
Mirad a mi siervo, a quien sostengo;
mi elegido, en quien me complazco.
He puesto mi espíritu sobre él
Como introducción al programa, se insiste en que el protagonista no lo llevará a cabo por sus propias fuerzas. Cuenta con la ayuda de Dios, que lo sostiene, se complace en él y le concede su espíritu.
ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo
él os bautizará con Espíritu Santo.
al Espíritu que bajaba hacia él
̶ Tú eres mi Hijo amado, en ti me complazco.
mi elegido, a quien prefiero
Tú eres mi Hijo amado, mi predilecto
CITA
«Has nacido para llegar a lo más alto,
aunque sólo con “Sus Alas” podrás lograrlo».
S. Son
San Ireneo de Lión († 203): “El Espíritu Santo había prometido por medio de los profetas que en los últimos días se derramaría sobre sus siervos y sus siervas, para que profetizaran. Por esto él descendió sobre el Hijo de Dios, que se hizo hijo del hombre, acostumbrándose juntamente con él a permanecer con el género humano, a ‘descansar’ en medio de los hombres y a morar entre aquellos que han sido creados por Dios, poniendo por obra en ellos la voluntad del Padre y renovándolos de forma que se transformen de ‘hombre viejo’ en la ‘novedad’ de Cristo” (Adversus haer., III, 17, 1).
San Agustín dirá del Bautismo: Accedit verbum ad elementum, et fit sacramentum («Se une la palabra a la materia, y se hace el sacramento», In Iohannis evangelium tractatus 80, 3 ).
«Quienes reciben el bautismo de Cristo no buscan el bautismo de Juan; quienes recibieron el bautismo de Juan buscaron el bautismo de Cristo. Bastó, pues, a Cristo el bautismo de Juan. ¿Cómo no le bastaría, siendo así que ni siquiera ése le era necesario? […]. El bautismo de Juan era como era Juan: bautismo justo por venir de un justo, pero hombre […], en cambio, el bautismo del Señor es cual el Señor; el bautismo del Señor, pues, es divino porque el Señor es Dios» (In Io. eu. tr. 5.5-6).
«El mismo Señor Jesús no sólo dio como Dios el Espíritu Santo, sino que lo recibió también como hombre; por lo cual se le dice lleno de gracia y del Espíritu Santo. De Él está escrito con más claridad en los Hechos de los Apóstoles: Porque le ungió con el Espíritu Santo [Hechos 10, 38]. No ciertamente con óleo visible, sino con el don de la gracia, simbolizado en el crisma visible con que la Iglesia unge a sus bautizados.
Mas Cristo no fue ungido con el Espíritu Santo en el momento de su bautismo, cuando descendió sobre El en figura de paloma: entonces se dignó prefigurar su cuerpo, es decir, su Iglesia, en cuyo regazo reciben los bautizados el Espíritu Santo; sino que ha de entenderse ungido con esta mística e invisible unción cuando el Verbo se hizo carne, es decir, cuando la humana naturaleza, sin mérito alguno precedente de buenas obras, se unió al Verbo de Dios en las entrañas de una virgen, formando con El una sola persona. Por eso confesamos que nació del Espíritu Santo y de la Virgen María » (De Trinitate XV, 26, 46).
Orígenes, Cuando llegues a la fuente del bautismo […], entonces también tú, por ministerio de los sacerdotes, atravesarás el Jordán y entrarás en la tierra prometida, en la que te recibirá Jesús, el verdadero sucesor de Moisés, y será tu guía en el nuevo camino (Hom. sobre el libro de Josué).
San Hipólito, Jesús fue a donde Juan y recibió de él el bautismo. Cosa realmente admirable. La corriente inextinguible que alegra la ciudad de Dios es lavada con un poco de agua. La fuente inalcanzable, que hace germinar la vida para todos los hombres y que nunca se agota, se sumerge en unas aguas pequeñas y temporales.
San Gregorio Nacianceno, El Bautismo «es el más bello y magnífico de los dones de Dios […] lo llamamos don, gracia, unción, iluminación, vestidura de incorruptibilidad, baño de regeneración, sello y todo lo más precioso que hay. Don, porque es conferido a los que no aportan nada; gracia, porque es dado incluso a culpables; bautismo, porque el pecado es sepultado en el agua; unción, porque es sagrado y real (tales son los que son ungidos); iluminación, porque es luz resplandeciente; vestidura, porque cubre nuestra vergüenza; baño, porque lava; sello, porque nos guarda y es el signo de la soberanía de Dios» (Oratio 40,3-4).
