XIX Domingo del tiempo Ordinario

CITA

«Tú te abriste camino por las aguas, un vado por las aguas caudalosas, y no quedaba rastro de tus huellas.»

(Salmo 77, 20).

« En medio de la tempestad… ¡CONFIAD!»

S.Son

Refrán español: “Estar con el agua al cuello”.

San Ireneo de Lyon En efecto, tras el viento que conmueve los montes, tras el terremoto y tras el fuego, vendrán los tiempos tranquilos y pacíficos de su reino, en los cuales el Espíritu de Dios reanimará y hará crecer al hombre con suavidad» (Adversus haereses 4,20,10).

Orígenes, «Si un día nos vemos asaltados por prueba inevitables, recordemos que fue Jesús quien nos ordenó embarcarnos y que quiere que le precedamos «a la otra orilla». (Comentario al evangelio de san Mateo, 14, 15 : SC 258).

S. Hilario, Este grito (sálvame) es el gemido de su arrepentimiento…(Comentario al evangelio de san Mateo, 14, 15 : SC 258).

S. Gregorio de Nisa, «El Señor levanta y sustenta esta esperanza que vacila. Como hizo en la persona de Pedro cuando estaba a punto de hundirse, al volver a consolidar sus pies sobre las aguas. Por tanto, si también a nosotros nos da la mano aquel que es la Palabra, si, viéndonos vacilar en el abismo de nuestras especulaciones, nos otorga la estabilidad iluminando un poco nuestra inteligencia, entonces ya no temeremos, si caminamos agarrados de su mano» (De beatitudinibus 6).

San Juan Crisóstomo

Las oleadas son numerosas y peligrosas las tempestades, pero no tememos el naufragio: estamos consolidados sobre la roca. Aunque el mar se enfurezca, no demolerá la roca. Aunque las olas se agiten, no podrán hundir la barca de Jesús [. . . ]. Me importa poco cuanto el mundo considera como temible. Me río de sus bienes. Ni temo la pobreza, ni deseo la riqueza. Ni tengo miedo a la muerte, ni deseo seguir viviendo, si no es para aprovechamiento espiritual (Hom. antes de partir para el destierro).

S. Agustín, Presumió del Señor y pudo por el Señor, pero titubeó como hombre, y entonces se volvió hacia el Señor» (S. Agustín, Sermones 76,8).

¡Cuánto hay que temer que la nave se salga de su ruta y mire atrás! (Sermón 75).

Cristiano, en tu nave duerme Cristo; despiertale, que El increpara a la tempestad y se hara la calma (Sermón 361).

Sólo con tus fuerzas no puedes levantarte. Aprieta la mano de Aquel que desciende hasta ti» (Enarr. in Ps. 95, 7: PL 36, 1233)

Isaac de Nínive, El que tiene el corazón fundamentado en la esperanza de la fe no le falta nunca nada. No tiene nada, pero la fe hace que lo posea todo, tal como está escrito: «Todo cuanto pidáis con fe en la oración, lo recibiréis» y «El Señor está cerca, que nada os preocupe» (Mt 21,22; Flp 4,5-6). Sermones ascéticos, 1ª serie, nº 62

Santo Tomás de Aquino, «La cobardía es pecado mortal» «Timiditas est peccatum mortale» (Summa Theologiae, II-II, q. 125, a. 3 s.c).

Santo Tomás Moro Nada puede pasarme que Dios no quiera. Y todo lo que él quiere, por muy malo que nos parezca, es en realidad lo mejor. Carta escrita en la prisión a su hija, 1534

San Juan Maria Vianney «Otro beneficio de la oración es que hace que el tiempo transcurra tan aprisa y con tanto deleite, que ni se percibe su duración»

San Josemaría Escriva de Balaguer, Tu solo, con tu barca, si prescindes del Maestro, sobrenaturalmente hablando, marchas derecho al naufragio. Únicamente si admites, si buscas, la presencia y el gobierno del Señor, estarás a salvo de las tempestades y de los reveses de la vida. Pon todo en las manos de Dios: que tus pensamientos, las buenas aventuras de tu imaginación, tus ambiciones humanas nobles, tus amores limpios, pasen por el corazon de Cristo. De otro modo, tarde o temprano, se iran a pique con tu egoismo (Amigos de Dios,21).

