
CITA
“«A buen pastor, buenas ovejas.»».
«No he de temer ningún mal, porque tú estás conmigo»
(Sal 23,4).
«Dudé sí, pero sabía que no me soltarías»
S.Son
San Ignacio de Antioquía: Si sólo amas a los buenos discípulos no tienes ningún mérito, son más bien los rebeldes a quienes tienes que domar con tu dulzura. Sobre todas las heridas no se aplica idéntico remedio: trata los accesos violentos con suaves friegas (Epist. a S. Policarpo).
San Clemente de Alejandría «Guía, pastor santo, a tus ovejas espirituales: guía, rey, a tus hijos incontaminados. Las huellas de Cristo son el camino hacia el cielo» (Paed., III 12, 101; van der Meer, 23).
S. Hilario, “Sólo estará en él aquél que a él mismo viniese”
Él vive en virtud del Padre. Nosotros vivimos en virtud de su humanidad‖. (San Hilario de Poittiers, De Trinitatae, VIII 14ss)
S. Gregorio de Nisa, Este pastor modelo se te ofrece como alimento, tienda, camino, guía, todo, y oportunamente distribuye su gracia en cualquier necesidad. Sermón sobre la ascensión de Cristo : PG 46, 690-691
San Gregorio Nacianceno: quien escribió a su amigo fraterno y obispo san Basilio: «Enséñanos tu amor a las ovejas, tu solicitud y tu capacidad de comprensión, tu vigilancia…, la severidad en la dulzura, la serenidad y la mansedumbre en la actividad…, las luchas en defensa de la grey, las victorias… conseguidas en Cristo» (Oratio IX, 5: PG 35, 825ab).
S. Agustín, “nuestro Dios y Señor, porque es Dios y creador, se hizo él mismo las ovejas que tiene y apacienta. No fue otro quien las creó y él las apacienta, ni es otro quien apacienta las que el creó. Sermón 47, sobre las ovejas 1.2.3.6
Tu pasto es la Palabra de Dios, y sus mandamientos son los dulces campos donde te apacienta (Sermón 366, 3).
Todos los buenos pastores son, en realidad, como miembros del único pastor y forman una sola cosa con él. Cuando ellos apacientan es Cristo quien apacienta (Sermón 46, sobre los pastores).
San Cesáreo de Arlés explicaba cómo el pueblo de Dios debe ayudar al pastor, y ponía este ejemplo: cuando el ternerillo tiene hambre va donde la vaca, a su madre, para tomar la leche. Pero la vaca no se la da enseguida: parece que la conserva para ella. ¿Y qué hace el ternerillo? Llama con la nariz a la teta de la vaca, para que salga la leche. ¡Qué hermosa imagen! “Así vosotros -dice este santo- debéis hacer con los pastores: llamar siempre a su puerta, a su corazón, para que os den la leche de la doctrina, la leche de la gracia, la leche de la guía”. Y os pido, por favor, que importunéis a los pastores, que molestéis a los pastores, para que os demos la leche de la gracia, de la doctrina y de la guía (Papa Francisco).
San Gregorio Magno, que «la prueba de que conozco al Padre y el Padre me conoce a mí (…) es la caridad con que muero por mis ovejas» (Homiliae in Evangelia 14,3).
San Francisco de Asís vio un día su lugar en la gloria: todos ellos no pudieron engañarse o engañarnos porque aceptaron morir y sufrir por lo que habían visto: “¡Es tan grande el bien que espero que cualquier pena me deleita!”
Santo Tomás de Aquino, « Puedo ver gracias a la luz del sol; pero si cierro los ojos, no veo: esto no es por culpa del sol sino por culpa mía, porque al cerrar los ojos impido que me llegue la luz solar» (Super Evangelium Ioannis, ad loc.)
Santo Tomás de Villanueva, Cuatro son las condiciones que debe reunir el buen pastor. En primer lugar, el amor: fue precisamente la caridad la única virtud que el Señor exigió a Pedro para entregarle el cuidado de su rebaño Luego, la vigilancia, para estar atento a las necesidades de las ovejas. En tercer lugar, la doctrina, con el fin de poder alimentar a los hombres hasta llevarlos a la salvación. Y finalmente la santidad e integridad de vida; ésta es la principal de todas las virtudes (Sermón sobre el Evang. del Buen Pastor en Opera omnia. Manila 1822, pp. 324-325).
