V Domingo del Tiempo Ordinario

«Compartir es nuestra mayor riqueza»

Campaña de Manos Unidas 2025

“No es mucho perder un boquerón, para pescar un salmón.”

«Lo bueno se propaga por sí sólo».

«Eligió a pecadores y pescadores»

S.Son

«En mi pequeñez se manifestará

la inmensidad de Dios»

S.Son

San Ireneo de Lyon «[Cristo], en su venida, ha traído consigo toda novedad» (Adversus haereses, IV, c. 34, n. 1: PG 7, 1083: «Omnem novitatem attulit, semetipsum afferens».).

San Ambrosio Yo también, Señor, sé que para mí es de noche si tú no me guías. Todavía no he convertido a nadie por mis palabras, todavía es de noche. Tratado sobre el evangelio de San Lucas, IV, 71-76: SC 45, 180.

S. Agustín, Dame —dice— ese pescador, dame a ese ignorante, dame ese analfabeto, dame a ese con quien no se digna hablar el senador, ni siquiera al comprarle la pesca: dame a ese. Y cuando le haya colmado de mis dones, quedará patente que soy yo quien actúo. Sermón 43, 5-6: PL 38, 256- 257.

(Confesiones, III, 6, 11).

San Cirilo de Alejandría:

San Pedro Crisólogo

Teodoreto de Ciro,

San León Magno,

San Gregorio Magno, “Quien tiene la misión de decir cosas grandes, está obligado igualmente a practicarlas”.

“Sólo cree de verdad el que practica lo que cree”.

La Santa Iglesia es comparada a una red de pescar, porque también está encomendada a pescadores, y por medio de ella somos sacados de las olas del presente siglo y llevados al reino celestial, para no ser sumergidos en el abismo de la muerte eterna. Congrega toda clase de peces, porque brinda con el perdón de los pecados a los sabios e ignorantes, a los libres y a los esclavos, a los ricos y a los pobres, a los robustos y a los débiles (Hom. 11 sobre los Evang. ).

San Francisco de Asís «Tus actos pueden ser el único Evangelio que algunas personas escuchen hoy en día.»

Ludolfo de Sajonia, Lo mismo que el anzuelo no toma el pescado sino después de haber sido primero cogido por el, así la palabra de Dios, no toma al hombre para la vida eterna si esta palabra primero no penetra en su espíritu. En adelante estos son los hombres que tú tomarás. Es decir, después que eso pase, después del testimonio de tu humildad, tú tendrás el encargo de tomar a los hombres; pues la humildad es una fuerza de atracción, y para mandar a los otros es bueno saber no gloriarse en su poder. La Vida de Jesucristo, I, ch. 29, 9-11.

San Antonio de Padua Es contando con la gracia celestial y la inspiración sobrenatural que hay que echar las redes de la predicación. Sermones para el domingo y fiestas de los santos

San Juan de la Cruz «Esta espesura de sabiduría y ciencia de Dios es tan profunda e inmensa, que, aunque más el alma sepa de ella, siempre puede entrar más adentro» (Cántico espiritual, 36, 10.).

Santa Teresita del Niño Jesús Dios no necesita de nadie para plasmar su obra de santificación, pero, así como se sirve de un hábil jardinero para hacer brotar plantas raras y delicadas, concediéndole los conocimientos útiles al caso, reservándose la labor de fecundizarlas, así quiere verse ayudado en este plantío de las almas.

San Josemaría Escriva de Balaguer, Procurar que todos los hombres entren a gusto en las redes divinas y se amen unos a otros, es tarea de los hijos de Dios. Homilía en Amigos de Dios.

«Antes de ser apóstol, pescador. Después de apóstol, pescador. La misma profesión que antes, después. ¿Qué cam­bia entonces? Cambia que en el alma —porque en ella ha entrado Cristo, co­mo subió a la barca de Pedro— se presentan horizontes más amplios, más ambición de servicio, y un deseo irreprimible de anunciar a todas las criaturas las magnalia Dei (Hch 2,11), las cosas maravillosas que hace el Señor, si le dejamos hacer» (Amigos de Dios, nn. 264-265).

