
CITA
“No se vence resistiendo, porque cuanto más lo piensa uno, más se enciende; se vence huyendo, es decir,
evitando totalmente los pensamientos inmundos,
y todas las ocasiones”.
(Sto. Tomás de Aquino)
“Shemá Israel” (“Escucha Israel…”).
Dt 6,5
« ¡Crees que te hace falta
lo que crees que te falta?»
S.Son
Flavio Josefo, “En aquel tiempo uno de la región judía obtendría el dominio sobre toda la tierra” (“Guerra Judía” 6,312-313.
Ovidio, «Cada uno es atraído por el objeto del propio placer».
San Clemente de Alejandría «La vida entera del cristianismo es un largo día de fiesta». («Stromata»)
San Cirilo de Jerusalén, elDiablo, es “pésimo consejero” (Catequesis II 1-20.).
Pecó Adán y Dios, arrojándole del Paraíso, le hizo habitar «frente a él» (Gén 3,24), para que, contemplando de dónde había salido y dónde había caído, se salvara por la penitencia… (Catequesis II 1-20.).
San Ambrosio «donde el diablo asedia, allí está presente Cristo»(Sermo 20).
En el retiro, es donde precisamente ha de contar uno con ser tentado y expuesto a muchas pruebas. Lo mismo os advierte el Sabio al afirmar que cuantos se alistan en el servicio de Dios deben prepararse para la tentación.
San Gregorio Nacianceno: «El que pelea con valor, llega al término de sus combates, o porque el adversario cede espontáneamente al vencedor, o porque a la tercera derrota deponga las armas, según las leyes de la guerra. Por lo que sigue: “Concluidas las tentaciones, se retiró”».
San Jerónimo escribe: «Te pondrá a la sombra bajo sus espaldas. Será elevado en cruz, extenderá sus manos y nos protegerá. Y bajo sus alas tú esperarás, considerando sus manos clavadas en la cruz». comentario al salmo 90,
S. Agustín, ¿Te fijas en que Cristo fue tentado, y no te fijas en que venció? Reconócete a ti mismo tentado en Él, y reconócete vencedor en Él. (Salmo 60, 2-3: CCL 39, 766)
«Se pasó por alto la amenaza de Dios y se prestó atención a la promesa del diablo. Pero la amenaza de Dios resultó ser verdadera y falso el engaño del diablo» (Sermón 224).
«Malos tiempos, tiempos fatigosos, así dicen algunos… Vivamos bien y serán buenos los tiempos. Los tiempos somos nosotros; cuales somos nosotros, así son los tiempos» (Sermones 78,8).
“Amor de sí mismo hasta el desprecio de Dios” (cfr De civitate Dei 14,28).
San León Magno, «Si el Señor permitió que le visitase el tentador, lo hizo para que tuviéramos nosotros, además de la fuerza de su socorro, la enseñanza de su ejemplo. (…) Venció a su adversario con las palabras de la Ley, no con el vigor de su brazo. (…) Triunfó sobre el enemigo mortal de los hombres no como Dios, sino como hombre. Ha combatido para enseñarnos a combatir en pos de Él. Ha vencido para que nosotros seamos vencedores de la misma manera» (S. León Magno, Sermo 39 de Quadragesima).
San Máximo de Turín Adán perdió en efecto el Paraíso por causa del alimento, Esaú perdió su derecho de primogenitura por un plato de lentejas, y Judas renunció a su rango de apóstol por un bocado: pues en el momento que él cogió el bocado, dejó de ser un apóstol para ser un traidor… la comida que tenemos que tomar es aquella que abre el camino al Salvador, no al diablo, aquella que transforma al que la come en confesor de la fe y no en traidor. Sermón 16: PL 57, 561
San Gregorio Magno, El enemigo en el origen se enfrentó al primer hombre, nuestro antepasado, por tres tentaciones: lo intentó por la glotonería, la vanagloria y la avaricia. Homilías sobre el Evangelio, 16
San Francisco de Asís “Soy tan sólo lo que soy ante Dios” (De S. Fco. de Asís, citado por S. Alfonso María de Ligorio en “Práctica de amor a Jesucristo»)
Santo Tomás de Aquino, «la causa de las tentaciones son las causas de las concupiscencias: el deleite de la carne, el afán de gloria y la ambición de poder».
