XIV Domingo del Tiempo Ordinario

CITA

« ¡ Talegas rebosantes de dinero, alforjas llenas de cosas materiales y sandalias a la última moda. ¿Era así?!»

S.Son

« ¡ El Reino ha llegado! ¿Has escuchado? »

S.Son

S. Basilio, Como decía la gente de Basilio el Grande: «El obispo Basilio predica a todas horas: en las misas, en las reuniones, en las catequesis, y cuando no está hablando con sus labios, está predicando con las buenas obras que hace en favor de los demás». Dicho de S. Gregorio Magno.

San Ambrosio El Señor nos quiere desprender de todo lo terreno; por esto mandó a Moisés que se descalzase, cuando había de enviarle a libertar a su pueblo ( Ex 3).

Si se nos prohíbe tener oro, ¿cómo hallar una explicación al robo y a la injusticia? Si se te manda dar lo que tienes, ¿cómo explicar el coger lo que no es tuyo? Tú que predicas que no se debe robar, ¿robas? Tú que dices que no hay que adulterar, ¿adulteras? Tú que abominas de los ídolos, ¿te apropias de los despojos de los templos? Tú que te glorías en la Ley, ¿ofendes a Dios transgrediendo la Ley? (Tratado sobre el Evangelio de San Lucas (I), L.7, 44-69, BAC, Madrid, 1966, pp. 366-379)

San Juan Crisóstomo No se les advierte que lleven cosa alguna material como a Moisés y a los profetas (esto es, bienes terrenos), sino cosas nuevas y admirables, esto es, el reino de los cielos. (in Mat. hom. 33)

San Agustín dice: ¡sigue, sigue adelante, canta y camina, con la alegría! Éste es el estilo del cristiano: anunciar el Evangelio con alegría”. En cambio “demasiada tristeza y también amargura nos llevan a vivir un así llamado cristianismo sin Cristo”. SS. Francisco, 14 de febrero de 2014

La paz es la tranquilidad en el orden. La Ciudad de Dios, XIX, 13, O.C., t.XVII…, 588.

S. Gregorio Magno, tanta debe ser la confianza que ha de tener en Dios el predicador, que, aunque no se provea de las cosas necesarias para la vida, debe estar persuadido de
que no le han de faltar, no sea que mientras se ocupa de proveerse de las cosas temporales, deje de procurar a los demás las eternas» (Homiliae in Evangelia 17).

«Los mandó así, porque dos son los preceptos de la caridad: el amor de Dios y del prójimo; y menos que entre dos no puede haber caridad: esto nos indica que quien no tiene caridad con sus hermanos, no debe tomar el cargo de predicador». Homilía 17, in Evang.

No queráis llevar bolsa, ni alforja, ni calzado, y a nadie saludéis por el camino. Tanta debe ser la confianza que ha de tener en Dios el predicador, que aunque no se provea de las cosas necesarias para la vida, debe estar persuadido de que no le han de faltar, no sea que mientras se ocupa en proveerse de las cosas temporales, deje de procurar a los demás las eternas (Hom. 17 sobre los Evang. ).

San Francisco de Asís Por eso ningún hermano, ya resida en una casa o esté de viaje, bajo ningún pretexto debe aceptar él mismo ni hacer recoger para sí ninguna pieza de oro ni moneda pequeña, y esto ni para comprar vestido o libros ni como salario por algún trabajo, ni bajo ningún pretexto, a no ser en caso de evidente necesidad para los hermanos enfermos. Porque ni el oro ni las monedas no debemos considerarlos de mayor utilidad o de más aprecio que las piedras.Primera Regla, §8-9.

San Juan de la Cruz Para venir del todo al todo

has de dejarte del todo en todo,

y cuando lo vengas del todo a tener

has de tenerlo sin nada querer. Monte de Perfección.

Concilio Vaticano II: «La vocación cristiana, por su misma naturaleza, es también vocación al apostolado» (Decreto sobre el apostolado de los laicos, 2). (cfr. Apostolicam actuositatem,3)

“Cada miembro de la Iglesia debe dar testimonio de Jesús con espíritu de profecía”(Presb. Ord. 2)

Catecismo, 541. “Cristo, por tanto, para hacer la voluntad del Padre, inauguró en la tierra el Reino de los cielos” (LG 3). Pues bien, la voluntad del Padre es “elevar a los hombres a la participación de la vida divina” (LG 2). Lo hace reuniendo a los hombres en torno a su Hijo, Jesucristo. Esta reunión es la Iglesia, que es sobre la tierra “el germen y el comienzo de este Reino” (LG 5).

