
CITA
No son las malas hierbas las que ahogan la buena semilla, sino la negligencia del campesino.
Confucio
«Salvemos la naturaleza
y la naturaleza nos salvará a nosotros».
“Cada semilla sabe cómo transformarse en árbol”
Refrán español: «Estar sembrado»: expresión coloquial para indicar que una persona ha sido especialmente acertada, ocurrente, ingeniosa o graciosa con su forma de hablar o actuar
Tertuliano, Nos hacemos mas numerosos cada vez que nos cosechais: es semilla la sangre de los cristianos (Apolopetico,50).
San Atanasio, Al hombre le toca sembrar; a Dios, dar el crecimiento Homilía [atribuida] sobre la sementera, 2.3.4: PG 28, 146-150)
San Juan Crisóstomo Una cosa es dejar secar la semilla de la palabra de Dios sin preocuparse ni poco ni mucho; otra cosa es verla perecer bajo el choque de las tentaciones…(In Mateo n. 44)
Muchos se parecen al camino donde cayo la semilla: negligentes, tibios y desdeñosos (Hom. sobre S. Mateo,45).
San Jerónimo afirma con vigor: Ignorar las Escrituras es ignorar a Cristo mismo.
S. Agustín, Estírpense las espinas, prepárese el campo, siémbrese la semilla, llegue la hora de la recolección, suspírese por llegar al granero y desaparezca el temor al fuego.(Sermón 101,3)
«Haz lo que puedas. Dios no te va exigir más de lo que puedas dar». ().
Lo unico que a nosotros importa es no ser camino, ni pedregal, ni cardos, sino tierra buena. Que nuestro corazon se halle sazonado para dar el 30, o el 60, o el 100, o el 1. 000, cifras estas menores unas y otras mayores; pero todo es trigo. NO sea el corazon camino donde el enemigo se lleve, como el pajaro, la semilla pisada por los transeuntes; no peñascal donde la poca tierra haga germinar en seguida lo que ha de agostar el sol; ni abrojal de pasiones humanas y cuidados de la vida disoluta (Sermón 101).
También el agricultor, cuando camina surcando el campo con el arado o esparciendo la semilla, padece frio, soporta las molestias de la lluvia, mira al cielo y lo ve triste, y, sin embargo, continúa sembrando. Lo que teme es detenerse considerando las tristezas de la vida presente y que después pase el tiempo y no encuentre nada que segar. No lo dejéis para más tarde, sembrad ahora [. . . ]. (Coment. sobre el Salmo 125).
Todo frutal, todo grano, toda semilla, todo árbol, tiene su gorgojo o gusano. Y no es el mismo el gusano del manzano y el del peral que el gorgojo de las habas o del trigo. El gusano de las riquezas es la soberbia. (Sermón 61).
San Cesáreo de Arlés Los buenos comerciantes no buscan sacar beneficios de una sola mercancía sino de muchas. Los agricultores buscan un mayor rendimiento sembrando diversas clases de semillas. Vosotros, que buscáis beneficios espirituales, no os contentéis escuchando sólo en la iglesia los textos sagrados. Leed esos textos en vuestras casas; cuando los días son cortos, aprovechad las largas veladas. Y así podréis acumular un fermento espiritual en los graneros de vuestro corazón y dejar bien colocado el tesoro de vuestras almas, las perlas preciosas de las Escrituras. Sermón al pueblo, nº 7, 1
San Bernardo de Claraval: «No volverá a mí vacía y estéril [la palabra de Dios], dice, sino que prosperará en todas las cosas, se nutrirá hasta saciarse con las buenas acciones de aquellos que, obedeciéndola, ejecutarán sus enseñanzas. Ciertamente suele decirse que una palabra ha sido cumplida cuando se traduce a la práctica, o sea, que mientras no se cumpla con obras, permanece estéril, macilenta y en cierto modo famélica. Pero oye con qué alimento dice que nutre: Mi manjar es hacer la voluntad de mi Padre (Jn 4,34)» (S. Bernardo, In Cantica Canticorum 71,12-13).
Balduino de Canterbury Cuando esta palabra es proclamada, la voz del predicador resuena exteriormente, pero su fuerza es percibida interiormente y hace revivir a los mismos muertos: su sonido engendra para la fe nuevos hijos de Abrahán. Es, pues, viva esta palabra en el corazón del Padre, viva en los labios del predicador, viva en el corazón del que cree y ama. Y, si de tal manera es viva, es también, sin duda, eficaz (Tractatus 6).
