Cielos

VI Domingo del Tiempo Ordinario

Cielos

CITA

«El fue quien al principio hizo al hombre y le dejó a su albedrío» (Si 15,14).

««Ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni el hombre puede pensar lo que Dios ha preparado para los que lo aman».»

(1Corintios 2,6-10).

“La transformación del mundo inicia

en el corazón de los hombres».

«¡Ey! ÉL es la Ley»

S.Son

“Ama y haz lo que quieras”

San Agustín

Principio romano: «Dura lex, sed lex» «la ley es dura, pero es la ley».

Platón Donde reina el amor, sobran las leyes.

Solón Las leyes son semejantes a las telas de araña; detienen a lo débil y ligero y son deshechas por lo fuerte y poderoso.

Taciano: «No fuimos creados para la muerte, sino que morimos por nuestra culpa. La libertad [el mal uso de la libertad] nos perdió. Esclavos quedamos los que éramos libres; por el pecado fuimos vencidos. Nada malo fue hecho por Dios; fuimos nosotros los que produjimos la maldad. Pero los mismos que la produjimos somos también capaces de rechazarla» (Discurso contra los griegos 11).

San Ignacio de Antioquía: Vuestras buenas obras deben ser vuestras inversiones, de las que un día recibiréis considerables intereses. Epístola a S. Policarpo).

San Ireneo de Lyon En la Ley hay preceptos naturales que nos dan ya la santidad; incluso antes de dar Dios la Ley a Moisés, había hombres que observaban estos preceptos y quedaron justificados por su fe y fueron agradables a Dios. (Contra las herejías: Ir más allá del legalismo IV, 13,3).

San Cipriano, Revestir el nombre de Cristo sin seguir el camino de Cristo ¿no es traicionar el nombre divino y abandonar el camino de la salvación? (Sobre la envidia y los celos: El cumplimiento de la ley: el amor operante12-15).

S. Basilio, «Digamos en primer lugar que Dios nos ha dado previamente la fuerza necesaria para cumplir todos los mandamientos que él nos ha impuesto, de manera que no hemos de apenarnos como si se nos exigiese algo extraordinario, ni hemos de enorgullecernos como si devolviésemos a cambio más de lo que hemos recibido. Si usamos adecuada y rectamente de estas energías que se nos han otorgado, entonces llevaremos con amor una vida llena de virtudes; en cambio, si no las usamos debidamente, habremos viciado su finalidad». (de la Regla monástica mayor)

San Cirilo de Jerusalén, La esperanza del premio conforta el alma para realizar las buenas obras. (Catequesis 348).

San Juan Crisóstomo Siempre son mayores los premios de Dios que los deseos de los santos. (en Catena Aurea, volt 1P 247).

S. Agustín, Dios escribió en las tablas de la ley lo que los hombres no leían en sus corazones (Sal. 57,1).

No dejan huella en el alma las buenas costumbres, sino los buenos amores (Sermón 311).

Mi peso es el amor (Confesiones,13).

Todo lo duro que puede haber en los mandamientos lo hace llevadero el amor. . . ¿Qué no hace el amor. . . ? Ved cómo trabajan los que aman: no sienten lo que padecen, redoblan sus esfuerzos a tenor de las dificultades (Sermón 96).

San León Magno, El que ama a Dios se contenta con agradarle, porque el mayor premio que podemos desear es el mismo amor (Serm. 92, 1.2.3: PL 54, 454-455).

San Bernardo de Claraval: «Y ya que en la voluntad de Dios está la vida, no podemos dudar lo más mínimo de que nada encontraremos que nos sea más útil y provechoso que aquello que concuerda con el querer divino, vida de nuestra alma. Procuremos con solicitud no desviarnos en lo más mínimo de la voluntad de Dios» (Sermón 5).

San Francisco de Asís “Dichoso aquel que tanto ama y respeta a su hermano cuando está lejos de él como cuando está con él, y no dice de él a sus espaldas lo que no se atrevería a decir delante de él”.

