XXXIII Domingo del Tiempo Ordinario

CITA

Tú no puedes hacer que el día se detenga. Pero lo que sí puedes hacer es aprovecharlo y no perderlo

(Proverbio latino)

Utiliza en la vida los talentos que poseas: el bosque estaría muy silencioso si solo cantasen los pájaros que mejor cantan. (Henry van Dayke).

“Camarón que se duerme, la corriente se lo lleva”

San Agustín: “Quien te hizo sin ti no te justificará sin ti” Sermón 169, 13

»Las pequeñas cosas siguen siendo pequeñas, pero ser fiel en las pequeñas cosas es una gran cosa. ¿Acaso nuestro Señor no es el mismo, con un pequeño que con un poderoso?» ( Mt 25,40)

San Basilio «Uno solo no puede tener todos los carismas espirituales, sino que a cada uno fue dado alguno según el don del Espíritu Santo, en la medida de la fe (ver Rom 12,6). En la vida común, pues, los dones particulares son para todos: “El Espíritu da a uno la sabiduría para hablar; a otro la fe, también en el mismo Espíritu, de hacer milagros; a uno el don de la profecía; a otro, el don de juzgar sobre el valor de los dones del Espíritu; a éste, el don de lenguas, a aquél, el don de interpretarlas” (1Cor 12,8‑10). Cada uno de estos dones, recibe el hombre no para sí, sino para los demás. La fuerza del Espíritu Santo está en que cada uno comunique la cantidad para todos. En la vida común cada uno tiene la posibilidad de servirse de su don, compartiendo con los demás. Así entonces cada uno recoge el fruto de los ajenos dones, como si fueran suyos».

San Gregorio «El que tiene, pues, talento, procure no ser mudo; el que tiene abundancia de bienes, no descuide la caridad; el que experiencia de mundo, dirija a su prójimo; el que es elocuente, interceda con el rico por los pobres; porque a cada uno se le contará como talento lo que hiciere aunque fuese por el más pequeño».

San Juan Crisóstomo, Tomemos aceite juntamente con nuestras lámparas y coloquemos a rédito el talento recibido.

Sabiendo esto, pongamos a disposición de los pobres nuestros dineros, nuestro empeño, nuestro patrocinio. Porque en la parábola se llama talento a lo que cada cual posee, ya sea capacidad de patrocinar, ya dineros, ya doctrina, ya otra cosa cualquiera parecida. Homilía 78 sobre Mateo

Porque nada es tan grato a Dios como que vivamos en interés de todos. Si Él nos dio palabra, y manos, y pies, y fuerza corporal, y razón, y prudencia, es porque quiere que de todo nos valgamos para nuestra propia salvación y para el aprovechamiento de nuestro prójimo. Obras de San Juan Crisóstomo, homilía 78, 2-3, BAC Madrid 1956 (II), p. 556-59

«Siervo malo, tenías que haber puesto mi dinero en el banco…» «Es decir, tenías que haber hablado, exhortado, aconsejado.- Es que no me hacen caso. Eso no te toca a ti…(Homilías sobre San Mateo. BAC Tomo II. Hom.78)

San Francisco “Hermanos míos, hasta ahora no hemos hecho nada todavía. ¡Empecemos hoy!”

S. Teresa del Niño Jesús, Tras el destierro en la tierra espero gozar de ti en la Patria, pero no quiero amontonar méritos para el Cielo, quiero trabajar sólo por vuestro amor… (ofr.).

San Paulino de Nola ¿Tienes algo —dice el Apóstol— que no hayas recibido? Por tanto, amadísimos, no seamos avaros de nuestros bienes como si nos perteneciesen, sino negociemos con ellos como con un préstamo. Carta 34,2-4: CSEL 29, 305-306.

Santa Catalina de Siena, «¿Es que acaso distribuyo yo las diversas [virtudes] dándole a uno todas o dándole a éste una y al otro otra particular? […] A uno la caridad, a otro la justicia, a éste la humildad, a aquél una fe viva […] En cuanto a los bienes temporales, las cosas necesarias para la vida humana las he distribuido con la mayor desigualdad, y no he querido que cada uno posea todo lo que le era necesario, para que los hombres tengan así ocasión, por necesidad, de practicar la caridad unos con otros […] He querido que unos necesitasen de otros y que fuesen mis servidores para la distribución de las gracias y de las liberalidades que han recibido de mí» (Il dialogo della Divina provvidenza, 7).

San Juan de la Cruz «Darán la sangre de su corazón a quien sirve a Dios y ayudarán todo lo que puedan a que le sirvan» ().

Santa Teresa “La sangre y la vida darán por la empresas de Dios, las almas de Dios ()

Santa Teresa propone como fin de su gran reforma: “me determiné a hacer eso poquito que yo puede y es en mí, que es seguir los consejos evangélicos con toda la perfección que yo pudiese, y procurar que estas poquitas que están aquí hiciesen lo mismo, pues el Señor tiene tan tantos enemigos y tan pocos amigos, que esos fuesen buenos» (Camino 1).