S. Carlos Borromeo, «¿Ejerces la cura de almas? No olvides por eso el cuidado de ti mismo, y no te entregues a los demás hasta el punto de que no quede nada tuyo para ti mismo. Debes tener ciertamente presente a las almas, de las que eres pastor, pero sin olvidare de ti mismo.
Comprended, hermanos, que nada es tan necesario (…) como la meditación que precede, acompaña y sigue todas nuestras acciones (…) Si administras los sacramentes, hermano, medita lo que haces. Si celebras la Misa, medita lo que ofreces. Si recitas los salmos en el coro, medita a quién, y de qué cosas hablas. Si guías a las almas, medita con qué sangre han sido lavadas; y todo se haga entre vosotros en la caridad.
Así podemos superar las dificultades que encontramos cada día, que son innumerables. Por lo demás, esto lo exige la misión que se os ha confiado, Si así lo hacemos, tendremos la fuerza para engendrar a Cristo en nosotros, en los demás.» (citado por Juan Pablo II: Exhortación Ap. “Pastores dabo vobis”, n. 72)
San Francisco de Sales, “Las conversaciones no suelen ser ordinariamente tan importantes que no pueda uno retirarse de vez en cuando para poner el corazón en esta divina soledad”. Introducción a la Vida Devota: 2ª parte, Capítulo 12. III, 91
San Juan Maria Vianney se cuenta que un hombre incrédulo de la Francia del siglo XIX, alrededor del año 1840, fue invitado a visitar al padre Juan María Vianney, conocido como el santo Cura de Ars. Y, a pesar de haber ido en contra de su voluntad, después de conocerlo, exclamó: «¡Hoy he visto a Dios en un hombre!».
Santa Isabel de la Trinidad “Encontré el cielo en la tierra, porque el cielo es Dios y Dios está en mi alma”.
¡Oh Verbo eterno, Palabra de mi Dios! Quiero pasar mi vida escuchándote, quiero ser toda oídos a tu enseñanza para aprenderlo todo de Ti.
Dietrich Bonhoeffer «sígueme» es la primera y la última palabra de Jesús a Pedro
San Josemaría Escriva de Balaguer, “El amor al Romano Pontífice ha de ser en nosotros una hermosa pasión, porque en él vemos a Cristo” Lealtad a la Iglesia, 4-VI-1972.
Si alguna vez, porque Dios puede permitir esa prueba, tropezáis con pastores indignos de este nombre, no os escandalicéis. Cristo ha prometido asistencia infalible e indefectible a su Iglesia, pero no ha garantizado la fidelidad de los hombres que la componen (Es Cristo que pasa,81).
San Óscar Romero «Como pastor de esta comunidad estoy obligado a dar la vida por quienes amo, que son todos los salvadoreños, aun por aquellos que vayan a asesinarme. Si llegaran a cumplirse las amenazas de muerte, desde ahora ofrezco a Dios mi sangre por la redención y por la resurrección de El Salvador».
Concilio Vaticano II: «La liturgia… contribuye en sumo grado a que los fieles expresen en su vida, y manifiesten a los demás, el misterio de Cristo y la naturaleza auténtica de la verdadera Iglesia» (Sacrosanctum Concilium, n. 2).
Catecismo, 548 Los signos que lleva a cabo Jesús testimonian que el Padre le ha enviado (cf. Jn 5,36Jn 10,25). Invitan a creer en Jesús (cf. Jn 10,38). Concede lo que le piden a los que acuden a él con fe (cf. Mc 5,25-34Mc 10,52 etc. ). Por tanto, los milagros fortalecen la fe en Aquél que hace las obras de su Padre: éstas testimonian que él es Hijo de Dios (cf. Jn 10,31-38). Pero también pueden ser «ocasión de escándalo» (Mt 11,6). No pretenden satisfacer la curiosidad ni los deseos mágicos. A pesar de tan evidentes milagros, Jesús es rechazado por algunos (cf. Jn 11,47-48); incluso se le acusa de obrar movido por los demonios (cf. Mc 3,22).
