La tradicional rueda de prensa que el Papa Francisco
concede a los periodistas en el vuelo de regreso de los viajes
internacionales ha estado marcada por los casos de abusos sexuales, las
declaraciones que realizó en Chile sobre el obispo al que se ha acusado
de encubridor y la posterior reacción del cardenal O´Malley, arzobispo de Boston Sean O´Malley y presidente de la comisión que asesora al Papa sobre los abusos.
El Papa quiso explicar mejor sus declaraciones sobre el obispo de
Osorno, al que acusaron de conocer y encubrir los abusos de su mentor el
sacerdote Karadima, y al que el Papa ha defendido en varias ocasiones.
“El día que me traigan una prueba contra el obispo Barros, ahí voy a
hablar. No una sola prueba en contra. Es todo calumnia. ¿Está claro?”, dijo el Papa a una periodista en Iquique, Chile.
Rápidamente, hubo una cascada de reacciones y de críticas de víctimas de abusos sexuales. Y en un comunicado,
el cardenal O´Malley aseguraba que era “comprensible” el dolor que las
palabras del Papa produjeron en las víctimas y lamentó que pudieran
sugerir la idea de que “si no puedes probar tus acusaciones, no serás
creído”.
«Tolerancia cero»
El Pontífice explicó largamente por qué defiende a Barros de las
acusaciones de encubridor asegurando que se ha estudiado el caso
concienzudamente y que no hay nada que le haga ser culpable, al menos de
momento.
“Hablé en Chile dos veces sobre los abusos, con mucha fuerza, delante
del gobierno, que era hablar delante de la patria, y en la Catedral con
los sacerdotes. El discurso que dije a los sacerdotes es lo que yo
siento más profundamente respecto a este caso. Ustedes saben que empezó el Papa Benedicto con tolerancia cero. Yo seguí con tolerancia cero, y después de casi 5 años de pontificado, no he firmado un pedido de gracia”, aseguró.
Pero sí quiso pedir explicar sus declaraciones. “Debo pedir disculpas,
porque la palabra ‘prueba’ ha herido, ha herido a muchos abusados”, dijo
el Papa, que insistió en pedir “perdón si les he herido sin darme cuenta. Es una herida sin quererlo”.
“Y a mí esto me causa tanto dolor porque les recibo a ellos (víctimas de
abuso), en Chile los he recibido”, agregó. Por ello, dijo que “sé lo que sufren, sentir que el Papa les dice en la cara ‘denme una carta con la prueba’, es un ‘schiafo’ (bofetada). Ahora me doy cuenta de que mi expresión no fue feliz, porque no pensé en eso”.
Las palabras de O´Malley
Para acabar su explicación dijo que “entiendo como dice el apóstol Pedro en una de sus cartas, un incendio que se ha provocado.
Y esto es lo que yo puedo decirte con sinceridad. Barros (obispo de
Osorno) quedará ahí si yo no encuentro el modo de condenarlo. Yo no
puedo condenarlo si no tengo evidencias. Y hay muchos modos de hacer
llegar una evidencia”.
El Papa valoró igualmente las declaraciones del cardenal O´Malley. “Agradezco su declaración porque ha sido muy justa.
Ha dicho todo lo que yo he hecho y hago y que hace la Iglesia y luego
habló del dolor de las víctimas, porque como he dicho al inicio, hay
muchas víctimas que no son capaces, por vergüenza o por lo que sea, de
llevar un documento o un testimonio de esto”, explicó Francisco.
El caso del Sodalicio
También fue preguntado concretamente por el caso del Sodalicio de Vida
Cristiana, grupo nacido en Perú, y su intervención por las acusaciones
de abusos.
“Lo del Sodalicio empezó con un caso de una persona que parecía muy…
mucha virtud, murió, e investigando la vida se descubrió que tenía doble
vida. Es el primer caso del Sodalicio que yo conozco, ¿eh? Pero de esto
hace 20-25 años atrás. Y después una denuncia de abuso, no solo sexual,
sino de abuso de manipulación de conciencia para con el fundador. El
proceso del fundador entró en la Santa Sede, se le dio una condena. No
se lo expulsó del Sodalicio, sino vive solo. Una persona lo atiende. Él
se declara inocente de las pruebas que hubo en el juicio y apeló a la
Signatura Apostólica, que es la Suprema Corte de Justicia del Vaticano.
La causa está en apelación. Por los datos que tengo saldrá en menos de
un mes”, dijo el Papa.
Por otro lado, añadió que “no era una situación personal solamente, había cosas ahí no del todo claras.
Hace casi dos años, yo mandé un visitador al Sodalicio, en la persona
del Cardenal Tobin, Obispo de Newark. El Cardenal Tobin hace la visita,
descubre cosas que no entiende o que no están claras, nombra dos
veedores económicos; y este es el tercer abuso, que también rozaba el
fundador: manejo económico. Y después de un estudio recomienda
comisariar el Sodalicio”.

El Papa defendió la boda que celebró en pleno vuelo entre dos tripulantes
Para que se entendiera mejor, el Pontífice afirmó que es “un
caso parecido, diría en los procedimientos, no en las acusaciones, al de
los Legionarios, que ya fue resuelto en su momento por el Papa
Benedicto XVI. Que en eso estuvo muy firme y muy fuerte. Benedicto no toleraba esas cosas, y yo aprendí de él a no tolerarlas también”.
«Un cuento chino»
Además, dijo no compartir las informaciones que decían que el viaje a Chile fue un fracaso de público. «Es un cuento chino, ¿eh? Yo de Chile me vine contento,
no esperaba tanta gente en la calle. Y eso, no pagamos la entrada. O
sea, esa gente no fue pagada ni llevada en colectivo. La espontaneidad
de la expresión chilena fue muy fuerte. Incluso en Iquique, que yo pensé
que iba a ser una cosa muy poquita porque Iquique es desierto y ustedes
vieron lo que fue la gente. En el sur lo mismo. Y en Santiago las
calles de Santiago hablaban por sí mismo. En eso creo que la
responsabilidad del informador es ir a los hechos concretos. Acá hubo
esto, hubo esto, y esto. Y lo del pueblo dividido no sé dónde sale, es
la primera vez que lo oigo».
También respondió aunque más brevemente a cuestiones relacionadas a la boda que celebró en pleno vuelo, a la situación de los pueblos indígenas y a la situación económica de la región.
Puede leer la rueda de prensa íntegra en Aciprensa
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