IV Domingo de Pascua

CITA

Sabiduría popular: “Si puertas, para qué abiertas; y si abiertas, para qué puertas”.

S. Basilio, «De la misma manera que los cuerpos transparentes y nítidos, al recibir los rayos de luz se vuelven resplandecientes e irradian brillo, las almas que son llevadas e ilustradas por el Espíritu Santo se vuelven también espirituales y llevan a los demás la luz de la gracia(Del Espíritu Santo 9,23).

S. Gregorio de Nisa, dice al Buen Pastor: «¿Dónde pastoreas, Pastor Bueno, Tú que cargas sobre tus hombros a toda la grey? Muéstrame el lugar de tu reposo, guíame hasta el pasto nutritivo, llámame por mi nombre, para que yo escuche tu voz y tu voz me dé la vida eterna» (Homilía 2 sobre el Cantar).

San Juan Crisóstomo «No debe extrañarnos que Él se llame a sí mismo puerta, porque se presenta a sí mismo también como pastor y como rebaño. Él se llama puerta por ser el que nos conduce al Padre, y se llama pastor por ser el que nos guía». (PG. 27, 179)

Tenemos un Pastor que nos ama en tal manera que dio su vida por nosotros. Si pues es tan poderoso y tanto nos ama ¿qué impide para que consigamos la salvación? ¡Nada! A no ser que nosotros mismos fallemos. Explicación del Evangelio de San Juan (2), Homilía LIX (LVIII), Tradición México 1981, p. 129-33

S. Agustín, “Si existen buenas ovejas habrá también buenos pastores, pues de entre las buenas ovejas salen los buenos pastores” (Sermón 46)

Llamaré a la oveja descarriada, buscaré a la perdida. Quieras o no, lo haré. Y aunque al buscarla me desgarren las zarzas de los bosques, pasaré por todos los lugares, por angostos que sean; derribaré todas las vallas; en la medida en que me dé fuerzas el Señor que me atemoriza, recorreré todo. Llamaré a la descarriada, buscaré a la perdida. Si no quieres tener que soportarme, no te extravíes, no te pierdas. (Sermón 46,2.14)

«¿Y quién es el que saca las ovejas sino Aquel que perdona los pecados, para que desembarazados de sus duras cadenas puedan seguirle? (…) ¿Y quién es el que va delante de las ovejas sino Aquel que resucitando de entre los muertos no muere ya más (Rom 6,9), y dijo al Padre: “Quiero que aquellos que tú me diste estén conmigo en donde yo estoy” (Jn 17,24)?».

«Entra por la puerta el que entra por Cristo, el que imita la pasión de Cristo, el que conoce la humildad de Cristo, que siendo Dios se ha hecho hombre por nosotros».

Cristo es para mí la puerta para entrar en vosotros: por Cristo no entro en vuestras casas, sino en vuestros corazones. Por Cristo entro gozosamente y me escucháis hablar de Él. ¿Por qué? Porque sois ovejas de Cristo y habéis sido comprados con su Sangre. (In Ioannis Evangelium 47,2.3).

«Escuchadle deciros tan encarecidamente: “Yo soy el Buen Pastor, todos los demás, todos los pastores buenos, son miembros míos”, porque no hay sino una sola Cabeza y un solo Cuerpo: un solo Cristo. Sólo hay, por tanto , un Cuerpo, un rebaño único, formado por el Pastor de los pastores, bajo el cayado del Pastor supremo» (Sermón 138,5).

San Cirilo de Alejandría: «El distintivo de la oveja de Cristo es su capacidad de escuchar, de obedecer, mientras que las ovejas extrañas se distinguen por su indocilidad. Comprendemos el verbo “escuchar” en el sentido de consentir a lo que se le ha dicho».

San Gregorio Magno, dice que “Los pastos son la visión de Dios”, y agrega que por más hermoso que sea el paisaje del camino no hemos de detenernos hasta llegar al fin.