Ojalá que estéis ya purificados, y os purifiquéis de nuevo. Nada hay que agrade tanto a Dios como el arrepentimiento y la salvación del hombre, en cuyo beneficio se han pronunciado todas las palabras y revelado todos los misterios;
«Juan está bautizando y Cristo se acerca, tal vez para santificar al mismo por quien va a ser bautizado y, sin duda, para sepultar en las aguas a todo el viejo Adán, santificando el Jordán antes de nosotros y por nuestra causa; y así, el Señor, que era espíritu y carne, nos consagra mediante el Espíritu y el agua».
San Ambrosio, «Considera dónde eres bautizado, de dónde viene el Bautismo: de la cruz de Cristo, de la muerte de Cristo. Ahí está todo el misterio: Él padeció por ti. En él eres rescatado, en él eres salvado. (De sacramentis 2, 2, 6).
San Cirilo de Alejandría «Todos nosotros, una vez recibido, el único y mismo Espíritu, a saber, el Espíritu Santo, nos fundimos entre nosotros y con Dios.»
«El Hijo unigénito recibe el Espíritu Santo no para sí mismo –pues es suyo, habita en él, y por su medio se comunica, como ya dijimos antes–, sino para instaurar y restituir a su integridad a la naturaleza entera, ya que, al haberse hecho hombre, la poseía en su totalidad. Puede, por tanto, entenderse –si es que queremos usar nuestra recta razón, así como los testimonios de la Escritura– que Cristo no recibió el Espíritu para sí, sino más bien para nosotros en sí mismo: pues por su medio nos vienen todos los bienes.» Del comentario sobre el evangelio de san Juan Libro 5, cap 2
San Máximo de Turín: «Cristo se hace bautizar, no para santificarse con el agua, sino para santificar el agua y para purificar aquella corriente con su propia purificación y mediante el contacto de su cuerpo. Pues la consagración de Cristo es la consagración completa del agua. Y así, cuando se lava el Salvador, se purifica toda el agua necesaria para nuestro bautismo, y queda limpia la fuente». (Sermón 100, En la Epifanía, 1-3: CCL 23, 398-400).
Santo Tomás de Aquino: Por el Bautismo de la Nueva Ley los hombres son bautizados interiormente por el Espíritu Santo, cosa que sólo hace Dios. En cambio, por el bautismo de Juan sólo era lavado con agua el cuerpo.
San Josemaría, Por el Bautismo, somos portadores de la palabra de Cristo, que serena, que enciende y aquieta las conciencias heridas. Y para que el Señor actúe en nosotros y por nosotros, hemos de decirle que estamos dispuestos a luchar cada jornada, aunque nos veamos flojos e inútiles, aunque percibamos el peso inmenso de las miserias personales y de la pobre personal debilidad. Hemos de repetirle que confiamos en El, en su asistencia: si es preciso, como Abraham, contra toda esperanza. Así, trabajaremos con renovado empeño, y enseñaremos a la gente a reaccionar con serenidad, libres de odios, de recelos, de ignorancias, de incomprensiones, de pesimismos, porque Dios todo lo puede. Amigos de Dios, 210
No hay cristianos de segunda categoría, obligados a poner en práctica sólo una versión rebajada del Evangelio: todos hemos recibido el mismo Bautismo y, si bien existe una amplia diversidad de carismas y de situaciones humanas, uno mismo es el Espíritu que distribuye los dones divinos, una misma la fe, una misma la esperanza, una la caridad. Podemos, por tanto, tomar como dirigida a nosotros la pregunta que formula el Apóstol: ¿no sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu Santo mora en vosotros?, y recibirla como una invitación a un trato más personal y directo con Dios. Es Cristo que pasa, 134
El bautismo nos hace “fideles —fieles, palabra que, como aquella otra, “sancti —santos, empleaban los primeros seguidores de Jesús para designarse entre sí, y que aún hoy se usa: se habla de los «fieles» de la Iglesia. —¡Piénsalo! Forja, 622
Catecismo, n. 536. “el Espíritu que Jesús posee en plenitud desde su concepción viene a ‘posarse’ sobre él. De él manará este Espíritu para toda la humanidad. En su bautismo, ‘se abrieron los cielos’ (v. 16) que el pecado de Adán había cerrado; y las aguas fueron santificadas por el descenso de Jesús y del Espíritu como preludio de la nueva creación”
n. 1213 El santo Bautismo es el fundamento de toda la vida cristiana, el pórtico de la vida en el espíritu y la puerta que abre el acceso a los otros sacramentos. Por el Bautismo somos liberados del pecado y regenerados como hijos de Dios, llegamos a ser miembros de Cristo y somos incorporados a la Iglesia y hechos partícipes de su misión.
n. 1265 El Bautismo no solamente purifica de todos los pecados, hace también del neófito «una nueva creatura» (2 Cor 5, 17), un hijo adoptivo de Dios (cfr. Ga 4, 5-7) que ha sido hecho «partícipe de la naturaleza divina» (2 Pdr 1, 4), miembro de Cristo (cfr. 1 Cor 6, 15; 12, 27), coheredero con Él (Rom 8, 17) y templo del Espíritu Santo (cfr. 1 Cor 6, 19) ().
