
CITA
« Cree aunque no veas y no creerás lo que verás»
S.Son
San Hipólito, Y antes que los astros, inmortal e inmenso, Cristo brilla más que el sol sobre todos los seres. Por ello, para nosotros que creemos en El, se instaura un día de luz largo, eterno, que no se acaba: la Pascua maravillosa, prodigio de la virtud divina y obra del poder divino, fiesta verdadera y memorial eterno, impasibilidad que dimana de la Pasión e inmortalidad que fluye de la muerte. Vida que nace de la tumba y curación que brota de la llaga, resurrección que se origina de la caida y ascensión que surge del descenso (Hom. de Pascua).
San Cipriano, «Esta unidad de la Iglesia está prefigurada en la persona de Cristo… Quien no guarda esta unidad de la Iglesia, ¿va a creer que guarda la unidad de la fe? Quien resiste obstinadamente a la Iglesia, quien abandona la cátedra de Pedro, sobre la que está cimentada la Iglesia, ¿puede confiar que está en la Iglesia? (Sobre la unidad de la Iglesia 3,2)
San Juan Crisóstomo «Esta pobreza y este desprendimiento voluntarios cortaban de raíz el principio egoísta de muchos males, y los nuevos discípulos demostraban haber entendido la doctrina evangélica» (In Acta Apostolorum 7).
S. Agustín, Creer es tocar. (Sermón 375C, 4.5)
Quería creer con los dedos (Sermón 145 A)
«las puertas cerradas no impidieron la entrada de ese cuerpo en el que habitaba la divinidad. Aquel que naciendo había dejado intacta la virginidad de su madre, pudo entrar en el Cenáculo a puerta cerrada» (In Ioh. 121, 4: CCL 36/7, 667)
Dichosos los que crean sin haber visto. ¿A quiénes llamó dichosos, hermanos, sino a nosotros? Sermón 88, 1-2: Edit Maurist t. 5 469-470.
Nadie puede huir de Dios más que refugiándose en su misericordia (Sermón 351).
San Cirilo de Alejandría:Los que gozan de la presencia de Cristo, es lógico que estén tranquilos y serenos. Sobre el evangelio de san Juan, Lib. 12, cap. 1: PG 74, 703-706
San Pedro Crisólogo Tomás no llevaba solo la incertidumbre de su corazón, sino la de todos los hombres. Serm. 84 : PL 52, 438
San Gregorio Magno, Más provechosa fue para nuestra fe la incredulidad de Tomás que la fe de los otros discípulos, ya que, al ser él inducido a creer por el hecho de haber palpado, nuestra mente, libre de toda duda, es confirmada en la fe. (Homilía 26 sobre los Evangelios).
La suprema misericordia no nos abandona ni aun cuando la abandonamos (Hom. 36 sobre los Evang. ).
San Bernardo de Claraval: Mi único mérito es la misericordia del Señor. No seré pobre en méritos mientras El no lo sea en misericordia. Y porque la misericordia del Señor es mucha, muchos son también mis méritos. Y aunque tengo conciencia de mis muchos pecados, donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia (Sermón sobre el Cantar de los Cantares,61).
Santo Tomás de Aquino, «Al juzgar de Ti, se equivocan la vista, el tacto, el gusto; Pero basta el oído para creer con firmeza». Adoro Te devote.
Tomás de Kempis: Si no sabes desentrañar las cosas profundas y celestiales, descansa en la pasión de Jesucristo y mora muy de gana en sus sacratisimas llagas; porque si te llegas devotamente a las llagas y preciosas heridas de Jesucristo, gran consuelo sentiras en la tribulación, y no estaras demásiado preocupado de los desprecios de los hombres, y facilmente sufriras las palabras de los maldicientes (Imitación de Cristo,11,1,6).
Santa Teresa de Jesús: Paz, paz hermanas mías dijo el Señor, y amonestó a sus Apóstoles tantas veces. Pues creedme, que si no la tenemos y la procuramos en nuestra casa, no la hallaremos en los extraños” (M2,1,9).
Alfonso María de Ligorio No conviene a una Misericordia tan grande como la vuestra olvidarse de una tan grande miseria como la nuestra (Visitas al Stmo. Sacramento,16).
San Juan Maria Vianney «Nuestros errores son granos de arena al lado de la gran montaña de la misericordia de Dios».