Santo Tomás de Aquino, El amor ilumina el corazón (Sobre la caridad, I. c. , p. 205).

Tomás de Kempis: Ahora trabajarás un poco, y hallarás después gran descanso y aun perpetua alegria. Si permaneces fiel y diligente en el servir, sin duda será Dios fidelisimo y riquísimo en pagar. (Imitación de Cristo, I,25,1).

San Juan de Ávila: Dios quiera abrir vuestros ojos para considerar cuántas mercedes nos hace en lo que el mundo piensa que son disfavores, y cuán honrados somos en ser deshonrados por buscar la honra de Dios, y cuán alta honra nos está guardada por el abatimiento presente, y cuán blandos, amorosos y dulces brazos nos tiene Dios abiertos para recibir a los heridos en la guerra por él. (Carta 58).

Santa Teresa de Jesús: Son dos horas de vida y grandísimo el premio; y cuando no hubiera ninguno, sino cumplir lo que nos aconsejó el Señor, era grande la paga en imitar en algo a Su Majestad. (Camino de perfección,2,7).

San Juan de la Cruz La paga y el jornal del amor es recibir más amor hasta llegar al colmo del amor El amor sólo con amor se paga (Cántico espiritual,9,7).

Alma que ama a Dios no ha de pretender ni esperar otra recompensa por sus servicios prestados que la perfección de amar a Dios. (Cántico espiritual 9,7). ,

San Francisco de Sales, Un mandato, por suave que sea, se convierte en duro cuando lo impone un corazón tirano y cruel, pero se hace fácil cuando es el amor quien lo ordena… Tratado del Amor de Dios: Nos ha entregado la Ley del Amor Libro 8, Cáp. 5. V. 72-74

San Juan Maria Vianney ¡Cuánta bondad la de Dios, al recompensar por toda una eternidad la más insignificante de nuestras obras! (Sermón sobre la esperanza).

Jamás llegaremos a comprender el grado de gloria que nos proporcionará en el cielo cada acción buena, si la realizamos solamente por Dios. (Sermón sobre la esperanza).

San Josemaría Escriva de Balaguer, ¡Los ojos! Por ellos entran en el alma muchas iniquidades. -¡Cuántas experiencias a lo David!… -Si guardáis la vista habréis asegurado la guarda de vuestro corazón (Camino, n. 183).

A la hora de la tentación piensa en el Amor que en el cielo te aguarda: fomenta la virtud de la esperanza, que no es falta de generosidad. (Camino, n. 139).

Catecismo, 577 Al comienzo del Sermón de la Montaña, Jesús hace una advertencia solemne presentando la Ley dada por Dios en el Sinaí con ocasión de la Primera Alianza, a la luz de la gracia de la Nueva Alianza:

«No penséis que he venido a abolir la Ley y los Profetas. No he venido a abolir sino a dar cumplimiento. Sí, os lo aseguro: el cielo y la tierra pasarán antes que pase una «i» o un ápice de la Ley sin que todo se haya cumplido. Por tanto, el que quebrante uno de estos mandamientos menores, y así lo enseñe a los hombres, será el menor en el Reino de los cielos; en cambio el que los observe y los enseñe, ése será grande en el Reino de los cielos» (Mt 5, 17-19).

578 Jesús, el Mesías de Israel, por lo tanto el más grande en el Reino de los cielos, se debía sujetar a la Ley cumpliéndola en su totalidad hasta en sus menores preceptos, según sus propias palabras. Incluso es el único en poderlo hacer perfectamente (cf. Jn 8, 46). Los judíos, según su propia confesión, jamás han podido cumplir la Ley en su totalidad, sin violar el menor de sus preceptos (cf. Jn 7, 19; Hch 13, 38-41; 15, 10). Por eso, en cada fiesta anual de la Expiación, los hijos de Israel piden perdón a Dios por sus transgresiones de la Ley. En efecto, la Ley constituye un todo y, como recuerda Santiago, «quien observa toda la Ley, pero falta en un solo precepto, se hace reo de todos» (St 2, 10; cf. Ga 3, 10; 5, 3).