San Juan Pablo II, El bautismo produce un verdadero «renacimiento». (01-04-1998)
El Bautista daba testimonio de él “ante los ojos de Israel como Mesías, es decir como ‘Ungido’ con el Espíritu Santo” (Dominum et vivificantem, n. 19).
Benedicto XVI El Bautismo no es sólo un acto de socialización dentro de la comunidad ni solamente de acogida en la Iglesia. Los padres esperan algo más para el bautizando: esperan que la fe, de la cual forma parte el cuerpo de la Iglesia y sus sacramentos, le dé la vida, la vida eterna ().
Cuando se bautiza a los niños introduciéndolos en la luz de Dios y de sus enseñanzas, no se los fuerza, sino que se les da la riqueza de la vida divina en la que reside la verdadera libertad, que es propia de los hijos de Dios; una libertad que deberá educarse y formarse con la maduración de los años, para que llegue a ser capaz de opciones personales responsables. (Domingo 11 de enero de 2009)
Papa Francisco Antes de sumergirse en el agua, Jesús “se sumerge” en la multitud, se une a ella asumiendo plenamente la condición humana, compartiendo todo, excepto el pecado. En su santidad divina, llena de gracia y de misericordia, el Hijo de Dios se hizo carne para quitar de nosotros y cargar sobre sí el pecado del mundo: tomar nuestras miserias, nuestra condición humana ().
Uniéndose al pueblo que pide a Juan el bautismo de conversión, Jesús también comparte el profundo deseo de renovación interior. Y el Espíritu Santo que desciende sobre Él “como una paloma” es la señal de que con Jesús comienza un nuevo mundo, una “nueva creación” que incluye a todos los que acogen a Cristo en su vida ().
El don precioso que el Espíritu Santo trae a nuestro corazón es la confianza profunda en el amor y en la misericordia de Dios.
El Espíritu Santo verdaderamente nos transforma y cuenta con nosotros para transformar el mundo en que vivimos.
Simone Weil «Dónde falta el deseo de encontrarse con Dios, allí no hay creyentes, sino pobres caricaturas de personas que se dirigen a Dios por miedo o por interés».
J. Aldazabal Ojalá de todos nosotros se pueda decir, resumiendo nuestra vida, lo mismo que Pedro pudo decir de Jesús. «Pasó haciendo el bien, porque Dios estaba con él».
El bautismo que recibimos nos implica a ser testigos de Cristo para luchar contra la injusticia y el pecado. P. Luis Carlos Aparicio Mesones S.M
Lo que vuestro hijo recibirá en el bautismo es el mayor bien que para él pudierais pensar y desear. Santo Tomás de Aquino
Padre Ángel Moreno de Buenafuente Los bautizados hemos sido lavados en el manantial que brota del costado de Cristo, y gracias a Él hemos recibido la filiación divina.
El Espíritu ama en lo más íntimo de nuestra propia intimidad.
El Espíritu nos deja gustar la paz más profunda.
No se puede separar a Cristo de la Iglesia. La gracia del bautismo nos da el gozo de seguir a Cristo en y con la Iglesia. SS.Francisco
CONTO
LOS DOS LOBOS
Un viejo cacique de una tribu estaba teniendo una charla con sus nietos acerca de la vida.
Él les dijo:
“¡Una gran pelea está ocurriendo dentro de mí!… ¡es entre dos lobos!
“Uno de los lobos es maldad, temor, ira, envidia, dolor, rencor, avaricia, arrogancia, culpa, resentimiento, inferioridad, mentiras, orgullo, egolatría, competencia, superioridad.
“El otro es Bondad, Alegría, Paz, Amor, Esperanza, Serenidad, Humildad, Dulzura, Generosidad, Benevolencia, Amistad, Empatía, Verdad, Compasión y Fe.
Esta misma pelea está ocurriendo dentro de ustedes y dentro de todos los seres de la tierra.
Lo pensaron por un minuto y uno de los niños le preguntó a su abuelo:
“¿Y cuál de los lobos crees que ganará?”
El viejo cacique respondió, simplemente…
“El que alimentes.”