Santa Faustina Kowalska «Yo soy el amor y la misericordia misma; no existe miseria que pueda medirse con mi misericordia» (Diario, 14 septiembre 1937)
“Deseo que el primer domingo después de la Pascua de Resurrección sea la Fiesta de la Misericordia” (Diario, nº 299)
“Ese día los sacerdotes han de hablar a las almas sobre Mi misericordia infinita” (Diario, nº 570).
Concilio Vaticano II: El apostolado individual que realiza cada uno haciendo fructificar los propios «carismas», «es el principio y la condición de todo apostolado seglar, incluso del asociado, y nada puede sustituirlo» (Apostolicam actuositatem, 16).
«La Iglesia, desde la tradición apostólica que tiene su origen en el mismo día de la resurrección de Cristo, celebra el misterio pascual cada ocho días, en el día que se llama con razón día del Señor o domingo» (Sacrosanctum Concilium, 106).
Catecismo, 644 Tan imposible les parece la cosa que, incluso puestos ante la realidad de Jesús resucitado, los discípulos dudan todavía (cf. Lc 24, 38): creen ver un espíritu (cf. Lc 24, 39). «No acaban de creerlo a causa de la alegría y estaban asombrados» (Lc 24, 41). Tomás conocerá la misma prueba de la duda (cf. Jn 20, 24-27) y, en su última aparición en Galilea referida por Mateo, «algunos sin embargo dudaron» (Mt 28, 17). Por esto la hipótesis según la cual la resurrección habría sido un «producto» de la fe (o de la credulidad) de los apóstoles no tiene consistencia. Muy al contrario, su fe en la Resurrección nació – bajo la acción de la gracia divina- de la experiencia directa de la realidad de Jesús resucitado.
El estado de la humanidad resucitada de Cristo
645 Jesús resucitado establece con sus discípulos relaciones directas mediante el tacto (cf. Lc 24, 39; Jn 20, 27) y el compartir la comida (cf. Lc 24, 30. 41-43; Jn 21, 9. 13-15). Les invita así a reconocer que él no es un espíritu (cf. Lc 24, 39) pero sobre todo a que comprueben que el cuerpo resucitado con el que se presenta ante ellos es el mismo que ha sido martirizado y crucificado ya que sigue llevando las huellas de su pasión (cf Lc 24, 40; Jn 20, 20. 27). Este cuerpo auténtico y real posee sin embargo al mismo tiempo las propiedades nuevas de un cuerpo glorioso: no está situado en el espacio ni en el tiempo, pero puede hacerse presente a su voluntad donde quiere y cuando quiere (cf. Mt 28, 9. 16-17; Lc 24, 15. 36; Jn 20, 14. 19. 26; 21, 4) porque su humanidad ya no puede ser retenida en la tierra y no pertenece ya más que al dominio divino del Padre (cf. Jn 20, 17). Por esta razón también Jesús resucitado es soberanamente libre de aparecer como quiere: bajo la apariencia de un jardinero (cf. Jn 20, 14-15) o «bajo otra figura» (Mc 16, 12) distinta de la que les era familiar a los discípulos, y eso para suscitar su fe (cf. Jn 20, 14. 16; 21, 4. 7).
646 La Resurrección de Cristo no fue un retorno a la vida terrena como en el caso de las resurrecciones que él había realizado antes de Pascua: la hija de Jairo, el joven de Naim, Lázaro. Estos hechos eran acontecimientos milagrosos, pero las personas afectadas por el milagro volvían a tener, por el poder de Jesús, una vida terrena «ordinaria». En cierto momento, volverán a morir. La resurrección de Cristo es esencialmente diferente. En su cuerpo resucitado, pasa del estado de muerte a otra vida más allá del tiempo y del espacio. En la Resurrección, el cuerpo de Jesús se llena del poder del Espíritu Santo; participa de la vida divina en el estado de su gloria, tanto que San Pablo puede decir de Cristo que es «el hombre celestial» (cf. 1 Co 15, 35-50).
San Pablo VI, Evangelizadora, la Iglesia empieza a evangelizarse a sí misma. Comunidad de creyentes, comunidad de esperanza vivida y transmitida, comunidad de amor fraterno, tiene necesidad de escuchar sin cesar lo que debe creer, las razones para esperar, el mandamiento nuevo del amor (Evangelii nuntiandi, n. 15).