Los demás discípulos vinieron en la barca, tirando de la red llena de peces, pues no estaban lejos de tierra, sino como a unos doscientos codos (Jn 21,8). Enseguida ponen la pesca a los pies del Señor, porque es suya. Para que aprendamos que las almas son de Dios, que nadie en esta tierra puede atribuirse esa propiedad, que el apostolado de la Iglesiaósu anuncio y su realidad de salvaciónóno se basa en el prestigio de unas personas, sino en la gracia divina (Amigos de Dios,267).

«Si notas que no puedes, por el motivo que sea, dile, abandonándote en Él: ¡Señor, confío en Ti, me abandono en Ti, pero ayuda mi debilidad! Y lleno de confianza, repítele: mírame, Jesús, soy un trapo sucio; la experiencia de mi vida es tan triste, no merezco ser hijo tuyo. Díselo…; y díselo muchas veces. —No tardarás en oír su voz: ne timeas! —¡no temas!; o también: surge et ambula! —¡levántate y anda!» (Forja, n. 287).

El «apostolado de la inteligencia» «Venite post me, et faciam vos fieri piscatores hominum» óVenid detrás de mi, y os haré pescadores de hombres. ¡No sin misterio emplea el Señor estas palabras: a los hombresócomo a los pecesóhay que cogerlos por la cabeza. ¡Qué hondura evangélica tiene el «apostolado de la inteligencia»! (Camino, n. 978).

¡Oh poder de la obediencia!-El lago de Genesaret negaba sus peces a las redes de Pedro. Toda una noche en vano. -Ahora, obediente, volvió la red al agua y pescaron «piscium multitudinem copiosa». «-una gran cantidad de peces-Créeme: el milagro se repite cada día (Camino, n. 629).

Concilio Vaticano II: «El Concilio, con el propósito de intensificar el dinamismo apostólico del pueblo de Dios, se dirige solícitamente a los cristianos seglares, cuya función específica y absolutamente necesaria en la misión de la Iglesia ha recordado ya en otros documentos… Las circunstancias actuales piden un apostolado seglar mucho más intenso y amplio. Porque el diario incremento demográfico, el progreso científico y técnico y la intensificación de las relaciones humanas no sólo han ampliado inmensamente los campos del apostolado de los seglares, en su mayor parte abiertos sólo a estos, sino que, además, han provocado nuevos problemas, que exigen atención despierta y preocupación diligente por parte del seglar. La urgencia de este apostolado es hoy mucho mayor, porque ha aumentado, como es justo, la autonomía de muchos sectores de la vida humana, a veces con cierta independencia del orden ético y religioso y con grave peligro de la vida cristiana». (Decreto sobre apostolado de los seglares, 1).

Catecismo, 208 Ante la presencia atrayente y misteriosa de Dios, el hombre descubre su pequeñez. Ante la zarza ardiente, Moisés se quita las sandalias y se cubre el rostro (cf. Ex 3,5-6) delante de la Santidad Divina. Ante la gloria del Dios tres veces santo, Isaías exclama: «¡ Ay de mí, que estoy perdido, pues soy un hombre de labios impuros!» (Is 6,5). Ante los signos divinos que Jesús realiza, Pedro exclama: «Aléjate de mí, Señor, que soy un hombre pecador» (Lc 5,8). Pero porque Dios es santo, puede perdonar al hombre que se descubre pecador delante de él: «No ejecutaré el ardor de mi cólera…porque soy Dios, no hombre; en medio de ti yo el Santo» (Os 11,9). El apóstol Juan dirá igualmente: «Tranquilizaremos nuestra conciencia ante él, en caso de que nos condene nuestra conciencia, pues Dios es mayor que nuestra conciencia y conoce todo» (1Jn 3,19-20).

910 «Los seglares también pueden sentirse llamados a ser llamados a colaborar con sus pastores en el servicio de la comunidad eclesial, para el crecimiento y la vida de ésta, ejerciendo ministerios muy diversos según la gracia y los carismas que el Señor quiera concederles» (Pablo VI) ().