«Cristo vino a destruir las obras del diablo, no obrando potestativamente, sino más bien padeciendo del diablo y de los miembros del diablo (los judíos), para, de este modo, vencer al diablo con la justicia, no con el imperio», como explica Agustín (…): El diablo hubo de ser vencido, no por el poder de Dios, sino por la justicia.» Suma Teológica, III, q. 41…
Santa Teresa “Quien no hace oración, no necesita demonio que le tiente”.
Ignacio de Loyola, «cuando el enemigo de natura humana trae sus astucias y persuasiones a la ánima justa, quiere y desea que sean recibidas y tenidas en secreto. Mas cuando las descubre a su buen confesor, mucho le pesa; porque colige que no podrá salir con su malicia comenzada, en ser descubiertos sus engaños manifiestos» (Ej. 326).
San Juan de la Cruz «El alma que hubiera de vencer su fortaleza no podrá sin oración, ni sus engaños podrá entender sin mortificación y sin humildad» (Cántico Espiritual, 9).
Kempis, No hay orden tan santa ni lugar tan secreto, donde no haya tentaciones y adversidades (Imitación de Cristo,1, 13,2).
Juan Bautista de la Salle quien pretende consagrarse a Dios ha de ser dejar el mundo, con el fin de disponerse a luchar contra el mundo mismo y contra los demás enemigos de nuestra salvación. Primer domingo de Cuaresma, n. 1-2
Santa Faustina Kowalska No te pongas a discutir con ninguna tentación, enciérrate en Mi Corazón y, a la primera oportunidad, cuéntasela a tu confesor. Mensaje de Misericordia de Jesucristo
San Pío de Pieltrecina Ten por cierto que cuanto más crecen los asaltos del demonio tanto más cerca del alma está Dios.» ()
San Josemaría Escriva de Balaguer, «los ojos del alma se embotan; la razón se cree autosuficiente para entender todo, prescindiendo de Dios. Es una tentación sutil, que se ampara en la dignidad de la inteligencia, que nuestro Padre Dios ha dado al hombre para que lo conozca y lo ame libremente. Arrastrada por esa tentación, la inteligencia humana se considera el centro del universo, se entusiasma de nuevo con el “seréis como dioses” (Gn 3,15) y, al llenarse de amor por sí misma, vuelve la espalda al amor de Dios» (S. Josemaría Escrivá, Es Cristo que pasa, n. 6).
Las tentaciones nos dan la dimensión de nuestra propia debilidad. (Es Cristo que pasa,160).
Santa Teresa de Calcuta “Las tentaciones las tenemos todos. Pero si Jesús es una realidad viviente en mi vida, entonces ya no tengo miedo.” ()
Concilio Vaticano II: «Toda la vida humana, la individual y la colectiva, se presenta como lucha, y por cierto dramática, entre el bien y el mal, entre la luz y las tinieblas. Más todavía: el hombre se nota incapaz de domeñar con eficacia por sí solo los ataques del mal, hasta el punto de sentirse como aherrojado entre cadenas» (IM 13).
«La humanidad se halla hoy en un periodo nuevo de su historia, caracterizado por cambios profundos y acelerados, que progresivamente se extienden al universo entero. Los provoca el hombre con su inteligencia y su dinamismo creador’ (GS, 4).
«La Iglesia, interpretando de manera auténtica el simbolismo del lenguaje bíblico a la luz del Nuevo Testamento y de la Tradición, enseña que nuestros primeros padres Adán y Eva fueron constituidos en un estado “de santidad y de justicia original” (Conc. de Trento, De peccato originali). Esta gracia de la santidad original era una “participación de la vida divina” (Lumen gentium, n. 2)» (Catecismo de la Iglesia Católica, n. 375).
Catecismo, 397 «El hombre, tentado por el diablo, dejó morir en su corazón la confianza hacia su Creador (cfr Gn 3,1-11), y, abusando de su libertad desobedeció el mandamiento de Dios. En esto consistió el primer pecado del hombre (cfr Rm 5,19). En adelante todo pecado será una desobediencia a Dios y una falta de confianza en su bondad» ().
