Cada año se celebra hacia el 25 de Marzo (Día del Niño por Nacer o Día Internacional de la Vida) la marcha Sí a la Vida (Sialavida25m.org), que este año, al coincidir con la Pascua, se aplazó hasta este domingo 15 de abril. Unas 20.000 personas, según la organización, respondieron a la llamada de las asociaciones provida y profamilia de la capital española, y marcharon desde la calle Serrano, esquina Diego de León, hasta la Puerta de Alcalá de Madrid.
Hombres y mujeres de todas las edades, numerosas familias con niños, muchos jóvenes, incluyendo cientos de voluntarios...
la multitud buscaba transmitir un mensaje: la vida vale la pena, matar
ancianos, enfermos o bebés en gestación nunca se justifica.
Alicia Latorre, presidenta de la Federación Española de Asociaciones Provida (provida.es/feapv/)
y coordinadora de la Plataforma Sí a la Vida, ha resaltado: “Tenemos la
esperanza de que este mensaje llegue a las personas que sufren las
consecuencias del aborto o que han participado de alguna forma en la
cultura de la muerte. Ellas pueden también hacer mucho bien y encontrar
una esperanza en su vida, que es valiosa y está llena de oportunidades”.

Cuidar a cada ser humano; a los débiles, más
Las organizaciones han pedido leyes y condiciones sociales que valoren y
cuiden a todo ser humano, especialmente en las situaciones de mayor
vulnerabilidad.
“Supone no sólo eliminar las leyes ya vigentes que son injustas, sino prevenir la promulgación de otras que se están preparando
para acabar con las vidas que algunos no consideren dignas o para
permitir una gestación subrogada”, ha dicho Alicia Latorre, indicando la
oposición de las asociaciones provida y muchos ciudadanos a la práctica de los vientres de alquiler (con o sin contrato) y a los intentos de legalizar la eutanasia.
“Buscamos el compromiso de la ciencia, de los políticos y de toda la sociedad de no permitir que se destruya, se minusvalore o comercialice con ningún ser humano, de cualquier edad y condición”, ha resaltado.

La Marcha Sí a la Vida ha sido presentada desde un escenario por Ivana Carrero y un joven estudiante de Ingeniería, Jorge Ferre. Se ha querido resaltar el protagonismo de los jóvenes en el Sí a la Vida.
Marta Páramo: la importancia de ayudar a las madres asustadas
Marta Páramo, de 22 años, fue madre a los 16 (lea aquí su historia). «Tiempo después me llegaron muchas chicas embarazadas de 16, 17 y hasta de 14 años que estaban totalmente solas
y me decía lo injusto que era que yo hubiera tenido un apoyo
incondicional de mi ambiente y que esta niña que quiere salir adelante
no tiene ningún apoyo”, denunció.
En esta Marcha por la Vida 2018, Marta Páramo ha sido la portavoz.
“Queremos concienciar a todos, especialmente a los jóvenes de que la
vida es algo que de verdad nos importa. Nosotros estamos comprometidos con la sociedad en la defensa de la vida, desde su inicio a su fin natural. Y creemos que todas las personas tienen derecho a la vida. Cada vida es absolutamente valiosa”.

Asimismo, el grupo de jóvenes madrileños ‘Hermanos Martínez’, han presentado el himno de la Marcha Sí a la Vida, ‘Qué viva la Vida‘,
compuesta especialmente “para agradecer a la vida todo lo que nos da y
para decirle a todos los jóvenes que no hay que tener miedo a
comprometerse con causas justas como esta”, han dicho.
El evento se ha desarrollado con testimonios sobre el escenario, entre
ellos han estado Leire Navaridas, una joven vasca de 35 años que abortó a
los 26 (vea aquí su testimonio).
“El aborto es una intervención violenta sobre la vida y del que
obtenemos, mínimo, dos víctimas: la madre y el bebé no nacido. Y las
consecuencias de todo ello las conozco y son muy dramáticas. Lo bueno es que la Vida siempre nos da la oportunidad de ser felices”, afirmó.