«Son menester amigos fuertes de Dios para sustentar a los flacos» (Vida 15)

San Padre Pío de Pietrelcina, Los años se han seguido uno tras otro sin que nos hubiéramos preguntado qué hemos hecho con el tiempo. ¿No hay nada en nuestra conducta que necesite modificarse, nada que añadir, nada que quitar? Hemos vividos despreocupados, como si nunca tuviera que llegar aquel día en que el juez eterno nos llame para dar cuenta de nuestras acciones y de cómo hemos aprovechado nuestro tiempo. Obras: ¡Empecémos hoy! Buona giornata 5, 3/1.

¡No perdamos el tiempo! No hay que dejar para mañana lo que se puede hacer hoy. ¡Las tumbas rebosan de buenas intenciones! Y desde luego ¿quién nos asegura que mañana viviremos? Obras: ¡Empecémos hoy! Buona giornata 5, 3/1.

Santa Teresa de Calcuta, La fidelidad es importante, incluso en las pequeñas cosas, no por la cosa en sí, lo que en sí sería de un espíritu mezquino, la grandeza está en hacer la voluntad de Dios. La oración, frescor de una fuente, con el Hno. Roger.

San Josemaría, Una parte no pequeña de una vida lograda consiste precisamente en eso, en desarrollar las capacidades recibidas, intelectuales, de simpatía, de amabilidad, de relación, de trabajo, para poner todas esas aspiraciones a los pies del amo, de tal manera que Jesús pueda entrar ahí con libertad, y que no se conviertan en el ídolo del propio egoísmo [Amigos de Dios, 121].

El verdadero cristiano está siempre dispuesto a comparecer ante Dios. Porque, en cada instante -si lucha para vivir como hombre de Cristo-, se encuentra preparado para cumplir su deber (Surco, n. 875).

Misal Romano, Así, nuestros talentos darán frutos, no tanto o no sólo por el esfuerzo puesto, sino por la benevolencia de Dios, que mira con ojos de bondad las ofrendas que le presentamos [Cfr. Plegaria eucarística III, Réspice, quæsumus…].

Paulo VI: «Nadie está ocioso en la Iglesia, nadie es inútil, ninguno está desocupado, nadie carece de vocación personal. Ninguno tiene ante si un vacío de ideales, una vana fatiga. Y sucede con frecuencia que las existencias más desgraciadas se hacen mediante la vocación cristiana las más dignas y más preciosas; los pequeños, los pobres, los que sufren. La Iglesia ofrece a cada uno un «quehacer», que contiene sentido, valor y dignidad y da esperanza a la vida humana. ¡Qué riqueza de ideales y de energías hay tan prodigiosa en el mundo! » (17-IX-1971).

San Juan Pablo II, El verdadero temor de Dios no es miedo, sino más bien don del Espíritu, por el cual se teme ofenderle, entristecerle y no hacer lo suficiente para ser fieles a su voluntad; mientras que el falso temor de Dios se funda sobre la desconfianza en El y sobre el mezquino cálculo humano. Tiene verdadero temor de Dios el que «sigue los caminos del Señor» (Sal 127, 1), tal como se manifestó en el comportamiento del primero y del segundo siervo 12-11-1981

“Jesús, a través de esta parábola de los talentos, nos enseña, al menos indirectamente, que el trabajo pertenece a la economía de la salvación. De él dependerá el juicio divino sobre el conjunto de la vida humana, y el reino de Dios como premio. En cambio, «el derroche de los talentos» provoca el rechazo de Dios.”

La renovación del mundo comienza en el corazón de cada persona (Juan Pablo II en la India).

Conc. Vat. II, «la suerte futura de la humanidad está en manos de aquellos que sean capaces de transmitir a las generaciones venideras razones para vivir y para esperar» (Gaudium et spes, 31).

Catecismo de la Iglesia Católica, nº 673 «Desde la Ascensión, el advenimiento de Cristo en la gloria es inminente, aun cuando a nosotros no nos toca conocer el tiempo y el momento que ha fijado el Padre con su autoridad’ [Hch 1,7 .]. Este advenimiento escatológico se puede cumplir en cualquier momento, aunque tal acontecimiento y la prueba final que le ha de preceder estén ’retenidos’ en las manos de Dios.»

Evangelium Vitae: La vida se confía al hombre como un tesoro que no se debe malgastar, como un talento a negociar. Publicada el 25-03-1995 n. 52-53

Benedicto XVI, «resulta fácil un primer entusiasmo, pero después viene la constancia también en los caminos monótonos del desierto que se han de atravesar a lo largo de la vida, la paciencia de proseguir siempre igual aun cuando disminuye el romanticismo de la primera hora y sólo queda el “sí” profundo y puro de la fe» [Jesús de Nazaret , pp. 309-310.].

Responsabilidad, no miedo 16-11-2008

Francisco, «Ante las necesidades del prójimo, estamos llamados a privarnos —como esos niños, de la mitad del filete— de algo indispensable, no sólo de lo superfluo; estamos llamados a dar el tiempo necesario, no sólo el que nos sobra; estamos llamados a dar enseguida sin reservas algún talento nuestro, no después de haberlo utilizado para nuestros objetivos personales o de grupo.» (S.S. Francisco, Angelus, 8 de noviembre de 2015).

