
Este 10 de diciembre de 2025 comienza el Año Jubilar que la Santa Sede ha concedido a Pontevedra con motivo de cumplirse el centenario de las apariciones de la Virgen María y el Niño Jesús a Sor Lucía, ocurridas el 10 de diciembre de 1925 en la Casa-Colegio de las Doroteas, actualmente Casa del Inmaculado Corazón de María. El lema escogido para este Jubileo procede del Evangelio de Lucas: “María conservaba todo esto en su corazón” (Lc 2,51). Sendos decretos rubricados en Roma el 19 de noviembre de 2025 por el obispo titular electo de Velia y regente de la Penitenciaría Apostólica, Krzysztof Józef Nykiel, de mandato de por mandato de Su Santidad el Papa León XIV, conceden la bendición apostólica y la indulgencia plenaria (bajo las condiciones acostumbradas) a aquellos peregrinos que, desde el 10 de diciembre de 2025 y hasta el 10 de diciembre de 2026, acudan a Pontevedra para visitar el espacio donde se cumplieron varios de los anuncios dados en Fátima a los tres pastor.
En caso de que el tiempo acompañe, desde varias iglesias y santuarios locales se trasladarán hacia San José a lo largo de la tarde imágenes marianas tales como la de Nuestra Señora del Refugio la Virgen Peregrina, la Virgen de la O y la Virgen del Camino, a las cuales se unirá Nuestra Señora del Amor Hermoso. A partir de las 18:00 h., en San José, habrá rosario y confesiones, mientras que la celebración jubilar dará comienzo a las 19:00hs. A su término, sobre las 20:00 h., estas imágenes marianas saldrán en procesión, pasando por la Plaza de Galicia, Andrés Muruais, Peregrina, Michelena, Plaza de España, Avenida de Santa María y Plaza Alonso de Fonseca: en este lugar se encontrarán con la imagen de la Virgen con el Niño Jesús, tal y como se aparecieron en Pontevedra, concluyendo con un momento de oración, sobre las 20:30 h.
Apertura del Jubileo de Pontevedra
El martes 9 de diciembre se llevará a cabo el acto institucional de apertura del Año Jubilar. Este acto festivo dará comienzo a las 18:30 h., por razones de espacio, en la Real Basílica de Santa María la Mayor de Pontevedra, contando con la participación de diversas autoridades eclesiásticas, civiles y militares, abierto a cuantos deseen participar. Estará coordinado y presentado por Rosanna López Salgueiro, pregonera de la Semana Santa de 2025 en Pontevedra. Terminado este acto, en esta iglesia parroquial habrá misa, a las 20:00 h., seguida de vigilia de adoración.
El miércoles 10, fecha en la que se conmemora el centenario, se han programado cultos a lo largo de toda la jornada, tanto en la Real Basílica como en la Casa del Inmaculado Corazón de María, a fin de atender a todas las personas que ese día se acerquen a Pontevedra para ganar las gracias jubilares. Las misas en la Casa del Inmaculado Corazón de María serán a las 11:00 h., a las 13:00 h. y a las 18:00 h., seguida de procesión hacia la Basílica, con la imagen de las apariciones de Pontevedra, con el siguiente itinerario: Isabel II, Calle Real, Plaza de Curros Enríquez, Soportales, Trabancas, Peregrina, Michelena, Plaza de España, Avenida de Santa María y Plaza Alonso de Fonseca. Las misas en la Real Basílica de Santa María la Mayor de Pontevedra tendrán lugar a las 11:00 h., a las 12:30 h. y a las 20:00 h.
A mayores, en la Casa del Inmaculado Corazón de María también habrá rezo del rosario, en el patio, a las 12:00 h., a las 16:00 h. y a las 17:00 h.
¿Qué conlleva un Año Jubilar?
Se trata de un tiempo especial de gracia, perdón y renovación espiritual. Tiene su origen en la tradición bíblica del año de júbilo, un período destinado a la reconciliación, la liberación y la restauración de la vida personal y comunitaria. Durante un Año Jubilar, la Iglesia invita a los fieles a volver a lo esencial, a reconciliarse con Dios y con los demás, y a vivir de manera más consciente la fe, la justicia y la misericordia. Es un tiempo marcado por la celebración, la oración, la conversión interior y las obras de caridad.
Uno de los elementos más significativos del Año Jubilar es la posibilidad de obtener la indulgencia plenaria, por la cual la Iglesia concede la remisión de la pena temporal asociada al pecado ya perdonado. Esta indulgencia puede recibirse realizando un gesto concreto de fe —normalmente una peregrinación— a un templo jubilar designado para la ocasión y cumpliendo las condiciones habituales: confesión, comunión y oración por las intenciones del Papa.