410 Tras la caída, el hombre no fue abandonado por Dios. Al contrario, Dios lo llama (cf. Gn 3,9) y le anuncia de modo misterioso la victoria sobre el mal y el levantamiento de su caída (cf. Gn 3,15). Este pasaje del Génesis ha sido llamado «Protoevangelio», por ser el primer anuncio del Mesías redentor, anuncio de un combate entre la serpiente y la Mujer, y de la victoria final de un descendiente de ésta.
538 Los evangelios hablan de un tiempo de soledad de Jesús en el desierto inmediatamente después de su bautismo por Juan: «Impulsado por el Espíritu» al desierto, Jesús permanece allí sin comer durante cuarenta días; vive entre los animales y los ángeles le servían (cf. Mc 1, 12-13). Al final de este tiempo, Satanás le tienta tres veces tratando de poner a prueba su actitud filial hacia Dios. Jesús rechaza estos ataques que recapitulan las tentaciones de Adán en el Paraíso y las de Israel en el desierto, y el diablo se aleja de él «hasta el tiempo determinado» (Lc 4, 13).
539 Los evangelistas indican el sentido salvífico de este acontecimiento misterioso. Jesús es el nuevo Adán que permaneció fiel allí donde el primero sucumbió a la tentación. Jesús cumplió perfectamente la vocación de Israel: al contrario de los que anteriormente provocaron a Dios durante cuarenta años por el desierto (cf. Sal 95, 10), Cristo se revela como el Siervo de Dios totalmente obediente a la voluntad divina. En esto Jesús es vencedor del diablo; él ha «atado al hombre fuerte» para despojarle de lo que se había apropiado (Mc 3, 27). La victoria de Jesús en el desierto sobre el Tentador es un anticipo de la victoria de la Pasión, suprema obediencia de su amor filial al Padre.
540 La tentación de Jesús manifiesta la manera que tiene de ser Mesías el Hijo de Dios, en oposición a la que le propone Satanás y a la que los hombres (cf Mt 16, 21-23) le quieren atribuir. Por eso Cristo ha vencido al Tentador en beneficio nuestro: «Pues no tenemos un Sumo Sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas, sino probado en todo igual que nosotros, excepto en el pecado» (Hb 4, 15). La Iglesia se une todos los años, durante los cuarenta días de la Gran Cuaresma, al Misterio de Jesús en el desierto.
San Pablo VI, «el mal que existe en el mundo es el resultado de la intervención en nosotros y en nuestra sociedad de un agente oscuro y enemigo, el Demonio. El mal no es ya sólo una deficiencia, sino un ser vivo, espiritual, pervertido y pervertidor».
San Juan Pablo II La conversión es un don de Dios, que el hombre debe pedir con ferviente oración y que nos ha merecido Cristo, «nuevo Adán». (…) son tres los aspectos del mundo, del que debe mantenerse alejado el cristiano para ser fiel al mensaje de Jesús: los apetitos sensuales: el ansia excesiva de los bienes terrenos, sobre los cuales el hombre cree ilusoriamente poder construir toda su vida: y finalmente la autosuficiencia orgullosa en relación con Dios. Homilía (08-03-1981)
La conversión es fundamentalmente un alejarse del pecado, y un dirigirse, un retornar al Dios viviente, al Dios de la Alianza. “Venid y volvamos a Yavé; Él desgarró, Él nos curará; Él hirió, Él nos vendará” (Os. 6,1) Homilía en la parroquia de S. Juan Bautista de los Florentinos, en Roma (8-III-1981)
La Iglesia, experta maestra de humanidad y de santidad, nos indica instrumentos antiguos y siempre nuevos para el combate diario contra las sugestiones del mal: son la oración, los sacramentos, la penitencia, la escucha atenta de la palabra de Dios, la vigilancia y el ayuno. Ángelus (17-02-2002)
Benedicto XVI El corazón de toda tentación es dejar de lado a Dios que, junto a todas las cosas que urgen en nuestra vida, aparece como algo secundario (Card. Joseph Ratzinger L’Osservatore Romano 7 de marzo de 1997 p.6).
El diablo intenta continuamente hacer creer a los hombres que Dios debe desaparecer, para que ellos puedan llegar a ser grandes; que obstaculiza nuestra libertad y que por eso debemos desembarazarnos de Él ().