La historia humana comienza con la creación del hombre y la mujer a imagen y semejanza de Dios y concluye con el juicio final de Cristo. A menudo se olvidan estos dos polos de la historia, y sobre todo la fe en el retorno de Cristo y en el juicio final a veces no es tan clara y firme en el corazón de los cristianos. 24-04-2013

“Dios nos anima a desarrollar los talentos que nos dio y ha hecho de nuestro universo un universo de inmenso potencial. En el plan de Dios, cada individuo está llamado a promover su propio desarrollo y esto incluye encontrar los mejores medios económicos y tecnológicos para multiplicar los bienes y aumentar la riqueza. Las capacidades empresariales, que son un don de Dios, deben estar siempre claramente orientadas al desarrollo de los demás y a la eliminación de la pobreza, especialmente mediante la creación de oportunidades laborales diversificadas. (Fratelli Tutti 123)

Todos los bienes que hemos recibido son para darlos a los demás, y así crecen. Es como si dijera: “Aquí tienes mi misericordia, mi ternura, mi perdón: tómalos y haz amplio uso de ellos”. Y nosotros, ¿qué hemos hecho con ello? ¿A quién hemos “contagiado” de nuestra fe (Homilía, 16.XI.2014).

Rainiero Cantalamessa, Los talentos son, para nosotros cristianos de hoy, la fe y los sacramentos que hemos recibido.

José Antonio Pagola, Arturo Asensio Moruno, «Dios actúa en nosotros cuando le dejamos activar lo mejor que hay en nuestro ser. Toma cuerpo en nuestra existencia en la medida en que lo acogemos. Su presencia se va configurando en cada uno de nosotros adaptándose a lo que le dejamos ser» El camino abierto por Jesús. Juan.

Refrán castellano: «a Dios rogando y con el mazo dando».

Rilke: «si tu vida te parece pobre -podemos decir, si te parece que no tienes talentos- no eches la culpa a la vida. Échate la culpa a ti mismo, porque no eres lo suficientemente fuerte para descubrir su riqueza».

Miguel de Cervantes, en Don Quijote de la Mancha, Sancho dice: «Bien predica quien bien vive, yo no sé de otras teologías. En el mismo infierno debe haber buena gente».

Johann Wolfgang von Goethe La persona nacida con un talento que debe usar encontrará su mayor felicidad al usarlo. ()

Desiderius Erasmus Nadie respeta un talento oculto. ()

Albert Einstein No tengo talento especial. Solo soy apasionadamente curioso. ()

Carl Jung A veces, de hecho, existe tal discrepancia entre el genio y sus cualidades humanas que uno tiene que preguntarse si un poco menos de talento podría no haber sido mejor. ()

Michael Jordan El talento gana partidos pero el trabajo en equipo y la inteligencia ganan campeonatos. ()

Will Smith No importa cuán talentoso seas, tu talento te va a fallar si no lo desarrollas. ()

Stephen King El talento es más barato que la sal de mesa. Lo que separa al individuo talentoso del exitoso es mucho trabajo duro. ()

Honoré de Balzac No existe gran talento sin voluntad. ()

MICHAEL JACKSON “Para mi, el mayor pecado de todos los pecados es recibir un don y no cultivarlo, para que crezca, ya que el talento es un regalo divino.”

ERNEST HEMINGWAY “El talento consiste en cómo vive uno la vida.”

MÁS FRASES SOBRE EL TALENTO

Así como el ignorante está muerto antes de morir, el hombre de talento vive aun después de muerto.

Publio Siro (Siglo I AC-?) Poeta dramático romano.

El talento, en buena medida, es una cuestión de insistencia.

Francisco Umbral (1935-2007) Escritor español.

No existe gran talento sin gran voluntad.

Honoré de Balzac (1799-1850) Escritor francés.

Existe algo mucho más escaso, fino y raro que el talento. Es el talento de reconocer a los talentosos.

Elbert Hubbard (1856-1915) Ensayista estadounidense.

El talento es un don que Dios nos hace en secreto, y que nosotros revelamos sin saberlo.

Montesquieu (1689-1755) Escritor y político francés.

Normalmente, aquellos que poseen un gran talento, son ingenuos.

Montesquieu (1689-1755) Escritor y político francés.

Es una enorme desgracia no tener talento para hablar bien, ni la sabiduría necesaria para cerrar la boca.

Jean de la Bruyere (1645-1696) Escritor francés.

Muchos creen que tener talento es una suerte; nadie que la suerte pueda ser cuestión de tener talento.

Jacinto Benavente (1866-1954) Dramaturgo español.

CONTO

LA ESCUELA DE LOS ANIMALES 

Unos animales que decidieron hacer algo heroico para responder a los problemas de «un mundo nuevo». Entonces organizaron una escuela.

Adoptaron un programa de actividades que consistía en correr, trepar, nadar y volar. Para que todo resultara mas fácil manejar, todos los animales cursaban todas las materias.

El pato era un excelente nadador, en realidad mucho mejor que su instructor, pero apenas se sacaba aprobado en volar y era muy malo en las carreras.

Como era lento para correr, tenía que quedarse después de clase y también dejar de nadar para hacer practicas de carrera. Esto siguió así hasta que sus patas palmeadas se arruinaron y apenas aprobaba natación. Pero aprobar era aceptable en la escuela, de modo que nadie se preocupaba, excepto el pato.