«Mirad si sois, en verdad, sus ovejas, si le conocéis. Si le conocéis, digo, no sólo por la fe, sino también por el amor».

San Bernardo de Claraval: «Esto me sostiene en la adversidad, me conserva humilde en la prosperidad y me hace andar con paso firme y seguro en el regio sendero de la salvación, a través de los bienes y males de la presente vida, librándome de los peligros que me amenazan a diestra y siniestra» (Sermón 43,4 sobre el Cantar).

Santo Tomás de Aquino, El buen pastor es aquel que busca el bien de sus ovejas, en cambio, el mal pastor es el que persigue su propio bien. Sobre el Evangelio de San Juan: Hay un camino de salvación Comentario 10, 3

«Yo soy el buen Pastor. Con ello quiere estimularlos a la caridad, insinuándoles que nadie puede ser buen pastor, si no llega a ser una sola cosa con Cristo por la caridad y se convierte en miembro del verdadero pastor» (Super Evangelium Ioannis, ad loc.).

Juan Taulero, Con qué amor y qué bondad, nos abre la puerta del corazón del Padre y nos da sin cesar acceso al tesoro escondido, a las moradas secretas y a la riqueza de esta casa! Nadie puede imaginar y comprender cuán acogedor es Dios, presto para recibir, deseoso, teniendo sed de hacerlo, y cómo va delante nuestro en cada instante y a cada hora… Oh hijos míos, como permanecer obstinadamente sordo a esta amorosa invitación…: no le neguemos tan a menudo acudir esta invitación. Sermón 27, 3 para Pentecostés¡

Guillermo de San Teodorico Como tú mismo has dicho: «Yo soy la puerta», por ti mismo yo te pido, ábrenos tu mismo, para mostrarnos más claramente, el lugar dónde tú eres la puerta… Oraciones meditativas: La llave que abre la puerta VI, 6-10

Santa Catalina de Siena “La obediencia es la llave con la que fue abierta la puerta cerrada por la desobediencia de Adán.

Los he creado sin ustedes, pero no los salvaré sin ustedes. Tienen que llevar en la mano esta llave. No tienen que quedarse sentados, tienen que caminar. ¡Adelante! ¡Por el camino abierto por mi Verdad! ¡De pié! El portero del cielo De la obediencia, 1-2, Diálogos (Le dialogue, II, Téqui, 1976), trad.sc©evangelizo.org

Fray Luís de León El «rige y apacienta acomodándose a la necesidad de cada uno, pues el mejor gobernante no es el menos flexible» (Fray Luís de León, citando a Platón).

Santa Teresa de Jesús: «Muy muchas veces lo he visto por experiencia; hámelo dicho el Señor; he visto claro que por esta puerta hemos de entrar», (Vida. 22, 6).

San Juan de la Cruz «por no tener el espíritu ablandado en Cristo, ni entran ni dejan entrar» ().

Los pastores poco preparados, pueden extraviar a las almas, pero «el que debiendo acertar no acierta, no pasará sin castigo» ().

San Josemaría Escriva de Balaguer, ¿Quién es el buen pastor? El que entra por la puerta de la fidelidad a la doctrina de la Iglesia; el que no se comporta como el mercenario, que bien venir al lobo, desampara las ovejas y huye; y el lobo las arrebata y dispersa el rebaño (Es Cristo que pasa, n. 34).

Concilio Vaticano II: «La Iglesia es un redil cuya única y obligada Puerta es Cristo. Es también una grey cuyas ovejas, aunque parezcan conducidas y guiadas por pastores humanos, son guiadas y nutridas constantemente por el mismo Cristo, Buen Pastor y Jefe rabadán de pastores» (L. G. 6).

…cuyas Ovejas, aunque conducidas ciertamente por pastores humanos, son no obstante guiadas y alimentadas por el mismo Cristo, buen Pastor y Príncipe de los pastores, que dio su vida por las ovejas (Lumen gentium, n. 6).