También ha subido al escenario Gracia Aguilar, de 23 años. Ella fue madre a los 15. Se quedó embarazada a los 14 como
consecuencia de buscar la comprensión, el cariño y seguridad que le
faltaba en su entorno familiar en una relación con un chico que le hacía
“hacer cosas que no quería” y por miedo a que éste le dejará ella
accedía. “Es muy importante que los padres presten atención a sus hijas y que se preocupen de si se sienten queridas por ellos, ya que cuando te sientes plena no mendigas amor por ahí”, ha dicho.
(Vea aquí completo el testimonio de Gracia en un vídeo de 20 minutos)

Teresa Dávila, que tiene un hijo con Síndrome de Down, Bosco, de un año (en Instagram con más de 5.000 seguidores @bosco_star)
ha subido al escenario con Luis, otro joven de 24 años con Síndrome de
Down y que ha estado acompañado de sus padres y hermanos. Ambos han
mostrado el valor que tienen todas las personas y que aquellos con Síndrome de Down también tienen derecho a nacer. También ellos aportan valor a la sociedad, son felices y pueden desarrollarse como cualquier otra persona.
Dejar nacer y mejorar la adopción
A estos testimonios les ha seguido Mónica López Barahona, Directora de la Catedra de Bioética Jérôme Lejeune, quien ha dicho: “Dejemos nacer a las personas con discapacidad, ellas tiene mucho que dar a la sociedad”.
Y se ha preguntado: ¿cómo llamar progresista a una sociedad que sigue acumulando más de 100.000 abortos al año? «Los abortos de quince días cubrirían la lista de adopción de España de un año. ¿Por qué no reconciliar estas dos realidades?”

