PEJ 2022

XXVII Domingo del Tiempo Ordinario

PEJ 2022

“La fe mueve montañas”.

“Cambia tu forma de ver las cosas

y cambiarán las cosas que ves”.

“Amar significa amar lo que no se puede amar. Perdonar significa perdonar lo imperdonable. Fe significa creer lo increíble. Esperanza significa esperar cuando todo parece desesperanzador”. G. K. Chesterton

San Agustín: “Cuando te apartas del fuego, el fuego sigue dando calor, pero tú te enfrías. Cuando te apartas de la luz, la luz sigue brillando, pero tú te cubres de sombras. Lo mismo ocurre cuando te apartas de Dios.”

santa Teresa de Jesús Nada te turbe, / Nada te espante, / Todo se pasa, / Dios no se muda, / La paciencia todo lo alcanza; / Quien a Dios tiene / Nada le falta: / Sólo Dios basta.

San Vicente de Lerins Conserva inviolado y sin mancha el talento de la fe católica. Lo que has creído, en tu poder permanezca y por ti sea entregado a otro.

Teresa de Calcuta No te permitas desalentarte frente a un fracaso, si has hecho lo mejor que has podido. Rechaza también la gloria cuando consigues éxito en tu empresa. Dáselo todo a Dios con la más profunda gratitud.

Warenfried van Straaten Si uno tiene mucha confianza y sobre todo mucha fe, Dios le concede todo lo que es necesario, porque Dios es mucho mejor de cuanto se piensa. Generalmente, nosotros no creemos que lo que Jesús ha dicho sea verdad; no creemos en todas las cosas maravillosas del Evangelio, no nos parecen del todo ciertas. En el curso de mi vida he visto, en cambio, que el Evangelio es verdad: Dios no me ha dejado nunca solo, me ha ayudado siempre. El Evangelio es auténtico, pero es preciso tener el coraje de llevarlo a la práctica.

Roschini: Esta triple prueba la superó la Virgen de manera verdaderamente heroico. Vio, en efecto, a su Hijo en la cueva de Belén, y lo creyó Creador del mundo. Lo vio huyendo de Herodes, y no dejó de creer que Jesús era el Rey de reyes. Lo vio nacer en el tiempo, y lo creyó eterno. Lo vio pequeño, y lo creyó inmenso. Lo vio pobre, necesitado de alimento y de vestido, y lo creyó Señor del universo; lo vio débil y miserable, tendido en el heno, y lo creyó omnipotente. Observó su mudez, y creyó que era el Verbo del Padre, la misma sabiduría increada. Lo sintió llorar, y creyó que era la alegría del paraíso. Lo vio, finalmente, vilipendiado, y creyó siempre que era Dios; y aunque todos los demás vacilaban en la fe, Ella permaneció siempre firme, sin titubeos.

P. Raniero Cantalamessa, Cuando un rayo de sol entra en una habitación, lo que se ve no es la luz misma, sino la danza del polvo que recibe y revela la luz. Así es Dios: no le vemos directamente, sino como en un reflejo, en la danza de las cosas. Esto explica por qué a Dios no se le alcanza más que dando el «salto» de la fe.

JM Barrie La razón por la cual las aves pueden volar y nosotros no podemos, es simplemente porque tienen una fe perfecta, porque tener fe es tener alas

Documento de Aparecida fe es un ENCUENTRO, y un encuentro con Cristo que nos muestra el rostro del Padre (278).

S, Juan Pablo II Una fe no encarnada en las obligaciones cotidianas termina por hacerse abstracta o estéril.”

Benedicto XVI, La fe es sencilla.

Nuestra fe es realmente luz para el mundo.

Recibimos la fe para entregarla a los demás.

Transformar el lenguaje de la fe en vida y ejemplo para los demás.

En la transmisión de la fe lo primero es el ejemplo personal.

Nunca es suficiente una formación profesional sin formación del corazón. Y el corazón no puede formarse sin plantearse al menos el desafío de la presencia de Dios.

La firmeza en la fe supera cualquier contradicción.

La fe es una fuerza que lo supera todo.

La oración es la que mantiene encendida la llama de la fe.

La fe en que Dios existe no es una información como otras.

Citas tomadas de Luz para el mundo; El magisterio de 2005-2006,

Ss. Francisco ¿Os parece bien repetir todos juntos esto: «¡Señor, auméntanos la fe!»? ¿Lo hacemos? Todos: Señor, auméntanos la fe. Señor, auméntanos la fe. Señor, auméntanos la fe. ¡Que la haga crecer! Ángelus (06-10-2013)

«Creemos a» Jesús cuando aceptamos su Palabra, su testimonio, porque él es veraz «Creemos en» Jesús cuando lo acogemos personalmente en nuestra vida y nos confiamos a él, uniéndonos a él mediante el amor y siguiéndolo a lo largo del camino (Lumen Fidei)

La fe es la capacidad de iluminar toda la existencia del hombre. (Lumen Fidei)

San Antonio de Padua “La fe y la esperanza son las dos alas del alma, con ellas se eleva de las cosas terrenas y asciende de lo visible a lo invisible.”