583 Como los profetas anteriores a él, Jesús profesó el más profundo respeto al Templo de Jerusalén. Fue presentado en él por José y María cuarenta días después de su nacimiento (Lc 2,22-39). A la edad de doce años, decidió quedarse en el Templo para recordar a sus padres que se debía a los asuntos de su Padre (cf. Lc 2,46-49). Durante su vida oculta, subió allí todos los años al menos con ocasión de la Pascua (cf. Lc 2,41); su ministerio público estuvo jalonado por sus peregrinaciones a Jerusalén con motivo de las grandes fiestas judías (cf. Jn 2,13-14Jn 5,1Jn 5,14Jn 7,1Jn 7,10Jn 7,14Jn 8,2Jn 10,22-23).
590 Sólo la identidad divina de la persona de Jesús puede justificar una exigencia tan absoluta como ésta: «El que no está conmigo está contra mí» (Mt 12,30); lo mismo cuando dice que él es «más que Jonás … más que Salomón» (Mt 12,41-42), «más que el Templo» (Mt 12,6); cuando recuerda, refiriéndose a que David llama al Mesías su Señor (cf. Mt 12,36-37), cuando afirma: «Antes que naciese Abraham, Yo soy» (Jn 8,58); e incluso: «El Padre y yo somos una sola cosa» (Jn 10,30).
754 «La Iglesia, en efecto, es el redil cuya puerta única y necesaria es Cristo(Jn 10, 1-10). Es también el rebaño cuyo pastor será el mismo Dios, como él mismo anunció (cf. Is 40, 11; Ez 34, 11-31). Aunque son pastores humanos quienes gobiernan a las ovejas, sin embargo es Cristo mismo el que sin cesar las guía y alimenta; El, el Buen Pastor y Cabeza de los pastores (cf. Jn 10, 11; 1 P 5, 4), que dio su vida por las ovejas (cf. Jn 10, 11-15)».
764 «Este Reino se manifiesta a los hombres en las palabras, en las obras y en la presencia de Cristo» (LG 5). Acoger la palabra de Jesús es acoger «el Reino» (ibid.). El germen y el comienzo del Reino son el «pequeño rebaño» (Lc 12, 32), de los que Jesús ha venido a convocar en torno suyo y de los que él mismo es el pastor (cf. Mt 10, 16; 26, 31; Jn 10, 1-21). Constituyen la verdadera familia de Jesús (cf. Mt 12, 49). A los que reunió así en torno suyo, les enseñó no sólo una nueva «manera de obrar», sino también una oración propia (cf. Mt 5-6).
553 Jesús ha confiado a Pedro una autoridad específica: «A ti te daré las llaves del Reino de los cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos» (Mt 16, 19). El poder de las llaves designa la autoridad para gobernar la casa de Dios, que es la Iglesia. Jesús, «el Buen Pastor» (Jn 10, 11) confirmó este encargo después de su resurrección:»Apacienta mis ovejas» (Jn 21, 15-17). El poder de «atar y desatar» significa la autoridad para absolver los pecados, pronunciar sentencias doctrinales y tomar decisiones disciplinares en la Iglesia. Jesús confió esta autoridad a la Iglesia por el ministerio de los apóstoles (cf. Mt 18, 18) y particularmente por el de Pedro, el único a quien él confió explícitamente las llaves del Reino.
896 El Buen Pastor será el modelo y la «forma» de la misión pastoral del obispo. Consciente de sus propias debilidades, el obispo «puede disculpar a los ignorantes y extraviados. No debe negarse nunca a escuchar a sus súbditos, a los que cuida como verdaderos hijos … Los fieles, por su parte, deben estar unidos a su obispo como la Iglesia a Cristo y como Jesucristo al Padre» (LG 27):
Seguid todos al obispo como Jesucristo (sigue) a su Padre, y al presbiterio como a los apóstoles; en cuanto a los diáconos, respetadlos como a la ley de Dios. Que nadie haga al margen del obispo nada en lo que atañe a la Iglesia (San Ignacio de Antioquía, Smyrn. 8,1)
Pablo VI, «Creemos, pues, en Dios, que en toda la eternidad engendra al Hijo; creemos en el Hijo, Verbo de Dios, que es engendrado desde la eternidad; creemos en el Espíritu Santo, Persona increada, que procede del Padre y del Hijo como Amor sempiterno de ellos. Así, en las tres Personas divinas, que son eternas entre sí e iguales entre sí, la vida y felicidad de Dios enteramente uno abundan sobremanera y se consuman con excelencia máxima y gloria propia de la Esencia increada; y siempre hay que venerar la unidad en la Trinidad y la Trinidad en la unidad» (Credo del Pueblo de Dios, n. 10).
