XX Domingo del Tiempo Ordinario

Quien tiene llama debe arder”

Valiente no es aquel que no tiene miedo, sino aquel que tiene voluntad de vencerlo”.

“No pidas a Dios que guíe tus pasos si no tienes la intención de mover tus pies.”

Shakespeare Enciende un fuego, y déjalo arder en ti.

San Agustín Luego hay que luchar siempre, porque esta inclinación al pecado con la que hemos nacido no puede tener fin mientras vivimos: puede menguarse, pero no extinguirse, y en esa lucha andan toda su vida los santos.

San Gregorio de Nisa, «El que asciende no termina nunca de subir; y va paso a paso; no se alcanza nunca el final de lo que es siempre susceptible de perfección. El deseo de quien asciende no se detiene nunca en lo que ya le es conocido» (In Canticum homilia 8).

San Ambrosio, No dice, pues, que hayamos de renunciar a los que amamos, sino que Dios sea preferido a todos. Tratado sobre San Lucas, n. 7, 131-132.134: SC 52.

Dionisio el Cartujo, La paz espiritual, pues, la paz interior, la buena paz, es la tranquilidad del alma en Dios, y la buena armonía según el justo orden. Cristo vino, ante todo, a traer esta paz… La paz interior tiene su fuente en el amor. Comentario al evangelio de Lucas; Opera omnia, 12, 72.

San Josemaría Escrivá El que desea luchar, pone los medios. Y los medios no han cambiado en estos veinte siglos de cristianismo: oración, mortificación y frecuencia de Sacramentos.

San Juan Pablo II, “En el Antiguo Testamento se habla varias veces del ‘fuego del cielo’, que quemaba los sacrificios presentados por los hombres. Por analogía se puede decir que el Espíritu Santo es el ‘fuego del cielo’ que actúa en lo más profundo del misterio de la cruz… Como amor y don, desciende, en cierto modo, al centro mismo del sacrificio que se ofrece en la cruz. Refiriéndonos a la Tradición bíblica podemos decir: Él consuma este sacrificio con el fuego del amor, que une al Hijo con el Padre en la comunión trinitaria. Y dado que el sacrificio de la cruz es un acto propio de Cristo, también en este sacrificio Él ‘recibe’ el Espíritu Santo. Lo recibe de tal manera que después ―Él solo con Dios Padre― puede ‘darlo’ a los Apóstoles, a la Iglesia, y a la humanidad. Él solo lo ‘envía’ desde el Padre. Él solo se presenta ante los Apóstoles reunidos en el Cenáculo, ‘sopla sobre ellos’ y les dice: ‘Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados’ (Jn 20, 23)” Dominum et Vivificantem: (n. 41).

La Iglesia tiene la misión de testimoniar el amor de Cristo hacia los hombres, amor dispuesto al sacrificio. La caridad no es simplemente manifestación de solidaridad humana: es participación en el mismo amor divino. Audiencia general, 3 de Junio de 1992.

Que nadie se haga ilusiones de que la simple ausencia de guerra, aun siendo tan deseada, sea sinónimo de una paz verdadera. No hay verdadera paz sino viene acompañada de equidad , verdad, justicia, y solidaridad. SS. Juan Pablo II

Benedicto XVI, Esta expresión de Cristo significa que la paz que vino a traer no es sinónimo de simple ausencia de conflictos. Al contrario, la paz de Jesús es fruto de una lucha constante contra el mal. El combate que Jesús está decidido a librar no es contra hombres o poderes humanos, sino contra el enemigo de Dios y del hombre, contra Satanás. Quien quiera resistir a este enemigo permaneciendo fiel a Dios y al bien, debe afrontar necesariamente incomprensiones y a veces auténticas persecuciones. Ángelus (19-08-2007)

Es preciso estimular los esfuerzos que se están llevando a cabo para suscitar el movimiento bíblico entre los laicos, la formación de animadores de grupos, con especial atención hacia los jóvenes. Debe sostenerse el esfuerzo por dar a conocer la fe a través de la Palabra de Dios, también a los “alejados” y especialmente a los que buscan con sinceridad el sentido de la vida

Catecismo de la Iglesia Católica, «Todos los fieles, de cualquier estado o régimen de vida son llamados a la plenitud de la vida cristiana y a la perfección de la caridad; todos son llamados a la santidad: `Sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto’» (Mt.5,48) (2013).