San Gregorio Magno“¿Tu fe se ve acechada por la duda? Mira a Pedro que llora amargamente su debilidad.”

San Agustín “Fe es creer en lo que no se ve, y la recompensa es ver lo que uno cree.”

Lao-Tse “El que no tiene fe, no puede pedir fe a los demás”.

Mahatma Gandhi “En la fe no hay espacio para la desesperación”.

Liev Nikolayevich Tolstoi “Fe es la fuerza de la vida”.

Miguel de Cervantes Saavedra “Fe es la virtud que nos hace sentir el calor del hogar mientras cortamos la leña”.

Miguel de Unamuno “La fe no es creer lo que no vimos, sino creer lo que no vemos”.

San Bernardo “Lo que el ojo nunca vio, ni oreja oyó, ni hombre alguno ha imaginado (1Co 2,9) la fe lo lleva cerrado y lo guarda sellado dentro de sí misma”.

Francisco Quevedo “Nunca se cansa el que confía”.

E. Vilanova, «la fe no está en nuestras afirmaciones o en nuestras dudas. Está más allá: en el corazón… que nadie, excepto Dios, conoce».

CONTO

Un ateo cayó por un precipicio y, mientras rodaba hacia abajo, pudo agarrarse a una rama de un pequeño árbol, quedando suspendido a 300 metros de las rocas del fondo, pero sabiendo que no podía aguantar mucho tiempo en aquella situación.

Entonces tuvo una idea: “¡Dios!”, gritó con todas sus fuerzas.

Pero sólo le respondió el silencio.

“¡Dios!”, volvió a gritar: “¡Si existes, sálvame, y te prometo que creeré en ti y enseñaré a otros a creer!”.

¡Más silencio! Pero, de pronto, una poderosa Voz, que hizo que retumbara todo el cañón, casi le hace soltar la rama del susto: “Eso es lo que dicen todos cuando están en apuros”.

“¡No, Dios, no!”, gritó el hombre, ahora un poco mas esperanzado. “¡Yo no soy como los demás! ¿Por qué había de serlo, si ya he empezado a creer al haber oído por mí mismo tu Voz? ¿O es que no lo ves? ¡Ahora todo lo que tienes que hacer es salvarme, y yo proclamaré tu nombre hasta los confines de la tierra!”.

“De acuerdo”, dijo la Voz, “te salvaré. Suelta esa rama”.

“¿Soltar la rama?”, gimió el pobre hombre. “¿Crees que estoy loco?”.

Se dice que, cuando Moisés alzó su cayado sobre el Mar Rojo, no se produjo el esperado milagro. Sólo cuando el primer israelita se lanzó al mar, retrocedieron las olas y se dividieron las aguas, dejando expedito el paso a los judíos.

Tomado de A. Mello “La oración de la rana”

ANÉCDOTA

Paganini, el gran violinista, daba un importante concierto un día y cuando salió al escenario notó algo raro en su violín. Lo miró durante unos segundos y cayó en la cuenta de que no era su famoso y valioso violín. Alguien se lo había robado y había dejado en la caja uno de segunda mano.

“Señoras y señores, dijo a su auditorio, les quiero demostrar esta noche que la música no está en el instrumento sino en el alma”.

Y tocó como nunca lo había hecho anteriormente y de ese violín de segunda mano brotó una música que entusiasmó a su auditorio.

El violín de primera o de segunda mano no tiene música; la música, la inspiración, el arte y el fuego están en las manos y en el alma del artista.

Y la fe, ¿dónde está? ¿Está en la cabeza, en los templos, en los libros, en la Biblia, en el predicador?

Necesitamos la cabeza y los templos y los libros y la Biblia y los predicadores…pero la fe no está ahí. La fe nace, crece y sale de dentro, del alma.

Tomado de P. Félix Jiménez

NI LAS GRACIAS NI PROPINA

El mensaje quizá se capte mejor traduciendo la parábola a una situación actual.

Suponed que entráis en un bar. ¿Quién de vosotros le dice al camarero: «¿Qué quiere usted tomar?». ¿No le decís: «Una cerveza», o «un café»? ¿Tenéis que darle las gracias al camarero porque lo traiga? ¿Tenéis que dejarle una propina? Pues vosotros sois como el camarero. Cuando hayáis hecho lo que Dios os encargue, no penséis que habéis hecho algo extraordinario. No merecéis las gracias ni propina.

Un lenguaje duro, hiriente, muy típico del que usa Jesús con sus discípulos.

Tomado de J.L.SICRE

CHISTE

“SOLO DIOS NOS PUEDE SALVAR”

El piloto de un avió se decidió finalmente a informar a los pasajeros del peligro que estaban pasando. “Lamento informarles que estamos en graves dificultades; entre no mucho tiempo nos hundiremos en el mar. Sólo Dios nos puede salvar”.