863 Toda la Iglesia es apostólica mientras permanezca, a través de los sucesores de San Pedro y de los Apóstoles, en comunión de fe y de vida con su origen. Toda la Iglesia es apostólica en cuanto que ella es «enviada» al mundo entero; todos los miembros de la Iglesia, aunque de diferentes maneras, tienen parte en este envío. «La vocación cristiana, por su misma naturaleza, es también vocación al apostolado». Se llama «apostolado» a «toda la actividad del Cuerpo Místico» que tiende a «propagar el Reino de Cristo por toda la tierra» (AA 2).

2044«La fidelidad de los bautizados es una condición primordial para el anuncio del Evangelio y para la misión de la Iglesia en el mundo» ().

S. Pablo VI «El hombre actual escucha a los que dan testimonio más gustosamente que a los maestros, o si escucha a los maestros es porque dan testimonio» (Pablo VI, discurso a los miembros del Consilium de Laicis, 2 de octubre de 1974; AAS 66, 1974, pág. 568; cf. Evangelii nuntiandi, 41; AAS 68, 1976, pág. 31).

San Juan Pablo II, «Hoy se pide a todos los cristianos, a
las iglesias particulares y a la Iglesia universal la misma valentía que movió a los misioneros del pasado y la misma disponibilidad para escuchar la voz del Espíritu» (Juan Pablo II, Redemptoris missio, n. 30).

Benedicto XVI, Deben hablar en nombre de Jesús y predicar el Reino de Dios, sin preocuparse de tener éxito. El éxito se lo dejan a Dios.Homilía (15-07-2012)

«San Lucas pone de relieve el entusiasmo de los discípulos por los frutos de la misión. Ojalá que este evangelio despierte en todos los bautizados la conciencia de que son misioneros de Cristo» ()

Hablando a la Iglesia Latinoamericana, dijo: «El aspecto nuevo y exclusivo del mensaje de Jesús consiste en el hecho de que Él nos dice: Dios actúa ahora –es ésta la hora en la que Dios, de una forma que va más allá de cualquier otra modalidad precedente, se revela en la historia como su mismo Señor, como el Dios viviente». Libro ”Jesus de Nazaret”

Papa Francisco Sin la relación constante con Dios la misión se convierte en función. (7 de julio de 2013)

«no “tengo” una misión, sino que “soy una misión”. Los talentos que se me han dado no son para mi bienestar sino para el servicio».(Christus vivit)

«El Evangelio es tan rico y tan poderoso que no necesita formar grandes compañías, grandes empresas para ser anunciado». Homilía 5 de febrero de 2005.

Pagola, El testimonio tiene primacía absoluta. Las estructuras son necesarias precisamente para sostener la vida y el testimonio de los seguidores de Jesús. Por eso lo más

El cristiano está siempre dispuesto a anunciar el Evangelio, porque no puede guardar para sí mismo el gozo de conocer a Cristo. SS. Francisco

El misionero tiene el mundo por casa, el hombre por riqueza y el Evangelio por seguridad. Autor desconocido

Evangelizar constituye la dicha y vocación propia de la Iglesia, su identidad más profunda. Pablo VI

Hacer otra cosa en la iglesia y no evangelizar es como reacomodar los muebles cuando la casa está en llamas. David Watson

Jesús manda a los suyos sin “dinero, ni alforja, ni calzado” (Lc 10,4). La difusión del Evangelio no está asegurada ni por el número de personas, ni por el prestigio de la institución, ni por la cantidad de recursos disponibles. SS. Francisco

“La evangelización se hace de rodillas”, sean siempre hombres y mujeres de oración. ¡Sean siempre hombres y mujeres de oración! Sin la relación constante con Dios la misión se convierte en función. SS. Francisco

La Iglesia necesita muchos y cualificados evangelizadores que, con nuevo ardor, renovado entusiasmo, fino espíritu eclesial, desbordantes de fe y esperanza, hablen «cada vez más de Jesucristo». Ecclesia in América

«¿Sabes cuál es la mejor edad para evangelizar? La que uno tiene» Joaquín Fernández

CONTO

CONVENCER MÁS QUE VENCER

Una vez visitó un cristiano a un maestro Zen y le dijo:

“Permíteme que te lea algunas frases del Sermón de la Montaña”.

“Las escucharé con sumo gusto”, replicó el maestro.

El cristiano leyó unas cuantas frases y se le quedó mirando. El maestro sonrió y dijo:

“Quien quiera que fuese el que dijo esas palabras, ciertamente era un hombre iluminado”. Esto agradó al cristiano, que siguió leyendo.

El maestro le interrumpió y le dijo.