«Para alcanzar esta perfección, los creyentes han de emplear sus fuerzas, según la medida del don de Cristo, para entregarse totalmente a la gloria de Dios y al servicio del prójimo. Lo harán siguiendo las huellas de Cristo» (Vaticano II, LG, 40) (2013).

«El camino de la perfección pasa por la Cruz. No hay santidad sin renuncia y sin combate espiritual. El progreso espiritual implica la ascesis y la mortificación que conducen gradualmente a vivir en la paz y el gozo de las bienaventuranzas» (2015).

Francisco, Vivir la fe no es decorar la vida con un poco de religión, como si fuese un pastel que se lo decora con nata. No, la fe no es esto. La fe comporta elegir a Dios como criterio- base de la vida, y Dios no es vacío, Dios no es neutro, Dios es siempre positivo, Dio es amor, y el amor es positivo. Ángelus (18-08-2013)

J. B. Metz: “Los cristianos en Europa nos enfrentamos al desafío más grave: Decidirnos entre una ‘religión burguesa’ o un ‘cristianismo de seguimiento”.

Bernanos: “Cristo nos pidió que fuéramos sal de la tierra, no azúcar, y menos sacarina. Y no digáis que la sal escuece. Lo sé. El día que no escozamos al mundo y empecemos a caerle simpáticos será porque hemos empezado a dejar de ser cristianos”.

CHISTE

EL PIRÓMANO

Un hombre estaba confesándose en la iglesia y le dijo al cura:

– Padre me acuso de que soy pirómano.

El sacerdote acto seguido sale del confesionario tratando de apagar su sotana y diciéndole: usted no es pirómano, usted lo que es un H…%&/”.

JUGAR CON FUEGO

– ¡Niños, no juguéis con fuego!

…y Fuego se quedó sin amigos

ORACIÓN

¡Oh llama de amor viva,

que tiernamente hieres

de mi alma en el más profundo centro!

pues ya no eres esquiva,

acaba ya si quieres;

rompe la tela de este dulce encuentro.

¡Oh cauterio suave!

¡Oh regalada llaga!

¡Oh mano blanda! ¡Oh toque delicado,

que a vida eterna sabe

y toda deuda paga!,

matando muerte en vida la has trocado.

¡Oh lámparas de fuego

en cuyos resplandores

las profundas cavernas del sentido

que estaba oscuro y ciego

con extraños primores

calor y luz dan junto a su querido!

¡Cuán manso y amoroso

recuerdas en mi seno

donde secretamente solo moras

y en tu aspirar sabroso

de bien y gloria lleno

cuán delicadamente me enamoras!

Llama de amor viva de San Juan de la Cruz

¡Espada de dos filos

es, Señor, ¡tu palabra!

Penetra como fuego

y divide la entraña.

¡Nada como tu voz,

es terrible tu espada!

¡Nada como tu aliento,

es dulce tu palabra!

(…)

Espada de dos filos

que me cercena el alma,

que hiere a sangre y fuego

esta carne mimada,

que mata los ardores

para encender la gracia.

Vivir de tus incendios,

luchar por tus batallas,

dejar por los caminos

rumor de tus sandalias.

¡Espada de dos filos

es, Señor, ¡tu palabra!

Oficio de Lectura

CONTO

Un esposo cristiano-practicante reprochaba a su mujer muy sensibilizada y generosa con la causa de los pobres: “¿Quieres solucionar tú sola el problema de la pobreza, o qué?”. Ella le replicó: “¿Cuánto gastas tú en los bares y en tabaco? Eso mismo tengo derecho yo a gastar. Pero prefiero gastarlo dándoselo a los pobres. ¿Es que no tengo derecho?”. Le dejó sin palabra para siempre.

Tomado de P. Juan Jáuregui Castelo

Tenía fama de ser la mejor panadería de la ciudad. En sus instalaciones se concentraban todos los días 50 trabajadores que amasaban la harina, el agua y la levadura, para luego introducir la masa en el horno y obtener un pan bien rico. Así era Panadería Medina. Se destacaba por hacer solo un tipo de pan, pero ese producto era tan bueno que lo distribuían a toda la ciudad. Los empleados vivían cómodos y seguros en su trabajo. Era un ambiente aburrido, pero eficaz. El slogan publicitario era: “Panadería Medina, el pan nuestro de cada día”.