579 Este principio de integridad en la observancia de la Ley, no sólo en su letra sino también en su espíritu, era apreciado por los fariseos. Al subrayarlo para Israel, muchos judíos del tiempo de Jesús fueron conducidos a un celo religioso extremo (cf. Rm 10, 2), el cual, si no quería convertirse en una casuística «hipócrita» (cf. Mt 15, 3-7; Lc 11, 39-54) no podía más que preparar al pueblo a esta intervención inaudita de Dios que será la ejecución perfecta de la Ley por el único Justo en lugar de todos los pecadores (cf. Is 53, 11; Hb 9, 15).

580 El cumplimiento perfecto de la Ley no podía ser sino obra del divino Legislador que nació sometido a la Ley en la persona del Hijo (cf Ga 4, 4). En Jesús la Ley ya no aparece grabada en tablas de piedra sino «en el fondo del corazón» (Jr 31, 33) del Siervo, quien, por «aportar fielmente el derecho» (Is 42, 3), se ha convertido en «la Alianza del pueblo» (Is 42, 6). Jesús cumplió la Ley hasta tomar sobre sí mismo «la maldición de la Ley» (Ga 3, 13) en la que habían incurrido los que no «practican todos los preceptos de la Ley» (Ga 3, 10) porque «ha intervenido su muerte para remisión de las transgresiones de la Primera Alianza» (Hb 9, 15).

581 Jesús fue considerado por los judíos y sus jefes espirituales como un «rabbi» (cf. Jn 11, 28; 3, 2; Mt 22, 23-24, 34-36). Con frecuencia argumentó en el marco de la interpretación rabínica de la Ley (cf. Mt 12, 5; 9, 12; Mc 2, 23-27; Lc 6, 6-9; Jn 7, 22-23). Pero al mismo tiempo, Jesús no podía menos que chocar con los doctores de la Ley porque no se contentaba con proponer su interpretación entre los suyos, sino que «enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas» (Mt 7, 28-29). La misma Palabra de Dios, que resonó en el Sinaí para dar a Moisés la Ley escrita, es la que en Él se hace oír de nuevo en el Monte de las Bienaventuranzas (cf. Mt 5, 1). Esa palabra no revoca la Ley sino que la perfecciona aportando de modo divino su interpretación definitiva: «Habéis oído también que se dijo a los antepasados […] pero yo os digo» (Mt 5, 33-34). Con esta misma autoridad divina, desaprueba ciertas «tradiciones humanas» (Mc 7, 8) de los fariseos que «anulan la Palabra de Dios» (Mc 7, 13).

582 Yendo más lejos, Jesús da plenitud a la Ley sobre la pureza de los alimentos, tan importante en la vida cotidiana judía, manifestando su sentido «pedagógico» (cf. Ga 3, 24) por medio de una interpretación divina: «Todo lo que de fuera entra en el hombre no puede hacerle impuro […] —así declaraba puros todos los alimentos— . Lo que sale del hombre, eso es lo que hace impuro al hombre. Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen las intenciones malas» (Mc 7, 18-21). Jesús, al dar con autoridad divina la interpretación definitiva de la Ley, se vio enfrentado a algunos doctores de la Ley que no aceptaban su interpretación a pesar de estar garantizada por los signos divinos con que la acompañaba (cf. Jn 5, 36; 10, 25. 37-38; 12, 37). Esto ocurre, en particular, respecto al problema del sábado: Jesús recuerda, frecuentemente con argumentos rabínicos (cf. Mt 2,25-27; Jn 7, 22-24), que el descanso del sábado no se quebranta por el servicio de Dios (cf. Mt 12, 5; Nm 28, 9) o al prójimo (cf. Lc 13, 15-16; 14, 3-4) que realizan sus curaciones.

