
CITA
« Yo dormía, pero mi corazón velaba. »
(Cant 5,2).
«El inicio de la sabiduría es el temor de Dios»
(Prov. 1,7).
«Pillería, inteligencia o sabiduría… ¿cuál preferirías?».
S.Son
Plinio el Viejo “Vivir es velar.” [Naturalis Historia, pr., 18.]
San Cipriano, «¡Cuál no será tu gloria y tu dicha!: Ser admitido a ver a Dios, tener el honor de participar en las alegrías de la salvación y de la luz eterna en compañía de Cristo, el Señor tu Dios […]» (Epistula 58, 10).
San Ambrosio «Pues la vida es estar con Cristo; donde está Cristo, allí está la vida, allí está el reino» (Expositio evangelii secundum Lucam 10,121).
San Juan Crisóstomo Estas vírgenes no sólo eran necias porque descuidaron las obras de misericordia, sino también porque creyeron que encontrarían aceite en donde inútilmente lo buscaban. (Hom. sobre S. Mateo,79).
S. Agustín, Vela con el corazón, vela con la fe, con la caridad, con las obras…(Sermones 93,17).
Cada cual ha de ser juzgado en el estado en que salga de este mundo; y por esto ha de velar todo cristiano, para que la llegada del Señor no le encuentre desprevenido (en Catena Aurea vol. III, p. 202).
San Gregorio Magno, Cuando venga el juez exigirá a cada uno de nosotros tanto cuanto nos dio (Hom. 9 sobre los Evang. ).
San Antonio de Padua Ahora vivimos en el cielo por la fe y la esperanza; pero poco tiempo después, la Iglesia celebrará sus bodas con su Esposo: «Dichosos los invitados al banquete de bodas del Cordero» (Ap 19,9). Sermón: Invitados a bodas.
Santo Tomás de Aquino, «Por el adormecimiento podemos entender la vida presente; por el sueño profundo, la muerte». (Super Evangelium S. Matthaei lectura, caput 23, lectio 1).
San Josemaría Escriva de Balaguer, «Ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos», rezamos en el Credo. Ojalá no me pierdas de vista ese juicio y esa justicia y. . . a ese Juez (Camino, n. 745).
Concilio Vaticano II: Como no sabemos ni el día ni la hora, es necesario, según el consejo del Señor, estar continuamente en vela. Así, terminada la única carrera que es nuestra vida en la tierra, mereceremos entrar con él en la boda y ser contados entre los santos y no nos mandarán ir, como siervos malos y perezosos, al fuego eterno, a las tinieblas exteriores, donde `habrá llanto y rechinar de dientes’ (LG 48).
Catecismo, 672 Cristo afirmó antes de su Ascensión que aún no era la hora del establecimiento glorioso del Reino mesiánico esperado por Israel (cf. Hch 1, 6-7) que, según los profetas (cf. Is 11, 1-9), debía traer a todos los hombres el orden definitivo de la justicia, del amor y de la paz. El tiempo presente, según el Señor, es el tiempo del Espíritu y del testimonio (cf Hch 1, 8), pero es también un tiempo marcado todavía por la «tribulación» (1 Co 7, 26) y la prueba del mal (cf. Ef 5, 16) que afecta también a la Iglesia (cf. 1 P 4, 17) e inaugura los combates de los últimos días (1 Jn 2, 18; 4, 3; 1 Tm 4, 1). Es un tiempo de espera y de vigilia (cf. Mt 25, 1-13; Mc 13, 33-37).
El glorioso advenimiento de Cristo, esperanza de Israel
673 Desde la Ascensión, el advenimiento de Cristo en la gloria es inminente (cf Ap 22, 20) aun cuando a nosotros no nos «toca conocer el tiempo y el momento que ha fijado el Padre con su autoridad» (Hch 1, 7; cf. Mc 13, 32). Este acontecimiento escatológico se puede cumplir en cualquier momento (cf. Mt 24, 44: 1 Ts 5, 2), aunque tal acontecimiento y la prueba final que le ha de preceder estén «retenidos» en las manos de Dios (cf. 2 Ts 2, 3-12).