Pero un día el jefe se jubiló y puso a su nieto al frente de la Panadería. Y como era de esperar, el joven vino con ideas nuevas y con técnicas innovadoras. Les dijo que había que sacar al mercado una amplia variedad de panes, y no conformarse con sacar un solo tipo de pan. Para ello se deshicieron, entre otras cosas, de los hornos que durante más de cien años habían cocido el pan, y pusieron hornos digitales.

Entre los trabajadores se empezó a generar un ambiente de rebeldía, porque los habían sacado de su zona de confort. Algunos estaban tan enfadados que echaban más fuego por su boca que los mismos hornos.

El nuevo jefe, conocedor de ese ambiente, reunió a todos sus empleados y les dijo: “entiendo su malestar. Ustedes llevan años y años amasando y cociendo el mismo pan. Pero hay que actualizarse. No he venido a traer paz, he venido a generar un cambio, y ojalá podamos conseguirlo. Los que no estén de acuerdo, pueden marcharse… La puerta está abierta. Y sepan que desde ahora nuestro slogan será: Panadería Medina, el pan nuevo de cada día”.

Tomado de El cuento de cada domingo

¿Y CUÁL DE LOS LOBOS GANARÁ LA PELEA?

Un viejo cacique de una tribu estaba teniendo una charla con sus nietos acerca de la vida. Los niños querían saber sobre muchas cosas: cómo ser buenas personas, por qué había personas malas, por qué algunas personas hacen daño, pelean son agresivos y violentos… Él les dijo: “Una gran pelea esta ocurriendo dentro de mi; es entre dos lobos. Uno de los lobos es maldad, temor, ira, envidia, dolor, rencor, avaricia, arrogancia, culpa, resentimiento, inferioridad, mentiras, orgullo, competencia, superioridad, egolatría. El otro es bondad, alegría, paz, amor, esperanza, serenidad, humildad, dulzura, generosidad, amistad, benevolencia, empatía, verdad, compasión, y fe. Esta misma pelea está ocurriendo dentro de cada uno de ustedes, y dentro de casi todos los seres de la tierra”. Lo niños se quedaron pensando un rato esa realidad de la que el abuelo les estaba hablando. De pronto, uno de los niños preguntó a su abuelo: “¿Y cuál de los lobos ganará la pelea dentro de cada uno de nosotros?” El viejo cacique respondió: “simplemente… el que alimentes”.

Tomado de P. Hermann Rodríguez Osorio, S.J.

¿ERES COMO LA ZANAHORIA, EL HUEVO O EL CAFÉ?

Una hija se quejaba con su padre acerca de su vida y cómo las cosas le resultaban tan difíciles. No sabía cómo hacer para seguir adelante y creía que se daría por vencida. Estaba cansada de luchar. Parecía que cuando solucionaba un problema, aparecía otro.

Su padre, chef de profesión, la llevó a su lugar de trabajo. Allí llenó tres recipientes con agua y los colocó sobre fuego. Pronto el agua de cada uno estaba hirviendo. En uno colocó zanahorias, en otro huevos y en el último preparó café. Los dejó hervir sin decir palabra.

La hija esperó impacientemente, preguntándose qué estaría haciendo su padre. A los veinte minutos el padre apagó el fuego. Sacó las zanahorias y las colocó en un tazón. Sacó los huevos y los colocó en otro plato. Finalmente, coló el café. Mirando a su hija le dijo: “Querida, ¿qué ves?”

-“Zanahorias, huevos y café”, fue su respuesta. La hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias. Ella lo hizo y notó que estaban blandas. Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera. Luego de sacarle la cáscara, observó el huevo duro. Luego le pidió que probara el café. Ella sonrió mientras disfrutaba de su rico aroma. Humildemente la hija preguntó: “¿Qué significa esto, papá?”

