
CITA
“Nadie sabe de la sed, con que otro bebe.”
«Y la roca era Cristo»
(1 Cor 10,4).
No padecerán hambre ni sed, ni les afligirá el viento solano ni el sol, porque los guiara el que de ellos se ha compadecido, y los llevara a manantiales de agua.
(Is 49,10).
«La fama es la sed de la juventud».
Lord Byron.
«Bebe a Cristo. Es la fuente de la Vida»
(Amb in Ps. 1, 33).
El camino de la felicidad es decir si a Dios.
Benedicto XVI
«Soy sed, sed de SER»
S.Son
Dicho popular: «Antes me muero de sed que pedirle un vaso de agua», se dice en nuestra tierra como juramento de una amistad rota.
Refrán español: “Agua estancada, no vale nada.”
Cicerón, «La sed del deseo nunca se llena ni se satisface completamente».
San Hipólito, . El es en el hambre mi alimento, en la sed mi fuente, y mi vestido es la desnudez, porque sus hojas son espíritu de vida: lejos de mi desde ahora las hojas de la higuera. (Hom. de Pascua).
San Cipriano, «Todas las veces que se habla sólo del agua en las Escrituras, se trata del bautismo. Por eso, el profeta predijo que entre los paganos, en los parajes antes áridos, brotarían ríos que abrevarían a la raza elegida de Dios, es decir a los que han sido hechos hijos de Dios por el bautismo. » (Según J. DANIELOU. Sacramentum futuri, op. cit., p. 171)
San Atanasio, No sólo podemos siempre acercarnos a saciar nuestra sed, sino que además, siempre que lo pedimos, se nos concede acceso al Salvador (Carta 5).
S. Basilio, Por eso el Señor, enseñando que lo incorpóreo no se puede comprehender, dijo a aquella mujer que pensaba que Dios es adorado en un lugar: Dios es Espíritu (Jn 4,24). (El Espíritu Santo, IX,22-23)
San Cirilo de Jerusalén, «Se nos habla aquí de un nuevo género de agua, un agua viva y que brota; pero que brota sólo sobre los que son dignos de ella. Más, ¿por qué el Señor da el nombre de agua a la gracia del Espíritu? Porque el agua es condición necesaria para la pervivencia de todas las cosas, porque el agua es el origen de las plantas y de los seres vivos, porque el agua de la lluvia baja del cielo, porque, deslizándose en un curso siempre igual, produce efectos diferentes».
San Ambrosio «Huyamos, como ciervos, a la fuente de las aguas; que nuestra alma experimente aquella misma sed del salmista. ¿De qué fuente se trata? Escucha su respuesta: En ti está la fuente viva. Digámosle a esta fuente: ¿Cuándo entraré a ver el rostro de Dios? Pues la fuente es el mismo Dios».( Trat. sobre la huida del mundo,9,52).
«(…) ellos bebían de la Roca espiritual que los acompañaba. Y esta roca era Cristo. Bebe también tú, para que Cristo te acompañe. Considera el misterio: Moisés es el profeta, la vara es la Palabra de Dios, el agua corre: el pueblo de Dios bebe. El sacerdote golpea, el agua brota en el cáliz para la vida eterna» (Sobre los sacramentos, sobre los misterios, SC. 25 bis, 113, 185).
San Juan Crisóstomo “También aquí, hablando con la samaritana, al Espíritu lo llama agua: El que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá ya jamás en lo sucesivo sed. (…)” Ibid, p. 264 – 272.
S. Agustín, “Ni en la comida ni en la bebida hay placer si no precede la molestia del hambre y de la sed.”
Llega una mujer. Se trata aquí de una figura de la Iglesia, no santa aún, pero sí a punto de serlo; de esto, en efecto, habla nuestra lectura. Tratado 15, 10-12. 16-17: CCL 36, 154-156
«Aquel que pedía de beber, tenía sed de la fe de aquella mujer» (In Io. ev. Tract. XV, 11: PL 35, 1514).
«…¿Hay algo más suave y bello que estas palabras: Si conocieras…? Agua viva es la que corre de una fuente…. es la que había allí, ¿cómo, pues, promete lo que pide?» (San Agustín, De diversis, 12).
En su fuerza nos ha creado, en su desvalimiento ha venido en nuestra busca» (Tratado sobre San Juan, 15, 6; CCL. 36, 152).
«El Pan desciende para tener hambre; el Camino desciende para fatigarse andando; la Fuente desciende para sentir la sed» (Serm. 78, 6).
La oración, sepámoslo o no, es el encuentro de la sed de Dios y de la sed del hombre. Dios tiene sed de que el hombre tenga sed de Él (De diversis quaestionibus octoginta tribus 64, 4).
«Lo mismo sucede hoy a los que están fuera y no son cristianos: comienzan sus amigos cristianos por darles noticias de Cristo, como hizo aquella mujer, lo mismo que hace la Iglesia; luego vienen a Cristo, esto es, creen en Cristo por esta noticia y, finalmente, Jesús se queda con ellos dos días, y con esto creen mucho más y con más firmeza que Él es en verdad el Salvador del mundo» (In Ioannis Evangelium 15,33).
Antes de permitir a la lengua que hable, el apóstol debe elevar a Dios su alma sedienta, con el fin de dar lo que hubiere bebido y esparcir aquello de que la haya llenado (Sobre la doctrina cristiana,1,4).
Preséntame un corazón amante y comprenderá lo que digo. Preséntame un corazón inflamado en deseos, un corazón hambriento, un corazón que, sintiéndose solo y desterrado en este mundo, esté sediento y suspire por las fuentes de la patria eterna, preséntame un tal corazón y asentirá en lo que digo. Si, por el contrario, hablo a un corazón frio, este nada sabe, nada comprende de lo que estoy diciendo (Trat. Evang. S. Juan,26).
Esta es la unica vida verdadera, la unica vida feliz: contemplar eternamente la belleza del Señor, en la inmortalidad e incorruptibilidad del cuerpo y del espiritu. … Alli esta la fuente de la vida, cuya sed debemos avivar en la oración mientras vivamos aun de esperanza (Carta 130, a Proba).
Me llamaste y clamaste, y quebrantaste mi sordera; brillaste y resplandeciste, y curaste mi ceguera; exhalaste tu perfume y lo aspiré, y ahora te anhelo; gusté de ti, y ahora siento hambre y sed de ti; me tocaste, y deseé con ansia la paz que procede de ti. (Confesiones,10).
Como tu premio será el mismo Dios, al que amas desinteresadamente, debes amarle de modo que no dejes de desearlo como el premio que únicamente puede saciarte. (Coment. sobre el Salmo 134).
