El obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla (www.enticonfio.org), predicó este martes, en la parroquia de Mutriku (Motrico), en un encuentro con sacerdotes jóvenes, acerca de las frases comunes que desaniman y «mundanizan» cristiano, instalándolo en la mediocridad.
Munilla las llama «muletillas de la mediocridad», y las
contrapone con «palabras de santidad» o «palabras de vida eterna»,
enseñanzas de la Biblia y el pensamiento cristiano que ayudan a superar
esas muletillas.
«En la Tradición cristiana los Padres de los primeros siglos hablaban de los logismoi, pensamientos erróneos que venían a minarte interiormente. ‘Tú no puedes’, por ejemplo. Es un pensamiento machacón, obsesivo, que te mina.
Los Padres de la Iglesia los consideraban sugeridos por el mismo
Satanás. Nosotros pensamos, equivocadamente, que la batalla espiritual
tienen lugar solo en el campo de la voluntad… cuando antes tiene lugar
en la mente. Ellos veían que contra los logismoi había que contraponer los logoi, los pensamientos correctos. Evagrio Póntico, en el siglo IV, pedía contestar a esos pensamientos erróneos», explicó el obispo.
«Yo a estos logismoi les llamo ‘muletillas de la mediocridad’.
Quizá hoy están muy mediatizadas por nuestra cultura secularizada, por
la mundanización de la que habla el Papa Francisco. Hay que contraponer a cada una de ellas una palabra de esperanza y de santidad».

1. «¿Qué hay de malo?»
«Si no es malo, ¿por qué no hacerlo?» Ese pensamiento mina la vida
cristiana, que no consiste en solo evitar las cosas malas, sino en
plantearnos cuál es la voluntad de Dios para mí. Podemos responder con «Señor, ¿qué quieres de mí?» No basta con evitar las cosas malas o incluso ser buena persona, sino buscar la voluntad de DIos.
2. «Los hay peores»
Es compararse para justificarse. De manera interesada no ponemos con
referencia lo que Dios espera, sino a «la mayoría». Dime con quién te
comparas y te diré a qué aspiras. Cada uno tiene que responder de los
talentos recibidos. Mirar a izquierda y derecha a los demás es una
tortículis espiritual. Yo respondería con un «gracias por tus santos». La referencia nuestra son los santos. La Iglesia propone a esos santos.
3. «Lo hacen todos»
Si mayoritariamente está asumida tal cosa, «no será tan mala», se dice.
Pero Gandhi enseñaba que «en materia de conciencia, la ley de la mayoría
no cuenta». Jesús lo decía de otras maneras: «esforzaos en entrar por
la puerta estrecha; ancho es el camino que lleva a la perdición». «¿A
dónde va Vicente? A donde va la gente». Frente al «lo hacen todos»,
podemos contraponer lo que decía Jesús: «¿también vosotros queréis marcharos?» Y le respondían: «sólo tú tienes palabras de vida eterna».
4. «Sin exagerar»
Es el recurso a una falsa prudencia. «En el medio está la virtud»: la
frase es de Santo Tomás pero «pocas frases han sido tan mal usadas».
Decía San Vicente de Paúl: «me he convencido de que para ser bueno hay
que ser demasiado bueno». El que apunta a la santidad, llega a donde
puede, pero el que apunta al cinquillo (el aprobado justo) «ya te digo
yo donde llega». La propuesta de Jesús más bien es: «sed perfectos». «En sí mismo es imposible, pero es lo que dice Jesús».
5. «Mañana»
Consiste en dar largas y posponer las respuestas y decisiones. Lope de
Vega dijo en su poesía: «cuánto fueron mis entrañas duras, pues no te
abrí; mañana le abriremos, decía». El enemigo nos cuela ese mañana. Pero
podemos responder: «si escuchas HOY la voz del Señor».
6. «Ojalá»
«Creo que San Josemaría hablaba de la mística de la ‘ojalatería’… Si
la cosa fuera distinta, si estuviéramos en otro entorno…Eso son
evasiones. El padre Mendizábal decía que la tentación era querer cambiar
de caballo, cuando Dios quiere que quien cambie sea el caballero». La
alternativa cristiana sería el «hágase tu voluntad», también en la realidad actual.
7. «Es que ya no se lleva»
No debe importarnos que algo sea nuevo o viejo, progre o carca. Lo que
debe importarnos es que sea bueno y verdadero, y no malo y falso.
