IV Domingo de Pascua

CITA

San Agustín, “Si existen buenas ovejas habrá también buenos pastores, pues de entre las buenas ovejas salen los buenos pastores” (Sermón 46)

Llamaré a la oveja descarriada, buscaré a la perdida. Quieras o no, lo haré. Y aunque al buscarla me desgarren las zarzas de los bosques, pasaré por todos los lugares, por angostos que sean; derribaré todas las vallas; en la medida en que me dé fuerzas el Señor que me atemoriza, recorreré todo. Llamaré a la descarriada, buscaré a la perdida. Si no quieres tener que soportarme, no te extravíes, no te pierdas. (Sermón 46,2.14)

«Entra por la puerta el que entra por Cristo, el que imita la pasión de Cristo, el que conoce la humildad de Cristo, que siendo Dios se ha hecho hombre por nosotros. Conozca el hombre que no es Dios, sino hombre, porque el que quiere parecer Dios siendo hombre, no imita a Aquel que siendo Dios se hizo hombre. Porque no se te ha dicho: seas algo menos de lo que eres; sino, reconoce lo que eres».

San Gregorio de Nisa dice al Buen Pastor: «¿Dónde pastoreas, Pastor Bueno, Tú que cargas sobre tus hombros a toda la grey? Muéstrame el lugar de tu reposo, guíame hasta el pasto nutritivo, llámame por mi nombre, para que yo escuche tu voz y tu voz me dé la vida eterna» (Homilía 2 sobre el Cantar).

S. Ambrosio: «Nada es tan útil como ser amado, y nada tan inútil como querer renunciar al amor».

San Juan Crisóstomo, «No debe extrañarnos que Él se llame a sí mismo puerta, porque se presenta a sí mismo también como pastor y como rebaño. Él se llama puerta por ser el que nos conduce al Padre, y se llama pastor por ser el que nos guía».

Tenemos un Pastor que nos ama en tal manera que dio su vida por nosotros. Si pues es tan poderoso y tanto nos ama ¿qué impide para que consigamos la salvación? ¡Nada! A no ser que nosotros mismos fallemos. Explicación del Evangelio de San Juan (2), Homilía LIX (LVIII), Tradición México 1981, p. 129-33

Juan Taulero Con qué amor y qué bondad, nos abre la puerta del corazón del Padre y nos da sin cesar acceso al tesoro escondido, a las moradas secretas y a la riqueza de esta casa! Nadie puede imaginar y comprender cuán acogedor es Dios, presto para recibir, deseoso, teniendo sed de hacerlo, y cómo va delante nuestro en cada instante y a cada hora… Oh hijos míos, como permanecer obstinadamente sordo a esta amorosa invitación…: no le neguemos tan a menudo acudir esta invitación. Sermón 27, 3 para Pentecostés¡

Guillermo de San Teodorico Como tú mismo has dicho: «Yo soy la puerta», por ti mismo yo te pido, ábrenos tu mismo, para mostrarnos más claramente, el lugar dónde tú eres la puerta… Oraciones meditativas: La llave que abre la puerta VI, 6-10

San Cirilo de Alejandría «El distintivo de la oveja de Cristo es su capacidad de escuchar, de obedecer, mientras que las ovejas extrañas se distinguen por su indocilidad. Comprendemos el verbo “escuchar” en el sentido de consentir a lo que se le ha dicho».

San Gregorio dice que “Los pastos son la visión de Dios”, y agrega que por más hermoso que sea el paisaje del camino no hemos de detenernos hasta llegar al fin.

Santa Catalina de Siena [Santa Catalina escuchó a Dios decirle:] Nadie puede entrar en la vida eterna si no es obediente. Sin la obediencia, queda afuera. La obediencia es la llave con la que fue abierta la puerta cerrada por la desobediencia de Adán. El portero del cielo De la obediencia, 1-2, Diálogos (Le dialogue, II, Téqui, 1976), trad.sc©evangelizo.org

Tomás de Aquino El buen pastor es aquel que busca el bien de sus ovejas, en cambio, el mal pastor es el que persigue su propio bien. Sobre el Evangelio de San Juan: Hay un camino de salvación Comentario 10, 3

Santa Teresa de Jesús «Muy muchas veces lo he visto por experiencia; hámelo dicho el Señor; he visto claro que por esta puerta hemos de entrar», (·TEREJ:v. 22, 6).

San Juan de Ávila: «ojalá tuviera mil millones de lenguas para anunciar a Jesucristo».

