Este lunes el carnaval de Las Palmas
protagonizó una de las ofensas a los creyentes más graves que se
recuerdan en esta cita. Se produjo en la gala Drag donde se concedió el
primer premio al llamado Drag Sethlas, que protagonizó un número en el
que se burlaba de manera obscena de la Virgen María y de la crucifixión de Cristo.
El número consistía en un drag queen vestido de Virgen María que se va desnudando.
A continuación, representaba a Jesucristo crucificado para
posteriormente bajar de la cruz mientras entona estrofas provocadoras,
todo ello rodeado de un ambiente religioso donde aparecían nazarenos y
velas.
La irreverencia, la provocación y la falta de respeto
caracterizaron la actuación de quien ha sido elegido vencedor del
carnaval.
Ante esta situación, el obispo de Canarias, monseñor Francisco Cases, ha escrito una carta “a quien quiera leerme” en la que confiesa estar viviendo “el día más triste de mi estancia en Canarias”
por el “triunfo de la frivolidad blasfema en la gala Drag (…),
triunfando en los votos, y triunfando en los aplausos de una muchedumbre
enardecida”.
“Lo primero que ha brotado de mi corazón ha sido pedir perdón, a nuestro Salvador y a su bendita Madre,
también nuestra. Perdona a mi pueblo, Señor. Perdona a tus hijos,
Madre”, afirma en la carta hecha pública por el obispado de Canarias.
Y tras preguntarse si no existen límites a la libertad de expresión ante
ofensas tan graves como la realizada a los católicos este lunes, el
obispo convoca a los fieles a una misa para dar gracias a Dios y a la
Virgen y pedir perdón por esta blasfemia el próximo viernes 3 de marzo a las 19.30 en la catedral.
A continuación les ofrecemos la carta íntegra escrita por el obispo Francisco Cases:
A QUIEN QUIERA LEERME
Queridos hijos y hermanos:
En conversaciones con periodistas o con grupos distintos he tenido que
responder alguna vez a las preguntas: ¿Qué día ha sido el más feliz de
su estancia en Canarias? y he respondido con muchas fechas. Y ¿qué día
ha sido el más triste? Hasta ahora respondía: el día del accidente en
Barajas del avión que partía hacia Gran Canaria. A partir de hoy diré
que estoy viviendo ahora el día más triste de mi estancia en Canarias.
Ha triunfado la frivolidad blasfema en la gala Drag del Carnaval de Las
Palmas de Gran Canaria. Triunfado en los votos, y triunfado en los aplausos de una muchedumbre enardecida.
Hace un tiempo, sobre el talud que se encuentra encima de la entrada
norte del túnel Luengo alguien escribió con letras enormes: NADA ES
VERDAD. TODO VALE. Pocos días después, otra persona, o quizás el mismo,
añadió encima de lo escrito, y con letras del mismo enorme tamaño: SIN
DIOS. Parecía indicar el principio de la convivencia ciudadana de
nuestra Capital, pues ese túnel con su forma de arco es realmente el
acceso a la ciudad desde el norte de la isla. Creo que
precisamente por eso, pocos meses después todo fue borrado, quedando
todavía la señal de la pintura superpuesta. SIN DIOS, NADA ES VERDAD.
TODO VALE.
Lo he recordado con profunda tristeza y con sentido dolor al ver esta mañana la grabación que me han hecho llegar de la gala.
Mi pueblo, miles de personas, coreaban, aplaudían y votaban con los
teléfonos. He recordado como en superpuesto los miles y miles de
personas que acompañaron la imagen de nuestra Patrona la Virgen del Pino
en su bajada y estancia en la Ciudad y en la subida a su
Santuario. Y las procesiones del Santo Cristo de Telde en las que he
participado acompañando la imagen del Crucificado y a muchísimos fieles.
Y han seguido pasando por mi memoria las procesiones de la Virgen del
Carmen y de la Virgen de la Luz de la Isleta, de la Virgen de los
Dolores de Schaman, todas ellas proclamadas Fiestas de la Ciudad en
Plenos solemnes del Ayuntamiento. Y la imagen del Cristo de la Vera Cruz
de San Agustín, Patrono de la Ciudad, procesionando en la Magna el
Viernes Santo. Y se me han llenado los ojos de lágrimas.
Lo primero que ha brotado de mi corazón ha sido pedir perdón, a nuestro
Salvador y a su bendita Madre, también nuestra. Perdona a mi pueblo,
Señor. Perdona a tus hijos, Madre. Perdóname a mí, que debo responder por ellos ante ti. Perdona a tantos como formando parte de la comunidad cristiana no damos el debido testimonio.
También me he preguntado si no hay límites para la libertad de expresión,
si todo vale en las manifestaciones festivas porque nada es verdad, si
no hay recursos para cortar la frivolidad blasfema que ofende a muchos
ciudadanos. Tenemos mucho que pensar.
Deseo invitar a cuantos lo deseen a participar en la Eucaristía
que celebraremos para dar gracias a Dios por nuestro Salvador y por
nuestra Madre; pedir perdón porque el testimonio de nuestras
vidas creyentes no es lo suficientemente vigoroso y coherente en la
convivencia social; y para pedir fuerza para que la Misericordia que
Padre Dios nos manifestó y nos dio con su Hijo Jesús sea siempre la
señal de nuestro actuar privado y público.
Celebraremos esta Eucaristía en la Santa Iglesia Catedral el próximo día
3 de marzo, viernes, primero de Cuaresma, a las 7.30 de la tarde. Os
esperamos.
+ Francisco, Obispo de Canarias
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