San Juan Pablo II Todos nosotros nos alegramos, de ser «su pueblo y ovejas de su rebaño». Nos alegramos y proclamamos «las grandezas de Dios» (Act 2, 11). Homilía (27-04-1980)
Benedicto XVI Que la certeza de que Cristo no nos abandona y de que ningún obstáculo podrá impedir la realización de su designio universal de salvación sea para vosotros motivo de constante consuelo —incluso en las dificultades— y de inquebrantable esperanza. La bondad del Señor está siempre con vosotros, y es fuerte. Homilía (29-04-2007)Santa Misa con Ordenaciones Sacerdotales
Papa Francisco, las «lecturas resonarán con todo su esplendor en el corazón del pueblo si primero resonaron así en el corazón del pastor» (EG 149).
«los evangelizadores tienen ‘olor a oveja’ y éstas escuchan su voz» (EG 24)
«nosotros, en virtud de la esperanza en la que hemos sido salvados, mirando al tiempo que pasa, tenemos la certeza de que la historia de la humanidad y la de cada uno de nosotros no se dirigen hacia un punto ciego o un abismo oscuro, sino que se orientan al encuentro con el Señor de la gloria». (Bula convocatoria Jubileo, n. 19)
En estos cuatro versículos está todo el mensaje de Jesús, está el núcleo central de su Evangelio: Él nos llama a participar en su relación con el Padre, y ésta es la vida eterna. Regina Caeli (21-04-2013)
“Nadie puede quedar fuera, todos somos necesarios” ()
El corazón del Buen Pastor no es sólo el corazón que tiene misericordia de nosotros, sino la misericordia misma. 3 jun 2016.
Él nos llama a participar en su relación con el Padre, y ésta es la vida eterna. (Regina Coeli, Plaza de San Pedro, IV Domingo de Pascua, 21 de abril de 2013)
Pagola, “Nos hemos sentido, en conjunto, como evangelizadores mediocres, cobardes a veces, divididos, rutinarios. Nos sobran palabras. Y nos falta la Palabra”.
Henri Bergson decía: «Los centenares de libros que he leído no me han dado tanto consuelo como el salmo 23: “El Señor es
Tiberio Un buen pastor esquila sus ovejas, no las despelleja.
Ana María Matute No todo el mundo sirve para pastor. Hay que tener un extraño y vivo amor a la soledad, y ese sexto sentido que avisa del peligro, del lobo, de la tormenta. «El río«
CONTO
EL MEJOR ARGUMENTO DE UN BUEN PASTOR
Un viejecito, ateo e incrédulo, fue a visitar a un sacerdote. Quería que le ayudase a resolver sus dudas de fe. No lograba convencerse de que Jesús de Nazareth hubiera resucitado. Buscaba pruebas de la resurrección.
Cuando entró en casa del sacerdote, estaba ya alguien hablando con él. El sacerdote entrevió al anciano de pie en el pasillo, y corrió en seguida, sonriente, a ofrecerle una silla.
Cuando el otro se despidió, el sacerdote hizo entrar al señor anciano. Una vez conocido su problema, le habló largamente y, después de un denso coloquio, el anciano de ateo se convirtió en creyente y quiso volver a ponerse en contacto con la Palabra de Dios, recibir los sacramentos y recobrar la confianza y devoción a la Virgen María.
El sacerdote satisfecho, pero también un poco sorprendido por el cambio, le preguntó:
– Por favor, después de nuestro largo coloquio. ¿cuál ha sido el argumento teológico que yo le he dado y que le ha convencido de que Cristo de verdad ha resucitado y de que Dios existe?
– El detalle de acercarme la silla para que no me cansase de esperar. – respondió el anciano.
Tomado de P. Diego Millán
UNA VIDA SOLITARIA
Nació en una pequeña aldea, hijo de una mujer del campo.
Creció en otra aldea donde trabajó como carpintero hasta que tuvo 30 años.
Después, y durante tres años, fue predicador ambulante.
Nunca escribió un libro. Nunca tuvo un cargo público.