Web Católico de Javier
Tomado de Alejandro Illescas
EL ÁGUILA QUE MURIÓ SIENDO UNA GALLINA
Un hombre encontró un huevo de águila y lo puso en el nido de una gallina, en un corral. El aguilucho fue incubado junto con la nidada de polluelos, y creció con ellos. Y ella águila hacía lo que hacían los pollos del corral, creyendo que era uno de ellos. Escarbaba la tierra en busca de gusanos e insectos. Piaba y cacareaba. Y movía las alas y volaba unos pocos metros. Pasaron los años y el águila envejeció. Un día vio un ave magnífica volando por encima de ella, en el cielo sin nubes. Se deslizaba con graciosa majestad entre las poderosas corrientes de aire, moviendo sus fuertes alas doradas. La vieja águila miraba hacia arriba con asombro.
– ¿Quién es ella? —peguntó.
– Ella es el águila, la reina de las aves —le dijo su vecina—. Nadie vuela como ella, nadie puede cazar como ella. Ella pertenece al cielo. Nosotras, en cambio, pertenecemos a la tierra; somos gallinas. ¡Tú eres una gallina!
Así, aquella pobre águila vivió y murió creyendo que en verdad era una gallina.
Tomado de P, Diego Millán
MI PADRE ES EL PILOTO
Un niño muy educado y formal subió a un avión Airbus A380, buscó su asiento y se sentó. El niño abrió su cuaderno de pintar y empezó a colorearlo. No presentaba rasgos de ansiedad ni nerviosismo al despegar el avión.
Durante un buen rato, hubo tormenta y mucha turbulencia. En un determinado momento hubo una sacudida fuerte, y todos se pusieron muy nerviosos, pero el niño mantuvo su calma y serenidad en todo momento.
¿Cómo lo hacía? ¿Por qué estaba tan calmado? Una mujer frenética le preguntó:
– Niño: ¿no tienes miedo?
No señora, – contestó el niño. Y mirando su cuaderno de pintar le dijo: «Mi padre es el piloto».
¿Sorprendido? Hay tiempos en nuestra vida en los que los sucesos nos sacuden un poco y nos encontramos con turbulencias. No vemos terreno sólido y nuestros pies no pisan lugar seguro. No tenemos donde agarrarnos y no nos sentimos seguros. Pero recuerden que nuestro amantísimo Padre Celestial es nuestro piloto. A pesar de las circunstancias, nuestras vidas están puestas en el creador del cielo y la tierra. Y la próxima vez que llegue una tormenta a tu vida o si en este momento estás pasando por una, alza tu mirada al cielo, siéntete confiado y di para ti mismo: ¡Mi Padre es el piloto!
Web católico de Javier
ANÉCDOTA
FIESTA DEL BAUTISMO DE JESÚS
Ya en el año 300, la Iglesia oriental celebraba la Epifanía y el Bautismo de Jesús el 6 de enero, mientras que en la Iglesia occidental esta fiesta se mencionaba en la Liturgia de las Horas. Con la reforma litúrgica de 1969, la fiesta se fijó en el domingo siguiente a la Epifanía. En los países donde la Epifanía no es fiesta civil, la celebración se traslada al domingo entre el 2 y el 8 de enero, y la fiesta del Bautismo de Jesús, al lunes siguiente a la Epifanía.
Con la fiesta del Bautismo de Jesús finaliza el Tiempo de Navidad, aunque queda abierta una «ventana» el 2 de febrero, día en el que se celebra la Presentación de Jesús en el Templo (conocida popularmente como «Candelaria»).
Tomado de Vatican News
¿QUE SIMBOLIZA LA PALOMA EN EL RELATO DEL BAUTISMO?
Al final del diluvio, cuyo simbolismo se refiere al bautismo, la paloma soltada por Noé vuelve con una rama tierna de olivo en el pico, signo de que la tierra es habitable de nuevo. Cuando Cristo sale del agua de su bautismo, el Espíritu Santo, en forma de paloma, baja y se posa sobre él. El Espíritu desciende y reposa en el corazón purificado de los bautizados. En algunos templos, la santa Reserva eucarística se conserva en un receptáculo metálico en forma de paloma (el columbarium), suspendido por encima del altar. El símbolo de la paloma para sugerir al Espíritu Santo es tradicional en la iconografía cristiana.
El Catecismo de la Iglesia Católica (párrafo 701)
UNA CORONA MÁS ESPLÉNDIDA
San Luís había sido coronado como rey en una catedral muy hermosa. Le comentaron: «Seguramente amarás mucho esta catedral». El santo contestó: «Mucho más amo la iglesia donde me bauticé. Porque allí me he convertido en hijo de Dios».
Tomado de MSC
PELÍCULA “SOUL”
En la película «Soul» se plantea uno de los protagonistas: «Dicen que naces para algo, pero ¿cómo sabes qué es esa cosa? ¿Qué pasa si eliges la incorrecta? O la de otra persona, y quedas atrapado».
Comenta el protagonista de la película:
«No sé qué voy a hacer con mi vida, pero sí sé que voy a vivir cada minuto de ella».
