. La primera es el asentimiento del intelecto a las verdades contenidas en el «Credo» que el pueblo cristiano canta en la misa dominical. Nosotros creemos que Dios es el único clavo firme del que suspender la vida del hombre. La segunda dimensión de la fe es el amor, el corazón, la conmoción por haber recibido el don de creer. El corazón no expresa sólo un sentimiento superficial, sino al hombre interior, al hombre profundo. El problema de fondo de la fe es llegar al corazón, convertirse en la experiencia fundamental de la vida. Si alguien está enamorado de Cristo, su vida cambia por fuerza, y cambia para mejor en todos los sentidos. Apoyado en Cristo, puedo hacer todos los razonamientos que quiero, aunque, sustancialmente, estoy llamado, en mi pequeñez, a enamorarme de él. No es fácil, sino más bien incómodo por las renuncias que requiere, al menos al comienzo, pero es preciso intentarlo sabiendo que nada es imposible para Dios: por eso la oración es el motor de la vida cristiana. Estar enamorado de Jesús constituye la clave de bóveda de la vida, lo que da sentido y alegría a la existencia, lo que llena los días y las noches con un sentimiento inexpresable de plenitud, serenidad, paz del corazón, dulzura, ternura, fuerza, optimismo, júbilo, juventud… Eso es Jesucristo para mí: el único amor de mi vida
(P. Gheddo, La tentazione di credere, Piemme, Casale M. 1999, 91-94, passim).
Tomado de Dei Verbum
CANTO
Verónica Sanfilippo / En Tu Nombre Interceder –
Delegación para el Clero de Santiago de Compostela