San Gregorio Magno, (Jesucristo) tiene sed de nuestra sed (Sobre el Bautismo,40,27).
S. Columbano,Si tienes sed, bebe de la fuente de la vida; si tienes hambre, come el pan de la vida. Dichosos los que tienen hambre de este pan y sed de esta fuente: nunca dejan de comer y beber y siempre siguen deseando comer y beber. ». Instrucción 13 sobre Cristo fuente de vida, 2ss.
San Bernardo de Claraval: A esta fuente generosa, pues, corra sedienta nuestra alma; a este cúmulo de misericordia recurra con toda solí&itud nuestra miseria (Hom. en la Asunción de la B. Virgen María,4,8-9).
Santo Tomás de Aquino, En esta vida nadie puede satisfacer sus deseos, y ninguna cosa creada puede saciar nunca el deseo ae nomore. Solo Dios puede saciarlo con creces, hasta el infinito (Sobre el Credo,1. c. , III).
Ignacio de Loyola, «No el mucho saber harta y satisface al alma, sino el sentir y el gustar de las cosas internamente» (EE 2).
Santa Teresa de Jesús: “Oh, qué de veces me acuerdo del agua viva que dijo el Señor a la samaritana! Y así soy muy aficionada a aquel evangelio. Y así… desde muy niña lo era y suplicaba muchas veces al Señor me diese aquel agua, y la tenía dibujada adonde estaba siempre con este letrero, cuando el Señor llegó al pozo: ‘Domine, da mihi aquam’” (Vida 30,19).
Mas ¡con qué sed se desea tener esta sed! Porque entiende el ánima su gran valor y es sed penosisima que fatiga y trae consigo la misma satisfacción con que es amada aquella sed; de manera que es una sed que no ahoga sino a las cosas terrenas, antes da hartura; de manera que cuando Dios le satisface, una de las mayores mercedes que puede hacer al alma es dejarla con la misma necesidad, y mayor queda siempre de tornar a beber esta agua. (Camino de perfección,19,2).
Antes da de muchas maneras a beber a los que le quieren seguir, para que ninguno vaya desconsolado ni muera de sed; porque de esta fuente caudalosa salen arroyos, unos grandes y otros pequeños, y algunas veces charquitos para niños, que aquellos les basta y más sería espantarlos ver mucha agua; éstos son los que están en los principios. Ansí que, hermanas, no hayáis miedo que muráis de sed en este camino; nunca falta agua de consolación (Camino de perfección,20,2).
San Juan de la Cruz «Mirar Dios es amar» ().
Alfonso María de Ligorio ¿Qué hace un sediento en vista de una fuente cristalina? (Visitas alástmo. Sacramento,1).
Santa Teresita del Niño Jesús «Tenía sed… Pero al decir: “Dame de beber”, lo que estaba pidiendo el Creador del universo era el amor de su pobre criatura. Tenía sed de amor… Sí, me doy cuenta, más que nunca, de que Jesús está sediento. Entre los discípulos del mundo, sólo encuentra ingratos e indiferentes, y entre sus propios discípulos ¡qué pocos corazones encuentra que se entreguen a él sin reservas, que comprendan toda la ternura de su amor infinito!» (Historia de un alma 9).
San Josemaría Escriva de Balaguer, Se acerca a la higuera: se acerca a ti y se acerca a mí. Jesús, con hambre y sed de almas. Desde la Cruz ha clamado: sitio!, tengo sed. Sed de nosotros, de nuestro amor, de nuestras almas y de todas las almas que debemos llevar hasta Él, por el camino de la Cruz, que es el camino de la inmortalidad y de la gloria del Cielo (San Josemaría Escrivá, Amigos de Dios, n. 202).
Santa Teresa de Calcuta “Jesús es Dios, por lo cual su amor, su sed, es infinita. Él, el creador del universo, pedía el amor de sus creaturas. Tiene sed de nuestro amor… Estas palabras: „Tengo sed‟ – ¿No hacen eco en vuestras almas?”.
Catecismo, 27: El deseo de Dios está inscrito en el corazón del hombre, porque el hombre ha sido creado por Dios y para Dios; y Dios no cesa de atraer al hombre hacia sí, y sólo en Dios encontrará el hombre la verdad y la dicha que no cesa de buscar: “La razón más alta de la dignidad humana consiste en la vocación del hombre a la comunión con Dios. El hombre es invitado al diálogo con Dios desde su nacimiento; pues no existe sino porque, creado por Dios por amor, es conservado siempre por amor; y no vive plenamente según la verdad si no reconoce libremente aquel amor y se entrega a su Creador” (GS 19,1).
694 El agua, símbolo del Espíritu Santo: «El simbolismo del agua es significativo de la acción del Espíritu Santo en el Bautismo, ya que, después de la invocación del Espíritu Santo, ésta se convierte en el signo sacramental eficaz del nuevo nacimiento: del mismo modo que la gestación de nuestro primer nacimiento se hace en el agua, así el agua bautismal significa realmente que nuestro nacimiento a la vida divina se nos da en el Espíritu Santo. Pero «bautizados en un solo Espíritu», también «hemos bebido de un solo Espíritu» (1 Co 12,13): el Espíritu es, pues, también personalmente el Agua viva que brota de Cristo crucificado como de su manantial y que en nosotros brota en vida eterna» ().
728 Jesús no revela plenamente el Espíritu Santo hasta que él mismo no ha sido glorificado por su Muerte y su Resurrección. Sin embargo, lo sugiere poco a poco, incluso en su enseñanza a la muchedumbre, cuando revela que su Carne será alimento para la vida del mundo (cf. Jn 6, 27. 51.62-63). Lo sugiere también a Nicodemo (cf. Jn 3, 5-8), a la Samaritana (cf. Jn 4, 10. 14. 23-24) y a los que participan en la fiesta de los Tabernáculos (cf. Jn 7, 37-39). A sus discípulos les habla de él abiertamente a propósito de la oración (cf. Lc 11, 13) y del testimonio que tendrán que dar (cf. Mt 10, 19-20).
1179 Dar a Dios culto en espíritu y en verdad: «El culto «en espíritu y en verdad» (Jn 4,24) de la Nueva Alianza no está ligado a un lugar exclusivo. Toda la tierra es santa y ha sido confiada a los hijos de los hombres. Cuando los fieles se reúnen en un mismo lugar, lo fundamental es que ellos son las «piedras vivas», reunidas para «la edificación de un edificio espiritual» (1 P 2,4- 5). El Cuerpo de Cristo resucitado es el templo espiritual de donde brota la fuente de agua viva. Incorporados a Cristo por el Espíritu Santo, «somos el templo de Dios vivo» (2 Co 6,16)»
2560 “Si conocieras el don de Dios”(Jn 4, 10). La maravilla de la oración se revela precisamente allí, junto al pozo donde vamos a buscar nuestra agua: allí Cristo va al encuentro de todo ser humano, es el primero en buscarnos y el que nos pide de beber. Jesús tiene sed, su petición llega desde las profundidades de Dios que nos desea. La oración, sepámoslo o no, es el encuentro de la sed de Dios y de la sed del hombre. Dios tiene sed de que el hombre tenga sed de Él (San Agustín, De diversis quaestionibus octoginta tribus 64, 4).