San Pablo VI, «La Iglesia ha de renunciar a viejas tradiciones para ser fiel a la Tradición».

San Juan Pablo II «La observancia de la Ley de Dios, en determinadas situaciones, puede ser difícil, muy difícil: sin embargo, jamás es imposible». (Veritatis Splendor, n. 102)

Benedicto XVI : Jesús es el Hijo de Dios que descendió del cielo para llevarnos al cielo, a la altura de Dios, por el camino del amor. (Ángelus, Plaza de San Pedro, domingo13 de febrero de 2011)

Papa Francisco, Decir la verdad a nosotros mismos: ¡esto no es fácil! (Homilía en la parroquia Santo Tomás Apóstol, 16 de febrero de 2014)

Las habladurías, también, pueden matar, porque matan la fama de las personas. ¡Es tan feo criticar! (16 de febrero de 2014)

Guardini R., En la medida en que en el ámbito de lo santo se establezcan preceptos y se discierna lo que es y lo que no es conforme al derecho, se corre el peligro de coartar la libertad de Dios, de encasillar en normas jurídicas lo que es puro don de la gracia divina. El Señor…, 221.

Enrique Rojas: «Todos tenemos tres caras: lo que yo pienso que soy (autoconcepto), lo que los demás piensan de mí (imagen) y lo que realmente soy (la verdad sobre mí mismo)».

S. Nicolás de Flue: «Señor mío y Dios mío, aleja de mí todo lo que me aleje de ti. Señor mío y Dios mío, concédeme todo lo que me acerque a ti. Señor mío y Dios mío, líbrame de mí mismo y concédeme poseerte sólo a ti».

CONTO

UN AGUJERO EN EL BARCO

Un hombre fue llamado a la playa para pintar un barco. Trajo con él pintura y pinceles, y comenzó a pintar el barco de un rojo brillante, como fuera contratado para hacerlo.

Mientras pintaba, verificó que la tinta estaba pasando por el fondo del barco. Percibió que había un orificio, y decidió repararlo. Cuando terminó la pintura, recibió su dinero y se fue.

Al día siguiente, el propietario del barco buscó al pintor y le regaló un bello cheque.

El pintor quedó sorprendido y le dijo – “Señor ya usted me pagó por la pintura del barco.”

– “Mi querido amigo, respondió el contratista, usted no comprendió. Déjeme contarle lo que sucedió. Cuando le pedí que pintase el barco, olvidé de hablarle del orificio.

Cuando el barco se secó, mis hijos subieron y salieron de pesca. Yo no estaba en casa en aquel momento. Cuando volví y me di cuenta que habían salido con el barco, quedé desesperado, pues recordé que el barco tenía un agujero. Imagine mi alivio y alegría cuando los vi retornando sanos y salvos. Entonces, examiné el barco y constaté que usted lo había reparado. ¿Percibe, ahora, lo que hizo? Salvó la vida de mis hijos. No tengo dinero suficiente para pagarle por su pequeña buena acción.”

Tomado de Los cuentos que yo cuento

ANÉCDOTA

INSULTE A SU HERMANO O LLAME RACA AL HERMANO.

Raca se puede traducir por necio, estúpido o imbécil; entre los judíos significaba desprecio. Y maldecir a alguien era lo mismo que llamarle renegado, y suponía la mayor ofensa, pues era como decirle que ha perdido todo el sentido moral y religioso.

San Agustín, al comentar estas palabras del Señor, recuerda que de la misma manera que hay una gradación en el pecado la hay también en el castigo. También enseña la importancia de los pecados internos contra la caridad -el rencor, el odio, etc.- que fácilmente desembocan en otros externos: la murmuración, la injuria, la calumnia, etc.

