La entretela | ¿De qué habla León XIV en Magnifica Humanitas?

Dicen los entendidos que la primera encíclica de un Papa es aquello que va a ser su guía en la gestión del pontificado.

Así que mientras el Papa nos visita y se escucha hablar de Dios en el ámbito público, es un buen momento para ir viendo que ideas ha querido plasmar nuestro Papa en su primera encíclica. Lo que dará para mucha entretela….

Y el Papa dice que la creación de la humanidad es magnífica por si misma. La humanidad es tan grande y especial que Dios se hizo carne para que en Jesucristo encuentre “esta magnífica humanidad (…) el camino, la verdad y la vida, abriendo a cada uno de nosotros la vía para crecer hacia la plenitud”

Dice el Papa que cada generación puede elegir como dar forma a su propio tiempo construyendo “un mundo inhumano y más injusto” o bien “como un lugar donde se proteja la dignidad de cada persona, se promueva la justicia y se haga posible la fraternidad”.

Y dice también que la Iglesia cimentada en Cristo, piedra viva, lugar dónde se experimenta “la acción poderosa y misteriosa del Espíritu Santo” apoya el esfuerzo humano auténtico por cooperar con Él. Este apoyo, dice, trae consigo la bendición del Padre celestial.

En esa esperanza de contar con Dios, hace la siguiente e interesante propuesta “podemos contribuir con determinación a todas aquellas iniciativas que construyen un mundo más justo, y podemos invitar a otros a colaborar con nosotros en la promoción del desarrollo integral de cada ser humano. Deseamos entrar en diálogo con todos los hombres y mujeres de nuestro tiempo, con quienes participamos juntos en los acontecimientos,las preguntas y las aspiraciones de la humanidad. Queremos identificar, junto con ellos, nuevos caminos para el bien común y la promoción de una vida digna para todos. Esta actitud de diálogo es parte integrante de la vocación de la Iglesia, ya que ella,constituida «en Cristo como un sacramento, […] de la unión íntima con Dios y de la unidad de todo el género humano»,reconoce en la historia el lugar donde el Evangelio interpela y acompaña la experiencia humana.”

En resumen, los miembros de la Iglesia de León XIV participaremos en su papado preparando iniciativas que construyan un mundo más justo, en el que prime el dialogo con todas las personas, trabajando para identificar los caminos que conducen al bien común, y a la promoción de la vida digna de toda la humanidad, para alcanzar la unidad de todo el género humano. Hecho este que sólo se puede fundamentar en la unión íntima con Dios Trino.

Así nos quiere el Papa desarrollando esa magnífica humanidad.

María Puy

pastoralsantiago.org