2561 “Tú le habrías rogado a él, y él te habría dado agua viva” (Jn 4, 10). Nuestra oración de petición es paradójicamente una respuesta. Respuesta a la queja del Dios vivo: “A mí me dejaron, manantial de aguas vivas, para hacerse cisternas, cisternas agrietadas” (Jr 2, 13), respuesta de fe a la promesa gratuita de salvación (cf Jn 7, 37-39; Is 12, 3; 51, 1), respuesta de amor a la sed del Hijo único (cf Jn 19, 28; Za 12, 10; 13, 1).
2652 «El Espíritu Santo es el “agua viva” que, en el corazón orante, “brota para vida eterna” (Jn 4,14). Él es quien nos enseña a recogerla en la misma Fuente: Cristo
2658 «La esperanza no falla, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado» (Rm 5, 5). La oración, formada en la vida litúrgica, saca todo del amor con el que somos amados en Cristo y que nos permite responder amando como El nos ha amado. El amor es la fuente de la oración: quien saca el agua de ella, alcanza la cumbre de la oración:
San Juan Pablo II …Precisamente cuando la Samaritana se dirige a Jesús con las palabras: «Dame esa agua» (Jn4, 15), entonces El no tarda en indicar el camino que lleva a ella. Es el camino de la verdad interior, el camino de la conversión y de las obras buenas. Homilía (22-03-1981)
“Hay una sed de Cristo que, a pesar de tantas apariencias en contra, aflora también en la sociedad contemporánea, emerge entre las incoherencias de nuevas formas de espiritualidad y se perfila incluso cuando, a propósito de los grandes problemas éticos, el testimonio de la Iglesia se convierte en signo de contradicción. Esta sed de Cristo -más o menos consciente- no se sacia con palabras vacías. Sólo los auténticos testigos pueden irradiar de manera creíble la palabra que salva. ” (Carta a los sacerdotes para el Jueves Santo de 2001)
Debemos servir a los hombres Y mujeres de nuestro tiempo. Debemos servirles en su sed de verdades totales; sed de verdades últimas y definitivas, sed de la palabra de Dios, sed de unidad entre los cristianos». (Alocución a los teólogos. Salamanca, NI-1982).
Benedicto XVI …la mujer samaritana representa la insatisfacción existencial de quien no ha encontrado lo que busca: había tenido «cinco maridos» y convivía con otro hombre; sus continuas idas al pozo para sacar agua expresan un vivir repetitivo y resignado. » Ángelus (24-02-2008)
«Ciertamente esta sed, como el cansancio, tiene una base física. Pero Jesús tenía sed de la fe de todos nosotros» ()
Papa Francisco, He aquí por qué el agua viva que es el Espíritu que sacia la sed de nuestra vida, porque nos dice que somos amados por Dios como hijos, que podemos amar a Dios como sus hijos y que con su gracia podemos vivir como hijos de Dios, como Jesús. Audiencia general 08-05-2013
La samaritana, aunque « todavía no entendía », en realidad estaba pidiendo el agua viva de que le hablaba su divino interlocutor. Al revelarle Jesús su mesianidad (cf. Jn 4, 26), la samaritana se siente impulsada a anunciar a sus conciudadanos que ha descubierto el Mesías (cf. Jn 4, 28-30). Evangelii gaudium, n. 8.
Yo os pregunto a vosotros, también a mí: ¿cuál es tu cántaro interior, ese que te pesa, el que te aleja de Dios? Dejémoslo un poco aparte y con el corazón escuchemos la voz de Jesús, que nos ofrece otra agua, otra agua que nos acerca al Señor. Ángelus (23-03-2014)
En sus vidas cotidianas los ciudadanos muchas veces luchan por sobrevivir, y en esas luchas se esconde un sentido profundo de la existencia que suele entrañar también un hondo sentido religioso. Necesitamos contemplarlo para lograr un diálogo como el que el Señor desarrolló con la samaritana, junto al pozo, donde ella buscaba saciar su sed (cf. Jn 4,7-26). (Evangelii Gaudium, 72)
La samaritana, apenas salió de su diálogo con Jesús, se convirtió en misionera, y muchos samaritanos creyeron en Jesús «por la palabra de la mujer» (Jn 4,39). También san Pablo, a partir de su encuentro con Jesucristo, «enseguida se puso a predicar que Jesús era el Hijo de Dios» (Ac 9,20). ¿A qué esperamos nosotros? (Evangelii Gaudium, 120)
Papa León XIV: Vivimos rodeados de muchas palabras, pero ¡cuántas de ellas son vacías! A veces escuchamos también palabras sabias, pero que no tocan nuestro destino último. La Palabra de Dios, en cambio, satisface nuestra sed de significado, de verdad sobre nuestra vida. Es la única Palabra siempre nueva: al revelarnos el misterio de Dios, es inagotable, nunca deja de ofrecer sus riquezas ().
Pagola, Tal vez, una de las mayores desgracias del cristianismo contemporáneo es la falta de «experiencia religiosa». Son muchos los que se dicen cristianos y, sin embargo, no saben lo que es disfrutar de su fe, sentirse a gusto con Dios y vivir saboreando su adhesión a Jesús. ¿Cómo se puede ser creyente sin gozar nunca del amor acogedor de Dios?
Muchas personas están hoy abandonando a Dios antes de haberlo conocido. Si conocieran la experiencia de Dios que Jesús contagia, lo buscarían. Si, acogiendo en su vida a Jesús, conocieran el don de Dios, no lo abandonarían. Se sentirían a gusto con él.
SED (Tomado de pensamientos.org)
Porchia advertía que su sed «agradece un vaso de agua, no un mar de agua».
Cabodevilla: “Cualquier forma de sed es sed de Dios”.
Alexis Carrel: “El ser humano tiene necesidad de Dios, como del agua y del oxígeno”.
Mehmet Murat ildan «¡Aprecia el agua antes de tener sed! ¡Aprecia todas las cosas buenas antes de que las necesites!».
Anton Chekov «Cuando tienes sed y parece que puedes beber todo el océano, eso es fe; cuando empiezas a beber y terminas solo uno o dos vasos, eso es ciencia».