Nunca tuvo familia o casa. Nunca fue a la universidad.
Nunca viajó a más de trescientos kilómetros de su lugar de nacimiento.
Nunca hizo nada de lo que se asocia con grandeza.
No tenía más credenciales que él mismo.
Tenía sólo treinta y tres años cuando la opinión pública se volvió en su contra.
Sus amigos le abandonaron.
Fue entregado a sus enemigos, e hicieron mofa de él en un juicio.
Fue crucificado entre dos ladrones.
Mientras agonizaba preguntando a Dios por qué le había abandonado, sus verdugos se jugaron sus vestiduras, la única posesión que tenía.
Cuando murió fue enterrado en una tumba prestada por un amigo.
Han pasado veinte siglos, y hoy es figura central de nuestro mundo, factor decisivo del progreso de la humanidad.
Ninguno de los ejércitos que marcharon,
ninguna de las armadas que navegaron,
ninguno de los parlamentos que se reunieron,
ninguno de los reyes que reinaron,
ni todos ellos juntos,
han cambiado tanto la vida del hombre en la tierra
como esta Vida solitaria.
Tomado de Alejandro Illescas, Los cuentos de mis homilías
ANÉCDOTA
FIESTA DE LA DEDICACIÓN DEL TEMPLO
Estamos en la fiesta de la dedicación del templo, unos dos meses después de la fiesta de los campamentos. Jesús aparece en el templo enfrentado, por última vez en este evangelio, con los dirigentes judíos. En adelante no volverán a discutir. Las autoridades religiosas ya han tomado hace tiempo una decisión irrevocable: matarlo como sea. Les costará aún cuatro meses lograrlo. Lo harán, como es natural en hombres tan «piadosos», en nombre de Dios (Mt 26,63-66; Mc 14,61-64; Lc 22,67-71). Esta fiesta tenía por objeto la conmemoración anual de la purificación del templo que había realizado Judas Macabeo en el año 165 antes de Cristo, después de la profanación que de él había hecho Antíoco IV Epífanes (1 Mac 4,36-59; 2 Mac 10,1-8). Caía en diciembre -mes de Kisléu – y duraba ocho días. Tenía un ceremonial calcado al de la fiesta de los campamentos (2 Mac 1,9.18). Más tarde se caracterizó por las lámparas que se encendían delante de las casas durante todos los días de su celebración (2 Mac 1,18-22), por lo que vino a llamarse también fiesta de las luminarias.
Era también una fiesta muy popular, aunque no obligaba la peregrinación a Jerusalén, como en las otras tres grandes fiestas (pascua, pentecostés y campamentos). En la escena no aparecerá para nada el pueblo. Será un enfrentamiento entre Jesús y los dirigentes religiosos, a solas.
«Era invierno». Una precisión innecesaria, pues la fiesta caía siempre en invierno. Quizá Juan nos quiera indicar la «muerte» que reina en Jerusalén y en su templo, causada por los malos pastores. Puede ser también una indicación para precisar a los lectores de la gentilidad la época del año en que se celebraba la fiesta.
La escena tiene lugar cuando «Jesús se paseaba en el templo por el pórtico de Salomón». El atrio de los gentiles del templo estaba rodeado todo él por pórticos cubiertos adosados a sus muros. El del lado oriental recibía el nombre de Salomón, porque se decía que había sido construido por este rey. Desde este pórtico se dominaba el profundo valle de Cedrón. Sus muros medían unos doscientos metros de largo y estaban construidos con piedras de sillería blanquísimas, de unos diez metros de largo y tres de alto cada una. Era el pórtico más antiguo de los conservados. En invierno era un lugar muy acogedor porque resguardaba de los vientos fríos.
Francisco Bartolome Gonzalez
Acercamiento a Jesus de Nazaret – 3
Paulinas/Madrid 1985.Págs. 226-235
EL BUEN PASTOR
El tema del Buen Pastor es uno de los ejes transversales que recorre el Evangelio. A lo largo de muchos siglos el pueblo de Israel maduró una idea nacida de su pasado nómada y pastoril: Yahvé cuida y protege a su pueblo como un buen pastor que ofrece la vida por sus ovejas. El profeta Ezequiel, seis siglos antes que naciera Jesús de Nazaret, describió magníficamente las acciones de este Buen Pastor en favor de su pueblo. (Ezequiel 34, 13-31) Jesús de Nazareth hizo suya esta idea y vivió de tal manera que sus discípulos, viéndole, comprendieron que era el buen pastor anunciado por el profeta Ezequiel. Muchos cristianos han imitado en su vida, a lo largo de la historia, las actitudes del Buen Pastor. Han hecho de la misericordia y la bondad de Dios Padre su forma de existencia. El papa Francisco ha sido un ejemplo de «Buen Pastor con olor a ovejas».