Tomado de Anécdotas y catequesis

“JUSTICIA”

No significa aquí “justicia social”, sino fidelidad a Dios, cumplimiento de lo que él considera justo. Y lo que está en juego es entrar en el reino de los cielos, formar parte de la comunidad cristiana en este mundo, y del futuro reino de Dios.

Ya que el evangelio nos sitúa ante una alternativa: entrar o no entrar en el reino de Dios, la primera lectura (Eclesiástico 15,16-21) se orienta en la misma línea. Aquí la alternativa consiste en observar los mandamientos de Dios o negarse a ello. No se trata de algo indiferente. Lo primero equivale a elegir el agua y la vida; lo segundo, a optar por el fuego y la muerte.

Tomado de J.L.Sicre

LOS ESCRIBAS

Sociológicamente, los escribas constituyen un grupo muy heterogé­neo, al que pertenecen sacerdotes de elevado rango, simples sacerdotes, miembros del clero bajo, de familias importantes y de todos los estratos del pueblo (comerciantes, carpinteros, constructores de tiendas, jornaleros). Incluso encontramos gente que no eran de ascendencia israelita pura, sino hijos de madre o padre convertidos al judaísmo. El poder de los escribas radica en exclusivamente en su ciencia. Quien deseaba ser admitido en la corporación debía hacer un ciclo de estudios de varios años. Generalmente, desde los 14 años de edad dominaba la exégesis de la Ley (Pentateuco). Pero la edad canónica para la ordenación eran los 40 años. A partir de entonces estaba capacitado para zanjar por sí mismo las cuestiones de legislación religiosa y ritual, para ser juez en procesos criminales y tomar decisiones en los civiles, bien como miembro de una corte de justicia, bien indivi­dualmente. Tenía derecho a ser llamado rabí. Y se les abrían los puestos claves del derecho, de la administración y de la enseñan­za.

Tomado de J.L.Sicre

LOS FARISEOS Y ESCRIBAS

Eran un grupo religioso judío, anterior y posterior a los años  mesiánicos, cuyo nombre derivaba del hebrero perusin, o sea, separados, porque se  consideraban a sí mismos como observantes estrictos de la Ley mosaica y, por ende,  distintos y superiores del resto de la comunidad. Se trataba, diríamos hoy, de un colectivo  importante, de gentes más bien honorables, con tintes fundamentalistas, aunque sin llegar al  rigor de los esenios. Jesús no les negó ni el trato ni la amistad a algunos de ellos  (Nicodemo? José de Arimatea?), en tanto que san Pablo confiesa con cierto orgullo su  condición de hebreo y «según la Ley, fariseo» (Fl. 3,5).

Algo parecido habría que decir de los «escribas», que ahora traducen los textos litúrgicos  como «letrados», esto es, escritores, intérpretes de la Escritura para asuntos concretos;  profesionales a su modo, de la teología y del derecho, enseñantes en la sinagoga. 

Alineados ideológicamente, en tiempos de Cristo, a los fariseos y asociados también a ellos,  a lo que parece, en el rechazo de la persona y del mensaje de Jesús. Puestos a averiguar el  porqué de tal hostilidad, puede ser su oposición de toda novedad, su apego a la letra más  que al espíritu de los libros inspirados y su alergia a la salvación universal que irradiaba la  predicación del Reino.

Tomado de Antonio Montero

Arzobispo de Mérida-Badajoz

CONVERTIDO AL CATOLICISMO

Cuentan -no sé yo si es verdad- que un personaje inglés que se había convertido al catolicismo porque lo consideraba mucho más claro y preciso que su religión anglicana, escribió una carta a su obispo diciéndole que le gustaría poder vivir sin ningún tipo de inseguridad respecto a lo que debía hacer o evitar cada día. Y le pedía si sería posible recibir, todas las mañanas, a la hora del desayuno, un papel con las instrucciones para su comportamiento durante las veinticuatro horas siguientes. Puesto que, si el papa era infalible y los obispos tenían el Espíritu Santo, podía perfectamente decidir lo que cada católico debía hacer para ser fiel a los mandamientos y a la Iglesia. Y de este modo se eliminaría toda incertidumbre y los católicos tendrían asegurado el camino del cielo.