San Josemaría Ecrivá,¿Quién es el buen pastor? El que entra por la puerta de la fidelidad a la doctrina de la Iglesia; el que no se comporta como el mercenario, que bien venir al lobo, desampara las ovejas y huye; y el lobo las arrebata y dispersa el rebaño (Es Cristo que pasa, n. 34).

Conc. Vat. II, «La Iglesia es un redil cuya única y obligada Puerta es Cristo. Es también una grey cuyas ovejas, aunque parezcan conducidas y guiadas por pastores humanos, son guiadas y nutridas constantemente por el mismo Cristo, Buen Pastor y Jefe rabadán de pastores» (L. G. 6).

Para esto ha nacido la Iglesia: para, dilatando el reino de Cristo por toda la tierra, hacer partícipes a todos los hombres de la redención salvadora, y, por medio de ellos, orientar verdaderamente todo el mundo hacia Cristo (Apostolicam actuositatem, 2).

“…cuyas ovejas, aunque conducidas ciertamente por pastores humanos, son no obstante guiadas y alimentadas por el mismo Cristo, buen Pastor y Príncipe de los pastores, que dio su vida por las ovejas (Constitución dogmática Lumen gentium, n. 6).

CATECISMO 754: La Iglesia, en efecto, es el redil cuya puerta única y necesaria es Cristo. Es también el rebaño cuyo pastor será el mismo Dios, como él mismo anunció. Aunque son pastores humanos quienes gobiernan a las ovejas, sin embargo es Cristo mismo el que sin cesar las guía y alimenta; El, el Buen Pastor y Cabeza de los pastores, que dio su vida por las ovejas».

2609: Decidido así el corazón a convertirse, aprende a orar en la fe. La fe es una adhesión filial a Dios, más allá de lo que nosotros sentimos y comprendemos. Se ha hecho posible porque el Hijo amado nos abre el acceso al Padre. Puede pedirnos que «busquemos» y que «llamemos» porque El es la puerta y el camino.

Benedicto XVI «Se cruza ese umbral cuando la Palabra de Dios se anuncia y el corazón se deja plasmar por la gracia que transforma. Atravesar esa puerta supone emprender un camino que dura toda la vida. Éste empieza con el bautismo (cf. Rm 6, 4), con el que podemos llamar a Dios con el nombre de Padre, y se concluye con el paso de la muerte a la vida eterna, fruto de la resurrección del Señor Jesús que, con el don del Espíritu Santo, ha querido unir en su misma gloria a cuantos creen en él (cf. Jn 17, 22)» (Porta fidei, Benedicto XVI).

S.S. Francisco, Jesús nos dice que existe una puerta que nos hace entrar en la familia de Dios, en el calor de la casa de Dios, de la comunión con Él. Esta puerta es Jesús mismo (cf. Jn 10, 9). Él es la puerta. Él es el paso hacia la salvación. Él conduce al Padre. Y la puerta, que es Jesús, nunca está cerrada, esta puerta nunca está cerrada, está abierta siempre y a todos, sin distinción, sin exclusiones, sin privilegios. Porque, sabéis, Jesús no excluye a nadie.

«a veces estará delante para indicar el camino y cuidar la esperanza del pueblo —el pastor debe ir a veces adelante—, otras veces estará simplemente en medio de todos con su cercanía sencilla y misericordiosa, y en ocasiones deberá caminar detrás del pueblo para ayudar a los rezagados» (Exhortación apostólica Evangelii gaudium, 13).

José Antonio Pagola Quienes entran por el camino abierto por Jesús y le siguen viviendo su evangelio son verdaderos pastores: sabrán alimentar a la comunidad cristiana. Quienes entran en el redil dejando de lado a Jesús e ignorando su causa son pastores extraños: harán daño al pueblo cristiano.

Rainiero Cantalamessa, Hoy estos «extraños» que no entran por la puerta, sino que se introducen en el redil a hurtadillas, que «roban» las ovejas y las «matan», son visionarios fanáticos o astutos aprovechados que especulan con la buena fe y la ingenuidad de la gente. Me refiero a fundadores o jefes de sectas religiosas que pululan por el mundo…

Cuando se habla de sectas, sin embargo, debemos recitar también un «mea culpa». Con frecuencia las personas acaban en alguna secta por la necesidad de sentir el calor y el apoyo humano de una comunidad que no encontraron en su parroquia.

Don Herold «Nunca cierres una puerta de golpe, es posible que quieras volver».

Madre Teresa «No hay clave para la felicidad; La puerta siempre está abierta».

