Domingo de Pascua de la Resurrección del Señor

Domingo de Pascua de la Resurrección deñ Señor

CITA

Si mi vida no es pascual, no es Vida” (S. Digo eu)

Creer en el Resucitado es comenzar a vivir como resucitado.

«Si no resucitó Cristo, vana es nuestra predicación, vana también vuestra fe» (1Cor 15,14).

S. Ignacio de Antioquía «No me servirá nada de los atractivos del mundo ni de los reinos de este siglo. Es mejor para mi morir (para unirme) a Cristo Jesús que reinar hasta los confines de la tierra. Es a Él a quien buscó, a quien murió por nosotros. A Él quiero, al que resucitó por nosotros. Mi nacimiento se acerca… ( Rm 6,1- 2)».

San Agustín «Toca a Cristo quien cree en Cristo»
«La fe de los cristianos es la resurrección de Cristo»
«Tu deseo es tu oración. Si tu deseo es continuo, continua será también tu oración.»
«Consideremos, amadísimos hermanos, la resurrección de Cristo. En efecto, como su pasión significaba nuestra vida vieja, así su resurrección es sacramento de vida nueva. (…) Has creído, has sido bautizado: la vida vieja ha muerto en la Cruz y ha sido sepultada en el Bautismo. Ha sido sepultada la vida vieja, en la que has vivido; ahora tienes una vida nueva. Vive bien; vive de forma que, cuando mueras, no mueras».

San Bernardo «No se busca a Dios moviéndonos, sino deseándolo.» ()

San Gregorio Magno «Y [el Señor] apareció vestido de blanco, porque anunció los gozos de nuestra festividad. La blancura del vestido significa el esplendor de nuestra solemnidad. ¿De la nuestra o de la suya? Hablando con verdad, podemos decir de la suya y de la nuestra. La resurrección de nuestro Redentor fue y es nuestra fiesta, porque nos concedió la gracia de volver a la inmortalidad».

San Máximo de Turín La resurrección de Cristo es vida para los difuntos, perdón para los pecadores, gloria para los santos.
Manifestemos nuestra alegría, hermanos, hoy como ayer. Si las sombras de la noche han interrumpido nuestras fiestas, el día santo no ha terminado…: la claridad que propaga la alegría del Señor es eterna. Cristo nos iluminó ayer y hoy todavía resplandece su luz. «Jesucristo es el mismo ayer y hoy», dice el bienaventurado apóstol Pablo (Heb 13,8). Sí, para nosotros Cristo ha nacido. Para nosotros ha nacido hoy, según lo anunciado por Dios por boca de David:»Tú eres mi hijo, yo te he engendrado hoy» (Sal 2,7). ¿Qué significa esto? Que Él no engendró a su hijo un día, sino que ha engendrado el día y la luz al mismo tiempo…
Sí, Cristo es nuestro hoy: esplendor vivo y sin disminución, Él no deja de alumbrar el mundo (He 1.3) y este incendio eterno parece no ser sólo de un día. «Mil años en tu presencia son un ayer que pasó», exclamó el profeta (Sal 89,4). Sí, Cristo es ese día único porque única es la eternidad de Dios. Él es nuestro hoy: el pasado, huyó, se escapó; el futuro desconocido no tiene secretos para él. Luz soberana, abrazó todo, lo sabe todo, en todo tiempo está presente y lo posee todo. Antes que él, el pasado no se puede derrumbar, ni el futuro eludir… Hoy no es sólo el tiempo donde la carne nació de la Virgen María, ni sólo donde la divinidad, sale de la boca de Dios su Padre, sino el tiempo donde ha resucitado de entre los muertos: «Él ha resucitado a Jesús, dice el apóstol Pablo; Así está escrito en el Salmo segundo: «Tú eres mi Hijo; «Yo te he engendrado hoy'» (Hechos 13,33).
Verdaderamente, Él es nuestro hoy, cuando, al salir de oscura noche del infierno, abrazó a los hombres. Realmente, Él es nuestro día, al que no pudieron oscurecer los ataques de sus enemigos. Ningún día mejor que este día para acoger la luz: a todos los muertos, les ha dado el día y la vida. El hombre viejo nos llevó a la muerte; Él nos ha resucitado con la fuerza de su hoy. Sermón 36; PL 57, 605

Hermano Roger de Taizé Frente a la resurrección se hallan nuestras respuestas.

s. Juan Pablo II, cuya enseñanza que recoge una antiquísima tradición, aún resuena en nuestros oídos y corazones: «Ella, ciertamente, fue la primera en recibir la gran noticia. Ella fue la primera en recibir el anuncio del ángel de la Encarnación, y ella también fue la primera en recibir el anuncio de la Resurrección. La Sagrada Escritura no habla de esto, pero se trata de una convicción basada en el hecho de que María era la Madre de Cristo, madre fiel, madre predilecta, y que Cristo era el hijo fiel a su madre».