Los Años Jubilares pueden ser universales —como el actual Jubileo de la Esperanza que la Iglesia está celebrando en Roma en 2025— o locales, concedidos a diócesis o lugares concretos con motivo de un acontecimiento de relevancia espiritual o pastoral. En Galicia, por ejemplo, destaca el Año Santo Compostelano, que se celebra cada vez que la festividad del Apóstol Santiago (25 de julio) coincide en domingo, atrayendo peregrinos de todo el mundo
En este contexto, el Año Jubilar de Pontevedra se inserta en la misma tradición eclesial: un tiempo extraordinario que abre una “puerta de gracia” para todos los fieles que deseen vivir esta experiencia.
De hecho, a fin de facilitar las confesiones se han programado diversas celebraciones penitenciales en Pontevedra: el lunes 1 de diciembre, en la Virgen del Camino, a las 18:30 h. y en la Basílica de Santa María la Mayor, a
En el último cuarto de siglo, la ciudad de Pontevedra ha sido meta de peregrinaciones jubilares en otras dos ocasiones: en el año 2000, cuando el Arzobispo de Santiago de Compostela eligió la Real Basílica de Santa María la Mayor como uno de los templos jubilares de esta archidiócesis, en el marco del Jubileo Romano; y entre el 29 de noviembre de 2008 y el 15 de agosto de 2009, cuando esta misma feligresía celebró el milenio de su existencia.
Despedida del Jubileo Romano
El Año Jubilar de Pontevedra, que se extenderá principalmente a lo largo de 2026, está marcado por la particularidad de que tanto 2025 como 2027 corresponden igualmente a años santos, Romano y Compostelano, respectivamente. Esto significa que los primeros compases del Centenario servirán como despedida para el Jubileo de la Esperanza: en este sentido, el Arzobispo de Santiago, Francisco José Prieto Fernández, estará el lunes 8 de diciembre en la capital del Lérez, para presidir en la iglesia parroquial de San José de Pontevedra la solemnidad en honor de la Inmaculada Concepción
las 20:30 h.; el martes 2 en la iglesia parroquial del Divino Salvador de Poio, a las 18:30 h.; el miércoles 3 en la Virgen del Camino, a las 18:30 h.; el viernes 5, en O Bo Pastor de Monteporreiro, a las 20:30 h.; el viernes 12, en Santiago Peregrino de O Burgo, a las 20:00 h.; el martes 16, en Santa María de Mourente, a las 19:30 h.; y el miércoles 17 de diciembre, en San Bartolomé de Pontevedra, a las 19:15 h.
Es importante matizar que este sacramento puede recibirse unos días antes o unos días después de comulgar, sin necesidad de que se haga en el mismo día de la peregrinación, razón por la cual estas celebraciones penitenciales, enmarcadas en el tiempo litúrgico de Adviento, como preparación de la próxima Navidad, también son válidas de cara a ganar este Jubileo.
Reservas durante el Jubileo
A través de la página web de la Casa del Inmaculado Corazón de María (https://www.casadelinmaculadocorazon.es/), los grupos pueden reservar algunos espacios de la Casa: la capilla superior (donde estaba la celda de Sor Lucía), la capilla inferior (donde se conserva la arquería del convento de las Hermanas de Santa Dorotea en Tui, donde tuvo lugar otra de las apariciones), el patio (donde Sor Lucía se encontró con el Niño Jesús) y el salón multiusos anexo al patio. En estos espacios pueden tener convivencias, retiros, rezar el rosario o tener alguna otra oración dirigida y, si cuentan con sacerdote propio, celebrar misa (este último caso, en las capillas).
Desde el día 11 de diciembre, en la Casa del Inmaculado Corazón de María habrá dos misas diarias: por la mañana, a las 10:00 h. y por la tarde a las 18:00 h.
A día de hoy han confirmado su asistencia a la apertura del Jubileo cerca de un millar de peregrinos, tanto de España como del extranjero, donde predominan los visitantes provenientes de Portugal (por el vínculo con el Santuario de Fátima), Polonia y Estados Unidos de América (donde goza de gran fortaleza el Apostolado Mundial de Fátima). A día de hoy están confirmadas visitas desde las diócesis de Santiago de Compostela, Valladolid, Barcelona, Getafe, Madrid, Coimbra, Leiría, Lisboa y Charlotte, entre otras
incluyendo diversas delegaciones del Apostolado Mundial de Fátima, así como un encuentro de Radio María Galicia y la retransmisión de misas en 13TV y María Visión.
Obras de rehabilitación
El penoso estado de conservación en que se encontraba el inmueble, en el momento en que fue adquirido por la Conferencia Episcopal Española, obligó a una primera intervención de urgencia para evitar el colapso de la estructura, ante el grave ataque de agentes xilófagos que habían debilitado las vigas y las cubiertas. Esta primera fase salvó la Casa del Inmaculado Corazón de María de la ruina, suponiendo doce meses de trabajo, entre 2022 y 2023 que concluyeron a tiempo de poder celebrar entonces la fiesta de Nuestra Señora de Fátima.