Papa Francisco, Acordémonos de esto: e el momento de la tentación, de nuestras tentaciones, nada de diálogo con Satanás, sino siempre defendidos por la Palabra de Dios. Y esto nos salvará. Ángelus (09-03-2014)
La Palabra de Dios: esa tiene la fuerza para derrotar a satanás. Ángelus (05-03-2017)
Es fundamental también no acercarse a él, porque, como decía un Padre de la Iglesia, es como un perro “enfadado”, “rabioso”, encadenado, al que no se le puede hacer una caricia porque muerde. Si yo sé que espiritualmente, si me acerco a ese pensamiento, si me acerco a ese deseo, si voy a esa parte o a la otra, me estoy acercando al perro rabioso encadenado. Por favor, no lo hagan. -“Tengo una herida grande”. -“¿Quién te la hizo?” -“El perro” -“¿Pero estaba encadenado?” -“Sí, pero yo fui a darle una caricia” -“Pues te lo has buscado”. Es así: no acercarse nunca, porque está encadenado. Dejémosle allí encadenado
Tenemos que deshacernos de los ídolos, de las cosas vanas y construir nuestra vida sobre lo esencial ().
Papa León XIV: Todo camino de conversión comienza cuando nos dejamos alcanzar por la Palabra y la acogemos con docilidad de espíritu. Cuaresma de 2026, 13.02.2026,
Tomas Merton: «Desde mi desierto interior adquiriré perspectiva: comprenderé que aquella persona que yo creía «mi enemigo», no lo era; que aquella otra que me ofendió, «no sabía lo que hacía»; que aquel otro a quien yo ignoré, era «oro de ley»… Alguien escribió estas bellas palabras: «He aprendido a conocer a los demás en mi propio corazón».
Paul Tillich llega a decir que «el hombre que jamás ha intentado huir de Dios, es el que jamás tuvo experiencia del Dios que es realmente Dios».
E. Bianchi «Por eso el desierto fascina y asusta -garantiza un monje- . Es la tierra de la gran soledad, y el hombre, instintivamente, tiene miedo a este cara a cara consigo mismo. La esencia del desierto es la ausencia de hombres, ayuno de encuentros, abstinencia de presencias» ().
S.Bulgakov «El hombre sabe que vivir en el desierto no significa solamente vivir sin los hombres, sino vivir con Dios y para Dios» ().
E.Balducci las tentaciones satánicas vencidas por Jesús son las tentaciones «de todos los mesianismos en cuya base está la confianza en los poderes de este mundo» ().
Oscar Wilde decía que la mejor forma de evitar la tentación era cayendo en ella.
Mafalda: “Cuando no sepas qué ponerte… pues ponte feliz… La felicidad combina con todo”.
Bonhoeffer: «En nuestros corazones hay lugar para una sola devoción total y podemos ser fieles a un solo Señor».
Shakespeare «El demonio puede citar la Escritura según le conviene»,
Péguy-Ch: «No me gustan los beatos; los que porque no tienen la fuerza de ser de la naturaleza, creen que son de la gracia; los que creen que están en lo eterno, porque no tienen el coraje de lo temporal; los que porque no están con el hombre, creen que están con Dios; los que creen que aman a Dios simplemente porque no aman a nadie» (Palabras cristianas).
Card. Shönborn, «En la vida de San Antonio hay un episodio que describe de manera muy impresionante este perseverar con paciencia hasta que «se disipe la niebla». Después de un prolongado tiempo de tentación, Antonio pregunta en tono de reproche: «Señor, ¿dónde estabas tú durante todo ese tiempo? ¿Por qué no te manifestaste enseguida para aliviar mis sufrimientos? Entonces escucha una voz: «¡Allí estaba, Antonio! ¡Aguardaba viendo tu lucha!». («Amar a la Iglesia», p. 162-163)
José Luis Sicre En el fondo, las tres tentaciones se reducen a una sola: colocarse por delante de Dios, poner las propias necesidades, temores y gustos por encima del servicio incondicional al Señor, desconfiando de su ayuda o queriendo suplantarlo.
José Antonio Pagola La Iglesia tiene que ahuyentar hoy todas las tentaciones de poder, gloria o dominación, gritando con Jesús: «Vete, Satanás». El poder mundano es una oferta diabólica. Cuando los cristianos lo buscamos, nos alejamos de Jesús.
Raniero Cantalamessa, Con Cristo no tenemos nada que temer. Nada ni nadie puede hacernos daño si nosotros no lo queremos.