San Juan Pablo II El Cenáculo de Jerusalén es el primer lugar de la Iglesia sobre la tierra. Y es, en cierto sentido, el prototipo de la Iglesia en todo lugar y en toda época. (26-04-1981).
La paz es don de Dios. (7 de abril de 2002).
Creer en el Hijo crucificado significa « ver al Padre »,79 significa creer que el amor está presente en el mundo y que este amor es más fuerte que toda clase de mal, en que el hombre, la humanidad, el mundo están metidos. Creer en ese amor significa creer en la misericordia. (Dives in misericordia, 7)
Benedicto XVI Tomás considera que los signos distintivos de la identidad de Jesús son ahora sobre todo las llagas, en las que se revela hasta qué punto nos ha amado. En esto el apóstol no se equivoca (Discurso 27.IX.2006).
También hoy el Resucitado entra en nuestras casas y en nuestros corazones, aunque a veces las puertas están cerradas. Audiencia general, 11-04-2012
Papa Francisco, Sin ti, Señor, vana sería nuestra oración y engañosa nuestra esperanza de paz. Pero tú estás vivo y obras para nosotros y con nosotros; tú, nuestra paz.(Homilía de 23 de noviembre de 2017).
Quien cree, ve; ve con una luz que ilumina todo el trayecto del camino, porque llega a nosotros desde Cristo resucitado, estrella de la mañana que no conoce ocaso. (Lumen Fidei)
La mano que siempre nos levanta es la misericordia. (19 de abril de 2020)
Hay cristianos cuya opción parece ser la de una Cuaresma sin Pascua. Evangelii gaudium, 6,,
Hans Urs von Balthasar – Lo que Dios obra en nosotros es mucho más grande que lo que entra en el pequeño recipiente de nuestra experiencia.
Pagola, “El encuentro con Jesús resucitado es un regalo. Es él quien se impone a sus discípulos lleno de vida” ().
Paul Claudel: «Dios no vino a suprimir el sufrimiento. No vino ni siquiera a dar una explicación. Vino a llenarlo de su presencia».
CREER (Tomado de pensamientos.org)
Creer significa ser capaz de soportar la duda. John Henry Newman
Creo en Dios, como el ciego cree en el sol no porque lo vea sino porque lo siente. Autor desconocido
Cuando se deja de creer en Dios, enseguida se cree en cualquier cosa. G. K. Chesterton
Para creer es preciso querer creer. S. Pellico
Puedo creer lo imposible, pero no lo improbable. Gilbert Keith Chesterton
Juliana de Norwich, le reveló Jesús “no temas, todo saldrá bien al final”.
CONTO
MADRE ANGÉLICA –
La monja que fundó una red televisa internacional – da un lindo cuento sobre la Divina Misericordia. Una vez ella estaba en una playa de California, parada cerca de la espuma de las olas. Una ola grande cayó y el agua cubrió sus zapatos. Una gota llegó a su mano y ella la miró. Después miró el mar inmenso. Oyó la voz del Señor,
«Angélica, esa gotita representa todos tus pecados, todas tus imperfecciones y todas tus fallas. Échala en el océano.»
La devolvió al mar. Entonces el Señor le dijo,
«El océano es mi misericordia. Ahora, si buscas esa gotita, puedes encontrarla?»
«No, Señor,» ella replicó.
La Madre Angélica les dijo a las personas en su audiencia que sus pecados son como esa gota en el océano.
«Cada día, cada minuto de cada día, echa tu gotita en el océano de su misericordia. Entonces, no te preocupes, solamente esfuérzate con más empeño.»*
De Mother Angélica’s Little Book of Life Lessons and Everyday Spirituality por Ramond Arroyo.
Tomado de P. Felipe Bloom
“SI CREES EN MÍ, SUELTA LA RAMA.”
Un ateo cayó en un precipicio y, mientras rodaba hacia abajo, pudo agarrarse a una rama de un pequeño árbol, quedando suspendido a trescientos metros del fondo. Sabiendo que no podía quedar mucho tiempo en aquella situación, se dirigió a Dios gritándole: «Oh Dios, si existes, sálvame y te prometo que creeré en ti».