El le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad: agua hirviendo. Pero habían reaccionado en forma muy diferente. La zanahoria llegó al agua fuerte, dura; pero después de pasar por el agua hirviendo se había vuelto débil, fácil de deshacer. El huevo había llegado al agua frágil, su cáscara fina protegía su interior líquido; pero después de estar en agua hirviendo, su interior se había endurecido. El café sin embargo era único; después de estar en agua hirviendo, habían cambiado al agua.

“¿Cual eres tú?”, le preguntó a su hija. “Cuando la adversidad llama a tu puerta, ¿cómo respondes? ¿Eres una zanahoria que parece fuerte pero que cuando la adversidad y el dolor te tocan, te vuelves débil y pierdes tu fortaleza? ¿Eres un huevo, que comienza con un corazón maleable? Poseías un espíritu fluido, pero después de una muerte, una separación, o un despido, te has vuelto dura y rígidao?

¿O eres como el café? El café cambia al agua hirviente, el elemento que le causa dolor. Cuando el agua llega al punto de ebullición el café alcanza su mejor sabor. Si eres como el grano de café, cuando las cosas se ponen peor tú reaccionas mejor y haces que las cosas a tu alrededor mejoren.

Y tú,¿cual de los tres eres?

Tomado de www.corazones.org

HISTORIA DEL PESCADO FRESCO JAPONES

Los japoneses siempre han gustado del pescado fresco. Pero las aguas cercanas a Japón no han tenido muchos peces por décadas. Así que para alimentar a la población japonesa, los barcos pesqueros fueron fabricados más grandes para ir mar adentro.

Mientras más lejos iban los pescadores más era el tiempo que les tomaba regresar a entregar el pescado. Si el viaje tomaba varios días, el pescado ya no estaba fresco. Para resolver esta situación, las compañías instalaron congeladores en los barcos pesqueros. Así podían pescar y poner los pescados en los congeladores.

Sin embargo, los japoneses pudieron percibir la diferencia entre el pescado congelado y el fresco, y no les gustaba el congelado. Por lo tanto, este se tenían que vender más barato.

Las compañías instalaron entonces en los barcos tanques para los peces. Así podían pescar los peces, meterlos en los tanques y mantenerlos vivos hasta llegar a la costa.

Pero después de un tiempo los peces dejaban de moverse en el tanque. Estaban aburridos y cansados, aunque vivos. Los consumidores japoneses también notaron la diferencia del sabor, porque cuando los peces dejan de moverse por días pierden el sabor fresco…

¿Cómo resolvieron esta situación las compañías japonesas? ¿Cómo consiguieron traer pescado con sabor de pescado fresco?

Tuvieron una idea original e ingeniosa. Para mantener el sabor fresco de los peces, las compañías pesqueras ponen a los peces dentro de los tanques en los botes, pero ahora ponen también un tiburón pequeño!…

Claro que el tiburón se come algunos peces, pero los demás llegan muy, pero muy vivos. ¡Los peces son desafiados! Tienen que nadar durante todo el trayecto dentro del tanque, ¡para mantenerse vivos!

Tan pronto una persona alcanza sus metas, como pagar sus deudas, encontrar una pareja maravillosa, o lo que sea, empieza a perder la pasión. Comienza a sentir que ya no necesita esforzarse tanto. Tiende a relajarse.

Experimentan el mismo problema que las personas que ganan la lotería, o el de quienes heredan mucho dinero y nunca maduran, o de quienes se quedan en casa y se hacen adictos a los medicamentos para la depresión o la ansiedad.

Cuando alcances tus metas proponte otras mayores. Nunca debes crear el éxito para luego acostarte en él. Así que invita un tiburón a tu tanque, y descubre que tan lejos realmente puedes llegar.

Unos cuantos tiburones te harán conocer tu potencial para seguir vivo y seguir haciendo lo que mejor haces de la mejor manera posible.

Si ya los encuentras en el tanque, déjalos que se muerdan entre si, que no te asusten sus dientes ni sus trampas… Tu sigue alerta pero siempre “fresco”. Siempre habrá tiburones a donde vayas.

“No pidas a Dios que guíe tus pasos si no tienes la intención de mover tus pies.”

Tomado y reelaborado de Los cuentos de mis homilías>

NO TE PARECE EXTRAÑO.