Baudelaire, «la mayor astucia del demonio es hacer creer que no existe».
Franz Jalics, «Todo hombre lleva en su interior cosas buenas y malas, la luz y la sombra. No nos gusta reconocer el lado oscuro de nuestro interior. Reprimimos nuestros aspectos sombríos desplazándolos hacia el subconsciente y nos creamos una imagen propia, compuesta únicamente de cualidades positivas. Poco a apoco nos vamos convenciendo de que somos como desearíamos ser» Ejercicios de contemplación, 52
Mirta Medici decía: «Te deseo que escuches tu verdad, y que la digas, con plena conciencia de que es sólo tu verdad, no la del otro».
Richard Bach «Tu única obligación en cualquier período vital consiste en ser fiel a ti mismo», Juan Salvador Gaviota.
TENTACIÓN (Tomado de pensamientos.org)
Cree que, tan cierto como que estás en los caminos de Dios, encontrarás tentaciones. John Bunyan
Cuanto más tentado te veas, sábete que eres más amado. San Francisco de Asís
Dios, por misericordia, quiere probarnos para instruirnos. San Agustín
«El demonio sólo tiene una puerta para entrar en nuestro espíritu: la voluntad… Nada es pecado si no ha sido consentido por la voluntad». San Pío de Pieltrecina
El ser tentado es signo de que el alma es muy grata a Dios. Padre Pío
El simple hecho de sufrir la tentación de pensamientos impuros, no es pecado. Rechazándolos se practica la virtud. San Pío de Pieltrecina
La mayor tentación es conformarse con demasiado poco. Thomas Merton
La tentación más frecuente en las personas preocupadas por su progreso espiritual es que, bajo el pretexto de una influencia apostólica mas grande, el demonio les hace desear una ocupación distinta de la suya. San Francisco de Sales
Las tentaciones, a diferencia de las oportunidades, siempre se nos presentan muchas veces. A. Battista
Las tentaciones son muy provechosas a quien las soporta sin desajuste, pues, en tal caso, unen a Dios. San Doroteo
«Quien no ha pasado pruebas poco sabe, quien ha corrido mundo posee gran destreza.» (Eclesiástico 34,10)
«Si supiésemos los méritos que obtenemos por las tentaciones sufridas con paciencia y vencidas, casi exclamaríamos: ¡Señor, envíanos tentaciones!». San Pío de Pieltrecina
«Y fiel es Dios que no permitirá seáis tentados sobre vuestras fuerzas. Antes bien, con la tentación os dará modo de poderla resistir con éxito». (1 Cor 10,13)
CONTO
«LA MUÑECA DE SAL»
«Una muñeca de sal recorrió miles de kilómetros de tierra firme, hasta que, por fin, llegó al mar. Quedó fascinada por aquella móvil y extraña masa, totalmente distinta de cuanto había visto hasta entonces.
– ¿Quién eres tú? Le preguntó al mar la muñeca de sal.
– ¡Entra y compruébalo tú misma! Le respondió el mar con una sonrisa.
Y la muñeca se metió en el mar. Pero, a medida que se adentraba en él, iba disolviéndose, hasta que apenas quedó nada de ella.
Antes de que se disolviera el último pedazo, la muñeca exclamó asombrada: ¡Ahora ya sé quién soy!» (1).
Anthony de Mello, s.j. «El canto del pájaro», pág. 132.- – Sal Terrae.
ENSEÑANZAS
Dos hombres se encontraban de visita en casa de un maestro y uno le preguntó al otro:
-¿Has venido, también, a escuchar sus enseñanzas?
El otro repuso:
-No, para mí es suficiente ver cómo se ata las sandalias.
ANÉCDOTA
LA BOTELLA DE AGUA
Una botella de agua vale 0,20 céntimos en el supermercado, si la compras en el gimnasio vale 0,75 céntimos y si la pides en un bar te costará 1,5 euros. Pero si la pides en un avión puede llegar a costarte hasta 4,5 euros o más.
Es la misma botella, con el mismo agua, sólo cambia su valor dependiendo del sitio en el que estés. Así que la próxima vez que pienses que no vales nada, a lo mejor sólo se trata de que estás en el sitio equivocado.
Piensa en ello…
Tomado de Anecdonet
¿LA AMBICIÓN SE PUEDE CONVERTIR EN VICIO?