Papa Inocencio III, Aquae multae, populi multi, mare magnum totum saeculum (Muchas aguas, muchos pueblos, mar inmenso, todos los siglos). (San Juan XXIII, Alocución 28-06-1962)

San Juan Pablo II una nueva evangelización: “nueva en su ardor, en sus métodos y en su expresión”. (Discurso a la 19eme Asamblea del CELAM).

¿Por qué Cristo desea introducirse en la vida de los cristianos, en nuestras vidas? Porque quiere servirse de nosotros para llevar a cabo un gran pesca de almas en todos los momentos de la historia. Para esta pesca debemos echar las redes, que no es otra cosa que hablar de Cristo y transmitir sus enseñanzas. ().

«Duc in altum! Esta palabra resuena también hoy para nosotros y nos invita a recordar con gratitud el pasado, a vivir con pasión el presente y a abrirnos con confianza al futuro: “Jesucristo es el mismo, ayer, hoy y siempre”» (Novo millennio ineunte, n. 1).

Cristo dijo a Pedro: En adelante vas a ser pescador de hombres (Lc 5,10); esta pesca misteriosa corresponde a la misión incesante de la Iglesia, de cada una de las comunidades en la Iglesia y de cada uno de los cristianos. Lleva a los hombres vivos, a las almas humanas, a la luz de la fe y a la fuente del amor; mostrarles el Reino de Dios presente en los corazones y en el designio de la historia de la humanidad; reunir a todos en esa unidad, cuyo centro es Cristo: he aquí la misión continua de la Iglesia (Hom. 10-11-1980).

Benedicto XVI En efecto, no deberán ser anunciadores de una idea, sino testigos de una persona. Antes de ser enviados a evangelizar, deberán «estar» con Jesús (cf. Mc 3, 14), entablando con él una relación personal. Catequesis, Audiencia General (22-03-2006)

“El mundo necesita el testimonio de vuestra fe, necesita ciertamente a Dios”.

“Evangelizar es tener el fuego de Dios dentro y encenderlo con valor en el mundo (…) Se es evangelizador si se tiene en el corazón la conciencia que es Dios quien actúa en la Iglesia y si se tiene una pasión ardiente de comunicar Cristo al mundo”.

“«nueva» no en los contenidos, sino en el impulso interior, abierto a la gracia del Espíritu Santo, que constituye la fuerza de la ley nueva del Evangelio y que renueva siempre a la Iglesia; «nueva» en la búsqueda de modalidades que correspondan a la fuerza del Espíritu Santo y sean adecuadas a los tiempos y a las situaciones; «nueva» porque es necesaria incluso en países que ya han recibido el anuncio del Evangelio.”(28 de junio 2010).

Ser discípulo significa dejarse capturar por Cristo, que es el Pez misterioso que ha descendido hasta el agua del mundo, el agua de la muerte; que se ha hecho pez para dejarse primero capturar por nosotros, para ser nuestro pan de vida. Se deja capturar para que nosotros seamos capturados por él y hallemos el valor suficiente para dejarnos sacar con Él de las aguas de nuestra rutina y de nuestras comodidades. (RATZINGER, J., Servidor de vuestra alegría, Herder, Barcelona, 1989, p. 92 – 103).

Papa Francisco, no se puede anunciar el Evangelio de Jesús sin el testimonio concreto de la vida. (Homilía 14-04-2013)

Es verdad que el testimonio de la fe tiene muchas formas, como en un gran mural hay variedad de colores y de matices; pero todos son importantes, incluso los que no destacan. En el gran designio de Dios, cada detalle es importante, también el pequeño y humilde testimonio tuyo y mío, también ese escondido de quien vive con sencillez su fe en lo cotidiano de las relaciones de familia, de trabajo, de amistad. Hay santos del cada día, los santos «ocultos», una especie de «clase media de la santidad»… de la que todos podemos formar parte. Homilía (14-04-2013)