En una segunda fase, de cara a dotar al edificio de instalaciones suficientes como para celebrar el Año Jubilar con dignidad, se lo ha dotado de aseos, en la planta baja; así como de un nuevo acceso, más cómodo, desde la capilla de la planta baja a la sala multiusos. En la capilla donde estaba situada la celda de Sor Lucía, en la segunda planta, se ha llevado a cabo la creación de la sacristía y otros servicios anexos a ella, como sala de almacenaje y aseos. En este sentido, la Conferencia Episcopal Española agradece la gran generosidad de los particulares, cuyos donativos han ayudado a realizar estos trabajos.
De cara al futuro, está pendiente también las obras de acondicionamiento de las plantas baja y primera, donde se espera poder crear un centro de acogida de peregrinos y visitantes, además de los servicios administrativos y otras dependencias, tales como biblioteca, archivo y salón comedor.
El mensaje de Pontevedra
Mientras vivió en Galicia, Lucía dos Santos adoptó el nombre de Dores. Así la conocieron los vecinos de Pontevedra y a éste nombre respondía cuando se produjo la visión del 10 de diciembre de 1925, estando en su celda, en la casa-colegio de las Doroteas. La Virgen sostenía, sobre la mano, su corazón
cercado de espinas. A su lado, el Niño Jesús, que habló en primer lugar, pidiéndole a Lucía que tuviese compasión del corazón de su Santísima Madre, ultrajado por las ofensas que los hombres profieren contra María.
Cinco son las blasfemias que hunden sus espinas en el Inmaculado Corazón de María: aquellas que se pronuncian contra su Inmaculada Concepción, contra su Virginidad, contra su Maternidad Divina, las que infunden indiferencia hacia ella entre los niños y las que directamente profanan las imágenes marianas.
La Virgen habló a continuación, haciendo a Lucía partícipe de la devoción de los primeros sábados de mes. El mensaje de Pontevedra contempla un medio para reparar el daño cometido contra su corazón: durante cinco meses seguidos, el primer sábado de mes debemos confesarnos, comulgar, rezar el Rosario y meditar quince minutos en sus misterios, acompañando a María, con la intención de desagraviarla. Como gesto de gratitud, la Virgen promete asistir a quienes la reparemos, acompañándonos ella también a nosotros en el momento de la muerte, con aquellas gracias necesarias para ponernos en vías de salvación. El rosario, tan presente en Fátima y que la Virgen tanto animó a rezar a los tres pastorcillos, mantiene un protagonismo esencial en Pontevedra.
Aconsejada a ser cautelosa acerca del origen de estas visiones, Lucía se mantuvo a la espera. Así, algún tiempo después, estando en el patio del convento, vio a un niño jugando en la calle. Quiso enseñarle a rezar el Avemaría, pero, al no conseguirlo, lo envió a la iglesia de Santa María la Mayor, diciéndole que fuese allí todos los días, repitiendo esta oración “¡Oh Madre mía celestial, dame a tu Hijo Jesús!”. El 15 de febrero de 1926 volvió a encontrarse a aquel muchacho, en el mismo lugar. Lucía le preguntó si había cumplido este mandato, a lo cual el pequeño respondió con otra pregunta: “¿Y tú has difundido por el mundo lo que nuestra Madre Celestial te pidió?”, revelando ser el propio Niño Jesús.
Esta segunda visión confirmó, a ojos de Lucía, de su confesor y de la madre superiora de las Doroteas, la divina voluntad acerca de propagar la devoción de los primeros sábados de mes, a fin de restaurar tanto el corazón de María, como el de todas aquellas personas que se sumen a este modelo de oración.
Los lugares de Sor Lucía en Galicia
Durante 21 años, entre 1925 y 1946, Sor Lucía residió en Galicia. A medida que las apariciones de Fátima llegaron a más y más gente, el Obispo de Leiría consideró adecuado protegerla, alejándola de las interminables preguntas de aquellos peregrinos y curiosos que tanto la buscaban. Así, a los 14 años, postuló como Dorotea, en O Porto, desde donde pasaría algo después a la provincia de Pontevedra, instalándose aquí el 25 de octubre de 1925. Fue en Galicia donde profesó sus primeros votos, el 3 de octubre de 1928; así como los perpetuos, el 3 de octubre de 1934.
Aquí recibió la noticia de la aprobación, por parte de la Iglesia Católica, de las apariciones de Fátima como dignas de fe, el 13 de octubre de 1930, 13 años después del milagro del sol.
También en Galicia escribió gran parte de sus memorias, a escondidas, no en su celda, sino oculta en el desván. La primera memoria la redactó en 1935, terminándola en diciembre de dicho año, a petición del Obispo de Leiría, al descubrirse el cuerpo incorrupto de su prima Jacinta. Le siguió una segunda memoria, que Sor Lucía concluyó en noviembre de 1937…; una tercera, acabada en agosto de 1941…; así como una cuarta, entregada el 8 de diciembre de igual año y centrada en los recuerdos acerca de su primo Francisco.