“La ambición que no se analiza, que simplemente se satisface, se hace vicio: puede convertir a un hombre en una máquina que no sabe otra cosa que estar en marcha. Sopesándola, puede ser algo muy distinto: la senda hacia las estrellas, tal vez.
Sospecho que lo que tanto hace enfadar a los hedonistas cuando piensan en los entusiastas del trabajo es que, sin drogas ni orgías, las personas que alcanzan sus metas nos lo pasamos mejor”.
(Wallace Stagner, “En lugar seguro”)
Tomado de Anecdonet
¿EXISTE EL DEMONIO?.
Dijo Baudelaire que la mayor astucia del demonio ha sido hacer creer que no existe. Pero tanto Goethe como Dostoyevsky sí creyeron en el demonio. Pablo VI afirmó que era un ser personal perverso y pervertidor.
Tomado de J. Marti Ballester
«CIUDAD SANTA»,
Denominación que designa a Jerusalén en cuanto sede del templo, lugar de la presencia divina. Coloca a Jesús en el alero del templo, saliente que dominaba los patios del gran recinto. En la creencia judía éste era el lugar donde había de manifestarse el Mesías y hacer su proclama a Israel
(S.-B. IV, 873).
Tomado de J. Mateos – F. Camacho, El Evangelio de Mateo. Lectura comentada, Ediciones Cristiandad, Madrid.
EL MONTE ALTÍSIMO
Indica, en primer lugar, la suprema condición divina, según el simbolismo del monte como lugar de Dios o de los dioses (cf. Ex 13,3; 24,9-11: el Sinaí; Dt 11,29; 27,12s; Jos 8,33: los montes Ebal y Garizín, desde donde se pronuncian las bendiciones y maldiciones divinas; 1 Re 18,42: Elías ora en la cima del Carmelo; Sal 2,6; 43,3; 74,2: el monte Sión; Is 65,7; Jr 3,6.23; Os 4,13, etc.: cultos paganos en montes o colinas). Desde allí domina todos los reinos del mundo. Satanás saca, por tanto, a Jesús de la estrechez de la nación judía, para ofrecerle el imperio universal.
Tomado de J. Mateos – F. Camacho, El Evangelio de Mateo. Lectura comentada, Ediciones Cristiandad, Madrid.
EL MONTE DE LAS TENTACIONES
Una tradición sitúa en Gebel Qarantal (Monte de la Cuarentena) el lugar donde Jesús se retiró al desierto. Esta zona del desierto ya fue habitada por penitentes hebreos que se albergaban en sus cuevas. Monjes ermitaños cris anos hicieron también de estas cuevas su lugar de penitencia. Las llamaron: «Duka» (lugar de aflicción en hebreo). En la mitad del monte de las Tentaciones se alza, suspendido entre la erra y el cielo, el Monasterio de las Tentaciones. Fue erigido hacia el siglo IV. Está construido sobre la cueva en la que, según una piadosa tradición, Jesús se resguardó mientras sufría las tentaciones en el desierto.
Tomado de Tiempo Interior
HUMOR
UN CHISTE EN LA IGLESIA
Mi hija contó un chiste en la comunidad la noche que llegamos, y Evaristus, en misa, mientras predicaba sobre la confianza en los planes de Dios para nuestras vidas, le pidió que lo contara a toda la parroquia… Y allí salió ella a contar su chiste con todo el desparpajo:
“Estaba Jesús un día y les dice a los apóstoles:
– Hoy vamos a hacer penitencia. Que cada uno coja su piedra y suba a esa montaña.
Pedro coge un gran pedrusco, y así la mayoría de los discípulos excepto Judas, que se echa una piedrecilla al bolsillo y empieza a correr hacia arriba hasta llegar el primero.
Cuando todos han llegado, dice Jesús:
– Padre, gracias por este día. Danos ahora nuestra recompensa, haciendo que estas piedras se conviertan en pan.
Todos comen hasta hartarse excepto Judas, que se come su panecillo en un bocado.
Al día siguiente, Jesús invita a los discípulos a volver a hacer penitencia… Esta vez, Judas busca la roca más grande de las cercanías y a duras penas la va subiendo a la montaña. Cuando llega, una hora más tarde que los demás, Jesús dice:
– Sentaos en las piedras todos y descansad.