Tomado de Carlos Padilla
RECICLAJE
La reina Victoria de Inglaterra visitó de incógnito una fábrica de papel. El encargado, desconocedor de la identidad de la ilustre visitante, le enseñó todo, incluso el sótano donde unos obreros amontonaban todos los trapos sucios que la ciudad de Londres tiraba. Ella preguntó qué se hacía con todos aquellos trapos malolientes. El encargado le informó que con esos trapos se hacía el papel más fino y más elegante del país.
Cuando se marchó el encargado supo que la ilustre visitante era la mismísima Reina.
Semanas más tarde Su Majestad recibía un paquete con el papel más blanco y más fino del mundo con su imagen y su escudo de armas. Y en una nota el encargado le decía: «Este papel ha sido fabricado con los trapos sucios que Su Majestad inspeccionó recientemente».
Reciclaje: los cristianos necesitamos también un reciclaje: nacer de nuevo, purificación de nuestras vidas y hacerlas nuevas en Cristo.
Tomado de P, Félix Jiménez
ESPÍRITU
Marcos destaca dos elementos esenciales: el Espíritu y la voz del cielo.
La venida del Espíritu tiene especial importancia, porque entre algunos rabinos existía la idea de que el Espíritu había dejado de comunicarse después de Esdras (siglo V a.C.). Ahora, al venir sobre Jesús, se inaugura una etapa nueva en la historia de las relaciones de Dios con la humanidad.
Tomado de J.L. Sicre
EL JORDÁN
El Jordán es el río de Israel. La Biblia lo cita más de 150 veces. Recorre unos 180 Km. en línea recta, pero su curso sinuoso serpentea a lo largo de 360 Km. Desemboca en el Mar Muerto, a 400 metros bajo el nivel del mar. Su nombre hebreo es «Yardén» y significa: ‘el que desciende’. En un terreno árido y semidesértico, su presencia es signo de vida. El bautismo de Juan Bautista, en las aguas del Jordán, era símbolo de vida interior y espiritual. Quienes recibían el bautismo se comprometían a vivir una vida nueva; cruzarían de nuevo el río Jordán y entrarían en la Tierra Prometida como el nuevo pueblo de Dios.
Tomado de Tiempo Interior
MISTERIOS DE LA LUZ
El bautismo del Señor en el río Jordán
“El Bautismo del Señor en el río Jordán” marca el inicio del ministerio público de Jesucristo.
1º) «Llegó Jesús desde Galilea al Jordán para ser bautizado por Juan» (Mt 3,13). Jesús es Dios y desea “ser bautizado”. ¡Sorpresa! (ampliación: ¿No será que nosotros necesitamos “ser bautizados”, es decir, ser perdonados y auxiliados por Dios?). Quizás estamos demasiado acostumbrados a “ir por libre”, como si de nadie ni de nada necesitáramos. El cristiano no permanece solo, aislado: cada cristiano es “acompañado por” otros y, a la vez, “acompaña a” otros. ¡Cristo nunca marchó solo! No en vano Él fundó su familia, su comunidad (la Iglesia).
2º) «Bautizado Jesús, salió del agua: en esto los cielos se abrieron» (Mt 3,16). Tanto se abrieron que «se oyó una voz del cielo (…)» (Lc 3,22): el Padre habla. Dios siempre ha deseado establecer un diálogo con los hombres. Pero en aquel momento —al “abrirse los cielos”— se inauguró un “hilo directo” con Dios (ampliación: El cielo se nos acerca más y más, pues ya somos hijos de Dios).
«Al ver el cielo (…) y las estrellas que has creado: ¿qué es el hombre para que pienses en él?» (Sal 8,4-5). ¡Buena pregunta! Se calcula que en el universo hay entre 1 y 2 billones de galaxias, albergando cada una de ellas entre 200 y 400 mil millones de estrellas… En fin, ¡que no somos nada! Y, sin embargo, un solo pensamiento humano vale más que todo el cosmos material… No digamos ya si se trata de un pensamiento dirigido al Padre del cielo. La oración del hijo de Dios es lo más precioso; ¡nada vale tanto como saberse hijo de Dios!
3º) «Éste es el cordero de Dios que quita el pecado del mundo» (Jn 1,29): palabras con las que Juan Bautista presentó a Jesucristo. ¿Cuántos corderos ya había sacrificado Israel para expiar los pecados? ¡Incontables! (entre David y Salomón ya se contaban por miles). Pero ni uno solo sirvió para quitar el pecado del mundo. Otros pueblos incluso habían inmolado seres humanos para aplacar la ira de Dios. ¡Quizá también incontables! Pero ninguna de estas inmolaciones sirvió para salvar a la humanidad, menos aún para satisfacer a Dios. ¿Entonces? El hombre no puede quitar el pecado del mundo: los que han intentado “atajos de auto-redención” han acabado siendo unos asesinos genocidas. Dicho de un modo más elegante: «Un mundo que tiene que crear su justicia por sí mismo es un mundo sin esperanza» (Benedicto XVI). Más aún: «No es la ciencia la que redime al hombre; el hombre es redimido por el amor», ¡por el Amor en mayúscula!