674 La venida del Mesías glorioso, en un momento determinado de la historia (cf. Rm 11, 31), se vincula al reconocimiento del Mesías por «todo Israel» (Rm 11, 26; Mt 23, 39) del que «una parte está endurecida» (Rm 11, 25) en «la incredulidad» (Rm 11, 20) respecto a Jesús . San Pedro dice a los judíos de Jerusalén después de Pentecostés: «Arrepentíos, pues, y convertíos para que vuestros pecados sean borrados, a fin de que del Señor venga el tiempo de la consolación y envíe al Cristo que os había sido destinado, a Jesús, a quien debe retener el cielo hasta el tiempo de la restauración universal, de que Dios habló por boca de sus profetas» (Hch 3, 19-21). Y san Pablo le hace eco: «si su reprobación ha sido la reconciliación del mundo ¿qué será su readmisión sino una resurrección de entre los muertos?» (Rm 11, 5). La entrada de «la plenitud de los judíos» (Rm 11, 12) en la salvación mesiánica, a continuación de «la plenitud de los gentiles (Rm 11, 25; cf. Lc 21, 24), hará al pueblo de Dios «llegar a la plenitud de Cristo» (Ef 4, 13) en la cual «Dios será todo en nosotros» (1 Co 15, 28).
2612: En Jesús «el Reino de Dios está próximo», llama a la conversión y a la fe pero también a la vigilancia. En la oración, el discípulo espera atento a Aquel que «es y que viene», en el recuerdo de su primera venida en la humildad de la carne, y en la esperanza de su segundo advenimiento en la gloria. En comunión con su Maestro, la oración de los discípulos es un combate, y velando en la oración es como no se cae en la tentación.
San Juan Pablo II Para el encuentro con el misterio se requiere paciencia, purificación interior, silencio y espera. Miércoles 26 de julio de 2000 (Aloc. 241111979).
Benedicto XVI «Verdadera sabiduría es aprovechar la vida mortal para realizar obras de misericordia, porque, tras la muerte, eso ya no será posible»
Hans Urs von Balthasar Velar y perseverar en la esperanza, aunque sea de noche, es prudencia; no estar dispuesto para cuando llegue la hora, es necedad. (Comentarios a las lecturas dominicales A-B-C Ediciones ENCUENTRO.MADRID-1994.Pág. 116 s.)
Rainer María Rilke, «Todo lo que es frenético pasará pronto», (Sonetos a Orfeo).
C.S.Lewis «¿Te crees sabio? Entonces hay un burro dentro de tu chaleco»
CONTO
PERLAS DE SABIDURÍA
Había una vez en el lejano Oriente un hombre considerado muy sabio. Un joven viajero decidió visitarle para aprender de él. -Maestro, me gustaría saber cómo llegar a ser tan sabio como usted…
-Es realmente sencillo, -le dijo- yo solo me dedico a descubrir perlas de sabiduría. ¿Ves aquel gran baúl de perlas?-Sí. -Son todas las que he acumulado durante mi vida.
-Sí pero… ¿dónde puedo encontrarlas? -Están en todas partes. Es cuestión de aprender a discernirlas. La sabiduría siempre está preparada para quien esté dispuesto a tomarla. Es como una planta que nace dentro del hombre, evoluciona dentro de él, se nutre de otros hombres y da frutos que alimentan a otros hombres.
-Aaahhhhh, ya, ya…. Lo que me está diciendo es que tengo que ir descubriendo lo que hay de sabio en cada persona para crear mi propia sabiduría y compartirla con los demás…
En aquel momento, las palabras de aquel joven parecía como si se fueran formando una pequeña nube de vapor de agua que se condensaba hasta solidificarse en una pequeña perla. Inmediatamente el maestro la recogió para ponerla junto al resto de perlas.
El maestro le dijo:
-Realmente, mi única sabiduría es recopilar estas perlas para después saber utilizarlas en el momento oportuno.
Tomado de Parábolas.org
“¿POR QUÉ NO TE DECIDES HOY?