Un pasajero, que no había entendido lo que el capitán del avión había dicho, se volvió hacia un sacerdote que viajaba a su lado y le preguntó: “¿Qué es lo que dijo el piloto del avión?” Y el sacerdote le respondió: “Nos dijo que estamos por precipitar en el mar y no hay ninguna esperanza”

HOMBRES DE POCA FÉ

Va pasando la primavera y aún no ha caído una sola gota. El cura del pueblo tiene la feliz ocurrencia de convocar a todos a una rogativa para pedir la lluvia. Están todos reunidos en el templo y el cura, compungido, no puede por menos que lamentarse:

-¡Ah, hombres de poca fe! Estamos reunidos para rogar que llueva y ninguno de vosotros ha traído el paraguas.

Tomado de www.lahiguera.net

LA FE MUEVE COCHES

Dos monjas que trabajaban en un hospital estaban conduciendo por el campo cuando se quedaron sin gasolina. Mientras estaban junto a su coche en el arcén de la carretera, un camión se acercó a ellas. Al ver a las monjas en apuros, el camionero se detuvo y se ofreció a ayudarlas. Cuando las monjas les explicaron que se habían quedado sin gasolina, el camionero les dijo que estaría encantado de vaciar su depósito, pero que no tenía ni un cubo ni una lata. Al oír esto, una de las monjas sacó una bacinilla limpia del maletero y le preguntó al camionero si le serviría. Este respondió que sí y procedió a vaciar un par de litros en la batea. A continuación, entregó la bacinilla a las hermanas, volvió a subir a su camión y se despidió con la mano.

Mientras las monjas vertían con cuidado el preciado combustible en su depósito, pasó un policía. Se detuvo y las observó durante unos instantes, y luego dijo: “Hermanas, de alguna manera no creo que eso vaya a funcionar, ¡pero sí que admiro su fe!”.

Tomado de www.todo-mail.com

¿VER PARA CREER?

Una maestra quiso demostrar a sus niños de primaria que Dios es un mito. La clase ocurrió así:

MAESTRA: Hoy vamos a aprender que Dios no existe. (Entonces, dirigiéndose a uno de los niños dice:) ¿Tito, ves el árbol allá afuera?

TITO: Si, maestra.

MAESTRA: ¿Tito, ves la hierba?

TITO: Si, maestra.

MAESTRA: Vete afuera y mira hacía arriba y dime si ves el cielo.

TITO: (Regresando unos minutos mas tarde) Si, vi el cielo, maestra.

MAESTRA: ¿Y vistes a Dios?

TITO: No, maestra.

MAESTRA: Esto es exactamente mi punto. Podemos ver todo lo que existe, pero no podemos ver a Dios porque El no existe. Es un cuento.

En ese momento, María, una compañera de Tito, pidió a la maestra si podría hacerle mas preguntas a Tito.

La maestra, algo sorprendida, accedió.

MARIA: ¿Tito, ves los árboles afuera?

TITO: Si.

MARIA: ¿ves la hierba?

TITO: (ya aburrido de tantas preguntas, contesta) Siiiiiiiii

MARIA: ¿ves a la maestra?

TITO: Siiiiii

MARIA: Todo lo que existe se ve, ¿cierto?

TITO: Siiii

MARIA: ¿ves el cerebro de la maestra?

TITO: Noooo.

MARIA: Entonces, Tito, según nos han enseñado hoy, ¡nuestra maestra no tiene cerebro!

Tomado de www. corazones.org

POEMA

TENER FE

Teniendo fe, el desamor, 1

no lo pudo vencer.

Ni tormentas a su alrededor,

lo hicieron perder.

Herido por dardos de dolor;

triste por dentro a veces.

Peleando contra desalientos,

no se dejó vencer.

Decidido a no perecer 2

buscando ser como león; 3

con Dios intentó vencer,

…batallando en su corazón.

Presa de injusticias fue,

continuó intentando.

Entre el martillo y el yunque,

continuó orando.

No se dejó vencer,

en el mundo de la tentación.

Buscó en fe crecer.

Hoy canta bella canción.

Javier R. Cinacchi

ORACIÓN

¡Dios mío, tómame de la mano! Te seguiré de manera resuelta, sin mucha resistencia. No me sustraeré a ninguna de las tormentas que caigan sobre mí en esta vida. Soportaré el choque con lo mejor de mis fuerzas. Pero dame de vez en cuando un breve instante de paz. No me creeré, en mi inocencia, que la paz que descenderá sobre mí es eterna. Aceptaré la inquietud y el combate que vendrán después. Me gusta mantenerme en el calor y la seguridad, pero no me rebelaré cuando haya que afrontar el frío, con tal de que tú me lleves de la mano. Yo te seguiré por todas partes e intentaré no tener miedo. Esté donde esté, intentaré irradiar un poco de amor, del verdadero amor al prójimo que hay en mí

(Etty Hillesum).

“Yo creo en el sol incluso cuando no brilla.

Yo creo en el amor incluso cuando no lo siento.

Yo creo en Dios incluso cuando guarda silencio”.

Así rezaba una pared en un sótano de Colonia después de la II guerra mundial.

Tomado de P. Félix Jiménez

CANTO

Athenas – Aumenta mi Fe

Delegación para el Clero de Santiago de Compostela