San J.H. Newman Cuando el corazon esta endurecido, los pajaros arrebatan la semilla divina. No la devuelven: se la llevan para siempre (Sermón para el Domingo de Sexagesima: Llamadas de la gracia).
Santa Teresita del Niño Jesús Tras el destierro en la tierra espero gozar de ti en la Patria, pero no quiero amontonar méritos para el Cielo, quiero trabajar sólo por vuestro amor…En el atardecer de esta vida compareceré ante ti con las manos vacías, Señor, porque no te pido que cuentes mis obras. Todas nuestras justicias tienen manchas a tus ojos. Por eso, quiero revestirme de tu propia Justicia y recibir de tu Amor la posesión eterna de ti mismo…
San Josemaría Escriva de Balaguer, Ojalá fuera tal tu compostura y tu conversación que todos pudieran decir al verte o al oírte hablar: éste lee la vida de Jesucristo (Camino, n. 2).
Concilio Vaticano II: la Iglesia «el nuevo Israel de la era actual, que camina en busca de la ciudad futura y permanente» a lo largo de los siglos (Lumen gentium, 9).
«La Palabra divina, por tanto, se expresa a lo largo de toda la historia de la salvación, y llega a su plenitud en el misterio de la encarnación, muerte y resurrección del Hijo de Dios» (Ex. Apost. Verbum Domini, n. 7).
“No hay nada verdaderamente humano que no encuentre eco en su corazón (el de Jesús). La comunidad cristiana está integrada por hombres que, reunidos en Cristo, son guiados por el Espíritu Santo en su peregrinar hacia el reino del Padre y han recibido la buena nueva de la salvación para comunicarla a todos. La Iglesia, por ello, se siente íntima y realmente solidaria del género humano y de su historia… Tiene, pues, ante sí la Iglesia al mundo, esto es, la entera familia humana con el conjunto universal de las realidades entre las que esta vive; el mundo, teatro de la historia humana, con sus afanes, fracasos y victorias”. (GS 1).
Catecismo, 1724 «El Decálogo, el Sermón de la Montaña y la catequesis apostólica nos describen los caminos que conducen al Reino de los cielos. Por ellos avanzamos paso a paso mediante los actos de cada día, sostenidos por la gracia del Espíritu Santo. Fecundados por la Palabra de Cristo, damos lentamente frutos en la Iglesia para la gloria de Dios»
546 Jesús llama a entrar en el Reino a través de las parábolas, rasgo típico de su enseñanza (cf. Mc 4,33-34). Por medio de ellas invita al banquete del Reino(cf. Mt 22,1-14), pero exige también una elección radical para alcanzar el Reino, es necesario darlo todo (cf. Mt 13,44-45); las palabras no bastan, hacen falta obras (cf. Mt 21,28-32). Las parábolas son como un espejo para el hombre: ¿acoge la palabra como un suelo duro o como una buena tierra (cf. Mt 13,3-9)? ¿Qué hace con los talentos recibidos (cf. Mt 25,14-30)? Jesús y la presencia del Reino en este mundo están secretamente en el corazón de las parábolas. Es preciso entrar en el Reino, es decir, hacerse discípulo de Cristo para «conocer los Misterios del Reino de los cielos» (Mt 13,11). Para los que están «fuera» (Mc 4,11), la enseñanza de las parábolas es algo enigmático (cf. Mt 13,10-15).
Pío XII: «No todos estamos llamados al martirio, ciertamente, pero sí a alcanzar la perfección cristiana. Pero la virtud exige una fuerza que (…) pide una obra larga y muy diligente, y que no hemos de interrumpir nunca, hasta morir. De manera que esto puede ser denominado como un martirio lento y continuado» ().
San Pablo VI, se necesita una nueva evangelización “a causa de las situaciones de descristianización frecuentes en nuestros días, para gran número de personas que recibieron el bautismo, pero viven al margen de toda vida cristiana; para las gentes sencillas que tienen una cierta fe, pero conocen poco los fundamentos de la misma; para los intelectuales que sienten necesidad de conocer a Jesucristo bajo una luz distinta de la enseñanza que recibieron en su infancia, y para otros muchos” (Evangelii nuntiandi, 52).
