Catequesis del Papa sobre el bautismo: explica la importancia del agua y de renunciar a Satanás

Un miércoles más el Papa ha hablado sobre el Bautismo en su tradicional catequesis durante la Audiencia General, y en esta ocasión se centró en el simbolismo y significado del agua bautismal.

Francisco recordó que “el poder de perdonar los pecados no se encuentra en el agua por sí misma” por
lo que “la Iglesia invoca la acción del Espíritu sobre el agua, ‘para
que aquellos que en ella reciban el Bautismo, sean sepultados con Cristo
en la muerte y con Él resuciten a la vida eterna’”. Esto es lo que
señala el Rito del Bautismo.

Sí a Dios, no al diablo

En su enseñanza, destacó el carácter sanador y renovador del agua bautismal que supone decir ‘no’ a diablo y ‘sí’ a Dios:
“En la medida en que digo ‘no’ a las tentaciones del diablo, estoy
preparado para decir ‘sí’ a Dios que me llama a conformarme a Él en mis
pensamientos y obras”.

Según recoge Aciprensa, Francisco continuó afirmando que “no es posible adherirse a Cristo poniendo condiciones. Hay
que librarse de ciertos vínculos para poder abrazarnos de verdad a los
demás. Es necesario cortar puentes, dejándolos atrás, para emprender el
nuevo Camino que es Cristo”.

Igualmente, el Papa recordó que la respuesta a las preguntas ‘¿Renuncias
a Satanás, a todas sus obras, y a todas sus seducciones?’ se debe responder en primera persona singular: ‘Renuncio’. Y del mismo modo, la profesión de fe de la Iglesia: ‘Creo’.

Gestos concretos de confianza en Dios

“Es una elección responsable que exige ser traducida en gestos concretos de confianza en Dios.
El acto de fe supone un compromiso que el mismo Bautismo ayudará a
mantener con perseverancia en las diferentes situaciones y pruebas de la
vida”, agregó el Santo Padre.

Sobre el simbolismo del agua, explicó que “el agua es la matriz de la vida y del bienestar, mientras que su ausencia provoca la extinción de toda fecundidad, como sucede en el desierto”.

“El agua puede ser también causa de muerte, cuando se sumerge en sus
olas o en grandes cantidades abruma todo. Finalmente, el agua tiene la
capacidad de lavar, de limpiar, de purificar”, explicó durante la
catequesis.

El agua en la tradición bíblica

Enraizada en la tradición bíblica, contó que “por medio de este simbolismo natural, universalmente reconocido, la Biblia describe las intervenciones y las promesas de Dios por medio del signo del agua”.

“La oración de bendición dice que Dios preparó el agua como signo del
Bautismo, y recuerda las principales prefiguraciones bíblicas: sobre las
aguas de los orígenes el Espíritu flotaba para convertirla en semilla
de vida; el agua del diluvio marcó el fin del pecado y el inicio de la
nueva vida; por medio del agua del Mar Rojo los hijos de Abraham fueron
liberados de la esclavitud de Egipto”.

En lo que respecta a Jesús, “se recuerda el Bautismo en el
Jordán, la sangre y el agua vertidas desde su costado, y el mandato a
sus discípulos de bautizar a todos los pueblos en el nombre de la
Trinidad
. Fortalecidos por este recuerdo, se le pide a Dios que
infunda en el agua de la fuente la gracia de Cristo muerto y
resucitado”.

Una vez santificada el agua de la Pila Bautismal, “es necesario disponer el corazón para acceder al Bautismo.
Eso se produce con la renuncia a Satanás y la profesión de fe, los dos
actos están conectados entre ellos, porque o estás con Dios o estás con
el diablo, por eso la renuncia y la profesión de fe van juntas”.

El Papa Francisco finalizó la catequesis indicando que “cuando metamos
la mano en el agua bendita y hagamos el signo de la Cruz, pensemos con
alegría y agradecimiento en el Bautismo que hemos recibido y que
renovamos con nuestro ‘Amén’, para vivir inmersos en el amor a la
Santísima Trinidad”.

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