Ya digo, no sé si esta historia tiene algo de verdad. Pero, sea como sea, me parece que estos deseos del personaje inglés podrían ser, muy en el fondo del alma, los deseos de bastantes cristianos, y quizá los nuestros.

Tomado de Mercaba

EL ADULTERIO

La ley antigua condenaba en el Decálogo el adulterio, incluso el que se cometía sólo con los ojos o el pensamiento. Pero, interpretado superficialmente en todos los ambientes, se había reducido esta condena exclusivamente al acto externo.

EL JURAMENTO

Otro tema fundamental es el relativo al segundo precepto del Decálogo, ante el abuso que el judaísmo había hecho de los juramentos.

La ley prohibía expresamente el juramento falso; pero, salvando esto, la casuística rabínica había construido todo un prodigio de sutilezas y distinciones para justificar los juramentos. No sólo se tenía como lícito todo juramento que tuviera como base la verdad, sino que se llegó a considerar como más honorable y meritorio hacer las cosas por Dios, ligándose con juramento. Ello les llevó a concluir que debían tomar siempre el nombre de Dios como garantía de todo lo que no fuera falso, lo que degeneró en una serie interminable de fórmulas de juramento y de valoración de las mismas increíble y absurda.

Juraban por Dios, por el cielo, por el Todopoderoso, por el templo, por el altar, por la alianza, por los hijos… Juraban que habían comido o no, que darían esto o lo otro a alguien… y mil cosas por el estilo.

Luego, para salir de tan complicado tejido de juramentos, tuvieron que reglamentar otra complicada casuística para invalidar aquellos en los que no estaba expreso el nombre de Dios, aunque todo juramento era hecho a Dios.

Francisco Bartolomé González

Acercamiento A Jesús De Nazaret- 4 Págs. 25-32

QUE SE CONDENE EL PAPA

Es significativa la anécdota de la abuela a la que indicaron que se podía comer una hora antes de comulgar, puesto que lo había permitido el Papa. Ella replicó: «Pues si el Papa se quiere condenar, que se condene; allá él, pero yo no». Cuántos repiten: «Nos están haciendo perder la fe».

Tomado de Juan Jáuregui

BUSCANDO LA CUMBRE

Magnanimidad y Lucha ascética

La cultura que te enfrenta a los grandes desafíos y a las grandes metas no se halla en todas las latitudes ni está instalada en todas las mentes. Muchos ven una montaña y se quedan totalmente indiferentes. Hay sólo unos pocos que oyen la llamada de ese colosal obstáculo: Ven, ven… conquístame…

Sin ello jamás se entendería que unos «chiflados» inauguraran allá por los años treinta en una alejadísima ciudad de la industriosa Europa un puente con 7 carriles: se trata del Puente de la Bahía de San Francisco-Oakland, (San Francisco-Oakland Bay Bridge), que fue inaugurado y abierto al tráfico el 12 de Noviembre del año 1936 y que hoy deja a todos estupefactos por dar servicio con una visión que se anticipó casi un siglo.

No podemos contentarnos con metas pequeñitas, con rodar hacia abajo de la cama y, en pijama, echar el día horizontalmente frente a la televisión, con el mando en la mano dispuesto a tragarnos todo lo que nos echen luego girar al comedor y de ahí voltear a la cama de nuevo.