“La alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús. Quienes se dejan salvar por Él son liberados del pecado, de la tristeza, del vacío interior, del aislamiento. Con Jesucristo siempre nace y renace la alegría. En esta Exhortación quiero dirigirme a los fieles cristianos para invitarlos a una nueva etapa evangelizadora marcada por esa alegría, e indicar caminos para la marcha de la Iglesia en los próximos años”. (nº 1 de la Evangelii gaudium:)

«Quien confiesa a Jesús sabe que en la vida no puede acomodarse en el bienestar, sino que tiene que correr el riesgo de ir mar adentro»

Teilhard de Chardin Cuando bajaba a lo hondo de mi ser, dejé de hacer pie y parecía que me deslizaba hacia el vacío.

Chesterton: Se conoce a un santo en que sabe que es pecador.

Ruiz de Galarreta proponía el siguiente lema como propio del cristiano: «Máximo compromiso, máxima confianza»…

Heri de Lubac: «¿Cómo presentar -decís- el cristianismo?» Una única respuesta: tal como lo véis.

Charles Spurgeon “Cercanía a Dios trae parecido a Dios. Cuanto más veas a Dios, más de Dios será visto en ti”.

“Dios nos libre de aquellos que son ángeles en la calle, santos en la iglesia y demonios en casa”.

“Cada vez que escuche a un hombre que se alabe diciendo que es santo, recuerde que un buen perfume no necesita anunciarse”.

“Que el sermón principal de tu vida lo predique tu conducta”.

C. S. Lewis “Si leemos la Historia, veremos que los cristianos que más hicieron por este mundo fueron aquellos que pensaron más en el otro”.

Juan Ramón Jiménez “No corras, ve despacio, adonde tienes que ir es a ti mismo”

Nietzsche: “El ser humano nunca ha llegado más lejos que cuando no sabía a donde le llevaban sus pasos”.

C. Stuhlmueller Lc escribe el “Evangelio de la renuncia absoluta” (Biblia Nacar Colunga).

Friedrich von Schiller Quien nada arriesga, nada tiene derecho a esperar.

CONTO

DOS PESCADORES

Dos amigos, mientras estaban sentados en la entrada de casa, oyeron que en un lago cercano había muchos peces gordos.

Uno de los dos entró en trepidación: busco información más segura sobre la noticia, después habló con varios pescadores sobre la veracidad de los rumores, procuró sacarles pistas sobre los lugares para pescar mejor, y también procuró conocer los distintos tipos de cebo que irían mejor.

El segundo tomó enseguida una caña, iba pillando algunos insectos por el camino para usarlos como cebo, y al llegar al lago corriendo echó los anzuelos.

Cuando el primero llegó al lago, el segundo tenía ya las cestas llenas de peces gordos. A él no le quedaban más que unos cuantos pececitos.

Moraleja: prontitud en las decisiones.

Tomado de Anecdonet

PINTA MI PALACIO

El palacio del rey indio resultó tan pequeño que casi no se veía.

Un rey indio hizo construir un palacio. Fue el palacio más maravilloso que jamás se hubiera construido sobre la tierra, y cuando estuvo concluido, el rey ordenó que el mejor pintor del reino hiciera un cuadro donde se viera todo el palacio en su esplendor como era en la realidad. El pintor aceptó, pero puso una condición: que nadie mirara el cuadro hasta que estuviese terminado..

Al cabo de unos meses el pintor llamó al rey y descubrió el cuadro en su presencia. El rey miró sin salir de su asombro. En un gran lienzo vio pintado un bosque y un río y una alta montaña y un cielo azul.

«Pero – exclamó – ¿dónde está mi palacio?». El maestro sonrió y señaló dulcemente: «Si su majestad se fina bien, allí, al pie de la montaña, al borde de la selva, hay un puntito. Ese es su palacio» Ya, antes de que el asombro del rey se cambiase en protesta, añadió: «Su majestad me ordenó que pintara el palacio tal como es en realidad. Pues bien, en la realidad de la creación de Dios, su palacio es tan solo un puntito insignificante».