Catecismo, 163 Ahora, sin embargo, «caminamos en la fe y no en la visión» (2 Cor 5,7), y conocemos a Dios «como en un espejo, de una manera confusa,…imperfecta» (1 Cor 13,12). Luminosa por aquel en quien cree, la fe es vivida con frecuencia en la oscuridad. La fe puede ser puesta a prueba. El mundo en que vivimos parece con frecuencia muy lejos de lo que la fe nos asegura; las experiencias del mal y del sufrimiento, de las injusticias y de la muerte parecen contradecir la buena nueva, pueden estremecer la fe y llegar a ser para ella una tentación.

274 «Nada es, pues, más propio para afianzar nuestra Fe y nuestra Esperanza que la convicción profundamente arraigada en nuestras almas de que nada es imposible para Dios. Porque todo lo que (el Credo) propondrá luego a nuestra fe, las cosas más grandes, las más incomprensibles, así como las más elevadas por encima de las leyes ordinarias de la naturaleza, en la medida en que nuestra razón tenga la idea de la omnipotencia divina, las admitirá fácilmente y sin vacilación alguna» (Catech. R. 1,2,13).

2583 Después de haber aprendido la misericordia en su retirada al torrente de Kérit, Elías enseña a la viuda de Sarepta la fe en la palabra de Dios, fe que confirma con su oración insistente: Dios devuelve la vida al hijo de la viuda (cf 1 R 17, 7-24).

En el sacrificio sobre el Monte Carmelo, prueba decisiva para la fe del pueblo de Dios, el fuego del Señor es la respuesta a su súplica de que se consume el holocausto […] “a la hora de la ofrenda de la tarde”: “¡Respóndeme, Señor, respóndeme!” son las palabras de Elías que las liturgias orientales recogen en la epíclesis eucarística (cf 1 R 18, 20-39).

Finalmente, volviendo a andar el camino del desierto hacia el lugar donde el Dios vivo y verdadero se reveló a su pueblo, Elías se recoge como Moisés “en la hendidura de la roca” hasta que “pasa” la presencia misteriosa de Dios (cf 1 R 19, 1-14; Ex 33, 19-23). Pero solamente en el monte de la Transfiguración se dará a conocer Aquél cuyo Rostro buscan (cf. Lc 9, 30-35): el conocimiento de la Gloria de Dios está en la rostro de Cristo crucificado y resucitado (cf 2 Co 4, 6).

San Pablo VI, “la Iglesia es santa aunque abarque en su seno pecadores, porque ella no goza de otra vida que de la vida de la gracia” (Catecismo 827)

Benedicto XVI «El Señor está en el “monte” del Padre: podemos invocarlo siempre»

Papa Francisco, «Cada cristiano y cada comunidad debe discernir el camino que el Señor le indica, pero a todos se nos pide que obedezcamos su llamado a salir de nuestra zona de confort para alcanzar las periferias necesitadas de la luz del Evangelio». Evangelii Gaudium

“la Iglesia en salida es la comunidad de los discípulos misioneros” (“Evangelii Gaudium” 24)

A. Camus había diagnosticado que el nuestro es el siglo del miedo.

Mounier Hombres que tienen miedo del salto: en eso nos hemos convertido .

Romano Guardini escribe que el Señor «siempre está cerca, pues se encuentra en la razón de nuestro ser. Sin embargo, debemos experimentar nuestra relación con Dios entre los polos de la lejanía y de la cercanía. La cercanía nos fortifica, la lejanía nos pone a prueba» (Aceptarse a uno mismo, Brescia 1992, p. 71)».

R. de Vaux «Huracán, temblor de tierra, relámpagos no son más que los signos precursores del paso divino; el murmullo de un viento tranquilo simboliza la espiritualidad de Dios y la intimidad en medio de la que conversa con sus profetas»,.

CONTO

EL ÁGUILA QUE NO VOLABA

A uno de aquellos reyes antiguos le obsequiaron dos pequeñas águilas para ser entrenadas. Pasados unos meses, fue informado que una estaba perfectamente entrenada, mientras la otra no se había movido de la rama en que fue colocada el primer día.