Hemos sido creados para emprender grandes empresas: vivir es una aventura maravillosa…

MY PLACE IS AT THE TOP

Un montañero caminaba en compañía de una familia rumbo a un refugio en alta montaña en los Alpes. El camino se hacía duro en ocasiones, el aire frío azotaba en sus caras, pero el lugar era impresionante. El refugio, sencillo y tosco, resultó muy acogedor. En una de las paredes de piedra destacaba esta leyenda grabada a fuego, sobre una tabla de madera: “Donde los demás abandonan, nosotros comenzamos”. Y sobre la chimenea una frase escrita en inglés, no menos sugerente que la anterior: My place is at the top: “Mi puesto está en la cumbre”.

Tomado de Anecdonet

HUMOR

UN BURRO VOLANDO: Preguntarse acerca de la vida…

Dos estudiantes de un instituto de pueblo, sin muchas ganas de trabajar, hablan de vacas. Para su sorpresa pasa un burro volando; pero no comentan nada. Al cabo de un rato pasa otro; se miran pero no reaccionan. Al pasar un tercero, uno de los dos espeta al aire: deben de tener el nido cerca…

Tomado de Anecdonet

 

POEMA

CORAZÓN CÓSMICO

Hubo un tiempo en que yo rechazaba a mi prójimo si su religión no era como la mía. Ahora, mi corazón se ha convertido en el receptáculo de todas las formas religiosas: es pradera de las gacelas y claustro de monjes cristianos, templo de ídolos y kaaba de peregri­nos, Tablas de la Ley y Pliegos del Qorán, porque profeso la religión del Amor y voy a donde quiera que vaya su cabalgadura, pues el Amor es mi credo y mi fe.

(Ibn Arabi)

ORACIÓN

«Señor mío y Dios mío, aleja de mí todo lo que me aleje de ti. Señor mío y Dios mío, concédeme todo lo que me acerque a ti. Señor mío y Dios mío, líbrame de mí mismo y concédeme poseerte sólo a ti».

S. Nicolás de Flue

MEDITACIÓN

Con dos alas se levanta el hombre de lo terreno, que son: simplicidad y pureza. La simplicidad está en la intención y en la pureza del afecto. La simplicidad busca a Dios, la pureza lo encuentra y lo gusta. Ninguna obra buena te resultará difícil si estás interiormente libre de todo afecto desordenado. Si tú sólo quieres lo que Dios quiere y lo que es útil a tu prójimo, entonces gozarás de libertad interior.

Si tu corazón es recto, toda criatura será como un espejo de vida y un libro lleno de santas instrucciones. No existe criatura tan insignificante y tan deleznable que no refleje de alguna manera la bondad de Dios. Si poseyeras suficiente inocencia y pureza, verías todo sin obstáculos. Un corazón puro penetra cielo y tierra. Cada uno juzga de las cosas exteriores según lo que alberga en su corazón. Si hay alegría alguna en el mundo, la posee el corazón puro.

Tomás de Kempis: Imitación de Cristo: II, 4.

“EL MUNDO OS DICE, PERO YO OS DIGO”.

El mundo os dice: “hay que sacarle jugo a la vida”. Pero yo os digo: “sed vida”.

El mundo os dice: “Joven, disfruta de la vida mientras puedas”. Pero yo os digo: “Jóvenes no hagáis caso a quienes os quiere achatar con la vulgaridad”.

El mundo os dice: “sube a cómo sea de lugar”. Pero yo os digo: “yo estoy con los de abajo”.

El mundo os dice: “el poder es lo que vale”. Pero yo os digo: “que el poder corrompe y crea divisiones”.

El mundo os dice: “Aprovéchate del que puedas”. Pero yo os digo: “sólo el servicio hace más humanos a los hombres”.

El mundo os dice: “Dios es un aguafiestas”. Pero yo os digo: “Dios es la fiesta de la vida”.

El mundo os dice: “En política todo vale”. Pero yo os digo: “la política sin la verdad no vale”.

El mundo os dice: “Disfrutemos de la vida que es la única que tenemos”. Pero yo os digo: “Sólo la vida eterna será la plenitud de la felicidad”.

El mundo os dice: “Todo el mundo miente”. Pero yo os digo: “Vivid en la verdad”.