Tomado de Evangeli.net
CHISTE
CHISTE DEL BAUTISMO DEL PERRO
Un hombre acude a su parroquia y le dice al párroco:
– Buenas, venía a ver si me bautizaba usted al perro.
– ¿Pero qué dice? Los perros no se bautizan, se pueden bendecir el día San Antonio, pero nada más, si usted quiere.
– No no. Yo quiero que lo bautice.
– Que le digo a usted que no. Padre, es que el perro es como de la familia… además si lo bautiza le dejaremos a la parroquia un donativo de 10.000 €.
– Bueno, la verdad es que… si me lo trae ahora…, pero rápido.
Total que lo bautiza. A los dos meses viene el obispo de visita y se fija en el nuevo órgano, en el nuevo retablo, en los nuevos bancos y le dice al párroco:
– Pero no me habías dicho que la parroquia estaba mal de economía?
– Si… pero…(llorando) Señor obispo , no se lo puedo ocultar , un hombre me pagó si le bautizaba a su perro y acepté. ¡Buuuuaaaaaa!
– Pero… ¿Tú que has hecho insensato?…
– ¿Un sacramento a un animal?… eso va contra los preceptos de la Iglesia, mal cura, desgraciado, ignorante….
– ¿Por cuánto se lo bautizaste?, pregunta el obispo.
– Por 10.000 € Señor obispo.
– Queeeeee… ¡10.000 € !..(más tranquilo dice:)
– Y… ¿no te dijo nada de la primera comunión?
RESERVANDO MESA
– Hola, querría reservar mesa en el restaurante para cenar mañana
– ¿Cuántos serán?
– Seremos 6 o 10, aproximadamente
– Necesito saber cuántos confirmados
– Confirmados 2, el resto solo bautizados….
POEMA
SÓLO SÉ CÓMO SE LLAMA
Que si nació hoy, que si nació ayer, que si nació aquí, que si nació allá. Que si murió a los 33, que si murió a los 36. Que cuántos clavos, que cuántos panes y pescados. Que si eran reyes, que si eran magos. Que si tenía hermanos, que si no tenía. Que dónde está, que cuándo vuelve.
Yo lo único que sé es que…
A mí me tomó de la mano cuando más lo necesitaba.
Me enseñó a sonreír y a agradecer por las pequeñas cosas.
Me enseñó a llorar con fuerzas y a dejar ir.
Me enseñó a despertarme agradecida, saludando al sol y a acostarme con la cabeza tranquila.
A caminar muy lento y muy descalza.
Me enseñó a abrazar a todos y a abrazarme a mi.
Me enseñó mucho, me enseñó todo.
Me enseñó a quererme con ganas. A querer a quien está al lado y a darle la mano.
Me enseñó que siempre me está hablando en lo cotidiano, en lo sencillo, a manera de mensajes y que para escucharlo, tengo que tener abierto el corazón.
Me enseñó que un gracias o un perdón lo pueden cambiar todo.
Me enseñó que la fuerza más grande es el amor y que lo contrario al amor es el miedo.
Me enseñó cuánto me ama a través de mil detalles.
Me enseñó que los milagros sí existen.
Me enseñó que si yo no perdono, soy yo la que se queda prisionera, y para perdonar primero tengo que perdonarme.
Me enseñó que no siempre se recibe bien por bien, pero que actúe bien a pesar de todo.
Me enseñó a confiar en mí y a levantar la voz frente a la injusticia.
Me enseñó a buscarlo dentro y no afuera.
Me deja que me aleje, sin enojarse. Que salga a conocer la vida. A equivocarme y a aprender. Y me sigue queriendo, cuidando y esperando.
Hasta me dejó aprender de otros maestros sin ponerse celoso; porque es de necios no escuchar a todo el que habla de amor.
Me enseñó que sólo estoy aquí por un tiempo, y sólo ocupo un lugar pequeño.
Y me pidió que sea feliz y viva en paz, que me esfuerce cada día en ser mejor y en compartir su luz conociendo mi sombra, que disfrute, que goce, que ría, que llore y que valore, que Él siempre va a estar conmigo… que, aunque dude y tenga miedo, confíe, ya que esa es la fe, confiar en Él a pesar de mí…
Sólo sé cómo se llama… se llama Jesús.