Alejandro el grande, había hablado largo y tendido con el filósofo Diógenes y se convenció de su sabiduría.
Al marcharse le dijo: ruego a los dioses que en la vida que me toque en mi próxima reencarnación no sea yo Alejandro sino Diógenes.
Y Diógenes le contestó: ¿”A qué esperar, para ello, a tu próxima reencarnación? Puedes serlo desde ahora si así lo deseas”.
Existe un diablo que se llama «mañana» y siempre nos aconseja dejar para mañana lo que tendríamos que hacer hoy. Es el diablo de le pereza que nos tienta a evitar el compromiso y a quedarnos a la ventana para ver qué pasa en el mundo. «Vamos a ver que pasa» decimos muy a menudo. S.Agustin, antes de su conversión, sentía que tenía que dejar de convivir con aquella mujer con la que estaba unido de hecho sin compromiso ninguno. Pedía a Dios el don de cortar con aquella relación y su oración era esta: «Dame o Dios el don de la castidad». Pero horrorizado por si Dios escuchase esta oración y le diese la gracia de ser casto, proseguía diciendo «pero no hoy, mañana«..
Tomado de P. Chinaglia
ANÉCDOTA
EL SIGNO DEL ACEITE ES PARTICULARMENTE SUGERENTE.
En el judaísmo, significaba a la vez las buenas obras y la alegría de la acogida; en la parábola, da la medida del amor de las que velan. En efecto, si el Esposo despide a las jóvenes que no fueron previsoras, no es tanto por su retraso como porque tuvieron que recurrir a los mercaderes para renovar su provisión. ¡Pobre amor, el que ha sido descubierto en el fondo de una tienda!
Tomado de Bastin-Pinckers-Teheux, Dios cada día: La sabiduría es amorosa
Siguiendo el Leccionario Ferial (4). Semanas X-XXI T.O. Evangelio de Mateo.
Sal Terrae (1990), pp. 398-399.
«SEGUIRÍA JUGANDO»
Se cuenta de san Luis Gonzaga la anécdota de que mientras jugaba en el patio del colegio un profesor le pregunt6 qué haría si supiera que tenía que morir aquella misma noche, y él contestó: «Pues seguiría jugando». Porque era el conjunto de su vida el que seguía el Evangelio, y no entendía su cristianismo como una preparaci6n de última hora para la muerte. (Y este seguimiento del Evangelio no era una actitud ñoña como a veces se ha pintado, sino una actitud seria de amor constante: ¡murió a los 23 años atendiendo a los enfermos de cólera en un hospital de Roma!).
Josep Lligadas Misa Dominical 1993/14
ACEITE
El aceite de oliva era símbolo de riqueza y bendición de Dios en la antigüedad bíblica. Maravillosa fuente de recursos: ayuda para preparar comidas, medicamento, cosmético tonificante y abrillantador de la piel, combustible de lámparas, componente de los más variados perfumes, artículo importante de exportación al mercado común del Antiguo Oriente; en las excavaciones del palacio real de Samaria (S.IX a.C.) se encontraron óstraca -fragmentos de vasos de arcilla- con la inscripción «shemen rahus», aceite purificado, refinado, podríamos traducir.
Tomado de Mercabá
LA CELEBRACIÓN DEL MATRIMONIO EN ISRAEL
Era un asunto puramente civil que no culminaba en ningún acto religioso. Civil, pero sumamente festivo. La ceremonia principal consistía en la entrada de la novia en casa del esposo. El novio, con la cabeza adornada por una diadema y acompañado de sus amigos, se dirigía a casa de la novia. Esta lo esperaba ricamente vestida y adornada de alhajas, pero cubierta con un velo que no se quitaba hasta entrar en la cámara nupcial, a la que era conducida acompañada de sus amigas y el cortejo del novio entre panderetas y cantos. El asunto del velo dio motivo, en una ocasión al menos, para meter gato por liebre: recuérdese el caso de Labán que sustituyó bajo el velo a su hija Raquel, la hermana mayor y pretendida de Jacob, por Lía, la menor. Jacob se dio cuenta del cambio a la mañana siguiente, tras dormir con ella… (Gn 29,15-30).
