Parolin: el Papa en España para relanzar la comunión y el encuentro

El cardenal secretario de Estado de la Santa Sede explica a los medios vaticanos el significado del cuarto viaje apostólico de León XIV: como Pastor de la Iglesia católica desea encontrarse con sus hijos, pero también con todos los hombres de buena voluntad, para invitar a todos a caminar juntos hacia una meta común.

Eminencia, ¿cuál es el mensaje principal que el Santo Padre desea transmitir a España en su cuarto viaje apostólico internacional?

El logotipo del viaje apostólico en España -un círculo abierto en movimiento, formado por figuras humanas unidas entre sí y orientadas hacia lo alto- revela ya la intención del Santo Padre. Como Pastor de la Iglesia católica desea encontrarse con sus hijos, pero también con todos los hombres de buena voluntad. Con todos quiere sostener, promover y construir cada vez más la comunión y el encuentro. Todo ello en un doble movimiento, tanto dentro de la Iglesia como en la sociedad. No se trata solo de estar juntos, sino de caminar juntos hacia una meta común.

También debe subrayarse el plus que la Iglesia anhela comunicar a toda la humanidad, es decir, la invitación a acoger las respuestas que Jesucristo da a las profundas preguntas que el ser humano se plantea sobre el sentido de la vida, de la muerte y del sufrimiento. Cristo nos ofrece alcanzar esa plenitud de humanidad que los cristianos llamamos vida eterna. Esto se convierte asimismo en la fuente de la esperanza y de la alegría con las que el Santo Padre aspira a servir a la humanidad y a alentar a los cristianos.

León XIV se reunirá con el Parlamento español: ¿cuáles son hoy las prioridades diplomáticas de la Santa Sede en el diálogo con la Europa mediterránea?

Los legisladores deberían tener siempre como referencia fundamental la dignidad de la persona humana y el bien común, tanto en la elaboración de las leyes como en la determinación del tipo de sociedad que se desea construir. El área mediterránea, con su tradición milenaria de cultura, arte y valores, representa asimismo un punto de referencia para el cristianismo.

En el diálogo con la Europa mediterránea, la Santa Sede sostiene un enfoque compasivo y coordinado frente a la crisis migratoria, subrayando la dignidad intrínseca de todos los migrantes. Su posición se basa en cuatro principios fundamentales: acoger, proteger, promover e integrar a los migrantes y refugiados.

En cuanto a la demografía, la ribera norte del Mediterráneo, a diferencia de la sur, sufre una drástica caída de la natalidad. Para afrontar esta crisis es esencial colocar en el centro la dignidad fundamental de todas las personas y el papel de la familia en la sociedad.

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