Curanderos y sabios sanadores examinaron el águila. Nadie logró hacerla volar. El Rey ofreció una recompensa a quien lo lograra.

La siguiente mañana el águila volaba ágilmente. De inmediato pidió hablar con el autor de ese portento, presentándose un humilde campesino.

– ¿Cómo lo hiciste? ¿Eres mago o brujo?

– Fue fácil, Su Majestad. Yo tan sólo corté la rama y el águila voló. Se dio cuenta que tenía alas y se lanzó a volar.

Tomado de MSC

ANÉCDOTA

LA CUARTA VIGILIA

(entre las 3 y las 6 de la noche).

«A MUCHOS ESTADIOS DE TIERRA»

(Juan dice que a unos 25-30 estadios, 5-6 km, lo que supone en mitad del lago).

CREER EN MILAGROS

Según una encuesta de opinión publicada en 1989 por el prestigioso instituto Gallup, el 82% de los americanos cree que “incluso hoy, los milagros son realizados por el poder de Dios”, y sólo el 6% rechaza por completo la idea de que todavía hoy Dios realiza milagros. Y claro, esto nos hace sospechar que una cosa es lo que se piensa en ambientes académicos o círculos intelectuales, y otra, lo que piensa la gente (¿los sabios y los sencillos?) …

Tomado de Miguel Ángel Munárriz Casajús

«YO SOY»

(en griego, egó eimí; Mt 14,27).

Al decir esto Jesús se atribuye a sí mismo el nombre con el que Dios se define a Sí Mismo ante Moisés. Cuando Moisés le pregunta a Dios cuál es su nombre, Dios le responde: «Mi nombre es ‘Yo soy'» (Ex 3,14), que en hebreo se dice Yahveh6. Y la Biblia de los LXX traduce al griego como egó eimí. Dios se define a Sí Mismo no con un sustantivo sino con un verbo. El verbo Yahveh, además de significar ‘Yo Soy’, tiene un matiz de presencia permanente y activa entre su pueblo.

PROSKYNÉO

El significado primario del verbo proskynéo es ‘adorar’15. San Juan usa este verbo diez veces, las diez veces con el sentido de ‘adorar’. El paso más impresionante es el de Jn 4,20-23, en la conversación con la samaritana, donde el uso del verbo no admite de ninguna manera la posibilidad de que se trate de una simple postración de respeto. La concentración del verbo proskynéo (ocho veces en cuatro versículos) y el significado indubitable que tiene en esos versículos de Jn 4 debería bastar para convencerse que el sentido primario de proskynéo es ‘adorar’.

THARSEÎTE

el término tharseîte proviene del verbo tharséo, que significa literalmente: «Ser valiente, estar confiado; tener un buen coraje (es decir, un coraje virtuoso); tener una buena valentía; ser intrépido; emprender algo valientemente; ir valientemente hacia cualquier cosa que sea; arriesgarse valientemente hacia cualquier cosa que sea; estar sin preocupaciones; estar sin aprensión respecto a cualquier cosa que sea; confiar en; fiarse de; fundarse sobre alguna base segura; estar de buen ánimo; ser intrépido respecto de cualquier cosa; tener confianza en que las cosas saldrán bien; fiarse o arriesgarse ante una situación desconocida; estar confiadamente persuadido que»16.

De este verbo proviene el sustantivo thársos, que significa «el coraje, especialmente el coraje guerrero; la intrepidez; confianza, esperanza; audacia, temeridad»

Tomado de P. José A. Marcone, IVE

HUMOR

“Solo Dios nos puede salvar” dijo el piloto del avión.

El piloto de un avió se decidió finalmente a informar a los pasajeros del peligro que estaban pasando. «Lamento informarles que estamos en graves dificultades; entre no mucho tiempo nos hundiremos en el mar. Sólo Dios nos puede salvar”.