Otros representantes de las asociaciones convocantes han destacado las reivindicaciones de la Plataforma Sí a la Vida.
Ignacio García Juliá, Presidente del Foro Español de la Familia: “Necesitamos niños. España necesita niños. No podemos mirar para otro lado cuando a uno de cada seis niños no se le permite nacer”.
Amaya Azcona, Directora General de Fundación REDMADRE: “Celebramos que la vida, aún en circunstancias difíciles, es un bien. Trabajamos por mejorar las condiciones de los más débiles”.
Álvaro Ortega, Presidente de Fundación +Vida: “El creciente apoyo de los jóvenes a la defensa de la vida es imparable. Hoy lo hemos comprobado en la Marcha Sí a la Vida con miles de jóvenes, los millennials estamos despertando. No queremos heredar una sociedad basada en mitos impuestos por generaciones anteriores, sabemos que la vida humana comienza desde el momento de la concepción. Y mi generación quiere una sociedad sostenible, no estaríamos hablando de invierno demográfico si no hubiese aborto y se fomentasen ayudas a la maternidad”.
Susana Macías, Presidenta de AESVIDA:“¡El derecho a la vida es el más elemental de todos los derechos del ser humano, sea cual sea su tamaño, porque … la vida es un regalo, y nos encanta celebrarlo!”
Manuel Cruz, Presidente Fundación Vida, ha manifestado que “esta
generación tiene la posibilidad de ganar la batalla del aborto. Podemos
acabar con este sufrimiento y conseguir que el Estado pague ayudas reales a las mujeres en situación vulnerable para tener un embarazo digno”.
María José Mansilla, responsable de Spei Mater, precisó: “Decir Si a la
Vida es decir sí a la libertad, a la felicidad, a la persona”.
La celebración de la Vida en España ha culminado con la lectura del Manifiesto, un minuto de silencio por los no nacidos y con la tradicional suelta de globos acompañada de la pieza ‘La Alegría de la Vida’ compuesta e interpretada por violonchelista Pedro Alfaro y el pianista Carlos Criado.
Marta Páramo, Portavoz de la Marcha, ha cerrado este acto diciendo: “Con
esta Marcha, me he dado cuenta de que hay algo que creía aprendido,
pero que he visto que aún sigo aprendiendo cada día: que nunca será demasiado el empeño con el que se defienda una vida humana”.
Manifiesto Marcha Sí a la Vida 2018
-Proclamamos que, toda vida humana es valiosa, única e irrepetible y
tiene una dignidad que no pierde con la edad, la enfermedad o las
circunstancias adversas.
– Defendemos que toda persona tiene derecho a la vida y a unas
condiciones acordes a su dignidad, especialmente en los momentos de
mayor vulnerabilidad.
– Apoyamos la investigación y medicina avanzadas que no destruyen, manipulan, ni comercian con vidas humanas.
– Pedimos que, la sociedad entera y los legisladores de todo signo
político, ayuden a las mujeres embarazadas en dificultades, a las
personas que tienen necesidades y cualidades especiales, a las que se
encuentran enfermas, son ancianas o sufren violencia de cualquier tipo.
– Agradecemos a todas las personas y asociaciones que en los diversos
ámbitos protegen, cuidan y trabajan a favor de la vida humana en todas
sus etapas, y hacen posible la mejora de la sociedad.
– Pedimos leyes avanzadas y justas, que aseguren el derecho a la vida de
todas las personas y presten atención a las más vulnerables.
– Pedimos al Tribunal Constitucional, una vez más, que atienda
urgentemente el recurso de inconstitucionalidad de la ley del aborto que
fue presentado hace casi ocho años, y sigue sin resolverse, y que, en
tanto resuelve, decrete la suspensión cautelar de una ley que considera
eliminar a cientos de miles de seres humanos inocentes y dejar
abandonadas a sus madres.
– Queremos desenmascarar la cultura de la muerte y evitar que siga
extendiendo su relativismo, su mentira y los negocios que se lucran con
la destrucción y manipulación de seres humanos.
– Estamos convencidos de la fuerza arrolladora de la vida y del inmenso
potencial que cada uno de nosotros tenemos para transformar la sociedad.
Por todo ello, estamos aquí un año más y nos comprometemos a seguir
trabajando por divulgar la cultura de la vida, en cada rincón y en
cualquier oportunidad. Porque nunca será demasiado el empeño con el que
se defienda una vida humana. Por eso decimos, llenos de esperanza, un
fuerte: ¡Sí a la Vida!
Discurso de Marta Páramo, Portavoz Marcha Sí a la Vida
Es para mí un auténtico e inmerecido honor poner voz al trabajo de
cientos de personas por esta gran causa. Al tiempo y a las fuerzas que
dedican a una batalla que parece olvidada y que algunos dan por perdida.
Como ya sabréis fui madre a los 16 años. Desde que Lucía llegó, yo la
elijo cada día. Su vida vino a mis manos como un regalo inesperado. He aprendido a ser madre siéndolo, porque el amor se aprende amando. Ella me ayuda cada día a aprender mi verdad, la verdad más importante y más bonita que tengo: que solo el amor me hace feliz.
Así me he dado cuenta de que nos han hecho creer que si tu no le ves el
sentido a una vida, esta carece de sentido. Que hay vidas que no valen
la pena ser vividas, que el sufrimiento y la felicidad están
enemistados… Quizá estamos un poco confundidos si pensamos que podemos
medir el valor de una vida.
Ha sido precioso observar como tantos jóvenes se han implicado, dejando a
un lado muchas otras cosas, para poder sacar adelante la marcha del Sí a
la vida. Pero no solo ellos, en el backstage de todo esto el trabajo incansable de las distintas asociaciones, de los encargados de la comunicación, de logística…
En estas semanas también he podido escuchar historias que levantan el corazón. Historias de madres luchadoras
que han estado en el escenario para contarnos que se puede salir
adelante, que el amor de una madre supera todos los obstáculos, que la
vida se abre paso y que merece la pena. Historias de hijos que han cuidado hasta el último minuto la preciosa vida de sus padres, que han sufrido junto a ellos y han crecido en el camino.
También me he dado cuenta de que hay algo que creía aprendido, pero que
de verdad sigo aprendiendo cada día: nunca será demasiado el empeño con
el que se defienda una vida humana.
Hoy hemos marchado por la calle, con música, con globos, con bailes…
celebrando este regalo que se nos da a cada instante: la vida. Ha sido
una fiesta para niños, para jóvenes, para adultos, para ancianos… Pero
también para que nos escuchen, que toda la sociedad despierte y se dé cuenta de que no llegaremos a un mundo con verdadera paz, verdadera justicia y verdadera libertad hasta que no haya nada, nada, por encima de la vida de cada ser humano.
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