“Al hombre que pronunció esas palabras podría realmente llamársele Salvador de la humanidad”. El cristiano estaba entusiasmado y siguió leyendo hasta el final. Entonces dijo el maestro:

“Ese sermón fue pronunciado por un hombre que irradiaba divinidad”. La alegría del cristiano no tenía límites. Se marchó decidido a regresar otra vez y convencer al maestro Zen de que debería hacerse cristiano. De regreso a casa, se encontró con Cristo, que estaba sentado junto al camino.

“¡Señor”, le dijo entusiasmado, “he conseguido que aquel hombre confiese que eres divino”. Jesús se sonrió y dijo:

“Y tú has conseguido que se hinche tu “ego” cristiano”.

Tomado de P. Diego Millán

ANÉCDOTA

70 ó 72,

La cifra varía en algunos códices. Los comentadores consideran que estas cifras tienen un carácter simbólico (en ese gusto por las cifras tan frecuente en la Biblia): se hace referencia al mismo número de naciones de la tierra en un texto del Génesis o a la traducción griega de la Biblia, llamada de los LXX, realizada por ese mismo número de traductores.

Tomado de Javier Gafo

Dios a la vista Homilías ciclo C. Madris 1994.Pág. 258 ss

OTROS SETENTA (Y DOS)” (10,1ª)

El número de los “setenta (y dos)” enviados corresponde al número de las naciones paganas en Génesis 10 (70 en el texto hebreo llamado “masorético” y 72 en la versión griega llamada “septuaginta”). Estos misioneros simbolizan a las naciones del mundo y prefiguran la misión universal que se desarrollará en Hechos 13-28.

Uno de los puntos llamativos en el evangelio de hoy es precisamente que hay otras personas diferentes a los Doce involucrados en la tarea misionera.

Aquí hay una lección nueva sobre la misión. De hecho, Lucas es el único evangelista que menciona la misión de los setenta (y dos). Como se nota allí, la misión que simboliza universalidad no es llevada adelante por los Doce, si bien siempre estará en comunión con las directivas de los Doce.

Esto nos hace caer en cuenta que la vocación para la misión es amplia. Ya en la primitiva Iglesia se notaba cómo muchos miembros de las pequeñas comunidades, que no pertenecían al grupo de los Doce, estaban activamente involucradas en la misión universal.

Tomado de P. Fidel Oñoro

MISIÓN:

del vocablo latino meo, as, are (a su vez del griego me,nw = a;ucmenw = pasar), de donde mitto, is, missi, missum, ere, a (frec. de meo) = pasar de un lugar a otro, de ahí la palabra española misión que, según el Diccionario de la Real Academia Española, significa: «1-La acción de enviar. 2-El poder, la facultad que se da a una persona de ir a desempeñar algún cometido. 3-Cometido. 4-Salida o peregrinación que hacen los religiosos y varones apostólicos de pueblo en pueblo…predicando el Evangelio. 5-Serie o conjunto de sermones fervorosos que predican los misioneros y varones apostólicos en las peregrinaciones evangélicas. 6-Casa o iglesia de los misioneros… 8-Tierra, provincia o lugar en que predican los misioneros.

Diccionario de la Lengua Española, 21ª edición, Madrid, 1992, p.977.

Tomado de MSC

PRIMERAS IGLESIAS DOMÉSTICAS

Varios años después de la muerte y resurrección de Jesús se desata la persecución en Jerusalén. Los pri meros cris anos abandonan la milenaria ciudad y se dirigen hacia aquellos lugares de Galilea donde la presión de los Sumos Sacerdotes y la ortodoxia judía era menor y donde todavía tienen amigos, familiares y conocidos. Se dirigen hacia las pequeñas poblaciones de Nazareth, Caná, Cafarnaún… En ellas habían vivido con el Maestro. En estas ciudades fundan alguna de las primeras «Iglesias domésticas». Reciben el nombre de «domésticas» porque se reunían en las casas (domus, en latín).

Tomado de Tiempo Interior

EJEMPLOS PREDICABLES

EL APOSTOLADO

  Del barco que el 17 de enero de 1878 atracó en las costas de Gabón descendió un misionero intrépido y audaz, monseñor Augouard. Un oficial le espetó:

– Estoy seguro, padre de que usted no podrá vivir aquí.

Y el misionero de África respondió rápidamente:

– Yo no he venido a vivir. He venido a morir.

Digna respuesta. Sí, los misioneros mueren por Cristo. 

Cerca de la estación ferroviaria de un pueblo contiguo a la línea de fuego, ciento cincuenta heridos esperan tendidos sobre montones de paja. Ocho de ellos más graves, agonizan en un rincón.

En medio de los sofocados lamentos, se deja oír una voz:

– Un sacerdote. Quiero confesarme.

Es tal la angustia de aquella voz, que la enfermera se levanta y pregunta en voz alta:

– ¿Hay algún sacerdote por aquí?