Benedicto XVI se aproxima a este Misterio y afirma: “La resurrección es –si podemos usar por una vez el lenguaje de la teoría de la evolución– la mayor «mutación», el salto más decisivo en absoluto hacia una dimensión totalmente nueva, que se haya producido jamás en la larga historia de la vida y de sus desarrollos: un salto de un orden completamente nuevo, que nos afecta y que atañe a toda la historia. […] era uno con el Dios vivo, unido totalmente a Él que formaba con Él una sola persona […]. Su propia vida no era solamente suya, era una comunión existencial con Dios y un estar insertado en Dios, y por eso no se le podía quitar realmente. (Homilía, 15 de abril de 2006).

Papa Francisco No privemos al mundo del gozoso anuncio de la Resurrección ()

Enzo Bianchi «Sabemos que el anuncio pascual, es específico del cristianismo, la deuda de esperanza que los cristianos tenemos para con todos los hombres. También conocemos nuestras hondas resistencias a creer este anuncio inaudito; y, aún más, lo que nos cuesta creer en la resurrección de Jesucristo como prenda de nuestra salvación».

Fray Marcos, Creer en la resurrección exige haber pasado de la muerte a la vida.

Rainiero Cantalamessa, Todos creen que Jesús ha muerto, también los paganos y los agnósticos. Pero sólo los cristianos creen que también ha resucitado, y no se es cristiano si no se cree esto. Resucitándole de la muerte, es como si Dios confirmara la obra de Cristo, le imprimiera su sello. «Dios ha dado a todos los hombres una garantía sobre Jesús, al resucitarlo de entre los muertos» (Hechos 17,31).

P. Kentenich comenta: «Al progresar en la vida mística nos vamos sumergiendo más y más en Dios, de tal manera que podemos decir con San Pablo: – No soy yo quien vive, sino que es Cristo quien vive en mí. El Señor utilizará todas nuestras capacidades para vivir en nosotros y obrar a través de nosotros. Utilizará nuestro entendimiento, memoria, manos y pies. Pero esto no significa caer en el quietismo o la pasividad. Al contrario, nuestra docilidad ante Dios y el ofrecimiento de nuestras capacidades a Dios para que Él obre según su voluntad, constituyen un acto de heroísmo»

Julián Marías: «Para que el hombre sea moriturus -el que ha de morir- la muerte tiene que alojarse en su biografía, tiene que adquirir dentro de ella, no ya un lugar, sino un puesto necesario. Y esto quiere decir una significación» Antropología metafísica, 1973

CONTO

Cuando yo era pequeño, mi mamá solía coser mucho. Yo me sentaba cerca de ella y le preguntaba qué estaba haciendo. Ella me respondía que estaba bordando.
Yo observaba el trabajo de mi mamá desde una posición más baja que donde estaba sentada ella, así que siempre me quejaba diciéndole que desde mi punto de vista lo que estaba haciendo me parecía muy confuso.
Ella me sonreía, miraba hacia abajo y gentilmente me decía: “Hijo, ve afuera a jugar un rato y cuando haya terminado mi bordado te pondré sobre mi regazo y te dejaré verlo desde mi posición”.
Me preguntaba porqué ella usaba algunos hilos de colores oscuros y porqué me parecían tan desordenados desde donde yo estaba. Unos minutos más tarde escuchaba la voz de mi mamá diciéndome: “Hijo, ven y siéntate en mi regazo.”
Yo lo hacía de inmediato y me sorprendía y emocionaba al ver la hermosa flor o el bello atardecer en el bordado. No podía creerlo; desde abajo se veía tan confuso.
Entonces mi mamá me decía: “Hijo mío, desde abajo se veía confuso y desordenado, pero no te dabas cuenta de que había un plan arriba. Había un diseño, sólo lo estaba siguiendo. Ahora míralo desde mi posición y sabrás lo que estaba haciendo.”
Muchas veces a lo largo de los años he mirado al Cielo y he dicho: “Padre, ¿qué estás haciendo?”
El responde: “Estoy bordando tu vida.”
Anthony de Mello

LA HISTORIA DE PEPE

Pepe era el tipo de persona que te encantaria ser. Siempre estaba de buen humor y siempre tenia algo positivo que decir. Cuando alguien le preguntaba como le iba, el respondia: «Si pudiera estar mejor, tendria un gemelo». Era un Gerente unico porque tenia varias meseras que lo habian seguido de restaurante en restaurante. La razon por la que las camareras seguian a Pepe era por su actitud. El era un motivador natural: si un empleado tenia un mal dia, Pepe estaba ahi para decirle al empleado como ver el lado positivo de la situacion.

