«He sido testigo de muchos milagros, sanaciones, liberaciones y conversiones»: asamblea carismática

Se celebra en Madrid la Asamblea Nacional de la Renovación Carismática  (asambleanacional.rcc-es.com), un encuentro de tres días, de viernes a domingo, en Madrid Arena abierto a todo el mundo (aunque
pagando una entrada-donativo para los gastos) con mucha oración,
alabanza y música. A veces hay personas que experimentan una fuerte
conversión en estos encuentros, o curaciones físicas, como la de Sara
Quiroz en 2012 (lea aquí la historia).

Este año se cuenta con Salvatore Martínez, laico y padre de familia,
como predicador principal. Es presidente desde 1997 del Rinnovamento
nello Spirito, una de las entidades de la Renovación Carismática
Católica en Italia, con casi dos mil grupos de oración. Es consultor del
Pontificio Consejo de Laicos, del Pontificio Consejo de la Familia y
del Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización.  Le
entrevista en Alfa y Omega Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo.

 

– Desde hace
años se percibe muy buena sintonía entre el Papa Francisco y la
Renovación Carismática. ¿De dónde viene esta buena relación?

– Con ocasión de la asamblea de la Renovación italiana en el
Estadio Olímpico de Roma, en 2014, el mismo Francisco respondió a esta
pregunta. Él llegó al cónclave siendo asistente eclesiástico del
episcopado argentino para la Renovación, por lo que tenía una relación
de amistad, confianza y colaboración con los líderes diocesanos y luego
con los líderes de la Renovación en el mundo. Como Francisco mismo
admitió al regresar de la JMJ de Río de Janeiro, su relación con la Renovación no fue «un amor a primera vista», pensaba que éramos «una escuela de samba». Pero entonces llegó la conversión, por dos razones: nuestro ecumenismo espiritual y el servicio a los pobres en las periferias existenciales.

– En el último Jubileo, el Papa subrayó la dimensión ecuménica de la Renovación. ¿Cómo se trabaja esta dimensión?

– La forma más inmediata de acercamiento comienza desde
abajo, de encontrarse y hablar espiritualmente, de la oración, de
experimentar la gracia común del Espíritu, que es la causa de la
reconciliación, del perdón mutuo, de la curación heridas causadas por
las divisiones. En realidad, esta dimensión comienza en Italia en 1996
con el pastor Giovanni Traettino y el nacimiento de una convención carismática entre católicos y pentecostales. Con
motivo de nuestro Jubileo de Oro, el Papa ha querido hacer de nuestro
aniversario un gran evento ecuménico, para indicar cómo, en el Espíritu,
la Iglesia sigue siendo una. Entre todas las formas de ecumenismo, el espiritual se mueve con mayor decisión hacia la meta de la reunificación visible de la cristiandad.

– A veces
resulta chocante el primer encuentro con la oración de los carismáticos.
¿Recuerda usted la primera vez que se encontró personalmente con esta
forma de orar?

– Sí, es verdad que para muchos el descubrimiento de la oración comunitaria carismática es y seguirá siendo una sorpresa. Los gestos, la coralidad de la oración y del canto, las diversas manifestaciones proféticas
en una oración no preparada…, no eran una práctica habitual en la
Iglesia, a pesar de estar descritas de manera general por la primera
comunidad cristiana y especialmente en las cartas de san Pablo. Así que,
en realidad, no son nada nuevo.

 

»Yo, a los 12 años, ya era un animador de la música y el canto en mi
comunidad; a los 20, lo era de la región de Sicilia; y con 25 años
estaba al frente de este ministerio a nivel nacional. Nací y crecí con
la unción de David en el corazón, con el deseo de alegrar los corazones de los hermanos y con el deseo de no dejar jamás al diablo robarme la alegría y el abandono al Espíritu.

 


»He sido testigo de muchos milagros, sanaciones, liberaciones y conversiones de gran alcance a través de la oración comunitaria carismática, que es una maravillosa fuente de reevangelización de los creyentes y de primera evangelización de los alejados.

– Entonces no es solo un lenguaje propio más o menos exótico…

– En el Circo Máximo, hace unos meses, Francisco recordó
que la oración de alabanza es uno de los aspectos fundadores de nuestro
camino. Es una verdadera pedagogía de la vida nueva en el Espíritu. No es solo una experiencia, sino un estilo de vida, una manera encarnada de ser creyentes. La oración de alabanza es un dinamizador de nuestra fe, hace que las personas estén más abiertas a los otros,
y nos hace más capaces de anunciar el Evangelio sin vergüenza. Nos hace
más prontos a escuchar, más capaces para discernir y tomar buenas
decisiones, y más sabios para interiorizar la palabra de Dios. Por eso
no es solo una modalidad de culto.

– ¿Qué repercusión tiene esto sobre el resto de la comunidad católica, e incluso sobre los no creyentes?

– La fe se transmite por contagio, ya que, por su naturaleza, es comunicativa y genera primero atracción y luego discipulado.

 

»En 1989, el mismo cardenal Ratzinger, viendo el «fracaso catastrófico
de la catequesis moderna», tuvo que explicar el secreto de la Iglesia
primitiva: el cristianismo es un encuentro con una persona viva, Jesús.
Para muchos, el Evangelio es letra muerta y las iglesias, museos de
arte antiguo. Venimos de un catolicismo de tradición que se está
transformando en un catolicismo de elección. Estoy convencido de que la historia nunca ha conocido un tiempo más favorable que este para difundir el Evangelio, en medio de las crisis y desilusiones de hoy. Y aquí la Renovación tiene y tendrá un papel cada vez más importante.

– Especialmente los laicos…

– Los laicos somos la gran mayoría de los creyentes.
Nosotros vivimos en el mundo el programa de misericordia inaugurado por
Jesús. Tenemos que recuperar la confianza en la primacía de la gracia:
Dios sigue trabajando en la historia, en cada rincón de la tierra. El
bien siempre vence al mal. El Espíritu hace avanzar siempre el reino de
Dios. ¡Cuánta santidad hay en los laicos y en las familias! Hay mucho trabajo en la evangelización, pero no estamos solos y Dios no se cansa de hacer maravillas.

 


(Lea también: La Renovación carismática cumple medio siglo: así pasó de 20 estudiantes a 100 millones de personas AQUÍ )


PROGRAMA
(que siempre puede modificarse)

 


VIERNES 7 de JULIO

10 Alabanza – Adoración

12,25 Saludo y presentación de la Asamblea y del predicador

12,45 1ª Enseñanza: Corriente de gracia

13,30 Comida

16,00 Alabanza

17,30 2ª Enseñanza: Vida en el Espíritu después de Pentecostés, del Bautismo en el Espíritu

18,15 Descanso

19,00 Eucaristía

21,00 Fin de la jornada

 


SÁBADO 8 DE JULIO

 9,30 Alabanza

11,00 3ª Enseñanza: Carismas y dones

12,30 Eucaristía (Presidida por Francisco Pérez, Arzobispo de Pamplona)

14,00 Comida

16,00 Alabanza

17,45 4ª Enseñanza: La misión de la RCCE: envío y evangelización

18,30 Descanso

19,15 Adoración

21,00 Fin del dia

 


DOMINGO 9 DE JULIO

9,30 Alabanza

10:30 Efusión y envío

11,30 Descanso

12,00 Eucaristía (Presidida por el Cardenal Don Carlos Osoro, Arzobispo de Madrid)

13,30 Fin de la Asamblea Nacional


Toda la información sobre el acto:
http://asambleanacional.rcc-es.com/index.php/faq

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