Tomado de Alejandro Illescas, Los cuentos de mis homilías

EL PESCADOR FLAUTISTA.

Un pescador que también tocaba hábilmente la flauta, cogió juntas sus flautas y sus redes para ir al mar; y sentado en una roca saliente, púsose a tocar la flauta, esperando que los peces, atraídos por sus dulces sones, saltarían del agua para ir hacia él. Mas, cansado al cabo de su esfuerzo en vano, dejó la flauta a su lado, lanzó la red al agua y cogió buen número de peces. Viéndoles brincar en la orilla después de sacarlos de la red, exclamó el pescador flautista:

-¡Malditos animales: cuando tocaba la flauta no teníais ganas de bailar, y ahora que no lo hago parece que os dan cuerda!

Esopo

Tomado de Parábolas.org

ANÉCDOTA

«¿QUIÉN IRÁ POR MÍ?».

En el año 738 a. C., el profeta Isaías siente la llamada de Dios y queda consternado ante la voz del Señor, preguntando: ¿Quién irá por mí? ¿A quién mandaré? El profeta nos ha descrito dramáticamente sus temores ante la enorme responsabilidad de ser el enviado de Dios.

Eucaristía 1989, 7

“LO DEJARON TODO,”

Es la misma vocación que escuetamente relatan Mc-Mt, y que aquí late en todo el fondo del pasaje, y, “dejando todas las cosas,” no sólo se fueron con El, sino que el término usado dice mucho más: lo “siguieron” (ήχολούθτραν), que es el término con que en la literatura rabínica se indica la vida de discípulo ante los rabís. La llamada fue eficaz. Aquel día tomó Cristo definitivamente sus cuatro primeros discípulos.

Tomado de Biblia Nácar-Colunga Comentada

RECLUTADOR

En las congregaciones religiosas hubo, hace muchos años, un religioso llamado el reclutador de vocaciones, iba de pueblo en pueblo a pescar. Pesca fácil había muchos niños y mucha pobreza. Se le conoció como el pescador. Hablaba con las familias y con una propaganda piadosa llenaba sus redes.

Tomado de P. Félix Jiménez

LA VOCACIÓN DE ISAÍAS Y LA VOCACIÓN DE SIMÓN

Lucas, gran conocedor del Antiguo Testamento, parece ofrecer en su relato de la vocación de Simón Pedro una relectura de la vocación de Isaías. Al menos es interesante advertir las diferencias.

El escenario. La vocación de Isaías tiene lugar en el ámbito sagrado del templo, con Dios en un trono alto y excelso, rodeado de serafines. La de Pedro, en una barca dentro del lago, rodeado de los compañeros y jornaleros.

La persona que llama. En el caso de Isaías se subraya la majestad y santidad de Dios. A Jesús se lo presenta inicialmente de forma muy humana, aunque capaz de congregar a una multitud y de convencer a Pedro para que vuelva a pescar. Solo después de la pesca advertirá Pedro que se encuentra ante un personaje excepcional.

La reacción inicial del llamado. En ambos casos, el protagonista se siente pecador. La reacción de Isaías es más trágica (“estoy perdido”) porque parte de la idea de que nadie puede ver a Dios y seguir con vida. Pedro se reconoce simplemente ante un personaje sagrado junto al cual no puede estar (“apártate de mí”).

La preparación del enviado. A Isaías, un serafín lo purifica como paso previo para poder realizar su misión. Jesús no realiza nada parecido con Pedro. La forma de prepararse es seguir a Jesús. “Dejándolo todo lo siguieron”.

La misión. La liturgia ha suprimido la parte final del relato de Isaías, donde recibe la desconcertante misión de endurecer el corazón del pueblo judío y cegar sus ojos; la misión principal de Isaías consistirá en transmitir un mensaje durísimo. En cambio, la de Pedro será positiva: “pescador de hombres”.