San Juan Pablo II ¿Quién será capaz de transformar este suelo pedregoso y revuelto en un campo fértil, si no es Aquel que hace caer la lluvia y la nieve desde arriba? (15-07-1990)
El fruto depende de nuestra respuesta. (15-07-1990)
Benedicto XVI Meditad a menudo la palabra de Dios, y dejad que el Espíritu Santo sea vuestro maestro. Descubriréis entonces que el pensar de Dios no es el de los hombres; seréis llevados a contemplar al Dios verdadero y a leer los acontecimientos de la Historia con sus ojos; gustaréis en plenitud la alegría que nace de la verdad
Papa Francisco, Por favor, dejen que Cristo y su Palabra entren en su vida, dejen entrar la simiente de la Palabra de Dios, dejen que germine, dejen que crezca. Dios hace todo pero ustedes déjenlo hacer, dejen que Él trabaje en ese crecimiento. Discurso a los jóvenes, 27-07-2013
“hacerla fructificar depende de nosotros, depende de la acogida que reservamos a esta semilla. A menudo estamos distraídos por demasiados intereses, por demasiados reclamos, y es difícil distinguir, entre tantas voces y tantas palabras, la del Señor, la única que hace libre. Ángelus del Papa, 12 de julio de 2020
¿cómo es nuestro corazón? ¿A qué terreno se parece: a un camino, a un pedregal, a una zarza? (13-07-2014)
«La semilla se encuentra a menudo con la aridez de nuestro corazón, e incluso cuando es acogida corre el riesgo de permanecer estéril. Con el don de fortaleza el Espíritu Santo libera el terreno de nuestro corazón»
Papa León XIV: Todos estamos hechos para la vida y para la vida en plenitud (Papa León, en Madrid).
Thomas Merton En la oración partimos de donde nos encontramos y profundizamos en lo que ya tenemos, y nos damos cuenta de que ya estamos allí. Ya lo tenemos todo… Todo lo que necesitamos es experimentar lo que ya poseemos.
Thomas Carlyle Si se siembra la semilla con fe y se cuida con perseverancia, sólo será cuestión de tiempo recoger sus frutos.
Robert Louis Stevenson No juzgues cada día por la cosecha que recoges, sino por las semillas que plantas.
Chesterton dice: “Creo en la predicación a los convertidos; porque generalmente he encontrado que los convertidos no entienden su propia religión”
Carlos Ruiz Zafón, «Estamos dispuestos a creer cualquier cosa menos la verdad». La sombra del viento
Richard Whately Enseñar a quien no quiere aprender es como sembrar un campo sin ararlo.
Pablo Neruda Sembremos la llanura antes de arar la loma.
Alejandro Casona Llorar, sí; pero llorar de pie, trabajando; vale más sembrar una cosecha que llorar por lo que se perdió.
G. Bernard Shaw,. Todo progreso viene de los hombres insensatos. Los sensatos se adaptan al mundo, los insensatos tratan de adaptar el mundo a sus particularidades.
Martin Luther King: “Si supiera que el mundo se acaba mañana, yo, hoy todavía, plantaría un árbol».
Friedrich Hebbel Si el árbol se echa a perder, aunque sea en el peor de los suelos, es porque no clava sus raíces lo bastante hondo. Toda la tierra es suya ().
CONTO
«Un rico labrador que veía próxima su muerte, llama a sus hijos aparte para hablarles sin testigos.
— ¡Guardaos muy bien –les dice– de vender vuestra heredad, legada por nuestros abuelos! Un tesoro se oculta en su entraña, aunque ignoro su sitio. Mas, con un poco de esfuerzo, conseguiréis encontrarlo. Pasada la cosecha, removed vuestro campo, cavadlo de arriba abajo, sin dejar un palmo que no muevan vuestras palas.
Murió el padre y los hijos cavaron el campo de abajo arriba, y con tal ahínco que, al año siguiente, la cosecha fue más grande. Dinero no encontraron porque no lo había. Pero su padre fue un sabio, enseñándoles antes de morir que el trabajo es un tesoro.
Jean de La Fontaine
ANÉCDOTA
La siembra es el paso del Paleolítico al Neolítico: es el tránsito de la caza a la agricultura, que requiere espera y esperanza entre la siembra y cosecha.