Corriendo el conejo empezó al frente de la clase, pero tuvo un colapso nervioso debido al intenso trabajo de entrenamiento para natación.

La ardilla era excelente trepando hasta que se frustró en la clase de vuelo donde su maestro la hizo arrancar desde el suelo, en lugar de hacerlo desde la copa del árbol. Así es que tuvo un calambre por exceso de ejercicio y se sacó muy malas notas en trepar y correr.

El águila era problemática y la disciplinaron severamente. Cuando se trataba de trepar a los árboles, les ganaba a todos los compañeros de la clase, pero insistía en usar su propia forma de llegar.

Al final del año, una lechuza anormal, que podía nadar asombrosamente bien, y también corría, trepaba y volaba un poco, tuvo promedio más alto y pronunció el discurso de despedida.

Las marmotas de las praderas se quedaron fuera de la escuela y se opusieron a la recaudación fiscal porque el gobierno no quería agregar al programa cavar y esconderse. Pusieron a sus hijos a aprender con un tejón y más tarde se unieron las marmotas americanas y las tortugas de tierra para iniciar una buena escuela privada.

George Harve Reavis

CONSTRUYE ALGO BUENO

Un joven maestro de obras había terminado su aprendizaje y estaba listo para comenzar a trabajar. Su tío, un rico cervecero, le encargó construir una casa grande con los mejores materiales. El joven se dedicó con entusiasmo a la obra. Pero después de un tiempo quiso ganar más de lo debido. En lugar de utilizar materiales nobles construyó la casa con desechos que otros no querían. Ahorraba en los fundamentos, en las ventanas y en el techo. Al terminar la obra entregó las llaves a su tío. Este firmó el cheque para todo el trabajo y le devolvió las llaves. Quiero regalarte esta casa para que vivan en ella tú, tu mujer y tus hijos. El joven se mudó con su familia. Al poco tiempo, la casa tenía resquebrajaduras, el aire soplaba por las ranuras de las ventanas mal puestas y el techo goteaba.

Es Dios que nos regala nuestra vida, nuestro cuerpo, nuestra alma, nuestras capacidades, nuestra familia, los estudios y el trabajo, todo para que construyamos algo bello. Vamos a reflexionar juntos corno hacerlo para que después el techo no gotee, no haya resquebrajaduras ni haya corrientes de aires nocivos.

Tomado de MSC

LA VENTA DE GARAJE DE SATANÁS

Hace un tiempo atrás Satanás realizó una venta de garaje. Allí estaban, parados en pequeños grupos, todas sus brillantes baratijas. Tenía herramientas que ayudaban a romper, a malograr. También había lentes de aumento para aumentar la propia importancia, y que si mirabas por el otro lado, podías usarlos para disminuir a los demás o incluso a uno mismo.

Contra la pared estaba la usual variedad de implementos de jardinería con la garantía de hacer crecer la soberbia: el rastrillo del desprecio, la lampa de los celos para cavar un abismo entre uno y el prójimo, las herramientas del chisme y la calumnia, de egoísmo y apatía. Todos estos utensilios eran agradables a la vista y venían llenos de promesas y garantías de prosperidad. Lo precios, claro está, no eran muy baratos; ¡pero no había que preocuparse!, tenía grandes facilidades de pago para todos los clientes. «¡Llévelo a casa, úselo, no se preocupe que lo pagará más tarde!» era la frase favorita del Diablo.

El visitante notó dos herramientas desconocidas y muy desgastadas de pie en una esquina. Y sin ser ni cercanamente tan atractiva como los otros objetos, le pareció raro que estas dos herramientas tuvieran un precio más alto que las demás.

Cuando preguntó por qué era esto, Satanás sólo sonrió y dijo: «Bueno, eso es porque yo las uso muchísimo. Si no tuvieran tan mala apariencia la gente las vería como son realmente.» El Diablo señaló las herramientas diciendo: «Mira, esa es la propia inseguridad y la otra es la desesperanza, y estas serán las únicas que funcionarán.»

Tomado de Alejandro Illescas, Los cuentos de mis homilías

ANÉCDOTA

EL “TALENTO”

Más que una moneda, era el peso de un determinado número de dinero. Pesaba unos 42 kilogramos. Era equivalente a 6.000 denarios. Y éste aparece como el sueldo diario de un operario (Mt 20:2). Se cita en un papiro cómo se pagan a un tejedor 80 dracmas (la dracma ática es equivalente al denario) como salario de dos meses. La cantidad, pues, que deja a cada uno — cinco, dos y un “talento” — era excesiva, y, conforme al artificio de la parábola, distribuida también convencionalmente ”según su capacidad.”

En la época de Cristo el interés que producía el dinero en las mesas de los banqueros era sobre un 12 por 100 al año. Así habría, a su vuelta, recibido “lo mío,” puesto que sólo lo había entregado para negociar, junto con “el interés” correspondiente.

Tomado de Biblia comentada Nacar-Colunga

El talento era una cantidad de plata que variaba según los países, oscilando entre los 26 kg en Grecia, 27 en Egipto, 32 en Roma y 59 en Israel. Por consiguiente, los tres administradores reciben, aproximadamente, 300, 120 y 60 kg de plata.

