PEJ 2022

XXII Domingo del Tiempo Ordinario

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CITA

Menos es más”

Dios creó el mundo y se retiró. La gallina pone un huevo y anda cacareando media mañana”

Virgilio “Sicut navis, quasi nubes, velut humbra” Pasamos por la vida como una nave, igual que una nube, a modo de una sombra

Salmo 107,6 «se inclina ante el humilde y rechaza al soberbio»

Proverbios 25,6-7 “No te pavonees en presencia del rey, ni te coloques entre los grandes; porque es mejor que te digan: «Sube acá», que verte humillado ante los nobles”.

san Agustín “donde está la humildad, allí está la caridad”

“No hay camino más excelente que el del amor, pero por él sólo pueden transitar los humildes”.

Rabino Ben Azzai, siglo V d.C.: “Siéntate dos o tres puestos más abajo del que te corresponde y quédate allí hasta que alguien venga a decirte ‘sube unos cuantos puestos’. No te vayas directamente a los puestos de cabecera, porque puede ser que alguien te diga ‘siéntate en otro sitio’. Es mejor que alguien te diga ‘sube, sube’ a que te obliguen a desplazarte más abajo”.

Aristóteles ¿Cuál es la esencia de la vida? Servir a otros y hacer el bien

Sta. Teresa: “humildad es andar en verdad”.

Isaac de Nínive, Existe una humildad que viene del temor de Dios, y una que viene del amor de Dios.

Hay quien se ha vuelto humilde por el temor de Dios

Y hay quien se ha vuelto humilde por el gozo de Dios.

A uno le acompaña la compostura de los miembros, el orden de los sentidos y un corazón siempre contrito;

Al otro, en cambio, una gran dilatación y un corazón que florece y que no puede ser contenido. (El don de la humildad, Sígueme, p.147)

Lutero: La humildad de los hipócritas es el más altanero de los orgullos.

Benedicto XVI Cristo «tomó el último puesto en el mundo —la cruz— y precisamente con esta humildad radical nos redimió y nos ayuda constantemente» (Deus caritas est, 35).

“la Iglesia es la familia de Dios en el mundo. En esta familia no debe haber nadie que sufra por falta de lo necesario”. (Dios es amor n.25)

El Señor nos pone en guardia frente a la autosuficiencia, que pone un límite a su amor ilimitado. Nos invita a imitar su humildad, a tratar de vivirla, a dejarnos “contagiar” por ella. Nos invita -por más perdidos que podamos sentirnos- a volver a casa y a permitir a su bondad purificadora que nos levante y nos haga entrar en la comunión de la mesa con Él, con Dios mismo.

Papa Francisco: “Puedo aferrarme y decir que los gozos más bellos y espontáneos que he visto en mi vida son las personas muy pobres que tienen poco a qué aferrarse”. Evangelii Gaudium

Bertrand Russell, “uno de los síntomas de estar al borde de una crisis nerviosa es creer que la obra de uno es sumamente importante”.

C. S. Lewis “La verdadera humildad no es pensar menos en ti mismo, es pensar, menos en ti mismo”.

G K. Chesterton. “Si tuviera un solo sermón que predicar, sería un sermón contra el Orgullo. El orgullo es un veneno tan venenoso que no sólo envenena las virtudes, sino que también envenena otros vicios. El orgullo es del infierno. Yo sé que yo apenas había oído de humildad positiva hasta ponerme al alcance de la influencia católica. En resumen, si tuviera un solo sermón que predicar, sería uno que molestaría profundamente a la congregación, llevándoles a la atención el desafío permanente de la Iglesia”.

Miguel de Cervantes “…digo que tú sabes que la humildad es la base y fundamento de todas las virtudes, y sin ella no hay alguna que lo sea. Ella allana inconveniencias, vence dificultades, y es un medio que siempre a gloriosos fines nos conduce; de los enemigos hace amigos, templa la cólera de los airados y menoscaba la arrogancia de los soberbios; es madre de la modestia y hermana de la templanza; en fin, con ella no pueden atravesar triunfo que les sea de provecho los vicios, porque en su blandura y mansedumbre se embotan y despuntan las flechas de los pecados”. (“El coloquio de los perros”)

Francisco Luna Luca de Tena; La humildad también es fortaleza. La Humildad Explicada, Palabra, Madrid, 2007, p. 14.