Tomado de J. Mateos – F. Camacho, El Evangelio de Mateo. Lectura comentada, Ediciones Cristiandad, Madrid.
LOCAS
Môrai, en el texto. La locura en el sentido bíblico, es negar a Dios, como dice el Salmo 14: “El loco dice en su interior: no existe Dios.” La palabra acaba de aplicarse a los fariseos (Mateo 23, 17) que rechazan a Cristo, mientras que el servidor sabio y prudente (phronimos) se cita algunas líneas antes del texto de hoy (Mateo 24, 45). (2) San Marcos (13, 35) tiene aquí una bella expresión: “Velad pues no sabéis cuán vendrá el dueño de la casa, por la tarde o a medianoche, al canto del gallo o por la mañana.”
Tomado de P. Felipe Santos SDB
¡NECIAS!
Para decir ‘necias’, el original griego usa el adjetivo morós, en nominativo plural femenino: moraì. Morós significa ‘necio’, ‘tonto’, ‘loco’, ‘estúpido’, ‘aquel que ha perdido la razón’19. Jesucristo le da mucha importancia al adjetivo morós y es una palabra fortísima en su boca. En el Sermón de la Montaña Jesucristo aclara: «El que diga morós (‘loco’, traduce Nácar-Colunga) a su hermano, es reo de muerte» (Mt 5,22). Y califica de morós (insensato, necio) al hombre que no edificó su casa sobre roca sino sobre arena (Mt 7,26), es decir, al que construye su vida no sobre la voluntad de Dios sino sobre su juicio propio. Y si bien Jesucristo prohíbe decir morós a un hermano para insultarlo, sin embargo, Él mismo se la va a aplicar a los fariseos y les dirá: «¡Moroí! (¡necios!) (Mt 23,17).
Como vemos, para Jesucristo, el adjetivo morós tiene una gravedad particular. El ser morós está en relación con la no recepción de la Palabra y, por eso, es causa de condenación eterna. El que recibe la Palabra y la conserva hasta el fin es prudente, sabio, inteligente (phrónimos20). El que recibe la Palabra pero no la conserva hasta el fin es necio, insensato, loco, porque de esta insensatez se sigue la condenación eterna, la mayor de todas las necedades.
Santo Tomás hace una descripción exacta de la necedad de las vírgenes locas (como traduce el P. Castellani): «Estas vírgenes querían realmente tener las lámparas encendidas, porque querían servir con luz a Aquel que es la misma luz (cf. Jn 8,12). Pero la luz no puede nutrirse sin aceite. Por lo tanto, es un necio aquel que cree que se puede conservar la luz de la lámpara sin ponerle aceite»
Tomado de P. José A. Marcone, IVE
LA CEREMONIA JUDÍA DE MATRIMONIO
La novia, a la hora de la puesta del sol, esperaba en su casa que el novio la fuera a buscar. Ella estaba acompañada de algunas amigas. El esposo llegaba a la casa de la novia acompañado del ‘amigo del esposo’8. Toma a la novia y va hacia la casa donde van a vivir y donde, además, se realizará la fiesta, es decir, la casa del esposo. Van en cortejo, junto con las amigas de la novia y el amigo del esposo. La novia llevaba la cabeza ceñida de una corona de flores y es llevada en litera. Iban entonando cánticos festivos y alusivos al matrimonio9. Un grupo de vírgenes espera en la casa del esposo, donde se realizará la fiesta y donde vivirá el nuevo matrimonio. Allí suceden los hechos de la parábola de hoy.
Tomado de P. José A. Marcone, IVE
VER
Es muy común que, cuando se anuncia que la gasolina va a subir de precio, muchos vayan a llenar el depósito antes. También cuando se va a realizar un desplazamiento largo, se procura tener el depósito lleno, por si surge algún imprevisto o, al menos, por no tener que parar y perder tiempo. Y lo mismo si esperamos alguna visita, procuramos abastecernos antes de comida y bebida. En general, solemos ser previsores para evitar contratiempos y prisas a última hora.
