Este domingo el Papa Francisco ha
realizado una visita a la Iglesia Anglicana de Todos los Santos, la
parroquia de los anglicanos en Roma. Es el primer Pontífice que tiene un encuentro público con la Iglesia anglicana en su propia diócesis. Además, ha anunciado sunintención de realizar un viaje conjunto con el Primado anglicano a Sudán de Sur para lograr la paz
Durante este encuentro vespertino, el Santo Padre se unió a una
multitudinaria congregación de representantes y fieles anglicanos para
celebrar las Vísperas en una ceremonia que incluyó una intervención
coral, así como la bendición de una de las imágenes más antiguas de
Cristo Salvador, según ha contado Radio Vaticano.
El Santo Padre Francisco ofreció a los presentes una homilía en la que
expresó que católicos y anglicanos están humildemente agradecidos
porque, después de siglos de recíproca desconfianza, ahora son capaces
de reconocer que la fecunda gracia de Cristo está obrando también en los
otros. Además agradeciendo al Señor que entre cristianos haya crecido el deseo de una mayor cercanía,
el Obispo de Roma aseguró que siente esta visita como una gracia pero
también como una responsabilidad, “la responsabilidad de reforzar las
relaciones a alabanza de Cristo, al servicio del Evangelio y de esta
ciudad” afirmó.
Las preguntas de los anglicanos al Papa
Finalmente, el Sucesor de Pedro contestó a las preguntas que le formularon algunos miembros de la Congregación,y que ha recogido Aciprensa.
La primera pregunta fue sobre las relaciones actuales entre ambas
confesiones, considerando que “muchos católicos han escuchado hablar del
rey Enrique VIII, pero no conocen las tradiciones anglicanas y el
progreso ecuménico de este medio siglo”. El Santo Padre dijo que “las relaciones entre católicos y anglicanos hoy son buenas. Nos queremos como hermanos. Es verdad que en la historia hay cosas feas por todos lados. Sacar un pedazo de la historia y portarlo como si fuera un icono de la relación no es justo.
Un hecho histórico debe ser leído en la hermenéutica de este momento,
no con otra. Las relaciones de hoy son buenas, como he dicho”. El Papa
también explicó que algo que “ha mantenido fuerte nuestra relación entre
las tradiciones religiosas son los monjes, los monasterios. Los monjes
tanto católicos como anglicanos son una gran fuerza espiritual de nuestras tradiciones.
Las relaciones se van mejorando cada vez más y esto es bueno. No
hacemos todas las cosas iguales, pero caminamos juntos”, precisó.
La segunda pregunta que le formularon fue la siguiente: “su predecesor,
el Papa Benedicto XVI alertó sobre el riesgo, en el diálogo ecuménico,
de dar prioridad a la colaboración de la acción social antes que seguir
el camino más exigente del acuerdo teológico. Parece que usted parece
preferir lo contrario, es decir, ‘caminar y trabajar’ juntos para
alcanzar la meta de la unidad de los cristianos. ¿Es cierto?”. Al
respecto, Francisco dijo no conocer el contexto en el que Benedicto XVI
dijo eso, pero precisó que “las dos cosas son importantes, ciertamente.
Pero esto no se puede hacer en un laboratorio, se debe hacer en camino.
No se puede hacer el diálogo ecuménico cerrados, el diálogo ecuménico
se hace en camino. Con esto no me opongo a la mente del Papa Benedicto”,
indicó.
La tercera pregunta, formulada por un nigeriano, se refería a las
relaciones ecuménicas entre las Iglesias en África, Asia o en el
Pacifico, en contraste con las de Europa, concretamente sobre aquello
que las del viejo continente pueden “aprender del ejemplo de las
Iglesias en el sur del mundo”. Al respecto, el Santo Padre dijo que “las Iglesias jóvenes tienen una vitalidad distinta,
porque son jóvenes. Buscan un modo distinto de expresarse, por ejemplo,
una liturgia aquí en Roma o Londres o París, no es lo mismo que en tu
país, donde la ceremonia católica se expresa con una alegría distinta,
diversa, propia de las Iglesias jóvenes”.
El Papa luego contó que está estudiando junto a sus colaboradores la posibilidad de viajar a Sudán del Sur, acompañado de Justin Welby,
el líder de la comunión anglicana, ya que los obispos católicos,
anglicanos y presbiterianos le han solicitado hacer la visita para
lograr la paz.
Francisco describió luego a una experiencia de ecumenismo en el que un
obispo anglicano y otro católico trabajan juntos con aborígenes del
norte de Argentina. Allí, relató el Pontífice, “es más fácil el ecumenismo
pero no es superficial. No negocian la fe, la identidad. Cada uno de
los aborígenes dice ‘yo soy anglicano’… pero si no está el obispo, el
pastor, el reverendo, voy a la catedral católica y viceversa. Son
riquezas”.
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