Catecismo, 754: La Iglesia, en efecto, es el redil cuya puerta única y necesaria es Cristo. Es también el rebaño cuyo pastor será el mismo Dios, como él mismo anunció. Aunque son pastores humanos quienes gobiernan a las ovejas, sin embargo es Cristo mismo el que sin cesar las guía y alimenta; El, el Buen Pastor y Cabeza de los pastores, que dio su vida por las ovejas».

Benedicto XVI «Se cruza ese umbral cuando la Palabra de Dios se anuncia y el corazón se deja plasmar por la gracia que transforma. Atravesar esa puerta supone emprender un camino que dura toda la vida. Éste empieza con el bautismo (cf. Rm 6, 4), con el que podemos llamar a Dios con el nombre de Padre, y se concluye con el paso de la muerte a la vida eterna, fruto de la resurrección del Señor Jesús que, con el don del Espíritu Santo, ha querido unir en su misma gloria a cuantos creen en él (cf. Jn 17, 22)» (Porta fidei, Benedicto XVI).

Papa Francisco, Él conduce al Padre. Y la puerta, que es Jesús, nunca está cerrada, esta puerta nunca está cerrada, está abierta siempre y a todos, sin distinción, sin exclusiones, sin privilegios. Porque, sabéis, Jesús no excluye a nadie.

«a veces estará delante para indicar el camino y cuidar la esperanza del pueblo —el pastor debe ir a veces adelante—, otras veces estará simplemente en medio de todos con su cercanía sencilla y misericordiosa, y en ocasiones deberá caminar detrás del pueblo para ayudar a los rezagados» (Exhortación apostólica Evangelii gaudium, 13).

Papa León XIV: Resistan la tentación de emigrar cuando nace de ilusiones engañosas y promesas irreales (Palabras del papa León XIV en África).

Tagore, Si cierras la puerta a todos los errores, dejarás afuera a la verdad.

Lope de Vega, Hablé, lloré y entré por aquel lado, porque no tiene Dios puerta cerrada al corazón contrito y humillado.

José Antonio Pagola Quienes entran por el camino abierto por Jesús y le siguen viviendo su evangelio son verdaderos pastores: sabrán alimentar a la comunidad cristiana. Quienes entran en el redil dejando de lado a Jesús e ignorando su causa son pastores extraños: harán daño al pueblo cristiano.

Rainiero Cantalamessa, Hoy estos «extraños» que no entran por la puerta, sino que se introducen en el redil a hurtadillas, que «roban» las ovejas y las «matan», son visionarios fanáticos o astutos aprovechados que especulan con la buena fe y la ingenuidad de la gente. Me refiero a fundadores o jefes de sectas religiosas que pululan por el mundo…

Cuando se habla de sectas, sin embargo, debemos recitar también un «mea culpa». Con frecuencia las personas acaban en alguna secta por la necesidad de sentir el calor y el apoyo humano de una comunidad que no encontraron en su parroquia.

Walt Disney «Seguimos avanzando, abriendo nuevas puertas y haciendo cosas nuevas, porque tenemos curiosidad … y la curiosidad sigue guiándonos por nuevos caminos».

Don Herold «Nunca cierres una puerta de golpe, es posible que quieras volver».

Soren Kierkegaard «La puerta a la felicidad se abre hacia afuera».

Alan Cohen «La puerta que abres para dar amor es la misma por la que llega el amor».

Madre Teresa «No hay clave para la felicidad; La puerta siempre está abierta».

CONTO

LA PARÁBOLA DEL LAPICERO.

El nieto le preguntó a su abuelo:

“Abuelo, ¿estás escribiendo una historia que nos pasó a los dos ? ¿Es, por casualidad una historia sobre mí?

El abuelo dejó de escribir, sonrió y dijo: “Sí, estoy escribiendo sobre ti. Sin embargo, más importante que las palabras es el lápiz que estoy usando. Me gustaría que tu fueras como este lápiz cuando seas mayor.