El orgulloso quiere singularizarse siempre, el humilde se complace en las cosas corrientes y ordinarias. IBID, p. 44.

Cuando somos grandes en humildad, estamos más cerca de lo grande. Rabindranath Tagore

Cuánto más alto estemos situados, más humildes debemos ser. Marco Tulio Cicerón

“Cuando más vacíos estamos de la hinchazón de la soberbia más llenos estamos del amor” San Agustín

Cuanto menos es uno, más se encarga Él de todo. Madre Maravillas de Jesús

El humilde renuncia gustoso a todo honor humano, pues no sale de su asombro al ver cómo Dios lo ha elevado tanto a él, tan indigno. P. Bernhard Häring C.Ss.R.

“El pecado predilecto del demonio es el orgullo disfrazado de humilidad” Samuel Taylor Coleridge

El que quiera encontrar el verdadero descanso para su alma que aprenda a ser humilde. Doroteo de Gaza. Instrucciones, nº 1, 8

“la gracia de la humillación”. “el verdadero poder del servicio de la Iglesia”. SS. Francisco

La humildad, bien entendida, es hermana de la sinceridad y de la valentía. P. Javier Leoz

La humildad es la base de la oración. La humildad es una disposición necesaria para recibir gratuitamente el don de la oración: el hombre es un mendigo de Dios San Agustín, serm. 56, 6, 9” (C I C, 2559).

La humildad hace al hombre capaz de Dios. Santo Tomás de Aquino

Mas vale un poco de estudio de humildad y un acto de ella que toda la ciencia del mundo. Santa Edith Stein

Nada es tan bajo y vil como ser altivo con el humilde. Lucio Anneo Séneca

Para hacerse grande hay que comenzar por hacerse pequeño. San Agustín

CHISTE

¿Quién dijo: “Siempre quise ser el primero”?.

  • San Juan Pablo II.

Un representante del gobierno como funcionario del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, visita oficialmente una finca en las montañas y habla con su dueño, un campesino ya entrado en años. El funcionario le dice al dueño que desea inspeccionar sus recursos acuíferos.

El anciano le dice que perfectamente puede, pero le pide que por favor no pase por el terreno cercado. El representante, demostrando su autoridad como digno miembro del gobierno, muy berraco, insolente, arrogante, y bellaco, le dice:

¡Vea mi hermano! Yo tengo la máxima autoridad del gobierno que cabalmente represento, y este CARNET me califica para ir DONDE YO QUIERA, METERME EN CUALQUIER TERRENO O FINCA QUE ME DE LA GANA, sea ésta de quien sea, SIN PREGUNTAS, y tampoco debo dar respuestas SI NO ME DA LA GANA? ¿Me has entendido o es que no me he sabido explicar?

El viejo campesino simplemente se encogió de hombros y siguió con sus quehaceres.

Pasado un rato, el ganadero escucha unos gritos y logra ver al empleado del gobierno corriendo por su vida, seguido muy de cerca por un enorme toro semental. El toro va ganándole terreno y el tipo, visiblemente aterrado pide ayuda a todo pulmón.

El campesino de inmediato deja todo lo que estaba haciendo y corre hasta la cerca, gritándole a su vez: ¡EL CARNET… EL CARNET… ENSÉÑELE EL CARNET!

¿ Cuál fue la máxima prueba de humildad y sencillez que dio Jesucristo?

Nacer en Belén, pudiendo haber nacido en Bilbao.

ORGULLOSO DE HUMILDAD

Al Maestro le divertía sobremanera esa falsa autoestima que intenta pasar por humildad. Ésta es la parábola que en cierta ocasión contó a sus discípulos:

Dos hombres, un sacerdote y un sacristán, acudieron a una iglesia a orar. El sacerdote, dándose golpes de pecho, exclamaba fuera de sí:

«¡ Señor, soy el más vil de los hombres y el más indigno de tu gracia! ¡Soy un desastre y una nulidad! ¡Ten compasión de mí!».

No lejos del sacerdote, el sacristán también se daba golpes de pecho y gritaba lleno de fervor: «Ten compasión de mí, Señor, que soy un pecador y un miserable!».

El sacerdote, al oírlo, se volvió arrogante hacia él y dijo: «Lo que faltaba: mira quién se atreve a decir que es un miserable. . . !».