Tomado de Tiempo Interior
PASTORES SANTOS
De san Francisco de Sales, aquel obispo inefablemente amable, dulce y bondadoso, la gente solía decir: «¡Cuán bueno debe ser Dios, cuando ya es tan bueno el obispo de Ginebra!». Y se cuenta que un hombre incrédulo de la Francia del siglo XIX, alrededor del año 1840, fue invitado a visitar al padre Juan María Vianney, conocido como el santo Cura de Ars. Y, a pesar de haber ido en contra de su voluntad, después de conocerlo, exclamó: «¡Hoy he visto a Dios en un hombre!».
Es impresionante también el testimonio que nos narró personalmente, hace algunos años, Mons. Tadeusz Kondrusiewicz, entonces Administrador apostólico de la Rusia europea y actual Arzobispo de Moscú: Perni es una ciudad que se encuentra en los Urales y, durante el comunismo, había allí campos de concentración. Todavía en los años ochenta estaba detenido en ese lugar un sacerdote lituano, Sigitas Tamkjavicius, hoy obispo metropolitano de Kaunas. Después de la santa Misa los fieles me invitaron a visitar el cementerio. Me llevaron ante la tumba del primer sacerdote que había trabajado en esa ciudad, muerto en el siglo XIX. La gente me decía: «Durante sesenta años hemos permanecido sin iglesia y sin sacerdote, pero estaba esta tumba; y durante las fiestas veníamos aquí y rezábamos sobre esta tumba, incluso confesábamos nuestros pecados. Ninguno de nosotros ha conocido al sacerdote que está aquí sepultado. De él sólo sabemos lo que nos han contado nuestros abuelos. Y, sin embargo, durante estos sesenta años él, de modo invisible, ha estado presente entre nosotros, como si hubiera salido de la tierra para enseñarnos a ser fieles a nuestra vocación cristiana. Gracias a esta tumba hemos conservado la fe, que ahora renace y se refuerza».
Tomado de Catholic.net
FIESTA DE LA DEDICACIÓN O DE LAS ENCENIAS.
Los discursos anteriores debieron de estar más próximos de la fiesta de los Tabernáculos (Jua_7:2; c.9). De ser así, entre ambas fiestas tenían que transcurrir unos dos meses, ya que la fiesta de la Dedicación se celebraba el 25 de Kasleu (nov.dic.), y la de los Tabernáculos en el mes de Tishri (sept.-oct.).
La escena pasa en Jerusalén, en los días en que se celebraba la fiesta de la Dedicación. El término griego significa “innovar,” y, en sentido derivado, “consagrar” o “dedicar.” En hebreo se llama la fiesta hanukkah (Esd_6:16ss; Dan_3:2), del verbo hanak, “innovar,” “dedicar.”
Esta fiesta tenía por objeto conmemorar anualmente la purificación del templo por Judas Macabeo, en el año 148 de los Seléucidas, que corresponde al 165 a.C., después de la gran profanación que de él había hecho Antíoco IV Epífanes (1Ma_4:36-59; 2Ma_1:2-19; 2Ma_10:1-8).
Comenzaba esta festividad el día 25 del mes de Kasleu (nov.-dic.). La fiesta duraba ocho días (2Ma_10:6). Tenía un ceremonial calcado en el de la fiesta de los Tabernáculos (2Ma_1:9; 2Ma_10:6). Más tarde vino a caracterizarse por las luminarias (2Ma_1:19-22), tanto que se la llamó, por antonomasia, la fiesta de las Luminarias. Pero no tanto por las “luminarias” cuanto por la luz de la libertad, según Josefo.
Para la fiesta de la Dedicación no era obligatoria la peregrinación a Jerusalén, como en las otras tres grandes fiestas de Pascua, Pentecostés y Tabernáculos.