Tomado de ACG
HUMOR
¿A QUIÉN ECHARÁS TÚ LA CULPA?
Oscar Wilde llegó a su club después de asistir al estreno de una obra teatral que había sido un completo fracaso.
– «Oscar, ¿cómo estuvo la representación de esta noche?», le preguntó un amigo.
– «¡Oh!», respondió de forma altanera, «la pieza fue un gran éxito, pero el público un fracaso»
Jacob M. Braude
Tomado de Cuentosqueyocuento
POEMA
«Y después no habrán instancias, ni mudanzas ni glosas.
Se enclavará el destino de todo ser creado
Y allí donde han caído y así como han quedado,
quedarán, ineternum, las cosas.
Tomado de Leonardo Castellani
CUANDO LLEGUE EL ESPOSO
«¡Oh Dios, Tú eres mi Dios, por ti madrugo!»
Anhela mi alma tu Sabiduría.
¡Llueve sus aguas sobre mi sequía…,
pon sabor en mis labios con su jugo!
Quiero nutrir mi fe con un mendrugo
de su pan suculento, cada día…,
vocear por las plazas su valía
tras rumiarla en la sombra de mi ostugo…;
ir a su luz urdiendo la esperanza
y el amor radical con que se alcanza
la vida en la fontana de su centro…,
y aderezar con su óleo generoso
mi lámpara, aguardando a que el Esposo
llegue, resucitado, hasta mi encuentro.
Pedro Jaramillo
ORACIÓN
SOLO UN SÍ
Señor, me doy cuenta
de que todo lo que me pides
es un simple ‘sí’,
un simple acto de confianza
para que, de ese modo,
la elección que tú haces por mí
dé frutos en mi vida.
No quiero estar tan ocupado
con mi forma de vivir,
mis planes y proyectos,
mis parientes, amigos y conocidos,
que no me dé cuenta siquiera
de que Tú estás conmigo,
más cerca que ningún otro.
No quiero ser ciego a los gestos de amor
que vienen de tus manos,
ni sordo a las palabras amorosas
que vienen de tu boca.
Quiero verte cuando caminas conmigo
y escucharte cuando me hablas.
Teilhard de Chardin
Tomado de rezandovoy
MEDITACIÓN
SOLO POR HOY (DECÁLOGO DE LA SERENIDAD)
1. Solo por hoy trataré de vivir exclusivamente al día, sin querer resolver los problemas de mi vida todos de una vez.
2. Solo por hoy tendré el máximo cuidado de mi aspecto; seré cortés en mis maneras, no criticaré a nadie y no pretenderé criticar o castigar a nadie, sino a mí mismo.
3. Solo por hoy seré feliz con la certeza de que he sido creado para encontrar la felicidad, no solo en el otro mundo sino en éste también.
4. Solo por hoy me adaptaré a las circunstancias, sin pretender que las circunstancias se adapten a todos mis caprichos y deseos.
5. Solo por hoy dedicaré diez minutos a una buena lectura; recordando que, como el alimento es necesario para la vida del cuerpo, así la buena lectura es necesaria para la vida del alma.
6. Solo por hoy haré una buena acción y no lo diré a nadie.
7. Solo por hoy haré por lo menos una cosa que no deseo hacer; y si me sintiere ofendido en mis sentimientos, procuraré que nadie se entere.
8. Solo por hoy me haré un programa detallado para llenar mi día. Quizá no lo cumpliré cabalmente, pero lo redactaré. Y me guardaré de dos calamidades: la prisa y la indecisión.
9. Solo por hoy creeré firmemente, aunque las circunstancias me demuestren lo contrario, que la buena Providencia de Dios se ocupa de mí como si nadie más existiera en el mundo.
10. Solo por hoy no tendré temores. De manera particular no tendré miedo de gozar de lo que es bello y de creer en la bondad.
San Juan XXIII
CANTO
Como Lámpara Encendida Jésed
VIDEO
Cuando la lámpara se apaga, queda la luz del amor – 32º
Delegación para el Clero de Santiago de Compostela