ANTHONY MELLO Un minuto para el absurdo

IR A POR LANA

Un profesor de anatomía, en un momento determinado, dice en una clase:

-… Y esto funciona así, porque Dios lo ha hecho para que funcione así.

Ante esta afirmación, uno de los alumnos, en plan petulante, le dice:

-¡Profesor!, Los remordimientos de la vida pasada, la cercanía de la muerte… , todo eso lleva a pensar en Dios. El recurso a Dios es una clara manifestación de vejez.

– Sepa usted –replica el profesor- que es más viejo un burro a los veinte años que un hombre a los sesenta.

Continúa la anécdota con una aguda reflexión de Don Agustín…

La vida es una larga escuela de humildad. Unos aprenden antes, otros más tarde y algunos no aprenden nunca.

La soberbia, la petulancia, no es patrimonio de la juventud. Más bien es fruto de la cortedad mental. El verdaderamente inteligente suele ser humilde. Y suele serlo también de joven.

Agustín Filgueiras Pita.

Un turista llega a un pequeño pueblo gallego y pregunta a un paisano de aquellas tierras:

  • Oiga, ¿tienen en este pueblo algún personaje famoso, alguna figura histórica? ¿Nació aquí alguna persona “grande”?
  • No señor -responde socarrón el paisano- aquí todos nacemos “pequeniñós”.

Tomado de Orar con una sonrisa diaria

SUPERIORIDAD

Un hombre llega a la consulta del psicólogo y dice:

– Doctor, tengo un gran complejo de superioridad.

– A ver, siéntese, aquí lo vamos ayudar.

– ¡Qué me vas ayudar tú, doctorcillo de pueblo!

OTRO ACOMPLEJADO

Doctor tengo complejo de superioridad.

  • Cuénteme desde el principio.
  • Bueno, al principio creé el cielo y la tierra

ORACIÓN

“Señor, sólo hay dos tipos de amor, el amor a nosotros mismos y el amor hacia los demás. El amor está hecho para salir de mi corazón y para volar hacia los demás. Cada vez cuando vuelva a mí, comienza a fenecer, se pudre y se muere. El amor propio es el veneno que ingiero a diario. Señor, el amor propio es un robo del amor. Está destinado para los demás, lo hubieran necesitado para poder vivir, para poder madurar, pero lo dirigí mal. He malgastado tu amor, Señor. Hoy te pido Señor, ayúdame a amar “ (M. Quoist).

QUIERO SER PEQUEÑO

Es difícil, lo sé.

Me cuesta aceptar la vida

que tiene tu Palabra,

porque me gusta mi vida,

porque quiero saber de Ti,

a mi manera,

porque quiero hacer un Dios

a mi medida.

PERDON, SEÑOR.

Dame un corazón sencillo

y alma grande, sin doblez.

Dame humildad

para no sentirme “lleno”,

para pedir lo me falta.

QUIERO SER

TU PEQUEÑO, SEÑOR.

Que te acepta sin más…

Que quiere entrar en tu Reino

por la puerta de los sencillos.

Que quiere vivir como hijo tuyo.

ORACIÓN DE GANDHI

SEÑOR, Ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes

y a no decir mentiras para ganarme el aplauso de los débiles.

Si me das fortuna, no me quites la razón.

Si me das éxito, no me quites la humildad.

Si me das humildad, no me quites la dignidad.

Ayúdame siempre a ver la otra cara de la medalla, no me dejes inculpar de traición a los demás por no pensar igual que yo.

Enséñame a querer a la gente como a ti mismo

y a no juzgarme como a los demás.

No me dejes caer en el orgullo si triunfo,

ni en la desesperación si fracaso.

Más bien, recuérdame que el fracaso

es la experiencia que precede al triunfo.

EJERCICIOS DE HUMILDAD

“Si queréis desarraigar la soberbia de vuestro corazón y alcanzar la virtud de la humildad, no la habéis de tomar en general (…). Mirad en qué soléis principalmente sentir falta de humildad y tener soberbia, y de eso comenzad:

1º- No hablar palabras que puedan redundar en nuestra alabanza y estima.

2º- No oigamos de buena gana que otro nos alabe y diga bien de nosotros.

3º- No hacer cosa alguna por ser vistos y estimados de los hombres.

4º- No excusarnos.

5º- Cortar y cercenar pensamientos de soberbia.

