«Liarla petarda» este Sábado Santo. Es lo que propone una iniciativa que se está viralizando a través de redes sociales y de móvil, en confluencia con otras,
todas ellas con un único objetivo: que, dado que el confinamiento
forzoso por la pandemia de coronavirus va a impedir, ya no solo las
procesiones de la Semana Santa, sino incluso la asistencia a la Vigilia
Pascual , que al menos se encienda en las casas la luz en torno a la
cual gira la liturgia de esa noche.
La cita es a las 22.00 horas, «cuando el Santo Padre encienda
la hoguera»: hay que seguir la ceremonia por la televisión o internet. Y
los convocantes apelan al espíritu «gamberro» (es decir, de
hacer ruido y dar la nota, en el mejor de los sentidos) que todo
cristiano debe llevar dentro si vive auténticamente su fe: «No se
enciende una lámpara para meterla debajo del celemín» (Mt 5, 13-16),
dijo Jesucristo nada más proclamar las Bienaventuranzas en el Sermón de la Montaña.
Así que es algo tan sencillo como eso. A la hora en la que la Iglesia normalmente nos convoca a uno de los ritos más bellos del año que
no podremos vivir esta vez los cristianos (la procesión de las candelas
y el paso de la luz de unas velas a otras), hacer presente esa lámpara
en el mismo lugar donde, sin reparo alguno, sacamos las palmas o las
cacerolas.
ReligiónenLibertad