José L. Sicre

Talento (gr. tálanton, «talento» [del heb. kikkâr; aram. kakkar; ugar. kkr, «disco»]; este nombre proviene de la forma de un talento, que era un disco de metal con un agujero en el centro, parecido a las arandelas o golillas que se usan en algunos países de lengua española o española). Unidad de peso o dinero. No era una moneda en el estricto sentido de la palabra, sino un peso monetario griego igual a 60 minas; o sea, 34,20 kg. El talento babilónico equivalía a 3.600 siclos; pero el talento hebreo, en

conformidad con el talento cananeo, consistía sólo de 3.000 siclos (Exo_25:39; 37:24; 38:25-27; 2Sa_12:30; 1Ki_16:24; Ezr_7:22; Mat_18:24; etc.). El uso figurado del vocablo «talento» deriva de la parábola de los talentos, según la cual los siervos los recibieron de acuerdo con su habilidad para hacer inversiones productivas (Mat_25:14-30). En Rev_16:21 la frase «como del peso de un talento» es una traducción del gr. hostalantiaía, que significa literalmente «con el peso de un talento» («que pesaban más de cuarenta kilos», DHH). Se ha calculado el peso del talento del NT entre 26 y 36 kg.

José María Solé

El talento (del griego tálanton, que significa balanza o peso) era una unidad de peso equivalente a unos 42 kilogramos. Algunos sostienen que el peso era mayor, de unos 60 kilogramos. Se trataría, pues, de un determinado número de monedas, probablemente de plata, que sumaban ese peso. Algunos cálculos señalan que en la época del Señor un talento equivalía a 6000 denarios (una unidad monetaria), siendo un denario el jornal de un trabajador. Así, pues, la cantidad de dinero confiada a cada siervo, para aquella época, era exorbitante, incluso para aquél que “tan solo” recibe un talento.

El tercero, que recibe 42 kilos en monedas, decide enterrarlas, esconderlas, para que nadie se las robe.

Enterrar el dinero envuelto en un pañuelo de cabeza era, según el derecho rabínico, la protección más segura contra los ladrones y eximía de responsabilidad civil.

Dies Domini

DIEZ CENTAVOS

Martha Berry era una señora con la visión de ayudar a los niños. Comenzó una escuela para niños pobres. No tenía libros, ni edificio ni dinero, pero tenía un sueño.

Fue a Henry Ford para pedirle una donación. El señor Ford metió la mano en el bolsillo y le dio diez centavos a Martha Berry.

Esto habría sido un insulto para la mayoría de la gente. Pero Martha tomó esa moneda de diez centavos y compró un paquete de semillas y plantó un jardín, cultivó, lo vendió y compró más semillas. Después de tres o cuatro cosechas tuvo suficiente dinero para comprar un edificio antiguo para los niños.

Regresó con el Sr. Ford y le dijo: «Mira lo que ha hecho tu centavo». Ford quedó tan impresionado que donó un millón de dólares a Berry School.

Tomado de P, Félix Jiménez

TALENT-SCOUTS

Nuestro deber humano y cristiano no es solo desarrollar nuestros talentos naturales y espirituales, sino también de ayudar a los demás a desarrollar los suyos. En el mundo moderno existe una profesión que se llama, en inglés, talent-scout, descubridor de talentos. Son personas que saben encontrar talentos ocultos -de pintor, de cantante, de actor, de jugador de fútbol- y les ayudan a cultivar su talento y a encontrar un patrocinador. No lo hacen gratis, naturalmente, ni por amor al arte, sino para tener un porcentaje en sus ganancias, una vez que se han afirmado.

El Evangelio nos invita a todos a ser talent-scouts, «descubridores de talentos», pero no por amor a la ganancia sino para ayudar a quienes no tienen la posibilidad de afirmarse por sí mismos. La humanidad debe algunos de sus mejores genios o artistas al altruismo de una persona amiga que ha creído en ellos y les ha animado, cuando nadie creía en ellos. Un caso ejemplar que me viene a la mente es el de Theo Van Gogh, que sostuvo toda la vida, económica y moralmente, a su hermano Vincent, cuando nadie creía en él y no lograba vender ninguno de sus cuadros. Entre ellos se intercambiaron más de seiscientas cartas, que son un documento de altísima humanidad y espiritualidad. Sin él no tendríamos hoy esos cuadros que todos amamos y admiramos.

Tomado de Rainiero Cantalamessa

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LA MONEDAS EN ISRAEL

En Tiempos de Jesús coexistian monedas acuñadas por Roma con las monedas acuñadas en Israel. Las monedas acuñadas en Israel se distinguen de las otras porque nunca presentan grabada la imagen humana. El pueblo de Israel tenía prohibido reproducir la imagen de Dios, el hombre o los animales. Imagen superior: Denario acuñado en tiempos de César Augusto. Imagen inferior: Siclo (shekel) de plata acuñado a finales del siglo I.

Tomado de tiempo interior

CHISTE

HAZ TU MEJOR ESFUERZO

Un profesor estaba dando una gran prueba a sus alumnos. Entregó las pruebas, regresó a su escritorio y esperó.

Una vez finalizada la prueba, los estudiantes volvieron a entregar las pruebas.