Gabriela Mistral
ORACIÓN
IRRADIAR A CRISTO
Jesús mío, ayúdame a esparcir tu fragancia dondequiera que yo vaya, inunda mi alma con tu Espíritu y tu Vida; penetra en todo mi ser y toma posesión de tal manera, que mi vida no sea en adelante sino una irradiación de la tuya.
Quédate en mi corazón con una unión tan íntima, que las almas que tengan contacto con la mía, puedan sentir en mí tu presencia y que, al mirarme, olviden que yo existo y no piensen sino en Ti.
Quédate conmigo. Así podré convertirme en luz para los otros.
Esa luz, oh Jesús, vendrá de Ti; ni uno solo de sus rayos será mío: yo te serviré apenas de instrumento para que Tú ilumines a las almas a través de mí.
Déjame alabarte en la forma que es más agradable, llevando mi lámpara encendida para disipar las sombras en el camino de otras almas.
Déjame predicar tu nombre con palabras o sin ellas… con mi ejemplo, con la fuerza de tu atracción, con la sobrenatural influencia evidentemente del amor que mi corazón siente por Ti.
Oración escrita por San John Henry Newman
¿SOY DE LOS TUYOS SEÑOR?
Me dicen que fui bautizado
Pero no sé muy bien, Señor,
Hasta qué punto soy de los tuyos,
De tu grupo, de tu familia, de tus ideas,
De los que defienden tus fisuras
Tu Palabra, sin riesgo de ser descafeinada.
Dicen que el Espíritu, quema
Y me siento un tanto frío.
Me advierten que el Bautismo,
Es un punto de salida
Y frecuentemente me instalo en mis intereses.
Me recuerdan que ser de los tuyos,
Es optar por tu Palabra, por tu vida,
Por tu mensaje, por tu cruz,
Por tus caminos y por tus contradicciones.
Cuántas veces Señor,
Me dejo guiar exclusivamente
Por el griterío del mundo,
Amañar por las sensaciones del simple escaparate,
Seducir por fuegos artificiales,
Asustar por el sufrimiento,
O añorar y buscar atajos
Sin que me digan que soy de los tuyos.
¿SOY DE LOS TUYOS SEÑOR?
Ayúdame Señor
A convertirme, para estar cerca de Ti
A liberarme, para dedicarme a Ti
A llenarme de tu Espíritu
Para ofrecerme el pregón de tu Reino.
Que tu Bautismo Señor,
Sea para mí, causa de mi crecimiento,
Llamada a la sinceridad y a la valentía,
A la generosidad y al testimonio,
A la verdad y a la firme respuesta.
Tomado de Dabar
¡Gloria a ti, oh Padre, Dios de Abraham, Isaac y Jacob
Tú has enviado a tus siervos, los profetas
a proclamare tu palabra de amor fiel
y a llamar a tu pueblo al arrepentimiento.
A las orillas del Río Jordán,
Has suscitado a Juan el Bautista,
una voz que grita en el desierto,
enviado a toda la región del Jordán,
a preparar el camino del Señor,
a anunciar la venida de Cristo.
¡Gloria a ti, oh Cristo, Hijo de Dios!
Has venido a las aguas del Jordán
Para ser bautizado por manos de Juan.
Sobre ti el Espíritu descendió como una paloma.
Sobre ti se abrieron los cielos,
Y se escuchó la voz del Padre:
«Este es mi Hijo, el Predilecto!»
Del río bendecido con tu presencia
Has partido para bautizar no sólo con el agua
sino con fuego y Espíritu Santo.
¡Gloria a ti, oh Espíritu Santo, Señor!
Por tu poder la Iglesia es bautizada,
Descendiendo con Cristo en la muerte
Y resurgiendo junto a él a una nueva vida.
Por tu poder, nos vemos liberados del pecado
para convertirnos en hijos de Dios,
el glorioso cuerpo de Cristo.
Por tu poder, todo temor es vencido,
Y es predicado el Evangelio del amor
En cada rincón de la tierra,
para la gloria de Dios,
el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo,
a Él todo honor en este Año Jubilar
y en todos los siglos por venir. Amén.
S.S. Juan Pablo II 21 de marzo del 2000
MEDITACIÓN
DECÁLOGO PARA APRENDICES DE PROFETA
En el mundo de la comunicación hoy hacen falta profetas. Siempre han sido necesarios. Pero hoy hay mucho griterío, mucha indignación impostada, y mucho falso profetismo. Recordando el destino de Juan Bautista, se me ocurre proponer este decálogo, que nace de la observación, de la experiencia, y de la esperanza. Aquí van diez deseos para quien quiera ser profeta en las redes:
- Respeta las palabras. No las traiciones, ni las utilices alegremente. Que cuando hables de justicia –o de injusticia–, lo sea. Que cuando hables de amor, sea Amor y no cualquier otra frivolidad. Que cuando hables de Iglesia, lo sea, y no solo tus juicios sumarísimos
- Respeta a las víctimas de nuestro mundo. Cuando todo es drama, nada lo es. Por tanto, no des altavoz a reivindicaciones estúpidas, porque estarás quitando a las verdaderas víctimas su voz, que a veces es lo único que tienen.
