El Papa pide meditar hoy unos minutos frente a un crucifijo sobre el camino de Jesús hacia Jerusalén

El Papa Francisco ha presidido este
martes la Misa en la Casa Santa Marta donde ha destacado cómo Jesús
obedeció al Padre y se dirigió a la Cruz. De este modo, el Santo Padre
ha instado a los católicos a “dedicar un poco de tiempo a meditar en Jesús camino a la Cruz,
en su soledad, en la incomprensión de los suyos y ver cuánto nos ha
amado y darle las gracias por su decisión valiente y su actitud de
obediencia al Padre.

Francisco explicó que “únicamente en una ocasión se permite pedir al
Padre que aleje un poco esa Cruz: ‘Padre, si es posible aleja de mí este
cáliz. Pero no se haga mi voluntad, sino la tuya’, pidió en el huerto
de los olivos.

Obediente al Padre

El Papa quiso destacar la obediencia de Jesús: “Obediente, con decisión, y nada más. Es así hasta el fin. El Señor acepta la voluntad del Padre con paciencia. Es un ejemplo de camino que consiste no solo en morir sufriendo en la Cruz, sino también en caminar con paciencia”.

Los discípulos no comprendían por qué Cristo iba a Jerusalén sabiendo
que sería allí crucificado. “No entendían qué quería decir, o no querían
entender, porque estaban asustados y desconocían la verdad”, afirmó el
Papa.

Solo, abandonado…

“Jesús estaba solo. Nadie le acompañó en esta decisión porque nadie comprendía el misterio de Jesús.
Jesús estuvo solo en el camino hacia Jerusalén hasta el fin. Pensemos
en el abandono de sus discípulos, en la traición de Pedro… Estaba solo.
El Evangelio nos dice que únicamente le consuela un ángel del cielo en
el Huerto de los Olivos. Únicamente tenía esa compañía. Por lo demás,
estaba solo”, agregó.

Por todo ello, Francisco invitó a meditar sobre las veces que los
cristianos abandonan al Señor: “¿Cuántas veces intento hacer tantas
cosas y no te miro a ti, que has hecho tantas cosas por mí? ¿A ti, que
con tanta paciencia toleras mis pecados, mis fallos? Hablemos así con
Jesús”.

“Él decidió seguir siempre adelante, dar la cara, y a dar las gracias. Dediquemos
hoy unos pocos minutos, cinco, diez, quince, ante el Crucifijo quizás, o
viendo a Jesús con la imaginación caminando con decisión hacia
Jerusalén
y pidámosle la gracia de tener la valentía de seguirlo de cerca”, concluyó.

ReligiónenLibertad