Martin lutero «La Biblia es una fuente extraordinaria: cuanto más se saca y se bebe de ella, más estimula la sed».
Tomás de Aquino «Dentro de cada alma hay sed de felicidad y significado».
Charles Spurgeon «Nuestra miseria es que tenemos tan poca sed de estas cosas sublimes, y tanta de las burlas bagatelas del tiempo y el espacio».
Charles Baudelaire «La sed insaciable de todo lo que está más allá y que la vida revela, es la prueba más viviente de nuestra inmortalidad».
Baltasar Gracian «El que ha saciado su sed da la espalda al pozo».
Carlos Ruiz Zafón «No sabes qué es la sed hasta que bebes por primera vez».
Christopher A. Cunningham «Al igual que con ella, puedes tener sed y buscar saciarla con muchas cosas, pero solo el Agua Viva puede saciar un alma sedienta».
Rumi «No podemos evitar tener sed, acercarnos a la voz del agua. Los bebedores de leche se acercan a la madre. Musulmanes, cristianos, judíos, budistas, hindúes, chamanes, todos escuchan el sonido inteligente y se mueven con sed de recibirlo».
«No sólo los sedientos buscan el agua, el agua también busca a los sedientos».
Proverbio holandés «Quien no tiene sed no tiene nada que hacer en la fuente».
Gibran «La sed del alma es más dulce que el vino de las cosas materiales, y el temor del espíritu es más caro que la seguridad del cuerpo».
Nelson Mandela «Ninguna sociedad ha podido abolir la tristeza humana, ningún sistema político puede librarnos del dolor de vivir, de nuestro miedo a la muerte, de nuestra sed de absoluto».
Craig D. Lounsbrough «Hay una profunda sequedad del alma y todas las artimañas recalcitrantes del hombre para saciar su propia sed no traerán una sola gota de humedad a esos lugares resecos, porque Dios y solo Dios retiene el agua que sacia el alma».
Bob Marley «En la abundancia de agua, el tonto tiene sed»
Kabir «¡Mírate loco! Gritando que tienes sed y muriendo en un desierto, cuando a tu alrededor no hay nada más que agua!»
Rumi «No sólo los sedientos buscan el agua, el agua también busca a los sedientos».
Lao Tsé “En el mundo no hay nada más sumiso y débil que el agua. Sin embargo, en atacar lo que es duro y fuerte, nada puede superarla.”
Bob Marley «En la abundancia de agua, el tonto tiene sed»
CONTO
SACIAR LA SED
Cuenta una leyenda oriental que un hombre buscaba en el desierto agua para saciar su sed. Después de mucho caminar, ya muy fatigado, con la boca reseca, el peregrino descubre por fin las aguas de un arroyo. Pero, al arrojarse sobre la corriente, su boca encuentra sólo arena abrasadora.
Vuelta a caminar, leguas y leguas; su sed y su cansancio van en aumento.
Por fin, ya oye el rumor del agua. Se divisa en la lejanía un río caudaloso, ancho; ya toman sus manos el líquido tan ansiado, pero de nuevo era sólo arena. Más andar aún, con la lengua fuera, como un perro sediento. Hasta que de nuevo se oye rumor de aguas de una fuente. Su chorro cristalino forma un gran charco. Pero sólo la decepción responde a la sed del caminante.
Y con renovado afán se lanza al desierto. Atraviesa montes, valles, y sólo halla soledad y aridez. No hay agua, ni rastro… Un día le sorprende un viento de humedad; allá, a lo lejos, parece que el mar inmenso brilla ante sus ojos. El agua es amarga, pero es agua. Al hundir su cabeza ansiosa entre las olas, no hace sino sumergirse en un fango que no está originado por el agua.
El peregrino entonces se detiene; se acuerda de su madre, que tanto sufrirá por él cuando sepa de su muerte. Las lágrimas vienen a sus ojos, resbalan y caen en el cuenco de sus manos, y entonces le permiten saciar su sed.
Algo parecido nos sucede a todos a veces, después de haber tratado en vano de apagar nuestra ansia en tantas fuentes engañosas, que descubrimos al fin que en las lágrimas de contrición y el arrepentimiento por nuestras errores está el agua que puede remediar nuestra sed.
Tomado de Anecdonet
SED EN EL CORAZÓN
Hace siglos, un anciano sabio fue llamado ante un rey por contar historias que inquietaban. No eran relatos de guerra ni intriga, sino cuentos que hablaban de justicia, compasión y dignidad.
El rey, temiendo que esas ideas encendieran el alma de la gente, ordenó que nadie más las escuchara. Antes de ser silenciado, el anciano dijo: “Puedes callar mi voz, pero no la sed de verdad que vive en los corazones”.
Tomado de Pastoralsj.org
SE VENDE AGUA DEL RÍO
Aquel día, el sermón del Maestro se redujo a una sola y enigmática sentencia. Se limitó a sonreír con ironía y a decir: «Todo lo que yo hago aquí es estar sentado en la orilla y vender agua del río».
Y concluyó su sermón.
El aguador había instalado su puesto a la orilla del río y acudían miles de personas a comprarle agua. Todo el éxito de su negocio dependía de que aquellas personas no vieran el río. Cuando, al fin, vieron, él cerró el negocio. El predicador tuvo un enorme éxito. Venían a él por millares a adquirir sabiduría. Cuando obtuvieron la sabiduría, dejaron de acudir a sus sermones. Y el predicador no podía ocultar su satisfacción, pues había logrado. su propósito, que no era sino el de retirarse lo antes posible, porque en el fondo sabía que él tan sólo ofrecía a la gente lo que ésta ya poseía, con tal de que fuera capaz de abrir los ojos y mirar. «Si yo no me voy», dijo Jesús a sus discípulos, «no vendrá a vosotros el Espíritu Santo».
* * *
Si hubieras dejado tan resueltamente de vender agua, la gente habría tenido más posibilidades de ver el río.
Anthony de Mello El canto del pájaro.
ANÉCDOTA
LOS DOMINGOS
“Me niego a aceptar que la juventud que sube tenga esa carencia y esa tirada hacia lo cristiano; iba a decir lo místico, pero no es lo místico. Me da pena que necesiten creer en algo y se agarren a la fe cristiana”. Fueron las palabras de Silvia Abril al hablar de Los Domingos antes de los Goya…
Pocos días después, otro creyente, al que esas mismas clasificaciones tildarían como “carca”, criticaba el número 9 de Gaudium et Spes, que afirma que “bajo todas estas reivindicaciones se oculta una aspiración más profunda y más universal: las personas y los grupos sociales están sedientos de una vida plena y de una vida libre, digna del hombre”.
Dani Cuesta, sj
Tomado de Pastoral Sj
SAMARIA.