Y Dios le contestó: «Te salvaré, pero antes tienes que creer en mí.». Y el ateo, de pronto, contestó: «Sí, mi Dios, creo en ti». Y entonces Dios le volvió a hablar diciéndoles: «Si crees en mí, suelta esa rama». Y el ateo contestó: «Soltar la rama? ¡no soy loco».
Tomado de P. Chinaglia
ANÉCDOTA
«IN ALBIS»,
Desde la antigüedad este domingo se llama «in albis», del término latino «alba», dado al vestido blanco que los neófitos llevaban en el Bautismo la noche de Pascua y se quitaban a los ocho días, o sea, hoy.
Tomado de Benedicto XVI, (11-04-2010)
«IN ALBIS».
¿Qué significa esto? La expresión pretendía recordar el rito que cumplían aquellos que habían recibido el bautismo en la Vigilia pascual. A cada uno de ellos se le entregaba un hábito blanco —«alba», «blanca»— para indicar su nueva dignidad de hijos de Dios. Hoy todavía se sigue haciendo esto: a los neonatos se les coloca una pequeña tela simbólica, mientras que los adultos se ponen uno auténtico y verdadero, como lo hemos visto en la Vigilia pascual. Esta ropa blanca, en pasado, se llevaba puesta durante una semana, hasta este domingo, y de ahí deriva el nombre in albis deponendis, que significa el domingo en el cuál se quita el hábito blanco. Y así, quitada la ropa blanca, los neófitos comenzaban su nueva vida en Cristo y en la Iglesia.
Tomado de PapaFrancisco, (23-04-2017)
SANTO CURA DE ARS,
«Supo en su tiempo transformar el corazón y la vida de muchas personas, pues logró hacerles percibir el amor misericordioso del Señor. Urge también en nuestro tiempo un anuncio semejante y un testimonio tal de la verdad del amor»
(Carta de convocatoria del Año sacerdotal).
Tomado de Benedicto XVI, (11-04-2010)
SALUDO DE JESUS
«Paz a vosotros». Tras la referencia inicial al miedo a los judíos, el saludo más lógico, con honda raigambre bíblica, sería: «no temáis». Sin embargo, tres veces repite Jesús «paz a vosotros». Algún listillo podría presumir: «Normal; los judíos saludan shalom alekem, igual que los árabes saludan salam aleikun». Pero no es tan fácil como piensa. Este saludo, «paz a vosotros» sólo se encuentra también en la aparición a los discípulos en Lucas (24,36). Lo más frecuente es que Jesús no salude: ni a los once cuando se les aparece en Galilea (Mc y Mt), ni a los dos que marchan a Emaús (Lc 24), ni a los siete a los que se aparece en el lago (Jn 21). Y a las mujeres las saluda en Mt con una fórmula distinta: «alegraos». ¿Por qué repite tres veces «paz a vosotros» en este pasaje? Vienen a la mente las palabras pronunciadas por Jesús en la última cena: «La paz os dejo, os doy mi paz, y no como la da el mundo. No os turbéis ni os acobardéis» (Jn 14,27). En estos momentos tan duros para los discípulos, el saludo de Jesús les desea y comunica esa paz que él mantuvo durante toda su vida y especialmente durante su pasión.
Tomado de J.L.Sicre
DÍA DEL SEÑOR RESUCITADO
La experiencia gozosa y dinámica de la primera comunidad en la Pascua debería verse, hoy de un modo especial, como prototipo de la nuestra cada domingo. El primer día de la semana, y de nuevo el día octavo, o sea, siempre en domingo, la comunidad apostólica experimentó la presencia de su Señor, primero sin Tomás y luego con él, y «se llenaron de alegría». El Señor les dio su Espíritu, les envió como el Padre le había enviado a El, les dio el encargo de la reconciliación («a quienes perdonéis los pecados…»).
El tono de la homilía, pascual y positivo, podría hoy apuntar claramente a la realidad del domingo cristiano. También nosotros estamos convencidos de la presencia del Señor (según el Misal, IGMR 28, con el saludo «El Señor esté con vosotros», el presidente «manifiesta a la comunidad reunida la presencia del Señor»). También nosotros le descubrimos en su Palabra («Cristo, por su Palabra, se hace presente en medio de sus fieles»: (cf.IGMR 7. 9. 33). También nosotros nos gozamos de la presencia y la donación de Cristo que se hace nuestro alimento en cada Eucaristía.