Óscar Martínez, profesor e investigador «Cruzar puertas significa movernos, y movernos, estar vivos»

Rafael Fernández de Andraca «Como educador, siempre soy padre y madre de mis ovejas, y no sólo durante el acto educativo. ¡Padre y madre siempre! Por eso siempre debo estar imbuido de una responsabilidad paternal que se refleje en todos mis actos; todo lo que yo haga posee un valor pedagógico: sea que esté celebrando la misa, sea que esté comiendo o jugando. La responsabilidad paternal es inseparable de mi persona. Por eso, si duermo, es para tener suficientes fuerzas a fin de servir a los míos. Y si no duermo, también es para servir a mis ovejas. Por ellas sacrifico mi voluntad y, sobre todo, doy mi corazón por mis ovejas» José Kentenich, Manual del Dirigente

CONTO

LA PUERTA DE LA VERDAD

Un famoso escritor visitó un monasterio. Tenía un hermoso claustro al que daban las celdas. Todas las puertas eran iguales, sólo se distinguían por el nombre de un santo en el dintel. Le asignaron una de estas celdas. Como no podía dormirse, salió al claustro a pasear. Era una noche cerrada, y cuando se cansó, no podía distinguir su puerta. Por no despertar a los monjes siguió paseando. Decenas de veces pasó ante su puerta sin distinguirla. Sólo con la luz del amanecer la encontró.

Así sucede con la verdad. Encerrados en la noche de la confusión, cuesta mucho encontrar la puerta de la verdad. Sólo la luz de Cristo nos permitirá distinguir la verdad de tantas y tantas puertas parecidas, pero falsas. No está lejos la verdad. Pasamos con frecuencia ante ella. Sólo la luz de Cristo nos ayudará a encontrarla. «¿Tu verdad? -No, la Verdad. -Y ven conmigo a buscarla. -La tuya guárdatela».

Tomado de MSC

ANÉCDOTA

Ez 34,1-4.

Este texto será el motivo de uno de los sermones más conocidos de San Agustín, el Sermón sobre los pastores*4, que, ciertamente, no está aplicado a los fariseos del tiempo de Jesús sino a los pastores de todos los tiempos dentro de la Iglesia Católica.

San Agustín comienza constatando una realidad: “No faltan pastores a quienes les gusta el nombre de pastor, pero no cumplen, en cambio, con las obligaciones del pastor”. La causa y la raíz de esta mala actitud es también perfectamente identificada: “Son aquellos de los que el Apóstol afirma: ‘Todos buscan sus intereses personales, no los de Cristo Jesús’ (Filp 2,21)”*6.

Y luego San Agustín explica qué significa cada una de las acusaciones que Yahveh hace a los malos pastores. Son ocho las acusaciones que Yahveh hace a sus pastores: se toman la leche de las ovejas, se visten con su lana, carnean a las fuertes y gordas, no fortalecen a las débiles, no cuidan a la enferma, no curan a la herida, no hacen volver a la descarriada y no buscan a la perdida.

Tomado de P. José A. Marcone, I.V.E.

San Agustín, Sermón sobre los pastores, Sermón 46,

LA PUERTA DEL CORAZÓN

«El artista suizo Colman Hunt pintó un cuadro que representa a Jesús en un jardín al oscurecer. Con la mano izquierda sostiene una lámpara que ilumina la escena. Con la derecha llama a una puerta pesada y oscura.

Cuando el pintor mostró el cuadro por primera vez en una exposición, un visitante echó en falta un detalle.

– En el cuadro hay un fallo -dijo-. La puerta no tiene manilla para abrir.

– No es un error -respondió el pintor-. En este cuadro he querido representar la puerta del corazón humano. Y éste se abre sólo desde dentro».

(F. Sheen), «La vida merece vivirse», citado en «El día que cambié mi vida», de F. Fernández Carvajal, p. 80)

ESTE SACERDOTE CONOCE AL PASTOR

Después de una copiosa cena en una de esas grandiosas mansiones de Hollywood, un famoso actor entretenía a los convidados recitando pasajes famosos de las obras de Shakespeare.

Al final aceptó una última petición. Un tímido y anciano sacerdote le preguntó si conocía el salmo 23. Sí, lo conozco y lo recitaré con una condición, que cuando yo termine de recitarlo, recite usted el mismo salmo.

El sacerdote un tanto embarazado aceptó el reto.

El actor lo dijo maravillosamente y le aplaudieron entusiasmados.

El sacerdote se levantó y dijo las mismas palabras pero esta vez no hubo aplausos, sólo un silencio contenido y alguna lágrima.

