El Papa explica las 3 actitudes que debe tener el apóstol para no creerse el centro de la historia

El Papa Francisco
centró su homilía este martes en el papel de los pastores, también los
obispos, y recordó cuáles deben ser las “tres actitudes” del apóstol.
Para ello, el Santo Padre recordó las enseñanzas de San Pablo a la
comunidad de Éfeso e invitó a los pastores a no sentirse el centro de la
historia si no a seguir al Espíritu Santo.

 “Todos los obispos debemos despedirnos. Llega un momento en el que el Señor nos dice: ‘ve a otro sitio, ve allí, ven aquí, ven conmigo’.
Y uno de los pasos que debe dar un pastor es también prepararse para
irse bien, no irse a la mitad. El pastor que no aprende a despedirse es
porque tiene algún lazo de unión no bueno con la grey, una unión que no
está purificada por la Cruz de Jesús”, dijo Francisco durante la
homilía.

Los consejos de San Pablo

De este modo, tal y como recoge Aciprensa, el Papa explicó que San Pablo da una serie de “consejos” a los presbíteros de Éfeso y aprovechó para recordar las “3 actitudes” del apóstol.

“No es un acto de vanidad” porque “él dice que es el peor de los
pecadores, lo sabe y lo dice”, pero simplemente “cuenta su historia”. “Y
“una de las cosas que dará mucha paz al pastor cuando se despida es
acordarse de que nunca ha sido un pastor de compromisos”, es decir, “que
no ha guiado a la Iglesia con los compromisos. No se ha echado para
atrás”. “Y se necesita coraje para esto”, afirmó.

Según el Papa, la segunda actitud es abandonarse al Espíritu Santo, como
San Pablo que “forzado por el Espíritu Santo” fue a Jerusalén. “El
pastor sabe que está en camino” y “mientras conducía a la Iglesia estaba
con la actitud de no comprometerse; ahora el Espíritu le pide ponerse en camino, sin saber qué ocurrirá»

«¿Ahora quiere Dios que yo me vaya?»

Por ello, Francisco añadía: “‘¿Ahora quiere Dios que yo me vaya? Me voy sin saber qué me sucederá.
Solo se –el Espíritu le había hecho saber eso– que el Espíritu Santo de
ciudad en ciudad da testimonio de que me esperan cadenas y
tribulaciones’. Eso lo sabía. ‘No me jubilo. Voy a otra parte a servir a
otras Iglesias’. Siempre con el corazón abierto a la voluntad de Dios:
‘dejo esto, veré que me pide el Señor’. Y ese pastor sin compromisos es
ahora un pastor en camino”.

Para acabar, Francisco comentó las palabras de San Pablo: “No considero
mi vida digna de estima” porque “no es el centro de la historia, de la
historia grande o de la historia pequeña”, sino que es “un servidor”.

«Como se vive, se muere»

El Papa citó un dicho popular que dice: “Como se vive, se muere; como se vive uno se despide”. Y San Pablo se despide con una “libertad sin compromisos”. “Así se despide un pastor”, subrayó.

“Con este ejemplo tan hermoso oremos por los pastores, por
nuestros pastores, por los párrocos, por los obispos, por el Papa, para
que su vida sea una vida sin compromisos
, una vida en camino, y
una vida donde no se crean que están en el centro de la historia y así
aprendan a despedirse. Oremos por nuestros pastores”.

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