La reacción final del llamado. Aquí no hay diferencia. En ambos casos se advierte la misma disponibilidad, aunque en los discípulos se subraya que lo dejan todo para seguir a Jesús.

José Luis Sicre

¿FRACASOS?

Teresa de Jesús ardía en deseos de darle almas al Señor y no podía, porque le faltaba campo y ambiente. Carlos de Foucauld, en el desierto del Sahara, a pesar de sus viajes a Francia y de sus cartas a tantos como conocía, murió sin haber conseguido ni un solo compañero, y sin haber obtenido ni una sola conversión en el mundo del Islam. El, en su humildad, creía que era a causa de sus pecados.

Tomado de J. Marti-Ballester

LA PEQUEÑA ALDEA DE CAFARNAÚN

Se extendía unos 500 me­tros a orillas del lago de Genesaret, y se adentraba 250 me­tros hacia tierra, como han probado las excavaciones allí rea­lizadas, que han descubierto la planta de una manzana de casas, al estilo de las casas típicas andaluzas, con habitaciones en torno a un patio central, que datan del siglo I de nuestra era. De entre todas estas casas, una fue especialmente tratada con el correr del tiempo, aislada del resto del barrio con un muro, y convertida más tarde, hacia mitad del siglo V, en basílica, para lo que hubo que destruir alguna de las casas que la rodeaban. En el lugar se encontraron 131 inscripciones en diversas lenguas, alusivas todas ellas al carácter venerado de aquella casa. Los arqueólogos, con certeza casi absoluta, la identificaron con la casa de Pedro, donde Jesús curó a su suegra, y él mismo residía.

Cafarnaún está situada junto al lago de Genesaret, o yam kinnéret (mar de la lira), como se le denomina en el Antiguo Testamento hebreo, por tener la forma de este instrumento musical. El lago tiene 21 km. de largo por 11 km. en su parte más ensanchada, y 45 metros de máximo de profundidad. Lago de agua dulce y rica fauna, que se encuentra a 212 metros bajo el nivel del mar Mediterráneo. Rodeado de colinas que sólo se interrumpen para dejar paso por el norte al río Jordán, que lo abastece con sus aguas y lo abandona hacia el sudoeste para seguir su curso hasta morir en el Mar Muerto, otro in­menso lago en cuya agua salada no hay posibilidad de vida, al sur del país.

Tomado de Jesús Peláez, , La otra lectura de los evangelios II, Ciclo C, Ediciones El Almendro, Córdoba

AGUAS

El profeta Ezequiel ya describe, en el capítulo 47 de su libro, cómo del Templo de Jerusalén brota un manantial de agua muy abundante. El agua está llena de pesca… y a las orillas del río que va formando este manantial, se colocan pescadores que obtienen una pesca abundante. Todo ello ocurrirá cuando Dios en persona inaugure un tiempo nuevo para su pueblo. Con Jesús ha llagado el tiempo nuevo. Por este motivo Jesús invita a los discípulos a convertirse en pescadores, es decir en personas que colaboran en la construcción del tiempo nuevo.

Tomado de Tiempo Interior

LAS LARGAS REDES (DE 400 A 500 METROS)

Formadas por un sistema de tres redes, han de arrojarse al lago, allí donde hay profundidad. Para ello hacen falta por lo menos cuatro hombres. La orden representa una prueba para la fe de Pedro. Según cálculos humanos basados en una larga experiencia de los pescadores, es inútil echar ahora las redes. (Si no se ha capturado nada durante la noche, que es el tiempo de la pesca, ahora -por la mañana- se pescará mucho menos. La elección y la vocación exigen fe, aunque no se comprenda, exigen «esperanza contra toda esperanza» (Rom 4:18). Así creyó y esperó María, así también Abraham (Rom 4:18-21; Gen 15:5).