Aquella región era despreciada por los judíos, que la consideraban corrompida por multitud de cultos paganos. De hecho, en el siglo VIII a.C. los asirios deportaron a numerosos samaritanos y los sustituyeron por cinco pueblos que introdujeron allí a sus dioses (2 Reyes 17,30-31); serían los cinco maridos que tuvo anteriormente la samaritana, y el sexto («el que tienes ahora no es tu marido») sería Zeus, introducido más tarde por los griegos.
Sin embargo, mientras los judíos odian y desprecian a los samaritanos, Jesús se presenta en su región y él mismo funda allí la primera comunidad. Los samaritanos terminan aceptándolo y le dan un título típico de ellos, que sólo se usa aquí en el Nuevo Testamento: «el Salvador del mundo». En esa primera comunidad samaritana se cumple lo que dice Jesús a los discípulos: «uno es el que siembra, otro el que siega». Él mismo fue el sembrador, y los misioneros posteriores recogieron el fruto de su actividad. Pero el relato destaca el importante papel desempeñado por una mujer que puso en contacto a sus paisanos con la persona de Jesús.
Tomado de J.L.Sicre
ASIRIOS EN SAMARÍA
En el año 722 antes de Cristo, Asiria deportó a muchos habitantes de Samaría y también exportó a esa región a muchos asirios. Este intercambio de sangre y religión produjo una raza híbrida: mitad judía y mitad asiria. Por el año 409 a.C. los samaritanos levantaron un templo propio en el Monte Garizim. Mediaba una notable enemistad entre los judíos y los samaritanos. Estos últimos arrojaban frecuentemente huesos humanos dentro del templo de Jerusalén para profanarlo, mancillarlo, y detener así las solemnidades de los ritos religiosos. Por esa razón, los judíos no querían pasar por Samaría cuando estaban en camino a Galilea. Los judíos solían anunciar a las personas de su religión que habitaban lejos, la celebración de tales o cuales fiestas, encendiendo fuegos en las cumbres de las colinas; los samaritanos, entonces, dos o tres días antes encendían otros fuegos para confundir a sus enemigos los judíos.
Fulton J. Sheen, La vida merece vivirse, Primera Serie, Ed. Difusión, Bs. As., 1962, Cap. 19, pp. 165-172
SIQUEM,
en la pequeña colina a cuyos pies se encuentra hoy Balata, a unos diez minutos del pobre poblado de Askar, y a dos kilómetros de Naplusa, actualmente capital de Samaria. Allí se hallaba el campo que Jacob había dado en herencia a su hijo predilecto José (Gen. 33, 19; 48, 22): Vino, pues, a una ciudad de Samaria que se llama Sicar, cerca del campo que dio Jacob a su hijo José. Había en este campo un pozo, que Jacob había cavado en la caliza y que se llenaba del agua de una fuente subterránea: Y estaba allí la fuente de Jacob. Consérvase todavía este pozo, de cuya identidad con el del Evangelio y del Génesis no cabe dudar. Tiene unos 24 metros de profundidad, y es mas ancho en el fondo que en el brocal, de piedras labradas. Lo recubre un recinto abovedado, propiedad de los griegos cismáticos. En lugar contiguo se construye hoy hermosa iglesia católica. Los peregrinos beben piadosamente de aquella agua, en la que tan bellamente simbolizo Jesús la divina gracia, y suelen llevar consigo botellitas, que allí se expenden, llenas de ella. Dista el pozo como un kilómetro de Sicar.
Tomado de Isidro Gomá y Tomás
GARIZIM,
Monte de laderas escarpadas, situado al noroeste del pozo de Jacob, a unos 400 metros sobre el Valle y a 868 de altitud sobre el Mediterráneo
Tomado de Isidro Gomá y Tomás
SITUACIÓN RELIGIOSA DE SAMARIA
La envidia de los fariseos ha obligado a Jesús a suspender sus actividades en Judea. Y regresa a Galilea. Este texto describe la buena acogida hecha a Jesús en Samaria -región heterodoxa y despreciada-, en contraste con el rechazo de los dirigentes de Judea. Es una constante en toda la vida de Jesús: rechazado por los «buenos» y aceptado por los «pecadores».
Unos setecientos años antes de Jesús, los asirios habían invadido Samaria y deportado a parte de la población. Poblaron la región con habitantes de Asiria. Los samaritanos eran los descendientes del cruce de las razas asiria y hebrea. Además, hacía unos cuatro siglos que la comunidad samaritana se había separado definitivamente de la comunidad judía y construido su propio templo sobre el monte Garizin -monte santo de los samaritanos-, rival del de Jerusalén. Un sacerdote, expulsado por Esdras, se había refugiado en Siquén e instituido un culto y un sacerdocio en ese templo. Al hacerse la ruptura definitiva, los samaritanos fueron tenidos por cismáticos. Aunque el templo estaba destruido en tiempos de Jesús (lo había destruido el año 129 antes de Cristo el rey judío Juan Hircano), su cima seguía siendo lugar de culto y allí subían los samaritanos a rezar y a hacer sus sacrificios. Aun hoy los samaritanos celebran en dicha cima todos los años la fiesta pascual, siguiendo al pie de la letra las normas bíblicas.
Enfrente del Garizin está el monte Ebal, el monte de las maldiciones. En medio de ambos, Sicar y el pozo de Jacob. El tema central es el del Espíritu, simbolizado en el «agua viva». El Espíritu, que establece con Dios una relación de amor. Los antiguos cultos y templos ya no serán necesarios.
Francisco Bartolomé González
Acercamiento A Jesús De Nazaret- Pág. 271-285
CONFLICTO CULTURAL
Los judíos no se trataban con los samaritanos… Los judíos despreciaban a la comunidad samaritana porque su población, después de la invasión asiria, había quedado mezclada con sangre de colonos extranjeros. Por su parte, los samaritanos habían reaccionado construyendo su propio templo en el monte Garizín, como rival del que se levantaba en Jerusalén. El enfrentamiento llegó a alcanzar caracteres dramáticos. El año 128 a.C., los judíos destruyeron el templo samaritano. A su vez, en tiempos del procurador Coponio, siendo Jesús todavía un adolescente, los samaritanos consiguieron profanar el templo de Jerusalén esparciendo en él huesos humanos durante las fiestas de pascua. Jesús sufrió en su propia carne el enfrentamiento, mutuo desprecio y odio existentes entre las dos comunidades.
Tomado de Jose Antonio Pagola
Buenas Noticias Navarra 1985.Pág. 39.
«DAME DE ESA AGUA».
A Santa Teresa le encantaba esta oración y tenía pintada en su celda la escena de la samaritana. Para ella esa agua viva era la contemplación infusa, el don de Dios, todos los bienes mesiánicos, la paz, la alegría, la plenitud.