6º- Tenerlos a todos por superiores.

7º- Llevar bien todas las ocasiones que se os ofrecieren de humildad.

8º- Hacer algunos actos y ejercicios de humildad”.

(P. Alonso Rodríguez, “Ejercicios de perfección y virtudes cristianas”)

CONTO

CARRETA VACÍA

“Caminaba con mi padre cuando él se detuvo en una curva; después de un pequeño silencio me preguntó: Además del cantar de los pájaros, ¿escuchas alguna cosa más? Agudicé mis oídos y algunos segundos después le respondí: Escucho el ruido de una carreta. Eso es –dijo mi padre–. Es una carreta vacía. Pregunté a mi padre: ¿Cómo sabes que es una carreta vacía, si aún no la vemos? Entonces mi padre respondió: Es muy fácil saber cuándo una carreta está vacía, por causa del ruido. Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace. Me convertí en adulto y hasta hoy cuando veo a una persona hablando demasiado, interrumpiendo la conversación de todos, siendo inoportuna o violenta, presumiendo de lo que tiene, sintiéndose prepotente y haciendo de menos a la gente, tengo la impresión de oír la voz de mi padre diciendo: “Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace”. La humildad consiste en callar nuestras propias virtudes para permitir que los demás las descubran por sí mismos.

UN ASIENTO DE PRIMERA

En un vuelo de British Airways, una señora blanca y rica se encontró sentada junto a un hombre negro. Ésta llamó a la azafata para exponerle sus quejas y su disgusto.

“Me han sentado junto a este negro y no puedo viajar así. Búsqueme otro asiento”.

“Cálmese señora”, le dijo la azafata, “el avión está lleno, pero miraré a ver si queda algún asiento libre”.

Minutos más tarde, la azafata sonriente volvió con la buena noticia. “Señora, sólo queda un asiento en primera clase”.

“Hacer un cambio de asiento es algo extraordinario, pero dadas las circunstancias, el capitán ha concluido que sería una grave desconsideración hacia el pasajero tener que volar junto a una persona tan desagradable”.

Y dirigiéndose hacia el hombre negro le dijo: “Señor, recoja sus cosas y sígame, tengo un asiento preparado para usted en primera clase”.

El resto de los pasajeros respondió con una fuerte ovación.

Tomado de P. Félix Jiménez

DESNUDO EN EL CAMPO

“Diríjase Ud. a una zona rural, elija el campo que más le guste, desnúdese por completo y espere a que anochezca. Cruce entonces el alambrado con cuidado para no perder ninguno de sus atributos “del poder” y camine hasta que sienta que esté en el medio de la soledad más absoluta.

Una vez allí, levante la cabeza al cielo y mire las estrellas. Cuando haya hecho esto, coloque los brazos en jarra sobre la cintura en actitud desafiante, o adopte cualquier postura que le parezca lo suficientemente cabal como para expresar el inmenso poder que Ud. tiene, e hinchadas las venas del cuello, grite con toda la voz que es capaz de juntar en ese momento.

—¡Yo sí que soy alguien verdaderamente poderoso!

Si ve que algunas estrellas se sacuden, no se haga demasiado problema. Es el Universo que a veces no puede aguantar la risa.”

ANÉCDOTA

Pablo de la Cruz (fundador de los Pasionistas) cuando echado del Vaticano como un pordiosero, se retiró por la Vía Nacional a aquel lugar que llaman de las cuatro fuentes.

Sentado en una esquina estaba comiendo un mendrugo de pan duro. En esto llegó otro mendigo que se sentó a su lado. Pablo de la Cruz partió por la mitad su pan y lo compartió con el mendigo. Dos hambres juntas pero también dos almas unidas en el amor.

MANÉ

Un futbolista nacido en Senegal considerado entre los 3 mejores futbolistas del mundo en la actualidad, gana 15 millones de euros al año y anda con un viejo celular con la pantalla rota, podría comprar 5 mil iPhone al día y no se le acabaría el dinero.

Le preguntaron en una entrevista sobre la curiosidad de su celular deteriorado y respondió:

“¿Y para qué querría 10 Ferraris, 20 relojes de diamantes o dos aviones o mil iPhones?

¿Qué harán estos objetos por mi y para el mundo?