Tomado de STÖGER, A., El Evangelio de San Lucas, en El Nuevo Testamento y su mensaje, Herder, Barcelona, 1969

PESCA EN MAR DE GALILEA

Se han hallado restos de barcas del mar de Galilea pertenecientes al siglo I. Las barcas medían unos 8 metros de longitud por 2’5 m. de anchura. Disponían de una vela rectangular. El pez más grande y sabroso se denomina «Pez de San Pedro», mide unos 45 cm. de longitud, pesa alrededor de 600 gramos. Es similar a nuestras carpas. De las 18 especies de peces existentes en el Mar de Galilea, tan sólo 3 de ellas se consumen habitualmente como alimento. Imagen: Las 3 especies de peces más comunes en el Mar de Galilea.

Tomado de Tiempo Interior

SALIR DEL AGUA

Hay en Jerónimo una hermosa interpretación de la expresión «pescador de hombres» que en esta transformación interior de la profesión, pasa a ser una visión de futuro. Dice Jerónimo que sacar a los peces del agua significa arrancarlos de su elemento vital y entregarlos, por tanto, a la muerte. Pero, en cambio, sacar a los hombres del agua del mundo significa arrancarlos del elemento de muerte y de la noche sin estrellas para darles el aire y la luz del cielo. Significa tras­ladarlos al elemento de la vida, que da al mismo tiempo luz y contemplación de la verdad. La luz es vida, porque el elemento vital del hombre, aquello de lo que vive en lo más hondo de sí, es la verdad, que es a la vez amor. Es cierto que el hombre que nada en las aguas del mundo ignora estas cosas. Por eso se resiste a ser sacado del agua. Cree, por decirlo de algún modo, que es uno que morirá sin remedio si es arrancado del agua de las profundidades. Se trata, en realidad, de un acontecimiento mortal. Pero esta muerte lleva a la vida verdadera, sólo en la cual el hombre a su auténtica realidad. Ser discípulo significa dejarse capturar por Cristo, que es el Pez misterioso que ha descendido hasta el agua del mundo, el agua de la muerte; que se ha hecho pez para dejarse primero capturar por nosotros, para ser nuestro pan de vida. Se deja capturar para que nosotros seamos capturados por él y hallemos el valor suficiente para dejarnos sacar con Él de las aguas de nuestra rutina y de nuestras comodidades. Jesús se ha convertido en pescador le hombres al tomar sobre sí la noche del mar, al descender a la pasión de las profundidades. Pes­cador de hombres sólo puede ser quien, como él, se entrega a sí mismo. Y esto sólo puede hacerse cuando se confía en la barca de Pedro, cuando se entra en la comunión de Pedro. La vocación no es asunto privado, no es un perseguir por iniciativa propia la causa de Jesús. Su espacio es la Iglesia entera, que sólo puede existir en comunión con Pedro y en comunión, por tanto, con los apósto­les de Jesucristo.

RATZINGER, J., Servidores de vuestra alegría, Ed. Herder, Barcelona, 1989, pp. 92-103)

MILAGRO DE LOS PECES

Cuenta la tradición que en el s. XIV, en Alboraya (Valencia) vivía en la huerta un judío converso llamado Masamarda, el cual, se encontraba muy enfermo y sus familiares llamaron al sacerdote del pueblo para que le asistiera en los últimos momentos, y el sacerdote, partió con su mula para atenderle, pasando por el Barranco del Carraixet, que por momentos crecía debido a las lluvias torrenciales que se habían tenido. Cuando el sacerdote estaba cruzando el barranco, fue derribado, por las aguas, de su montura y las formas fueron a parar al agua.

Al día siguiente unos pescadores, que estaban faenando en el mar, vieron en la orilla a tres grandes peces, que llevaban en su boca las formas que el día anterior habían caído al agua. Fueron enseguida a contarlo al sacerdote quien con la arquilla, seguido de un buen número de feligreses, partieron hacia la playa para recoger las formas consagradas que llevaban los peces, celebrando una Misa de acción de gracias allí mismo.

Posteriormente se erigió una ermita en recuerdo de este milagro y todos los años se celebra, desde entonces hasta nuestros días, la festividad del Milagro de Los Peces el lunes siguiente a Pentecostés.