Tomado de J. Martí Ballester
LOS SAMARITANOS
Proceden de la unión de tribus asirias y de judíos del reino del Norte antes de su destrucción en el año 721 a. C.. Después se llegó a un verdadero cisma entre judíos y samaritanos, como rigorismo de la reforma judía que sigue al destierro de Babilonia. Los samaritanos se opusieron a la construcción del nuevo Templo de los judíos. Construyeron otro santuario para ellos en el monte Garizim que fue destruido en el año 129 a C.. Los samaritanos se consideran descendientes de los Patriarcas, y estaban orgullosos del pozo que ‑decían‑ les había dejado su padre Jacob por medio de José (Gn 33,19;48,22; Jos 24,32). Los samaritanos solamente creen en los cinco libros del Pentateuco; aún hoy existen tribus samaritanas. Un judío religioso debía evitar todo contacto con los samaritanos, no solamente impuros, sino herejes, y lo que menos se podía pensar era en pedirle a ellos de comer o beber (Cf. Eclo 50,25‑26; Lc 9,52; 10,33; Mt 10,5). En este relato van a coincidir una serie de factores, muchos tipológicos, para enseñar verdades que nunca deberíamos olvidar. Jesús fatigado del camino, deja Jerusalén, va hacia Galilea y pasa por Samaría que era un lugar que evitaban los judíos piadosos. El, Jesús, un hombre, un judío, y si queremos Dios «pide» a una mujer pecadora y herética. Jesús, a una samaritana, a una persona que por herejía solo podía dar hastío y maldición, le pide. Ya sabemos que Jesús le pide para dar él mucho más. El diálogo es sabroso, es un diálogo con alguien maldito. Y Jesús ofrece a cambio «agua viva». Esta expresión en el AT significaba: los valores de la vida, la revelación, la Sabiduría divina y la Ley (Cf: Jer 2,13; Zac 14,8; Ez 47,9; Prov 13,14; Is 44,3; Jl 3,1). En nuestro caso, a cambio, Jesús ofrece por el agua del pozo (que puede significar el judaísmo con lo que prometía y no daba, ya que los samaritanos también eran judíos), «agua viva» que según el mismo Juan es el Espíritu que da la vida eterna (cf: Jn 7, 37‑39).
Fray Miguel de Burgos Núñez
Tomado de Mercaba
BA´ÁL
El evangelista, que piensa en arameo aunque escriba en griego, juega con el término «marido» (ba`al) que se utilizaba antiguamente para indicar también a los «dioses falsos» (be`alim significa esposo y el dios Ba´ál). Y ahí radica el dramatismo y el contraste de las expresiones: Samaría adora a cinco dioses falsos y al que adora ahora no es el verdadero.
Fr. Gerardo Sánchez Mielgo
Tomado de Alforjas de pastoral
SENTADO JUNTO AL POZO.
Los encuentros amorosos suceden junto a un pozo (Isaac y Rebeca, Moisés y Séfora).
Entramos en esta escena encantadora. Jesús viaja de Judea, donde lo han rechazado, a Galilea; pasa por Samaría, otra tierra hostil. Está cansado del camino y de las disputas interminables, religiosas. Es mediodía. Está esperando, busca el encuentro, tiene sed de amor. Una mujer simboliza al ser humano, hecho para lo infinito, atormentado por la árida finitud que le rodea y no le sacia, con necesidad de un agua viva que le hidrate y regenere, que le vivifique y haga fecundo el sentido de sus días. La sed alumbra el camino; el cansancio sólo se cura con el amor. Nos da confianza saber que Jesús siempre oye el deseo de los pobres
Tomado de Cipecar
“TAHNA”, LA SED DE VIDA
Según diversos estudios, en términos generales el cuerpo humano puede pasar unos 30 o 40 días sin ningún tipo de alimento, pero sólo puede pasar entre tres y cinco días sin agua. Esto es así porque nuestro cuerpo está compuesto en mayor parte por agua, y la necesitamos para sobrevivir; por eso la sed insatisfecha puede llegar a torturar gravemente a quien la padece. Pero la sed también es un deseo ardiente de algo, que a veces es material, concreto, pero otras veces no sabemos qué es, simplemente “sentimos sed”; y esta sed insatisfecha también supone una tortura.
Ya desde los siglos V y IV a. C. el budismo tiene una palabra que define esta situación: “tahna”, la sed de vida; y nada de lo que se obtiene es capaz de llenar esta sed. Como indica el Papa Benedicto XVI en “Dios es amor” 20: “El ser humano es un buscador insaciable de la paz y la felicidad. Ninguna adquisición de bienes materiales, ninguna situación vital, por satisfactoria que parezca, consigue detener esa búsqueda. Somos peregrinos hacia un destino de plenitud que no encontramos nunca del todo en el mundo”.
Tomado de ACG
SURTIDORES
Un surtidor es un chorro de agua que brota o sale. Uno de los espectáculos de la ciudad de Las Vegas es contemplar el espectáculo de las fuentes de un conocido hotel, cuyos surtidores funcionan al compás de la música, cambiando de forma e intensidad. Las fuentes con surtidores se instalan en parques y jardines, porque su vista y su sonido son un signo de vida, y resultan agradables y relajantes. Pero los surtidores no tienen sólo una función decorativa, también se instalan surtidores para poder beber, para el riego, o para repostar combustible en los vehículos automóviles…
…Como hemos dicho, los surtidores no son sólo decorativos, tienen diferentes usos que afectan a nuestras necesidades básicas. El surtidor de agua viva que el Señor hace brotar dentro de nosotros no es algo “decorativo”, accesorio en nuestra vida: sacia nuestra “sed” de amor, de felicidad, de sentido, es el “combustible” que nos mueve cada día. No seamos “pozos”, no nos guardemos esta agua para nosotros viviendo la fe de modo individualista; seamos surtidores, como la samaritana, para que otros “sedientos”, por nuestro testimonio, puedan encontrar el agua viva del Señor.
ACG
Tomado de Alforjas de Pastoral
GOLPEARÁS LA ROCA Y SALDRÁ AGUA (Ex 17,3-7)
La dureza de la vida del desierto, cuyo máximo exponente es el hambre y la sed, se presta a nuevas intervenciones divinas, cargadas de sentido teológico. El prodigio del maná, que estaba precedido por el episodio del agua salobre convertida por Moisés en potable (Ex 15,22-25), va seguido de un nuevo prodigio con el agua: Moisés la hace brotar de una roca. Esto ocurrió en Refidim, probablemente el actual Wadi Refayid, a unos 13 km. del Djébel Mûsa.