El nieto miró intrigado el lápiz, y como no vio nada especial en él, preguntó ¿Qué tiene de especial ese lápiz?

el abuelo respondió:” Hay cinco cualidades que sí consigues mantenerlas, harán de ti una persona en paz con el mundo.

Primera cualidad: El lápiz, al escribir, siempre deja una marca. De la misma manera, debes saber que todo lo que hagas en la vida, dejará señales. Así que trata de ser consciente de cada una de tus acciones, porque dejarán huella.

Segunda cualidad: Lo que realmente importa en el lápiz no es la madera ni su apariencia externa sino el grafito que hay en su interior. Así que ten cuidado siempre de lo que pasa dentro de ti, pues de eso saldrá lo que hagas después.

Tercera cualidad: De vez en cuando necesitas dejar de escribir y usar el sacapuntas. Eso hace que el lápiz sufra un poco, pero al final estará mejor afilado. Tú también debes ser capaz de soportar algunos dolores, porque te harán una mejor persona.

Cuarta cualidad: El lápiz nos permite usar una goma para borrar lo que está mal. Permitir ser corregidos en algo que hemos hecho mal no es necesariamente algo negativo, sino algo importante para mantenernos en el camino de la justicia.

Quinta cualidad: El lápiz es humilde y siempre se deja guiar por la mano. Puedes hacer grandes cosas en tu vida, pero nunca olvides que hay una mano que debe guiar tus pasos. El nombre de esa mano es Dios, y siempre, si tú te dejas, te guiará en la dirección correcta.

Aplicación personal: Nuestro actuar en la vida debe ser como la del lápiz en las manos de un artista; él no decide lo que va a hacer. Confía pues y déjate guiar por el Espíritu.

ANÉCDOTA

LA FIGURA EVANGÉLICA DEL BUEN PASTOR.

Es una imagen bella y poética que penetró hondamente en los corazones de los cristianos de Roma. En las catacumbas de Domitila, que se remontan al siglo I, aparecen pinturas del Buen Pastor. Imagen oficial en lugar del crucificado; tal vez por repugnancia.

Tomado de Dies Domini

12 PUERTAS

En el Apocalipsis (cap. 21), al hablar de la ciudad santa, la Iglesia, se dice que no sólo tiene una Puerta, sino doce: los doce apóstoles. La única entrada, pues, que es Cristo, él mismo ha querido que fueran doce. Su comunidad, además de una, santa y católica, es también «apostólica». Lo cual es un don gozoso y a la vez un compromiso. Para la comunidad, que acepta la mediación eclesial de los pastores en la transmisión de la fe, en la animación de la comunidad y en la celebración de los sacramentos. Y en los mismos pastores, que no se sienten dueños ni de la Palabra, ni de la gracia ni de la comunidad. Sino servidores del único Pastor y Puerta, Cristo Jesús.

J. Aldazabal

Misa Dominical 1993

PAPA BENEDICTO XVI

“Era costumbre en el antiguo Oriente que los reyes se llamaran a sí mismos pastores de su pueblo. Era una imagen de su poder, una imagen cínica: para ellos, los pueblos eran como ovejas de las que el pastor podía disponer a su agrado. Por el contrario, el pastor de todos los hombres, el Dios vivo, se ha hecho él mismo cordero, se ha puesto de la parte de los corderos, de los que son pisoteados y sacrificados. Precisamente así se revela Él como el verdadero pastor: “Yo soy el buen pastor […]. Yo doy mi vida por las ovejas”, dice Jesús de sí mismo (Jn 10, 14s.). No es el poder lo que redime, sino el amor. Éste es el distintivo de Dios: Él mismo es amor”.

en su homilía en la solemne Eucaristía de inicio de su pontificado, el 24 de abril

Tomado de P. Felipe Bloom

HUMOR

UN CONOCIDO CHISTE

Érase que se era un humilde pastor que cuidaba de su rebaño en un verde prado, cuando se le acercó un ocioso paseante. Después de saludarse y platicar un rato sobre el clima, como suele ser usual en estos casos, el recién llegado le dijo al pastor:

-Voy a apostarme algo con usted. Si acierto en menos de quince segundos el número exacto de ovejas que tiene su rebaño, ¿me dejará usted que me lleve la que yo elija? Si pierdo, puede quedarse con mi reloj y mi cartera.