Tomado de Anecdonet

GENNÉSARET

El nombre griego Gennésaret hace referencia a un pequeño distrito, muy fértil y de una gran densidad de población, situado al oeste del lago que algunos escritores llaman «el mar de Galilea»; su localización se suele poner a unos kilómetros al sur de Cafarnaún. El distrito de Genesaret dio su nombre al lago. Otros evangelistas lo llaman abiertamente «mar» (thalassa, término usado también por los LXX en Nm 34, 11; Jos 12,3). La terminología empleada por Lucas —«lago» = limné— es la más apropiada, y la que usa también Flavio Josefo (Ant. XVIII, 2, 1, n. 28). En este caso no se puede achacar a Lucas un desconocimiento de la geografía de Palestina. Véase, en todo, la explicación —por supuesto, menos benévola— que propone H. Conzelmann (Theology, 42).

J. Fitzmyer

Tomado de Dei Verbum

CHISTE

El pez es el único animal que crece días después de haberlo pescado.

OTRO PESCADOR…

Un pescador hace cuatro horas que esta plantado sin capturar nada y un mirón detras durante este tiempo. Una hora después el pescador le pregunta al miron

¿Qué le gusta la pesca? .

Y le contesta ¡noooooo se ha de tener mucha paciencia!

 

POEMA

EL TRÁNSITO

Sé que esta vida, aunque no madure el amor,

no está perdida del todo.

Sé que las flores que se mustian al amanecer,

las corrientes que se extraviaron en el desierto,

no están perdidas del todo.

Sé que cuanto se regaza en esta vida, cargado

de lentitud, no está perdido del todo.

Sé que mis sueños no realizados, mis melodías

sin cantar, están cogidos a una cuerda tuya del laúd;

que no están perdidos del todo.

Rabindranath Tagore

ORACIÓN

EN ESTA BARCA

Muchos dicen que en esta barca

vamos, más que nunca, a la deriva;

que es muy antigua y nada atractiva,

que ha perdido seguridad y rumbo,

que hace aguas por todas las esquinas

a pesar de los arreglos y proclamas;

y que sus timoneles desconciertan

a quienes se acercan con fe y ganas.

Dicen que sólo ofrece palabras;

que coarta la libertad y la gracia;

que ata, en nombre de Dios, la esperanza

anunciándose servidora humana;

y que se cree tan verdadera y necesaria

que las personas honestas y sanas

acaban dejando que pase,

olvidándola o rechazándola.

Y aunque se pase las noches bregando

ya no pesca nada en las aguas que surca

ni puede compartir con otras barcas

las fatigas y gozos de las grandes redadas.

Antes de quedar varada en la orilla,

todavía puede, siguiendo tu palabra,

remar mar adentro y echar las redes,

pero se halla falta de pericia y confianza.

Y, sin embargo, esta barca,

tan llena de miserias, tan humana,

tan poco atractiva y desfasada,

a la que ya pocos miran

y es objeto de risas y chanzas,

es la que nos llevó por el mar de Galilea

y nos enseñó a no temer tormentas,

y a descubrirte, sereno, en la popa.

Esta barca a la que Tú te subiste,

para hacernos compañía y prometernos

ser pescadores y entrar en tu cuadrilla,

todavía recibe ráfagas de brisa y vida

y es, aunque no lo comprendamos,

nuestra casa, hogar y familia

para andar por los mares de la vida

a ritmo y sin hundirnos, con la esperanza florecida.

Florentino Ulibarri

MEDITACIÓN

“No es éste el momento para indecisiones,

ausencias o faltas de compromiso.

Es la hora de los audaces, de los que tienen esperanza,

de los que aspiran a vivir en plenitud el Evangelio

y de los que quieren realizarlo en el mundo actual

y en la historia que se avecina”.

Juan Pablo II, Lima, Perú, 1985.

CANTO

Heme aquí Marco Frisina

Señor de mi barca Colegio Mayor Kentenich

VIDEO

Equipo Quiero Ver: Cuestión de confianza.

Delegación para el Clero de Santiago de Compostela