Tomado de Biblia de Navarra
MASÁ- MERIBÁ
Meribá, que en la etimología popular significa «litigio», «disputa», «pleito»; y Masá, que equivale a «prueba», «tentación». Muchos textos bíblicos recordaron este pecado (cfr Dt 6,16; 9,22-24; 33,8; Sal 95,8-9), añadiendo incluso que al propio Moisés le faltó fe y golpeó por dos veces la roca (cfr Nm 20,1-13; Dt 32,51; Sal 106,32). La falta de confianza en la bondad y en la omnipotencia divina es tentar a Dios y supone un grave pecado contra la fe.
Tomado de Biblia de Navarra
LA ROCA ACOMPAÑÓ A LOS ISRAELITAS
Hay una tradición rabínica que cuenta que la roca acompañó a los israelitas en todo su viaje por el desierto; San Pablo se refiere a esa leyenda en su carta a los Corintios, cuando dice que «la piedra era Cristo» (1 Co 10,4). Los Santos Padres, apoyados en recuerdos bíblicos sobre el carácter prodigioso de las aguas (cfr Sal 78,15-16; 105,41; Sb 11,4-14), explicaban que este episodio prefigura los prodigios del bautismo: «Contempla el misterio: Moisés es el profeta, el báculo es la palabra de Dios; el sacerdote toca la piedra y fluye el agua para que pueda beber el pueblo de Dios que consigue así la gracia» (S. Ambrosio, De sacramentis 5,1,3).
Tomado de Biblia de Navarra
DOS CAMINOS PARA IR DE JUDEA A GALILEA.
Había dos caminos usuales para ir de Judea a Galilea. El más corto pasaba por la ciudad de Samaría. El otro, junto al Jordán, era más largo. Jesús recorre el de Samaría (Jn 4,4). Al aproximarse a esta ciudad, cerca de Sicar, la actual Askar, al pie del monte Ebal, tiene lugar el encuentro de Jesús con la mujer. Hay que tener en cuenta que los judíos sentían una gran aversión hacía los samaritanos (Jn 4,9.27). Éstos eran los judíos que habían quedado en el territorio de Israel después de la destrucción de Samaría en el 722 a.C. y que se habían mezclado con los colonos llevados a esa zona por los asirios. Los samaritanos siempre reivindicaron ser los verdaderos continuadores de la tradición patriarcal y mosaica, pero, ya en el siglo VI a.C., su condición religiosa era considerada por los otros judíos un burdo sincretismo (2 R 17,34-40). No obstante, el cisma propiamente dicho tuvo lugar en la época de Nehemías (siglo V a.C.) y se radicalizó cuando los samaritanos construyeron en el monte Garizim un templo en honor del Señor, Dios de Israel. Durante la época de la influencia siria (siglo II a.C.), según Flavio Josefo (Antiquitates Iudaicae 12,5,5), los samaritanos pidieron a Antíoco que dedicara su templo de Garizim al dios griego Zeus Xenios. El rey judío Juan Hircano lo destruyó y con ello dejó abierta una herida que ya no se iba a cerrar. Los samaritanos se consideraron a sí mismos los legítimos continuadores de la fe judía y mantuvieron tradiciones muy antiguas. Tenían el Pentateuco como único libro sagrado.
Tomado de Biblia de Navarra
POZO DE JACOB · SIQUEM
El Pozo de Jacob, que se halla en Siquem (cerca de Nablus, Palestina) es un pozo antiquísimo, excavado en roca caliza, profundo (unos 27 m), vital para el suministro de agua en una región muy árida. Fue importante para el clan de Jacob y su familia. Este pozo ya existía hace unos 3.000 años. No depende de la lluvia, sino de un manantial subterráneo. Es importante porque este lugar Dios promete a Abraham la tierra. Jacob envió a sus hijos a abrevar el ganado a este Pozo. Jacob construyó un pequeño templo cerca de Siquem, -tras comprar un terreno a los hijos de Hamor-. Llamó a este santuario primitivo El-Elohe-Israel, que significa «Dios, el Dios de Israel» (Génesis 33:18-20) El evangelio de Juan sitúa en este entorno el encuentro de Jesús con la samaritana (Juan 4). Con tantos acontecimientos significativos, se ha convertido un lugar santo para judíos, cristianos y musulmanes. El pozo de Jacob se halla actualmente en el interior del monasterio ortodoxo griego «El pozo de Jacob». Imagen: Brocal del Pozo de Jacob con recreación de la samaritana.
Tomado de Tiempo Interior
HUMOR
Tal vez han oído del hombre que murió y San Pedro le dijo que podía escoger: ir al cielo o ir al infierno.
El hombre dijo, por supuesto, que querría ir al cielo.
«No tan rápido,» dijo San Pedro, » primero vas a pasar un día en cada lugar y después, decidir.»
Fue al infierno y tenía alfombra de primera clase, bar con la gama de bebidas, linda sala de recreo – todo el mundo conversando con cortesía.»
Cuando fue al cielo, parecía bien, pero no tan atractivo como el otro lugar. Pues, le dijo a San Pedro que querría ir al primer lugar.
Cuando retorno al infierno, todo había cambiado. Fue lleno de lodo, la comida era horrible y todos estaban gritando uno al otro – y al recién llegado. Entonces el hombre le pregunto al diablo principal que pasaba. El diablo le dijo,
«hace unos días estábamos en plena campaña política – pero ahora las elecciones se han acabado.»
Tomado de P. Felipe Bloom
POEMA
De noche iremos, de noche,
que para encontrar la fuente,
sólo la sed nos alumbra.
Luis Rosales
LA SED
Bueno es saber que los vasos
nos sirven para beber;
lo malo es que no sabemos
para qué sirve la sed.
Antonio Machado
Proverbios y cantares (Campos de Castilla) (2ª Parte)XLI
CANTAR DEL ALMA
Que bien sé yo la fonte que mana y corre
aunque es de noche.
Aquella eterna fonte está ascondida,
que bien sé yo do tiene su manida,
aunque es de noche.
Su origen no lo sé, pues no le tiene,
mas sé que todo origen della viene,
aunque es de noche.
Sé que no puede ser cosa tan bella,
y que cielos y tierra beban della,
aunque es de noche.
Bien sé que suelo en ella no se halla,
y que ninguno puede vadealla,
aunque es de noche.
Su claridad nunca es escurecida,
y sé que toda luz della es venida,
aunque es de noche.
Sé ser tan caudalosas sus corrientes,
que infiernos, cielos riegan, y las gentes,
aunque es de noche.
El corriente que nace desta fuente
bien sé que es tan capaz y tan potente,
aunque es de noche.
El corriente que de estas dos procede
sé que ninguna de ellas le precede,
aunque es de noche.
