El pasado 4 de junio los obispos de País Vasco y Navarra publicaron una carta conjunta titulada «Desafíos contempóraneos de la educación»
en la que hablaban no solo de la escuela sino también de la persona y
la comunidad católica por lo que advertía también de la ideología de
género o de espiritualidades orientales como el reiki o distintos tipos
de yoga.
El obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla, que
se caracteriza por su claridad a la hora de hablar, ahonda en por qué
era necesaria esta carta y profundiza en algunos de estos aspectos en
una entrevista publicada en el Diario Vasco:
-En su última carta pastoral, alertan de que la educación está en situación de «emergencia». ¿Por qué? ¿Qué carencias aprecia?
-Vivimos una crisis educativa. Nosotros no hablamos de «competencias»,
como el informe PISA, sino que abordamos el tema desde nuestra
perspectiva moral y espiritual. Por ejemplo, ¿acaso no se está
confundiendo la tolerancia con el ‘todo vale’?… Y sin olvidar que existe un influjo muy grande entre el fracaso matrimonial de los padres y el fracaso escolar de los hijos.
-¿Cuáles son para usted las claves de una buena educación?
-Podrían resumirse en cuatro. El equilibrio afectivo, la inquietud
intelectual, propia de quien busca una verdad objetiva, algo
incompatible con la cultura de la posverdad. En tercer lugar, la
fortaleza interior, ser capaz de asumir las frustraciones y los
sufrimientos de la vida sin venirse abajo, porque vemos unas
generaciones muy frágiles psicológicamente, con tolerancia muy baja al
fracaso. Y, por último, una libertad anclada en la verdad; o, dicho de
otro modo, buscar un equilibrio entre libertad y disciplina.
-¿Crisis educativa es crisis en el sistema de docencia?
-No hemos hecho una carta pastoral dirigida al mundo de la escuela, sino
a todos los ámbitos: escuela, familia, Iglesia, educación en el tiempo
libre, en las redes sociales. Hablamos del hecho educativo global.
– En un Estado aconfesional, ¿la educación pública debe integrar la religión católica? ¿Y el resto de confesiones?
-No me gusta la denominación de «educación pública y privada». Nosotros
distinguimos entre educación de «iniciativa pública» e «iniciativa
social», como es el caso de los colegios católicos y de buena parte de
las ikastolas. Dicho esto, si queremos que la educación sea
integral y no sesgada, cualquier escuela tiene que estar abierta a la
dimensión religiosa del ser humano. Y los padres cuyos hijos se
educan fuera de las escuelas católicas, también tienen el derecho-deber
de hacerlo conforme a sus convicciones morales y religiosas. Y respecto
a otras religiones, ni que decir tiene que apoyamos plenamente el
derecho de esas familias a que sus hijos reciban una educación religiosa
según su credo. Recientemente en Eibar, un grupo de familias pidió la
religión musulmana para sus hijos, y el centro decidió suprimir la
asignatura de religión y que no se diera ninguna. ¿Pero por qué? Tienen
derecho a pedirlo.
-¿Considera que la enseñanza católica está siendo «desterrada»?
-Constatamos la existencia de padres que nos manifiestan la imposibilidad práctica de matricular a sus hijos en religión,
bien porque no se les ofrece tal posibilidad (contraviniendo la
legislación), o porque cuando optan por la asignatura, el centro les
‘convence’ para renunciar y sustituir la clase por otra actividad de
refuerzo de otra asignatura, etc… Esos casos existen. Porque no es
creíble que en Euskadi 137 centros, y en Gipuzkoa 73, tengan cero
matrículas en la asignatura de religión. Se está incumpliendo la ley con
la religión, pero también con su alternativa, la de ética. Existe una
irregularidad bastante seria.
-¿Observa algún perjuicio directo por no estudiar religión?
-El principal es plantear una educación que renuncia a las preguntas últimas por el sentido de la vida.
Hay una conocida expresión de Aristóteles: «No hay viento favorable
para los barcos que desconocen su destino». No solo se puede vivir de
preguntas inmediatas, el ser humano necesita una pregunta por la
existencia.
-Defiende una educación en todos los sentidos de la vida, ¿pero solo la católica satisface esa inquietud?
-Los padres tienen derecho a que los hijos reciban esa educación
religiosa desde sus propias convicciones, y en caso de los musulmanes
será desde la suya. No pretendemos que exista una única convicción religiosa.
-¿Y la alternativa de ética?
-Habrá padres que entiendan que sí la satisface, pero nosotros creemos que la religión católica integra el hecho ético moral y añade una explicación última de la existencia, que es el fundamento último de la creación del mundo.
-Piden a la Administración que garantice a los padres la elección de la educación de sus hijos. ¿Dónde no se garantiza?
-Todos conocemos las reivindicaciones para suprimir la asignación
económica a los colegios concertados, cuando se trata de destinar el
dinero de los impuestos a costear el tipo de educación elegida por los
padres. Y además supone un ahorro para el Estado porque el concierto es
muy inferior a lo que cuesta la plaza en la red de iniciativa pública.
Obviamente, aplaudimos la sentencia del Supremo que reconoce el derecho a
la concertación de los centros con educación diferenciada. Los padres suelen tener mejor criterio que los poderes públicos a la hora de decidir sobre la educación de sus hijos. Hay que intentar ser lo menos intervencionista posible.
-¿Cree que una segregación por sexos permite recibir una educación integral?
-Las palabras también las carga el diablo. Y si habla de segregación en
lugar de diferenciación, ya está cargándolas. Lo que el Tribunal Supremo
dice es que hay modelos diferentes, razones que aconsejan uno y otro, y
que es discutible. Por eso deja que elijan los padres.