La escena tiene lugar cuando Cristo “se paseaba” en el templo, por el llamado “pórtico de Salomón.” Así se llamaba a “una sección del pórtico oriental”. “Estaba situado este pórtico en la parte exterior oriental del templo y dominaba un profundo valle, el Cedrón; sus muros medían 400 codos (sobre 200 metros), y estaba construido con blanquísimas piedras de sillería, cada una de las cuales medía 20 codos de largo (sobre 10 metros) y seis de alto (unos tres metros); era la obra del rey Salomón,” y el pórtico más antiguo de los conservados.
Probablemente, al referir que se estaba en invierno y que se paseaba Cristo por este pórtico, es que sería lugar acogedor en esta estación del año. Es además una indicación para los lectores de la gentilidad, para precisarles la época de esta fiesta.
Tomado de Manuel de Tuya
-¡PUES SI NO OYES, TE INCLINAS!
Siendo obispo auxiliar a principios de los años sesenta, durante una de las visitas pastorales a un pueblo de la diócesis de Cracovia, un niño le saludó dándole un pequeño discurso de bienvenida, como era costumbre.
Wojtyła le dijo que hablara un poco más alto pues no le oía, y el chaval le espetó gritándole a viva voz:
-¡Pues si no oyes, te inclinas!
Hubo consternación entre los asistentes. Wojtyła se inclinó y escuchó con atención lo que le decía y después durante la homilía comentó:
-Uno de los más pequeños de vuestra comunidad parroquial ya al principio de nuestro encuentro me ha recordado que debo inclinarme para escuchar lo que quiere decirme. Sí, yo ahora en mi servicio pastoral me inclino ante vosotros…
Darío Chimeno y José María Navalpotro. (“Dos Papas santos. Juan XXIII-Juan Pablo II”. Ed. Palabra)
CHISTE
Un científico se trasladaba de viaje en un tren de Madrid a Asturias. En el compartimento se encontraba una segunda persona, un pastor de ovejas que iba a visitar a su abuela enferma. El científico, tras unas horas de viaje, le dice al pastor: “Buen hombre, este viaje se me está haciendo un poco largo y aburrido. ¿Querría usted participar en un juego de apuestas?” “Usted dirá” – le dice el pastor. “Estupendo”, continuó el científico. “El juego tiene estas reglas: yo le hago una pregunta y si usted no la responde me da 10 euros. Luego usted hace lo propio, y si yo no la respondo le doy los correspondientes 10 euros, ¿le parece?”
El pastor reflexionó entonces: “Mire, soy una persona de pueblo y no muy culta y usted se le ve que es una persona inteligente y de ciudad. Estaría en desventaja, no lo veo muy claro.” “Tiene usted toda la razón”, replicó el científico. “Está bien, haremos otra cosa. Yo le hago una pregunta y si usted no la responde me da 10 euros. Luego usted me hace otra pregunta y si yo no la respondo le doy 200 euros. ¿Le parece justo de esta forma?” “Eso está mejor”, dijo el pastor.
Comienza el científico a jugar: “¿Cuál es la combinación química del acero compuesto?” El pastor rápidamente mete la mano en su bolsillo y le entrega los 10 euros. Turno del pastor: “¿Cuál es el animal que camina con tres patas, pero que corre con dos?” Tras unos minutos de larga reflexión, el científico, se saca los 200 euros y se los da al pastor. “Y ahora, dígame, ¿cuál es ese dichoso animalito?” El pastor introduce su mano en el bolsillo y le da otros 10 euros.
POEMA
“Del monte en la ladera por mi mano plantado tengo un huerto, que con la primavera de bella flor cubierto, ya muestra en esperanza el fruto incierto”
(Fray Luis de León, Oda a la vida retirada).
ESTE EVANGELIO, EN VERSO, SUENA ASI
¡Cómo nos gusta rezarte
con el salmo de alabanza:
“El Señor es mi Pastor
y con Él nada me falta”!
Eres, Señor, Buen Pastor
y con amor nos regalas
praderas de hierba fresca
con el Pan de tu Palabra.
Eres, Señor, Buen Pastor
y nuestras fuerzas reparas
en las fuentes de agua viva
que brotan de tus entrañas.
Eres, Señor, Buen Pastor.
Con el sol cada mañana
nos llamas por nuestro nombre
y seguimos tu llamada.