Aquesta eterna fuente está escondida
en este vivo pan por darnos vida,
aunque es de noche.
Aquí se está llamando a las criaturas
porque desta agua se harten aunque a oscuras,
porque es de noche.
Aquesta viva fuente que deseo
en este pan de vida yo la veo,
aunque es de noche.
San Juán de la Cruz
SED DE SER
«La sed de Ser
es la paradoja del agua que tiene sed de acuidad.
¿Será acaso que somos agua congelada en algún glaciar remoto,
procedente de nubes que vinieron del Océano
para que, tras el deshielo,
podamos recorrer la distancia que separa
las cumbres solitarias
de las mansas playas de arena?
Tenemos sed del Océano
porque el agua que somos en estado de hielo
tiene impreso el recuerdo de haber sido parte
de su Azul fluido e inmenso.
Se nos da el ser
para que aprendamos a ser
y repletos del ser,
entreguemos nuestro ser»
Javier Melloni
ORACIÓN
LA ORACIÓN DE LA SED
¡Enséñame, Señor, a rezar mi sed,
a pedirte, no que la suprimas de raíz
o que te apresures a apagarla,
sino que la hagas aún mayor,
en una medida que desconozco
y que únicamente sé que es la Tuya!
Enséñame, Señor, a beber de la propia sed de Ti,
Como quien se alimenta incluso a oscuras
del frescor de la fuente.
Que la sed me haga mil veces mendigo,
haga que me enamore y me convierta en peregrino.
Que me obligue a preferir el camino a la posada
y la abierta confianza al cálculo programada.
Que esta sed sea el mapa y el viaje,
la palabra encendida y el gesto que prepara
la mesa sobre la que compartimos el don.
Y que, cuando dé de beber a tus hijos,
no sea porque tengo en mi poder el agua,
sino porque, al igual que ellos, sé lo que es la sed.
José Tolentino
Tomado de Pastoral Sj
TENGO SED DE TI (fragmento)
Es verdad. Estoy a la puerta de tu corazón, de día y de noche.
Aun cuando no estás escuchando, aun cuando dudes que pudiera ser yo, ahí estoy: esperando la más pequeña señal de respuesta, hasta la más pequeña sugerencia de invitación que me permita entrar.
Y quiero que sepas que cada vez que me invitas, Yo vengo siempre, sin falta. Vengo en silencio e invisible, pero con un poder y un amor infinitos […]. Vengo con Mi misericordia, con Mi deseo de perdonarte y de sanarte, con un amor hacia ti que va más allá de tu comprensión.
Un amor en cada detalle, tan grande como el amor que he recibido de Mi Padre. Vengo deseando consolarte y darte fuerza, levantarte y vendar todas tus heridas.
Te traigo Mi luz, para disipar tu oscuridad y todas tus dudas. […]
Vengo con Mi paz, para tranquilizar tu alma.
Cuando finalmente abras las puertas de tu corazón y te acerques lo suficiente, entonces Me oirás decir una y otra vez, no en meras palabras humanas sino en espíritu: «no importa qué es lo que hayas hecho, te amo por ti mismo.
Ven a Mí con tu miseria y tus pecados, con tus problemas y necesidades, y con todo tu deseo de ser amado. Estoy a la puerta de tu corazón y llamo… ábreme, porque tengo sed de ti…
Madre Teresa de Calcuta
Dios misericordioso, piadoso Señor, haznos dignos de llegar a esa fuente. En ella podré beber también yo, con los que tienen sed de ti, un caudal vivo de la fuente viva de agua viva. Si llegara a deleitarme con la abundancia de su dulzura, lograría levantar siempre mi espíritu para agarrarme a ella y podría decir: «¡Qué grata resulta una fuente de agua viva de la que siempre mana agua que salta hasta la vida eterna!».
Señor, tú mismo eres esa fuente que hemos de anhelar cada vez más, aunque no cesemos de beber de ella. Cristo Señor, danos siempre esa agua, para que haya también en nosotros un surtidor de agua viva que salta hasta la vida eterna.
San Columbano Instrucción 13 sobre Cristo fuente de vida, 2ss.
MEDITACIÓN
NARCISO SEDIENTO
Hay un mito de un joven llamado Narciso que descubrió su hermosura al contemplarse en un lago. Pasaba horas y horas mirándose, sin registrar que pasaba el tiempo, sin registrar sus necesidades. Tenía hambre y sed. Podría haberse saciado bebiendo en sus transparentes aguas.
Pero tan enamorado estaba de su imagen que quiso abrazarla y se arrojó a las aguas. Nunca más se supo de él… La leyenda dice que una bella flor lleva su nombre.
Podemos ser Narciso. De selfi en selfi, buscándonos a nosotros mismos. Enamorados de la mismidad. De hecho self significa «yo», más específicamente: «sí mismo».
Y también podemos acercarnos a la fuente buscando el amor. Aunque el amor verdadero solo se da con un otro distinto. El otro es el que me revela que estoy allí. Es muy importante reconocer que somos seres necesitados. Necesitamos registrarnos, cuidar de nosotros mismos, saciar nuestra sed natural, de afecto, de vínculos, de Dios.
Narciso no pudo reconocerlo y desfalleciendo se arrojó, en lugar de beber. Muchas veces nosotros nos lanzamos detrás de amores incompletos, sin reconocer lo que necesitamos. Porque un amor que ahoga, mata. En cambio, el amor verdadero nos da vida. El amor es salir de sí mismo. Está más allá de mí.
Y además el amor verdadero nos hace bien. El amor verdadero nos salva.
Marta Porta, hvn | ser
Tomado de Pastoral sj
SED
Hay veces en que la sed -de vida- es cotidiana. Una apetencia normal, que se atiende naturalmente, casi con rutina. Pero otras veces es atroz. Y no encuentro respuesta ni nada que la colme. Entonces me siento peregrino en el desierto. Me pesan los silencios, y anhelo amor. Me vencen las heridas, y quiero humanidad. Me asusta la soledad, y espero encuentro. Me agobia el vacío, y ambiciono sentido. Me atrapa el vértigo de la actividad incesante, y añoro un poco de paz. Me abruma el mundo, y ansío hogar. Me asalta Tu distancia, y llamo: “¡Dios!”.
– ¿Cuáles son mis anhelos más profundos?
– ¿Qué quiero en la vida?
– ¿Qué me genera más deseo, inquietud, sueño?
Tomado de Pastoral sj
De noche Taizé
TENGO SED DE TI- HERMANA GLENDA
Celinés – Tengo Sed De Ti
VIDEO
Equipo Quiero Ver: Sed de plenitud

Delegación para el Clero de Santiago de Compostela