Ver este estilo realmente me causó curiosidad. Asi que un dia fui a buscar a PEPE y el pregunte:

No lo entiendo… no es posible ser una persona positiva todo el tiempo ¿Como lo haces?…

Pepe respondio: «Cada manana me despierto y me digo a mi mismo, Pepe, tienes dos opciones hoy: Puedes escoger estar de buen humor o puedes escoger estar de mal humor. Escojo estar de buen humor». «Cada vez que sucede algo malo, puedo escoger entre ser una victima o aprender de ello. Escojo aprender de ello». «Cada vez que alguien viene a mi para quejarse, puedo aceptar su queja o puedo senalarle el lado positivo de la vida. Escojo el lado positivo de la vida».

Si, claro, pero no es tan facil, proteste.

«Si lo es», dijo Pepe. «Todo en la vida es acerca de elecciones cuando quitas todo lo demas, cada situacion es una eleccion». «Tu eliges como reaccionas ante cada situacion, tu eliges como la gente afectara tu estado de animo, tu eliges estar de buen humor o de mal humor». «En resumen, TU ELIGES

COMO VIVIR LA VIDA».

Reflexioné en lo que Pepe me dijo… Poco tiempo despues, dejé la industria hotelera para iniciar mi propio negocio. Perdimos contacto, pero con frecuencia pensaba en Pepe, cuando tenía que hacer una elección en la vida en vez de reaccionar contra ella.

Varios años más tarde, me enteré que Pepe hizo algo que nunca debe hacerse en un negocio de restaurante; dejó la puerta de atrás abierta y una mañana fue asaltado por tres ladrones

armados. Mientras trataba de abrir la caja fuerte, su mano temblando por el nerviosismo, le resbaló la combinación. Los asaltantes sintieron pánico y le dispararon. Con mucha suerte, Pepe fue encontrado relativamente pronto y llevado de emergencia a una Clínica. Después de ocho horas de cirugía y

semanas de terapia intensiva, Pepe fue dado de alta, aún con fragmentos de bala en su cuerpo.

Me encontré con Pepe seis meses después del accidente y cuando le pregunté cómo estaba, me respondió: «Si pudiera estar mejor, tendria un gemelo».

Le pregunte que paso por su mente en el momento del asalto. Contesto:

“Lo primero que vino a mi mente fue que debia haber cerrado con llave la puerta de atras. Cuando estaba tirado en el piso, recorde que tenia dos opciones: Podia elegir vivir o podia elegir morir. Elegi vivir».

¿No sentiste miedo? Le pregunté.

Pepe continuó: «Los médicos fueron geniales. No dejaban de decirme que iba a estar bien. Pero cuando me llevaron al quirófano y vi las expresiones en las caras de los medicos y enfermeras, realmente me asusté. Podía leer en sus ojos: Es hombre muerto. Supe entonces que debia tomar una decision.

¿Que hiciste? pregunté.

«Bueno, uno de los médicos me preguntó si era alérgico a algo y respirando profundo grite: – ¡Si, a las balas! – Mientras reian, les dije: estoy escogiendo vivir, opérenme como si estuviera vivo, no muerto».

Pepe vivió por la maestría de los médicos, pero sobre todo por su asombrosa actitud. Aprendió que cada dia tenemos la elección de vivir plenamente; la ACTITUD, al final, lo es todo.

Tomado de Alejandro Illescas, Los cuentos de mis homilías

ANÉCDOTA

EL DOMINGO

Los cuatro evangelistas sitúan el hallazgo de la tumba vacía en las primeras horas de lo que para los judíos era “el primer día de la semana”, día que desde los tiempos apostólicos vino a llamarse en latín “Dies Domini” y que traducido significa “Día del Señor”. Es la raíz de la palabra “Domingo”, el primero y a la vez el “octavo” día de la semana, porque es considerado un “nuevo día”. El Domingo es el Día del Señor porque es el Día de su triunfo, el Día grandioso en que el Señor Jesús resucitó rompiendo las ataduras de la muerte, Día en el que Él hizo todo nuevo, Día por tanto consagrado al Señor.

Tomado de Dies domini

¿QUÉ SABEMOS DE LA TUMBA DE JESÚS?

Existen en los alrededores de Jerusalén tumbas del tiempo de Jesús. Las de los personajes ricos y pudientes, que eran excavadas sobre roca viva, han perdurado hasta nuestros días. Los pobres eran inhumados en tierra. Las tumbas halladas poseen los nombres de las personas enterradas
en ellas. Todas ellas han sido estudiadas con profusión. El Santo Sepulcro que se venera actualmente responde a la descripción del evangelio. Sobre él se construyó una basílica en TIempos del emperador Constantino, pasado el año
313 d.C., que ha llegado hasta nuestros días.