- Elige bien qué batallas merece la pena luchar. Muchas veces no es el momento, no merece la pena, no cabe verdadero anuncio, o no eres tú la persona indicada para determinadas cuestiones. El que quiere estar siempre pendiente y respondiendo al hashtag del momento será una veleta, pero no alguien con una causa con la que se comprometa (cito aquí a Bruckner cuando decía que «el compromiso con todas las causas es la mayor forma de descompromiso»).
- No confundas fe con ideología. El profeta sirve al Reino de Dios. No a las polémicas del día.
- Profetiza a cara descubierta. ¿Te imaginas a Elías, Isaías, Oseas o Jeremías llamándose Manolo el del Carro, Chapulín de la Esperanza, el vano enamorado o El chico de los Lamentos?
- Ya sabes cuál es la suerte de los profetas. Así que, en ocasiones tendrás que estar dispuesto a llevarte algunos palos. Si te persiguen, si te atacan, si te critican o te quieren cancelar, y es por anunciar el Reino de Dios, sabe que antes persiguieron a otros profetas.
- Sé crítico, no criticón.
- La raíz de la crítica no puede ser el odio a la realidad, sino el amor. Por eso a veces te dolerá ese mundo –y esa Iglesia– que tienes que denunciar.
- El profeta no es un portador de amarguras, eternamente enfadado. Critica lo que no funciona, pero no te olvides de buscar destellos de esperanza y proponer caminos y soluciones.
- El profeta habla en nombre de Dios. Y es un nombre que no ha de tomar en vano. Para tener algo que decir, te hará falta orar, informarte, reflexionar, mucha escucha y mucho silencio.
José María Rodríguez Olaizola, sj
DICEN QUE DIOS ESTÁ LOCO
Dicen por ahí que Dios se ha vuelto loco,
Que se hizo un niño pobre y que creció en el barro
como tú y yo.
Dicen que una niña campesina lo tomó en sus manos,
lo arrulló en sus brazos, y le daba amor.
Dicen por ahí que Dios se ha vuelto loco.
Que dejó el cielo y a sus ángeles en Gloria,
y con maleta en mano se mudó a nuestra colonia,
y sin más protección que sus sandalias rotas
vino a compartir nuestro pan y nuestras derrotas.
Dicen que dejó su trono allá en el monte santo,
para sentarse donde los culpables tienen su banco,
y que abandonó el paraíso prometido
para conocer en carne propia mis infiernos más temidos.
Dicen que Dios se ha vuelto loco.
Que llegó esa noche de sorpresa cuando
no esperábamos a nadie en nuestra mesa,
cuando ya creíamos que Dios nos había olvidado,
y no contábamos con que quería caminar a nuestro lado.
Dicen que huyó de su tierra natal, y como emigrante
tuvo que esconderse al caminar.
Refugiado en el silencio, perseguido por la ley.
Ese fue su pan y la copa agria que escogió beber.
Dicen que esa fue su locura, que siendo el eterno e inalcanzable,
se hizo el invitado en nuestro hogar,
que aceptó las reglas de nuestro juego
y en nuestras suelas quiso caminar.
Dios se enamoró de ti, de mí cuando éramos necios
y como amante enloquecido,
vulnerable se volvió a nuestros desprecios.
Pudo habernos obligarlo a amarle.
Pudo habernos convencido a adorarle.
Pero no eligió la ruta delos reyes, aquellos que
nos llevan a servirles con sus leyes,
pero, Él para conquistarnos, se volvió de carne y hueso.
Se convirtió en uno de nosotros para amarnos.
Por eso celebramos en esta noche fría,
aquello que siendo una paradoja,
se convirtió en una bella poesía,
y Aquél que sostiene el universo con su mano,
cruzó el infinito mar de estrellas,
para hacerse Nuestro Padre,
Nuestro Amigo, y nuestro Hermano.
Jesús Adrián Romero
Tomado de Radio María
CANTO
Fruto nuevo de tu cielo Metanoia
El Señor Bendice a su Pueblo con la Paz (Salmo 28) | Athenas
Ven Sobre mí Comunicadoras Eucarísticas
Verónica Sanfilippo – Derrama Tu Gracia
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LOS 7 SACRAMENTOS | Parte 1: Bautismo y Eucaristía
Delegación para el Clero de Santiago de Compostela