El profesor notó que uno de los estudiantes había adjuntado a su prueba un billete de 100 dólares con una nota que decía: “¡Un dólar por punto!.

En la siguiente clase, el profesor devolvió los exámenes calificados.

Este estudiante recuperó su examen, su nota y $70 de cambio.

El mensaje del Evangelio de hoy es: No sobornes a tu maestro. Usa tus talentos. Haz tu mejor esfuerzo. El maestro regresa y nos pide cuentas.

Tomado de P, Félix Jiménez

POEMA

TALENTOS

Hombre que tienes talento, dime, ¿dónde lo compraste? El mundo te reconoce imaginación brillante. Pero, ¿cómo has adquirido, ese don tan admirable?

Tal vez cultivas las ciencias y aun descubrimientos haces. Pero, ¿cómo has poseído esa aptitud envidiable?

Por ventura te consagras al cultivo de las artes, y alcanzas preciados lauros en concurridos certámenes.

Más, ¿elegiste tú mismo, porque estuviese a tu alcance, esa facultad preciosa que el mundo admirado aplaude?

Nada debes a ti mismo: cuanto tienes, cuanto vales. A tu espíritu ha venido de un modo que nadie sabe.

Mas de quien viene sabemos: del que es de las luces Padre: autor de las buenas dádivas, que como quiere reparte. Si todo lo has recibido, de nada debes gloriarte.

Tomado de Carlos Araujo en Jesuitas CPAL

EL DIVINO IMPACIENTE

Te he confesado hasta el fin

con firmeza y sin rubor.

No he puesto nunca, Señor,

la luz bajo el celemín.

Me cercaron con rigor

angustias y sufrimientos,

pero en mis desalientos

vencí, Señor, con ahínco.

Me diste cinco talentos

y te devuelvo otros cinco.

José Mª Pemán

ORACIÓN

Eres un empleado fiel

y cumplidor

¿A quien dices, Señor Jesús, esta alabanza?

¡Qué contentos nos ponemos

cuando se reconoce nuestro esfuerzo,

nuestra entrega, nuestro trabajo

bien hecho,

nuestra buena obra, etc!

Somos humanos y eso refuerza

nuestra autoestima.

A lo mejor incluso llegamos a descubrir

la presencia de Dios en nosotros

que nos ha empujado.

Normalmente solemos fijarnos más

en lo negativo

que hacen las personas

que los gestos positivos,

así somos.

Tú, Señor Jesús, lo valoras todo.

Tú. Señor Jesús,

nos dices que lo tendrás todo en cuenta,

que te fijas también en lo bueno,

por pequeño que sea lo que hacemos,

como ya hiciste con aquella viuda

que puso en el cepillo del templo

una pequeña moneda, la única que llevaba.

Pero hoy, Señor Jesús,

Tú nos estás diciendo

que hemos sido unos agraciados,

nos ha tocado la lotería.

Hemos sido colmados de muchos dones.

Dios Padre nos ha enriquecido:

nos ha dado la vida, ha creado el mundo

y lo ha hecho para nosotros.

Dios Padre te ha mandado a Ti, Jesús,

al mundo

para ser Luz del mundo, nuestra Luz

y hacernos hijos de Dios,

miembros de la familia de Dios.

Tenemos además la Palabra de Dios

a nuestro alcance, los Sacramentos…

y qué decir de tantos dones, cualidades…

con las que Dios Padre nos ha enriquecido:

inteligencia, bondad, compasión, amistad,

capacidad para trabajar y la fe

que es lo más grande…

Gracias, Señor Jesús,

por tantos dones

con que nos habéis enriquecido.

No siempre pienso en ello,

pero ahora, hoy, te quiero dar las gracias

por todos

y cada uno de los dones

con que Tú nos has enriquecido.

Según tu parábola, Señor Jesús,

no basta con reconocer que hemos sido

agraciados,

que tenemos unos dones.

Es preciso que eso que Tú nos has dado

lo sepamos aumentar.

Es preciso que trabajemos

para dar crecimiento a todo lo que Tú

has puesto en nosotros.

Es preciso que lo que Tú nos has dado

lo pongamos al servicio de la humanidad.

Es sólo entonces cuando,

llegado el momento, nos dirás

“Empleado fiel y cumplido,

por haber sido fiel en lo poco,

te daré una recompensa…”.

Ayúdame, Señor Jesús,

a saber descubrir, reconocer,

los dones que Tú me has dado.

Y a darte gracias por todo

y cada uno de esos dones.

Ayúdame a no ser perezoso

y a saber incrementar todo lo que Tú,

Señor Jesús, has depositado en mi persona,

en mi familia, en mi comunidad,

en mi barrio, en mi pueblo,

en mi Asociación…

Perdón, Señor Jesús,

porque a veces soy como el siervo

que esconde bajo tierra lo que ha recibido

de su Señor.

¡Cuántas veces me dejo llevar por la pereza

y no coopero con lo que Dios ha sembrado

en mi persona!

Perdón Señor, por mi falta de cooperación

en tu Proyecto y por no incrementar

los dones, gracias, talentos…

que Tú me has dado.

Ten misericordia de mí.

Perdóname, Señor Jesús.