-¿Y el Estado debe facilitar todas las opciones?
-El Estado debe estar al servicio de las familias en su libertad de
elección, no coartarla ni pretender ejercer de papá y de mamá. La familia educa mucho mejor que el Estado.
-Dan también un tirón de orejas a los partidos por modificar tantas veces la ley, sin consenso.
-Es fruto de la tentación de utilizar el sistema educativo como una forma de control de la sociedad.
–Y rechazan «la
intromisión» de los poderes públicos en la educación en la
«afectividad». ¿Una educación integral no debe explicar la coexistencia
de todas las opciones de sexualidad o de género?
-La educación en el respeto a todas las personas, independientemente de
su condición sexual o de otro tipo, es un elemento fundamental en la
educación cristiana. Pero otra cosa es confundir la educación en
el respeto con imponer en el sistema educativo una ideología que
introduzca una antropología alternativa, al margen de la voluntad de los padres.
-¿Explicar en una escuela esa realidad es imponer un modelo?
-También lo explicamos en la escuela católica. Se enseña a respetar a todo el mundo, otra cosa es que se tome de excusa para introducir un nuevo modelo antropológico.
– La Iglesia refuta la ideología de género, ¿qué es para usted?
-Permítame responderle desde las palabras del Papa Francisco: «Otro
desafío surge de diversas formas de una ideología, genéricamente llamada
‘gender’, que niega la diferencia y la reciprocidad natural de hombre y
de mujer. Ésta presenta una sociedad sin diferencias de sexo, y vacía
el fundamento antropológico de la familia. Esta ideología lleva a
proyectos educativos y directrices legislativas que promueven una
identidad personal y una intimidad afectiva radicalmente desvinculadas
de la diversidad biológica entre hombre y mujer». En la Iglesia
católica existe una unidad grande en esta conciencia de que la ideología
de género es incompatible con una antropología cristiana.
-¿Por qué reclaman formar «con especial esmero» a los profesores de religión? ¿Les ve faltos de fe?
-Eso que pedimos a los profesores de religión, lo decimos igual de los seminaristas, sacerdotes, o incluso, de los obispos. Los educadores necesitamos tener una formación permanente.
Máxime cuando los jóvenes no solo buscan maestros, sino testigos. El
mejor sermón es el de ‘fray ejemplo’. Necesitan modelos de referencia,
piden autenticidad. Que quien les hable tenga un testimonio de vida
coherente. Y eso se extiende a todos los profesores… Con todo lo de la
corrupción, existe una alergia al fariseísmo, a la doble vida.
-¿Así que también la corrupción influye en la escuela?
-En este caso, la denuncia pública que hay contra la corrupción es positiva porque afina el sentido de la justicia social.
Es que el séptimo mandamiento de ‘no robarás’ ha derivado en fórmulas
muy complejas, de guante blanco, sociedades interpuestas… (dice
irónico).
-¿Qué límites pondría al uso de redes sociales entre menores?
– Ofrecen grandes potencialidades envueltas en no pocos riesgos: la
agresividad del anonimato, la superficialidad, la pérdida de hábito de
lectura, que es tremendo; el aislamiento del mundo en una burbuja
narcisista… Pero la alternativa no es darles la espalda, sino fomentar un buen uso y austero.
-También advierten sobre las «nuevas formas de espiritualidad» y prácticas como el yoga, el reiki…
-Distinguimos entre yoga y reiki…
-¿Por qué es incompatible el reiki con la fe católica?
-El cristianismo es el encuentro entre Dios y el hombre; es una llamada a
salir de nosotros mismos entregándonos al prójimo. Sin embargo, una
buena parte de estas nuevas «espiritualidades» no buscan el encuentro
con un Dios trascendente, sino una mera introspección. Tras la Nueva Era se esconde la tentación de crear un dios a nuestra medida.
-¿Y el yoga, qué riesgo tiene?
– Los obispos indios hicieron una carta pastoral discerniendo el yoga
como técnica de respiración o autocontrol de las emociones, de su
utilización como una visión panteísta de unión con supuestas energías
universales, sin entender la existencia de un Dios creador.
-También lo hacen
contra el consumo desmedido. ¿Observa desmesura o teme que se profanen
sacramentos como la comunión o el bautismo?
– La Iglesia siempre invita a la austeridad en todos los campos, incluido al celebración de los sacramentos.
-¿Qué radiografía hace en este momento de la Iglesia guipuzcoana?
-Somos conscientes de nuestra debilidad en medio de la secularización,
pero estamos convencidos de que tenemos una palabra de esperanza
importante que aportar. Por cierto, el 2 de julio se ordenarán de diáconos, Dios mediante, dos jóvenes. Nuestra
Iglesia también tiene sus alegrías. Y nos vamos reinventando con el uso
de nuevas formas digitales de transmitir el Evangelio. A final de mes,
inauguro una página web con más de 2.500 entradas.
-¿Mantiene contacto con Juan Kruz Mendizabal, ‘Kakux’?
-La Iglesia, de forma conjugada entre la diócesis y Roma, está llevando
adelante un proceso canónico para investigar la denuncia presentada
contra Juan Kruz Mendizabal. Y como en la justicia civil se habla de
«secreto de sumario», en el ámbito eclesial la investigación está bajo
«secreto pontificio». Mientras que ese proceso no esté concluido no puedo atender preguntas sobre este tema. Sería imprudente.
-¿Cuándo culminará el proceso?
-No me atrevo a decirlo. Intentaremos no perder tiempo.
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