El pastor se lo pensó un momento.

-¿Esta usted seguro? Mire que hay muchos animales y así, de una ojeada, calcular cuántos tengo…

Pero el individuo parecía tan seguro, que el pastor se encogió de hombros y aceptó la apuesta. Allá él si se empeñaba en que lo desplumaran. Sin embargo, y para su sorpresa, aquel tipo echó un vistazo al rebaño y afirmó, con seguridad:

-Hay 1032 ovejas, exactamente -y su rostro exhibió una sonrisa triunfal.

-Virgen Santa… -el pastor se quitó la boina y se rascó la cabeza-. Usted gana. ¿Cómo demonios lo ha logrado?

-Bah… -el aire del individuo era de suficiencia-. En mi trabajo cotidiano estoy acostumbrado a analizar datos, cotejarlos, hallar pautas de similitud, bla, bla, bla…

-De acuerdo -el pastor suspiró, resignado-. Las deudas de juego son sagradas, así que llévese usted la oveja que prefiera.

El individuo se lo pensó y señaló con el dedo:

-Me quedo con ésta. Venga, ven conmigo, ovejita linda…

El pastor lo miró de arriba abajo.

-Oiga, usted es biólogo molecular, ¿verdad?

El individuo dio un respingo, sorprendido.

-En efecto. ¿Cómo lo ha sabido?

-Elemental. Se quiere llevar usted al perro…

POEMA

:

Nadie fue ayer,
ni va hoy,
ni irá mañana
hacia Dios
por este mismo camino
que yo voy.
Para cada hombre guarda
un rayo nuevo de luz el sol…
y un camino virgen
Dios”.

León Felipe

DE LA VIDA AL CIELO

Él va, y en pos dichosas

le siguen sus ovejas, do las pace

con inmortales rosas,

con flor que siempre nace

y cuanto más se goza más renace.

Y dentro a la montaña

del alto bien las guía; ya en la vena

del gozo fiel las baña,

y les da mesa llena,

pastor y pasto él solo, y suerte buena.

 Fray Luis de León

Tomado de Vicente Martínez

LA OVEJA PERDIDA

Ven, Jesús, a buscarme,
busca a la oveja perdida.
Ven, pastor.
Deja las noventa y nueve
y busca la que se ha perdido.
Ven hacia mí.
Estoy lejos.
Me amenaza la batida de los lobos.
Búscame,
encuéntrame,
acógeme,
llévame.
Puedes encontrar al que buscas,
tomarlo en brazos
y llevarlo.
Ven y llévame
sobre tus huellas.
Ven Tú mismo.
Habrá liberación en la tierra
y alegría en el cielo.

San Anselmo

Tomado de alforjas depastoral

ORACIÓN

ABRE TU PUERTA

Señor:

Tú llegas a nuestro mundo

y nos invitas a abrir la puerta

de nuestro corazón

a todos los hombres.

Tú ya nos dijiste

que eres Tú quien viene

cuando alguien llama

a nuestra puerta.

Tu palabra es ésta:

“He aquí que estoy a la puerta y llamo.

Si alguno oye mi voz

y abre la puerta,

Yo entrará y cenaré con él

y él conmigo”.

Señor:

que sepamos escuchar tu voz,

esa voz que nos llega

por nuestros hermanos.

Que abramos la puerta

para acogerte a Ti,

y en Ti a todos los hombres.