El actor saboreó el silencio durante unos momentos y se levantó. Señoras y señores espero hayan comprendido lo que acaba de suceder aquí.

Yo conozco las palabras del salmo pero este sacerdote conoce al pastor.

Tomado de P. Félix Jiménez

Charles Schwab, magnate americano del acero, conocía el nombre de los ocho mil trabajadores de su empresa. No sé si los pastoreaba o los explotaba, pero el hecho de conocer sus nombres manifiesta su preocupación por su negocio y sus empleados.

Tomado de P. Félix Jiménez

LOS PASTORES DEL SUR DE ISRAEL

Los pastores del sur de Israel tenían rebaños de muy pocas cabezas de ganado. Los pastos y pozos de agua para abrevar eran muy escasos. Por este motivo los rebaños eran de unas 20 ovejas. El pastor les asignaba un nombre a cada una de ellas. Es decir, «las conocía por su nombre». Al mismo tiempo, cada pastor emitía un grito gutural original al que acudían prestas las ovejas.

Los conocimientos y esfuerzos del pastor eran imprescindibles para la supervivencia de los animales. Él conocía dónde se hallaban los pastos. Debía sacar el agua de profundos pozos para abrevar a sus ovejas.

Pepe Gómez, Tiempo Interior

VOCACIÓN

Decía un experimentado sacerdote: “El mejor apostolado vocacional es la sonrisa de los seminaristas y las religiosas, que así demuestran la alegría de haber aceptado la cruz”. Y el fundador de una congregación religiosa decía: “Jamás hemos gastado un peso en promoción vocacional; nuestra mejor promoción son los mismos seminaristas con sus sotanas y las mismas hermanas con sus hábitos”.

TERNERILLO CON HAMBRE

san Cesáreo de Arlés, un Padre de los primeros siglos de la Iglesia. Explicaba cómo el pueblo de Dios debe ayudar al pastor, y ponía este ejemplo: cuando el ternerillo tiene hambre va donde la vaca, a su madre, para tomar la leche. Pero la vaca no se la da enseguida: parece que la conserva para ella. ¿Y qué hace el ternerillo? Llama con la nariz a la teta de la vaca, para que salga la leche. ¡Qué hermosa imagen! «Así vosotros —dice este santo— debéis ser con los pastores: llamar siempre a su puerta, a su corazón, para que os den la leche de la doctrina, la leche de la gracia, la leche de la guía». Y os pido, por favor, que importunéis a los pastores, que molestéis a los pastores, a todos nosotros pastores, para que os demos la leche de la gracia, de la doctrina y de la guía. ¡Importunar! Pensad en esa hermosa imagen del ternerillo, cómo importuna a su mamá para que le dé de comer.

Papa Francisco (Regina Caeli, 11 de mayo de 2014)

CHISTE

EL NUEVO PASTOR

El nuevo pastor estuvo parado en la puerta a la salida de la Iglesia, despidiéndose de los miembros después del culto de adoración. La mayoría de la gente era muy generosa en comunicar al pastor sus sentimientos en cuanto a su mensaje. Todos, menos un hombre que le dijo, «Eso fue un mensaje muy aburrido, pastor».

Pocos minutos después, regresó el mismo hombre en la fila y dijo, «Yo no creo que hayas pasado mucho tiempo preparando ese mensaje pastor.»

Otra vez apareció el mismo hombre, esta vez con una voz molesta diciendo, «Pues esta vez si que te enrollaste pastor. La verdad es que no tenías absolutamente nada que decir en tu mensaje».

Finalmente, el pastor no pudo aguantarlo más y fue a preguntar a un diácono acerca de este hombre.

«No te preocupes de él», dijo el diácono. «Él es muy corto y la única cosa que hace es andar repitiendo todo lo que escucha de los demás».

CHISTE: en inglés puerta?…»Door»!!!…Y el que vende las puertas?…»vende Door»!!!

POEMA

Oveja perdida, ven

sobre mis hombros; que hoy

no sólo tu Pastor soy

sino tu pasto también.

Por descubrirte mejor

cuando balabas perdida,

dejé en un árbol la vida,

donde me subió tu amor;

si prenda quieres mayor,

mis obras hoy te la den.

Oveja perdida, ven

sobre mis hombros; que hoy

no sólo tu Pastor soy

sino tu pasto también.

Pasto al fin yo tuyo hecho,

¿cuál dará mayor asombro,

el traerte yo en el hombro

o traerme tú en el pecho?

Prendas son de amor estrecho

que aun los más ciegos las ven.