El domingo, la Pascua semanal, el día que dedicamos a Cristo. O mejor, el día que Cristo Resucitado, presente en nuestra vida los siete día de la semana, nos muestra su cercanía de un modo especial. Como a los apóstoles, nos da su Espíritu, nos comunica su paz, nos envía a anunciar la reconciliación y alaba nuestra fe…
Nuestra reunión eucarística dominical es algo más que cumplir un precepto o satisfacer unos deseos espirituales. Vale la pena presentar los valores del domingo cristiano en unos tiempos en que está peligrando su misma existencia, o al menos su sentido profundo.
J. Aldazabal
Misa Dominical 1991, 7
OCHO DÍAS DESPUÉS
(v. 26): el día permanente de la nueva creación es «primero» por su novedad y «octavo» (número que simboliza el mundo futuro) por su plenitud. En él va surgiendo el mundo definitivo. Los discípulos están dentro de casa, esto es, en la esfera de Jesús, la tierra prometida. Pero las puertas atrancadas ya no indican temor; trazan la frontera entre la comunidad y el mundo, al que Jesús no se manifiesta (14,22s). Entonces llegó Jesús (lit. «llega»); ya no se trata de fundar la comunidad (20,19: «llegó»), sino de la presencia habitual de Jesús con los suyos. Jesús se hace presente a la comunidad, no a Tomás en particular. Juan menciona solamente el saludo (Paz con vosotros), que en el episodio anterior abría cada una de las partes. No siendo ya éste el primer encuentro, el saludo remite al segundo saludo anterior (20,21): cada vez que Jesús se hace presente (alusión a la eucaristía), renueva la misión de los suyos comunicándoles su Espíritu.
Mateos – F. Camacho, El Evangelio de Mateo. Lectura comentada, Ediciones Cristiandad, Madrid.
¿CUÁNDO ES EL DOMINGO DE LA DIVINA MISERICORDIA?
La Fiesta de la Divina Misericordia se celebra el domingo siguiente a la Pascua de Resurrección. Esta fiesta fue propuesta por San Juan Pablo II en el año 2000.
Sor M. Faustina Kowalska (1905-1938), recibió el mensaje de la misericordia de Dios, que pide por la confianza en Dios y la actitud de misericordia hacia el prójimo. Llama a proclamar y orar por la Divina Misericordia para el mundo, incluyendo la práctica de nuevas formas del culto.
La devoción a la Divina Misericordia creció muy rápidamente después de la beatificación (18 de abril de 1993) y canonización (30 de abril de 2000) de Sor Faustina y también debido a las peregrinaciones del Papa Juan Pablo II a Lagiewniki (1997 y 2002).
En el año 2000 el Papa Juan Pablo II canonizó a Santa Faustina y durante la ceremonia declaró: “Así pues, es importante que acojamos íntegramente el mensaje que nos transmite la palabra de Dios en este segundo domingo de Pascua, que a partir de ahora en toda la Iglesia se designará con el nombre de ‘Domingo de la Divina Misericordia’”. (Homilía, 30 de Abril, 2000). Tanto Benedicto XVI como el Papa Francisco han recomendado esta devoción.
Tomado de Anecdonet
SANTO TOMÁS
Según la tradición antigua, Santo Tomás Apóstol fue martirizado en la India el 3 de julio del año 72, donde estuvo evangelizando. También lo hizo en Persia. El Santo Evangelio narra tres episodios de este apóstol. De los cuales el hecho más famoso de Tomás es su duda acerca de Jesús resucitado y su admirable profesión de fe cuando vio a Cristo Glorioso. Una virtud que tenía era que cuando se convencía de sus creencias las seguía hasta el final. Por eso, hizo una profesión de fe y propagó el Evangelio hasta morir martirizado por proclamar su fe en Jesucristo resucitado.
Tomado de Anecdonet
HUMOR
SI NO LO VEO…
– Mi amor, se acerca mi cumpleaños ¿ya sabes lo que me vas a regalar?
– Si, ¿ves ese mercedes azul de allí?
– Si! No me lo puedo creer!
– Pues una bici del mismo color.
POEMA
¡Oh llama de amor viva,
que tiernamente hieres
de mi alma el más profundo centro!