Tomado de Pastoral Sj

“SEÑOR JESUCRISTO, BUEN PASTOR (Jn 10,1ss)…

que dijiste „Rogad al Dueño de la mies,

que mande obreros a su mies‟ (Lc 10,2),

te pedimos suplicantes,

por intercesión de la bienaventurada Virgen María, tu Madre,

y con todos los santos sacerdotes,

que envíes a tu viña obreros fieles,

que hagas a todos los sacerdotes dignos ministros

de los sagrados altares (Hb 8,2),

y concede a tu Iglesia muchos otros sacerdotes

y pastores según tu Corazón (Jr 3,15),

para que contigo y con ellos merezcamos ofrecer al eterno Padre

la hostia de la alabanza eterna (Sal 115,17; Ef 5,2; Hb 13,15).

Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén”.

(San Juan Eudes)

MEDITACIÓN

LIDER:

Hacen falta líderes: líderes carismáticos, capaces de arrastrar al hombre hacia las cumbres que el hombre es capaz de conquistar por muy elevadas que sean; líderes que despierten en el hombre todo lo bueno y maravilloso que el hombre encierra para ponerlo al servicio de los demás. Los cristianos hemos encontrado ese Líder. Hoy, Jesús, hablando de sí mismo, nos dice que conoce perfectamente a sus ovejas y que ellas lo oyen y lo siguen porque distinguen su voz. Y hacen bien en seguirlo, porque esa voz es la que Dios dice que hay que oír porque encierra promesas de vida y de vida para siempre. Pero no hay que olvidar que esa voz es exigente y que a quien quiera seguirlo le va a pedir que lo haga, libre pero decididamente, por un camino en el que, si existe la alegría, no se regatea el esfuerzo. Y esto quizá no lo acepta demasiado bien nuestro hombre, cuyo lema de vida parece oscurecer el famoso «coronémonos de rosas porque mañana moriremos» romano.

A. M. Cortes

Dabar 1987/28

Tomado de Dies Domini

LA CAPACIDAD DE SER LÍDER

La Biblia nos dibuja el pastor como el hombre armado de un coraje fuera de lo común. El hombre con una audacia que no se arredra ante malos tiempos físicos o morales. Como personificación de una voluntad decidida, bien templada, astuta y prudente. Por eso se aplicaba el simbolismo de pastor a las personalidades más descollantes: al rey, al profeta, al Mesías, a Dios mismo. En nuestro lenguaje más actual -porque del mundo actual se trata- ese símbolo lo traduciríamos hablando del conductor de hombres, del guía, del líder, aun con todas las limitaciones que estos términos tienen respecto al Evangelio. Pero el ser líder tiene un peligro: el de apoyar el liderazgo en la manipulación del otro, en la imposición de criterios propios, no compartidos, al otro; en la anulación de la personalidad del otro, en convertir al otro en un robot, en una máquina a nuestro servicio más o menos interesado.

Todos los líderes -más o menos auténticos- usan las mismas fórmulas: que quieren servir al pueblo, que se van a sacrificar por él, que van a estar siempre a disposición desinteresada de los demás, etc. Pero sabemos que esto falla muchísimas veces. Por eso, el Nuevo Testamento complementa el símbolo del pastor con otro símbolo contrapuesto y complementario: el del cordero humilde que se deja llevar al matadero. Ahora bien, seamos conscientes de que en cada uno de nosotros habita un pequeño líder, una voluntad de poder, una responsabilidad sobre otras personas. Esto nos lleva a un gran examen de nuestras actitudes. No tiene nada de malo el ser líder. Es necesario. Pero ejerzamos ese liderazgo a la luz del Evangelio. Estamos ante una alternativa insoslayable: o ejercer nuestro liderazgo con consciencia cristiana de servicio y promoción, o ejercitar nuestra tiranía sobre los hijos de Dios, que son todos nuestros hermanos. No importa llegar a la meta los primeros. Importa llegar acompañados de todos y a tiempo.

Caritas

de la Pascua al Corpus «LO TUYO ¿ES TUYO?»

CANTO

YO SOY LA PUERTA Carmelitas Venezuela

Athenas – Vida en Ti

VIDEO

Equipo Quiero Ver: Pastores de vida.

Delegación para el Clero de Santiago de Compostela