… como un billete de $10 parece tan grande cuando lo llevas a la Iglesia y tan pequeño cuando lo llevas a las tiendas.

…. cuán larga parece una hora cuando servimos a Dios, pero qué corta cuando vemos nuestro programa favorito.

…. qué difícil nos vienen las palabras al rezar y cuán fácil cuando platicamos con un amigo.

…. cuánto nos emocionamos cuando un juego de béisbol se extiende a entradas extras y cuánto nos quejamos cuando una misa es más larga de lo usual.

…. lo difícil que es leer un capítulo de la Biblia, pero qué fácil leemos100 páginas de una novela popular o de un periódico deportivo.

…. cómo las personas desean los asientos del frente en cualquier juego o concierto, pero cómo hasta se esfuerzan para buscar asientos en la parte de atrás de la Iglesia.

… qué necesitemos 2 o 3 semanas de aviso para responder a un evento de la Iglesia, pero ajustamos nuestros compromisos sin previo aviso para otros eventos, aunque sea en el último momento.

…. lo difícil que es aprender una verdad simple del Evangelio para compartirla con otros, pero qué fácil que es para la misma persona entender y repetir un chisme.

…. cómo creemos lo que dicen los periódicos, pero cuestionamos lo que dice la Biblia.

… cómo podemos enviar miles de chistes por correo electrónico y se esparcen como reguero de pólvora, pero cuando empezamos a enviar mensajes acerca de Dios, la gente lo piensa dos veces antes de compartirlos.

…que en nuestros países cristianos los sitios más visitados en el internet son los que ofenden al Señor.

… que muchos sean tan cuidadosos para escoger lo que entra en su estómago, pero no se preocupan de lo que entra en su mente o en su corazón.

…. que todos quieran ir al cielo y pocos se preocupan de vivir las exigencias del evangelio necesarias para lograrlo.

Es extraño, ¿no te parece?

Tomado de www.corazones.org

ANÉCDOTA

Teresa de Jesús expresa su experiencia mística utilizando este término: “Viale en las manos un dardo de oro largo, y al fin de el hierro me parecía tener un poco de fuego. […] Al sacarle, me parecía las llevaba consigo y me dejaba toda abrasada en amor grande de Dios.» (Libro de la Vida, cap. XXIX).

Santos como Ignacio de Loyola o Antonio Mª Claret son considerados “hombres de fuego”. Este último animaba a cada uno de sus hijos a ser “un hombre que arde en caridad y que abrasa por donde pasa; que desea eficazmente y procura por todos los medios encender a todo el mundo en el fuego del divino amor” (Autobiografía, 494) y Joaquina de Vedruna, mujer apasionada por Jesús y su causa, decía a sus hijas: “Si sois fieles a la gracia, el mismo Señor os iluminará, porque en la intimidad de la oración, os manifestará su gran amor. Y si tenéis deseos de corresponderle, suplicaréis sin cesar que os encienda en el fuego de su mismo amor” (Epistolario, 98).

Tomado de Inma Eibe

En el apócrifo Evangelio de Tomas, encontramos dos textos similares: “He echado fuego sobre el mundo y lo estoy manteniendo hasta que arda” (EvT 49); y “El que está cerca de mí está cerca del fuego; el que está lejos de mí está lejos del Reino” (EvT 82).

Cuentan que el rabino Joseph Schneerson, líder hasídico, durante los días de la revolución comunista rusa fue encarcelado y perseguido por su fe. Una mañana mientras oraba en la sinagoga de Leningrado, la policía secreta entró y lo detuvo. Lo llevaron a la estación de policía, le dieron una paliza y le pidieron que abandonara sus actividades religiosas. El se negó. El policía puso una pistola en su cara y le dijo: “Este pequeño juguete ha hecho cambiar de ideas a muchos hombres”.

El rabino le contestó: “Este pequeño juguete puede intimidar sólo a los hombres que tienen muchos dioses y un solo mundo. Como yo tengo un solo Dios y dos mundos este pequeño juguete no me impresiona”.

Tomado de P. Félix Jiménez

CANTO

Sin miedo | Cristóbal Fones, SJ

Seguirte – Ain Karem

Delegación para el Clero de Santiago de Compostela