Oveja perdida, ven

sobre mis hombros; que hoy

no sólo tu Pastor soy

sino tu pasto también.

(LUIS DE GONGORA)

ORACIÓN

LA OVEJA PERDIDA

Ven, Jesús, a buscarme,

busca a la oveja perdida.

Ven, pastor.

Deja las noventa y nueve

y busca la que se ha perdido.

Ven hacia mí.

Estoy lejos.

Me amenaza la batida de los lobos.

Búscame,

encuéntrame,

acógeme,

llévame.

Puedes encontrar al que buscas,

tomarlo en brazos

y llevarlo.

Ven y llévame

sobre tus huellas.

Ven Tú mismo.

Habrá liberación en la tierra

y alegría en el cielo.

San Anselmo

LO QUE QUIERO SER

Quiero ser pastor

que vele por los suyos;

árbol frondoso

que dé sombra

al cansado;

fuente donde

beba el sediento.

Quiero ser canción

que inunde los silencios;

libro que descubra

horizontes remotos;

poema que deshiele

un corazón frío;

papel donde se pueda

escribir una historia.

Quiero ser risa en los

espacios tristes,

y semilla que prende

en el terreno yermo.

Ser carta de amor para el solitario,

y grito fuerte para el sordo…

Pastor, árbol o fuente,

canción, libro o poema…

Papel, risa, grito, carta, semilla…

Lo que tú quieras, lo que tú pidas,

lo que tú sueñes, Señor…

eso quiero ser.

José María Rodríguez Olaizola, sj

MEDITACIÓN

PASTORES PARA GUIAR…

Marcando un camino, tras los pasos del primer pastor, Jesús. Para mostrar una forma de ser, de vivir, de sentir, de amar… Que sepamos ir caminando unos delante de otros, tras los pasos de aquellos que te encontraron. Que aprendamos a conocer, por su nombre y sus sueños, por sus heridas y sus alegrías, a aquellos que forman parte de nuestras vidas. Y al tiempo que sepamos hablar de ti, con palabras, pero sobre todo con hechos. Que sepamos arriesgar, para llegar allá donde tu Reino sea más real, más completo, más pleno. Que sepamos caminar juntos…

PASTORES PARA DAR LA VIDA

Viviendo un poco por otros. Dando sin

esperar una contrapartida. Sirviendo sin

querer ser reconocidos. Proclamando el

evangelio sin precio ni cautela. Aceptando el

fracaso sin rendirnos por ello. Asumiendo el

conflicto por ser coherentes. Buscando la

verdad sin falsear la fe. Acoger sin poner

barreras. Derramarse, como el agua que

riega la tierra reseca. Vivir con la mirada

atenta a lo que otros pueden sentir, temer,

llorar o amar… Ir dejando un poco de uno

mismo en cada persona que pasa por tu

vida. Y así cansar el corazón, dejar que las

manos encallezcan, endurecer los pies en el

camino, gastar la vista… será el camino.

PASTORES PARA DAR LA VIDA

Viviendo un poco por otros. Dando sin

esperar una contrapartida. Sirviendo sin

querer ser reconocidos. Proclamando el

evangelio sin precio ni cautela. Aceptando el

fracaso sin rendirnos por ello. Asumiendo el

conflicto por ser coherentes. Buscando la

verdad sin falsear la fe. Acoger sin poner

barreras. Derramarse, como el agua que

riega la tierra reseca. Vivir con la mirada

atenta a lo que otros pueden sentir, temer,

llorar o amar… Ir dejando un poco de uno

mismo en cada persona que pasa por tu

vida. Y así cansar el corazón, dejar que las

manos encallezcan, endurecer los pies en el

camino, gastar la vista… será el camino.

LO QUE QUIERO SER

Quiero ser pastor

que vele por los suyos;

árbol frondoso

que dé sombra al cansado;

fuente donde beba el sediento.

Quiero ser canción

que inunde los silencios;

libro que descubra horizontes

remotos;

poema que deshiele un corazón frío;

papel donde se pueda escribir una

historia.

Quiero ser risa en los espacios

tristes,

y semilla que prende

en el terreno yermo.

Ser carta de amor para el solitario,

y grito fuerte para el sordo…

Pastor, árbol o fuente, canción, libro

o poema…Papel, risa, grito, carta,

semilla…

Lo que tú quieras, lo que tú pidas,

lo que tú sueñes, Señor…

eso quiero ser.

Tomado de pastoral sj

CANTO

Athenas – Vida en Ti

Para que todos tengan Vida. NICO MONTERO

Delegación para el Clero de Santiago de Compostela