Eres, Señor, Buen Pastor.
En las oscuras cañadas
nos libras de los peligros,
con tu cayado y tu vara.
Eres, Señor, Buen Pastor.
Tú siempre nos acompañas.
Das la vida por nosotros.
A Ti, Señor, Buen Pastor,
con gozo te damos gracias.
Por muchos años sin término
viviremos en tu casa.
Javier Pérez Benedí
Tomado de alforjas depastoral
ORACIÓN
ORACIÓN
Espíritu de Amor eterno,
que procedes del Padre y del Hijo,
te damos gracias por todas las vocaciones
de apóstoles y santos que han fecundado la Iglesia.
Continúa, todavía, te rogamos, esta tu obra.
Acuerdate de cuando, en Pentecostés,
descendiste sobre los Apóstoles reunidos en oración
con María, la madre de Jesús,
y mira a tu Iglesia que tiene hoy
una particular necesidad de sacerdotes santos,
de testigos fieles y autorizados de tu gracia;
tienen necesidad de consagrados y consagradas,
que manifiesten el gozo de quien vive sólo para el Padre,
de quien hace propia la misión y el ofrecimiento de Cristo,
de quien construye con la caridad el mundo nuevo.
Espíritu Santo, perenne Manantial de gozo y de paz,
eres tú quien abre el corazón y la mente de la divina llamada;
eres tú quien hace eficaz cada impulso
al bien, a la verdad, a la caridad.
Tus «gemidos inenarrables»
suben al Padre desde los corazones de la Iglesia,
que sufre y lucha por el Evangelio.
Abre los corazones y la mentes de los jóvenes,
para que una nueva floración de santas vocaciones
manifieste la constancia de tu amor,
y todos puedan conocer a Cristo,
luz verdadera del mundo,para ofrecer a cada ser humano
la segura esperanza de la vida eterna. Amén.
Juan Pablo II
HAZNOS, SEÑOR
Personas que, además de materialidad,
ofrezcamos vida para que, otros, tengan vida.
No mirar al reloj
para anotar las horas de servicio
Alegrarnos y disfrutar
con la misión encomendada a Jesús:
dar vida a la grey del Señor
Dejarnos conocer,
por Ti, Buen Pastor, y conocer
a los que Tú nos has llevado
Huir, no en desbandada hacia delante,
y sí retroceder para recuperar
a los que perdimos por el camino.
Alimentar nuestros cuerpos
debilitados por el pastoreo,
con el pan y la fuente de la Eucaristía.
HAZNOS, SEÑOR
Que, lejos de sentir seguro un sueldo,
te estemos agradecidos
por habernos permitido vigilar tu rebaño.
Sostener, en nuestros humildes hombros,
la lana enredada de aquellos a los que servimos.
Alimentar, la vida espiritual débil,
de los que salieron lejos de tus pastos
Acariciar y curar, levantar y mirar frente a frente
a los que por el Bautismo, los llamaste
a heredar tu ciudad y tú reino.
Y, si no puedo llegar a ser buen pastor, Señor
vuelve sobre tus pasos, Hermano Mayor,
y con tu certera mirada y sabia Palabra
dame la gracia de comprender y entender
que, lo importante, es haberlo intentado.
Amén.
Javier Leoz
MEDITACIÓN
Nuestras tareas implican nuestra capacidad de compasión, nuestro corazón es «movido» y conmovido. Nos alegramos con los novios que se casan, reímos con el bebé que traen a bautizar; acompañamos a los jóvenes que se preparan para el matrimonio y a las familias; nos apenamos con el que recibe la unción en la cama del hospital, lloramos con los que entierran a un ser querido… Tantas emociones, tanto afecto, fatigan el corazón del Pastor. Para nosotros sacerdotes las historias de nuestra gente no son un telediario: nosotros conocemos a nuestro pueblo, podemos adivinar lo que les está pasando en su corazón; y el nuestro, al compadecernos (al padecer con ellos), se nos va deshilachando, se nos parte en mil pedacitos…
Papa Francisco
CANTO
Un Himno para el NUEVO PAPA – Padre Fernando
Eres Tu Mi Pastor – Koren & Jessica ft. Athenas
VIDEO
Delegación para el Clero de Santiago de Compostela