Un pasajero, que no había entendido lo que el capitán del avión había dicho, se volvió hacia un sacerdote que viajaba a su lado y le preguntó: «¿Qué es lo que dijo el piloto del avión?» Y el sacerdote le respondió: «Nos dijo que estamos por precipitar en el mar y no hay ninguna esperanza»

Tomado de P. Chinaglia

POEMA

En una noche oscura, / con ansias en amores inflamada, / ¡oh dichosa ventura! / salí sin ser notada, / estando ya mi casa sosegada

(San Juan de la Cruz).

¿ME DEJÁIS SOLO?

¿Me dejáis solo? 

¿Con la verdad?

¿Por qué no me ayudáis 

a examinar la piedra fascinante 

que me ha atraído siempre a la frontera?

Los caminos trillados 

son caminos de todos. 

Nosotros, por lo menos, 

debemos arriesgar estas veredas 

donde brota la flor del Tiempo Nuevo, 

donde las aves dicen la Palabra 

con el vigor antiguo, 

por donde otros arriesgados buscan 

la humana libertad…

Si el corazón es limpio 

no ha de atraparnos nunca 

la noche intransitable. 

El viento y las estrellas 

nos dictarán los pasos.

¿Por qué me dejáis solo, 

con o sin la verdad?

 Pedro Casaldáliga

Tomado de Pastoral sj

ORACIÓN

ALMA DE CRISTO

Alma de Cristo, santifícame.

Cuerpo de Cristo, sálvame.

Sangre de Cristo, embriágame.

Agua del costado de Cristo, lávame.

Pasión de Cristo, confórtame.

¡Oh, buen Jesús!, óyeme.

Dentro de tus llagas, escóndeme.

No permitas que me aparte de Ti.

Del maligno enemigo, defiéndeme

En la hora de mi muerte, llámame.

Y mándame ir a Ti.

Para que con tus santos te alabe.

Por los siglos de los siglos. Amén

MEDITACIÓN

MEDITACIÓN DEL PAPA BENEDICTO XVI

«San Agustín, imaginando que se dirige al apóstol, comenta: el Señor «se inclinó y te tomó de la mano. Sólo con tus fuerzas no puedes levantarte. Aprieta la mano de Aquel que desciende hasta ti» (Enarr. in Ps. 95, 7: PL 36, 1233) y esto no lo dice sólo a Pedro, sino también a nosotros. Pedro camina sobre las aguas no por su propia fuerza, sino por la gracia divina, en la que cree; y cuando lo asalta la duda, cuando no fija su mirada en Jesús, sino que tiene miedo del viento, cuando no se fía plenamente de la palabra del Maestro, quiere decir que se está alejando interiormente de él y entonces corre el riesgo de hundirse en el mar de la vida. Lo mismo nos sucede a nosotros: si sólo nos miramos a nosotros mismos, dependeremos de los vientos y no podremos ya pasar por las tempestades, por las aguas de la vida. El gran pensador Romano Guardini escribe que el Señor «siempre está cerca, pues se encuentra en la razón de nuestro ser. Sin embargo, debemos experimentar nuestra relación con Dios entre los polos de la lejanía y de la cercanía. La cercanía nos fortifica, la lejanía nos pone a prueba» (Aceptarse a uno mismo, Brescia 1992, p. 71)».

Benedicto XVI – Ángelus, 7 de agosto de 2011

¿QUÉ HACER FRENTE A LA ADVERSIDAD?

Tanto nosotros mismos, por capacitados, preparados y entrenados que estemos, como las personas con las que convivimos (familiares, compañeros, amigos) y cualquier desconocido con quien circunstancialmente nos topemos por la calle, somos personas con poca resistencia a las situaciones adversas, con baja tolerancia a la frustración.

Ante la adversidad, cuando las cosas no suceden como esperamos, perdemos fácilmente el control de nosotros mismos y convertimos en problema y en situación crítica lo que simplemente debería haber sido una experiencia de autodominio y de habilidad para gestionar bien nuestras emociones, impulsos y actitudes. Bien advertía Goethe que el talento se educa en la calma y el carácter en la tempestad.

Bernabé Tierno

Tomado de Anecdonet

CANTO

Dejalo todo – Juan Antonio Espinosa

VIDEO

Por la evangelización en la ciudad – | La oración del Papa

Delegación para el Clero de Santiago de Compostela