Yo construyo escuelas, construí un estadio en mi pueblo, proveo ropa y comida para gente en la extrema pobreza de mi comunidad, y ademas, doy US$70 dolares por persona, al mes a toda la gente de una región muy pobre de Senegal para contribuir con su economía familiar”

JUEGOS PARAOLÍMPICOS

Hace algunos años, en los juegos paraolímpicos de Seattle, nueve concursantes, todos con alguna discapacidad física o mental, se reunieron en la línea de partida para correr los cien metros planos.

Cuando sonó el disparo, todos salieron, no como bólidos, pero sí con gran entusiasmo de participar en la carrera, llegar a la meta y ganar. Uno de ellos tropezó, cayó en el asfalto y empezó a llorar.

Cuando los otros ocho oyeron el llanto del compañero, dis­minuyeron la velocidad, detuvieron su carrera y volvieron atrás. Todos regresaron, todos.

Una niña, con síndrome de down, se agachó y le besó la herida:

-Este besito te va a curar…

Entonces, los nueve niños y niñas se agarraron de las ma­nos y caminaron juntos hasta la meta.

Todos en el estadio se pusieron de pie y aplaudieron emo­cionados durante varios minutos. Los discapacitados les habían brindado una lección extraordinaria: más impor­tante que ganar es ayudar a ganar a otros.

Tomado de PARÁBOLAS PARA VIVIR EN PLENITUD

EL GENERAL WASHINGTON

Durante la Revolución Americana, se cuenta la historia de un grupo de nuevos reclutas ocupados reparando una brecha en una muralla. El trabajo era realmente demasiado pesado para el tamaño del grupo que trabajaba en él. Su comandante gritaba instrucciones, pero no hacía ningún intento por ayudarlos. Un oficial vestido de civil pasó y preguntó por qué el líder del grupo no estaba ayudando a los demás. Él respondió con gran dignidad: “Señor, soy un cabo”. El extraño se disculpó, desmontó y procedió a ayudar a los soldados él mismo. Cuando terminó el trabajo, se volvió hacia el cabo y le dijo: “Señor cabo, la próxima vez que tenga un trabajo como este y no tenga suficientes hombres para hacerlo, vaya a su comandante en jefe y yo iré a ayudarlo”. Tú otra vez”. El oficial de paisano era el general Washington.

Tomado de P. Félix Jiménez

Ya en el Antiguo Testamento se aconsejaba, como norma de humildad, no ocupar los primeros puestos al acudir a un banquete. Así estaba escrito en el libro de los Proverbios 25, 6-8: «Cuando te invite el rey no debes gloriarte, ni colocarte con los grandes e importantes. Más vale escuchar «sube aquí» que ser humillado y obligado a dejar el puesto a los nobles»

Los fariseos se llamaban originariamente «perushim», que significa en hebreo «separados». La secta tuvo su origen hacia el año 170 antes de Cristo. Los seguidores de esta secta pretendían «separarse» de la ignorancia religiosa del pueblo llano por medio de su profundo conocimiento de la Ley. Aunque eran personas muy religiosas que cumplían con honradez los cientos de mandamientos y prohibiciones que habían recopilado, tenían un defecto: El orgullo. Desde su a la vez religiosa despreciaban a las personas sencillas que desconocían la Ley. Los fariseos despreciaban a «am-ha ‘ares», que significa «pueblo de la Ɵerra», campesinos. Los fariseos gozaban de gran prestigio y veneración entre el pueblo. En tiempos de Jesús habría unos 6.000 fariseos en todo Israel. Era una cantidad relativamente pequeña, pero muy influyente en la vida social y religiosa. No obstante su influencia se reducía al ámbito religioso.

Pepe Gómez, Tiempo Interior

San Luis IX, rey de Francia puso en práctica lo que está escrito en el Libro del Sirácida: «Cuanto más grande seas, tanto más humilde debes ser, y así obtendrás el favor del Señor» (3, 18). Así escribió en el «Testamento espiritual a su hijo»: «Si el Señor te concede prosperidad, debes darle gracias con humildad y vigilar que no sea en detrimento tuyo, por vanagloria o por cualquier otro motivo, porque los dones de Dios no han de ser causa de que le ofendas» (Acta Sanctorum Augusti 5 [1868] 546).

Benedicto XVI (29-08-2010)

CANTO

como duele ser humilde martin Valverde

Delegación para el Clero de Santiago de Compostela