Chesterton, con su habitual intuición avisaba: «Tener la mente abierta
es como tener la boca abierta, a ver si te entran moscas». Lo importante
es saber el fin, lo que buscas. Lo novedoso, por sí mismo, no es
necesariamente bueno. «Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre», es la alternativa.
8. «Hay que ser hermanos pero no primos»
El que tiene miedo a hacer de «primo», corre el riesgo de no ser
hermano. Es mejor ser herido que renunciar al amor. «Es que si voy otra
vez, corro riesgo de que me zurren». Bien, vale la pena. Quien renuncia a
amar por no sufrir, terminará sufriendo por no amar. Ama como si nunca
te hubiesen herido, sabiendo que cada día es una nueva oportunidad. La
palabra de vida dice: «hazlo setenta veces siete». Comenzar de cero, dar nuevas oportunidades.
9. «Para lo que te lo van a agradecer…»
«Cuánto tiempo dediqué y no me lo han agradecido», es la queja. Pero los
cristianos buscamos la santidad, no la orla de la santidad. Hay un
video muy viral, el de «la mujer invisible», una mujer vestida de negro
en fondo negro, diciendo «soy invisible, digo ‘apagad la televisión que
vamos a cenar’ y nadie me ve ni me oye». La mujer lee un libro sobre las
catedrales, obras anónimas, con filigranas en el techo que sólo Dios
puede ver. «Yo te veo», dice Dios. ¿Quién es mi público? Dios es el
mejor público. La palabra de vida dice: «Dios, que ve en lo escondido, te lo pagará».
10. «No te comas la cabeza, déjate llevar»
Es propio de una cultura de la frivolidad, irreflexiva. ‘Déjate llevar
por las emociones’. Es confundir lo ‘intuitivo’ con cualquier
ocurrencia. Algunos confunden no tener tabúes con no tener principios.
Es una invitación a vivir con superficialidad, negando la capacidad de
discernimiento. Jesús Poveda, militante provida y psiquiatra dice: ‘el
ideal nuestro es pensar lo que se hace, y hacer lo que se piensa’.
Frente a esa muletilla de la mediocridad podemos responder: «Lámpara es tu Palabra, Señor, para mis pasos».
11. «No puedo»
Es verdad que nuestra capacidad humana es limitada, pero muchas veces
cuando decimos «no puedo» queremos decir «no quiero». El diablo hace
todo lo posible para hacernos confundir el «no puedo» y el «no quiero».
Podemos responder con la frase bíblica: «Todo lo puedo en Aquél que me conforta».
12. «No me apetece»
Al menos es más sincero. Pero es un drama vivir atrapado en el «no me
apetece». La apetencia esclaviza al hombre. La persona madura tiene
voluntad. El inmaduro solo tiene deseos y apetencias. Fácilmente nos
hace adictos. Tu creías que tu apetencia eras «tú», hasta que descubres
que estás atrapado en esa apetencia. Pero Jesús enseña: «Quien quiera
seguirme, niéguese a sí mismo». Es necesario para vivir la libertad de
los hijos de Dios. Una palabra de vida que responde sería: «lo que hacéis, hacedlo con todo el alma».

13. «Estoy harto»
Es la batalla de la perseverancia. El Papa Francisco asocia santidad y
paciencia. Vence el que persevera. La alegría es un signo de que
seguimos recibiendo la perseverancia como don de Dios. La santidad
consiste en estar siempre alegres, decía San Juan Bosco. Cuando se
pierde la alegría es una mala señal, es que va a haber tentación contra
la perseverancia. Podemos responder: «En tu Nombre echaré la redes». Aunque salgan vacías, no me pienso cansar.
14. «Yo no valgo»
Evagrio Póntico decía que podía ser la muletilla más dañina. Es
autodesprecio. Es la tentación que más nos puede minar. Es un acto de
ateísmo, es desgajarte de Dios, no reconocer que Dios te sostiene, te
llama, tiene un plan para ti. Dios capacita a los que llama, decía San
Agustín. Decir «yo no valgo» es como un acto de ateísmo, pero revestido
de victimismo. Dios no hace basura, Dios no se equivoca conmigo. Él
siempre nos asiste. Ojo con esa falsa humildad. C.S.Lewis decía: «ser humilde no es pensar menos de ti, sino pensar menos en ti«. Tú no estás solo, Jesús está contigo.
«Pidamos la gracia de tomarnos en serio el combate espiritual y tener confianza en estas palabras de vida que responden a esas muletillas de la mediocridad», exhorta
finalmente el obispo Munilla a su público, compuesto de sacerdotes
jóvenes en el encuentro, y de todo tipo de personas a través de las
redes.