Tomado de Acción Católica General,

RAOUL FOLLEREAU TUVO ESTE SUEÑO:

Un hombre se presentó ante Dios y le dijo:

-Ya ves, Señor, que no he hecho nada malo, injusto o impío. Mis manos, Señor, están limpias.

-Sí, pero -dijo el Señor- están vacías.

“Nunca he degollado a mi prójimo,

nunca le he robado dinero;

nunca he devastado su casa ni su tierra…

¡Pero, Dios mío, ten piedad de mí,

porque me persiguen, noche y día,

todas las cosas que no he hecho!”

Marguerite Eilkinson

MEDITACIÓN

Con un poco de paciencia y con un mínimo de determinación, o -para decirlo mejor- con la ayuda del Dios vivo, somos nuevamente plasmados y renovados en el alma y en el cuerpo, y recibimos incluso aquello de lo que no somos dignos. Por la gracia de mi salvador Jesucristo, también yo, que soy el más mezquino e inútil de todos, he recibido mucho, pero es bueno proclamar con gratitud los beneficios de Dios, amigo del hombre.

Por gracia, en efecto, he recibido gracia, beneficio tras beneficio; al término de la ascensión, luz; y, por la luz, una luz más clara. Y después, en medio de ésta, resplandeció, fúlgido, el sol, y de él salió un rayo que me llenó por completo, y allí me quedé llorando lágrimas dulcísimas y admirando lo inexpresable.

El intelecto divino me instruía así: «¿Has visto a lo que te ha llevado mi poder, en mi amor por el hombre, gracias a un poco de fe y de amor, para confirmar tu caridad? He aquí que, aunque todavía sometido al dominio de la muerte, te has vuelto inmortal; mientras todavía habitas en el mundo estás conmigo, eres pequeño a la vista y contemplas lo invisible. Sí, soy yo quien te ha hecho pasar de la nada al ser».

Con temblor y alegría, respondí a estas palabras: «¿Quién soy yo, Señor, para que hayas fijado tu mirada en mí, pecador e impuro, y te hayas dignado conversar conmigo? Tú, que eres inmaculado, ¿cómo te muestras a mí accesible y dulce, y te presentas bellísimo con tu fulgurante gloria y gracia?».

Hermanos, conozco muchas cosas que son ignoradas por la mayoría; sin embargo, soy el más tosco de todos los hombres; me alegro porque Cristo, en quien he puesto mi fe, me ha entregado su Reino eterno. Estoy como un hijo ante él, a pesar de que no me atrevo a abrir la boca. Oigo que me dice: «Bien, siervo fiel…» y lo que sigue; sin embargo, me parece, a decir verdad, que no he guardado ni siquiera uno de los talentos que se me había dado.

Y cuando estoy más bajo que nadie, precisamente entonces me siento transportado por encima de los cielos y de nuevo me siento unido a Cristo, Dios nuestro, en la caridad. A él, una vez despojado de esta carne terrestre, espero acercarme todavía más

Simeón el Nuevo Teólogo, Le catechesi, Cittá Nuova, Roma 1995, 313- 315, passim).

COSAS PEQUEÑAS

Nadie nos pide que seamos héroes ni el soriano de la semana. Se nos pide sólo que seamos fieles en las cosas pequeñas.

  • ¿Tienes inteligencia? Úsala.
  • ¿Tienes fuerza? Úsala.
  • ¿Tienes una familia? Quiérela.
  • ¿Tienes un trabajo? Cumple bien.
  • ¿Tienes hijos? Edúcalos.
  • ¿Tienes fe? Celébrala.
  • ¿Tienes una iglesia? Visítala.

Tomado de P, Félix Jiménez

 LA HUMANIDAD TIENE NECESIDAD DE TÍ

HumanidadSi la nota dijese: una nota no hace una melodía,… no habría sinfonía.

Si la palabra dijese: una palabra no puede hacer una página…. no habría libro.

Si la piedra dijese: una piedra no puede levantar una pared…. no habría casa.

Si la gota dijese: una gota no puede formar un río,… no habría océano.

Si el grano de trigo dijese: un grano no puede sembrar un campo… no habría cosecha.

Si la persona dijese: un gesto de amor no puede salvar a la humanidad… nunca habría justicia, ni paz, ni dignidad, ni felicidad sobre la tierra.

Ama y obra de verdad, pues solo el amor puede vencer al sufrimiento. El peso del amor que pones en el mundo, aunque tú no veas su fruto, da una nueva sangre al cuerpo cansado de la humanidad.

Porque así como la sinfonía necesita de cada nota, como el libro necesita de cada palabra, como la casa necesita de cada piedra, como la cosecha necesita de cada grano de trigo, la humanidad entera tiene necesidad de ti, allí donde estés, ya que eres un ser único creado por Dios y, por tanto, irreemplazable.

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LA OMISIÓN

La defino como «el bien que podemos hacer y no hacemos»; he ahí tal vez el más grande pecado que cometemos, quedándonos de brazos cruzados.

Justificamos nuestra indiferencia diciendo «eso no tiene que ver conmigo», «yo no tengo la culpa» y otras frases de cajón, que adormecen la conciencia ante aquello que pudiéndolo dar, no lo dimos.