San Juan de la Cruz
ORACIÓN
DUDO, COMO TOMÁS
Dudo, Señor. Dudo.
Y busco tu resurrección
en gestos espectaculares,
coincidencias imposibles
o cambios radicales.
Pero ni siquiera a Tomás,
tu amigo,
le diste esas señales.
Sino que enseñaste tus heridas
y tu carne dolorida.
Un costado abierto
y unas manos atravesadas.
Hoy, ante mis dudas,
vuelves a apuntar a tus heridas.
Hoy no ya por clavos y lanzas,
sino en tu cuerpo,
que es la Iglesia,
que es el mundo.
En tus heridas abiertas hoy
me llamas a descubrirte
Vivo y resucitado.
En las heridas sangrantes
por la injusticia del mundo.
Y en las heridas de mi vida
que no soy capaz de curar.
Pero aunque yo me resista
y te pida nuevas pruebas,
es ahí donde señalas,
y me dices otra vez
que crea en ti porque estás
vivo y resucitado.
Óscar Cala, sj
Tomado de Pastoral Sj
«ORACIÓN DEL ALMA ENAMORADA». (Fragmento)
Míos son los cielos y mía es la tierra; mías son las gentes, los justos son míos y míos los pecadores; los ángeles son míos, y la Madre de Dios y todas las cosas son mías; y el mismo Dios es mío y para mí, porque Cristo es mío y todo para mí. Pues ¿qué pides y buscas, alma mía? Tuyo es todo esto, y todo es para ti. No te pongas en menos ni repares en meajas que se caen de la mesa de tu Padre.
Sal fuera y gloríate en tu gloria, escóndete en ella y goza, y alcanzarás las peticiones de tu corazón.
Juan de la Cruz
MEDITACIÓN
CONSEJOS AL TOMÁS QUE TODOS LLEVAMOS DENTRO
Tocar para ver. Ver para creer.
Enrocarte en la sospecha,
en garantías y cautelas.
Pensar mal, y acertar.
¿De verdad quieres ese camino?
Tú, de la gente, piensa bien,
y acertarás,
aunque te equivoques.
Tú elige creer para ver.
Creer en el amor,
que es posible, aunque a veces
se haga el escurridizo.
Creer en el vecino, que es persona,
y siente, come, ríe y pelea,
como tú, con sus razones y sus errores.
Creer en el futuro, que será mejor
cuanto mejor lo hagamos.
Creer en la humanidad,
capaz de grandes desatinos,
pero también de enormes logros.
Creer en la belleza, individual,
única, que se sale de los cánones
y se encuentra en cada persona.
Creer en las heridas de Dios,
nacidas de su pasión por nosotros.
Entonces verás,
con el corazón desbocado
por la sorpresa y el júbilo,
al Señor nuestro
y Dios nuestro
que se planta en medio,
cuando menos te lo esperas.
José María Rodríguez Olaizola, sj | creer
Tomado de Pastoral sj
LA PAZ
“La paz de Cristo no es una fórmula de evasión individual ni de realización egoísta. No puede haber paz en el corazón del hombre que busca la paz para él solo. Para hallar la verdadera paz, la paz de Cristo, tenemos que desear que otros también tengan la paz y estar dispuestos a sacrificar parte de nuestra paz y felicidad, con el fin de que otros tengan paz y sean felices.
La paz que trae Cristo no es la paz de un orden tiránico que es desorden porque en él toda oposición queda suprimida, y las diferencias se borran violentamente. La paz no significa la supresión de todas las diferencias, sino su coexistencia y fecunda colaboración. La paz no consiste en un hombre, un partido o una nación, que aplauden y dominen a todo lo demás. La paz existe donde los hombres que pueden ser enemigos son, por el contrario, amigos en razón de los sacrificios que han hecho con el fin de encontrarse en un nivel más alto, donde las diferencias entre ellos no son ya origen de conflicto».
(Thomas Merton – La paz monástica, 83)
CANTO
Contigo Jesús Cabello
Todo es de todos Luis Guitarra
VIDEO
Equipo Quiero Ver: Cuando todo empieza de nuevo.
Papa Francisco: “La tristeza no es una actitud cristiana”
Delegación para el Clero de Santiago de Compostela