Luego añade:
– Que cada cual saque las sobras de ayer y coma…
ORACIÓN
Sigue curvado sobre mí, Señor, remodelándome, aunque yo me resista. Que atrevido pensar que tengo yo mi llave, si no sé de mí mismo, si nadie, como tú puede decirme lo que llevo en mí dentro. Ni nadie puede hacer que vuelva de mis caminos, que no son como los tuyos.
Sigue curvado sobre mí, tallándome. Aunque a veces, de dolor, te grite. Soy pura debilidad, tú bien lo sabes. Tanta que, a ratos, me duelen tus caricias. Lábrame los ojos y las manos, la mente y la memoria y el corazón, que es mi sagrario. Al que no te dejo entrar cuando me llamas.
Entra Señor sin llamar, sin mi permiso. Tú tienes otra llave, además de la mía. Que en mi día primero tú me diste y que empleo, pueril, para cerrarlo. Que sienta sobre mí tu conversión y que encienda la mía del fuego de la tuya, que arde siempre, allá en mí dentro. Y empece a ser humano, a ser persona.
Tomado de Alforjas de Pastoral
MEDITACIÓN
SABES CÓMO VENCER: ¡NO TEMAS LA LUCHA!
“Si después del bautismo, el tentador, perseguidor de la luz, te asalta –y claro que lo hará, puesto que también tentó al Verbo, mi Dios, escondido en la carne, o sea, intentó asaltar la propia luz escondida bajo el velo de su humanidad- tú sabes cómo vencerlo: no temas la lucha.
Oponle el agua, oponle el Espíritu en el cual serán anulados todos los dardos encendidos del maligno.
Si te saca en cara tu pobreza –y no dudó en hacerlo con Cristo, recordándole su hambre para que transformase las piedras en pan- recuerda sus respuestas. Enséñale lo que él no sabe. Oponle esta palabra viva de vida que es el pan bajado del cielo y da vida al mundo.
Si te insidia con vanagloria –como hizo con Él cuando lo llevó al pináculo del Templo y le dijo „Tírate abajo‟ para que muestres tu divinidad- no te dejes arrastrar por la soberbia. Si te vence en esto, no dejará las cosas así. Es insaciable (…).
Si te asalta la codicia, haciendo brillar por un instante ante tus ojos todos los reinos como si le pertenecieran y exigiendo tu adoración, desprécialo como un miserable. Defendido por la señal de la Cruz, dile: „También yo soy imagen de Dios; no fui expulsado como tú de la gloria celestial; estoy revestido de Cristo; con el Bautismo Cristo pasó a ser mi herencia: ¡eres tú quien me debe adorar!‟.
Cree en lo que te digo: vencido y avergonzado por estas palabras, se retirará de todos aquellos que están iluminados, tal como se apartó de Cristo, principio de la luz”
San Gregorio Nacianceno: Del Discurso 40,10
CONTEMPLEMOS A JESÚS
“En la escena de las tentaciones vemos a Jesús reaccionando lo mismo que a lo largo de toda su vida: aferrado y adherido afectivamente a lo que va descubriendo como el querer de su Padre: la vida abundante de los que ha venido a buscar y a salvar. No ha venido a preocuparse de su propio pan, sino de preparar una mesa en la que todos puedan sentarse a comer. No ha venido a que le lleven en volandas los ángeles, a acaparar fama y “hacerse un nombre”, sino a dar a conocer el nombre del Padre y a llevar sobre sus hombros a los perdidos, como un pastor la oveja extraviada. No ha venido a poseer, a dominar o a ser el centro, sino a servir y dar la vida. Lo que „salva‟ a Jesús de caer en los engaños del tentador es su excentricidad, su estar referido al Padre y a su Palabra, y desde ese Centro recibirá el impulso de abandonar el desierto, y se dejará llevar por la corriente de aproximación de Dios comenzada en la encarnación”.
Dolores Aleixandre (De “Esa „escuela de danzantes‟ que llamamos Cuaresma”)
Tomado de Fidel Oñorro
CANTO
Déjame Nacer de Nuevo – Athenas
El Ayuno Que Yo Quiero Ixcís
VIDEO
Equipo Quiero Ver: Tener o Ser.
Delegación para el Clero de Santiago de Compostela