La lágrima que vimos rodar en el rostro de quien camina a nuestro lado y por no querernos involucrar, no la enjugamos… El papel que tirado en el piso, no lo recogimos; porque fue otro quien lo arrojó, nosotros no lo hicimos…

El pedazo de pan que no compartimos, porque nadie nos lo regaló, de nuestro propio esfuerzo lo obtuvimos… El no querer trabajar un minuto más, porque el contrato dice el tiempo exacto con el cual nos comprometimos…

La riña que no quisimos evitar, para no meternos en problemas que no son míos, la herida que no quisimos curar, porque no fuimos nosotros quién la hicimos… La palabra de aliento que nunca regalamos, a quien encontramos afligido; por temor o por cualquier cosa que justifique ese bien que pudiéndolo hacer, omitimos…

El tiempo que negamos para escuchar a alguien que necesitaba hablar; diciendo que no hay tiempo que perder, aún hay mucho por hacer y trabajar… La limosna que no ofrecimos, porque no queremos contribuir a la mendicidad y ociosidad; la mano que no estrechamos para que otros no piensen mal y no sentirnos juzgados…

La respuesta igual de desagravio que al que nos hirió le dimos; porque si callamos y no nos vengamos, creerán que somos idiotas y pueden siempre herirnos y pisotearnos…

La sonrisa que no regalamos a aquel que encontramos en el camino, porque no tiene nada que ver conmigo…

La oración que no elevamos por el que nadie oró, el perdón que no ofrecimos, la carta que alguien esperó y nunca escribimos; la visita a ese enfermo que solo quedó en el olvido, tanto pero tanto bien, que pudiéndolo hacer, por mil excusas que inventamos para justificarnos, no lo hicimos…

Esa es la rutina en la que a diario vivimos, ese es el camino que se nos presenta cada día pero que no elegimos; porque nos dejamos llevar por lo que dicen y hacen los demás; pensamos en el bien propio e ignoramos lo que siente, piensa y necesita el resto de la humanidad…

Vivimos creyendo que con hacer lo que nos toca o evitar realizar algún mal, nos hemos ganado el cielo, y ya somos buenos… No nos damos cuenta que estamos haciendo lo que no nos cuesta, somos igual que los demás; es más valioso marcar la diferencia, si nos esforzamos un poco más en regalar amor al que lo ha de necesitar; eso es lo que nos hace semejantes a Dios; quien para salvar la humanidad, hizo realidad el amor, y no se conformó con sanar y predicar; sino que inventó una nueva definición del amor, algo que le da su inigualable valor, y es ser capaz de amar tan al extremo que la vida dar por amor… y no sólo lo dijo, sino que así lo vivió, porque por amor, su vida en la cruz entregó…

Aún estamos a tiempo, hay mucho bien que sin darnos cuenta, podemos realizar…

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HOY Y NO MAÑANA

Prefiero que compartas conmigo unos pocos minutos ahora que estoy vivo y no una noche entera cuando yo muera.

Prefiero que estreches suavemente mi mano ahora que estoy vivo, y no apoyes tu cuerpo sobre mí cuando yo muera.

Prefiero que hagas una sola llamada ahora que estoy vivo y no emprendas un inesperado viaje cuando yo muera.

Prefiero que me regales una sola flor ahora que estoy viva y no me envíes un hermoso ramo cuando yo muera.

Prefiero que elevemos al cielo una oración ahora que estoy vivo y no una misa cantada y celebrada cuando yo muera.

Prefiero que me digas unas palabras de aliento ahora que estoy vivo y no un desgarrador poema cuando yo muera.

Prefiero escuchar un solo acorde de guitarra ahora que estoy vivo, y no una conmovedora serenata cuando yo muera.

Prefiero me dediques una leve plegaria ahora que estoy vivo y no un político epitafio sobre mi tumba cuando yo muera.

Prefiero disfrutar de los mas mínimos detalles ahora que estoy vivo y no de grandes manifestaciones cuando yo muera.

Prefiero escucharte con un poco de nerviosismo diciendo lo que sientes por mí, ahora que estoy vivo, y no un gran lamento porque no lo dijiste a tiempo, y ahora estoy muerto.

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LA PERSONA QUE QUIERES SER

Te dirán que no puedes. Te mirarán con una mezcla de incomprensión o burla. Se reirán de lo que crees, de lo que sueñas, de lo que persigues. Te llamarán soñador, idealista, ingenuo. Te dirán que alguien te ha lavado la cabeza. Te bombardearán con mensajes políticamente correctos. Te dirán que tú de qué vas. Pero, ¿sabes una cosa? En el fondo es una mezcla de miedo y envidia. Miedo por lo que no comprenden. Envidia por verte luchar. ¿Y sabes? Ahora, en este vídeo, sustituye la comida por los libros y las ideas. O por la fe y la búsqueda de respuestas más allá de los que lo tienen todo siempre claro para el sí y para el no. Sustitúyelo por otro uso del tiempo libre. Por tantas cosas… ¡Y no te rindas!

Pastoral SJ

CANTO

BROTES DE OLIVO YO TE DOY LO QUE SOY

Dad Hasta Que No Podáis Más Luis Alfredo Díaz

VIDEO

Parábola de Los Talentos – Valivan

Nahuel Pennisi

Delegación para el Clero de Santiago de Compostela