Hace unas semanas, fue noticia que los agricultores aseguraban que la siembra de cereales para este año iba a ser la más cara de la historia debido, entre otros factores, al incremento de costes de carburantes y fertilizantes por la guerra en Irán, unido a la creciente influencia del cambio climático. Además, los precios de venta están por debajo de los de producción y, como algunos dijeron, ‘estamos trabajando a pérdidas’. Respecto a las consecuencias de la guerra, poco se puede hacer, pero en cuanto al cambio climático, los agricultores apoyaban la elección de semillas de buena calidad, con mayor resistencia y que con menos dosis producen bastante más cosecha.
Tomado de ACG
LOS CUATRO TERRENOS
– El camino: un corazón cerrado. La semilla que cae al borde del camino es comida por los pájaros. Simboliza un corazón endurecido: la persona escucha, pero hay indiferencia, distracción, resistencia o falta de sensibilidad ante el sufrimiento de los demás.
– El terreno pedregoso: una fe superficial. La semilla brota rápido, pero se seca cuando brilla el sol con su calor. Una respuesta emocional inicial no siempre significa una conversión profunda. La fe necesita raíces: oración, perseverancia, formación y compromiso por hacer realidad el reino de Dios.
– Entre espinos: una fe ahogada por las preocupaciones. La semilla crece, pero los espinos la sofocan. Jesús identifica esos espinos con las preocupaciones del mundo y el engaño de las riquezas. Pero no se trata solo de bienes materiales, sino de permitir que otras cosas ocupen el corazón: la ansiedad, el poder, la ambición, la distracción permanente de las pantallas…
– La buena erra: un corazón que da fruto. La semilla que cae en erra buena, produce fruto abundante. El fruto es la señal de una vida transformada: amor, justicia, misericordia, fidelidad y obras buenas que reflejan la bondad de Dios.
Tomado de Tiempo Interior
SONORA 64
La imagen de la Palabra de Dios como semilla es bella. Una semilla es algo pequeño, casi insignificante, pero adentro tiene un poder enorme. En el siglo pasado vimos el poder de una semilla en una forma dramatica. Algunos de nosostros se acuerdan que en los años sesente, expertos estaban hablando de hambrunas mundiales. Dijeron que una hambruna vendria especialmente en paises como la India. La tierra cultivable de la India, segun ellos, no podia producir suficiente comida para su poblacion que habia crecido a 440 millones. Muchos expertos dijeron que la unica cosa que el mundo podia hacer era mirarlos morir de hambre.
No obstante, habia un hombre que no vio las cosas asi. Su nombre era Norman Borlaug. Fue a la India no con un monton de comida, sino con una semilla llamada «Sonora 64.» Se puede imaginar que la gente estaba un poco sospechosa. Aqui era un agronomo norteamericano con una semilla de trigo desarrollada en Mexico. Pero Borlaug convencio a las autoridades probarla. Sembraron algo de Sonora 64 en Punjab. Los resultados eran espectaculares y pronto empezaban a usarl por todo el subcontinente. Luego, introdujeron una nueva variedad de arroz, llamada IR8, los resultados eran aun mejor: Antes un hectar producia una tonelada de arroza. Con la semilla IR8, un hectar – sin fertilizante – daba cinco toneladas y bajo condiciones optimas, diez toneladas. Asi IR8 dio un aumento de diez veces. Con las nuevas semillas, la India y otros paises evitaron la hambruna. Hoy con mas de un mil millones de habitantes, la India produce un sobrante de comida. (En 2006, la India exportó unas 4.5 toneladas de arroz.) Asi podemos ver el poder de una semilla.
P. Philip Bloom
Tomado de Alforjas de pastoral
HUMOR
LA SIEMBRA
En la cárcel todo lo que entraba y salía era minuciosamente registrado.
Un día la esposa de un preso le mandó una carta a su marido en la cual decía:
«Lorenzo, necesito que me digas en qué momento debo escarbar la huerta para sembrar papas».
Contesta el marido:
«No vayas a escarbar nada querida porque en la huerta están enterradas todas las armas que escondí».
Luego de tres días Lorenzo le vuelve a escribir una carta a su esposa:
«Querida, supongo que la policía ya fue a la casa a buscar las armas, y escarbó todo el patio, ahora ya puedes sembrar las papas».
POEMA
Poema “SEMBRAD”
«Sin saber quién recoge, sembrad,
serenos, sin prisas,
las buenas palabras, acciones, sonrisas…
Sin saber quién recoge, dejad
que se lleven la siembra las brisas.