El mundo os dice: “Tú pásalo bien y olvídate del resto”. Pero yo os digo: “Sólo quien se preocupa del necesitado tendrá la vida”.

El mundo os dice: “El placer es lo que vale”. Pero yo os digo: “Mi gozo os dejo, no como el que da el mundo”.

El mundo os dice: “Dios es un ídolo inventado por la religión”. Pero yo os digo: “Los verdaderos ídolos son el poder, la riqueza y el éxito”.

El mundo os dice: “Los viejos son un estorbo”. Pero yo os digo: “Los viejos son también hijos de Dios”.

El mundo os dice: “La Iglesia está desfasada y anticuada”. Pero yo os digo: “La Iglesia con todas sus debilidades es mi Iglesia y mi sacramento de salvación”.

El mundo os dice: “La fe es de los ignorantes”. Pero yo os digo: “La fe es un don que Dios concede a los débiles y pequeños”.

El mundo os dice: “El importante soy yo”. Pero yo os digo: “Los más importantes son los otros, sobre todo los débiles”.

El mundo os dice: “Enriquécete aunque sea robando a los indefensos, pagándoles menos de lo que es justo”. Pero yo os digo: “La riqueza que robas a tu hermano pertenece a los pobres”.

El mundo os dice: “Si encuentras algo mejor, pide el divorcio”. Pero yo os digo: “El matrimonio es un amor indisoluble”.

El mundo os dice: “Ya no existe el pecado”. Pero yo os digo: “Que el pecado te destruye y te impide ser lo que Dios quiere de ti”.

El mundo os dice: “A los emigrantes hay que echarlos fuera, porque estorban”. Pero yo os digo: “Yo también fui emigrante y sé lo que es vivir fuera de su propia tierra”.

El mundo os dice: “Hay guerras buenas y justificadas”. Pero yo os digo: “Toda guerra es mala”.

El mundo os dice: “Eres libre, haz lo que quieras”. Pero yo os digo: “La verdadera libertad es responsabilidad en la verdad”.

El mundo os dice: “El sexo es para disfrutarlo”. Pero yo os digo: “El sexo es un diálogo de amor y de generosa entrega al otro”.

El mundo os dice: “El no nacido no tiene derecho a la vida, se le puede abortar”. Pero yo os digo: “alguna vez tú y yo fuimos unos concebidos no nacidos y alguien nos respetó nuestro derecho a nacer”.

El mundo os dice: “La infidelidad es una canita al aire”. Pero yo os digo: “La infidelidad es una traición al amor porque obliga a vivir en el engaño y la mentira”.

El mundo os dice: “Lo importante es que el otro no se entere”. Pero yo os digo: “podrás traicionar tu conciencia pero no suprimirla”.

El mundo os dice: “Sé como todos y no llames la atención”. Pero yo os digo: “No seas menos de lo que puedes ser”.

El mundo os dice: “El perdón es de los débiles y cobardes”. Pero yo os digo: “El perdón requiere de gran valentía y es la gran expresión del amor”.

El mundo os dice: “Los pobres y mendigos ensucian la ciudad”. Pero yo os digo: “Los pobres son la riqueza de la Iglesia”.

El mundo os dice: “Los malos no merecen ser amados”. Pero yo os digo: “los malos también pueden ser buenos y algún día haré fiesta por su conversión”.

¿A quién quieres escuchar? Tienes muchas opciones. O escuchas lo que dice el mundo o lo que digo yo. O vives según el mundo o vives según mis criterios. Lo que no me gustaría es que pretendas vivir todo a medias.

Quien cabalga sobre dos caballos termina entre las patas

Tomado de Juan Jáuregui

CANTO

Hacer tu voluntad», Ixcís (Official Lyric Video).

VIDEO

Equipo Quiero Ver: Más que reglas.

Delegación para el Clero de Santiago de Compostela