Pepe Gómez, Tiempo Interior

“TE HARÉ FUSILAR EL VIERNES….

Durante la revolución francesa un tal Larevelliére se presentó a Napoleón para persuadirle que le apoyase en el propósito de fundar una nueva religión. “Estoy dispuesto a ayudarte” respondió Napoleón, “pero, para sustituir el cristianismo por otra religión, será necesario que tú presentes argumentos convincentes en favor de ella. Por eso, hagamos así: viernes próximo por la tarde yo te haré fusilar y tú el domingo siguiente, por la mañana, resucitarás y volverás a verme. Podremos así ponernos de acuerdo.

El argumento decisivo de que la religión cristiana es la única verdadera, aunque todas son válidas para la salvación, es que su fundador, Jesucristo, resucitó de la muerte. De ningún fundador de religiones se testimonia que haya resucitado de la muerte. Sólo de Jesús se predica que apareció a sus discípulos y que su tumba se ha encontrado vacía.

Dios Padre dejó que crucificaran a su Hijo encarnado,, Jesucristo, pero lo resucitó de la muerte y garantizó, así, todo lo que Jesús había hecho y enseñado. Decía S.Pablo a los corintios: «Si Cristo no fue resucitado, nuestra predicación ya no contiene nada ni queda nada de lo que creen ustedes……seríamos los más infelices de los hombres» (1 Cor 15,14.19)

Tomado de MSC

CHISTE

LA BRONCA DEL OBISPO

Un obispo echándole la bronca al nuevo cura de un pueblo:

– Que te pongas vaqueros en vez de sotana… vale.

– Que te pongas camisas hawaianas… vale.

– Que te pongas un pearcing en la oreja izquierda… vale.

– Que te hagas una coleta con el pelo que tienes… vale.

– Pero que en Semana Santa pongas un cartel de CERRADO POR DEFUNCIÓN DEL HIJO DEL JEFE… ¡eso sí que ya no te lo paso!

POEMA

Yo andaba buscando entre los sepulcros

y sólo encontré vacío.

Me decidí a buscarlo entre los hombres

y me di cuenta que estaba vivo.

Que Dios,

no es Dios de muertos

sino Dios de vivos.

Lo creía muerto,

pero Él estaba vivo.

Lo creía sin vida,

pero Él era la Vida.

Ahora cuando quiero ver a Dios

no voy al cementerio.

Ahora salgo a la calle,

a contemplar

a los hombres que caminan.

Porque sé que la Pascua,

es Dios, que vive en el hombre.

Porque sé que la Pascua,

es Dios, caminando con los hombres.

Porque sé que la Pascua,

es Dios, triunfando sobre la muerte.

Porque sé que Dios está vivo

y vive entre nosotros.

www.juanjauregui.es

MEDITACIÓN

¿VIVE CRISTO EN TI?

«Cuando en ti el amor por Cristo no es tan fuerte como para hacerte, por el gozo en Él, impasible a todas las aflicciones, has de saber que en ti el mundo vive más que Cristo.

Cuando la enfermedad, las necesidades, el tormento del cuerpo o el miedo que brota de sus penalidades, turban tu pensamiento, alejándolo del gozo de tu esperanza y de la clara meditación de nuestro Señor, has de saber que lo que en ti vive es el cuerpo y no Cristo.

Lo que vive en ti es aquello cuyo amor tiene sobre ti un poder más grande».

(Isaac de Nínive, El don de la humildad)

ORACIÓN

DANOS TU CORAZÓN RESUCITADO

Danos tu corazón resucitado…

para sentir que tú vas por delante de

nuestra vida, abriendo caminos de

Esperanza y Vida, guiando nuestros pasos

para llegar a ser aquello que has soñado

para nosotros… ser sembradores de tu

Esperanza y Vida.

Danos, Jesús, un corazón de POBRE;

capaz de amar, para abrirse y entregarse.

Danos un corazón PACIENTE;

capaz de amar, viviendo esperanzados.

Danos un corazón PACIFICO;

capaz de amar, sembrando la paz en el

mundo.

Danos un corazón JUSTO;

capaz de amar y trabajar por la justicia.

Danos un corazón MISERICORDIOSO;

capaz de amar, comprendiendo,

acogiendo, curando, perdonando.

Danos un corazón SENSIBLE;

capaz de amar, llorando sin desalientos.

Danos un corazón PURO;

capaz de amar, descubriendo a Dios en

cada ser humano.

Danos un corazón FUERTE;

capaz de amar, siendo fiel hasta la muerte.

Danos tu corazón, Señor Jesús…

un corazón resucitado.

Tomada de Caritas

CANTO

Resucitó el Señor Cristóbal Fones, SJ

NO TEMAS. AIN KAREM

Delegación para el Clero de Santiago de Compostela