Con un gesto que ahuyenta el temor
abarcad la tierra,
en ella se encierra
la gran esperanza para el sembrador.
¡Abarcad la tierra!
No os importe no ver germinar
el don de alegría;
sin melancolía
dejad al capricho del viento volar
la siembra de un día.
Brindará la tierra su fruto en agraz,
otros segadores
cortaran las flores …
¡Pero habré cumplido mi deber de paz, mi misión de amores!”
(M. Cristina de la Cruz de Arteaga monja jerónima)
ORACIÓN
Te damos gracias, Señor Jesús, parábola del Padre.
Tú visitas nuestra tierra
y bendices sus brotes.
Haznos una tierra fértil donde pueda brotar una cosecha abundante
para la vida eterna.
¡Amén!
San Juan Pablo II(11-07-1993)
MEDITACIÓN
LOS SUEÑOS SON COMO SEMILLAS
Los sueños son como semillas: tienen el potencial de crecer y florecer, pero necesitan cuidado y atención para desarrollarse. Soñar es esencial, ya que nos permite visualizar un futuro mejor y fijar metas que nos inspiran. Sin embargo, los sueños por sí solos no bastan. Pueden ser una chispa inicial, pero sin acción, se quedan en simples ilusiones.
Trabajar en tus sueños implica esfuerzo, dedicación y sacrificio. Es estar dispuesto a superar obstáculos, aprender de los fracasos y seguir adelante, incluso cuando las cosas se ponen difíciles. No basta con desear un cambio; es necesario tomar medidas concretas para hacerlo realidad. Esto puede significar estudiar, practicar, crear conexiones o salir de tu zona de confort.
Los sueños que se hacen realidad no son los más grandes o los más brillantes, sino aquellos en los que más has trabajado. Cada pequeño paso cuenta, y cada acción te acerca un poco más a tu objetivo. Así que, en lugar de esperar que los sueños se cumplan por sí solos, recuerda que eres tú quien debe construir el puente hacia ellos. Trabaja en tus sueños todos los días, y eventualmente, se convertirán en tu realidad.
Tomado de Anecdonet
SERÁ BUEN ÁRBOL, SI ES BUENA SEMILLA
En el silencio de mi reflexión percibo todo mi mundo interno como si fuera una semilla, de alguna manera pequeña e insignificante pero también pletórica de potencialidades. …Y veo en sus entrañas el germen de un árbol magnífico, el árbol de mi propia vida en proceso de desarrollo. En su pequeñez, cada semilla contiene el espíritu del árbol que será después.
Cada semilla sabe cómo transformarse en árbol, cayendo en tierra fértil, absorbiendo los jugos que la alimentan, expandiendo las ramas y el follaje, llenándose de flores y de frutos, para poder dar lo que tienen que dar.
Cada semilla sabe cómo llegar a ser árbol. Y tantas son las semillas como son los sueños secretos.
Continúa con la historia de la semilla
Dentro de nosotros, innumerables sueños esperan el tiempo de germinar, echar raíces y darse a luz, morir como semillas… para convertirse en árboles. Árboles magníficos y orgullosos que a su vez nos digan, en su solidez, que oigamos nuestra voz interior, que escuchemos la sabiduría de nuestros sueños semilla.
Ellos, los sueños, indican el camino con símbolos y señales de toda clase, en cada hecho, en cada momento, entre las cosas y entre las personas, en los dolores y en los placeres, en los triunfos y en los fracasos. Lo soñado nos enseña, dormidos o despiertos, a vernos, a escucharnos, a darnos cuenta.
Nos muestra el rumbo en presentimientos huidizos o en relámpagos de lucidez cegadora. Y así crecemos, nos desarrollamos, evolucionamos… Y un día, mientras transitamos este eterno presente que llamamos vida, las semillas de nuestros sueños se transformarán en árboles, y desplegarán sus ramas que, como alas gigantescas, cruzarán el cielo, uniendo en un solo trazo nuestro pasado y nuestro futuro.
Nada hay que temer,… una sabiduría interior las acompaña… porque cada semilla sabe… cómo llegar a ser árbol…
Tomado de Anecdonet
CANTO
Verónica Sanfilippo / Lo pequeño
VIDEO
¿Qué cultivas? – 15º Domingo del Tiempo Ordinario, Ciclo A
Delegación para el Clero de Santiago de Compostela