Nadie responde, y la enfermera se aleja del moribundo.

Más de repente siente que alguien tira de su vestido…

Ve a uno de los moribundos, que, arrastrándose, ha llegado hasta ella; en su rostro desfigurado por el sufrimiento, la ansiedad da a sus ojos un brillo especial.

– Señora, yo soy sacerdote; puedo absolver. Lléveme ha donde está aquel hombre -le dice, señalando una cruz que brilla en su pecho.

Es un capellán militar. La enfermera duda. El pobre tiene los riñones destrozados por la metralla de un obús; el más leve movimiento además de producirle atroces tormentos, puede serle fatal. Ésta por decir que no, pero la voz del sacerdote, antes débil y suplicante, se hace ahora imperiosa y severa, como un grito de santa indignación:

– ¿No conoce el valor de un alma? ¿Qué es un cuarto de hora de vida, comparado con un alma que se salva?

La enfermera ya no puede dudar; llama a otros enfermeros y entre todos ayudan al capellán a llegar hasta el otro moribundo.

Cuando ambos están juntos se miran con una sonrisa; uno tiene el gozo de poder reconciliarse con Dios; en el otro hay la alegría del padre que viene ha salvar a un hijo suyo perdido…

Los dejan solos un rato…La enfermera es luego llamada por el sacerdote:

– Ayúdeme a trazar la señal del perdón- le dice con esfuerzo, ya casi muriéndose él también-; yo no puedo…

Con mano temblorosa se levanta aquel brazo por última vez, y el esfuerzo agota al heroico capellán, que muere sobre el pecho de su penitente. 

(Vademécum de ejemplos predicables, nº 1983 y 1683)

POEMA

ESTE EVANGELIO, EN VERSO, SUENA ASÍ

Señor, «Dueño de la mies»,

escuchamos tu llamada.

Queremos ir por el mundo
anunciando tu Palabra.

En la fuerza de tu amor
ponemos nuestra confianza».
No nos asustan, Señor,

los «lobos» de la montaña.

Renunciamos a los ídolos:
dinero, poder y fama.
Queremos caminar «libres»,
«sin alforjas ni sandalias».

Rechazamos la violencia

y la fuerza de las armas.
Llevamos, Señor, tu «paz»,
cuando entramos en las casas.

Nos esperan los «enfermos»
en las calles y en las plazas.
Queremos curar a todos
con el poder de tu gracia.

«Es abundante la mies»

y nos ponemos en marcha.
Siempre se llega a buen puerto,
si Tú vienes en la barca.

Quita, Señor, nuestros «miedos»,
alienta nuestra «esperanza».
Nuestro gozo es trabajar

por tu «Reino», por tu «causa».

Javier Pérez Benedí

Tomado de alforjas depastoral

ORACIÓN

¡NO LLEVÉIS ALFORJAS!

¡No llevéis alforjas,
hinchazón de la piel
enferma de codicia
colgando de los hombros!

¡No llevéis alforjas!
Solo hay que llevar
lo que cabe en el pecho,
lo disuelto en la sangre
que se asoma en los ojos
y fecunda los sueños!

¡No llevéis alforjas!
Que no estorben
para acoger los abrazos,
cargar las ovejas perdidas
y los nombres amanecidos
al final de la noche.

¡No llevéis alforjas!
El reino ya está
donde lleguéis,
y el reino os espera
al regreso.

(Benjamín González Buelta, SJ)

Tomado de Pastoral sj

MEDITACIÓN

UNO DE CIEN

Hay noventa y nueve razones para la comodidad,

y una para la inquietud. Y, sin embargo,

es esa única razón la que pone el tiempo en movimiento,

el corazón en estampida, las manos a la obra,

la mente agitada, buscando soluciones,

y los pies corriendo, para alcanzar las simas

donde yace la oveja perdida.

Hay noventa y nueve formas de amor domesticado,

y una de amor sin medida. Y, sin embargo,

es esa pasión infinita la que, como agua desbocada,

se lleva por delante resistencias y apatía,

la que desatasca los reductos cerrados del alma,

la que convierte la quietud en energía.

Hay noventa y nueve palabras huecas

y una Palabra viva. Pero es esa única Palabra,

acampada entre nosotros, la que le da sentido a todo.

Basta con escucharla.

Y así, con una razón, una pasión y una Palabra,

nos envías al camino. Allá vamos, pues…

José María Rodríguez Olaizola, sj | creer

Tomado de Pastoral sj

CANTO

ALMA MISIONERA Via Cantus

Anunciaremos tu reino Marcela de Maria

VIDEO

Poneos en camino – Editorial Verbo Divino

“Os enviaré a predicar de dos en dos” | The Chosen

Delegación para el Clero de Santiago de Compostela